INTERVENCIÓN DEL C. RENAN RAFFO MUÑOZ, RESPONSABLE DE LA COMISIÓN POLÍTICA DEL PARTIDO COMUNISTA PERUANO-PCP
Estimados camaradas y amigos, reciban un saludo muy fraterno y cordial del Partido Comunista Peruano, que este año, precisamente, se encuentra celebrando el 80ª aniversario de su fundación, por nuestro querido Amauta José Carlos Mariátegui.
Un especial agradecimiento a los camaradas del Partido Comunista del Brasil, que nos permiten estar presentes en este importante evento.  Asistimos a este encuentro en momentos que el mundo capitalista atraviesa por una de las crisis mas profundas de su historia y probablemente,por las dimensiones e interdependencia de la economía globalizada del siglo XXI, de consecuencias infinitamente superiores a la crisis capitalista de los años 30 del siglo pasado. 
La crisis financiera que tuvo su epicentro en los Estados Unidos se propaga hoy vertiginosamente a la economía real, esto es a aquella que tiene que ver con la producción y el trabajo, provocando recesión y pérdida de millones de empleos en todo el mundo. Todo ello genera un clima de incertidumbre y se acrecienta la lucha de clases a nivel mundial. 
Pero no sólo se trata de una crisis económica de dimensión mundial, también enfrentamos una severa crisis alimentaria y medioambiental. La escasez y aumento de precio de los alimentos, expone al mundo a una hambruna generalizada y desnutrición sin precedentes. Las lluvias y sequías provocadas por el cambio climático han hecho que varios países no puedan producir su habitual stock de alimentos, a lo que se suma la crisis energética que eleva el precio de los combustibles incrementando el costo de los transportes de los productos agrícolas. 
Según el Programa Mundial de Alimentos de la onU, ahora mismo, cerca de 100 millones de personas no tienen que comer y enAmérica Latina y el Caribe se estima que las personas que viven en extrema pobreza se incrementaran entre 10 y 15 millones debido al alza de los precios de los alimentos.   
En el Perú la situación es mas preocupante, si se tiene en cuenta que el calentamiento global viene afectando directamente la seguridad alimentaría del país no solo por la proliferación de plagas, lluvias y huaycos que reducen la productividad, sobre todo, en las zonas mas pobres, cuya alimentación depende directamente de la agricultura de subsistencia, sino también por que esos fenómenos impiden el traslado de la producción de cultivos a las ciudades.   
Un estudio de la comunidad andina calcula que las perdidas para los países andinos por efecto del cambio climático podría alcanzar en el 2025 la cifra de 30 mil millones de dólares al año, es decir un 4,5% de su PBI y hacia el 2020 alrededor de 40 millones de personas podrían estar en riesgo de perder acceso al agua para consumo humano, agricultura e hidroenergía.  Es decir en términos generales los efectos del cambio climático pueden terminar revirtiendo los avances en materia de lucha contra la pobreza y de desarrollo que se haya logrado o se logren en adelante.   
En el mundo laboral la situación no es distinta, la gente trabajadora ha presenciado una enorme pérdida en la estabilidad en el empleo en todo el hemisferio. Los trabajos permanentes han sido reemplazados por empleos precarios y temporeros, con pocos beneficios y bajos salarios.   
La inmigración nacional e internacional, ha aumentado en varios países. Las leyes y reglas de emigración son más restrictivas, más crueles e inhumanas y las trabajadoras y trabajadores emigrantes carecen o tienen poco acceso a los derechos laborales.  En nuestro concepto, no estamos ante una crisis pasajera, regional o local, se trata de una crisis de dimensión mundial, prolongada y de carácter sistémico que afecta de manera extensa y profunda a todas las esferas del mundo capitalista. Ello, sin embargo, no nos lleva a pensar ingenuamente, que el capitalismo está en una crisis terminal o que estamosante el colapso del imperio norteamericano.  Lo que sostenemos, es que el imperialismo norteamericano está en declive y en el planeta, surgen nuevas potencias, configurando bloques regionales que se disputan los mercados y el control de los recursos y espacios de influencia, llevando a un reordenamiento de la economía mundial y a una situación de multipolaridad, distinta a la deldominio absoluto con que el imperio norteamericano emergió de la Guerra Fría.
Estamos persuadidos por la fuerza de los hechos, que el capitalismo neoliberal, es un sistema en decadencia y que es posible sustituirlo por otro, si los comunistas y las fuerzas progresistas del planeta, somos capaces de articular una amplia unidad de acción y construir juntos una alternativa de cambio que sinteticelas experiencias universales, pero que a su vez tenga en cuenta las particularidades de cada país. De no ser así, los capitalistas encontrarán mecanismos para recomponerse y seguir imponiendo su dominio a nivel planetario.
Estamos pues, asistiendo a un cambio de tendencia de la economía global; los acontecimientos mundiales toman un nuevo curso y se hace más evidente la necesidad de un nuevo orden económico y social más justo y una nueva institucionalidad que gobierne al mundo, bajo los inalienables principios de equidad, de libertad, de solidaridad y de paz.   
Camaradas, los dogmas neoliberales, están por los suelos. La tesis absolutista del mercado libre y sin regulaciones, según la cual, el mercado era la mano invisible encargada de ordenar la economía a su libre albedrío, se hacen añicos y los mismos que ayer minimizaron el Estado asignándole un papel subsidiario, hoy han tenido que recurrir a los fondos públicos para salvar de la catástrofe a las grandes trasnacionales de las finanzas, que llevados por la codicia sin límites, han puesto al mundo al borde del colapso económico y social.   
El repudio a las fracasadas políticas neoliberales, se aprecia incluso, en el propio pueblo norteamericano.
En ese sentido el triunfo de Barack Obama, representa una derrota contundente de los sectores más reaccionarios y belicistas de los Estados Unidos; sin embargo, sería ingenuo pensar, que con la nueva administración de LaCasa Blanca, se van a producir cambios de fondo en la política internacional de los Estados Unidos y que se van a dejar de lado los planes de dominio imperialista.   
Sólo el cumplimiento de sus ofrecimientos, referidos a terminar las guerras en Irak y Afganistán, cerrar la prisión de Guantánamo e iniciar diálogos con Cuba y Venezuela, por citar algunos de ellos, mostraran en los hechos su real compromiso con el cambio que dice representar el nuevo mandatario.  Mientras tanto nuestras banderas de lucha contra la dominación imperialista, el respeto a la soberanía y a la libre determinación de los pueblos, el cese de las guerras genocidas y el levantamiento del criminal bloqueo contra Cuba, se mantienenincólumes.   
Estimados camaradas, los triunfos electorales en varios países de la región y el ascenso creciente de las luchas populares, muestran que América Latina es hoy el continente de la esperanza, donde existen mayores posibilidades de desarrollo y expansión de las fuerzas de izquierda y progresistas.  Así lo demuestran los procesos que se desarrollan en nuestro continente, aunque de manera desigual,y en medio de naturales contradicciones y dificultades.
Lo positivo es que hay avances que marcan una tendencia de cambio, no obstante las maniobras de la derecha y el imperialismo, para derrotar y revertir estos procesos e impedir que su ejemplo se extienda a otros países. 
En esta confrontación continental, los gobiernos entreguistas y las clases dominantes de México, Colombia y Perú se constituyen en aliados estratégicos del imperialismo. 
Es por ello que, los próximos procesos electorales, por lo menos de México y Perú revisten especial importancia, pues se presenta la oportunidad y posibilidad que las más amplias fuerzas del cambio puedan llegar a posiciones de gobierno.   
En ese sentido venimos trabajando unitariamente los dos Partidos Comunistas, el Partido Socialista, el Partido Nacionalista y otras fuerzas de izquierda y progresistas que junto con el movimiento obrero, campesino, comunero, estudiantil y otras organizaciones del pueblo y de la intelectualidad progresista, conformamos la Coordinadora Política y Social, instrumento de lucha que no se agota en el terreno reivindicativo sino que se proyecta con visión estratégica a la conformación de un gran frente político y social con el cual nos proponemos enfrentar las elecciones del 2011 con perspectivas de triunfo. 
En esa dirección estimamos, que la unidad de las fuerzas de izquierda y del cambio en América Latina constituyen una gran oportunidad para lograr un nuevo esquema de integración en nuestros países; sin el tutelaje norteamericano, que abarque no solo a lo económico y comercial, sino también la integración cultural, vial, energética, monetaria. Solo de este modo América Latina podrá enfrentar con éxito los retos de su integración a la economía mundial. 
Camaradas, en estas circunstancias excepcionales, los Partidos Comunistas y Obreros del mundo, enfrentamos el enorme desafío de ser actores fundamentales y protagonistas de la gran trasformación que claman nuestros pueblos. Estamos aquí, justamente, para examinar las implicancias de la crisis mundial y buscar juntos alternativas de cambio, compartiendo nuestras experiencias y buscando unidad de acción, en la lucha común, por todo aquello que se resume en esa gran palabra, “socialismo”, sin calco ni copia como diría nuestro fundador. 
Es hora de aunar nuestros esfuerzos por lograr una integración desde los pueblos latinoamericanos y con todos los pueblos del mundo, fortaleciendo la solidaridad y la lucha antiimperialista. Es hora de poner en marcha una ofensiva dirigida a recuperar el espacio del pensamiento de avanzada, de izquierda y socialista.
Es el momento de intensificar la batalla de ideas, sobre todo ahora que las tesis del pensamiento único y el fin de las ideologías están derrotadas por el veredicto de los hechos.   En este escenario, la lucha por un nuevo orden económico internacional y una nueva institucionalidad, se coloca, en el centro de las luchas populares y sociales en todo el mundo. En este contexto internacional los trabajadores y el pueblo organizado y entre ellos los comunistas y fuerzas progresistaspueden y deben jugar un papel decisivo en la lucha por un nuevo orden social más justo y solidario. 
El Perú exhibe hoy los más altos niveles de crecimiento en América Latina, sin embargo ese crecimiento contrasta con los altos niveles de pobreza y extrema pobreza que registra el país. Ello explica el acelerado desgaste del gobierno aprista empeñado en profundizar el modelo neoliberal. A todo ello se agrega la corrupción, que alcanza a las más altas esferas del gobierno. 
Todo ello nos impone la necesidad ineludible de redoblaresfuerzos por alcanzar mayores niveles de unidad en la perspectiva de construir un gran frente de fuerzas políticas y sociales capaz de ser gobierno y poder desde el pueblo.
Esperamos hacer realidad ese anhelo de nuestro pueblo.   
Muchas gracias,
Lima, 21 de Noviembre del 2008   
RENAN RAFFO MUÑOZ
Comisión Política del PCP     
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