Este es el mismo señor Juliano el que se nos ha descolgado ahora con un artículo en el diario contra el regreso de lo que llama “justicialismo”, una palabra con evidentes consonancias “populistas”, ya que no en vano es la que define el peronismo. Dice que el “justicialismo” regresa “en perfecta coincidencia con una crisis económica”, olvidando que el gesto del juez Garzón, estaba siendo reclamado desde el “caso Pinochet”, caso que el señor Juliana no llega a mencionar. Su Garzón es el que a principios de los noventa “desveló un bochornoso crimen de Estado, dejó a salvo la guerra sucia contra ETA llevada a cabo por los gobiernos de UCD (es decir, blindó la figura de Adolfo Suárez) e inició el derribo de Felipe González”, una descripción sesgada ya que el blindaje de Suárez estaba más allá del juez Garzón. Era el “blindaje” de la santa Transición que no se podía tocar.
    Para Juliana esta es “más grave y destructiva que la anterior”, ahora el “justicialista Garzón llama a la puerta del Estado y exige esta vez la apertura de millares de tumbas de la Guerra Civil. La persecución sistemática del adversario sería elevada a la categoría de "crimen contra la humanidad", con la consiguiente condena virtual del franquismo. Virtual en la medida que la dictadura quedó extinguida con la Constitución de 1978…” Y dicho esto, ya no queda más por decir. ¿La dictadura quedó extinguida como los dinosaurio por obra y gracia de una constitución que , entre otras cosas, mantenía al ejército bajo el mando del Jefe del estado o sea del monarca, y no de las Cortes. El franquismo extinguido se manifestaba en pequeños detalles como:
            No me importa demasiado los que antes le “acusaban de conspiración contra la izquierda”, simplemente porque antes de la condición de ganar las elecciones el PSOE tuvo que cumplir con un requisito previo: dejar de ser de izquierdas. Y me extraña que Juliana mencione “sus actuales detractores, de perseguir un único y exhibicionista objetivo: aparecer en los noticiarios de todo el mundo junto a la tumba abierta del poeta Federico García Lorca”, porque no es otra cosa lo que venía decir Pilar Rahola en el La Vanguardia…
      Juliana hace decir a Garzón que ”1936 fue ayer (…) al afirmar que la calificación de crimen contra la humanidad desborda la ley de amnistía de 1977”, como sí esta premisa se la acabara de inventar; lo que dice Garzón ya se había dicho en Argentina, en Chile, y en otros lugares donde por cierto las “dictaduras extinguidas” no lograron colar el “Pacto del Silencio”. El señor juliana cree que semejante gesto significa una “profunda impugnación de toda la política llevada a cabo por la oposición a Franco desde que en 1956 el Partido Comunista de España lanzara su histórico manifiesto en favor de la reconciliación nacional”, y “pone en entredicho a la Assemblea de Catalunya, cuyo lema era "Llibertat, amnistia i Estatut d´Autonomia". No sé que tipo de lectura es la suya, pero la izquierda militante sin excepción también gritaba por la “supresión de los cuerpos represivos”, y por la “depuración de responsabilidades”. O sea que no se puede mezclar una cosa con la otra.
        Otra cosa es que, en aquellos momentos, lo más importante era acabar con la dictadura, y eso se hacía movilizando por problemas y reivindicaciones inmediatas, y sin embargo, ya por entonces tuvo lugar una primera fase de lo que hoy se ha venido a llamar “memoria histórica”. No fue hasta finales de los setenta que se optó por el silencio. Silencio que fue facilitado por la profunda desactivación de los movimientos sociales. Sin embargo, no le falta razón a Juliana cuando dice que “Garzón cuestiona los fundamentos de 30 años de democracia”, aunque también aquí hace trampa. En su la “democracia”  son meramente las instituciones que trataron de imponer el discurso del olvido, de que hubieron excesos por todas partes (vean sino los capítulos de “Memoria de España” producidos por TVE), y no lo hace en el sentido de la democracia como el derecho de loas ciudadanos. Miles y miles de ciudadanos cuyos familiares yacían enterrados en las cunetas como animales mientras que la Iglesia santificaba a los suyos por lotes, y los cuerpos armados seguían contando su historia. Tanto fue así que en 1986, la historia militar de la guerra civil escrita por el ejército seguía glorificando a su Caudillo, ahora sin con un prólogo de Narcís Serra.
      Siguiendo los parámetros convergentes que tan claramente expresó no hace mucho el “molt Honorable” Jordi Pujol, de manera que parece que si 1936 fue ayer, “la liquidación sistemática de sacerdotes y religiosos podría ser calificada de genocidio (asesinato en masa por motivos religiosos, según el derecho internacional)”, como si dichos religiosos, primero, no estaban dando apoyo a un golpe militar genocida, y segundo, no hubieran sido enterrados, reconocidos y bendecidos tanto por el franquismo como ahora lo está haciendo a bombo y  platillo la Iglesia de la Cruzada. Llegados a este punto, Juliana no nos podía decepcionar, y nos ofrece un juego de amalgamas de tal manera que, con la lógica de Garzón podía suceder que:
              Y al final, nos regala una advertencia: “Crisis económica y justicialismo. La izquierda que ahora aplaude sufrirá”.
              Como miembro de la Fundació Andreu Nin considero especialmente inaceptable el último comentario, verdadera “guinda” para una maniobra intelectual que obvia lo más fundamental, a saber, la voluntad genocida desde el principio de los golpistas, que se mostraban dispuesto a matar media España sí hacia falta, que prolongaron el curso de la guerra para desarrollar más exhaustivamente la represión “hasta la raíz”, que siguieron matando a miles de personas en los años siguientes de la guerra, que ensayaron los métodos de guerra colonial y guerra total contra la población…Que durante cuatro décadas siguieron gobernando apoyándose en la represión y el terror…Esto son los hechos a considerar, y no los que Juliana cuantifica en exclusiva a la República.
            Estaría bien que hubiera una investigación todavía más exhaustiva sobre el “caso Nin”, un caso que no puede ser tomado como contrapartida ya que Nin fue desde su primera juventud, un ferviente republicano, un nacionalista, socialista, anarquista, comunista, trotskista, poumistas, hasta masón por poco tiempo,  todos ellos cargos más que sobrados para haber sido denunciado por algún capellán, para ser juzgado por un tribunal militar, y ejecutado por cualquier partida falangista. Lo último que le hubiera gustado a Nin es que la derecha manipule su historia. Una historia que por cierto, ya ha sido ampliamente investigada desde el primer día, desde el momento en que sus camaradas más próximos se juraron luchar por su verdad y su nombre, lo que hicieron durante los años oscuros, hasta que llegó un tiempo en el que su batalla, fue rotundamente ganada.
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#1
NoKeN|30-10-2008 17:29
La bokachankla de Pilar Rahola al paredon ya!!
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#2
31-10-2008 11:36
garzón, no pinta nada en ese asunto como sucesor del TOP (AN), y con numerosas denuncias de toruras "ignoradas" y de represión y prevaricación, y, y , y.................etc.
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#3
02-11-2008 05:34
pilar rahola no ha sido  de izquierdas solo independentista a secas que es lo que es ERC, lo mismo se apunta al palo del feminismo cuando se le acabo el cuento de comer de lider del independentismo en ERC  o al palo ahora convertida en tertuliana acomodada a veces  rancia reaccionaria mesianica en algunos temas y si con la falta de modestia que le caracteriza.
La historia no hay que taparla ni verla como nos la han contado los vencedores golpistas sobre los vencidos, la historia hay que recordarla para no cometer los mismos errores  del pasado y es de justicia  poner los puntos sobre las ies en lo que fue un gobierno golpista una dictadura que con eso de la transicion y pasar pagina no se ha hecho justicia y merecimiento a los que lucharon y murieron por la libertad y contra el fascismo se les ha tapado en la historia despues de la dictadura para que no molesten con el cuento de no reavivar las heridas, la historia hay que recordarla contarla y calificarla como fue, no taparla que es lo que se habia hecho hasta ahora.
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