Después de unas prudentes apreciaciones sobre “la educación”, termina así: “Por si alguien no lo ha deducido, el más execrable peyorativo es… ineducado o maleducado. Este calificativo arroja vergüenza sobre la historia personal, sobre la voluntad de mejora, sobre el esfuerzo ejercido para la propia superación. ¡Ojalá que nunca nadie nos pueda insultar así!”.
  Yo aprovecho esta oportunidad para salir al paso de tantos que, aunque no sea éste el caso del autor, dan mucha importancia a la “buena educación” y entienden por ésta los buenos modales y no tanto los valores humanistas inculcados o incorporados a su formación personal
  Porque no siendo, naturalmente, desdeñable la buena educación y siendo sí en cambio detestable la mala, no es menos cierto que “buena educación” es una expresión que parece decirlo todo cuando lo dice a medias moviendo a interrogantes. Por ejemplo, ¿qué es y qué hemos de entender por “buena educación”? Pues quien habla o escribe de ello suele entender por buena educación la suya propia y sus modales, y generalmente se refiere a la educación de las clases medias para arriba, a la educación pija, a la educación hipócrita y a menudo a la recibida en un colegio de curas o de pago; en definitiva y a grandes rasgos, a la educación sencillamente burguesa.
  Y yo me pregunto si no se quedarán en la superficie quienes juzgan la buena y la mala educación desde esa perspectiva burguesa. Pues a mí me resulta complicado y aventurado decir que fulano está bien o mal educado, porque la buena o la mala educación dependen mucho de la costumbre del lugar y de la circunstancia por más que la globalización, es decir, la anglosajonización, pretenda implantar pautas universales sobre el asunto. Pero hasta que homologuen todas las culturas y a la humanidad, un bien educado aquí puede ser un no tan bien educado allá, y a la inversa. Y hablando de los anglosajones, no es infrecuente que entre ellos que quien te ha llamado la atención por cualquier nimio detalle, mojar un “cake” en el té, por ejemplo, se tome la licencia a continuación de expulsar una ventosidad o quitarse los zapatos junto a ti en un espacio público: lo que entre nosotros es de pésima educación. ¿Quién es, pues, el ineducado?
  Vuelvo a la carga. Entre nosotros es común confundir la buena educación con eso, con los modales y con el tono de voz. Una persona que habla en tono recio en un país como éste donde hay tanto motivo para ello porque está indignada, según las reglas de la “buena educación” pasa por ser una mal educada. Quizá si el bien educado, según las reglas, no se indigna o no se indigna ruidosamente es porque no le alcanzó la hartura desde su posición social de privilegio. Y al contrario, una persona que habla ordinariamente en tono mesurado no es raro que sea también insufriblemente hipócrita y sutilmente desconsiderada e irrespetuosa hacia los demás.
  Sin embargo, la arrogancia, la prepotencia y la soberbia escondida más o menos hábilmente son mil veces más detestables, para algunos, que la “mala educación” convencional, de la que por cierto podemos defendernos alejándonos. Una persona que respeta profundamente la cultura y las costumbres ajenas, que no las ataca ni las critica, está mil veces mejor “educado” que una persona que pasa por bien educada y ni las comprende ni las comparte ni las respeta. Yo diría que conviene, con toda la fineza de la “buena educación” de pago, distinguir entre estar bien educados y ser “considerados”. El peor insulto entonces no sería “ineducado” sino “desconsiderado”. Decir de una persona que es natural, circunspecta y considerada es el mejor halago que se le puede hacer, y la mayor garantía de que sus ideas y las nuestras no chocarán abruptamente.
  Ya lo he dicho. Es fácil y frecuente confundir buena educación y buenos modales. Pero téngase en cuenta que de la misma manera que nosotros exaltamos la buena educación -la nuestra-, otros más refinados podrán exaltar la distinción y el buen gusto suyos, de su círculo social, estimándonos poco educados a nosotros.
  Yo creo que lo que hay que reclamar en todas las sociedades, y principalmente en la española pese a ser tan ruidosa, no es tanto la “buena educación” entendida como buenos modales y tono susurrante, como respeto y consideración a los demás. Porque me da la impresión de que cada día es más la gente que lo que espera, demanda o exige no es tanto buena educación y zalemas como respeto a su inteligencia y prudencia con respecto a su ignorancia. Pues es el respeto y la consideración lo que más se echa de menos en un país repleto de gente que pasa por estar bien educada haciendo alarde de su buena educación, cuando para otra mucha alardear de bien educado es la señal clara de estar mal educado…
  En resumidas cuentas, creo que el peor insulto no es "eres un  mal educado", que los peores insultos son: "desconsiderado"  y "mala persona".
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#1
Helena|22-12-2009 00:32
http://www.youtube.com/watch?v=0_yA53yXrgY
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#2.- pues no lo veo
ramiro|22-12-2009 09:19
Pues por mucho que he buscado, para contrastarlo con su respuesta, admirado Richard, no lo encuentro, y eso que la busqueda de Kaos funciona bastante bien. ¿Se llamaba asi, El peor insulto?
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#3.- a ramiro
Jaime Richart|22-12-2009 09:43
ramiro: mira en "Colaboradores": Mikel Agirregabiria Agirre, "El peor insulto", 23/03/2009. Un saludo
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#4.- ¿?
picard|22-12-2009 11:20
Lo que entiende cualquier castellanoparlante por "buena educación" es precisamente "buenos modales". No es que sea habitual confundir ambas expresiones, es que el diccionario y los usos lingüísticos han establecido esa relación, consagrando así esta expresión hecha. 
El autor del artículo parece proponer que sería más apropiado entender por "buena educación" los "valores humanistas". Al hacer esto está pegando una patada al diccionario y a los usos lingüísticos habituales. De hecho, cuando un castellanoparlante escucha "valores humanistas", entiende por ello algo relacionado con la ética de la persona, y no algo relacionado con su "buena educación".
La resistencia del autor del artículo a aceptar el significado habitual de "buena educación" (buenos modales) le viene de otro error: considerar que la "buena educación" es propia del burgués. Parece ignorar que la "buena educación", los buenos modales, son propios de cualquier persona con valores humanistas, y que esos "buenos modales" y ese "tono susurrante" de los que habla despectivamente son, precisamente, pieza clave en el respeto y la consideración a los demás.
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#5.- a picard
Jaime Richart|22-12-2009 11:29
Olvidas que yo parto de la afirmación rotunda de que "el peor insulto" es llamar a otro "mal educado" relacionándolo con la definición que apuntas de "buenos modales". Insisto en que me da igual que me llamen mal educado y me hace daño que me llamen "desconsiderado". El rigor  académico definitorio  a cuyo rebato llamas me parece muy bien, pero lo echo de menos en esta tu reflexión sobre "el peor insulto" que es de lo que se trata o de lo que yo trato aquí.
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#6
picard|22-12-2009 11:38
Si hacemos caso a la RAE...
maleducado, da. Descortés, irrespetuoso, incivil. 
desconsiderado, da. Falto de consideración, de advertencia o de consejo.
  ... me parece más grave que te llamen maleducado.
 
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#7.- a picard
Jaime Richart|22-12-2009 11:49
Me sospecho que lo  han entendido como  lo explico,  los 200 lectores  que te preceden.  Los significantes, los vocablos,  no bastan en cuestiones abstractas: hay que rellenarlos con signiificados. Y aquí es donde empieza la polémica la mayoría de las veces.
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#8
picard|22-12-2009 11:59
Los significantes, los vocablos... tienen el significado que tienen (el que le dan los hablantes de una lengua y el que recoge el diccionario). Eso de "rellenar" las palabras con significados de forma arbitraria... me parece atentar no sólo contra el uso común de la lengua y contra el diccionario, sino sobre todo contra la lógica del pensamiento.
Si tú tomas la palabra "educación" o la expresión "buena educación" y le das el significado que te venga en gana... puede que te entiendas contigo mismo y con los 200 lectores que me preceden, pero no te entenderás con el común de los hablantes de esta lengua.
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#9.- a picard-fin
Jaime Richart|22-12-2009 12:42
Bien, ya  veo que cuando tú hablas de nociones abstractas, no de cosas: de justicia, de libertad, de buenas o malas personas, etc. etc. crees que los demás están entendiendo esos conceptos  como los  entiendes tú.
...Por eso no están las trifulcas políticas, sociales, familiares, a la orden del día.
  Y con esto acabo, precisamente si por estar en el diccionario una palabra te  crees con derecho a emplearla con el significado que el diccionario le da, casi  todos los insultos están en el diccionario menos el que va dirigido a  nuestra inteligencia. Un saludo 
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#10.- a richart-fin
22-12-2009 13:12
En primer lugar, todas las palabras son una abstracción. Esa diferenciación que haces en tu último comentario entre "nociones abstractas" y "cosas" no tiene sentido. No hacemos abstracción sólo cuando hablamos de "justicia", "libertad", etc., sino también cuando hablamos de "lápiz", "árbol" o "mesa" (pues estas palabras no representan directamente ningún dato de los sentidos, sino que son una abstracción, son ideas que obtenemos por abstracción). Existen lápices, árboles y mesas como cosas concretas, pero los conceptos de "lápiz", "árbol" o "mesa" no se dan en la naturaleza, no son concretos sino abstractos, son una convención creada por nuestro raciocinio.
Si todos los conceptos que usamos son abstractos, fruto de nuestra labor intelectual, fruto de una abstracción/generalización de los datos que nos llegan por los sentidos... sucede que cada concepto va adquiriendo un significado con el paso de los siglos... (un significado que no tenemos derecho a forzar, si es que queremos comunicar algo medianamente lógico y entendible).
Tú puedes criticar la hipocresía social que a veces se esconde tras las buenas maneras, puedes decir que la buena educación y las buenas maneras son insuficientes, que si no van acompañadas de valores auténticamente humanos se quedan en mero formalismo... pero lo que no puedes hacer es pedirle al lector que entienda por "buena educación" algo distinto de lo que significa.
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#11.- a richart-fin II
picard|22-12-2009 13:20
En cuanto a lo de "las trifulcas políticas, sociales, familiares"... ¿Es que acaso se dan en torno a la definición de los conceptos? Creo que no, creo que todos entendemos por "justicia" e "igualdad" básicamente lo mismo... Los conflictos se dan cuando por los diferentes intereses encontrados, y no por lo que pueda significar un concepto. Por ejemplo, los intereses particulares de un empresario le pueden hacer llamar "justo" a algo que un trabajador no entiende como "justo"..., pero la definición de "justicia" está ahí, aunque cada uno pretenda utilizarla en beneficio propio...
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#12
22-12-2009 14:38
La palabra se ha convertido en un simple concepto antropológico descriptivo (un vago sentimiento analógico). No significa ya un alto concepto de valor, un ideal consciente de la formación humana.
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#13.- a picard
Jaime Richart|22-12-2009 15:09
  Ya veo que te interesa la filología, y que te has aprendido muy bien la lección. Pues, muchas gracias por la lección filológica que has dado a un antropólogo especializado en antropología filosófica (pero absolutamente heterodoxo, por eso estoy aquí)  y jurista, de 71 años... 
  Todavía no sé cuál es para ti el peor insulto. No lo dices. Yo simplemente he opinado que, en mi estimación, el peor que se me puede hacer desde luego no es "maleducado" o "ineducado",  sino impresentable, mala persona y desconsiderado. Y lo he razonado, aunque ante ti de poco me ha servido.  No trato de convencer a nadie. Es la primera lección en la cultura socrática y desde luego de  cualquier heterodoxia. Pero bien, me has derrotado.
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