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Sócrates y Zenón hablan sobre el capitalismo
Manuel M. Navarrete | 10-10-2009 a las 13:29 | 1038 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/socrates-zenon-hablan-sobre-capitalismo
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  • Qué mal está el mundo, lástima que la gente se muera de hambre.

  • Sí, por eso hace falta un sistema económico más humano y justo.

  • ¿Ya me vas a soltar otra vez el rollo del socialismo?

  • Llámalo como quieras, pero ha de ser un sistema en el que no se pueda especular con las necesidades vitales de las personas, como alimentación, vivienda, medicamentos, educación...

  • Todo eso está garantizado en España.

  • Quizá para ti, pero no para el 20% que vive por debajo del umbral de la pobreza. Además, el nivel de vida del Estado español es imposible de generalizar a todo el planeta.

  • Ah, ¿o sea que quieres que pasemos todos hambre?

  • Yo no he dicho eso. De hecho, está demostrado que en este planeta hay recursos sobrados para toda la población. De no haberlos, entonces sí, te guste o no la única opción moral sería repartir la pobreza. Pero ni siquiera es el caso.

  • Ya estamos con tus ideas raras. Si no han sabido gestionar sus recursos, es problema de ellos.

  • No son ideas raras, son las ideas que deben tener todos aquellos que no sean unos hijos de puta. Además, no es que no hayan sabido gestionar sus recursos, es que los hemos invadido, conquistado y esclavizado durante siglos para robárselos.

  • ¿O sea que el que no piense como tú es un hijo de puta?

  • Es que yo no he expresado ninguna opinión, sino un hecho objetivo. Si hay recursos para todos pero se los robas para tener un nivel de vida necesariamente superior al de ellos, y encima te parece bien y ni siquiera lo criticas, eres un hijo de puta.

  • Pero ¿quién dice que se les robe? Eso lo dices tú.

  • No, eso es un hecho obvio y fácil de demostrar. ¿Cuánto petróleo, oro o coltán tiene el Estado español? Nada. ¿Cuánto tienen África o América? ¿Por qué las multinacionales deslocalizan sus fábricas para llevarlas al tercer mundo pagando menos salarios? ¿Por qué se invaden los países que tienen petróleo para poner a gobiernos títeres que lo regalen?

  • Tú es que tienes unas ideas muy raras, ¿qué culpa tengo yo de que en África se mueran de hambre?

  • Te lo he dicho: tu nivel de vida es un privilegio, matemáticamente imposible de generalizar a todos los habitantes del planeta, porque harían falta 3 planetas Tierra para ello. Hay recursos sobrados para todos, así que...

  • Ya, ya... No me lo repitas otra vez.

  • Si es que ni intentas refutarlo, ni me das la razón. ¿No sería más coherente que admitas que tu frase que dio comienzo a esta conversación fue pura hipocresía, porque estás plenamente dispuesto a asesinar a 40 mil personas de hambre cada día, con tal de seguir siendo un privilegiado primermundista?

  • ¡Pero eso es insultante! ¿Todos los que no piensen como tú son unos asesinos?

  • Suponte que le ponemos una pistola a alguien en la cabeza. Todos los que no estén de acuerdo conmigo en que no hay que apretar el gatillo serían, sí, unos asesinos.

  • Pero es que aquí no hay pistola. Yo estoy dispuesto a ser caritativo con los países en desarrollo. Pero la libre empresa que no la toquen.

  • La libre empresa es el mecanismo de la pistola que mata de hambre a 40 mil por día.

  • ¿Por qué? Yo creo que es al revés. Sólo con la esperanza de ser ricos la gente se esfuerza y la sociedad prospera.

  • Pero si producción ya hay de sobra. Por ejemplo, cada año se queman los stocks de la agricultura. Lo que pasa es que está acaparada.

  • Pues habrá que tomar medidas para regular los excesos.

  • ¿Y qué mayor exceso que la existencia de la propiedad de la tierra? ¿Qué mayor exceso que las leyes patentes, sobre las medicinas por ejemplo? El capitalismo en sí mismo es un exceso.

  • Eres un extremista y un radical.

  • La radicalidad es relativa. Proponer lo que ahora aceptas como natural habría sido radical en la Edad Media. Así pues, ¿con respecto a qué soy radical, qué deseo cambiar de raíz? La situación de hambre y muerte, que es el mayor problema que existe en el mundo, debe cambiar de raíz. Si nacieras en un país donde las violaciones de mujeres estuvieran legalizadas, ¿no serías un radical que propondría cambiar ese abuso de raíz? Con respecto al extremismo, el capitalismo, que presupone lícito que unos vivan a costa de otros, me parece mucho más extremista que yo, que únicamente propongo que se repartan las fuentes de riqueza para que nadie muera de hambre.

  • Ya, pero es que el socialismo fue un fracaso.

  • ¿Y el capitalismo es un éxito? Tiene a medio planeta muriéndose de hambre.

  • Más hambre se pasaba con el socialismo.

  • Eso es objetivamente falso. Mira los índices de desarrollo humano de la Rusia capitalista y compáralos con la URSS. Mira los índices de desarrollo humano de Cuba y compáralos con cualquier otro país latinoamericano.

  • Pero no había libertad.

  • Pues entonces ¿por qué no propones libertad, pero con un sistema económico que no implique la catástrofe?

  • Tío, lo que dices ya no lo defiende nadie. No hay un solo periódico que defienda esas cosas tan raras. ¿Qué eres, el más listo?

  • No es una cuestión de inteligencia, sino de no ser un hijo de puta. Además, es normal que no exista ningún periódico que diga eso, porque todos los periódicos son propiedad de multinacionales.

  • Ah, claro, todo es una conspiración, ¿no?

  • Más conspiranoico me parece pensar que una multinacional vaya a proponer su propia expropiación y el reparto de su capital entre las masas.

  • Bueno, pues nada, lo que tú digas, como siempre.

  • Bueno, aquí tienes la posibilidad de argumentar, de convencerme de que lo mejor es un sistema en el que unos pocos banqueros acaparan más que toda África junta.

  • No, no te voy a convencer, pero tú a mí tampoco.

  • Lo sé, pero al no argumentar ni ofrecer datos, estás reconociendo implícitamente que mientes, y además mientes por un interés egoísta y genocida.

  • ¿Y qué quieres que haga? ¿Qué puedo hacer yo para cambiar nada?

  • Pues podrías empezar por reconocer que el capitalismo es un sistema inhumano, y que el hambre es su consecuencia más intrínseca y directa.

  • ¿Y eso qué cambia?

  • Dejarías de ser un hipócrita, aunque para dejar de ser un hijo de puta tendrías también que organizarte contra el capitalismo, militar en alguna organización.

  • Pero es que a mí no me gusta la política, aparte de que no creo que por no organizarte contra el capitalismo seas un hijo de puta.

  • A mí no me gusta pelear, pero si voy por la calle y veo que le están pegando una paliza a un amigo, o me meto en la pelea para defenderlo o soy un hijo de puta.

  • No es lo mismo, no son mis amigos. Yo no soy africano ni irakí.

  • Y yo no soy madrileño, ¿por qué entonces se supone que debo sentirme tan afectado por el 11-M? ¿O tal vez sólo deberían verse afectados los que vivieran en esos barrios o cogieran el metro?

  • Bueno tío, vamos a hablar de otra cosa, que me aburro. Del fútbol por ejemplo.

  • Vale, por mí perfecto, me gusta hablar de fútbol, ayer por ejemplo estuvimos toda la tarde hablando de fútbol, y no tuve ningún problema. Pero es que eres tú quien me ha sacado el tema, así que si hablamos de fútbol ahora, también eres un hijo de puta.

  • ¡Ah claro, ya! ¡No tengo más remedio que hacer lo que tú quieras para no ser un hijo de puta!

  • Vivo en un bloque de mi barrio. Mi bloque tiene más armas, así que le roba la comida al resto de bloques y encima los esclaviza y asesina durante siglos. Luego mi bloque les permite liberarse de la esclavitud directa, pero sigue manteniendo la propiedad de todas sus fuentes de vida. Varias generaciones después, alguien le dice a otro que hay que organizarse para cambiar la situación, y éste le contesta que se aburre, que mejor hablen de fútbol. ¿No es de hijo de puta?

  • Me voy, contigo es imposible, eres un friki.

  • Me sacas el tema tú, hablas libremente, pero cuando te quedas sin argumentos quieres dejar el tema sin reconocer nada y me dices friki. Ya, ya, pues nada, adiós. Sigue engañándote. Así acaba otro oscuro y secreto capítulo más de la lucha de la humanidad por liberarse de la barbarie capitalista. Al menos yo puedo mirarme al espejo, aunque sea a base de recolectar pesadillas.

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