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El triunfo de Obama y los turbios orígenes de un imperio feroz
Obama dice que es el cambio. El único cambio real sería que su país dejara de ser un imperio y se convirtiera, por primera vez en su historia, en una república democrática.
Carlos Rivero Collado | Para Kaos en la Red | 5-11-2008 a las 10:43 | 2055 lecturas | 10 comentarios
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¿Cambiará Obama al imperio o el imperio lo cambiará a él?

1-. ¿Cambio o continuismo

A las o­nce de la noche de este martes 4 de noviembre, hora del este de Estados Unidos, todas las emisoras de televisión y agencias de noticias dieron como ganador de la Presidencia al senador Barack Obama. Dieciocho minutos después, el senador John McCain reconoció su derrota y, a medianoche, el Presidente-electo se presentó ante miles de sus partidarios en Chicago.

Su triunfo fue aplastante, a landslide. Ganó en Estados que no se suponía que ganara, como Florida, Virginia y Ohio. En el voto popular su diferencia fue de un 5% (52% Obama; 47% McCain: 68 millones por 62 millones); pero en el Colegio Electoral, que es el que decide la elección, la diferencia fue de 26%, o sea 68% por 32%. Su partido, el Demócrata, logró también un amplio triunfo en el Senado y la Cámara de Representantes.

Ganó, además, en el sureste de Florida, en los condados Miami-Dade y Broward, capital de los cubanos emigrados y trinchera de la derecha imperialista.

A pesar de la derrota local del partido de McCain, triunfaron en su elección al Congreso dos miembros de la derecha ultraimperialista, los hermanos Lincoln y Mario Díaz Caballero (alias Díaz-Balart). Sin embargo, Joe García, adversario de Mario, sacó el 49% de los votos, y Raúl Martínez, oponente de Lincoln, el 42% de la votación. Por primera vez, ambos hermanos estuvieron cerca de perder la elección, lo cual es un gran cambio porque hubo elecciones en que ni siquiera tuvieron candidatos en contra.

Se demuestra, una vez más, el divorcio que ha existido por muchos años entre el pueblo de Estados Unidos y los emigrados cubanos que votaron en masa por McCain. Esa diferencia no es sólo con el pueblo que vive en otras áreas de la Florida u otros Estados, sino con el que vive aquí mismo en Miami, pues Obama triunfó en esta ciudad y en las vecinas, o sea las que pertenecen a los condados Miami-Dade y Broward.

Lo que acaba de suceder es similar al caso del niño Elián González hace ocho años. El pueblo de Cuba y el mundo entero, incluyendo al 70% del pueblo de Estados Unidos, quería que el niño regresara a su padre y a su patria; pero aquí en Miami la mayoría quería que se quedara con su familia lejana que, de hecho, lo había secuestrado. Al final, el niño regresó a Cuba. Ahora Obama sale presidente. En los dos casos, esa derecha imperialista que domina los medios de difusión masiva y el poder local, ha fracasado.

En su discurso de esta noche, Obama habló de que su elección significa un cambio, un futuro distinto para su país; pero … ¿es esto posible? ¿Puede cambiar el nuevo Presidente ese pasado y presente imperialista que tanto daño le ha hecho al mundo y al propio pueblo de Estados Unidos?

Es preciso que ahora que se habla de cambios y futuros, recordemos un poco el pasado en que todo siempre fue igual.

2-. ¿Tierra de libertad o imperio liberticida?

Si no lo matan, Obama tomará posesión el 20 de enero, poniendo fin al mandato de quien, según afirman muchos estadounidenses, será recordado como el peor gobernante en la historia de su país y uno de los grandes criminales del mundo moderno; pero … ¿ha sido George Bush algo insólito en la historia de Estados Unidos? ¿Es culpable de todos estos crímenes o el culpable es el imperio que lo engendró?

Nadie ha criticado más a Bush, al menos aquí en Miami, que quien esto escribe, pero me niego a inculparlo por crímenes que no son la excepción sino la constante en la historia de este país.

Para quienes crean que la expansión territorial de Estados Unidos más allá de sus colonias originales fue un proceso natural y no una criminal agresión imperialista, para quienes consideren que tiene derecho a dictarle a los demás países la forma de sistema político y económico que deben tener; para quienes estimen que puede tener bases militares en decenas de países y una inmensa flota de guerra navegando los siete mares, con bombas nucleares activas, amenazando a todo el mundo; para quienes no les importe que tenga cárceles secretas en varios países y cientos de prisioneros exentos de los más elementales derechos de la civilización expresados en la Convención de Ginebra; para quienes no se han enfurecido por las monstruosas torturas de Abu Ghraib, Guantánamo y otras cárceles macabras … Bush es un héroe al que se le debe levantar un monumento más alto que la Estatua de la Libertad; pero para los antimperialistas, o sea para quienes aún tienen un poco de conciencia en este mundo tan insensible, es un genocida que debe ser juzgado por un tribunal internacional y condenado a la máxima pena.

Sería una injusticia, sin embargo, que esa sentencia se le aplique sólo a él porque, en esencia, Bush ha actuado como tenía que actuar, honrando la naturaleza terrorista del imperio estadounidense. Si hubiera sido como Jimmy Carter, habría sido un traidor.

Carter fue un mandatario muy extraño. No invadió ni bombardeó a ningún país, no mandó a asesinar a otros presidentes, no conspiró para derrocar a otros gobiernos, no sobornó a otros países, no aumentó los gastos militares. Tengo la lejana sospecha de que no nació en este país, sino en un planeta de otro sistema solar, quizás de otra galaxia, tal vez de una de las más remotas. Por eso fracasó en su reelección ante un ignorante belicoso como Ronald Reagan, por eso hoy los voceros del imperio dicen que su gobierno fue un fracaso, por eso lo han apartado tanto de la vida política que ni siquiera ha podido hacer campaña por Obama, a pesar de haber sido Presidente por su propio partido. Sí, efectivamente, Carter fue un fracaso en el imperio: no era imperialista.

No se puede entender los actuales bombardeos del imperio a varios países, la probable complicidad de la Casa Blanca en el derribo de las torres gemelas de Nueva York y el “ataque” al Pentágono, los millones de civiles inocentes asesinados en Corea y Vietnam, la bestialidad de Hiroshima y Nagasaki, la provocación del Lusitania y el hundimiento del Maine, por mencionar sólo unos pocos ejemplos, si no se conoce la historia original del imperio, porque su violencia a ultranza no fue adquirida con el tiempo, sino forjada desde su cuna.

Sus crímenes no son sólo los de Bush en Nueva York, Irak, Afganistán y Siria; de Clinton en Yugoslavia e Irak, del otro Bush en Panamá y Kuwait, de Reagan en Granada, Irak e Irán, de Nixon en Vietnam y Cambodia, de Johnson en Vietnam y Santo Domingo, de Kennedy en Cuba y Vietnam, de Eisenhower en Corea y Líbano, y de Truman en Japón y Corea. Esos fueron sólo los más recientes, pero imperialistas fueron casi todos los presidentes de Estados Unidos

3-. Causa, no empresa.

Antes de entrar en materia, debo decir que, quizás, a algunas personas de buena fe no les agrade esta crítica a los fundadores de Estados Unidos porque estiman que es como si, por ejemplo, se atacara a Hidalgo en México, a Bolívar en Venezuela y a Martí en Cuba.

Están en un error porque ninguno de los creadores de este país se parece en lo más mínimo a aquellos tres grandes próceres que, lejos de enriquecerse con las causas que defendieron, se sacrificaron al máximo y murieron en la miseria y como grandes héroes, aunque Bolívar lo haya hecho, abatido más por la tristeza que por la tuberculosis, en la cama de un buen español, e Hidalgo, fusilado y decapitado en un infame granero.

Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, Padre de la Patria liberó a sus esclavos, peleó con gran coraje por cinco años y medio y, al igual que Martí, murió en batalla. Otros hacendados cubanos sacrificaron, también, todas sus riquezas y liberaron a sus esclavos en aras de la libertad y la dignidadde la persona humana, o sea de la causa que defendían.

Martí fue uno de los hombres más cultos del mundo a fines del siglo XIX, un genio de la prosa, la lira, la oratoria y el género epistolar; así como Hidalgo, Bolívar y Céspedes habían sido hombres de gran cultura y sensibilidad.

Cuando los próceres de Hispanoamérica se alzaron en armas, lo hicieron para defender la libertad, aherrojada por el Imperio Español. Nunca ponderaron si el dominio extranjero era bueno o malo para las propiedades y cuentas bancarias de sus conciudadanos. Nuestros próceres jamás hablaron de aranceles ni actas comerciales ni estampillas tributarias ni impuestos directos ni indirectos ni nada que tuviera que ver con la economía ni la hacienda pública. No aumentaron la tragedia de la población que ya vivía en sus países antes de Colón ni empeoraron la situación, ya de por sí terrible, de los esclavos que llegaron después. Nuestros máximos héroes hablaron de principios, sensibilidad, conciencia, cultura, coraje, libertad. Se mezclaron con la población autóctona y no liberaron a sus esclavos … porque no los tenían.

En Estados Unidos sucedió, exactamente, todo lo contrario, porque su

independencia fue por intereses económicos. Lo que fue causa para nosotros, para ellos fue empresa.

Algunos historiadores afirman que los “padres fundadores” de este país fueron los que firmaron la Declaración de Independencia, en Filadelfia, en 1776; pero otros incluyen, además, a quienes forjaron la Constitución, en la propia ciudad, en 1787. A los primeros se les llamó “founders” –fundadores--, y a los segundos, “framers” –formadores--.

No hubo uno solo de ellos que sacrificara ni un ápice de su patrimonio material. Casi todos se enriquecieron aun más en el transcurso de la lucha por la independencia y fundaron una república imperial en la que por mucho tiempo hubo enormes injusticias sociales que, en parte, aún perduran. Por mencionar sólo dos ejemplos: Estados Unidos fue el último país de Occidente en abolir el trabajo infantil y concederle el sufragio a la mujer, los pobres, la población autóctona y los descendientes de esclavos.

No se debe culpar por ello, insisto una vez más, al pueblo de Estados Unidos: él fue víctima, no victimario; pero ese pueblo debe conocer la verdad de un gobierno que por más de 200 años lo ha mantenido en la más absoluta ignorancia política y cultural.

Mister Washington fue, sin dudas, un héroe y es muy natural que los hijos de este país se refieran a él como un patriota al que se debe respetar. Cada país venera a sus fundadores y eso está bien; pero no hay que mentir sobre lo que fueron o dejaron de ser.

Washington abandonó la escuela a los trece años, nunca regresó a ella y en los 53 años que le quedaron de vida solía ufanarse en privado --según revelaron sus ayudantes después de su muerte-- de no haber leído jamás en su vida un solo libro. Cuando el Congreso Continental lo nombró, en 1775, comandante en jefe de las fuerzas independentistas, tenía menos de 50 esclavos; al morir, 24 años después, ya tenía 277. Su hacienda heredada, Mount Vernon, tenía 2,650 acres en 1757, pero dos años antes de su muerte ya tenía casi 10,000 acres.

Washington y Jefferson fueron los dos primeros imperialistas que tuvo este país, pero han pasado a la falsa historia como los máximos símbolos de la libertad y la legalidad.

George Washington gobernó las trece colonias originales, además de Maine y Vermont, y un imperio que estaba formado por lo que había sido la mitad oriental de la Nueva Francia, que era casi tan extenso como aquellos quince estados originales.

Thomas Jefferson, quien también tenía muchos esclavos, violó la Constitución que él mismo había escrito al duplicar el tamaño del país original con la adquisición inconstitucional, o sea fraudulenta, del Territorio de la Louisiana, que formaba la mitad occidental de lo que había sido la Nueva Francia. Esta abarcaba todo el centro de Estados Unidos desde las Montañas Appalachias a las Rocosas o Rocallosas.

El tercer gran imperialista fue James Monroe, quien creó una estrategia política, conocida como Doctrina Monroe, para enfrentarse a la penetración económica y política de las potencias europeas en este Continente con el objetivo de que esa penetración fuese sólo, a partir de entonces, de Estados Unidos.

El cuarto fue Andrew Jackson, que se robó la Florida y, además, asesinó a más de cien mil indios. El quinto fue James Polk, que le quitó a México más de la mitad de su territorio y mató a decenas de miles de seres humanos, incluyendo los siete mil soldados estadounidenses que cayeron en aquella agresión imperial en la que un país aún medio salvaje despojó a una nación civilizada, de milenaria cultura, de sus tierras más fértiles, en las que después se descubrirían el oro y el petróleo que le permitieron a Estados Unidos su actual desarrollo.

Es más que evidente que sin las riquezas auríferas, agrícolas y petrolíferas de México, Estados Unidos no sería hoy la primera potencia militar y económica del mundo, sino un país de segundo orden.

El despojo que el imperio le hizo a México fue mucho mayor que el que las potencias colonialistas europeas le hicieron a Africa, Asia y América, porque los territorios adquiridos por ellas fueron siempre colonias y, eventualmente, alcanzaron su independencia. Lo que el imperio le quitó a México pasó a ser parte territorial de Estados Unidos y aún sigue ocupado por este país.

Hay que decir la verdad monda y lironda, aunque les duela … a quienes son más imperialistas que el imperio a pesar de que no nacieron aquí, a quienes no saben historia ni tienen el menor interés en aprenderla, a quienes se escandalizan cuando uno dice lo que otros no se atreven a decir porque creen en ridículos tabúes.

Detrás de esa cínica máscara de “tierra de libertad –land of the free-- y campeón mundial de los derechos humanos” que el imperio se ha colocado sobre su rostro por tanto tiempo, se pueden ver los sangrientos colmillos de un lobo feroz. Hablemos sin miedos ni complejos. Digámoslo todo … ¿quién lo impide? Para la historia, el único tabú es la mentira.

4-. Imperio e imperialismo

Se suele afirmar que el imperio nació a partir de su guerra con España, en 1898, en que el país se expandió más allá de sus fronteras territoriales e invadió a varias naciones de ultramar. Eso es totalmente falso.

Trataré de probar en el próximo acápite que no sólo Estados Unidos nació como imperio, en 1783, sino que ya lo era veinte años antes de ser independiente, o sea de llamarse Estados Unidos; pero déjenme ahora aclarar esta confusión que existe sobre el vocablo “imperialismo”. Por supuesto que el tema requiere no un breve artículo sino un extenso libro, que quizás escriba si la naturaleza me concede algunos años más de los que ya, no con holgura, me ha concedido.

Para John A. Hobson –Imperialism, an Study; Londres, 1902--, el imperialismo surge cuando, a partir de la segunda mitad del Siglo XIX, el exceso de capitales en las grandes potencias industriales del mundo rebasan las fronteras nacionales, en las que ya no logran inversiones rentables, y se expande a otros países de menos desarrollo económico, para alcanzar pingües ganancias.

Esa etapa histórica es conocida como Segunda Revolución Industrial y comienza en 1870 con el gran desarrollo en las industrias química, eléctrica, siderúrgica y petrolífera, y se afianza, en 1878, en el Congreso de Berlín, en que teniendo de anfitrión a Bismarck, se reunieron las grandes potencias europeas con el falso pretexto de decidir el destino del ya decadente Imperio Otomano, cuando en realidad lo que hicieron fue acordar el violento reparto del mundo subdesarrollado, comenzando con Africa.

En su obra “Imperialismo, fase superior del capitalismo”, Lenín elogia la obra de Hobson y plantea que la evolución del capitalismo conduce, inevitablemente, a una fase superior, la imperialista, que se caracteriza por la exportación de capitales, la creación de monopolios internacionales, la unión del capital bancario y el capital industrial que origina el capital financiero, la repartición del mundo por parte de los grandes capitales y su consecuente ocupación física por las grandes potencias capitalistas.

Después, ya en el Siglo XX, vendría el nuevo imperialismo, o sea la explotación económica de los países menos desarrollados por parte de las grandes potencias, sin que incurra para ello su ocupación geográfica. Mi patria, Cuba, fue, durante 56 años, un ejemplo típico de esa etapa neoimperialista.

Ahora bien, sin restarle importancia a las obras de Lenin y Hobson, si el objetivo esencial del imperialismo es la explotación económica de otros países, ¿cuál, entonces, es la diferencia entre los Hititas que salieron de Anatolia y ocuparon el norte de Mesopotamia, hace casi cuatro milenios, porque tenía tierras más fértiles, y el Imperio Belga que ocupó el Congo a principios del Siglo XX para explotar sus riquezas, sobre todo minerales,y el Imperio Norteamericano que invadió Irak hace cinco años para ocupar una de las mayores reservas de petróleo del mundo? ¿Ocupaba Roma a otros países para civilizarlos o explotarlos? ¿Lo que movía al imperialismo español en el Nuevo Mundo era que su exceso de población –inexistente, por supuesto, se expandiera a otras tierras y predicara las tiernas ficciones del Evangelio … o que sus colonizadores ejercieran la más brutal explotación de sus riquezas, sobre todo el oro y la plata, y luego las maderas preciosas y el café y el azúcar y el tabaco y muchos otros productos igualmente valiosos? ¿No era imperialista Roma porque no tenía exceso de capitales ni compañías transnacionales ni capital financiero? ¿Qué diferencias, como no sean sólo de forma, puede haber entre los monopolios económicos de hoy y el que ejercían el Consulado y el Senado en los tiempos, también imperiales, de Mario, Sila, Craso, Cicerón, Pompeyo y Julio César? ¿Acaso no existía ya el dinero en forma de monedas de oro y propiedades que podían cambiarse por ellas, y no estaba ya, en parte, en manos del Estado y, en parte, de las familias más ricas? ¿No es eso lo mismo que existe hoy en los países capitalistas con la cínica diferencia de que hoy las familias se llaman monopolios y los imperios, repúblicas?

¿No fueron imperialistas Atila, los moros que invadieron España, Carlomagno, Genghis Khan, los Médici, los Sforza y Catalina la Grande? ¿No era el lucro, acaso, lo que los movía? ¿Ylucro e imperialismo no es exactamente lo mismo?

Es un error llamarle imperialismo a la explotación económica que ciertos imperios han realizado desde fines del Siglo XIX y no a todas las formas de explotación económica que los imperios han perpetrado en otras naciones a lo largo de toda la historia.

Desde este punto de vista, el imperialismo norteamericano comenzó aun desde antes del gobierno de Washington, cuando el país era yaindependiente pero no tenía un gobierno federal, de 1783 a 1789, y el poder era ejercido por los gobernadores de las trece colonias originales. Desde el momento en que Estados Unidos comienza a explotar las riquezas de las tierras que habían pertenecido a la sección oriental de la Nueva Francia, que el país había adquirido como posesión imperial al final de la Guerra de los Siete Años, y que ya se estaban organizando como Estados, como Kentucky, Ohio y otros, ya este país, que habia nacido como imperio en 1763, era, en toda su extensión y significado, imperialista.

El término imperialismo no pudo ser creado por Hobson ni Lenin porque ya existía desde hacía miles de años. Lo que ellos crearon fue la aplicación del término imperialismo a la etapa en ya existía un desarrollo económico mucho más avanzado que en la Antigüedad y hasta que un siglo antes. Tan imperialista fue el rey hicso Sakir-har, que invadió Egipto, buscando la generosidad agrícola del Nilo, y fundó su Décimoquinta Dinastía, hace más de 3,500 años, como el monarca Bush, el segundo de la dinastía tejana que hace unos pocos años invadió a Irak para robarle su petróleo.

Teniendo esto en cuenta –expresado en la nimia escualidez de un simple artículo periodístico y en espera del libro posible, si es que antes la biología no convierte en ocaso mis auroras--, hay que convenir que el término“imperialismo”, que tiene, sobre todo, un sentido económico, no puede aplicarse al período posterior a la Segunda Revolución Industrial sino desde que los países más fuertes y desarrollados comenzaron a explotar las riquezas de los más débiles y atrasados. El imperialismo es tan antiguo como el egoísmo, o sea como la “civilización”.

En la segunda parte de este artículo analizaré, en detalle, los orígenes del imperio

 
 
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Comentarios (11)

#1.- se acabo el show

querubin|05-11-2008 11:13

Todos los politicos de las llamadas democracias capitalistas son empleados del capital. Negro o blanco, da igual. Negro da incluso mejor a efectos de propaganda, porque así amortiguan, con un argumento imbatible, la posible rebelión de los negros pobres. ¿No habéis visto a Kofi Annan como Secretario General de la o­nU? ¿Quien lo propuso? Pues los mismos que dieron un golpe de estado en Haití. EEUU y Francia. Queda muy bien. Engancha a las gentes que, sin formación política (y la despolitización de las masas en estos países es una política de estado) no son más que hojarasca barrida por el viento.

Recordemos que uno de cada cinco hombres negros está en situación penitenciario o en libertad condicional en ese país. Lo que cuenta en política son las masas, no el espectáculo ni la propaganda. El que esperara algo de este show se va a dar muy pronto cuenta de su error.

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#2.- Es muy grande el cambio que Obama tiene que hacer

Conrado M. Rangel|05-11-2008 11:27

Buen análisis histórico, pero yo no creo que Obama pueda hacer los cambios que este país necesita. Si trata de hacerlos, lo van a matar irremediablemente. Va atener que gobernar con los dictados que le den los jefes del complejo militar-industrial que son los que mandan en Estados Unidos. El que se salga de la linea, lo achicharran. Ya ustedes lo verán.

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#5

del yery|05-11-2008 12:40

Acertado análisis de Rivero.

No creo que Obama - aunque quizás lo quiera- pueda hacer mucho. Tanto él, como todos los presidentes USA, son la cara de las grandes empresas. Que más da que sea negra o blanca. Como dice un comentario anterior, para el imperio es aún mejor que sea negra, así se le da más pantalla democrática al imperio. La sociedad USA ha avanzado, ahora también sus ciudadanos negros tienen en derecho a mandar sus tropas a invadir y a asesinar.

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#6.- Otra masacre de niños del Imperio de los Cien Herodes

Carlos Rivero Collado|05-11-2008 13:44

Gracias, amigos, por sus comentarios al artículo. Mi aprecio a quienes lo apo- yen y mi  respeto a  quienes lo ataquen  siempre que lo hagan con igual respe- respeto.     
Por la premura que tenía en colocar este  artículo,  pase por alto, involuntaria-
mente, una noticia que ya habia leído desde anoche:  la nueva masacre de niños cometida ayer por el imperio  en  Wech Baghtu, Afganistán, similar a la que perpetró en Azizabad, Irak, el 23 de agosto. 
En mi artículos El Imperio de los Cien Herodes y Los Niños Mártires de Azizabad, que el lector puede ver en el archivo bajo mi nombre,  hay una relación bastante amplia de las masacres infantiles que el imperio ha cometido desde que, en 1801,  Jefferson ordenó el bombardeo de Trípoli, matando a varios niños que se hallaban en la costa de lo que hoy llamamos Libia.  A partir de entonces, el imperio ha cometido miles de masacres infantiles.
Si Obama no cambia con todo eso en los primeros días  que se instale en la Casa Blanca, será tan culpable  como Bush, McCain y todos los demás. El primer CAMBIO  que tiene que hacer es que el imperio que va a dirigir deje de asesinar a los niños del mundo.  ¡Está bueno ya de tanta sangre, señor Barack Obama! 

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#7.- gracias

juan|05-11-2008 15:54

Gracias amigo Carlos, ojalá la vida te permita vivir muchos años y nos sigas transmitiendo tu lúcido pensamiento y ojalá Obama cambie la política extremista sobre nuestra tierra, Cuba, como lo prometió cuando visitó miami y cambie la política ingerencista imperial sobre nuestra américa y el mundo.

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#8.- defender a Cuba

uno|05-11-2008 17:31

Es muy probable que la estrategia para restaurar el capitalismo en Cuba pase por una "apertura" y una "invasion pacifica" de los modelos consumistas e individualistas del capitalismo. Todo esto encontrar'a a parte de la burocracia aliada, desgraciadamente.

Por eso es necesario mas que nunca una defensa de Cuba con todos los medios  y sobre todo una accion importante dentro de la isla para estar alertas    y defender al socialismo dandole mas poder a las organizaciones territoriales y de base. Cuba es la ultima trinchera moral de nuestro continente, y aunque muchos la critiquemos, como yo, lo hacemos desde la defensa incondicional del socialismo y no de burocracia que gobierna en su nombre.

Socialismo o muerte

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#9.- nada nuevo bajo el sol...

05-11-2008 17:52

no es un modo de menos  preciar el artículo que está muy bien, sino una forma de decir que es lo mismo que he leido de varias formas distintas. Está claro que el Imperio no va a caer... y lo más probable es que Obama se modere o se amolde al Imperio, eso sí, al menos espero que la política imperialista se torne menos agresiva.

Yo a estas alturas del partido no creo en grandes cambios en el mundo a corto plazo ni a largo, porque una de las características de este sistema es que muta, por eso sigue vigente.

Por otra parte, no creo que el color de la piel haya influido tanto,  Obama tenía un discurso político más progresista que  McCain, y ha usado en la campaña elementos muy atractivos como aplicar un sistema de redistribución de la riqueza aumentando los impuestos a los ricos y bajándoselo a los pobres, así como  ha pormetido más inversión en educacíón y sanidad...etc, cosas de las que adolecen. Me parece racista y descalificador limitar el triunfo de Obama a su color de piel, creo que ha hecho uba buena campaña

En relación a Cuba, no creo que vaya a intentar nada, solo relajará las relaciones con la isla.

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#11.- Excelente análisis

Antolín Hildalgo|06-11-2008 05:26

Sr. Rivero Collado: lo felicito de todo corazón por este culto análisis sobre los orígenes del imperio en Estados Unidos. Concuerdo con usted totalmente. Soy cubano, llegué a Estados Unidos en 1978, cuando era era un niño, estudié Ciencias Politicas en Columbia University, como usted, y hoy soy Assistant Professor of History at the University of New York (Washington Square College). Como usted debe suponer, no puedo enseñar lo que usted dice en su artículo so pena de que me expulsen de la universidad. Y no es por culpa del Dean, los funcionarios ni los profesores, sino del Department of Education de Albany que establece las pautas de lo que debemos ensenar y lo que debemos ocultare.  No sé si a usted le sucedió lo mismo cuando era profesor. Espero por la continua-cion de este escrito. Lo vuelvo a felicitar con todo mi afecto.

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#12.- Gracias, amigos, por sus comentarios

Carlos Rivero Collado|06-11-2008 15:33

Estimula escribir, amigos, sabiendo  que quienes van a leer son personas como ustedes.  Querubin (#1): efectivamente los políticos en los países capitalistas tienen que someterse al  capital, pero hay mucha diferencia entre  quien dedicó su juventud a ayudar a las comunidades pobres de Chicago y quien la empleó para  lanzar cientos de toneladas de bombas desde un avión para  asesinar se-
res humanos.  Yo hubiera votado por el ecologista Ralph Nader, que era el mejor de los  candidatos, pero tengo el honor de no haber renunciado jamás a mi ciudadanía cubana. Rangel (#2), empecé diciendo en mi artículo que el cambio que Obama tiene que hacer es ponerle fin al imperio y, si lo hace, por supuesto que los barones del complejo militar-industrial le van a pasar la cuenta mucho antes. Del Yery (#5)  yo no creo que Obama tenga la intención de enviar suis tropas a asesinar seres humanos, es el imperio el que las manda y es muy posible que él no pueda evitarlo. Uno (8), la guerra del diversionismo ideológico siempre ha sido un arma del imperio que puede convencer a los débiles, no a los revolucionarios  (sigue) 

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#13.- Gracias, amigos, por sus comentarios (2)

Carlos Rivero Collado|06-11-2008 15:53

(#9) Si, efectivamente, amigo, suelo insistir en mis ataques al imperio  porque las verdades  hay que repetirlas para que las entiendan quienes no quieren enten-der. Vivo en un medio, Miami, en el que se repiten las mentiras y es por eso que debo hacer lo mismo con las verdades. El hecho cierto es que aún nadie ha podido rebatir ni un solo dato histórico de los miles que he dado en mis artículos de Kaos, desde mayo, a pesar de que existe  esta sección de comentarios para hacerlo. No tendría a menos aceptar algún error,  pero aún estoy esperando que me los señalen.  (#10), los cuentos que cuenta este Tio Tata  cuentan porque están basados en datos irrefutables. Hidalgo (#11) muchas gracias por sus palabras, profesor, para mí es un honor que usted sea uno de los lectores de Kaos. Yo también confronté hace  cuarenta  años los mismos problemas que usted cuando era profesor del Queens College porque tenía que enseñar men-tiras o exponerme a que el Departamento de Educación de Albany me retirara mi licencia como profesor. Esa es la democracia y la libertad de la que el imperio se ufana. En cuatro o cinco días saldrá la segunda parte de este análisis. Mu-chas gracias, otra vez.

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#14.- Mi agradecimiento a Juan

Carlos Rivero Collado|06-11-2008 16:10

No sé como pude pasar por alto el comentario # 7, el de Juan,. que fue el más amable y generoso de todos. Debe ser "la pila" y no del agua sino de los días. Yo creo, Juan, que Obama va a suspenderle el bloqueo económico a Cuba después de casi medio siglo de esa monstruosidad. El mundo entero lo pide, aun muchos gobiernos que son enemigos del socialismo. Cuba debe estar preparada, por supuesto, para que detrás de esa suspensión del bloqueo no llegue el puñal escondido del diversionismo ideológico. No creo, sin embargo, que eso sea un gran conflicto. Si miles de médicos que están realizando en decenas de países la verdadera misión hipocrática no han desertado ... ¿por qué lo va a hacer el pueblo? La situación económica de Cuba cambiaría mucho si no existiera el bloqueo porque nuestro pais pudiera obtener los préstamos y créditos que hoy se le niegan y el nuestro es un pueblo inteligente y trabajador. Las reformas que ha hecho Raúl mejoran la producción y el bienestar. Cuba no va a dejar de ser socialista y revolucionaria porque si no lo hizo  por muchos años ante los más terribles sacrificios ... ¿por qué lo habria de hacer cuando ya éstos no existan?  .

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