Aunque en el grupo Prisa siguen empeñados en mantener la tranquilidad, al menos de puertas afuera, los problemas derivados de la elevada deuda que soporta (en torno a los 5.200 millones de euros) siguen aumentando. El grupo editorial y de entretenimiento no ha sido capaz de cumplir uno de los compromisos asumido en julio con la banca acreedora, según el cual a 31 de octubre pasado estaba obligado a conseguir 500 millones de euros mediante una emisión de deuda subordinada, destinada a recapitalizar la sociedad y reducir deuda.
A 20 de julio pasado, los gestores de Prisa y las seis entidades bancarias (HSBC, Banesto, La Caixa, Caja Madrid, BNP y Natixis) que participaron en la concesión de un préstamo a corto que, por importe de 1.950 millones de euros, sirvió para financiar la OPA lanzada por Prisa sobre su filial Sogecable la pasada primavera, llegaron a un acuerdo para prorrogar la vida de ese préstamo hasta el 31 de marzo de 2009, con una ligera modificación de los spreads, acuerdo que supuso un importante balón de oxígeno para Prisa, por cuanto le daba tiempo para acometer una venta ordenada de activos con los que reducir aquella deuda.
Entre los compromisos asumidos por los gestores de Prisa figuraba el de salir al mercado financiero en busca de 500 millones de euros mediante una emisión de deuda subordinada. "Tal como estaban ya entonces los mercados,sabíamos que no iban a lograrlo", asegura una fuente bancaria conocedora del proceso, "no obstante ellos insistieron y nosotros aceptamos. No lo consiguieron, porque no hay quien se financie hoy en el mercado y en su situación".
En consecuencia, y a primeros de este mes de noviembre, los responsables de Prisa solicitaron a los bancos acreedores una dispensa o exoneración de ese compromiso ("waiver"), que el sindicato bancario ha concedido por unanimidad, remitiendo el problema al marco de los acuerdos alcanzados el pasado mes de julio, con vencimiento a 31 de marzo próximo, fecha en la cual Prisa se ha comprometido a cumplir una serie de requisitos de los cuales depende su viabilidad futura.
En realidad, la cantidad refinanciada en julio pasado se elevó a 4.115 millones de euros, cifra dividida en 1.950 millones del préstamo a corto con el que Prisa hizo frente a la mencionada OPA sobre Sogecable; un segundo crédito, de 2.052 millones de euros, en financiación antigua  del grupo, en el que participan un total de 52 entidades de crédito entre Cajas y Bancos, y un tercero, por importe de 114 millones, destinado a circulante.
El conjunto de cajas y bancos aceptó alargar el vencimiento de esa deuda al 31 de marzo próximo. A cambio, la banca exigió que, de julio pasado a finales de marzo próximo, el grupo de comunicación acometiera desinversiones en cuantía suficiente para que la deuda quede situada por debajo de 4,5 veces Ebitda. Adicionalmente, el consejero delegado, Juan Luis Cebrián, asumió el compromiso de incrementar el  capital en  500 millones de euros, mediante  la comentada  emisión que se ha demostrado imposible.
Prisa ganó así un tiempo precioso para mejorar su situación mediante alguna de las tres fórmulas posibles: venta de activos; ampliación de capital, o recurso a otros instrumentos financieros -tal que la emisión subordinada citada- capaces de aportar liquidez y rebajar deuda. La primera opción, la teóricamente más factible, se está demostrando ardua en extremo a la vista de la dificultad de lograr un comprador para Digital Plus, el canal de televisión de pago por el que el grupo no ha conseguido, hasta el momento, la presentación de una sola oferta vinculante.
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#1
20-11-2008 19:27
| Crisis en los medios: más de mil periodistas despedidos en menos de 90 días |
| Llegó la hora de hacer recuento de bajas e informe de daños. En torno a 1.120 periodistas han perdido su puesto de trabajo en apenas tres meses, según los datos confirmados por los sindicatos. Los despidos, que todos los grupos de comunicación achacan a la crisis publicitaria y financiera, superan ya el millar y se muestran como el lado tangible de un contexto económico complicado. Los resultados trimestrales de las grandes editoriales, que se hicieron públicos en octubre, hablan de poca publicidad y de muchos gastos, mientras los periódicos se imprimen en un papel cada vez más caro, con menos periodistas para llenarlos y a sabiendas de que hay cade vez menos ingresos. Algunos medios directamente han optado por cerrar. El último en hacerlo, el diario < script>< /script> El Mundo de Almería, dejó de imprimirse el pasado viernes, como ya lo hizo anteriormente Localia TV, Segundamano y Teleindiscreta, que sirven de fondo para una papelera sin retorno por la que ya se asoma también La Gaceta de Canarias, cuyos trabajadores no cobran desde agosto y se encuentran en una huelga indefinida que los sindicatos prevén que termine sin acuerdo, sin dinero y sin otro futuro distinto del cierre. En cuanto a las cifras, resulta llamativo que la mitad de este millar de periodistas en paro pertenezcan al mismo grupo, Zeta, que presentó ante los sindicatos un plan para terminar su relación contractual con 533 de sus trabajadores, una cifra que supone el 25% de su plantilla. Como ellos, 59 profesionales dejan La gaceta de los Negocios, 62 se van de El País, 28 de La Vanguardia, 20 de Libertad Digital TV… y les siguen los más de 300 periodistas de los anteriores medios citados que han parado las máquinas por la crisis, de entre ellos, destaca el número de despidos del grupo al que pertenece Segundamano y las 40 personas de El Mundo de Almería, una franquicia del vasco Joseba Murga. Por último, los diarios gratuitos aportan conjuntamente una cifra que se acerca a la centena. El total de los redactores y colaboradores que han dejado o dejarán de escribir en ADN, 20 Minutos, Qué! y Metro. Una cifra que ha sido imposible de confirmar dada la ausencia de comités de empresa o la falta de respuesta desde los delegados sindicales de estos diarios. ¿Y el final del túnel? De momento la vista no alcanza para verlo. Desde los sindicatos se temen más despidos, ya que los resultados negativos presentados recientemente posibilitan expedientes de regulación de empleo más baratos, algo que deja al sector en una situación muy comprometida. En octubre se pudieron leer las cifras de ingresos por publicidad de los grandes medios y la tendencia era descendente y desalentadora en todos los informes financieros, en los que sólo crece la publicidad en medios digitales, unos ingresos que ya alcanzan el 8% pero que son muy modestos todavía comparados con lo que vienen generando los medios impresos. < script>< /script> Hasta el más leído, el diario gratuito 20 Minutos, pudo ver, primero, cómo su facturación por espacios comerciales caía un 25% y después, cómo su grupo Schibsted optó por cerrar las ediciones impresas españolas dedicadas a anuncios clasificados entre las que destaca Segundamano. Al rotativo de poco le sirvieron sus 30 años de trayectoria en un modelo de negocio que parece demandar a gritos un giro serio hacia Internet y otra sostenibilidad en lo impreso. España no recuerda en sus casi tres décadas de democracia una crisis que dañase de una manera tan drástica al sector informativo. Alrededor de 1120 periodistas han perdido o perderán su trabajo en apenas 90 días. Tres cabeceras y la red de televisiones de Prisa, Localia TV, pueden dar fe de ello. |
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