Padilla, Santos y Montoya
Antes estuvo por acá, por República Dominicana, por la linda Quisqueya, el general Mario Montoya, jefe del ejército colombiano.
Ese, precisamente ese, que acaba de renunciar a su cargo después de denunciadas sus fechorías criminales por representantes de la Comisión de Derechos Humanos de la onU.   Esto es, sus matanzas y las de otros generales y oficiales de las Fuerzas Armadas colombianas.
Vino aquí, casi clandestinamente, para hablar de “colaboración” en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, para indagar sobre los vínculos de las FARC y criminalizar mis relaciones históricas solidarias con la insurgencia colombiana. Vino a incentivar mi asesinato.
Invito al general Aquino, ex-Secretario de las FFAA dominicanas a Colombia y ahora jefe de la Dirección Nacional de Investigaciones (DNI), donde lo condecoraron dos veces: una de manera abierta, con una “orden del mérito militar”, y otra en forma clandestina, con la entrega del fúsil del comandante de las fariano Martín Caballero, caído en combate meses atrás. Señal de compromisos fuertes.
Estuvo precisamente por aquí cuando fue instalado como Embajador de Colombia el señor Juan José Chaux Mosquera, destacado jefe paramilitar, también renunciante a su cargo después de haber sido pedido por la justicia de su país. Chaux Mosquera, estaba entonces destinado a activar mi asesinato junto al agregado militar colombiano capitán Manuel Hernández y a una oficial de la Embajada de EEUU (colombo-estadounidense) de apellido Arena.
Ahora, “en desgracia”, pretenden designarlo embajador de Colombia aquí, en sustitución de Chaux Mosquera.
Todos estos datos y muchos otros relacionados con la naturaleza narco-paramilitar del régimen de Álvaro Uribe Vélez,  cuya veracidad se confirmó a la luz de los escándalos relacionados con los crímenes de Estado en Colombia, se lo entregué personalmente al presidente Leonel Fernández.
Ahora estuvo el general Padilla. 
Fresco el olor a sangre enterrada, actuales los descubrimientos de fosas comunes y las confesiones de genocidio, visitó discretamente a nuestro país en días reciente el superior jerárquico del funesto Montoya, el actual jefe de las Fuerzas Armadas colombianas, general de “tres estrellas” Freddy Padilla de León.
El pasado 7 de noviembre, después de su salida del país, el periódico El Día reseño así los motivos de su estancia en República Dominicana:
SANTO DOMINGO.- Las fuerzas armadas de Colombia propusieron a las autoridades militares  dominicanas un plan conjunto para prevenir, combatir y reprimir el narcotráfico y crímenes conexos, como secuestros y asesinatos.
El plan fue presentado por el comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, general Freddy Padilla de León, quien además alertó personalmente a las autoridades dominicanas sobre el ingreso y vinculación de los carteles de la droga de su país en  República Dominicana.
De igual forma, el alto jefe militar, que ha tenido un importante protagonismo en los últimos meses en relación FARC, advirtió sobre la incidencia de ese grupo guerrillero entre organizaciones políticas dominicanas y de Centroamérica.
El general colombiano de tres estrellas  consideró de vital importancia los  acuerdos con sus pares militares dominicanos a fin de que el narcotráfico y el terrorismo que aquellas combaten en su país no penetren jamás a  República Dominicana….
…Padilla de León estuvo en el país para reunirse exclusivamente con sus colegas dominicanos en sus respectivos cuarteles.
...La estrategia colombiana involucraría a las  instituciones castrenses de Centroamérica, Panamá y Belice. De hecho, esos países integran  una fuerza militar regional de unos 9,000 soldados.
Otra vez la PN arremete
El 5 de noviembre en la noche, tuvo lugar el segundo intento de asalto a mi seguridad personal a cargo de la Policía Nacional, casi dos meses después (8 de septiembre del 2008) que un grupo “Linces” de tropas especiales intentara algo similar, y mes y medio después de haberme reunido con el Presidente Fernández a propósito de la trama criminal del régimen de Uribe, la CIA y la MOSSAD Israelí.
En ocasión de esta visita del general Padilla y de los hechos relatados, el Presidente de la República estuvo “cumpliendo compromisos” en el exterior, en ese viaje de casi dos semanas.
Hay quienes piensan que su ausencia ha sido aprovechada para producir esos hechos y esos anuncios, aunque cabe no suponer ignorancia de su parte, tanto respecto a la visita del general colombiano como a la continuidad ascendente de los acuerdos policiales-militares del gobierno dominicano con el régimen que éste representa. Y eso es fundamental
Llama la atención que a un mes y medio de comprometerse Leonel Fernández a investigar el asalto protagonizado por los “Linces” de la Policía contra mi seguridad, todavía no se haya rendido informe alguno sobre ese grave hecho. Y, por el contrario, el 5 de noviembre pasado se repitió otro hecho parecido.
¿Otra vez los “incontrolables”? ¿Simulación? ¿Doble moral? 
El ratón a cuidar el queso. 
No ignora el presidente dominicano la naturaleza guerrerista, criminal y narco-paramilitar del Estado colombiano y del gobierno de Álvaro Uribe Vélez. A la luz del sol están sus vínculos con los cárteles de la droga, con los capos paramilitares, con los generales y oficiales comprometidos con las matanzas investigadas.
El propio origen narco-paramilitar de Uribe y su familia ha sido denunciado con pruebas contundentes, como también su prolongada asociación y la de sus funcionarios civiles, militares y policiales con las bandas genocidas y las grandes traficantes de droga. Uribe sobrevive a esos escándalos por el apoyo de los halcones de Washington y de la oligarquía colombiana, como también por su astucia en sacrificar colaboradores íntimos y esconderse detrás de sucesivas maniobras mediáticas.
El general Freddy Padilla de León ha sido el jefe de los generales y coroneles matones, todos ellos vinculados al terrorismo de Estado y al narcotráfico, todos ellos artífices de los “falso positivos” destinados a presentar como “guerrilleros” a luchadores civiles y a atribuirle a las FARC-EP una parte de los crímenes que ellos mismos cometen.
¿Cómo entonces puede ser confiable un acuerdo con esos señores para contener el flujo de los carteles y del para-militarismo colombiano a nuestro país?
¿Cómo puede suponerse vocación antiterrorista alguna en personas e instituciones que tienen verdaderas record en materia de terrorismo de Estado?
Eso equivale a poner al ratón a cuidar el queso.
El plan propuesto por el general Padilla no es más que el manto para encubrir el acelerado proceso de contaminación del narco-estado y el narco-gobierno colombiano al interior del Estado,  las Fuerzas Armadas,   la Policía y el gobierno dominicanos.
Es además el pretexto-cobertura del proceso de entrenamiento de los cuerpos armados del país en las técnicas del terror de Estado, realizado por oficiales colombianos, agentes de la CIA y la Mossad.
Los entrenamientos a los “linces”, a los “swats”, a las unidades “anti-terroristas” y el asesoramiento llamado “Plan de Seguridad Democrática” de la Policía Dominicana, copiado de Colombia, son vertientes ya instrumentadas de esa funesta colaboración que pretende ser elevada a convenio bilateral interestatal   y a plan regional, a partir de la propuesta formulada por el actual Jefe de las Fuerzas Armadas Regulares de Colombia.
De nuevo queda en evidencia el interés del Pentágono y la CIA, del sionismo israelí y de las elites corrompidas colombianas, de convertir a su Estado en una especie de “Israel latino-caribeño”, en un instrumento del terror y la guerra. Solo que se trata de un Estado podrido, en crisis, mucho más débil, sin la coherencia y la mística fundamentalista del sionismo israelí.
Proclividad del Estado y el gobierno dominicano a esa colaboración 
La proclividad del Estado y el gobierno dominicano a entrar cada vez más en esa programación policial-militar colombiana-estadounidense, es propia de su naturaleza corrupta y dependiente, y de su devenir en narco-estado y narco-gobierno, evidenciadas en alto grado a raíz del escándalo del cartel Quirino y ahora de la matanza de Paya-Baní.
La DNCD, la Policía Nacional, la Marina de Guerra, las Fuerzas Armadas, el Sistema Aeroportuario, la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), la Dirección de Migración, la Seguridad Aeroportuaria, áreas del Congreso, una parte del empresariado, del gobierno central y de la partidocracia, están penetradas en diferentes magnitudes por el gran negocio de las drogas.
Muchas de las fuentes de colaboración económica e inversión desde Colombia son mecanismos para el lavado de dinero de la droga y para la infiltración de los cárteles y del para-militarismo.
Y esta realidad genera una total ausencia de voluntad política, dada la manera permisiva como actual el propio presidente de la república trata esta situación, para cortar de raíz esta red contaminante.
En el acaso de la Policía Nacional, a la vocación criminal de una parte importante de su generalato se le agrega ahora la tutela colombiana desde el mal llamado “plan de seguridad democrática”
Eso explica el por qué desde ese cuerpo han tenido lugar los asaltos contra mi seguridad, precisamente cuando he sido sindicado por el propio Uribe, por el Ministro de Guerra Manuel Santos, por el vice-presidente Francisco Santos y por los jefes militares colombiano como en el “ideólogo del plan de expansión de las FARC” en el continente y como un “terrorista” de alta peligrosidad.
Explica también la designación del contralmirante Ventura Bayonet como jefe de la Marina de Guerra y de el contralmirante Gilberto Delgado como presidente de la Dirección Nacional Contra Drogas (DNCD), ambos duchos en las conexiones con las mafias colombianas y criollas de la droga; ambos más evidenciados en esos menesteres a raíz del estallido de la podredumbre estatal, y específicamente en la Marina de Guerra,   dentro del contexto del escándalo mafioso Paya-Baní.
Las relaciones interestatales dominico-colombianas han devenido en relaciones perversas.
¡A rechazar Plan Uribe-Padilla!
La propuesta del General Padilla tiende a reforzar esa ruta criminal, como también la funesta designación de Angel Lockward como Embajador dominicano en Colombia y la posible designación de Montoya aquí.
La sociedad dominicana dominada desde arriba por la podredumbre, embestida por los efectos empobrecedores de un neoliberalismo en decadencia, está en el deber de sacudirse.
Solo el pueblo puede defenderse a sí mismo.
Al gobierno dominicano se le debe presionar, pero de él no hay que esperar gestos positivos mayores. Más bien vive, como el gobierno colombiano, de la maniobra y la simulación, de la doble moral, de las continuas maniobras y la innovación oportunista.
El Plan Uribe- Padilla debe ser rechazado con vigor, como también el intento de establecer a Montoya aquí con inmunidad diplomática
Las relaciones perversas con Colombia deben cesar, impedirse, bloquearse.
¡Ellas son una fuente inagotable de infección!
12 de noviembre del 2008, Santo Domingo.
| Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago) | |
| Microdonación de 2 euros | Donación de importe libre |
#1.- guerrillero de escriterio
guillermo|13-11-2008 00:57
Por favor isa callate esa boca con los 70 años que tienes bien gastados vas a morir como el analfabeta de el hijo de puta de tiro fijo,cabreate y aolea esos dollares que tienes bien gurdados como testaferro de los narcoterroristas de las farc en el exterminio.
Lo unico de izquierda que tienes en tu desgraciada vida es tu mano izquierda y no jodas mas.
Valoración: -2
| Avisar provocación
#2.- coño, bien dicho........!!!
mariacubana|13-11-2008 02:19
Nunca mejor dicho, guillermo.......este dinosaurio de la "izquierda" cree que todavia nos comemos los mocos y nos chupamos el dedo del pie derecho........¿Por qué no vive en Cuba con sus hijos y su mujer Lourdes? ....Le haria bien una tarjeta de racionamiento para comer y la prohibicion de no viajar a ningun lado sino lo ordena el Cagandante.......
Si, nunca mejor dicho
Valoración: -1
| Avisar provocación
#3.- " juzgar "
guillermo|13-11-2008 02:52
Hay una invasion de presidentes y periodistas como Narciso que condenan a quien no es de movimiento. Pecan por su fanatismo. Ese es el fariseismo; creerse uno bueno y pensar que los demas estan condenados si no son de su movimiento.JESUS dijo:
" NO JUZGUEIS Y NO SEREIS JUZGADO ".
Valoración: 0
| Avisar provocación