DURANTE DIECISIETE AÑOS los mandos militares chilenos estuvieron mintiendo a destajo diariamente, tanto a los habitantes de esta larga y angosta faja de tierra como al resto del planeta.  Cada jornada se iniciaba con una especie de “orden del día” surgida de una de las mentes febriles que posaba sus  nalgas en alguna silla del edificio Diego Portales (ex UNCTAD, actualmente ‘Gabriela Mistral’). Y esa ‘orden’ apuntaba indefectiblemente a provocar pánico en la población, a objeto de sumirla en el más completo de los terrores y en la total obediencia.
Cómo olvidar aquellas encendidas proclamas  patrioteras lenguajeadas por el militar de turno en el Ministerio del Interior -o por el civil yanacona-  que debíamos observar a través de las pantallas de la televisión,  todas ellas dirigidas a presentar un falaz cuadro de “interés soviético por invadir Chile”,  o de “intentos cubanos por desembarcar guerrilleros en nuestras costas”. Por cierto, no faltaban las  ancianas y vejestorios que juraban a pié juntillas que los rusos y los ‘bandidos de Fidel’ estaban a las puertas del país con las armas en las manos, listos y preparados para “llevarse los niños a Moscú o a La Habana” (¿con qué propósito querrían rusos y cubanos echarse a sus espaldas a tres millones de cabros chicos sudamericanos que económica y políticamente les servían para maldita la cosa?).
En esos trágicos años sobraron las mentiras oficiales (militares, en este caso). Las hubo de todo tipo. Desde sangrientas e indignas hasta risibles y ridículas. Si bien es cierto muchas personas eran conscientes de que aquellas informaciones no correspondían a la verdad, también había miles de individuos que se tragaban religiosa y mansamente –por conveniencia  laboral- tales mentiras.
Sin embargo, lo que estrangulaba el ánimo de quienes creían que los chilenos no configuraban una tropilla de gaznápiros, era el numeroso grupo de compatriotas que no sólo comulgaba con la mitomanía de los militares sino, además, le pedía a los uniformados seguir matando, seguir torturando y continuar en el gobierno hasta el final de los tiempos. Muchos de esos mismos civiles, retornada la democracia, se incorporaron a tiendas partidistas ultramontanas, como la UDI y RN, desde donde persisten  en intentar imponer sus ideas totalitarias, aunque esta vez las han disfrazado de populismo para que los ingenuos y desavisados de siempre vuelvan a caer en las redes derechistas.
1.- ¿Cómo olvidar, por ejemplo, las promesas, amenazas, declaraciones pomposas y juramentos estrambóticos que realizaron esos (entonces) jóvenes de  buenos apellidos y blondas cabelleras, en un lugar llamado “Chacarillas”? Fue un día 09 de julio de 1977, de hace ya largas décadas, y en esas filas de robotizados cadetes marchaban muy orondos y con paso nazi  algunos personajes que hoy -31 años más tarde- tratan de zafarse de aquellos hechos y discursean asegurando que ellos son la verdadera libertad y la auténtica democracia para el mismo país que desangraron y expoliaron a destajo acompañando al tirano.
Pero,   los muertos siempre vuelven, y la memoria es porfiada. Aún con Pinochet hecho cenizas y polvo, la generación Chacarillas arrastra un pesado lastre. Algunos callan y puede que incluso se sonrojen. Otros hacen carambolas discursivas para finalmente no decir nada. Algunos, como el a ctual presidente del partido ultraderechista -UDI- Juan Antonio Coloma (con Pinochet en  la foto), no aprenden ni se arrepienten.   
2.- ¿Cómo olvidar, por más ejemplo, las tenebrosas informaciones que ese mediodía de un jueves de junio de 1976 transmitieron y repitieron los canales de televisión alarmando hasta el paroxismo a millones de personas? Se aconsejaba a la población de Valparaíso y Santiago no salir de sus casas pues se aproximaba “un intenso y fortísimo temporal de lluvia y viento que durante la noche causaría cortes en el suministro eléctrico, voladura de techos en  algunos barrios, anegamiento de carreteras hacia el sur y dificultades en las comunicaciones telefónicas”.   El Ministerio de Educación determinó suspender, anticipadamente, las clases del día siguiente (viernes), y ese mismo jueves muchas empresas y oficinas autorizaron a su personal abandonar antes las faenas para concurrir a sus hogares con presteza.
Aquella tarde las calles de Santiago quedaron desiertas desde temprana hora como nunca antes, y en las poblaciones periféricas la gente se cobijó en sus humildes viviendas a la espera de lo peor…pero nada pasó. Ni siquiera hubo lluvia débil. En cambio, lo que sí ocurrió fue el transporte de cientos de prisioneros políticos en camiones militares rumbo a campos de concentración ubicados fuera de la capital (como Ritoque), amparado por el silencio que engendra el miedo…miedo que las propias autoridades militares no tuvieron empacho en difundir engañosamente.
3.- Muchísimos chilenos jamás olvidarán el grave montaje armado por la dictadura para mentirle no sólo al país, sino también a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Es así que en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el año 1976, el entonces embajador de la dictadura, Sergio Diez (que años más tarde sería incluso presidente de RN y haría gárgaras con la palabra ‘democracia’) afirmó que en las listas de desaparecidos "hay 153 nombres que no tienen existencia" y que el Registro Civil "ha confirmado que estas 153 'presuntas' (sic) personas son combinaciones de nombres y apellidos supuestos, que no están en los registros y que no tienen familia, y sobre quienes nadie en Chile ha preguntado responsablemente".
Agregó ante la ONU   que "hay 64 personas de la listas de esos desaparecidos que están muertos, legalmente muertos, y que murieron casi en su totalidad, en los días siguientes al 11 de septiembre; y también, además por causas naturales o por accidentes (caídas, golpes, tránsito, etc.). Para ocultar el crimen de las 153 víctimas del primer grupo, Diez acompañó certificados del Registro Civil que expresan que las personas a que se refieren efectivamente no existen. El detalle está en que en los certificados el nombre del desaparecido tiene algún leve cambio, absolutamente inapreciable por los delegados de los otros países.
Así por ejemplo, para demostrar que nunca existió el desaparecido o asesinado Sergio Tormen, famoso campeón chileno de ciclismo, cuya identificación completa es Sergio Daniel Tormen Méndez, Diez acompañó un certificado de la inexistencia de Sergio Manuel Tormen Méndez. Éste último, claro, no existe.
UNA MENTIRA SANGRIENTA Y DELEZNABLE LLAMADA ‘OPERACIÓN COLOMBO’
El 25 de junio de 1975 apareció publicado en la revista “Novo O’Dia”, de Curitiba, Brasil, la noticia de una supuesta rendición de cuentas entre extremistas chilenos, donde habrían muerto 59 de ellos. Casi un mes después, la revista “LEA” de Argentina dirá algo similar y dará a conocer una nueva lista de fallecidos, los que sumarán 119. En Chile, los medios de comunicación repetirían las informaciones en términos peyorativos. Con el tiempo, se reconocería a la “Operación Colombo” como una de las peores y más cruentas acciones criminales perpetradas por la DINA, así como también una de las más significativas violaciones a la ética periodística en el país.
La Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, mediante un texto de María del Pilar Clemente, sintetizó los repudiables eventos cometidos por la dictadura pinochetista y el apoyo fanático  que los diarios de las empresas EMOL y COPESA otorgaron a la DINA dirigida por el delincuente genocida Manuel Contreras. El texto de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile es el siguiente:
<<La “Operación Colombo” fue un plan bautizado así por la propia Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), que consistía en una acción de ámbito internacional, destinada a justificar la muerte de 119 detenidos desaparecidos, después del golpe de Estado ocurrido el 11 de septiembre de 1973. Fue precursora del Plan Cóndor, el operativo de coordinación de los aparatos represivos del Cono Sur, montado desde octubre de 1975, ya que en ella actuaron los servicios secretos de las dictaduras militares de Argentina, Brasil y Chile. Uno de los grandes objetivos de entonces, era limpiar la imagen del país frente a la opinión pública mundial.
<<Se trató de una estrategia comunicacional, puesto que se editaron dos medios de comunicación en Curitiba (Brasil) y en Buenos Aires (Argentina) que se publicaron por única vez, con el fin de difundir un supuesto enfrentamiento entre militantes del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionario) con fuerzas de gobierno argentinos y sangrientas purgas internas.
<<En Curitiba, el antiguo Diario “O’Dia”, era una marca que existía desde 1870 y que fue relanzado en diversas fechas: 1896, 1901, 1923 y 1975. En este último año, se le agregó la palabra “Novo” y apareció solamente en tres únicas ediciones: el 15 de abril, 31 de mayo y 25 de junio.
<<Señala el expediente del Tribunal de Ética del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas que “el financiamiento de la edición del 25 de junio, según está acreditado en varios juicios, provino de la, entonces estatal, Línea Aérea Nacional y de la Embajada de Chile en Brasil. Las responsabilidades recaen en el agente de la DINA, Gerardo Roa, funcionario de LAN y en el agregado de prensa de la embajada, el chileno Jaime Valdés, quien actuaba de coordinador de la DINA en esas materias”.
<<La misión del renacido diario brasilero fue informar sobre enfrentamientos de 59 “extremistas marxistas”, abatidos en Salta, Argentina en medio de acciones terroristas y incluía la nómina completa de los caídos.
<<Pocas semanas después, el 15 de julio de 1975, apareció por única edición, la Revista LEA, cuya definición era ser “un semanario de interés general” y que era dirigido por Juan Carlos Vivera, también financiado con dineros chilenos, según acreditación de la Justicia argentina. Su titular era: “La Vendetta Chilena”, donde indicaba que 60 miristas chilenos habían sido purgados por sus “propios compañeros de lucha en un vasto e implacable programa de venganza y depuración política”. En esta revista no se citan fuentes, pero se indica que la depuración abarcaba países como Argentina, Colombia, Venezuela, Panamá, México y Francia.
<<En una página especial, bajo el rótulo: “los que callaron para siempre”, se publicaban los nombres de 60 personas, distintas a las informadas por el diario brasilero, todos por orden alfabético. La suma de todos era de 119.>>
LAS PUBLICACIONES EN CHILE: MENTIRAS Y FASCISMO
A través de la Agencia UPI, llegaron al país las informaciones publicadas en “Novo O’Día” y la “Revista LEA”.
Fu así que rápida e interesadamente “El Mercurio”, “La Tercera”, “Las Últimas Noticias” y “La Segunda”, publican por varios días informaciones basadas en esta noticia, las que acompañan con entrevistas locales a autoridades civiles y militares que fundamentan estos hechos y buscan eximir al gobierno de estas responsabilidades. Algunos titulares son: “Ejecutados por sus propios camaradas”, “Sangrienta pugna en el MIR”, “Exterminan como ratas a miristas”, “muertos, heridos y fugados”.
Además, el 24 de julio, el editorial de “El Mercurio” reflexionó de la siguiente manera: “Los periodistas y políticos extranjeros que tantas veces se preguntaron por la suerte de estos miembros del Mir y culparon al gobierno chileno de la desaparición de muchos de ellos, tienen ahora la explicación que rehusaron aceptar. Víctimas de sus propios métodos, exterminados por sus propios camaradas, cada uno de ellos, señala con trágica elocuencia que los violentos acaban por caer víctimas del terror ciego e implacable que provocan y que, puestos en ese camino, ya nada ni nadie puede detenerlos”.
Incluso, el diario “La Segunda” va más allá y el 13 de noviembre, duda de la verosimilitud de la información, pero en sentido contrario, ya que sugiere que todos están vivos y organizados a través del titular: “Los muertos que vos matasteis gozan de buena salud”.
Esta ola de opiniones y “fuentes oficiales sin confirmar” constituye una plataforma para sustentar un rumor que acogen los medios señalados: que los 119 miristas chilenos no se han abatido entre ellos y que, en realidad, están vivos y recibiendo entrenamiento guerrillero en Argentina para ingresar –por miles- clandestinamente a operar en nuestro país.
A través de un largo proceso judicial, finalmente se pudo determinar que todo fue un montaje de la dictadura, a través de la DINA y de los diarios de las empresas EMOL y COPESA, ya que los 119 nunca se enfrentaron entre sí ni se estaban preparando en la guerrilla. Hasta la fecha, ellos siguen en calidad de detenidos-desaparecidos.
COLOFÓN
Las mentiras de la dictadura mencionadas en estas líneas son solamente un mínimum-minimorum de las bellaquerías, crímenes, robos, saqueos fiscales y asesinatos múltiples cometidos por el mal llamado ‘gobierno’ militar que entre los años 1973-1988 contó con el apoyo irrestricto de otros civiles ladrones y sátrapas tan macabros como los dictadores mismos.
Esos civiles derechistas son quienes hoy tratan de persuadirnos de sus cambios en beneficio de la democracia, la libertad y la igualdad ante la ley.  Afortunadamente, nuestra memoria está viva.
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#1.- Está bueno el artículo, pero le falta aliño.
valezka llampa|31-01-2009 03:19
Don Arturo, siempre celebro lo atinado de sus comentarios, pero esta vez creo que in    voluntariamente obvió algunos casos que no eran atrbuibles a la Dictadura, como los de Carrizal Bajo, los ataques con acido a niños en las protestas, el sesinato de Carol Urzúa  y otros que la prensa de la Concertación me ha hecho olvidar.
No quiero que piense que justifico los horrores cometidos por el poder omnimodo, pero es justo decir que también hubo conatos de violencia, que por muy menores que fueran fueron la justificación del Tirano para agredir al pueblo pacífico.
La DEMOCRACIA es el único sistema que nos permite ver las dos caras de la moneda y quien sólo ve una no es demócrata.
Todo acto que atente con nuestros derechos es repudiable y allí no hay matices es blanco o negro.
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#2.- Para don (¿o doña?) Valezka Llampa
Arturo Alejandro Muñoz|31-01-2009 03:43
Concuerdo con usted en lo esencial, vale decir, en aquello que asegura: "toda acción provoca inmediatamente una reacción".
La pregunta del momento no es otra que: "¿quién inició esa primera 'acción' que provocó luego tantas 'reacciones'? He ahí el quid del asunto, pero.....
....en este punto, la ideología y los intereses de todo tipo (partidistas, económicos, mediáticos, filosóficos, etc .) entran en juego, y la objetividad parece reducirse a la solidez argumental de cada una de las subjetividades.
¿Le parece bien que acordemos como premisa esencial la frase suya, aquella que usted escribió y que dice: "Todo acto que atente con nuestros derechos es repudiable"?
Si me permite, yo me apropio de ella y comparto con usted el mismo interés por lograr la estructuración de una democracia verdadera, sólida y socialmente justa.
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#3
Lizardo|01-02-2009 05:13
Muy bueno y aclaratorio artículo. Felicitaciones. Muy necesario en este año electoral para recordar quién es quién.
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#4
JPM|02-02-2009 17:45
Felicitaciones al articulista y OJO con el travesti y fascista UDI Sr. Longueira que ha aprendido todas las mañas y disfraces  del ex liberal y ex pistolero 11.09.73 Andrés Allamand Zavala.
Ese fascista UDI no da puntada sin hilo y siempre actúa teniendo como meta la defensa irrestricta (recordar el salvadidas a Lagos en medio del escándalo MOP-GATE y sobrecitos con efectivo del 2003) del estafador modelito binominal-neoliberal pactado entre Derecha, dictadura y Concertación en el OLVIDADO, entreguista y vergonzoso Plebiscito Contitucional de julio de 1989.
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#5
Agradecido|03-02-2009 05:33
De las cosas que se entera uno. ¿Así que Juan Antonio Coloma el año 1977 era uno de los favoritos del dictador Pinochet y juró en Chacarillas lealtad al genocida y al sistema explotador? Que no venga ahora con el cuento de que él y su partido son demócratas verdaderos. Gracias Kaos por levantar la tapa de este caldero repugnante llamado "derecha chilena".  
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#6.- ah?
ridiculo|04-02-2009 01:24
¿Que diablos tiene que ver "Carrizal Bajo, los ataques con acido a niños en las protestas, el sesinato de Carol Urzúa  y otros que la prensa de la Concertación me ha hecho olvidar. " en el primer comentario?
Montajes de la prensa en epoca concertacionista hay para rato. Solo acuerdense del "fabrica de molotov" titulado por la segunda (la justicia determino que no habia nada que indicara que ahi se fabricaban molotov) y el ridiculo allazgo de "armas y quimicos" en la usach para poco menos matar policias,   que luego se supo era parte del grupo de danza y los quimicos encontrados en el....departamento de quimica....¿se recuerda? hasta disculpas pidio despues la policia ante semejante ridiculez que salio pomposamente en todos los medios.
Ahora...¿cual es la prensa de la concertacion? Osea, aparte de La nacion...que otro medio no es de derecha?
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#7
juan leivas nuñez|05-02-2009 21:13
Que bueno que se recuerde aestos diablos que hoy parecen blancas palomas.Pero seri muy bueno que por zonas, pueblos y ciudades seamos capaces de registrar para la historia de los pequeños, y lame pies del dictador, hablo de los que nos delataron, de los que prestaron casa, vehiculos, fundos, para el accionar de los fascistas. Seria bueno por que hoy por hoy tambien se visten de democraticos, haller soplones, delatores,y muchos andan negando su pasado.
Denunciemos publicamente en todas las instancias a estos mojigatos, traidores 
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