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La Primera guerra mundial de las palabras. Terrorismo sintáctico
La Primera guerra mundial de las palabras. Palestine Think Tank y Tlaxcala declaran la guerra contra la desinformación
Santiago Alba Rico | Tlaxcala | 7-10-2009 a las 11:25 | 2508 lecturas | 8 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/primera-guerra-mundial-palabras-terrorismo-sintactico
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“Un pistolero palestino dispara a matar en Jerusalén”, titula la primera página de El Mundo digital de esta mañana. Después la vista recula hacia la entradilla montada sobre el encabezamiento: “Al menos una persona herida”; a continuación, los que tenemos la paciencia de leer el grueso de la noticia, nos enteramos de que la única víctima mortal de esta acción ha sido precisamente su ejecutor. Dejemos a un lado el término “pistolero”, cifra de la violencia irreductible, tan despolitizador que legitima en sí mismo cualquier respuesta, tan negativamente plano que se evita incluso para los locos indiscriminados que matan en los colegios y restaurantes de EEUU; no atendamos tampoco al hecho de que los palestinos asesinados El Mundo los contaba ayer -a medida que, hora tras hora, iba creciendo su número- a pie de página, en el bolsillo de atrás de “Otras Noticias”.

Más sutil aún, hay que prestar atención al terrorismo sintáctico, a la torsión o tortura de las frases en su estructura misma. ¿Hemos reparado alguna vez en que los palestinos son siempre los “sujetos”, activos o pasivos, de todas las oraciones? “Un pistolero palestino dispara a matar en Jerusalén”, “Un palestino muere como consecuencia de un intercambio de disparos con el ejército israelí”. ¿Percibimos toda la distancia que media entre decir “Un colono judío mata a tiros a tres palestinos” y decir, en cambio, “Tres palestinos mueren a manos de un colono judío?”. El verdadero “agente” de todos los problemas en Palestina se retira a posiciones sintácticas retrasadas y, allí agazapado, borra todos los rastros de su responsabilidad. Los palestinos matan (decisión alboral, libre, irrumpiente, negativa); los palestinos mueren -como si fuera una ley de la naturaleza. Los palestinos, en efecto, siempre mueren a consecuencia de (el más volátil de los “causales”) un misil lanzado desde un helicóptero; a continuación de una incursión de tanques en Nablus; después de un tiroteo entre fuerzas de Al-Fatah y soldados israelíes. ¿Quien los ha matado?

Si yo digo que mi abuela murió pocos minutos después del comienzo de los bombardeos sobre Afganistán, a nadie se le ocurrirá establecer una relación hipotáctica entre los dos acontecimientos y echar la culpa a los B-52 norteamericanos. El terrorismo sintáctico yuxtapone dos acciones que están relacionadas, en cambio, por una indisoluble relación causal. “Tres niños palestinos mueren en el hospital después de una incursión israelí”: el lector tiene que hacer un esfuerzo para restablecer el verdadero sujeto, semántico y moral, de esta frase. Esos niños, ¿no habrán muerto de sarampión? ¿No se habrán caído de una tapia? En Palestina se dan todos los días coincidencias como las de mi abuela, con una frecuencia tal que sorprende que no haya más especialistas en parapsicología en las calles de Jerusalén.

“Siete jóvenes palestinos mueren de muerte natural después de que un obús israelí pulverice su casa”. “Una mujer palestina se derrumba, víctima de un paro cardíaco, al mismo tiempo que un soldado le dispara al corazón”. Nada más paradójico que el que los periodistas hayan acabado refugiándose, sin saberlo, en la filosofía del viejo musulmán Algacel (o Al-Gazzali, muerto en 1111), el cual para defender la libertad absoluta de Dios se vio obligado a negar los encadenamientos causales; contemporáneas o sucesivas, la Ocupación y la Intifada, los disparos israelíes y los niños reventados no guardan entre sí ninguna relación. Dios es libre de hacer lo que le dé la gana y de ligar dos fenómenos como se le antoje; Israel sólo parece culpable porque, en nuestra escala cronológica convencional, los disparos preceden a los muertos. Pero, ¿no bastaría que los palestinos se murieran primero y que los israelíes dispararan después para que se nos revelase, como a los periodistas, toda la inocencia del Ocupante?

Para leer otras entradas de esta Primera guerra mundial de las palabras, pinche aquí:

La Primera guerra de las palabras es una iniciativa de Palestine Think Tank y Tlaxcala.

Los autores que deseen participar en esta “guerra de las palabras” pueden enviar sus textos a contact@palestinethinktank.com y a tlaxcala@tlaxcala.es .

Fuente: del libro Torres más altas, Numa Ediciones (Valencia 2003) - ISBN: 9788495831057

Artículo original publicado el 24 de octubre de 2001

Sobre el autor

Santiago Alba Rico es un autor asociado a Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Este artículo se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor y la fuente.

URL de este artículo en Tlaxcala:
http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=8843&lg=es
 
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Comentarios (8)

#1.- Las frases "neutras"

07-10-2009 12:49

Hay  oraciones difusas  ídeológicas  como son: "la comunidad internacional" por la alianza de las potencias imperialistas en sus agresiones, "los colectivos sociales de esto y de lo otro" (espontáneas)  por las asociaciones estructuradas  políticas y sindicales de clase, "el consumo familiar" (neutro) por el consumo diario de las masas asalariadas y oprimidas, "la teoría  subjetiva del valor" por la teoría   de la plusvalía (ganancia)  de Marx...; parece como si cambiando las palabras cambiaran automáticamente  las condiciones de la realidad.

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#2.- Lengua de madera

07-10-2009 13:48

Eso no es nuevo.
Los franceses lo llaman "langue de bois" (lengua de madera) y todos los politicos  la han utilizado 
En particular en los sistemas totalitarios del siglo XX : Nazismo y estalinismo.
Ahora es mas "soft".
Hablar mucho para no decir nada y equivocar y utilizar palabras sin definirlas es  usual en los politicos
Una palabra en la boca de los unos puese tener un sentido diferente en la boca  de los otros.
.
Todos los politicos   

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#3.- al #2

07-10-2009 14:53

Sé que no es nuevo pero los que se llaman resistentes adoptan -conscientes o no-  los vocabularios de sus amos. Debemos de recordar continuamente que los oponentes consecuentes, debemos de utilizar nuestro propio lenguaje, (y por repetir) advertir aquellos que no se deslicen en verbos seguidistas de los opresores.
Ahora recuerdo otra palabreja sospechosa  de moda es la glo-ba-li-za-ción por la del  imperialismo.

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#5.- al #3

07-10-2009 18:26

Interesante. Pero la cuestión es, yo creo, mucho más profunda y delicada. El lenguaje está sometido a "marcos de referencia". Para entender el significado exacto de una frase, no basta con saber el idioma en que se emite, también es necesario conocer el marco en el que se produce. No tiene el mismo significado la expresión "me hice caca en los pantalones" en un niño de 2 años, que en uno de 22

Pero también ocurre al revés, el lenguaje puede crear un "marco de refencia" en la conversación o discurso. Así, si los resistente u oponentes consecuentes hablamos de "imperialismo" en lugar de "globalización" traemos a la simbología de nuestro interlocutor un marco de referencia propio.

  ¿Cuál ese marco? Pues lamentablemente, los resistentes u oponentes consecuentes no tenemos capacidad de crear marcos de referencia admisibles para el resto de la sociedad, asi que si yo hablo de "imperialismo" con Ud. no ocurre nada extraño, ambos reconocemos el marco positivamente (nuestro marco), pero si me dirijo a un público no resistente o oponente consecuente, el marco que se establece es el del sistema.

Este marco, por ejemplo, viene a ser:

"¿Imperialismo? Uff. Tio tostón, anticuado, anacrónico, marxista nostálgico, anarca desfasado... ¿De que me habla? ¿Este no se ha enterado que se acabaron las luchas coloniales?... Ande y que le den"

El marco en el que se engloba nuestra comunicación, se nos va de las manos, perdemos su control y perdemos la capacidad de comunicación.

  ¿Qué hacemos?

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#6.- AL Nº 5

Xose Lois|07-10-2009 19:00

Creo que Santiago Alba Rico lleva varios articulos  denunciando esta forma apocrifa que utilza el periodismo para informar a las masas.Tambien Pascual Serrano en alguno de sus articulos "Perlas periodisticas" trae al caso  las contradiciones realizadas por la prensa capitalista.Nos comenta Alba Rico en otro de sus articulos que la palabra "fascista" tiene una excesiva semantizacion y que por uso y abuso de la misma la gente es como si dejara de entender el significado(sobre todo cuando  desde medios institucionales se emplea la guerra sucia)el llamar fascista al señor Rugalcaba procer de la "democracia a la egggpañola" pierde el significado la misma.Por eso Alba Rico nos anima a construir un lenguaje nuevo revolucionario con el que  las nuevas generaciones de combatientes  lo usen para significados y determinen hechos sociales y laborales.El sistema  capitalista ha interiorizado el lexico revolucionario del marxismo y lo  a desprovisto de su valor social y de clase.     

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#7.- Del #5 al #6

07-10-2009 20:20

Sigo los trabajos de Alba Rico y Serrano y creo que son magnificos. Pero no en lo que se refiere a construir un nuevo lenguaje, que creo que es necesario, creo que sería poco eficaz si no se construye a la vez una nueva simbología y un nuevo marco de referencia.

A los fascistas les podríamos llamar hioputas, por ejemplo, pero el sistema sería el que le daría el significado porque pueden, y lo hacen, asociar una idea a esa palabra. Una cosa es lo que queramos decir, y otra lo que se va a entender.

Creo, que la tarea radical es construir medios de creación de marcos, simbologías, identidades, etc... que consigan llegar a la gente para que las palabras, el lenguaje y el discruso (que es lo que nos interesa) no llegue distorsionado.

Habría que crear "referentes" antes que lenguajes. Por ejemplo "KAOS" ( y perdón) no puede ser un referente social (para la masa, si para los ya concienciados) en un mundo en el que impera la palabra "ORDEN" y "kaos" se asocia a destrucción.

Lo que quiero decir es que si creamos un lenguaje nuevo, que usemos aquí y entendamos aquí, mi vecino, que no va a entrar nunca en un portal que se llame KAOS por muy buenos artículos que haya, jamás le dará el significado a ese lenguaje que nosotros queremos.

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#10.- Al #5 ¿Qué hacemos? Pues insistir.

07-10-2009 23:54

"¿Imperialismo? Uff. Tío tostón, anticuado, anacrónico, marxista nostálgico, anarca desfasado... ¿De qué me habla?"  Que digan lo que quieran, no hay que dejarse presionar. Quienes tengan esa opinión han leído u oído los que sus amos quieran que repitan. 
Recordemos  que falsimedia tiene sus medios de información abundantes  bien ngrasado$ en la desinformación permanente. Los poseedores de los medios de producción son los propietarios de los medios de información.

Al nº 7, el Kaos tiene entrañas y engendra  pero la barahunda está vacía.

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#11.- Al nº 8

08-10-2009 12:07

Los soldados están para hacer la guerra, a otro con ese chiste de "soldados de paz", la soldadesca mercenaria es consciente de cual es su función y es disparar primero y preguntar después, otra cosa podrá ser los soldados de leva, a estos se les darán la oportunidad de ser derrotistas en guerras injustas  y desertar de las filas agresoras.

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