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Información sobre la apostasía (como borrarse de la Iglesia católica)
Apóstata | 18-8-2005 a las 1:18 | 4842 lecturas | 14 comentarios
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INFORMACIÓN SOBRE LA APOSTASÍA

1º Apostasía (del griego απο: apo, "fuera de" y στασις: stasis, "colocarse").La apostasía (excomunión automática) es la renuncia a la fe cristiana recibida por medio del bautismo. Es decir, el abandono explícito y voluntario de los dogmas y creencias de la Iglesia Católica que, se supone, son infundidos durante el “sacramento” del bautismo por la “gracia” del Espíritu Santo, independientemente de que en ese momento el interesado pueda no tener consciencia de ello, ni posea capacidad crítica para decidir si deseará o no algún día abrazar libre y voluntariamente dicha fe. Por extensión la apostasía también puede considerarse en general como el abandono de la fe o de la religión que se profesa.

La declaración de apostasía es el único medio que la Iglesia Católica reconoce para que una persona bautizada deje de pertenecer a ella de forma voluntaria, ya que el apartamento de la práctica religiosa en ausencia de una manifestación formal de rechazo de la fe no comportaría para la Iglesia ninguna situación especial —de hecho es algo bastante común hoy en día—, y por otro lado la expulsión de la institución romana del interesado por parte de las autoridades eclesiásticas sin ser solicitada no constituye apostasía, sino excomunión. La herejía, siguiendo el canon 751 del Código de Derecho Canónico, es la negación pertinaz, después de haber recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, mientras que el cisma, es el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos.

Según la Agencia de Protección de Datos (AGPD), las partidas de bautismo no son consideradas como un caso de vulneración de la intimidad. Sin embargo, el uso de información personal (p.ej. establecer el número de católicos) sin el permiso de los interesados por parte de las parroquias sí lo es, por lo qué se puede solicitar un certificado de apostasía en el Obispado y luego exigir adjuntarlo a la partida, aunque lo ideal es intentar que eliminen los datos personales de uno. Al respecto se dice lo siguiente:

 

“En el caso de la Iglesia Católica, ésta no posee datos de sus miembros, ni relación alguna de ellos, puesto que el asiento en el Registro Bautismal no es identificable con la pertenencia a la Iglesia Católica. Cuestión distinta es el Registro que puedan llevar las parroquias, en el que se pueden registrar determinados datos de los feligreses, en cuyo caso, el interesado sí podrá ejercitar el derecho de cancelación, conforme dispone la Ley Orgánica 15/1999.A la vista de su escrito, debe Vd. dirigirse a su parroquia y solicitar allí la cancelación pretendida”.

2º ¿Por qué apostatar? No sé puede responder a esta pregunta sí antes no sé conoce la institución de la que uno se quiere dar de baja.

2.1- ¿Qué es la Iglesia Católica? Es una multinacional de la fe y una organización no gubernamental (ONG) dependiente del Estado integrista/teocrático y cristiano de la Ciudad del Vaticano. Heredera indirecta del Imperio Romano y directa de los Estados Pontificios, es un anacronismo histórico superviviente del Antiguo Régimen.

2.2- ¿Qué relaciones existen entre la Iglesia Católica y el Estado y la sociedad españoles? El Estado otorga en su Constitución de 1978 (16.3) un status de corporación de derecho público -a imitación del modelo alemán- a la Iglesia Católica. Según esta definición, dicha confesión, junto con la evangélica, musulmana e israelita, recibe privilegios especiales por parte de ente civil español, pese a no reconocerse una religión oficial. Las formas de relación con la Iglesia romana son las siguientes:

2.2.1- Relaciones bilaterales entre dos estados. Nunciatura apostólica en España y embajador español en El Vaticano.

2.2.2- Conferencia episcopal. Representación máxima de la jerarquía católica del Estado.

2.2.3- Partidos políticos democristianos (PP, PNV, CiU, etc.). Influencia religiosa en la política. Existe una Internacional de Centro (demócrata-cristiana). Se adapta al contexto geo-cultural: el Partido Popular es nacionalista español en Madrid y el Partido Nacionalista Vasco es soberanista en Euskadi.

2.2.4- Control de medios de comunicación (Ej. Cadena COPE, semanario Alba) así como de las mejores universidades (Ej. Deusto en Bilbao) e institutos privados (Ej. Los Salesianos o La Salle). Los centros privados o concertados -sufragados con dinero público- dependientes del Opus Dei o la Compañía de Jesús han servido de plataforma de acceso al poder para la burguesía ascendente desde el siglo XIX y como medio de control doctrinal de la clase dirigente.

2.2.5- Organizaciones católicas. Demuestran que “Dios está presente en todas las partes”. Se muestran presentes en los distintos estratos sociales: indigencia (Cáritas), inmigración (Red Acoge), mundo obrero (JOC-E, HOAC, Movimiento Cultural Cristiano, etc.) hasta las más altas instituciones militares (Orden de Calatrava). Son un medio eficaz de control social.

2.2.5- Presencia de ritos católicos en el ámbito público. Ceremonias como las bodas de la familia real, el juramento de la Constitución ante la Biblia y un crucifijo o la celebración de ofrendas oficiales al apóstol Santiago por parte del presidente de la Xunta de Galicia socavan la supuesta laicidad del Estado español. También se incluye aquí el reconocimiento oficial de las festividades católicas.

2.2.6- Subvenciones. Tras el concordato de 1979, la Iglesia católica recibe subvenciones directas e indirectas por parte del Estado. Además de las propias para mantener a la Iglesia, se sufragan o­nG católicas, el Ministerio de Educación financia colegios concertados y la enseñanza de la doctrina católica así como a los profesores de religión en los públicos, el Ministerio de Defensa hace lo propio con los capellanes castrenses, etc.

Resumiendo, nos enfrentamos a la fuerza más poderosa de este país qué, con dos mil años de historia, se ha adaptado a diferentes contextos políticos y sociales para sobrevivir. En el siglo XVI tenía una sólida alianza con la monarquía autoritaria, en el s. XIX hizo lo propio con la burguesía centralista o periférica y, desde las últimas décadas del franquismo, repite el modelo con el movimiento obrero. Su secreto se basa en la manipulación de las conciencias, para lo que precisa del control de los medios de comunicación para censurar opiniones y puntos de vista laicos y de la presencia en el sistema educativo para legitimar el orden social existente o encauzar los cambios mediante un adoctrinamiento conformista que no cuestione el dogma o la autoridad religiosa.Aquí se hace hincapié en la potenciación de una emotividad manipulada que sea ajena a la razón como forma de conocimiento y crítica de lo trascendental (“el Misterio”) así como de su origen histórico.

La apostasía es un medio de crear un clima adverso frente a esta institución –u otras similares- y llevar a cabo un cambio social verdadero. La denuncia de la vulneración de la Ley de Protección de Datos de Carácter Personal de 15/1999 de 13 de diciembre es un primer paso para combatir el primer argumento de la Iglesia Romana, su arraigo en la población, alejándola cada vez más de ésta -especialmente joven- para luego incidir en otros aspectos como el cambio constitucional o la retirada de la doctrina católica de la enseñanza pública.

3º Razones personales para apostatar. Existen varias razones para querer “darse de baja” de la Iglesia Católica (u otras confesiones similares), entre las que son a destacar las siguientes: una experiencia negativa dentro de ella; el desacuerdo con las directrices seguidas por la institución romana; la no aceptación del dogma (o autoridad) apostólico de la misma aunque se siga considerando cristiano; la búsqueda de un dios personal alternativo o en el marco de otra religión; y, por último, el escepticismo ante cualquier credo religioso. En los dos primeros casos el renunciante suele ser un católico de fe que rechaza pertenecer a dicha institución a causa de las formas de ésta, algún punto doctrinal (p. ej. la homofobia) o de un pasado traumático con miembros del clero. En el tercero el protagonista es un cristiano que no comulga con la línea romana ni en doctrina ni en rituales y “busca a Jesús” en otra iglesia (p. ej. Testigos de Jehová). El cuarto tipo de apóstata es un creyente no cristiano que se convierte a otra religión (p. ej. Islam o budismo) o tiene su creencia particular (deísmo). El quinto, a diferencia de los anteriores, relativiza (agnóstico) o niega (ateo) la existencia de un dios.

Relación de páginas web con información sobre la apostasía:

Ateus de Catalunya: http://www.ateus.org/. info@ateus.org. ©Ateus de Catalunya. Apartat de Correus núm. 13.112.08080-Barcelona.

Apostasie.org: http://www.apostasie.org/spanish/

Apóstatas o­n line: http://victorian.fortunecity.com/mehetebell/531/index.html

Estudio ateo: http://perso.wanadoo.es/estudioateo/apostasia/apostasia.htm

Front d 'Alliberament Gai de Catalunya: http://www.pangea.org/fagc/apostasia.htm

Grupo Apostata Anticlerical: http://www.sindominio.net/apostata/apostasia.html

Herencia Cristiana: http://herenciacristiana.aztecaonline.net/infoapostasy.htm

Izquierda Republicana: http://www.izqrepublicana.es/apostasia.htm

Radio Klara: http://personal5.iddeo.es/klara/iglesia.html 

Agencia Española de Protección de Datos: https://www.agpd.es/index.php?idSeccion=122

Otras páginas web sobre la apostasía (en francés):

Bruno Courcelle: http://www.courcelle-bruno.nom.fr/Debaptisation.html

CROA. Cercle des Résistants à l'Oppression des Agenouillistes: http://altern.org/croa/debaptisons/

La Debaptiation ou l'Apostasie: http://members.tripod.com/mikebell98/index.htm


       CERTIFICADO DE APOSTASÍA (ENVIAR CON LA FIRMA CERTIFICADA POR UN NOTARIO)

 

La Iglesia Católica y otras confesiones cristianas se aprovechan de una tradición secular, como es la celebración de los nacimientos, para incrementar de forma ilegítima su implantación social. El bautizo no es una simple celebración, es un “sacramento” que presupone el ingreso del recién nacido en una comunidad religiosa. La ausencia de alternativas laicas para celebrar este tipo de acontecimientos favorece la perpetuación de los ritos religiosos y provoca que muchos ciudadanos, al alcanzar la mayoría de edad, se encuentren formando parte de una confesión religiosa que jamás han escogido y que no se corresponde con sus ideas. Para que estas personas puedan regularizar su situación y evitar que las confesiones religiosas obtengan provecho de su pasividad es posible ejercer el legítimo derecho a la apostasía.

 

Sobre la apostasía

La apostasía es la renuncia a la fe cristiana recibida por medio del bautismo. Es decir, el abandono explícito y voluntario de los dogmas y creencias de la Iglesia que, se supone, son infundidos durante el “sacramento” del bautismo por la “gracia” del Espíritu Santo, independientemente de que en ese momento el interesado pueda no tener consciencia de ello, ni posea capacidad crítica para decidir si deseará o no algún día abrazar libre y voluntariamente dicha fe. Por extensión la apostasía también puede considerarse en general como el abandono de la fe o de la religión que se profesa.

La declaración de apostasía es el único medio que la Iglesia Católica reconoce para que una persona bautizada deje de pertenecer a ella de forma voluntaria, ya que el apartamiento de la práctica religiosa en ausencia de una manifestación formal de rechazo de la fe no comportaría para la Iglesia ninguna situación especial —de hecho es algo bastante común hoy en día—, y por otro lado la expulsión de la Iglesia del interesado por parte de las autoridades eclesiásticas sin ser solicitada no constituye apostasía, sino excomunión.

La posibilidad de ejercer la apostasía, al margen de la opinión que pueda merecer a la Iglesia, no debe comportar para el interesado ninguna consecuencia legal, ya que se trata de un derecho implícitamente reconocido tanto en la legislación internacional como en la nacional:

• Artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948,:

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia

• Artículo 9, párrafo 1, del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales de 1950,

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho implica la libertad de cambiar de religión o de convicciones

• Artículo 10, párrafo 1, sobre Libertad de pensamiento, de conciencia y de religión de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 2000,

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este derecho implica la libertad de cambiar de religión o de convicciones

• Artículo 2, párrafo 1a, de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980,

La libertad religiosa y de culto garantizada por la Constitución comprende, con la consiguiente inmunidad de coacción, el derecho de toda persona a:

Profesar las creencias religiosas que libremente elija o no profesar ninguna; cambiar de confesión o abandonar la que tenía, manifestar libremente sus propias creencias religiosas o la ausencia de las mismas, o abstenerse de declarar sobre ellas.

 

¿Por qué apostatar?

No existe actualmente una campaña organizada para promover la apostasía alentando a las personas que no se consideren creyentes a ejercer su derecho de abandonar formalmente la Iglesia Católica, o cualquier otra confesión religiosa. Sin embargo sí existen distintos colectivos que recomiendan encarecidamente la apostasía a título particular.

La razón principal de estas iniciativas, a las que puede sumarse cualquier ciudadano que haya sido previamente bautizado, es que en nuestra sociedad, debido al lógico deseo y a la secular tradición de celebrar los acontecimientos importantes de la vida como son los nacimientos, más que a verdaderas y profundas creencias personales, un gran número de personas son bautizadas en su infancia, es decir adscritas a una confesión religiosa, por lo general la Iglesia Católica, a una edad en que ni disponen de capacidad para valorar el significado de ese acto ni cuentan con autonomía suficiente para tomar sus propias decisiones, por lo que al alcanzar la edad adulta se encuentran perteneciendo activa o pasivamente a una confesión que no han escogido, con la que no se identifican y que además no les proporciona ninguna satisfacción.

En cambio las confesiones religiosas sí se benefician de dicha circunstancia, ya que gracias a los “registros de bautismo” hacen aumentar artificiosamente su número de fieles en determinadas estadísticas para obtener mayores privilegios sociales y económicos, sin preocuparles demasiado la integridad de las creencias de dichos fieles ni si sus prácticas se corresponden realmente con su supuesta condición.

Amparándose en ese tipo de subterfugios, gobiernos de distinto signo han favorecido reiteradamente los intereses de la Iglesia Católica con el argumento de que la “mayoría” de la población pertenece a esa confesión religiosa, sin tener en cuenta que gran parte de los ciudadanos no sólo no se ha pronunciado jamás sobre esa cuestión desde que alcanzaron la mayoría de edad legal, sino que el artículo 16.2 de la Constitución prohibe explícitamente cualquier posible “requerimiento” de declarar obligatoriamente al respecto.

Así pues, al no existir un vehículo legal en el que la Administración del Estado pueda ampararse para justificar el número de fieles de ninguna confesión, no hay tampoco, en un Estado legalmente aconfesional como el nuestro, ninguna base legítima para favorecer los intereses particulares de una opción religiosa particular. Sólo una manifestación espontánea de cada persona individual expresando sus propias creencias u opiniones, o la adhesión (o no) voluntaria y demostrable a alguna de las distintas confesiones podría tener algún viso de credibilidad en ese sentido. Pero como no existe, ni por motivos legales puede existir, un registro de dicha naturaleza en nuestro país, nadie tiene derecho a reclamar ventajas sociales o privilegios en nombre de las supuestas creencias de los ciudadanos.

Elegir la propia adscripción ideológica o religiosa es un derecho incuestionable de todos los ciudadanos, reconocido legalmente en el artículo 16 de la Constitución Española. La posibilidad de cambiar o de abandonar cualquier religión también está recogida, como hemos visto, en la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980 así como en distintos tratados internacionales, entre ellos la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948. Por ello, alentamos a aquellos que no se consideren creyentes a expresar sus propias ideas y, en caso de que lo deseen, a manifestar su derecho a dejar de pertenecer a la Iglesia Católica o a cualquier otra confesión religiosa, mediante el ejercicio de la apostasía.

Para aquellos que consideramos la libertad un bien supremo la adscripción de una persona a una confesión religiosa desde el momento mismo del nacimiento, sin intervención ninguna de su voluntad, es una infamia que sólo se mantiene en vigor a causa de una tradición social que por desidia de la Administración no dispone de alternativas laicas para suplirla, y del interés de la Iglesia Católica por justificar una supuesta representatividad social que no se corresponde con la realidad.

Nosotros entendemos que apostatar no es necesariamente un acto ofensivo ni de desconsideración hacia nadie, ya que reconocer la condición propia, para aquellos que no comparten la fe de la Iglesia y no desean que ésta obtenga provecho de su indiferencia, es sencillamente un acto de responsabilidad propio de un espíritu libre, honesto y comprometido.

 

Para apostatar

La apostasía no tiene ningún valor legal ni debe comportar ninguna consecuencia para el interesado, pues en definitiva se trata de un simple trámite para darse de baja de una organización privada; pero para que sea reconocida por la Iglesia Católica hay que efectuarla por medio de algún procedimiento que sea suficientemente explícito y adecuado. Consideramos que la forma más sencilla de hacerlo es enviando una carta por correo certificado, o con acuse de recibo —en primer lugar para tener confirmación de que es recibida y en segundo lugar para que la Iglesia tenga notificación “oficial” de ello—, a la sede de la diócesis a la que pertenezca la parroquia donde se recibió el bautismo, indicando en el exterior del sobre “Referencia: APOSTASÍA”.

Circulan diversos modelos de carta para efectuar la solicitud de apostasía. Para la Iglesia Católica recomendamos el que sigue a continuación, pero también es posible encontrar otros distintos e igualmente válidos en otras páginas web sobre este tema que indicamos al final. En cualquiera de esos modelos podemos exponer los motivos personales que nos llevan a efectuar la declaración de apostasía —nosotros aconsejamos mostrarse contundentes pero respetuosos—, pero lo realmente importante es dejar bien claro nuestro rechazo a la fe cristiana. Es recomendable añadir junto al formulario de declaración una fotocopia del DNI, e indicar alguna dirección u otra forma de contacto, sea teléfono, fax o e-mail. También puede ser útil conseguir una copia de la partida de bautismo, donde constará el nombre de la parroquia y la fecha exacta del bautizo. En caso de que no se conozca la parroquia puede ser de utilidad indicar la fecha aproximada del bautizo y la población donde se realizó.

Se puede consultar la lista completa de las diócesis catalanas y de las diócesis del resto de España con sus direcciones postales, direcciones de correo electrónico y nombres de los obispos titulares para poder tramitar la declaración de apostasía, directamente en la Conferencia Episcopal Española por teléfono: 91 343 96 00, o bien a través de su página web:

http://www.conferenciaepiscopal.es/diocesis/diocesis.htm

 

Para saber si la Iglesia nos ha reconocido la condición de apóstata

Aunque el proceso puede variar significativamente de una diócesis a otra es bastante habitual que de entrada no haya ninguna respuesta a nuestra solicitud. En ese caso puede ser recomendable insistir un poco, interesándose por teléfono o por e-mail sobre el estado de la misma. Por lo general, cuando finalmente se produce la respuesta, es para verificar la autenticidad de la solicitud y aprovechar la circunstancia para proponer al interesado un encuentro… y tratar de convencerlo de que renuncie a sus pretensiones.

Lo más práctico, si se plantea el caso, es sencillamente negarse en redondo a mantener ningún encuentro y reafirmar nuestro derecho y nuestra decisión de apostatar, con lo cual suelen darse por vencidos y tramitar finalmente la solicitud. En ocasiones pueden notificar por escrito la condición de apóstata pero en otras no; en cualquier caso, transcurrido un plazo prudencial a juicio del interesado, es recomendable acudir a la parroquia donde se recibió el bautismo y comprobar si en el margen de observaciones (datos marginales) han anotado nuestra voluntad de apostatar. En caso de que no sea así podemos repetir nuestra visita después de cierto tiempo. Si continuasen sin reconocer nuestro deseo de apostatar podríamos recurrir a una declaración notarial que tendría validez civil al margen de lo que opinase la Iglesia.

En caso de que finalmente no sea atendida nuestra solicitud o de que estemos interesados en la supresión de todos nuestros datos de los registros de la Iglesia también podemos exigir la aplicación de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, que obliga a cualquier organización, iglesias incluidas, a eliminar de sus archivos toda referencia sobre datos personales y privados sencillamente con la petición en ese sentido por parte del interesado, máxime cuando la información objeto de la demanda pudiera ser calificada como “sensible”. Si se produjera por parte de la Iglesia una negativa u omisión de esta obligación recomendamos asesorarse legalmente y actuar con cautela, por si fuese necesario emprender acciones legales en los tribunales para conseguir nuestro objetivo.

 


Modelo de carta para solicitar la declaración de apostasía:

Para obtener una copia en formato Word (*.doc) pulse el botón

Rellene los espacios en blanco y envíe el siguiente formulario al obispo de su diócesis.

Pueden eliminarse o añadirse argumentos a medida en el apartado segundo, según cada situación particular.

MODELO PARA APOSTATAR



 

DECLARACIÓN DE APOSTASÍA

 

Al Obispo D. ………….……….….………… titular de la diócesis de ………..…….……….………

Yo, D. ………..…………………….………, con DNI n.º ………..…………….….……, mayor de edad y residente en la población de ……..……..………………..……………, que según le consta fue bautizado el día ….… de ……….….……..…………… de …………… en la parroquia de ……………………………………..….. perteneciente a la diócesis indicada, actuando en nombre e interés propio y hallándose en pleno uso de su libre y espontánea voluntad

MANIFIESTA:

Primero

— Que, no habiendo encontrado en el Derecho Canónico procedimiento alguno establecido para la tramitación del presente escrito, lo dirijo al Obispo diocesano por las consideraciones siguientes:

— Que el cánon 393 del Código de Derecho Canónico dispone que "El Obispo diocesano representa a la diócesis en todos los negocios jurídicos de la misma".

— Que el cánon 383.1, establece que "Al ejercer su función pastoral, el Obispo diocesano debe mostrarse solícito con todos los fieles que se le confían (...), así como a quienes se hayan apartado de la práctica de la religión".

— Que el cánon 369 define la diócesis como "una porción del pueblo de Dios cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo con la cooperación del presbiterio, de manera que, unida a su pastor y congregada por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular, en la cual verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo una, santa, católica y apostólica".

Segundo

— Que en su día fui bautizado en la fe católica como consecuencia de una decisión tomada por otras personas sin que en ese momento, a causa de mi edad, mediara en modo alguno la participación de mi propia voluntad, y sin que dispusiera de libertad ni conciencia suficientes para emitir un juicio sobre mis convicciones personales.

— Que tras haber meditado durante el tiempo suficiente sobre el significado de mi pertenencia a la fe Católica no hallo ningún pretexto para continuar perteneciendo a la Iglesia Católica, entrando mi voluntad en contradicción con la adscripción a esta institución.

— Que la fidelidad a la propia conciencia es un derecho constitucional inalienable reconocido por la legislación mediante el artículo 16 de la Constitución Española, a la cual ninguna entidad privada o pública puede oponerse.

— Que, por tanto, rechazando totalmente la fe cristiana, me considero incurso en apostasía tal y como la define el cánon 751 del Código de Derecho Canónico, por lo que

SOLICITO:

Me sea reconocida por la Iglesia la condición de apóstata, dejando de contarme entre sus fieles y de considerarme católico a todos los efectos —incluso los estadísticos—, incluyendo, si procediera, la oportuna anotación de apostasía en el Libro de Bautismos y cualesquiera otros registros eclesiásticos.

En ………………………… , a .….. de ……………………… de …………

Firmado:

 

  

 

 

 

http://www.pepe-rodriguez.com/cristianismo/mod_doc_apostasia_pr.pdf
 
Más información:


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Comentarios (14)

Agencia de protección de datos

Mario|18-08-2005 13:20

La agencia de protección de datos me indico que también podía acudir a la parroquía donde fuí bautizado y pedir que borren mi registro.

Valoración: 0  

Informacion sobre paises

Sofia|06-09-2005 03:32

Quisiera saber en que otros paises es posible la apostasia, estoy interesada en los suramericanos ademas, ¿Es necesario ser mayor de 18 años?

Valoración: 0  

¡Volved a mí hijos míos!

Andrés García Torres|06-09-2005 22:21

OPINIÓN DE SACERDOTE: CAMPAÑA CATÓLICA CONTRA LA APOSTASÍA

Querido amigo:

Paz y bien, ante la pregunta que me haces sobre la Apostasía te voy a referir lo siguiente; siguiendo mi pensamiento de cristiano y de sacerdote.

Se que estás preocupado porque las noticias que últimamente se escuchan, hablan de colectivos que están potenciando la apostasía. Incluso de internet están bajando impresos para apostatar. Impresos que una vez debidamente cumplimentados se envían a los obispados para que de estos se comunique a las parroquias y en estas se apunte en la nota marginal de la partida de Bautismo, que la persona ha apostatado.

Concepto de apostasía

En primer lugar vamos a definir o a indicar lo que es la apostasía. El Código de Derecho Canónico (libro de leyes de la Iglesia), en su canon 751 nos dice: "Apostasía es el rechazo total de la fe cristiana".

Este rechazo se hace de una manera libre y voluntariamente. El apóstata rechaza todas las verdades de fe en absoluto. El apóstata por lo tanto no es católico, ni tan siquiera cristiano.

La Iglesia castiga la apostasía con la excomunión latae sententiae (Canón 1364).

La apostasía es un pecado que va contra el primer mandamiento de la ley de Dios. Es por lo tanto uno de los pecados que van contra la religión y la unidad de la Iglesia.

En consecuencia podemos afirmar que es un pecado terrible ya que son los pecados que van directamente contra Dios.

Es un pecado de soberbia y por lo tanto se puede clasificar como un pecado Satánico. No es un pecado en el que uno obra por debilidad, sino por una soberbia contumaz contra la Ley de Dios y de la Iglesia.

Por lo mismo el apóstata se pone en un peligro serio y grave de eterna condenación.


Consecuencias de la excomunión

El apóstata al quedar excomulgado no puede participar en la celebración de la Santísima Eucaristía o en cualquier otra ceremonia de culto Divino.

No puede celebrar los sacramentos o sacramentales (agua bendita, recibir la bendición, recibir la exequias católicas, etc.), recibir los Sacramentos...

Como vemos el apóstata queda en una situación espiritual terrible.

Con palabras duras pero ciertas el apóstata se ha cerrado a la gracia Divina. Pone un óbice al Espíritu Santo que impide que obre en su alma. Y se ha abierto a la influencia nefasta del Maligno que tiene un poder especial sobre su alma, e incluso sobre su cuerpo. Como vamos a demostrar en otra parte de este trabajo.

Dentro de la historia de la Iglesia tenemos el caso de Juliano el Apóstata que ha pasado a la historia como persona que "luchó" contra Cristo. Su vida y su muerte se puede resumir en la frase que le ha hecho célebre al morir herido en una batalla: "al fín me venciste Galileo".


Sobre la gran apostasía


La Iglesia en todos los momentos esta esperando la Segunda Venida de Jesús. Especialmente en el tiempo de Adviento lo recordamos, sobre todo en la primera parte del Adviento. De hecho el grito de la Iglesia de siempre es "Ven Señor Jesús".

Jesús no nos ha dicho ni el día ni la hora en que El vendrá por segunda vez para recapitular todas las cosas en El.

Pero sí nos ha dado una señales. Estas señales aparecen claramente en la Sagrada Escritura, especialmente en los Evangelios y en algunos de los libros del Nuevo Testamento. La Tradición de la Iglesia y su Magisterio nos la resumen en las siguientes señales:

1º El Evangelio se habrá predicado en todos los lugares de la tierra.

2º La Gran Apostasía.

3º Aparición del Anticristo.

4º Conversión del pueblo Judío.

Todo esto ira acompañado por señales en el sol y la luna, (como nos recuerdan los Evangelios, sobre todo en los últimos Domingos del Tiempo Ordinario). También habrá terremotos y desgracias naturales junto con anuncios de guerras y otras catástrofes.

Me haría interminable si fuera explicando cada uno de los puntos. Pero me voy a referir especialmente al punto 2º la Gran Apostasía que es el que nos interesa.



¿Cómo será y cuando esta apostasía?

Jesucristo en su Evangelio cuando habla de su segunda venida se hace una pregunta; pregunta que la hace para nuestro discernimiento: "¿Cuándo venga el Hijo del Hombre, encontrará fe en la tierra?".

San Pablo nos dice que vendrán unos tiempos en los que la verdadera doctrina será rechazada, despreciada y los que la sigan perseguidos.

El Nuevo Testamento nos dice que "Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre. No os dejéis llevar por doctrinas complicadas y extrañas".

¿Hoy vivimos estos tiempos? La respuesta clara es que sí.

Vemos como lo antinatural se quiere presentar como natural. Claro caso tenemos en la homosexualidad. Lo que es un desequilibrio causado por el pecado original, se quiere presentar como algo normal. Se tacha con el tópico y la etiqueta de homófobo al que afirma; siguiendo la moral natural y católica; que las practicas homosexuales son en sí intrínsecamente malas y perversas, por ser inmorales y contrarias al orden natural, impuesto por Dios y escrito en el corazón del hombre.

Esto ha llevado a que los colectivos de homosexuales y lesbianas sean los que están especialmente propagando, como nunca se ha hecho hasta ahora, la apostasía.

Varios miles de petición de apostasía formal se han presentado en los obispados de España.

Nunca en la historia de la Iglesia se ha conocido otro hecho similar. Al menos de una manera programada, formal y sabiendo lo que se hace.

Esta actitud entra dentro del entramado del Principio de la Iniquidad, de rechazar a Cristo y su Iglesia y esto de una manera sistemática en las almas; que produce consecuencias espirituales terribles.

Este puede ser un indicio de que estamos en los "últimos tiempos" y de que la Venida de Cristo es inminente.

Pero yo no soy persona apta para decir esto, sólo digo una opinión que someto en todo al juicio de la Santa Madre Iglesia Católica. Por ella Jesucristo actúa y nos habla, por medio del Papa y de los obispos en comunión con él. Yo sólo manifiesto una opinión mía que en cualquier caso no es más que una mera opinión fruto de la observación.

En un sentido más amplio la Gran Apostasía consiste en que los pueblos que han sido cristianos, dejaran de serlo. Incluso perseguirán a Cristo en sus miembros que es la Iglesia.

Hoy vemos como esta persecución se da cuando se desprestigia a la Iglesia y a sus pastores tachándolos de oscurantistas e integristas. O de ser contrarios al progreso. Y esto porque estos grupos con mucho poder mediático llaman progreso a lo que es la destrucción de la familia, de la persona, en definitiva del ser humano.

La Iglesia presenta la liberación integran del hombre. Libre cuanto más mejor de sus pasiones. Estos grupos llevan al hombre a la mayor esclavitud. Le someten a las lacras del sexo, de la droga, de la prostitución, de la promiscuidad, etc.

¿Quién está tras esos intentos formales de apostasía?

Sin duda una persona ingenua dirá: es una rabieta que ciertos grupos han cogido contra la Iglesia y ya se les pasará. Esto puede tener algo de cierto. Pero no es la causa última de esta campaña de apostatar.

La causa última creo que la explica muy bien el punto 395 del Catecismo de la Iglesia Católica, cuando al hablar de la Caída de los Angeles, termina con este texto, que es del Papa Juan Pablo II y que pronunció en unas preciosas catequesis sobre los Angeles en el año 1987. Dice así:

"Sin embargo, el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura. No puede impedir la edificación del Reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños - de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física - en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo. El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero "nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman" (Rom. 8,28).

Podíamos analizar detenidamente esto texto que no tiene desperdicio. Sólo caer en la cuenta de la idea que nos apunta la Iglesia: el poder del Diablo causa graves daños, sobre todo de orden espiritual. Ese intento de apartarnos de la fe, y concretamente de Jesucristo y su Iglesia. ¿No es esto lo que consigue con los apóstatas?

Invito a que medites profundamente esto texto.

Consecuencias para el alma de la resolución formal de apostatar.

El que usando mal de su libertad y de su libre albedrío. De una manera formal quiere apostatar, lleva su alma a la perdición y también su cuerpo como vamos a ver.

En el momento de la muerte del ser humano se produce ese encuentro con Jesucristo. Ese Juicio Particular. El alma se encuentra sola con Dios. Dios que es Padre Misericordioso, pero Juez Justo. Nos juzga sobre nuestras obras y sobre nuestra fe.

Si nosotros hemos libremente rechazado el nombre de Cristiano y por un acto formal de apostasía hemos dicho NO A CRISTO. Irremisiblemente Dios nos juzga para una condenación eterna.

El catecismo de la Iglesia Católica en el punto 1021 nos dice:

"La muerte pone fin a la vida del hombre como tiempo abierto a la aceptación o rechazo de la gracia divina manifestada en Cristo"

Y sigue en el 1022:

"Cada hombre, después de morir, recibe en su alma inmortal su retribución eterna en un juicio particular que refiere su vida a Cristo, bien a través de una purificación (Purgatorio). Bien para entrar inmediatamente en la bienaventuranza del cielo. Bien para condenarse inmediatamente para siempre en el Infierno".

A este respecto vamos a ver lo que nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica sobre el Infierno.

Trata de este estado en el número 1033:

"Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de El para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra "infiernos".

El apóstata libremente ha rechazado la gracia de Dios, como ya hemos dicho antes. Le ha dicho a Dios: no quiero saber nada contigo...

El punto 1034 nos presenta el mismo testimonio de Jesús sobre el Infierno:

"Jesús habla con frecuencia de la "gehenna" y del "fuego que nunca se apagara" (Mt 5, 22.29) reservado a los que, hasta el fin de su vida rehúsan creer y convertirse, y donde se pierde a la vez el alma y el cuerpo (Mt 10, 28). Jesús anuncia en términos graves que "enviará a sus ángeles que recogerán a todos los autores de iniquidad..., (apóstatas y pervertidores viciosos), y los arrojarán al horno ardiendo (Mt 13, 41 - 42), y que pronunciará la condena: "¡Alejaos de mí, malditos al fuego eterno¡". (Mt, 25, 14).

Impresionantes estos relatos.

En el punto 1035 el catecismo cita el testimonio de la misma Iglesia:

"La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, "el fuego eterno". La pena principal de infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira".

Terribles palabras para nuestra consideración. No nos lo podemos tomar "en broma".

En el punto 1036 el catecismo nos da una preciosa advertencia y un consejo:

"Las afirmaciones de la Escritura y las enseñanzas de la Iglesia a propósito del Infierno son un llamamiento a la responsabilidad con la que el hombre debe usar de su libertad en relación con su destino eterno.

Al apostatar formalmente, estamos cometiendo una terrible irresponsabilidad de consecuencias espirituales para el alma incalculables. Y lo peor quien promueve esto y lleva a otros a esa situación...

Constituyen al mismo tiempo un llamamiento apremiante a la conversión: "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; más ¡qué estrecha la puerta y qué angosto el camino que lleva a la Vida¡; y pocos son los que la encuentran" (Mt 7, 13 - 14).

A ti homosexual y lesbiana que lees este trabajo... No te das cuenta como el Señor te está llamando a la conversión, a volver a El. Te animo a que vivas tu vida ofrecida al Señor en pureza y castidad. Esa es la puerta estrecha que te llevará a la vida y te hará santo. Lo otro te sumergirá en la peor de las situaciones morales y acabará con tu cuerpo y con tu alma en los más profundo del Infierno. Podemos decir incluso, que el Diablo "te presentará" el día del Juicio tu apostasía firmada por ti como prueba de tu actitud.

En el punto 1037 el catecismo nos dice que Dios a nadie predestina al Infierno. Para que eso suceda es necesaria una aversión voluntaria a Dios, y persistir en esa aversión hasta el final (la apostasía que has firmado).


Termino este capítulo cintando el punto 393 del catecismo de la Iglesia Católica, cuando habla de esta situación irreversible del condenado:

"Es el carácter irrevocable de su elección, y no un defecto de la infinita misericordia divina lo que hace que el pecado de los ángeles apóstatas no pueda ser perdonado. "No hay arrepentimiento para ellos después de la caída, como no hay arrepentimiento para los hombres después de la muerte" (San Juan Damasceno).


Tambien el cuerpo

Antes hablábamos de que para el cuerpo la condenación eterna, consecuencia de la apostasía también tiene unas propiedades.

Serán inmortales, vivirán en estado de integridad material y sin deformidad física ni enfermedad, pero tendrán cualidades opuestas a las cuatro propias de los cuerpos gloriosos (Impasibilidad, belleza, luminosidad y sutileza).

Serán incorruptibles: Apoc. 9,9 "en aquellos días buscarán los hombres la muerte y no la hallarán, desearán morir y la muerte huirá de ellos". Tendrán pasibilidad, podrán sufrir "irán al suplicio eterno" (Mateo, 24,46). Como su alma está voluntariamente apartada de Dios y privada de su propio fin, sus cuerpos no serán espirituales, sino que, más bien su alma será carnal. Sus cuerpos graves y pesados, insoportables al alma", "sufrirán daños..." serán además "opacos y tenebrosos".

Realmente impresionante estas palabras que nos hacen temblar de espanto al escucharlas. Es impresionante meditar en el Infierno y en su Eternidad. Como gozoso es meditar en el Cielo y en su Gloria. Por eso como dice san Pablo: los sufrimientos de ahora, no son nada en comparación de la gloria que se nos va a manifestar.

Creo que una imagen vale más que mil palabras. Os invito a acudir al mismo testimonio que Jesús nos da en los Evangelios sobre el Infierno cuando lo define como el "lugar del fue inextinguible", "la gehena", "donde será el llanto y el crujir de dientes", o cuando dice "apartaos de mí malditos de mi Padre, id al fuego eterno preparado para el Diablo y sus angeles".

¡Qué mejor testimonio que el mismo de Cristo¡ Sus parábolas también nos hablan de estar preparados: con las lámparas encendidas como las vírgenes, pues no sabemos a que horá va a llegar el Hijo del Hombre. O el mayordomo. O el ladrón. O el banquete de bodas, etc.

Invito a leer tres testimonios impresionantes de santos beatificados y canonizados por la Iglesia a los cuales el Señor les mostró el Infierno.

1º Santa Teresa de Jesús. Está gran santa Española, doctora de la Iglesia. Reformadora del Carmelo. La Santa más grande de la Iglesia Católica. Cumbre y cima de la mística. En el capítulo XXXII del "Libro de su Vida" nos relata con unas palabras impresionantes la visión que tuvo del Infierno.

2º San Juan Bosco en uno de sus sueños. Este santo de los jóvenes, gran pedagogo y formador. Quedó vivamente impresionado con esta visión, donde describe el estado del Infierno con una viveza que estremece y hace temblar.

3º Los pastorcitos de Fátima. En la tercera aparición del 13 de julio de 1917 la Virgen les mostró el infierno donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas Dios quiere establecer la Devoción al Inmaculado Corazón de María. Lucía dice que los niños quedaron espantados y si no hubiera sido porque la Virgen estaba con ellos hubieran muerto de espanto.

Esta visión del infierno causó tal impresión en los niños, que ellos se tomaron muy en serio el consejo de la Virgen, de ofrecer siempre que tuvieran ocasión algún sacrificio para evitar que los pecadores fueran a ese lugar. Y los niños llegaban a atarse una cuerda al cuerpo fuertemente. La Señora les indicó que para dormir se la quitaran. En verano pasaban una sed terrible para evitar que muchas almas fueran al Infierno.

Podríamos citar otros muchos testimonios de grandes santos, pero con estos creo que es suficiente.

Y ahora que has apostatado piensa bien y medita: ¿Cómo se encuentra mi alma en este momento? ¿Si ahora muriera donde iría?

Reflexiona: Estoy en el tiempo de la Misericordia. Con la muerte llega el tiempo de la Justicia de Dios.

Conclusión a la que puedes y debes llegar: Por un placer pasajero, momentáneo y efímero voy a pasar toda una Eternidad condenado.

Quiero apuntar aquí, como siguiendo la doctrina cristiana, se nos dice: La cuantía de la pena de cada uno de los condenados es diversa según el diverso grado de su culpa. El mismo San Agustín "Doctor de la Gracia" y gran pensador cristiano nos dice: "La desdicha será más soportable a unos condenados que a otros. La Justicia exige que la magnitud del castigo corresponda a la gravedad de la culpa".

Si te condenas más te valdría no haber nacido. En el Infierno por toda una Eternidad se maldice la hora en que fuiste concebido, la hora en que uno vino a este mundo. Se maldice a las personas que te hicieron perderte: tus colegas homosexuales y lesbianas. Las asociaciones, etc. El Infierno es una Eterna Maldición. Con las penas de daño y de sentido: la privación de Dios que es la esencial y peor y los tormentos propios de los condenados físicos y morales.


¿CÓMO VOLVER A LA IGLESIA?

Si este artículo te ha conmovido. Si ha sido un toque a tu conciencia en la actitud en la que te encuentras te diré como salir de esta situación.

El apóstata no puede ser absuelto por un sacerdote ordinario. Te aconsejo que te dirijas al Canónico Penitenciario que confiesa en la Catedral de tu diócesis, al Vicario General o a tu obispo diocesano para que el te absuelva del pecado y de la pena. Es un pecado reservado, es decir, no tiene la facultad cualquier sacerdote para perdonarte.

En el obispado te indicarán lo que tienes que hacer para "entrar de nuevo" en la Iglesia TABLA DE SALVACIÓN, que has abandonado. Tendrás que renunciar al acto formal de apostasía también de una manera formal y es conveniente que el obispo te reciba por un rito prescrito por la Santa Madre Iglesia.

Te aconsejo mucha oración ante el Santísimo Sacramento, para que Jesús Médico Divino te sane... Acude a la Virgen con el Rosario diario. Encomiéndate a los Santos y a los Angeles. De una manera especial a San Miguel Arcángel y al Angel Custodio que Dios ha puesto a tu lado.

Pido que el Espíritu Santo te de luz y gracia.

Con mi afecto y bendición.





Andrés García Torres
Pbro.


e-mail: baraquiel1@wanadoo.es

Tfno. 666 923 636

Desde fuera de España marcas antes el 0034


D.N.I. 07517153-V


Bibliografía utiliziada:

BIBLIA DE JERUSALEN

CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA

MANUAL DE TEOLOGIA CATOLICA "OTT".



Se terminó este sencillo trabajo el V Domingo del Tiempo Ordinario del año de la Eucaristía y de la Inmaculada 2005. Lo he puesto bajo el patronazgo de Nuestra Señora de la Poveda.



Madrid
España


Tfno. 0034918622497

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06-09-2005 22:28

En Alemania existe la posibilidad de apostatar para que a uno no le hagan retenciones de valor impositivo con destino a las Iglesias católica y protestante. En Suiza también es posible apostatar, aunque con ello se renuncia al derecho a recibir asistencia por parte de organizaciones caatólicas.

En Sudamérica no sé como está el tema aunque variará de un país a otro. En España, sí no tienes 18 años, es mejor contar con el aval de un padre o tutor mayor de edad con su firma certificada por un notario en el impreso que rellenes.

http://www.pepe-rodriguez.com/Cristianismo/Mod_doc_Apostasia_PR.pdf

http://www.conferenciaepiscopal.es/diocesis/diocesis.htm

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Apostásis

LuKe|08-11-2005 20:06


Llevo más de un año replanteándome mi situación de católico, y cada vez más a menudo los choques entre mis ideas y las que defiende la iglesia son irreconciliables. Después del último sínodo de obispos, y leyendo sus conclusiones me he dado cuenta que el creciente y reciente conservadurismo y ortodoxia hacia la que tiende el catolicismo no va a cambiar, de hecho a medio plazo va a endurecerse aún más.
Respeto profundamente a los católicos, como a los pertenecientes a cualquier otra religión, y por tanto me parece ilógico seguir perteneciendo oficialmente a una doctrina con la que apenas me siento ya identificado. Creo que la Religión es un factor fundamental para cualquier persona, y de este modo, opino que la doctrina a la que uno pertenece debe coincidir con su esquema ideológico y moral. La Iglesia catolica debe estar conformada por personas que profesen su doctrina, y estén convencidas de ello. Es algo tan simple que me sorprende que haya personas que lo nieguen.
Añado que he leido el "comentario" del sacerdote que aparece más abajo, y no he dado crédito a lo que veía. Los argumentos que ofrece en contra de la Apostásis han surtido en mi el efecto contrario, ya que ahora estoy enteramente convencido de hacerlo. El dios en el que yo creo no castiga a las personas por plantearse su religión, en vez de seguir en ella por simple inercia. Es una simple concordancia entre espíritu y situación religiosa oficial. Lamento que el sacerdote que escribe opine eso realmente, y espero que algún dia al releerse se de cuenta de su error.
Un saludo.

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Otro apóstata decidido

Oscar|09-11-2005 12:36

Voy a ser breve porque tengo prisa. Estoy totalmente decidido a apostatar pero tengo algunas dudas. Mediante la carta que hay por ahí puedo conseguir que pongan una nota marginal en la reseña de mi bautizo. Sin embargo no sé si hay que hacer algo más respecto a la Comunión, Confirmación o Boda, en caso de haberla. Yo soy un pringao que pasé por el aro después de estar un año discutiendo con mi (actualmente) mujer. Siempre tenemos que ceder los mismos pues le doy tan poco interés al tema religioso que no merecía la pena las broncas que teníamos por lo mismo. Ahora en virtud de mis derechos estoy decidido a apostatar y no seguirles el juego a la iglesia. Respecto a la carta del cura de arriba, ¡tengo miedo!, ¡voy a ir al infierno!, ¡mi alma está en peligro!. Qué tristes argumentos.
Un saludo. Espero respuesta

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apostosia en francia

FERNANDO|16-11-2005 08:05

fui bautizado en francia y me gustaria que alguien me indicara el procedimiento a seguir para solicitar la declaracion de apostosia en ese pais, docuemento en frances, direcciones donde enviarlos etc, etc, etc.
un saludo a todos los apostotas del mundo
magogcar@hotmail.com

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UN CATÓLICO MÁS

Juan|22-11-2005 12:14

La verdad es que como católico convencido que soy no se si debo participar de este debate, no por nada simplemente por el hecho de que dificilemente convenceré a alguien y en definitiva este no es mi debate.

Sin embargo leyendo algunas opiniones vertidas más arriba sí hay cosas que me gustaría comentar.

Desde luego la Fé católica no se fundamenta ni en la opinión de un sacerdote, ni en la opinión del Papa (podríamos hablar de su habitualmente mal entendida infabilidad) ni en las conclusiones de un sínodo de obispos.

El principal fundamento del catolicismo está en la verdadera libertad de conciencia. Por supuesto está libertad implica la natural opción de la apostasía, igual que la vida célibe, vida contemplativa...

Personalmente siempre he invitado a todo aquel que lo desee a apostatar siempre que lo haga en libertad, por la misma razón por la que siempre me he sentido con libertad para ser miembro de la iglesia convencido de que en ningún otro lugar, léase partido político o agrupación de cualquier otro tipo, encontraré la misma libertad ni el mismo respeto a mi identidad personal. Siempre y cuando actúe en conciencia.

Por eso la iglesia no se mete en si uno es de derechas o de izquierdas y si lo hace no está obrando con verdadera conciencia cristiana y el católico tendrá derecho a no tener en cuenta estas opiniones.

Por último decir que más importante que el debate de si apostasía sí o no es el de si eso servirá para que entre todos construyamos un mundo mejor, mas justo y respetuoso para todas las personas que hoy mueren de pura hambre con el consentimiento de importantes instituciones a las que no nos importa pertenecer, el propio estado español con su comercio de armas (deberíamos apostatar de españoles), no nos importa consumir productos fabricados en China o Bangladesh fabricados por crios esclavo o trabajadores en condiciones infrahumanas, o nos gusta saborear un rico café colombiano destribuído por una empresa que sangra a los productores latinaomericanos. En fín, entiendo que todo esto debería ser mucho más importante que la apostasía de la iglesia católica. Yo apostato de NIke, Adidas, Nestle, El corte Inglés, la mierda de la televisión manipuladora...

Para terminar quiero decir que cada palo tiene que aguantar su vela. A quien fue a preguntar en la agencia de protección de datos si podría borrar su registro (ya digo que por mi que lo borre, no creo que se condene ni nada de eso) aclararle que su bautizo se hizo con el consentimiento de sus padres o tutores legales y por lo tanto la iglesia tiene derecho a tener sus datos del bautizo. Personalemte me molesta muchisimo más el span que me envían cada día de varios lugares que ni sé que existen, que la publicidad de mi parroquia de bautismo. Pero bueno cada uno centra sus esfuerzos en lo que puede.

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APOSTASIA

mERCEDES|09-07-2006 21:40

Yo elliminaria el vinculo de apostasie.org porque es uan pagina de la secta de lso raelianos. 

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APOSTASÍA

Sergi|21-02-2007 19:10

Soy católico, pero entiendo que no se puede obligar a ser católico a quien no quiere serlo, e incluso se podría decir que a un niño bautizado no le han preguntado si quiere ser o no cristiano. Pero por regla de 3 tres a  independentista catalán, vasco y gallego lse le debería dar facilidad para apostatr de la nacionalidad española puesto que a uno no se le puede obligar a ser una cosa que no quiere.

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la religion va a desaparecer

maria angeles|21-02-2007 19:47

la  religion catolica esta desapareciendo, si ahora permitimos postatar mas d la mitad del pueblo se v a apuntar, hasta que dntro de no muchos años apenas existira gente que tenga creencias religiosas.hsta dnde estams llegando con tantas libertades, el pueblo se esta desfasando parecemos animales, sin moral ni etica ni nada, solo creer en el trabajo y el d ir de duros, no creer en nada no necesitar a nadie , mucho sexo, y dejarse llevar por los instintos.porque, ls personas necesitamos limites, dejando a parte la creencia en dios la iglesia y l biblia , la religion nos enseña valores que ultimamente estan dsapareciendo la compasion la unidad de l gente, el respeto, la tolerancia, la humanidad, que pasara cuando todo esto desaparezca, cuando todo el mundo pueda hacer lo que quiera, se deje llevar por sus instintos, pues que sera un mundo vacio,si los ateos piensan que esto es mejor que vivn en cavernas, coman y forniquen todo el dia.A caso los vikingos y ls pueblos guerreros antiguo eran blanditos.la religion ha mantenido a la gente unida dejando a parte si se es religioso, no e mejor esto que una libertad vacia.

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no quiero apostatar del gran hermano

mria angeles|21-02-2007 20:30

no quiero apostatar del gran hermano, ir a manifestaciones lo menos posible, gruñir como un cerdo eso si a la hora de movilizarse por los derechos del pueblo y causas injustas que vayan otros eso si me quita el sueño el tema de la religion para protestar y renegar de la religion catolica soy el primero  en abrir la boca.
el ser ateo mas que una manera de pensar, cosa que me parece respetable, es una de las modas del siglo XXl, que quiten entonces tambien las festividades religiosas y que el pueblo no descanse que trabaje, prohibido bodas, ya estoy harta de encontrarme gente que se caga en la religion y luego quiere casarse para llevar el vestido, y fardear, tampoco comuniones, el pueblo no se merece ni comer, tanto que lucharon sus antepasados por las libertades, y derechos, y ahora que hacen solo piensan en follar,trabajar y hacer horas como un pringao,y en ser interesados y egoistas, porque no apostatan contra los pisos de 30 metros, contra la television basura, contra el mobing, en el que algunos asquerosos trabajadores colaboran,contra tantas causas, ya veras como de estos no se apuntan tantos, ni estan tan preocupados.

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no creo

Ana Belen|01-05-2007 16:18

he estado mirando por intenet las formas que existen para  borrarse definitivamente de la fe cristiana pero no me ha quedado claro. hay modelos de solicitudes y certificados pero no se donde tengo que enviarlos. respeto mucho a  los creyentes pero ya esta bien de que la iglesia se beneficie a costa de personas como yo, que fuimos bautizadas y nos no dieron la opcion de elegir, ahora ya la tengo pero los medios son insuficientes. ya podemos estar tranquilos que el  limbo ya no existe

Por favor que alguien me explique exactamente todos los pasos a seguir para desvincularme totalmente de la iglesia.
gracias

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yo no se si existe dios o que lo que si que existe es un negocio con todas las personas que creen en la iglesia

Vicente|10-11-2007 00:41

Bueno yo pienso que la iglesia es todo una mentira que lo crearon para sacarnos los dineros y hacer a la gente creer en algo que nadie a visto y que nos comen la cabeza de pequeños con que existe y yo e decidido apostatar ya paso de seguirles el juego a todo el negocio que llevan asi que una persona menos en la iglesia va a ver y espero que haya mas un saludo y cada dia creo menos en dios eso os lo digo jeje

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