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Pollack (A modo de sobremesa con Javier Ortiz)
Pero lo más significativo viene a ser el cambio de rumbo a mitad de la travesía: pocas veces triunfa el valor del arte si quiebra la rentabilidad de su industria.Esa fue la senda de difícil equilibrio por la que se movió y a fe que lo logró después de su ya referido Danzad, danzad, malditos con La fortaleza, Jeremiah Johnson, Tal como éramos y todo el resto de su carrera.
Blas López-Angulo | Para Kaos en la Red | 28-5-2008 a las 23:01 | 916 lecturas | 3 comentarios
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Junto a Frank Gehry en su último rodaje

POLLACK (A modo de sobremesa con Javier Ortiz)

Es una suerte que Ortiz retome sus apuntes. Tan variados, copiosos (van para una década) e ilustrativos. Los de ayer eran breves (Pollack, Garzón), pero no por ello, de menor interés. Al menos a mí me invitan -¡con demasiada frecuencia!- a detenerme en ellos, aun cuando no entre en mis planes. Es lo que me ha ocurrido esta tarde.

Mientras que él seguro que gozaba de una buenísima digestión yo me entretenía con el título original They Shoot The Horses, Don’t They? de Danzad, danzad, malditos y sus no tan “originales” versiones de los países vecinos. En Italia: Non si uccidonocosí anche i cavalli? que sería la traducción literal de “¿No se matan también los caballos?” En Francia, On achève bien les chevaux. En suma, por aquí la literalidad se reservó para la novela “También se remata a los caballos” en que el film está basado.

Constata Javier como Sydney Pollack se malogró para “la historia del cine” al tiempo que se forraba. Pues bien, de un tiempo a esta parte me ha dado por comprobar la de directores que empezaron haciendo más que interesantes películas y terminaron firmando ilustres memeces. Se han estudiado muy ampliamente las primeras obras de los artistas. Daría para un curiosísimo ciclo compararlas con las últimas. Para quien me quiera hacer caso le propongo así a bote pronto sin salirme del cine:

Berlanga, de Esa pareja feliz a París-Tombuctú.

Bardem, de Esa pareja feliz a Resultado final.

Sin ponernos tan trágicos en el exterior el Ridley Scoot de las magistrales Blade Runner, Alien, The Duellits (Los duelistas) culmina con Kingdom of Heaven (El reino de los cielos)o Matchstick Men (Los impostores).

De esta guisa Pollack terminó con una vergonzoso remake de Sabrina y con un horripilante Random Hearts (por una vez preferimos el título con que se estrenó en España: Caprichos del destino) después de unos prometedores comienzos. (Apenas disimulado por The Interpreter gracias a su oficio dirigiendo a Nicole Kidman y Sean Penn):

Slender Thread (La vida vale más: of course!)

This Property Is Condemned (Propiedad condenada)

The Scalphunters (El camino de la venganza, mucho más pedagógico, claro).

Pero lo más significativo viene a ser el cambio de rumbo a mitad de la travesía: pocas veces triunfa el valor del arte si quiebra la rentabilidad de su industria.

Esa fue la senda de difícil equilibrio por la que se movió y a fe que lo logró después de su ya referido They Shoot The Horses, Don’t They? (Danzad, danzad, malditos) con Castle Keep (La fortaleza), Jeremiah Johnson, The Way We Were (Tal como éramos) y todo el resto de su carrera. Además con un éxito redondo The Yakuza, un trhiller rodeado de virtudes por todas partes. Los actores Robert Mitchum y sobre todo Ken Takakura, ya muy curtido en el personaje, que también proyectó fuera de Japón en Black Rain, la espléndida fotografía de Kozo Okazaki, el guión de Paul Schrader y Robert Towne basado en una historia de Leonard Schrader, hermano del primero y muy familiarizado con la cultura nipona.

En fin, un director de éxito de los 60 y 70, con algún título tan malo como The Electric Horseman (El jinete eléctrico), pero con la música de Willie Nelson para unir sentimentalmente en el recuerdo a Javier Ortiz.

A mí me tocó ver sus éxitos aún mayores de los 80: Tootsie, que disfruté en una sala vieja de un cine-club en la plaza de San Francisco en Zaragoza y Out of Africa (Memorias de África) en el cine ¿Goya? (seguro que ya no está) de la calle San Miguel, que no recuerdo me entusiasmara, pero sí su oscarizada banda sonora arrodillada ante el estruendo de los pasos de la Semana Santa aragonesa.

Voy a terminar con un ejemplo español, salvando los kilodólares de distancia, que a más de uno le va achocar.

Pedro Lazaga antes de ceder a su prolífica carrera comercial hizo unas cuantas incursiones en el negro bastante decentes; sobre todo si lo comparamos con lo que hacían el resto de sus colegas patrios por aquella época. Veamos.

Campo Bravo en 1948, no exento de alguna preocupación social, participó en Cannes, que por entonces no era poco.

Hombre Acosado de 1950.

Maria Morena (1951), western español junto al debutante José María Forqué en un villorrio de Andalucía. Preludio de Amanecer en Puerta Oscura (1957), Oso de Plata en Berlín y obra maestra del aragonés.

La patrulla (1954) y su mejor filme Cuerda de presos (1955). Esta última me sobrecogió por muchas causas. Recrea la historia del sacamantecas más famoso de finales del XIX. (Y puedeque de todo el imaginario infantil). La conducción del preso a pie tiene lugar desde parajes montañosos de León a su Vitoria vecinal (era alavés y operaba por sus contornos asesinando prostitutas que le reclamaban sus servicios y a las que no pagaba). El paisaje en un blanco y negro espectacular sería entre otros el real de la Bureba y el desfiladero de Pancorbo, para mí muy conocidos. El relato es de una crudeza que jamás he visto en el cine español.

El pertinente fracaso no abortó su futura filmografía, -¡qué lástima!-sino que la transformó ese mismo año dejándonos un legado de títulos harto elocuentes: La vida es maravillosa, para empezar y a partir de ahí:

Las muchachas de azul, Miss cuplé, Los económicamente débiles, Martes y trece, El cálido verano de sr. Rodríguez, Los chicos del PREU, Sor Citroen, No desearás la mujer de tu prójimo, El turismo es un gran invento, El abominable hombre de la Costa del Sol, Las secretarias, ¿Por qué pecamos a los 40?, Vente a Alemania, Pepe, Paris bien vale una moza,Tres suecas para tres Rodríguez, Yo soy fulana de tal,Fulanita y sus menganos, Terapia al desnudo, Vota a Gundilsalvo, Siete chicas peligrosas…

Son sólo una pequeña muestra.

 

 
 
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Comentarios (3)

#1.- Apostillas I

Blas L-A|28-05-2008 23:11

El documental Sketches of Frank Gehry  (Apuntes...)  fue de hecho su último filme. Lo vi con interés, se notaba que ante todo era algo hecho entre amigos. Esperaba mucho más (sobre Norman Foster por ejemplo se han hecho cosas más grandes) pero me da que tampoco se lo proponía.

Valoración: 0  

#2.- Apostillas II

Blas L-A|28-05-2008 23:22

"Cuerda de presos" desde luego que no la vi en tv y menos en Cine de Barrio. Debí interesarme bastante por el  famoso Sacamantecas porque leí alguna publicación de la época ¡1890! impresa en Vitoria. Por supuesto, también  la novela homónima de Tomás Salvador en que se basaba. Os paso esta semblanza:
Con su permiso. Mi nombre es Serapio Pedroso Buján, para servir a Dios, a la Benemérita y a usted. Sí, soy un guardiacivil de los de hace… mucho tiempo, de cuando el señor Silvela era ministro de la Gobernacióny aquí me veo, embarcado por órdenes superiores en una conducción. Ah, que no sabe usted qué es eso de una conducción. Ya. Pues que un servidor, acompañado por otro guardia, uno joven y novato que se llama Silvestre Abuín Corvino, nos vamos a llevar a un preso desde Murias de Paredes, en tierras de León, hasta las Vascongadas, para que le den garrote. Andando, sí señor. El preso es Juan Díaz de Garayo y Argandoña, por mal nombre “El Sacamantecas” y también “El Zurrumbón”. Lo llevamos atado de manos, y uno a cada lado, con los naranjeros cargados y con órdenes extrictas en caso de que se dé a la fuga.
Yo, sabe usted, sólo quiero acabar el servicio lo antes posible y sin problemas, por eso duermo con un ojo abierto, que para el nuevo es su primera conducción y tiene mucho que aprender aún. Y para el preso es la última y no tiene nada que perder, si no es antes de tiempo. Ya ve usted qué linda excursión sería si no tuviera que compartir uno camino con un asesino, que a saber lo que estará discurriendo para escabullírsenos o hacernos algún daño. Encima, claro, hay que evitar las carreteras principales, que esto no es un espectáculo público, así que aquí vamos, tragando polvo de varias provincias, durmiendo cada día en un municipio, de cuartelillo en cuartelillo, de ayuntamiento en ayuntamiento, y recibiendo la etapa que nos dan de rancho, y alguna cosa que siempe cae porque las buenas gentes se apiadan del reo y sus conductores. …(sigue)
Lo largo que se hace, y que conviene no caer en el aburrimiento, pero tampoco es cosa de darle conversación al reo, claro, que, además, bastante tiene con sus pensamientos. El guardia Silvestre y yo, y el otro, nos vamos encontrando con gente de todos los pelajes en cada jornada, y todos tienen algo que decir y aun mucho que silenciar el rato que nos acompañan, o en el que nos cruzamos, ante una bota de vino y una hogaza de pan y su queso o su chorizo. Por todas partes despierta curiosidad, y no poco espanto, esta estampa que formamos, los dos tricornios con el penado en medio, y esa cara que traemos los tres, de cansancio, de pena, de miedo y de rencor. Hay de todo en los caminos, desde los chiquillos que quieren tirarle piedras, hasta la vieja que se santigua y se esconde; desde el campesino que te obsequia con lo poco que tiene para comer, hasta el que increpa al preso por rufián o a nosotros por ser sus verdugos. Y así de Murias a Vagarienza, de La Robla a Boñar, de Cegoñal a Puebla de Valdavia, de Poza de la Sal a Pancorbo, todo el camino hasta Vitoria, a escribir el punto final, entregar al reo, recoger el recibo y vuelta a León, pero esta vez ya con el fusil colgado, y sin cartucho.
Y luego el señor Cánovas tiene el cuajo de llamarnos asesinos en el Congreso, y cállate, Serapio, que me queda poco para la jubilación y ya que no me han ascendido a cabo, ni falta que me hace, al menos que acabe la fiesta en paz. Al menos al señor que escribió todo esto le dieron el Premio Nacional de Literatura y el Ciudad de Barcelona, él sí que sacó beneficio a costa nuestra.
Quede usted con Dios y disculpe el atrevimiento.


 

Valoración: 0  

#3

h|29-05-2008 08:12

LO mijmo  pasa con los periodistas Javier Ortiz empeso de director de una publicasion de la izquierda revolucionaria y acabo en un periodico de estrema derecha EL MUNDO ty de tertuliano con lo mas cranado derechistas de jepaña

Valoración: 2  

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