Leo Bassi: conflicto, gente cabreada, espectáculos suspendidos y una enorme legión de fans. «Yo no busco la polémica, busco la honestidad y hay gente que eso no lo admite», cuenta por teléfono, con la misma energía de siempre y su habitual discurso anticlerical, antiliberal, antioscurantista. Bassi (Nueva York, 1952), cómico, payaso, escándalo andante, hombre con mil caras y un látigo siempre operativo, actúa, después de varios años alejado de los escenarios extremeños, mañana sábado en el Gran Teatro (a las 20,30 horas, 8 y 12 euros). Llega con 'Utopía', más crítica social y política aunque con un tono más suave. En una nueva vuelta de tuerca azota a la izquierda, una posición ideológica de la que se siente más cercano y a la que le pide más pasión.
-Vuelve a Extremadura después de varios años sin subirse a estos escenarios... -Pues sí, muy contento porque es un lugar que siempre que voy me sorprende. Si no he ido antes ha sido porque han puesto obstáculos ciertos sectores de la derecha. Es increíble que en estos tiempos todavía estemos con estas cosas. El libre mercado implica que se pueda hacer cualquier espectáculo, y si no te gusta, no vas, te quedas en casa.
-¿Esa gente que le pone obstáculos tiene nombres y apellidos? -Sí claro, está la Confederación Nacional de Padres y Madres de alumnos (Concapa), recibo muchos e-mails contrarios a mis espectáculos. Desde el portal derechista 'hazteoir' se me censura. A mí me han llegado a poner una bomba en teatro Alfil, lo cual puede influir en que se tenga miedo cuando yo actúo en un sitio. Y al final, después de tanto ruido, la gente dice: «¿y por qué? ¿qué tiene de malo?» No hay nada de malo.
-¿Con el espectáculo 'Utopía' esta vez le da más leña a la izquierda, de la que está más cerca. ¿Es así? -Sí, es así, pero tengo mis razones. Creo que la izquierda en el mundo ha perdido su pasión. En la actual situación de crisis del sistema la izquierda no ha sabido proponer soluciones.
-Se dice que su espectáculo es más suave, menos agrio. ¿Ya no es tan fiero el león? -Es algo que no es tan sencillo. Hoy en día la verdadera provocación es ser mágico y poético, eso es ir contracorriente en un mundo lleno de agresividad. La verdadera provocación es ésa.
-Proclama el humanismo relativista. ¿Puede explicar en qué consiste exactamente esa teoría? -En realidad soy un relativista fundamentalista, aunque parezca una contradicción. Me parece mentira que hoy en día, en esta época de globalización en la que vivimos todavía haya recelos con el diferente. Hay que escuchar, coger lo mejor de cada uno. No se puede ser humanista sin ser relativista.
-Usted es un gran provocador, pero ¿qué cuestiones le provocan a usted? -El oscurantismo me provoca, no me interesa, no lo puedo tolerar.
-Un hombre que hace tanta crítica seguro que también es muy autocrítico. ¿Cuáles son sus puntos flacos? -A veces soy un pasota y me abandono a mis propios placeres. Me gustaría tener más convicción con la lucha.
-Usted lleva ya mucho tiempo en España y ha experimentado distintas etapas en nuestro país. ¿Cómo lo ve actualmente? -Antes de nada tengo que decir que a mí me gusta España. Veo al resto de los países demasiado blandos, soy un enamorado de España por que no te deja indiferente. Soy muy amigo de Ian Gibson (historiador irlandés) y él también ama este país e incluso se ha nacionalizado. En cuanto a la situación, yo creo que España está mucho mejor con Zapatero que con Aznar. Es cierto que no está tomando medidas económicas pero ha impulsado leyes laicas muy importantes, como el matrimonio entre homosexuales o establecer un nuevo marco para el aborto. Otros países europeos gobernados por la derecha tampoco han conseguido encontrar medidas que arreglen la crisis.
Más información:
Si quieres contribuir a que Kaos en la Red pueda seguir publicando artículos como este, puedes hacer tu donación en:
| Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago) |
Microdonación de 2 euros
| Donación de importe libre
|