El Régimen neo-franquista español agoniza. A su propia crisis institucional se unen las repercusiones de otras dos, la de aquellos que impulsaron su existencia, el imperialismo euro-estadounidense y el capitalismo internacional. La llamada "transición", no fue más, como la propia historiografía oficial reconoce, que una "reforma" del régimen franquista y, por tanto, su remozada continuidad a través de la adaptación del mismo, tras la muerte del Dictador, a formalismos democrático-burgueses y la inclusión de los sectores más "moderados" y pactistas de la oposición para darle credibilidad al proceso.
La limitaciones y contradicciones insolubles del Estado españolista actual, no son más que las lógicas consecuencias de su conformación en torno a la pervivencia de las estructuras e instituciones del antiguo régimen, sostenidas por aquellos pseudo demócratas que, cegados por la obtención de poder, renunciaron a la ruptura política y al desmantelamiento del franquismo, renegando de sus propios principios y traicionando los de quienes dieron su vida y libertad por defenderlos. Dichos elementos fueron la socialdemocracia estatalista españolista y los nacionalistas burgueses vasco-catalanes. He aquí pues, a los tres pilares sobre los que se asienta este "constitucionalismo" y su "España democrática": un franquismo incrustado en todos los ámbitos socio-económicos y políticos, aliado con una socialdemocracia oportunista y españolista, en unión a sus sindicatos neo-verticalistas, además de aquellos "nacionalistas" que, a cambio del control económico-administrativo sobre parte de sus territorios, claudicaron en la lucha por la libertad de sus pueblos.
Tras la muerte de Franco, las bases constitutivas y aglutinadoras del pacto continuista, así como sus límites infranqueables, fueron: la "unidad de España" (la negación de la soberanía a los pueblos) y la "sociedad de libre mercado" (el sistema capitalista). Y estos parámetros no son excepcionales o novedosos, sino los mismos sobre los que se han conformado todos los estados españolistas desde el siglo XIX. Porque "España", desde entonces hasta hoy, desde siempre, no es más que una superestructura concebida por la alianza de la élite aristocrático-burguesa dominante, para justificar la negación de las naciones sojuzgadas, facilitar el expolio de sus pueblos y la explotación de sus clases trabajadoras. No es, por tanto, que este modelo de Estado niegue derechos nacionales, oprima pueblos y proteja el robo de su trabajo a la clase obrera, es que todo modelo de Estado españolista, toda idea de "España", no es más que eso. Para ello se ideó y para ello es mantenida. "España" no es más que el nombre del latifundio de explotación intensiva creado por las élites oligárquicas para amparar su latrocinio institucionalizado sobre los pueblos, sus tierras y, en especial, sus clases trabajadoras.
España no existe, si, en cambio, Andalucía, Aragón, Asturies, Canarias, Castilla, Catalunya, Galiza, Euskal Herria, etc. Por tanto, tampoco existe un "Pueblo Español"; si un Pueblo Andaluz, Aragonés, Asturiano, Canario, Castellano, Catalán, Gallego, Vasco, etc. Consecuentemente, todo régimen que se sustente sobre la base de una "Nación Española" un "Estado Español" o la Soberanía Nacional de un "Pueblo Español", solo es una dictadura de facto, amparada en dicha argucia "legal" para negar la realidad nacional de los pueblos bajo el yugo estatal, arrebatándoles su libertad colectiva y derechos democráticos, su soberanía. Toda estructura, todo proyecto político, que no parta del reconocimiento de las distintas naciones sojuzgadas por las opresión estatal españolista y los respectivos derechos de soberanía de sus pueblos, se denomine como lo haga, no será más que un ejercicio, más o menos camuflado, de mantenimiento de dicha opresión sobre las mismas.
Dado que la insostenible situación actual está generada por tres problemáticas simultáneas y mutuamente retroalimentadadas, la pervivencia del franquismo, la negación de los pueblos y sus derechos, así como la explotación capitalista, toda alternativa que realmente aspire y pretenda transformarla, deberá dirigirse a la desaparición de las mismas y sustentarse sobre presupuestos diametralmente opuestos a los que la han provocado.
Por todo ello, Nación Andaluza propone y apuesta por vertebrar una iniciativa unitaria en nuestro País, en torno a los siguientes principios y objetivos mínimos: Ruptura democrática, reconocimiento de nuestra Nación, restablecimiento de nuestra Soberanía Nacional, de nuestro derecho a decidir, la constitución de un modelo político-administrativo propio de carácter democrático-popular, la solidaridad internacionalista, así como la confrontación anticapitalista y antiimperialista.
Ruptura democrática. Entendiendo por ella el desmantelamiento en Andalucía del Estado neo-franquista por parte del Pueblo Andaluz, construyendo un ámbito social realmente democrático. Consideramos que la lucha antifascista, dado el continuismo del Régimen, su actuación opresiva sobre nuestra tierra y la negación de derechos, posee hoy igual vigencia que antes de su "reforma".
Reconocimiento nacional. Entendiendo por ello el reconocimiento inmediato e incondicional, tras la caída del Régimen, de Andalucía, como Nación Soberana.
Restablecimiento de la Soberanía Nacional. Entendiendo por ello el restablecimiento inmediato e incondicional, tras la caída del Régimen, de la Soberanía Nacional del Pueblo Andaluz, así como el reconocimiento del derecho de nuestro Pueblo a su ejercicio ilimitado y permanente.
Derecho a decidir. Entendiendo por ello el establecimiento de un periodo transitorio donde el Pueblo Andaluz, en el ejercicio de su soberanía, tengan la absoluta y exclusiva libertad de decisión sobre sí mismos y su futuro.
Constitución de un modelo político-administrativo propio de carácter democrático-popular. Entendiendo por ello el establecimiento de una República Andaluza de Trabajadores, basamentada en asegurar y desarrollar los derechos e intereses, nacionales y sociales, de nuestro Pueblo y, especialmente del sector mayoritario del mismo, la clase trabajadora andaluza.
Solidaridad internacionalista. Entendiendo por ello el establecimiento de estrategias de alianza y coordinación con el resto de pueblos de nuestro doble ámbito geográfico, el peninsular y el mediterráneo, con vistas a la ayuda y el apoyo mutuos en la consolidación de nuestros respectivos proyectos nacionales y populares, así como sobre el ejercicio de la solidaridad entre los pueblos y el internacionalismo de clase.
Confrontación anticapitalista y antiimperialista. Entendiendo con ello la oposición activa a todas las formas de capitalismo, tanto el interno como el estatalista peninsular o el internacional, así como a cualquier régimen colonialista e imperialista, de ocupación o explotación. La participación en la lucha internacional por un Mundo formado por pueblos libres, por sociedades socialistas al servicio de estos y la humanidad.
Carece de racionalidad luchar por "otra España", porque esa "España" nunca ha existido, no existe, ni podrá existir. Existe el españolismo como variable geopolítica peninsular del imperialismo y el capitalismo. Al igual que otros modelos de estado similares, su "versión española", los distintos "estados españoles", no han sido, no son y no pueden ser, más que un pretexto para la creación de superestructuras administrativas impuestas, basadas en la negación y opresión de las distintas naciones sojuzgadas, para así facilitar al imperialismo capitalista peninsular e internacional, la explotación de sus clases trabajadoras y el expolio de sus riquezas. Es indiferente como se apellide dicha superestructura, "su forma de Estado", lo trascendental es que mediante ella se mantiene y pretende perpetuar la propia idea de España: la opresión.
La dicotomía en la que se encuentra inmersa la izquierda revolucionaria y soberanista andaluza, no es la de elegir entre Monarquía Española o República Española, sea esta de carácter "unitaria", "federal" o "confederal". La elección es entre dictadura o democracia, entre la libertad de nuestro pueblo o el mantenimiento de su negación, entre capitalismo o socialismo. Resumiendo: más España o acabar con España. Por eso, al modelo neo-centralista y reformista del republicanismo españolista, debemos de contraproponer el del republicanismo libertador y transformador andaluz. Sustituir el presupuesto continuista de: de entrada unidos y después ya veremos (posible derecho de autodeterminación), por este otro: de entrada libres (posesión de la propia soberanía) y desde nuestra libertad decidiremos. Y esa tarea de encabezar la lucha antifascista, soberanista y anticapitalista, por un republicanismo andaluz y popular, solo puede recaer sobre las propias izquierdas revolucionarias y nacionalistas nacidas del y para el Pueblo Andaluz. La emancipación nacional y social de nuestro Pueblo solo puede ser efectuada por él mismo, y solo puede ser mostrada y conducida por sus propias organizaciones. A ellas les corresponde aunar fuerzas y esfuerzos para derrocar el neo-franquismo españolista y encauzar la construcción de un futuro de libertad, igualdad y justicia, en el seno de nuestra Nación y entre esta y el resto de los pueblos y naciones. Asumirlo y ser plenamente consecuentes es el reto.
Igualmente, dado que la opresión del Estado no se circunscribe al Pueblo Andaluz, sino que se extiende al resto de pueblos bajo su yugo, es evidente que, a pesar de las diferentes circunstancias y peculiaridades de cada uno, incluso más allá del hecho de que muchos tengamos otros, "España" supone el enemigo común de todos. Lógicamente, las ventajas y beneficios de la coordinación con vistas al derrocamiento popular del mismo resultan obvias. Hacemos referencia a la conjunción de actuaciones en dicha dirección y en torno a la consecución de que dicho fin conduzca a un escenario con cuatro elementos mínimos e innegociables: ruptura democrática, reconocimiento de las naciones, restitución de la soberanía a los pueblos y derecho a decidir por parte de cada uno de ellos. No estamos haciéndolo, por tanto, con respecto a "unidades estatales", "estructuras unitarias", "proyectos comunes", "estrategias compartidas" y otras trampas argumentativas españolistas. Cada pueblo es dueño de sí mismo y a cada uno corresponde su propia liberación. Ninguna lucha puede supeditarse a otra, estar subordinada a "situaciones previas", "intereses más amplios", "superiores", o estar condicionada más que por ella misma. Según sus propios ritmos, necesidades y procesos evolutivos.
La caída del Estado neo-franquista es cuestión de tiempo. El cambio es inevitable. El actual Régimen no podrá resistir la suma de su propia crisis, más las consecuencias de un futuro escenario de aumento y profundización de las otras dos: la económico-capitalista global y la geoestratégica imperialista. Lo que está en cuestión es la dirección que tomarán los acontecimientos. Y tres son las posibilidades: el involucionismo reaccionario, mediante la reconversión del Estado a un modelo más autoritario, el reformismo continuista, a través de la instauración de una Nueva "República Española", o el triunfo de los pueblos en su lucha de liberación, con el surgimiento de repúblicas democrático-populares soberanas en las naciones hoy sojuzgadas por el españolismo.
Por todo lo expuesto, Nación Andaluza hace un llamamiento público a todas las organizaciones, colectivos e individualidades de la izquierda revolucionaria y soberanista andaluza, a la unidad en torno a estos fines. Los de romper las cadenas de nuestro Pueblo, encaminándolo hacia su libertad, acabando con la ocupación españolista, su administración neo-franquista en nuestra tierra, y luchando por el establecimiento de una República Andaluza de Trabajadores. Y, al resto de la izquierda independentista de las naciones oprimidas por el Estado españolista, a coordinarnos en el esfuerzo de acabar con el enemigo común de nuestros pueblos: "España". En el futuro, nuestro pueblo y nuestros pueblos, juzgarán si hemos estado a la altura de las exigencias que los acontecimientos y el momento histórico requerían de todos nosotros.
Nación Andaluza - Comisión Permanente -
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#3
14-04-2009 20:36
te ha dado tiempo de leer o sólo ibas con las anteojeras españolistas puestas?
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#4
14-04-2009 20:41
Por qué será que todo aquel que sale en defensa de la Esapaña UNA Y GRANDE MUY GRANDE se autoproclama internacionalista??
Que No, que vosotros de internacionalistas nada, interestatalistas en el mejor de los casos.
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#5
14-04-2009 21:12
¿No podríais ayudar al advenimiento de una república española, que aceptará el derecho de autodeterminación con mucha más facilidad, en lugar de sabotear la unión de esfuerzos para quitarnos de encima la caspa monárquica? ¿Tan importante es vilipendiar a compañeros de izquierdas, por ser españolistas, como lo es la mayoría del pueblo andaluz?
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#6
14-04-2009 21:16
Y por qué no os unis a la lucha por acabar de una vez con esta carcel de pueblos que es España, en vez de obligarnos a tragar con la misma carcel pero tricolor para  ser considerados buenos izquierditas?
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#7
14-04-2009 21:23
Porque en ciertas regiones no nos sentimos oprimidos por España, sino tan solo por el capitalismo. Realmente no sabemos muy que hacer con la cuestión nacional, si queremos crear una España más pequeña, ser castellanos, etc. Pero no nos oponemos a quien quiera irse se vaya.
Y Porque declararse antiespañol en Madrid, Cantabria, Castilla-León, etc, es ponerle la  propaganda a huevo al enemigo.
Nadie os obliga a tragar con nada, es una cuestión de táctica. Lo que tienes que tener claro es que a la monarquía jamás la arrancareis la independencia. O, de forma improbable, a costa de un terrible sufrimiento.
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#10.- 1
14-04-2009 22:26
Que en algunas regiones la opresión sea sólo capitalista es algo bastante preocupante considerándose de izquierdas básicamente porque la opresión capitalista no sólo es económica o sólo nacional sino social, y toda sociedad se compone además de por las relaciones económicas en las que vive principalmente por las relaciones sociales, humanas, en las que vive; y el imperialismo no es algo nuevo que digamos.
Somos de izquierdas, defendemos que el pueblo sea el soberano. ¿Qué pueblo? ¿El español? ¿Existe el pueblo español? Si existe es como unión de los pueblos de un espacio geográfico concreto, igual que no existe el pueblo americano más que como la unidad de los pueblos de américa, nunca como un pueblo que es defendido por una estructura antes mercantilista ahora capitalista como método de alienación sobre la población bajo su sometimiento. La cuestión es buscar formas democráticas: sistemas de gobierno donde el pueblo es el soberano, y eso es evidente que queda a misión de los pueblos que existen, no de los creados. Ahora mismo es más "pueblo español" la unidad de los pueblos andaluz, gallego, castellano, catalán... que la defensa de un pueblo español "de izquierdas" que tacha de lo que realmente es él a aquellos pueblos que buscan sus derechos democráticos.
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#11.- 2
14-04-2009 22:34
A efectos prácticos es como el señorito que critica a sus criados que pretenden que la tierra sea del que la trabaja. "Vagos y delicuentes" que dijo la Duquesa de Alba, y su hijo puede decir que es de izquierdas, pero nunca podrá compararse con los que mantiene bajo su control y que atacaría si intentan cambiar esa situación. Veamos cómo actúa IU: ¿PNV-EB en Euskal Herria, los estudiantes en Barcelona, IU-PA en Andalucía sin defender de reforma agraria? De hecho IU en Andalucía habla, que no lucha, de reforma agraria por aparentar ante el SOC, no porque crea en esa lucha. Y fueron ellos los que mandaron a la policía a desalojar el CSOA Casas Viejas.
Más revolucionario es el encuentro de jóvenes de la Europa de los pueblos que se hizo la semana pasada en Euskal Herria que todo el izquierdismo de partidos estatales que no hacen más que defender los intereses de la burguesía según el lugar en el que estén y según lo revolucionario que se digan.
Corriente Roja no defiende la soberanía en Andalucía (aunque hay militantes que sí a título individual) porque aquí no hay una burguesía anticentralista. Iz. Anticapitalista sólo defiende la autodeterminación en el Principat, que es donde se da esa burguesía nacionalista. En Valencia no lo hace. En EH sólo habla de Euskadi y sólo plantea soluciones de alto el fuego unilateral, una paz burguesa. Y el PCE(R)/(M-L)/(M)/... ni hablemos.
Y de ahí no puede salir nada revolucionario. Por mucho discurso que tengan, la práctica les falla.
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#12.- proletarios del mundo, unios
comunista|14-04-2009 22:51
Ningún proletario concienciado de su clase debe nada a una república burguesa asesina de obreros. El proletariado no debe de caer en la trampa de partidos burgueses camuflados de proletarios. Las repúblicas, las monarquías, los estados, son inventos antiobreros, la clase obrera no tiene fronteras, la bandera obrera es la roja y nada más. ¡¡Proletarios del mundo, unios!!; ¿liberación nacional? no gracias, ¡¡¡liberación obrera!!!.
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#15.- "una chorrada andalucista para el C 13"
14-04-2009 23:20
Blas Infante matizaba esta cuestión de la acción política de este modo: "Para mí, la POLÍTICA es actividad indeclinable, desinteresada, pedagógica y noble, excedente del diario menester (...)
La política, así entendida, excluye la necesidad de toda conducta envilecedora; lo mismo con respecto al pueblo, que con relación a la gentezuela que aspira a formar siempre (en política) como medio de vivir o de medrar dentro de los cuadros políticos". Y continuaba: "Los que hacen de la política una profesión exclusiva y excluyente (como una propiedad) hablan de conflictos entre ideas y realidades...
la diferencia entre ellos y nosotros es ésta: para ellos, las realidades de un pais son los intereses creados, para nosotros, los dolores creados por esos intereses".
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#17.- parte 1
JUAN MANUEL|15-04-2009 00:00
El artículo tiene varias verdades y mentiras.
Por un lado  podriamos decir que  España no es una nación sino un estado. No lo digo caprichosamente o por mi odio a España ( que por otra parte tampoco lo tengo ) sino porque no reune  todos los requisitos para ser una nación. Hay diferentes  historiadores que  definen el termino nación pero es el camarada Stalin quien se aproxima más y de una  definición más detallada.
      Una nación es un comunidad de hombres y mujeres estable, historicamente formada, surgida sobre la base de una comunidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicologia , manifestada esta en la comunidad de la cultura.
Partimos ya de que España como nación no existe  ,  si existe como un estado que engolba o encierra a otras naciones y pueblos.
Porque esa es otra cuestión no todos pueblos que conforman el estado español son hoy por hoy naciones, algunos lo son ya y otros lo podran ser en un futuro más o menos lejano.
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