Lo que menos les importa, o mejor, lo que no quieren los que están al frente del imperio y sus aliados es, ganar las guerras; ni la de Afganistán ni la de Irak. No les interesa lo que suponemos que es el fin último: ganar la guerra, mejor dicho, la ocupación, porque a una ocupación con riesgo cero del invasor no se le puede llamar “guerra”. Ni siquiera poner al frente del país, mediante simulacros de democracia, a un títere del imperio, aunque también, si viene al caso. Lo que importa a los yanquis, a los patricios, al partido demócrata como al republicano, y a los países cómplices de ambas atrocidades son la logística, los medios empleados y los pendientes de emplear, su extensa e intensa explotación. Y en último término, la geopolítica: asegurarse la hegemonía absoluta en la zona y más allá… Prolongar la ocupación hasta ordeñar hasta la última gota de petróleo, y agotar la última de sangre de las poblaciones es otro de los objetivos desde que comenzaron ambas. Incluso las matanzas que, entre suníes y chiitas, y  entre talibanes y opositores, se perpretan entre sí, forman parte del plan del diablo: hay demasiados habitantes en este planeta, y ésta es una de las maneras de diezmarlos; el hambre y las enfermedades de la modernidad, la otra.
  Lo que les importa ya lo han hecho: emprender las guerras; haberlas puesto en marcha, vaciar los stocks de armamento, experimentar armas nuevas, nuevos métodos de tortura, ensayar tácticas, tantear estrategias. Esta es la verdadera realidad que hay tras estas invasiones y las que llegarán.
  Nunca ganarán propiamente la guerra en Irak, y menos en Afganistán. Pero... ¿y lo qué se han divertido? ¿y lo qué han invertido? ¿y los capitales cósmicos que han movido y removido lobbies y multinacionales? ¿y qué me decís de lo que se han promocionado los profesionales del ejército y las Cías? ¿y qué de las ganancias fabulosas de las fábricas de armas y de los laboratorios farmacéuticos, de los periódicos y del resto de los medios?
  ¿No véis que el secreto, la verdadera razón de las "guerras" actuales y de siempre está en el negocio fantástico de unos cuantos? ¿No advertís que no hay, ni nubo ni habrá jamás ningún otro motivo de orden superior?
  Pero a eso, a poner en marcha las guerras de distinta intensidad, a justificarlas y a explicarlas se dedican las think tanks: los famosos laboratorios de ideas yanquis y el tinglado español llamado FAES, esa organización de tan fachendosa como soterrada filosofía. ¿Y qué hay del dueño y mentor de la misma? Me refiero a ese personaje siniestro y estúpidamente vanidoso que ha entregado al rey hispano un premio ¡a la libertad! Como si la representase, como si la única libertad que deba contabilizarse no sea la del pueblo decidiendo en referendo poner a un presidente de República en su lugar.
  Los think thanks, la FAES, son laboratorios de ideas, sí, pero de ideas que entrenan a intrigar, a mentir, a desestabilizar y a agitar a la sociedad allá donde la ultraderecha no gobierna. La FAES hace pedagogía miserable del neoliberalismo: el peor vicio, después del capitalismo industrial. Porque, como dice Ramón Cotarelo, “el neoliberalismo es una doctrina que eleva la corrupción a principio mismo de actuación al sostener que lo público debe gestionarse con criterios privados o desaparecer a favor de lo privado, al desregular y privatizar sin más control que el inexistente del mercado”.
  Que no nos vengan con monsergas. Ni políticos ni medios: no quieren ganar las guerras porque su verdadero beneficio está, como en casi todas las empresas, en las partidas contables que se ocultan. En este caso, en mantener la ocupación; al final, en mantener la guerra...
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#1.- En resumen:
07-12-2009 14:34
 
“¿No véis que el secreto, la verdadera razón de las "guerras" actuales y de siempre está en el negocio fantástico de unos cuantos? ¿No advertís que no hay, ni nubo ni habrá jamás ningún otro motivo de orden superior?”
¡Bravo Richart!...Pues claro está que la guerra, como actividad, forma parte del negocio de la paz. Pero lo tuyo, así dicho, es tanto como admitir la existencia del diablo. Lo mismo que piensan ellos, incluyendo a los de FAES: Luchas del mal contra el bien. El bien reside en la mente y el mal se justifica a sí mismo, por eso existe.
 
¡Que gozada!.Toda una buena lección de Educación para la Ciudadanía.
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#2.- a quien sea
Jaime Richart|07-12-2009 15:21
Lo siento, quien seas -y gracias por tu sorna-, pero los intelectuales, de mucho o de nulo postín, no hacemos más que decir obviedades que la inmensa mayoría no ve y por eso las cosas pasan como pasan y se cuentan como se cuenta. Pero ten en cuenta que lo obvio es, casi siempre, lo más difícil de explicar.
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#3.- Hace falta tanto_casi terroristas
07-12-2009 18:05
Mientras los pobres en América Latina, Africa, Asia y Oceanía hacen la guerra, la única que les dejan hacer "la de liberación" los cultos europeos hacen la escatología metafísica del espíritu fenomenológico de su violencia. 5 siglos en el mundo dicen que la guerra como la máxima invención humana es una obra totalmente integrada (científica, tecnológica, económica, ideológica, teológica  ¿Pregúntenle a Mr Bush sino hablaba con él dios? y esencialmente ideológica) ¿Desarmar a los pueblos cuando luchan? ¿Campañas de Paz con los invasores de Honduras, Colombia, México, etcétera? Los hechos son indiscutibles. Y el hambre es  un tipo de guerra sutil, refinado y exitoso.
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