Buscar  
Haití: la maldición Blanca
Este artículo de Eduardo Galeano fue publicado en abril de 2004 ..
Eduardo Galeano | 16-1-2010 a las 20:06 | 6613 lecturas | 11 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/haiti-la-maldicion-blanca
Compartir: Publicar en Facebook Publicar en Twitter Publicar en Meneame Publicar en Google Buzz Publicar en Technorati Publicar en Delicious Publicar en AlternativeWeb
Este artículo de Eduardo Galeano fue publicado en abril de 2004 en varios periódicos latinoamericanos. Su conmovedor relato de la historia de Haiti duele aún más en estos días en que el mundo decidió volver a mirar al país más pobre del hemisferio. Como dice Galeano al final, Haití "aún espera las manos de su gente", por las manos de todos aquellos que tengan conciencia y corazón.


LA MALDICIÓN BLANCA
Eduardo Galeano

El primer día de este año, la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Aristide.

Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.

Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.

Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.

Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del Africa. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.

De la maldición blanca, no se habló.

La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado:
—¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?

—El anterior.

—Pues, que se restablezca.

Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados.

Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos.

A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad.
Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar.

En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.

En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.
La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.

Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años.
Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.

Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.

Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.

En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso.
Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.

En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares.

Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.

Tomado de: Página/12, Buenos Aires, domingo 4 de abril de 2004.

David Hernández-Palmar.
Wayuu. Clan IIPUANA
 
Más información:


Si quieres contribuir a que Kaos en la Red pueda seguir publicando artículos como este, puedes hacer tu donación en:
Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago)
Microdonación de 2 euros
Donación de importe libre


Noticias relacionadas

Desde que los gringos tomaron el "control": Desorden y enfado en el aeropuerto de Puerto Príncipe

Aporrea | "Los haitianos no fueron advertidos de la llegada de los vuelos. Y cuando deben aterrizar, nadie se hace cargo y una gran cantidad de material llegó sin coordinación" dijo un funcionario haitiano.
[17-1-2010] | 1319 lecturas | 4 comentarios

Haití pone a prueba el espíritu de cooperación

Fidel Castro Ruz | Para Kaos en la RedAllí estaban cientos de médicos cubanos y un buen número de jóvenes haitianos, convertidos en bien entrenados profesionales de la salud, una tarea en la que hemos cooperado durante muchos años.
[17-1-2010] | 1960 lecturas | 8 comentarios

El País oculta 344 sanitarios cubanos en Haití

Pascual Serrano | RebelionObservamos que El País no incluye a Cuba entre los países que están ayudando a Haití. 344 médicos y paramédicos cubanos que desde hace doce años colaboran en la paupérrima isla caribeña.
[17-1-2010] | 2252 lecturas | 5 comentarios

Solidaridad con el pueblo haitiano

PSTU | Para Kaos en la RedExiste una enorme distancia entre la solidaridad que los trabajadores necesitan en este momento y la legitimación de la ocupación militar de Haití.
[17-1-2010] | 1291 lecturas

Haití. La urgencia y el futuro

L´Humanité | Es ahora cuando hay que pensar en la reconstrucción del Haití. Hay que poner fin a los dictados del FMI sobre las economías del tercer mundo o a las imposiciones ultraliberales del Banco Mundial.
[17-1-2010] | 1126 lecturas

La presencia militar norteamericana en Haití indica segundas intenciones

Henry Boisrolin | Entrevista al coordinador del Comité Democrático Haitiano en Argentina (CDH-A), Henry Boisrolin, que opina, entre otras cuestiones, sobre la presencia militar estadounidense en la isla.
[16-1-2010] | 1501 lecturas | 2 comentarios

Haití

Txanba Payés | Para Kaos en la RedNo, no es esa la manera en que hay que ayudar al pueblo haitiano. Al pueblo haitiano se le ayuda siempre, como lo está haciendo desde hace más de 12 años, Cuba. Sí. Cuba.
[16-1-2010] | 2638 lecturas

El terremoto de Haití: made in U.S.A.

Raul Bracho | Para Kaos en la RedEl niño, engendro culpado de todo desorden climático, nació en un pesebre que se ubica en Alaska. Se le amamanta con teteros de dólares, con los más sesudos científicos secuestrados y “parchados”.
[16-1-2010] | 8509 lecturas | 16 comentarios

Comentarios (11)

#1.- Gran artículo

Javi|16-01-2010 23:51

Como siempre Eduardo Galeano, genial. Dando donde duele.

Ahora salen los putos yankis llevando un portaaviones y para que haga de aeropuerto y hospital y no se que más como si fueran los salvadores del pueblo haitiano. Como si no tuvieran nada que ver en la miseria en la que vivian ya antes del terremoto. Porque no les vamos a echar la culpa del terremoto, por supuesto, pero.....cuantas muertes se hubiesen evitado si las viviendas no estuvieran construidas con barro por culpa de la miseria a la que les hemos abocado los paises del "primer mundo" y especialmente estos cabrones dueños de este guarro mundo.

Y encima aparecen como los grandes salvadores en todos los medios...JODER QUE ASCO

Valoración: 12    |  Avisar provocación

#2

17-01-2010 02:57

Duvalier padre, dictador sanguinario  apoyado y financiado por EEUU, reinstauró el culto por el vudú en la población, y llegó a copiar la estética del Barón Samedi, dios de la muerte, para inocular más terror a la población.

Valoración: 2    |  Avisar provocación

#3.- Haití... Como duele!!!!!

Ofelia López A.|17-01-2010 03:18

Todos los escritos de Galeano son una cátedra de conocimiento  sobre nuestra expoliada América Latina.  Ya  describía hace más de 30 años en Las  Venas Abiertas de América Latina  la grosera y cruel  apropiación y  destrucción   de los recursos y cultura de   nuestros pueblos por los Imperios Europeos y (el poco culto,) pero Imperio al fin, de EEUU. Haití ha demostrado a través de la historia que es un pueblo valiente, digno y patriota,cualidades que los imperios no soportan por cuanto ellos adolecen de las mismas, y en el fondo hay una vulgar discriminación racial hacia ese Pueblo.Nosotros, Latinoamericanos, tenemos una deuda histórica con ese hermano País, y nos debe dar verguenza el no haber compartido nuestra inmensas riquezas! Este momento de dolor y destrucción de ese Pueblo, debe llamarnos a reflexión:  ¡Organicemos una gran cruzada  de  solidaridad y compromiso, hacia nuestros hermanos Haitianos.! Y tiene razón Galeano Los Marines o Cascos Azules, siempre regresan como la Gripe. Ya están en Haití, para someter y controlar al Pueblo. Daniel Otega,decía. por Telesur:  ¿QUE HACEN LOS CASCOS AZULES EN HAITÍ?¡Debemos rechazar la presencia e ingerencia del Imperio estadounidense en Haití!  ¡HAITÍ TU DOLOR ES NUESTRO DOLOR!

Valoración: 7    |  Avisar provocación

#4.- Otra Invasion

Sergio Alonso|17-01-2010 05:33

Ahora veo porque Estados Unidos fue el primerito en llegar y eso si el primerito en tomar el control de la colonia. Lastima que el mundo se llene la boca diciendo que ayudaran a Haiti si con ese envio de ayuda los condenamos a que Estados Unidos se quede mucho tiempo mas porque ya empezaron a decir que no ahy gobernabilidad y que los lideres de Haiti ya se estan peleando por el control para que los gabachos tengan un pretexto mas de quedarse todo el tiempo que ellos quieran. Que hipocrecia la de nosotros y cada presidente que solo buscan tomarse la foto para su popularidad....

Valoración: 5    |  Avisar provocación

#5.- Haiti

Mirtila Bonet|17-01-2010 12:11

Cuando la tragedia del deslave, en Vargas, los gringos se lanzaron con naves de guerra y no recuerdo cuantos miles de marines, a ayudarnos.  El Comandante envió un rechazo total a la tal "ayuda" y no permitió el desembarco, acción que utilizaron los escualidos para criticar, diciendo que con los gringos tendríamos ayuda eficaz, cuando lo único que nos hubieran dado era invasión, saqueo y muerte del Comandante.  Esa es la  "ayuda" gringa.  Cuando la "alianza para el progreso" de Kenedy, conversando con una señora argentina, de quien requerí información sobre la ayuda alimentaria que recibieron, me aclaró, con tristeza que los paquetes con comida, que les  entregaron,  tuvieron que botarlos, porque el contenido estaba pasado.  Ninguna prensa habló sobre ésto.  Los gringos te dan basura y destrucción y luego cosechan halagos por su caridad y dólares en la reconstrucción.  Ellos son la maldición de Haití, una plaga maldita que les ha caido a los haitianos, hoy dirigida por un africano, malévolo, codicioso y genocida...pero con premio Nóbel de la Paz.  En realidad los gringos son la maldición del mundo.

Valoración: 3    |  Avisar provocación

#6.- ALERTA...arma de EEUU ha probocado el terremoto de Haiti

17-01-2010 14:52

Aporrea (17/01/2010) Es muy posible que un arma de EEUU haya probocado el terremo de Haiti

Valoración: 2    |  Avisar provocación

#7

17-01-2010 15:42

provocado amigo

Valoración: 0    |  Avisar provocación

#8.- ...

Alfonso|17-01-2010 16:46

Apreciados compañeros: No pequemos de ingenuos una vez más. La intervención del imperio más siniestro, más genocida y más cínico de la historia, en la mayoría de los desastres naturales acontecidos en el planeta en el último decenio, va más allá de la mera rumorología. Este imperio sanguinario -el único país en la historia que ya nació imperio como tal- no duda en recurrir a cualquier método cuando sus intereses económicos y geopolíticos están en juego. A esta dictadura militar -del ejército más poderoso de la historia- y de las multinacionales, solo podemos oponernos mediante el conocimiento, la información y la multiplicación de los mismos. Ruego entréis en Proyecto HAARP  y profundicéis en los links asociados en google. Sacad vuestras propias conclusiones y no dejéis de multiplicar esta información.

Valoración: 2    |  Avisar provocación

#10.- Caray, ya ni en la paz de los sepukcros creo

jorge sanroman|18-01-2010 01:52

Valoración: 1    |  Avisar provocación

#11.- Caray, ya ni en la paz de los sepucros creo.

jorge sanroman|18-01-2010 01:58

Estoy de acuerdo en que los gringos son los responsables de muchos de los problemas de los paises, pero de eso a que produjeron el sismo del 12 de enero a travez de su avanzada ciencia es un sueño guajiro y que el despliegue de 10 000 marines es una medida previa a la guerra con Iran es otra jalada, para los gringos someter a Iran seria mas facil que invadir y someter al babotas de Chavez. Y si no, al tiempo.

Valoración: 1    |  Avisar provocación

#12.- Misericordia

Reinaldo|18-01-2010 16:21

Esto es muy delicado, quisiera yo tener mucho tacto al hacer este comentario, en la palabra de Dios podemos ver claramente que habían pueblos que practicaban ritos que iban en contra de las leyes establecidas por Dios, y ellos recibían castigos tremendos de parte del señor. En este tiempo se repiten estas practicas en países donde la idolatría es tremenda, ellos se olvidad de Dios le dan la espalda. Hay una porción de la palabra que dice que Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.

Ahora: es nuestro deber como cristianos el orar y orar de forma continua por estos pueblos, en ningún momento creo conveniente el juzgar, recordemos no juzgues para no ser juzgado lo que pasa con este pueblo es lamentable, pero nuestro señor vino a este mundo a salvar lo que se había perdido, el sacrificio en la Cruz del Calvario, tiene el poder suficiente para la regeneración del Hombre Cristo llevo todos nuestros pecados, Sr. Paterson usted que hace estos comentarios me párese que esta siendo muy duro, lo invito a reflexionar en el amor y la misericordia de Dios.

Valoración: 0    |  Avisar provocación

La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada
Imágenes, audios y documentos

Más información en Kaos en la Red
América Latina Haití Internacional Memoria histórica

Col-lectiu Kaos en la Red - Carrer Ramón Llull 132 Terrassa, el Vallés Occidental (Paísos Catalans)