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La crisis y la libertad
Llaman crisis a no gastar sin ton ni son. Sí, ya sé que cuando se habla de crisis se apunta sobre todo al des­empleo y a la hi­poteca frustrada.
Jaime Richart | Para Kaos en la Red | 13-6-2009 a las 9:34 | 1030 lecturas | 7 comentarios
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  Pero eso es una pequeña parte de la cuestión. En la rece­sión, en “la crisis”, el sistema se tambalea por el hundimiento de emporios provocado por el mare­moto financiero en Norteamérica cuya resaca termina en Europa y al final en España, campeona de la trapisonda y del chanchullo. La “crisis” propiamente dicha no es más que una cadena de lu­cros cesantes con la secuela luego de la sangría del empleo. Des­pués de eso, o además de eso, la crisis sigue siendo un sarcasmo, unas “no ganancias” de los poseedores de la Tierra, de los grandes propietarios, de las grandes superficies que acusan el retrai­miento de la demanda. De la demanda, sí, pero de cosas su­perfluas. ¿Acaso se construían masivamente  en España, por ejemplo, pisos baratos, viviendas sociales? ¿Acaso íbamos en pos de la máxima igualdad en el sistema antes de producirse la “hecatombe”?

  En efecto. Llaman crisis a no hacer gastos superfluos, porque de los gastos suntuarios, superfluos por defini­ción, no se pri­van los mi­llonarios. Ni el lujo ni los lujuriosos se resien­ten de la cri­sis, y por supuesto tampoco del desempleo porque ellos son los que emplean y son causantes, directos o indirectos, de la debacle... de ellos. La mayor parte de la pobla­ción tiene lo que tenía, y ese 20 por ciento de la población española que está en el umbral o vive de lleno en la po­breza, ya vivía en crisis perma­nente.

  Por consi­guiente la crisis económica es una entelequia, un con­cepto abstracto asociado a la sensa­ción de estar per­diendo pie, el equilibrio. Nada más. Y puesto que no afecta ni a los ciertamente pobres por­que ya vivían con ella, ni a las grandes masas de po­bla­ción porque se mantie­nen, ni a los ricos, sólo y exclusivamente es cosa de avaros… Llaman per­der a no seguir los ricos llenán­dose los bolsilllos a costa de los que no lo son. Sólo eso.

La masa del Primer Mundo no tiene dinero para hacer gastos que so­bran, gastos caprichosos. Vivía por encima de sus posibilidades, por encima de lo razonable. La gente no tiene, ni tenía, dinero, por ejemplo, para cambiar de coche cada año, ni para cambiar de televi­sor cada mes, ni para comer en restaurantes de cinco estrellas que siguen abarrotados de opulentos. Pero no pasa nada que nos deba consternar. Sigue la bola… Todos se­guimos viviendo con una carga que no existiese ya, el desigual reparto de la riqueza y del crédito. Una carga añadida que o no existe más que en la cabeza o sólo co­bra interés por la estadís­tica.

  Sí, porque el capitalismo hace de todo estadística y vive de la esta­dís­tica. Puede morirse de hambre un  ser humano, aquí o a seis mil kilómetros de distancia, a cuenta del sis­tema, pero ¡qué importa, si a su lado otros 9 consumen neciamente! Qué sin sen­tido -incluso no lo entienden muchos de la más avanzada iz­quierda- reviste hoy día la sentencia de Voltaire: “la libertad de todo un pueblo no justi­fica el de­rramamiento de una sola gota de sangre”.

  Pero eso sí, este sistema se puede permitir que un club de fútbol se gaste en la compra de un futbolista una cifra que permitiría cubrir el paro de 10.000 personas todo el año. (Se trafica, por cierto, con los futbolistas como se traficaba con los gladiadores y los escla­vos).

  Lo que quiero decir, la tesis, es que al final la crisis no existe. Na­die la vive en realidad. Ni los ricos, ni la “mayoría” de las poblacio­nes occidentales, aun sin em­pleo, y menos los pobres. La crisis es un invento más del capita­lismo para purgar ideológica­mente sus mi­serias y drenar sus tejema­nejes por las cloacas. Pur­garse es una ne­cesidad biológica, pero también una “necesidad” del sistema y del mercado.

  ¡Ah! el mercado y las libertades formales que, privados de los bie­nes esenciales, tam­poco tienen los pobres. ¡Ah! la libertad política y económica por encima de todos, caiga quien caiga... Menos mal que nos queda la libertad desnuda, la interior, esa que nadie nos puede arrebatar; la tene­mos en toda circunstancia, en la democracia fal­seada, en la cár­cel o en las dicta­duras, con crisis y sin crisis, quie­ra o no quiera el opresor…

 
 
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Comentarios (7)

#1

13-06-2009 11:39

Situacion mundial de la poblacion 20%ricos, 20% muy pobres, 60% pobres que van tirando. Ese 80% termina apoyando a los politicos que representan los intereses de ese 20% de ricos por una especie de sindrome de estocolmo, pues donde estos han ejercido más la corrupcion (Valencia, Madrid)  e incluso el abuso de menores (como Italia) son aún más votados. Es una cuestion extraña que debería abordarse desde la psicología social y que esta dé una explicación.Una explicación es que esta gente de clases medias-bajas cree que  apoyando a la derecha economica al menos algo se les pegará de ellas y así mentalmente creen alejarse de su mala situación al apoyar y juntarse con "grandes señores" pues así  ellos  lo creen ser un poco tambien y así niegan tambien  su situación de "fracaso" ante ellos mismos. Es muy complicado se necesitarian estudios eshaustivos sobre este tema.   

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#2.- Una crisis sí, pero de otros.

Aurelio Torralba|13-06-2009 14:39

Algo que hace bajar el precio de la vivienda y los combustibles, que castiga a banqueros y especuladores, que despierta conciencias sociales dormidas, algo que reduce el consumismo derrochador y promueve el ahorro, puede que sea una crisis, sí, pero una crisis de otros.

Yo soy el ciego que no veía la "bonanza económica", el tonto que no quiso invertir en propiedades inmobiliarias, invertir en la bolsa ó suscribir  planes de pensiones, y el único ingenuo desinformado que se negaba a  condenar las "tropelías violentas" de las "minorías" abertzales.

Mi posición de apestado ideológico en mi más cercana comunidad es ya histórica, tópica, tan habitual  que se me antoja cómoda, cotidiana.

Y para mantenerla, me cuido mucho de decir a nadie "lo ves, ya te lo dije" y en vez de eso me dedico a promulgar otra nueva idea estúpida é irracional.
Ahora opino que no hay crisis, que eso es mentira, que es una crisis de nuestros enemigos, y por tanto es algo bueno para nosotros.

Así, mi posición de apestado ideológico sigue intacta, y yo feliz, como siempre.

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#3.- Argumento del Tercer Hombre

13-06-2009 15:33

Aunque esta objeción le pareció correcta a Aristóteles, la conclusión a la que sin embargo llegó Platón fue bien distinta: para este último filósofo la solución es considerar las Ideas como radicalmente distintas de las cosas sensibles: no se debe pensar que la Idea de Grande sea algo grande pero más perfectamente grande que las cosas grandes; la Idea de Grande no es grande ni pequeña ni mediana, como la Idea de Rojo no es roja ni amarilla ni de ningún otro color; la Idea de Juventud no envejece, lo que envejece es el hombre joven. Y, sin embargo, una cosa es grande porque en ella se da la Idea de Grande, roja porque en ella se da la Idea de Rojo, y joven la de la Juventud. La relación que debemos suponer se da entre los particulares y el universal es una relación especial y tanto “participación” como “imitación” son inadecuadas metáforas de ella...

http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiagriega/Platon/Argumento-TercerHombre.htm

http://www.youtube.com/watch?v=vNppKxE54rI

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#4.- Las raices

Imakrutze|13-06-2009 21:03

  http://cbainsurgente.blogspot.com/

El arte como herramienta transformadora

http://cbainsurgente.blogspot.com/

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#5.- somos complices

14-06-2009 09:04

como se puede concienciar a una mayoría aborregada? solo hay ke darse "una vuelta" por el mundo  para darse cuenta ke el fascismo sigue haciendo de las suyas y con mas fuerza ke nunca, amparado en valores "democráticos" y del "bien general".......les pilla muy lejos los poblados indigenas masacrados o desplazados para poder kitarles los recursos de sus tierras..............la ausencia total de justicia internacional y una mentalidad politica corrompida por el capital, si hay ke condenar algo, es a nosotros mismos, como complices silenciosos de todas las injusticias ke hacen ke tengamos este modo de vida
SALUD Y CONCIENCIA

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#6.- de acuerdo, salud y conciencia.

14-06-2009 09:10

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#7

14-06-2009 10:28

Este Sistema llamado "democrático" se mantiene gracias a que existen tropecientos mil millones de policías, carabineros, gerdarmen, militares, seguratas, etc., etc.

Se mantiene a la fuerza bruta, pues es probable que más del 50% estaría dispuesto a pisotearlo ahora mismo.

Dado que el Sistema "democrático" se mantiene gracias a esa impresionante e impune fuerza brutal estatal, no sería difícil apostar porque aunque caigan chuzos de punta ese tal Sistema "democrático" no va a cambiar.

En fin.

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