Un momento de la comparecencia de los representantes de la mayoría sindical. (Luis JAUREGIALTZO/ARGAZKI PRESS)
La mayoría sindical reitera que seguirá trabajando contra la reforma laboral La mayoría sindical vasca ha reiterado que continuará trabajando para evitar la aplicación de la reforma laboral, que ha recabado el rechazo rotundo de los trabajadores en la huelga general del pasado martes.
GARA
BILBO-. Los representantes de la mayoría sindical vasca Josu Balmaseda (ESK), Ainhoa Iturbe (EHNE), Patxi Agirre (Hiru), Belén Arrondo (STEE-EILAS), Ainhoa Etxaide (LAB) y Adolfo Muñoz (ELA) han comparecido en rueda de prensa en Bilbo y ha reiterado que continuarán trabajando para evitar la aplicación de la reforma laboral.
Tal y como ha indicado Arrondo, el camino está encauzado y "digan lo que digan los medios de comunicación y los políticos" la huelga general "ha sido un éxito" en palabras de Balmaseda, quien ha valorado la ofensiva de la mayoría sindical contra el modelo económico neoliberal.
Ha abogado por cambiar el actual modelo económico y social, en los que "no falta dinero sino que sobran ladrones", y ha defendido que hay que trabajar menos para trabajar más.
Etxaide también ha subrayado la contundencia del rechazo de los trabajadores vascos a la reforma laboral y ha considerado que "nadie" puede aprobar el trámite parlamentario con esa oposición.
Ha augurado conflictividad laboral porque se pretende cambiar empleo fijo por precario y ha anunciado que no se quedarán "cruzados de brazos".
La secretaria general de LAB ha insistido en que seguirán trabajando contra la reforma laboral, mensaje que también ha ratificado Adolfo Muñoz.
La punta del iceberg
El secretario general de ELA ha anunciado que "lo que viene es muy duro", que sólo se ha visto la punta del iceberg.
Ha puesto de manifiesto lo inusual de que se habiliten los meses de julio y agosto para aprobar la reforma laboral en el Congreso español y a respondido al lehendakari Patxi López que "no somos frívolos".
"¿Qué más cosas tienen que pasar para convocar una huelga?", ha preguntado a López, quien la víspera señaló que el derecho a la huelga "no debería usarse con tanta frivolidad" en una entrevista radiofónica.
Por encima de porcentajes, la sensación en numerosas empresas vascas es que la huelga general del martes tuvo un resultado positivo por haber activado la movilización, incluso en aquéllas que venían acumulando varias jornadas de huelga de carácter sectorial.
Pablo RUIZ DE ARETXABALETAGARA
La noticia sobre la incidencia de la huelga general del martes en la factoría de CAF de Beasain que ofrecieron los informativos de ETB es un ejemplo de cómo un seguimiento mayoritario del paro puede presentarse como todo lo contrario. Así lo han puesto en evidencia los propios trabajadores de la planta del fabricante de ferrocarriles, que aseguran que la noticia de ETB «desfiguró la realidad». Según explica el miembro del comité Imanol Urrestarazu, la huelga había sido respaldada en la asamblea por el 75% de la plantilla y, de una plantilla de 2.600 personas sólo acudieron a trabajar unos 50, «servicios mínimos y dirección». Aun así, se vieron sorprendidos con que la información que escucharon en el canal autonómico hablaba de que «algunos empleados trabajaron», cuando 2.550 habían hecho huelga y el proceso productivo estuvo completamente parado. «La gente en la calle nos dice que algunos trabajaron», dice, y eso ha provocado el enfado entre plantilla en una de las principales empresas de Goierri. «Si a cualquier empresa va el guardia de seguridad y los de servicios mínimos no se dice que algunos han ido a trabajar», reitera Urrestarazu.
En CAF las movilizaciones están siendo continuas desde el despido de 43 trabajadores en marzo. Dos meses de manifestaciones, paros y una acampada, que continuaron con las protestas y otro paro por la muerte de un trabajador. Luego llegaron las cuatro jornadas de huelga del Metal, por lo que el posible desgaste hacía dudar de la respuesta a la huelga general. Y, sin embargo, la empresa se paró. «La gente está convencida. No esperábamos este resultado porque llevamos meses sin normalidad y pensábamos que la gente estaba cansada», explica Urrestarazu. Y la movilización continúa porque sigue pendiente el convenio del Metal de Gipuzkoa, en cuyo conflicto hoy mismo pueden decidirse nuevas iniciativas. «Habrá que seguir movilizandose, aunque llegan vacaciones», señala Urrestarazu. Además, indica que, por lo visto en los piquetes, todo estaba parado en Goierri «excepto casos muy contados».
Volkswagen
En la factoría de Volkswagen-Navarra en Iruñea, la empresa dejó de fabricar unos 300 coches de los 1.500 que suele producir al día, según el miembro del comité Benito Uterga, es decir, un 20% menos. En la planta de Landaben la preparación de la huelga se mezcló con el referéndum por el convenio, que precisamente concluyó a las 4.00 del día 29. Uterga señala que el paro tuvo mayor incidencia en los turnos de tarde y noche. Cree que la gente tiene claro el motivo de la huelga pero «en Nafarroa se hace notar el peso de CCOO y UGT, aunque en las concentraciones pudimos ver no sólo a afiliados nuestros». Cree que las dudas de los trabajadores sobre la validez del paro se deben a que «no confían en que UGT y CCOO se opongan a ninguna política del gobierno y la patronal y eso desmoviliza bastante». Explica que el seguimiento en las empresas de los alrededores fue similar a la de Volkswagen, entre el 15% y el 18%, excepto en Asientos Esteban donde fue más alto y en la contrata de limpiezas de la multinacional, ISN, que llegó al 80%. Además comprobaron «en los polígonos industriales, calles enteras con empresas cerradas» por el cese de su actividad.
Mercedes
La otra gran multinacional de la automoción en Euskal Herria, Mercedes, sólo produjo un 25% de las furgonetas que fabrica en una jornada normal, según datos de la empresa que ha recogido el miembro del comité Iñaki Anda. A su juicio, eso refleja que, «como máximo tuvo que trabajar entre el 25% y el 30% en producción. En oficinas cambia mucho, porque son jefes y empleados ajenos a convenios». Por ello, calcula que, a nivel general el paro se situó entre el 60%-65% en la factoría alavesa. Señala que fue mayor en las empresas del parque de proveedores, situadas junto a la misma Mercedes, donde se barajaba entre el 80% y el 90% en varias de ellas.
Anda destaca que el descuelgue del paro de UGT impidió que la huelga aún tuviera mayor seguimiento porque esta central «tiene una representatividad que ronda el 40%» y contribuye a la desmovilización porque «gente menos concienciada se arrima» a ese descuelgue. Pero la sensación general «es positiva, la gente estaba con ganas de salir, porque la situación lo requiere y el decretazo es muy grave. La gente lo ve», señala el representantes sindical, que también reconoce que para participar en esta protesta en Mercedes hay que vencer el temor, porque «hay un miedo atroz, no sólo a quedar marcado a nivel represivo, sino también a ser el siguiente en entrar en expediente o ir a la calle directamente sin expediente, porque se auguran movimientos importantes».
En su opinión, la huelga debe ser el inicio de más acciones sindicales y las direcciones de las centrales «se tienen que plantear nuevas movilizaciones y todo lo contundente que se pueda. La situación es complicada pero se tiene que seguir el enfrentamiento a estas medidas», afirma.
Tubos Reunidos
Mikel Salguero, miembro del comité de Tubos Reunidos, en Amurrio, pudo comprobar a las 7.45, que en un aparcamiento habitualmente repleto sólo había «tres o cuatro coches». «La huelga tuvo una incidencia en torno al 90% y estamos muy contentos. Solo entraron servicios mínimos y directivos y jefes», afirma. Más aún cuando se trata de una empresa donde no es fácil que la plantilla salga a la huelga y «no hicimos nada especial, salvo repartir propaganda y explicar la reforma». Por eso cree que «si la empresa quiere aplicar algo de la reforma, la gente estará ahí». Salguero explica que en otras empresas de la comarca también hubo un seguimiento importante, como el 70% en Tubacex y hasta el cien por cien en otras. Lo notaron también los ciudadanos de Laudio y Amurrio, por las dificultades para aparcar. Los coches que no estaban en las industrias estaban en los cascos urbanos.
Hegal
También había dudas en Hegal, la planta de Aernnova en Miñano, por la aparente indiferencia que Oskar Biteri, miembro del comité había detectado en la asamblea previa. Pese a todo, la huelga llegó a más del 90%, «sólo no la secundaron algunos supervisores y a las 7.30 había nueve coches en el aparcamiento cuando normalmente está bastante lleno», lo que indica que la aparente pasividad era sólo reflejo de que no había dudas.
Para Biteri, este éxito debe servir como punto de inflexión «después de lo que hemos pasado internamente, con la rebaja en condiciones laborales. Ha sido una forma de responder también a eso». Cree que debe quedar claro que «cuando hemos ganado algo ha sido porque hemos participado en movilizaciones».
EITB
Según Jon Otegi, del comité de EITB, también la dirección del ente intentó ofrecer una imagen más normal de la que se estaba produciendo entre la plantilla, donde, según sus datos, en Miramon por ejemplo, trabajaron cuatro de las 200 personas en plantilla de ETB, y dos de las 90 de Euskadi Irratia. «Aunque mucha gente hizo huelga y en puestos clave, la dirección sacó adelante la programación normalizada de forma automatizada. Por ejemplo el informativo de la mañana estaba programado desde el día anterior para darle paso a una hora concreta», señala. Estudian presentar un recurso sobre este hecho. Recuerda que los servicios mínimos «sólo afectaban a los informativos diarios y se emitió Euskadi Directo, que no lo es». También en este caso, la participación en las asambleas previas fue escasa, lo que indicaba «o bien que la gente pasaba, después de tres huelgas, o que lo tenía muy claro», por lo que cree que la gente está convencida de la necesidad de movilizarse.
Como contraste a las sensaciones entre los trabajadores, el lehendakari Patxi López dijo ayer, en una entrevista en Punto Radio, que «la ciudadanía dio ayer mayoritariamente la espalda a la huelga» y consideró «excesivo» la celebración «de cuatro huelgas en un año, para una situación que no está para huelgas».
Los aparcamientos casi vacíos en empresas como Tubos Reunidos o Hegal fueron el termómetro de un seguimiento masivo. A su vez, se dejó notar en los problemas de aparcamiento en los cascos urbanos de Laudio y Amurrio.
Tanto en Mercedes como en Volkswagen-Navarra, los sindicatos que convocaron la huelga general señalan el efecto desmovilizador que tuvo la actitud de UGT en el primer caso y la de esta central junto a la de CCOO en el segundo.
El comité de CAF criticó el tratamiento de los informativos de ETB hacia el paro en su empresa, ya que se dijo que «algunos trabajadores fueron a trabajar» cuando el paro fue prácticamente total en la empresa de Beasain.
Varios comités dudaban del éxito ante la aparente indiferencia de las plantillas en las asambleas previas. Pero afirman que el seguimiento del paro demuestra que sólo era reflejo de que no había dudas sobre su necesidad.
En general, destacan que la huelga debe servir de punto de inflexión para recuperar las movilizaciones abandonadas, frenar cualquier intento de aplicar la reforma y continuar con movilizaciones contundentes.
Sólo 48 horas después de la jornada de huelga general tendrá lugar el primer juicio contra una de las personas que participaron en los piquetes informativos y que fueron detenidas por la Ertzaintza. Así, hoy será juzgado un joven vecino del Casco Viejo de Bilbo, que fue detenido al participar en uno de estos piquetes. Para protestar por el enjuiciamiento, se ha convocado una concentración de protesta a las 17.15 frente al los juzgados de la calle Buenos Aires, en la capital vizcaina.
Durante la jornada de la huelga general, la Ertzaintza detuvo a tres personas -dos de ellas en Gasteiz y una en Bilbo- e imputó a otras trece por desórdenes públicos, mientras que identificó a varios miembros de piquetes según informó el Departamento de Interior. Precisamente en Bilbo se produjeron varias cargas policiales contra los piquetes. Así, intervino en las cocheras de Termibus, donde se había bloqueado la salida de autobuses; en las galerías comerciales situadas frente a la Diputación, y en la plaza Unamuno, donde un joven resultó herido y tuvo que ser hospitalizado y operado. GARA
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#1
02-07-2010 00:27
que decir a esto? pues que vivan las pelotas/ovarios que demostrais tener los vasc@s ante tales atropellos en este caso en una jornada de huelga general convocada por la mayoria sindical vasca. y abajo la policia que una vez mas demuestra su grado de profesionalidad`represiva
Valoración: 12
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#3
02-07-2010 17:47
joer Durruti que pregunta, el pueblo vasco tambien tiene ganada la lucha por su liberacion y ahora que?  pues a seguir luchando por la independencia y el socialismo!
Valoración: 4
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