EL VERDADERO CAMBIO SIGUE PENDIENTE
Por Olmedo Beluche
Finalizaron las elecciones más escandalosas en 20 años de régimen “democrático”. Nunca antes a los principales candidatos a la Presidencia se les había levantado el fuero bajo sospecha de haber recibido dinero sucio para sus campañas. Nunca antes habían quedado al descubierto las mentiras de los dos principales candidatos a la alcaldía capitalina. Nunca hubo tantas diatribas, ni siquiera bajo el régimen de Noriega. Los mayores sólo encuentran referencias en los comicios de 1968.
La campaña deja un país polarizado que potencialmente podría conducir a una crisis mayor del régimen. La culpa principal de esta situación está en un sistema electoral probadamente antidemocrático, la “partidocracia”, hecho a la medida de políticos repudiados que han detentado el poder desde 1989.
La Corte Suprema de Justicia, tardíamente, le ha dado la razón al Prof. Juan Jované y a quienes apoyamos su postulación independiente a la Presidencia: los Magistrados del Tribunal Electoral se basaron en un artículo inconstitucional para negar su participación en los comicios. Con lo cual impidieron participar a la mitad de la ciudadanía, no inscrita en ningún partido, que hubiera deseado otras opciones electorales.
El “verdadero cambio” sigue pendiente. El cambio de un régimen electoral antidemocrático, que impide con diversas mañas la participación política de sectores distintos a la partidocracia corrupta. La moraleja de las elecciones es que se requiere una reforma profunda del Código Electoral. Esa reforma no puede estar en manos del Consejo de Partidos Políticos. Exigimos que los diversos sectores de la sociedad civil participemos de esas reformas.
Los votos de Ricardo Martinelli reflejan esta aspiración al cambio, además de la crisis de los partidos tradicionales, aunque él y los que le rodean son parte de los “huesos viejos”, por ende, no son “el verdadero cambio” al que el pueblo panameño aspira. Pronto su gobierno lo demostrará, desilusionando, como antes pasó con Endara, Balladares, Moscoso y Torrijos.
El “verdadero cambio” en la política económica y social también está pendiente. Las campañas sucias escondían que los principales candidatos no tenían diferencias de fondo. Ambos sólo propusieron el continuismo de las privatizaciones, el neoliberalismo, el país para beneficio de banqueros y comerciantes, y las migajas de la “Red de Oportunidades”  para los pobres.
La campaña “Jované Presidente” demostró que los sectores populares sí tenemos una propuesta distinta para el país y podemos aspirar a ser gobierno. Corresponde a los dirigentes populares romper con el abstencionismo político, que lucha en las calles, pero regala los órganos de poder a los partidos de siempre.
Hay que acabar con el sectarismo que impide la unidad popular, para pasar de la actitud reactiva ante las medidas de los gobiernos, a la fase de construir una propuesta política seria. Aprendamos de otros pueblos de América Latina.
(El autor es secretario general del Partido Alternativa Popular)
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#2.- ?
uno|04-05-2009 20:11
Y el socialismo? Bien gracias!
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#3.- Zapataso
Federico Morrison|10-05-2009 05:07
Cómo que gobierno en el 2014?
Usted dijo que ahora y no ganaron...merecen un zapataso a lo irakí.
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