Este libro de Antonio Liz aparecido en la Editorial Renacimiento, Sevilla, se inserta en la muy interesante colección España en Armas que, entre otras cosas, cuenta en su catálogo con obras tan importantes como “La odisea de la Brigada Abraham Lincoln”, de Peter N. Carroll, o “Cataluña en guerra y en revolución, 1936-1939”, de Pelai Pagès. También lo hace en los planes de trabajo que la Fundación Andreu Nin (de Madrid, Barcelona, Zaragoza, y esperamos que pronto de Granada y Asturias), se han planteado de cara a la conmoración de estas fechas claves. A tal efecto tienen que aparecer otros libros (entre ellos una antológica de los escritos de Joaquín Maurín sobre la Alianza Obrera que está preparando Andy Durgan),  amén de diversas jornadas, siendo la más importante las que se está fraguando en Asturias.     Anotemos que Antonio Liz es un colega de IZAN y de la Fundación, en cuyas credenciales como autor consta una apretada biografía de de Trotsky (Trotsky y su tiempo, 1879-1940, Sepha, Málaga, 2008)  hay que entenderlo como una introducción profusamente documentada, y situada como una aportación alas actividades que la Fundación Andrés Nin ha asumido para llevar a cabo un diálogo con la historia,  y en abierta discrepancia con las interpretaciones “revisionistas” de la derecha según la cual el mal era la ecuación totalitarismo=comunismo=revolución…Pero también, con las interpretaciones de la izquierda instalada según la cual la República liberal marcaba el limite de la historia, y dentro de la República, la opción liderada por Negrín –totalmente opuesta a la “aventura revolucionaria”- fue la más coherente. El libro sin embargo es un objetivo en sí mismo, y sus propuestas están fundamentadas por una documentación que muchas veces se suele dejar de lado.
  Es cierto que en un período histórico como el presente, en 75 años ha cambiado –radicalmente- el mundo. Cambió radicalmente con la II Guerra Mundial, y lo ha vuelto a hacer con la restauración neoliberal. Estamos pues en una nueva fase, y no se trata de hacer política revolucionaria en base de los modelos del pasado, sino en desarrollar alternativas de cara a un presente tan complejo como apasionante.
    Pero 1934 está, y tiene un sentido el combate por su historia, el matizar el sentido de su significación como víspera del presente. Entonces, la clase obrera se enfrentó a un problema que es también nuestro problema: la lucha por el poder, por la revolución socialista como una respuesta al ascenso fascista.
    Estos hechos son lo que permite hacer ahora una reflexión militante sobre un Octubre de hace 75 años. Pensar sobre los problemas centrales que se plantearon entonces no solamente puede servir para comprender mejor algunos de los problemas que se nos plantean ahora; sobre todo, debe servir para mantener viva nuestra memoria, para buscar nuestras raíces en la historia del país en el que se vuelve a plantear la necesidad de un cambio social radical. Entre un tiempo y otro, 75 años después, una nueva mirada permite de entrada dos cosas: una, el mayor conocimientos de los acontecimientos, en los que se verifica –ahí es nada- que una mayoría de la clase trabajadora había asumido la perspectiva de la revolución socialista como su horizonte, y dos, que desde entonces los grandes fracasos sufridos no han sido por más revolución sino por menos revolución…Habría un tercero. En Asturias –y a otro nivel en Cataluña- se vivió una experiencia de democracia obrera en la que todas las escuelas, incluyendo las más minoritarias como el BOC  la Izquierda comunista, eran respetadas, e incluso defendidas: así, en la Alianza Obrera no se permitió que el PCE impusiera ninguna condición antitrotskista. Algo que sí se permitiría en 1937, y fue el desastre y un desprestigio que todavía permanece.
        En poco más de 155 páginas, el lector encontrará un estudio bastante extenso de un acontecimiento sobre el que sigue siendo importante tener una información, y también una posición coherente…
        Pero no nos adelantemos. Tenemos nuestro tiempo para hablar del 34, especialmente entre septiembre y noviembre con toda clase de actos en lugares muy diferentes del Estado español. De momento no estaría mal echarle una ojeada a este esforzado y documentado trabajo.
| Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago) | |
| Microdonación de 2 euros | Donación de importe libre |







#1
03-06-2009 17:28
Trotsky, Trotsky i més Trotsky?
Això no serveix per reeee!
Valoración: -7
| Avisar provocación
#3
Paco|04-06-2009 00:19
Golpe de Estado es otra forma de llamarlo.
Valoración: -4
| Avisar provocación
#4.- Un libro que documenta los dichos y los hechos
Carlos|04-06-2009 02:42
En el libro se documenta el quehacer de las diversas fracciones de la clase trabajadora y se da cuenta de la fría y salvaje represión de la burguesía, entre otras cosas. Por cierto, Trotsky casi no aparece en el texto.
Valoración: 0
| Avisar provocación
#5.- Vale nen
Miguel|04-06-2009 07:59
Se nota que esto es plural, no deberíamos ni abrir tus artículos puesto que eres un veneno estalinista.
Valoración: -4
| Avisar provocación