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Sobre la lucha anticapitalista y la "rebeldía" juvenil
El Capitalismo es depredador por excelencia, es inmoral por definición, no existen personas, sino consumidores-productores, no existe la naturaleza, sino los recursos naturales, las materias primas.
Ekintza Zuzena | Para Kaos en la Red | 30-7-2009 a las 23:47 | 2457 lecturas | 19 comentarios
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El Capitalismo es depredador por excelencia, sólo entiende de beneficio, es inmoral por definición, no existen personas, sino consumidores-productores, no existe la naturaleza, los ecosistemas, sino los recursos naturales, las materias primas. Todo el progreso, los avances tecnológicos, los inventos, la ciencia... es utilizado para ello, para aumentar, por un lado, su capacidad de integración, dominación, vigilancia y control de las mentes y cuerpos de las personas y de los pueblos y, por otro, para aumentar su capacidad de control, rentabilización y destrucción de la naturaleza y sus ecosistemas.

Atendiendo a los anuncios publicitarios, grandes empresas responsables de graves agresiones a la Madre Tierra como REPSOL o GAS NATURAL, se nos presentan casi como entidades conservacionistas, bancos y cajas de ahorros mediante sus obras sociales (eufemismo que esconde ventajosas inversiones que lavan su imagen y desgravan impuestos) parecen desprendidas, dadivosas, altruistas y solidarias oenegés; el Macdolars nos hace creer que se abastece de pequeños agricultores y ofrece productos naturales; el Ejercito es tan humanitario y enrrollao que nos invita a enrolarnos ahora que somos incapaces de distinguirlo de la Cruz Roja; la Cocacola parece agua bendita y la Revolución es la nueva hipoteca del banco de Santander... «seguirán estando con la gente, con toda la gente, la buena gente».

Su hegemonía es rotunda sobre la información de todo acontecimiento que se nos presenta para que, o lo interpretemos a su gusto o no lo podamos interpretar. Los telediarios nos espetan acontecimientos aislados, inconexos, que se nos muestran ininteligibles, y las claves para su comprensión no las enseñan en la escuela ni en la universidad, allí aprendemos verdades del tipo de que dos y dos son cuatro, que la Transición fue estupenda y ejemplar y el rey un menda cojonudo, que la Guerra Civil fue una contienda entre republicanos rojos y golpistas azules... y que deberíamos agradecerles que nos obsequien con esta maravillosa democracia por nuestra cara bonita, que sin haberlo sudado, sin esfuerzo siquiera, merezcamos vivir en el mejor y más libre de los mundos.

Antaño las personas éramos plenamente conscientes de nuestra posición social. Los esclavos tenían claro que lo eran, quién era su amo. Los proletarios sabían hasta qué punto eran explotados y conocían por quien, sabían perfectamente quien era su enemigo y no dudaban en enfrentarlo.

Hoy por hoy, tras la casi desaparición en estas latitudes del proletariado, en la acepción clásica del termino, cuando la mayoría de la clase productora ya no produce nada más que su propia perdición (teleoperadoras, seguratas, cajeras y reponedores de supermercados y centros comerciales, funcionarios, administrativos...), la conciencia de clase se ha perdido, evaporándose así la posibilidad de reconocer al enemigo y acometer contra él.

Hipnotizados y abducidos por la tele, la videoconsola, el fútbol, los culebrones, el móvil, las drogas, la estética... en suma, la Democracia, nos creemos libres. Libres para elegir entre Amena o Movistar, cocaína o éxtasis, pendiente en el ombligo o en la ceja, hipoteca a treinta o cuarenta años, votar a un valedor del capitalismo o a otro valedor del capitalismo, ver la uno o Telecinco, leer el País o el Mundo...; bajo una fachada de modernidad y progreso nuestras vidas son programadas y nuestra capacidad de decisión sobre ellas merma y se desintegra. Nace, crece, vota, consume... y muere, de cáncer, de vieja o de asco. Eso sí, calladitos y serviles, como dice el pánfilo del Melendi «caminando por la vida... intentando no hacer ruido, vestío con un sonrisa...»

Sin embargo, los que detentan el poder y sus cortesanos, sus mercenarios y rémoras que avanzan adheridos al tiburón para alimentarse de las piltrafas y despojos que sobran de la masacre, del banquete, tienen meridianamente claro el papel que desempeñan, la posición que ocupan y el beneficio que obtienen de este status quo. Los explotadores y ricos no sufren erosión alguna en su conciencia de clase, saben quien fue su enemigo y si algunos no lo perciben como tal es porque lo consideran vencido, totalmente derrotado, saborean su dulce y rotunda capitulación.

Hemos saltado de una consciente y forzosa esclavitud a una inconsciente y voluntaria servidumbre. Si la primera era trágica, la segunda es patética. Sin conciencia de clase no es posible acabar con las clases, sin conciencia de idiota no se puede dejar de hacer el idiota.

La rebeldía y las ansias de libertad y de justicia no tienen edad; surgen, fluyen, crecen y maduran a lo largo de toda la vida.

Porque fuimos catalogados como jóvenes rebeldes, radicales y nos lo creímos... Porque hemos participado y alimentado ambientes juveniles, pretendidamente revolucionarios y disidentes, y hemos visto cómo para la inmensa mayoría de sus integrantes prevalecen las formas sobre el fondo, que no existe. Lo superficial, la estética, la pose, el sentimiento de pertenencia a algo que no es nada, al menos nada diferente, nada transformador, es lo que prevalece; el creerse diferentes, críticos, al margen del sistema, cuando se participa de él igual que todo el mundo, son sólo palabras, sólo fachada.

La moda alternativa, radical o como se la quiera nominar, no es sino otra oferta del sistema que ha asimilado y recuperado desde la estética punk hasta el rock radical como otra mercancía más que ofrece para el consumo de jóvenes con supuestas inquietudes que inmersos al fin en este ambiente, en este gueto falsamente rebelde, se sienten diferentes y satisfechos, y creen cumplir así suficientemente con su tenue compromiso social.

Si nos detenemos en estas reflexiones es porque en su día caímos en su trampa y perdimos el tiempo dando importancia a lo que no la tiene realmente y porque, aunque sobra escribirlo, cada cual es libre de vestirse, peinarse y adornarse como le venga en gana, escuchar la música que le apetezca y consumir las drogas que le plazcan; esto no es más que eso, una decisión individual, unos gustos, unas presencias que carecen de toda trascendencia en el plano de las ideas, la ética, el compromiso, el conflicto social. A un opositor real, a un revolucionario, lo que le llama la atención y le seduce es leer, informarse, comprender... le interesa la acción, la estrategia, el buscar gente afín con quien comparta afinidades reales en estos términos, en este nivel. El resto de supuestos jóvenes rebeldes, los que sienten simpatía hacia los que visten como yo, fuman lo que yo, escuchan la música que yo... serán díscolos de boquilla, contestatarios de palique, revolucionarios de botellón, radicales de pacotilla y lo serán por poco tiempo, hasta que el paso de los años o de sus preferencias estéticas o musicales, por lo tanto, superfluas, les haga abandonar unos postulados que nunca lo fueron.

Con el mantenimiento de este gueto juvenil el sistema impide el desarrollo y la maduración del potencial revolucionario de muchos jóvenes que en él se pudre, se marchita o no llega ni a germinar, quedando todo en locura de juventud y reforzando un sistema que ofrece así su cara más amable, aparentando permitirlo todo y regalarnos todo tipo de libertades. A quienes osan rebasar la línea, salirse de esta representación teatral que ofrece, primero, el gueto a sí mismo para autoalimentarse y recrearse en su autocomplacencia y, después, al resto de la sociedad para recalcar su «somos tan diferentes y auténticos que se nos ve a simple vista”; es decir, los que pasen al enfrentamiento real con el enemigo, dejaran de ser considerados como simpáticos punkis, curiosos rastas, muchachas más o menos estrafalarias o consentidos ocupasbil y serán tratados como enemigos reales, tachados de exaltados y considerados violentos y antidemocráticos terroristas.

Quienes no somos tan jóvenes y sabemos que la rebeldía frente a lo injusto, frente al poder, no es un atributo o cualidad juvenil, no nos acomplejamos ni nos avergonzamos, más bien nos enorgullecemos de no pasar por el aro, de no comulgar con ruedas de molino, de no integrar el rebaño. Nunca es tarde si la dicha es buena y las que así pensamos hemos de buscar el conocernos, relacionarnos y actuar juntas en base a nuestro compromiso, interés y criterio, al margen de nuestra edad, de modas, de oficios... conjurando así el divide y vencerás que tan eficientemente aplica el poder.

Necesitamos recuperar nuestra identidad, nuestro orgullo, nuestra dignidad, y establecer un compromiso con nuestros iguales que nos permita enfrentarnos a quienes verdaderamente limitan y degradan nuestras vidas.

...Porque para hacer frente a este hatajo de malnacidos tan solo estamos nosotras.

 
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Comentarios (19)

#2

Blisset|31-07-2009 04:39

¿y por qué, julian, si utilizamos el masculino no hay ningún problema y todos los julianes aceptan lo escrito tal y como está? Pues de eso se trata, de que nos demos cuenta de que si aquello se acepta como normal, el masculino que acapara ambos géneros ¿por qué no también el femenino?

  Transgredir los códigos, interferir las líneas, ¿no es acaso la mejor subversión?

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#4

.|31-07-2009 12:00

Este texto es muy bueno, y felicito a su autor por ello, aunque tengo que discrepar en algunos puntos. Es cierto que el mundillo punk y demás tendencias catalogadas de subversivas, no lo son en sí mismas si no llevan consigo algo más que una estética o una música; pero tambien es cierto que una vez metidos en este mundo, la mayor parte de la gente adopta comportamientos de acuerdo con lo que tu explicabas: "informarse, comprender... le interesa la acción, la estrategia, el buscar gente afín con quien comparta afinidades reales en estos términos, en este nivel."

Escribo todo esto explicando también que si no fuese por el punk, nunca habría conocido la palabra "anarquía" de manos de unos simpáticos chavales que allá por el 77' cantaban " Anarchy in the U.K" y que, aunque para ellos la anarquía no significaba más que llamar la atención y poco más, para mi se ha convertido en mi forma de vida. Gracias a ese mundillo he conocido y leído muchas publicaciones de Bakunin, Malatesta, Emma Goldman, he dejado de pasar por el aro, he acudido a numerosas manifestaciones, y sí, me he llevado más de un palo en ellas.

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#5

31-07-2009 12:08

Ekintza zuzena?

De que numero es esto?

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#7

31-07-2009 14:08

Ayyyyy, pobres libertarios, cuando se darán cuenta de que lo único que hacen es seguirle el juego al Estado con sus ansías pequeñoburguesas...

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#9.- Pal 8

31-07-2009 14:44

Las insurrecciones bajo el mando bolchevique y marxista-leninista mundial son bien conocidas, aunque eso además de pequeñoburgués es revolucionario.

El individualismo que profesáis ignora la lucha política fomentando la no-cohesión de la masa trabajadora, pues toda lucha social o de clases es una lucha política.

Vuestro abstencionismo deja cancha libre a los burgueses.

Vuestro antiautoritarismo representa una contradicción desde el comienzo, pues, como bien dijo Engels hablando sobre esta cuestión: "¿Es que acaso hay algo más autoritario que una revolución"?

Vuestra concepción sobre la inutilidad de la dictadura del proletariado muestra una absoluta ignorancia y desprecia hacia la dialéctica histórica, ciencia más que contrastada. Eso desemboca en el fracaso de las comunas libertarias que a lo largo de la historia se han dado (por no hablar de la limitación extrema de estas experiencias).

Y bastantes cosas más...

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#10.- "puros"

yo|31-07-2009 15:29

quien sea enteramente puro en conviccion y actos " que arroje la primera pidera"

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#11.- De Marx a menos

Comunista|31-07-2009 17:20

#9 Igual de conocidos son los resultados de esas "insurreciones" y que papel jugaron los burócratas a los que, por lo que se ve, sigues religiosamente.

Mientras tu te sigues atragantando con Lenin, otros preferimos leer a Marx sin que otros intelectuales nos lo cuenten (mal) .

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#13.- Al 11

31-07-2009 20:13

Ohhhhhh.... que bonito te ha quedado 11.... como pa no votarte positivo...
Deduzco que eres un ferviente trotskistilla, a que si? Cuantos añitos tienes jovencito revolucionario?

A ver si te enteras tú y todos los trotsketes, un Estado socialista SIEMPRE va a tener algo de burocracia, y por ende, burócratas, punto.
La cuestión reside en saber controlar esa burocracia, procurar que no se enquiste y no olvidar hacia donde se va, es decir, al comunsimo.

Cuando ese insultado y despreciado Stalin palmó, los revisionistas hicieron eso mismo, olvidar el amino al comunismo y descentralizar la economía, y claro, ya se sabe...

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#14.- otra aportación al debate

Javi|31-07-2009 21:06

Ciertamente el anarquismo ha adquirido diferentes formas. Si en Estados Unidos hay cierta tendencia al individualismo y a la propiedad privada, a algo que podríamos llamar el anarcocapitalismo en Europa del sur no existe mucho esa tendencia. Euskal Herria es un ejemplo de ello, como lo fue el estado español en 1936. Experiencias interesantes que se dieron en Barcelona o el agrarismo colectivo de Aragón son bien interesantes. De hecho, la misma palabra comunismo libertario o aquella que usaban los C.Anticapitalistas (que en su mayorìa eran independentistas) de socialismo autogestionario son reveladoras del palo que iban.

No me considero anarquista, pero me parece que a la perspectiva anticapitalista hay que acompañarla de modelos organizativos más populares y de representación directa que muchos movimientos y gobiernos de izquierda no tienen. Ahora bien, como no hay idea universal que se pueda aplicar en todo el mundo de manera igual, en el caso de Euskal Herria y me imagino que hay los compañerxs de Ekintza Zuzena no están de acuerdo conmigo, o creamos instrumentos de defensa (que vayan desde la organización de base a la institucional) o desaparecemos como pueblo en menos de 50 años. Es decir, en nuestro contexto, o creamos una especie de estado (sería posible conjugar un estado con la autogestión?) o algo que se le parezca mucho o agur euskal herria

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#15

31-07-2009 21:13

¿Que los sucesores de Stalin descentralizaron la economía de la URSS? No mereces respuesta. Fuma menos porros tío.

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#16

CSA|31-07-2009 21:26

Vuestro abstencionismo deja cancha libre a los burgueses.

Hey! Vota al PSOE, que sino le dejas la vía libre al PP

Si hasta vosotros usáis los mismos argumentos que la burguesía, y no, no caigo tan bajo como para decir que eres un burgués, pero si que eres un ciber-manifestante.

Mientras tú hablas nosotros estamos en las calles.

Un saludo. 

PD: Espero tus "bastantes más cosas..." porque yo tengo un par de cosas que decir, empezando por la Revolución de Octubre..

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#17

31-07-2009 21:35

vaya mierda de articulo. usted se cree en un discurso mesiánico, pero es patético.

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#18.- de Marx a menos

Comunista|31-07-2009 22:44

#13 Erraste, compa. De Trosky no tengo ni el bigote.

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#21.- al #16

01-08-2009 12:24

disculpe #16 pero el PSOE también es burgués.

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#24

CSA|01-08-2009 15:34

Al 21#, lo sé, lo decía porque el decía "sino votáis, dejáis la vía libre a la burguesía" y eso es más o menos el mismo argumento que uso el PSOE "sino nos votáis, dejáis la vía abierta al PP" y así consiguen tenernos a todos aborregados y acojonados...

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#26.- Al 24

02-08-2009 20:31

A eso me refiero, paraplégico cerebral, a vuestra incapacidad para comprender que, como dijo Marx, cualquier lucha de clases es una lucha política.

Vamos a ver Forest: La cuestión no es participar en los instrumentos "democráticos" burgueses para favorecer a la burguesía (como insinúas tú con ese "si te parece voto al Psoe jijijiji") la cuestión es participar en esos medios de dominación burguesa fortaleciendo el movimiento obrero (o lo que es lo mismo, votando revolucionario), pillas?

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#27

CSA|02-08-2009 20:34

Relájate, fierecilla.

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#28.- bla bla bla

x|03-08-2009 09:29

cuanto burguesitx comentando el que ?

estamos en un tiempo en que los movimientos sociales son controlados por nenxs que su mayor preocupacion a sido buscar una buena posicion en la mani para que se les vea

como me dijo una vez un yonky

tu no puedes ser anarquista por que eres pobre y lxs pobres no tienen ideologia solo se buscan la vida

mientras lxs universitarixs pijxs son lxs okupas revolucionarixs agggh ke asko se me revuelven las tripas

solo una cosa a la mierda su revolucion

libertad para el planeta 

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#30.- segid así

esteve|04-08-2009 02:31

compañeros,
segid así que estamos muertos.
Tenemos que luchar en las calles, reivindicarnos, dar por culo, pero a la hora de votar que.......La derecha vota en bloque al PP....votar al puto PSOE es joder al PP...quitar poder a la derecha ya es un triunfo...vamos, digo yo .......

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