Estudiantes defienden con libros en forma de escudo la educiación pública
Una nueva reforma amenaza con convertir definitivamente la universidad pública en una empresa.  La llamada reforma DdlGelmini  sigue el objetivo que desde hace tiempo vemos en las reformas de privatización de la universidad en toda Europa. Parece que el sujeto estudiantil resurge tanto el Londres como en Italia, alzando la voz y oponiéndose a las leyes del mercado que aumentan nuestras condiciones de precariedad y nos convierten en fuerza de trabajo barata para el mercado laboral.
La DdlGelmini supone, en primer lugar, la introduccion de un 40% de miembros de empresas privadas en el Consejo de Administracion (máximo órgano de la Universidad), al mismo tiempo que se dota a este órgano de todas las competencias: decisión de los contenidos académicos y la investigación, así como la asignación de los presupuestos de la universidad. Esto significa una redefinición de la educación, y sobre todo el hecho de que las empresas decidan qué contenidos se imparten y se apropien del beneficio del conocimiento generado en la Universidad. El Senado Académico (similar al Claustro universitario) pasaría a ser un órgano de mera opinión y consulta.
                                                                                         
La reforma se lleva a cabo con el objetivo “a coste cero”, que se consigue entre otras cosas por la eliminación del gasto público en la Universidad reduciendo el número de profesores: el llamado “turnover”, que en este caso supone que cada cinco jubilados, se oferta sólo una plaza. Por otra parte la Gelmini afecta a la y los investigadores, que no han obtenido un contrato en el plazo de seis años de investigación, no podrán seguir en la Universidad.Por último, las becas se convierten en un premio por el mérito sin tener en consideración la renta del estudiante, aumentando el caracter competitivo de la enseñanza. Todo esto se suma a la reciente aplicación del recorte de un 90% de los presupuestos para el próximo año.
En definitiva, la reforma lleva a cabo una reconversión de la financiación y de la gobernanza, que ya se venia anunciando en los pasados cambios de la Universidad y que coincide con las propuestas que se pretenden llevar a cabo en el Estado español mediante la Estrategia 2015.
Mientras la Confindustria italiana (OCDE por sus siglas en italiano) sigue empujando para que la reforma se aplique lo antes posible,  el gobierno en crisis de Berlusconi no cuenta con los votos necesarios para su aplicación en la Cámara. Pero la oposición más crítica es la ejercida por las numerosas protestas estudiantiles que se han ido sucediendo a lo largo de las últimas semanas. Tomando las calles demandan el cumplimiento del derecho fundamental  al estudio (fuertemente agredido por la reforma) y critican la meritocracia que acaba con la función fundamental de las becas para el estudiante. Así,   ponen en tela de juicio la situación en que se encuentra la institución educativa como estructura reproductora de la precariedad que sufren actualmente las y los estudiantes.Esta circunstancia además es agravada por las desesperanzadoras expectativas que martirizan una posibilidad de futuro aún más precario. Mediante medidas y reformas gubernamentales que perpetúan aún más las desigualdades sociales, la falta de accesibilidad al trabajo (con casi un 20% de paro) y pésimas condiciones laborales, reivindican otro modelo de universidad. Queriendo fomentar la calidad de los estudios, combaten la apropiación del tiempo del estudiante por parte del ciclo productivo eminentemente mercantil. Crean alternativas reales (como  la exigencia de una renta básica universal) y sociales, generando nuevas formas de reflexión crítica y apropiándose de espacios donde se experimentan diversas maneras de relacionarse.
Lo que comenzaba con un mes de “indisponibilidad” por parte de las y los investigadores y por tanto la paralización de las clases, se ha convertido en asambleas multitudinarias, debates, encierros en facultades, manifestaciones espontáneas y ocupaciones (de monumentos culturales, de aeropuertos o de estaciones) que bloquean las ciudades. Torino, Génova, Pisa, Nápoles, Perugia, Bolonia, Venecia y Roma, entre otras, están en movilización.  En Roma, el martes 23 las y los estudiantes asediaban el Senado en Montecitorio y bloqueaban las principales calles de la ciudad. Al día siguiente volvieron a las calles y ocupan simbólicamente el Coliseo.
El gobierno pretende que el Senado apruebe este próximo martes 30 la Gelmini, pero las y los estudiantes volverán a salir a las calles oponiéndose a unas instituciones que no les representan, y bloquear las ciudades, aprovechando el actual nivel de movilización suscitado por el descontento hacia la reforma. En una situación de crisis en la cual los gobiernos introducen reformas de privatización contra los de siempre y de ataque al Estado de Bienestar, el sujeto estudiantil italiano ha decidido que no va a parar hasta echar atrás la reforma “conquistando derechos y atacando beneficios”.
“Noi la crisi non la paghiamo”
“Nosotros la crisis no la pagamos”
http://www.eidonpress.com/shoot/show/id/36765
http://www.eidonpress.com/shoot/show/id/36754
| Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago) | |
| Microdonación de 2 euros | Donación de importe libre |







