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La falsa democracia
Este asunto lo he abordado en distintas ocasiones bajo prismas lige­ramente dife­rentes que convergen, todos, en las mismas conclusiones.
Jaime Richart | Para Kaos en la Red | 19-1-2010 a las 9:52 | 2843 lecturas | 14 comentarios
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  Voy a hacerlo una vez más pues los que no creemos en la de­mocracia capitalista pero no tenemos más remedio que vivir en ella, para no enfermar de esquizofrenia ne­cesitamos de vez en cuando señalar las gravísimas “mentiras democráticas”.

  Se dice que la democracia es el gobierno del pueblo para el pueblo. Pero no es así, es el go­bierno de los ricos para los ricos. Aquella con­ven­ción es un truco burdo, la muleta del toreador para engañar al toro. En la democracia capitalista no es el pueblo quien gobierna, ni los que gobiernan ni los parlamentarios representan al pueblo; ni los jueces representan la equidad; ni los curas católicos a Dios. Todo es una colo­sal impostura. Ved cómo se protegen unos a otros. Y aun­que se objete que la culpa es de los ciudadanos por votar, esto es otra treta: los ciudadanos no tienen otra op­ción, votan para elegir entre mal­hechores. Y como el sistema está vi­ciado en origen, todo lo que emana de él está viciado también.

  Lo que sí observo es que que ningún medio de los muchos que hay en el sistema se arriesga a proclamar en sus portadas la obviedad de que la de­mo­cracia capitalista es un invento del capital.

  Lo que quiero decir hoy es que, salvo alguna excepción sin duda au­torizada para con­firmar la regla general, todos, absolutamente to­dos los dirigentes, candidatos y políticos del montón son ciudadanos in­mensa­mente ri­cos. No se diga que exagero: cualquier miembro de la comunidad capitalista es in­mensa­mente rico si se le compara con los miles de millones de meneste­ro­sos que pueblan el mundo.

  No hace falta enumerar ni señalar a esos que se dedican a la polí­tica. Ni es preciso identificarlos. Los conocemos. Todos son ricos y muchos de ellos multimillona­rios. Sea aquí o en las chimbambas, los congresistas, senadores y dirigentes de las demo­cra­cias son cresos, individuos opulentos. Y los que no lo son en sentido es­tricto lo serán o lo son moralmente, pues aunque alguno desdeñe enriquecerse la mera posi­bilidad es un magro privilegio al alcance de muy pocos. Es su opción dar rienda suelta a la codicia o mantenerse en el pru­dente acomodo, pero esa canonjía está sólo al alcance de los elegidos.

  Parece mentira que en el siglo XXI la comparsería del mundo se tra­gue el sapo de que la democracia capitalista es el menos malo de los sistemas de gobierno posibles. La democracia capitalista es el ingenio por antonomasia del pri­mate para depredar con desahogo pasando por humanista; un truco para encubrir las innúmeras des­igualda­des entre los que viven regaladamente y los que o carecen de lo indis­pen­sable o han de prostituir su dignidad frente a ricos, empresarios y bancos.

  En cualquier caso y aunque la pobreza extrema de los países oc­ci­dentales sea en muchos casos el acomodo de siglos pasa­dos, la des­igualdad en bienes, trato, respeto y consideración entre unas porcio­nes de sociedad y el resto exige, dentro de los propios meca­nismos de la democracia, un referéndum en el mundo y país por país; un refe­réndum para verificar cuántos se seguirían abonando al sistema y cuántos esta­ríamos dispuestos a renunciar a las liberta­des formales con tal de que todo el mundo coma o al menos pueda librarse de las pesadi­llas que atosigan a la in­mensa mayoría atacada por la pobreza real, por la po­breza técnica o por el desam­paro virtual.

  Es más, tal como van las cosas del mundo, más les vale a los que se dicen socialistas unas veces y socialdemócratas otras, renunciar a la competición política. Pero es  aquí  la Monarquía la principal culpable. Es esa institución perversa la que instila e irra­dia en la sociedad española la corrupción, las canonjías, las preben­das y los privilegios. En este país y en estos avanzados tiempos quién no se pregunta: si estos parásitos borbo­nes viven como reyes ¿por qué yo me voy a contentar con poco?

  Quizá empezaríamos a creer un poco más en la democracia espa­ñola, cuando se declare la República. Con la República las claves so­ciales, económicas y sobre todo psicológicas cambian radicalmente. En los países, principalmente europeos, que ya la tienen desde tiempo casi inmemorial los problemas no son exactamente los mis­mos que en el nuestro. Son de otro nivel. Porque, dentro de la corrup­ción política que asuela a occidente hay grados de vileza que pueden corregirse, otros, como los que se dan en España, están en buena medida encapsulados al abrigo de la mentalidad piramidal que reside en la monarquía y el papado. Y mientras aquí tengamos rey y familia real y sanguijuelas succionando el presupuesto e infinidad de cosas más, nunca llegará a España un régimen democrático pasable y mínimamente tolerable. Bastante  tiene  la sociedad  con  la sangría que le inocula el sistema de Mercado...

 
 
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Comentarios (14)

#1.- añadidos (1)

19-01-2010 12:19

Estando de acuerdo, la gente tenemos la manía de identificar democracia con parlamentarismo censitario. Y digo censitario, porque si antes había que ser de una clase determinada para participar en política, ahora también. Ahora hay que tener poder financiero para movilizar falsimedias, hay que controlar jueces, políticos y seguridad (represión) para imponerse. Participar no es votar desinformado, manipulado y atemorizado; eso no es democracia. Participar es que todos tengan la misma capacidad de ser elegidos. Y eso que hablamos de representación. Porque hoy día, el avance de las comunicaciones permitiría la democracia directa  a gran escala, no digamos ya en pequeñas comunidades donde siempre se ha practicado.

Por otro lado, en el capitalismo en el que existe lucha de clases, ¿qué clase de democracia puede haber? ¿Puede haber democracia en una guerra, en la que voten los dos ejércitos enfrentados a los mismos candidatos? Absurdo, verdad? Tanto como la democracia capitalist.

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#2.- añadidos (2)

19-01-2010 12:26

Vivimos prisioneros de la ideología dominante. Toda la teoría del estado y ciencia política hegemónica no es más que el burdo intento de disfrazar con bellas palabras la descarnada dominación de unos sobre otros. Universidades públicas o privadas, bien engrasadas para sostener la mentira y a unos mercenarios del conocimiento (los mejores no pueden entrar o huyen pronto) que coloquen la mentira como una mercancía más. El marxismo demolió la economía política burguesa desde dentro. Algunos marxistas como Poulantzas han reflexionado sobre la superestructura y han intenetado construir un aexplicación real del fenómeno político.

Nos falta mucho por construir y luego lo más difícil: comunicarlo. En esas estamos.

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#4.- al #3

Jaime Richart|19-01-2010 13:43

  Te quedas con la falsa por uno de estos  seis motivos:

  a)  vives de  las rentas 
  b) vives de una herencia reciente 
  c)  vives de un  empleo blindado 
  d) eres funcionario (que viene a ser lo mismo que un empleo blindado)
  e)  piensas poco y siempre en ti mismo
  f) eres tonto

Descartado por delicadeza  el sexto, tú nos dirás. Pero eso sí, dinos lo que sea con sinceridad...

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#5.- Concepto de la democracia

Pilar|19-01-2010 13:53

n. 3 te quedas con la falsa democracia porque nunca creiste en la honradez, y logicamente te inclinas por la corrupcion de la falsa democracia, porque en la popular te pueden controlar, vaya un concepto que tienes de la democracia, asi va este pais. Pilar

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#6.- Libertad.

Adelaida|19-01-2010 15:45

Estoy de acuerdo con  casi  todo lo que Ud. escribe, pero difiero en una cosa: No estoy dispuesta a sacrificar mi libertad por nada. Me gusta actuar por propio convencimento y pienso que la verdad nos hace libres. Creo que debemos solidarizarnos entre nosotros porque somos personas. Se nos está intentando imponer al "Gran Hermano" (véase los escáner en los aeropueros, que sólo sirven para controlarnos más y producirnos cánceres). El pretexto es el "terrorismo internacional" pagado, exaltado y pregonado por no se sabe quién, aunque se le intuye. Quieren que la gente "rinda al máximo" aunque su salud no se lo permita. Ignoran todo lo que huela a enfermedades profesionales o de otra causa relacionada con un sistema insolidario y competitivo,  pues es preferible considerar como "apestado" a todo el que se rebele contra el Sistema antes que reconocer el origen de sus males. Y no sigo, porque no quiero cansaros con  algo que ya conocéis,  amigos.¡Salud y República! 

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#9.- Algunos marxistas como Poulantzas

19-01-2010 17:08

Creo, con Poulantzas , que el fin supremo del marxismo no puede ser otro que el proporcionar a la raza humana los instrumentos para alcanzar la libertad y la dignidad que le son consustanciales; esto entraña una visión optimista de la historia, como se ve, contrariamente al pesimismo egoísta que justifica y defiende el capitalismo, triste paraíso de unos pocos a costa de un purgatorio cuando no de un infierno de millones y milones de desposeídos.

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#10

19-01-2010 18:11

Si el sentido histórico se deja ganar por el punto de vista supra-histórico, entonces la metafísica puede retomarlo por su cuenta y, fijándolo bajo las especies de una conciencia objetiva, imponerle su propio egipcianismo.

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#11.- Algunos marxistas como Poulantzas

19-01-2010 18:49

Creo, con Poulantzas , que el fin supremo del marxismo no puede ser otro que el de proporcionar a la raza humana los instrumentos para alcanzar la libertad y la dignidad que le son consustanciales; esto entraña una visión optimista de la historia, como se ve, contrariamente al pesimismo egoísta que justifica y defiende el capitalismo, triste paraíso de unos pocos a costa de un purgatorio cuando no de un infierno de millones y milones de desposeídos.

Si el sentido histórico se deja ganar por el punto de vista supra-histórico, entonces la metafísica puede retomarlo por su cuenta y, fijándolo bajo las especies de una conciencia objetiva, imponerle su propio egipcianismo.

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#12

Jaime Richart|19-01-2010 19:33

1.-La renuncia a  una parte  de la  libertad es indispensable para alcanzar las máximas cotas de  igualdad.

2.- Hablamos de las libertades formales. Pese a que no  se quiera  renunciar a ellas, de hecho las limitaciones impuestas por el capitalismo en todas direcciones  hacen de ella una  noción grotesca.

3.- La libertad  a secas  empieza por las condiciones que sólo reúnen los que menciono en  #4.

4.- La renuncia a la que me refiero está ya implícita en el capitalismo, pero  ésta es del todo punto  inútil  en orden a  conseguir la mínima igualdad.  Las diferencias entre los poseedores y los desposeídos son brutales.     

5.- Me sospecho que tendría que explicarte todo desde el principio.

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#13

19-01-2010 21:50

Tienes toda la puta razón Jaime,algo de lo que carecen todos los macarras que nos gobiernan

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#14

19-01-2010 23:05

Esos cuatro puntos son una brutal justificación del totalitarismo. Y para colmo el capitalismo os deja expresar vuestras ideas y tratar de conquistar el poder (mientras os quejais porque no os lo regala en bandeja de plata)

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#15.- ...

vivaelrey|20-01-2010 00:11

Que los países europeos tienen república desde tiempo inmemorial? :/

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#16.- peticion

rafael parra|20-01-2010 09:33

hola jaime,me gustaria pedirte permiso para poner el logo de iu omitiendo lo de cayo lara pues creo que es una opinion no justa y poder repartirlo,saludos

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#17.- a rafael parra

Jaime Richart|20-01-2010 10:42

Parra, aquí está el cambio. ¿Satisfecho?

  A fin de cuentas no tengo inconveniente en compatibilizar  el criterio mantenido en el artículo con la buena voluntad de IU aunque forme parte de la comparsería. Desde luego a Llamazares  le atribuyo el ánimo más limpio en todo lo que hace y dice. No tanto en otros dirigentes, y menos los sindicales que no hacen más que compactar, robustecer,  más y más el sistema.
  Un saludo

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