[NOTA: esta artículo amplía y precisa mi intervención en el acto público celebrado bajo el lema "¿Qué pasa con la sanidad pública en Villanueva?" el jueves 12 de febrero de 2009, convocado por el Foro Social para el Desarrollo y Bienestar de Villanueva de La Serena (Badajoz)]
Buenas noches y bienvenidos a este primer acto de debate celebrado por el Foro Social de Villanueva en este año 2009. Un año que nace marcado por el signo de una profundíma crisis económica, cuyas causas hay que buscarlas arriba, muy arriba en la gran pirámide capitalista, pero cuyos efectos se hacen sentir sobre todo en los pisos más bajos de esa pirámide. Precisamente, los pisos en los que vive esa amplia mayoría social usuaria de la sanidad pública, del transporte público, de la enseñanza pública...
Arriba se ha quedado la parte del león de los beneficios, cuando los ha habido, y ahora nos vienen aquí abajo a cobrarnos las pérdidas. Miles y miles de millones ganados en la fiesta económica neoliberal están escondidos en paraisos fiscales o en bolsas de basura llenas de billetes de 500 euros. Pero, ¿de dónde va a salir el dinero necesario para rellenar los agujeros que han dejado a su paso los especuladores? ¿De sus bolsillos repletos? Parece que no. Si no lo impedimos, ese dinero saldrá de la caja de los hospitales, de los colegios, de las bibliotecas, del medio ambiente...
Esta es la inmoral desfachatez que se oculta bajo la expresión "rescate público del sector financiero". "Rescate" quiere decir inyectar cantidades astronómicas de dinero público, o sea, de dinero de todos, en los bolsillos de unos señores que ganan un poco menos que antes, pero que siguen ganando muchísimo. Un dinero de todos que ya no va a estar ahí para lo que realmente hace falta en tiempos difíciles: para garantizar la aplicación material de los derechos sociales fundamentales, cuando son cada día más, muchísimos más, los ciudadanos desprotegidos, aquellos que no pueden pagar un médico o un colegio privado, aquellos que tienen que vivir de un subsidio de desempleo, una prestación asistencial o una pensión no contributiva, aquellos que tienen que coger un autobús urbano para ir a trabajar (si es que todavía tiene trabajo), aquellos que para vivir bajo techo necesitan una ayuda de alquiler o una vivienda de protección oficial...
La crisis económica, vista desde arriba, tiene la forma de gráficos de colorines en la prensa salmón, de lucecitas parpadeantes en la pantalla del ordenador, de grandes masas de miles de millones de euros dando vueltas por las Bolsas, por los paraísos fiscales, por las inmobiliarias, un día en forma de petróleo, otro en forma de pisos, otro en forma de acciones... Pero vista desde abajo, la crisis es una barra de pan por un euro, un billete de autobús urbano por 95 céntimos, un litro de leche por 60... (de la carne de ternera o las verduras frescas, ni hablemos). Vista desde abajo, la crisis también son una escuela y una sanidad públicas con menos profesionales y menos medios, cada vez más ineficaces y más caras a pesar de ser, supuestamente, de cobertura universal garantizada. Como estamos viendo, el Estado acude corriendo a socorrer a los de arriba, incluyendo a quienes más avariciosa e irresponsablemente se han comportado. Pero, ¿y los de abajo? El Estado se presta amablemente a endeudarse hasta las cejas para dar liquidez a los bancos, pero escatima los fondos para desarrollar la Ley de Dependencia, para ampliar la cobertura de desempleo o para salarizar la formación de los desempleados... ¿Qué prioridades son estas? ¿Quién está más necesitado del auxilio público, un gran dependiente y los familiares a su cargo, un desempleado de larga duración, un jubilado con una pensión mínima, o el BBVA? ¿Una familia monoparental, un estudiante sin recursos familiares, un trabajador precario, o el BSCH?
En ocasiones puntuales, ese auxilio puede materializarse en forma de transferencia directa de recursos económicos para costear necesidades básicas a precios de mercado (por ejemplo, el cheque-bebé o las ayudas a la compra de material escolar). Pero, sobre todo, ese auxilio tiene, y debe seguir teniendo, la forma de servicios públicos que, gratuitamente o con un precio regulado y relativo a la renta disponible, resuelven fuera del mercado esas necesidades básicas que son, en tanto que materialización de derechos fundamentales legalmente reconocidos, algo muy distinto a simples mercancías. En ese sentido, los servicios públicos no sólo expresan la capacidad económica de una sociedad: también expresan su decencia, la calidad de su democracia y el nivel de civilización del que puede presumir. Un país puede tener un excelente músculo productivo, como es el caso de Estados Unidos, pero luego dejar a 45 millones de seres humanos sin la menor cobertura sanitaria por no poder pagarla a precio de mercado, aunque estén agonizando a las puertas de un hospital. Serán muy ricos (algunos), pero está claro que son unos bárbaros. No es casual que muchos analistas avancen que la verdadera estatura política y moral de Barack Obama vamos a verla no tanto en los campos de batalla de Iraq o Afganistán como en la batalla doméstica por la cobertura sanitaria universal garantizada.
Es verdad que en la Europa de la UE estamos aún lejos de la desastrosa situación norteamericana. Pero es la dirección en la que caminamos. Los pocos servicios públicos que siguen siéndolo resultan cada vez menos accesibles y universales (por ejemplo, igualando sus precios para personas con diferente renta disponible) y ofrecen un servicio más anticuado y deficiente, y el resto directamente se privatiza, escapando así del control político y ciudadano y pasando a regirse, sin el menor disimulo, por la lógica del beneficio particular y no por la del bien colectivo. En realidad, ambos procesos son complementarios, porque la mala gestión pública allana el terreno para la privatización. Si en un servicio público existen favoristismos, pasividad, masificación, deshumanización, ineficacia, burocratismo... la ciudadanía maltratada y hastiada será más receptiva al canto de sirena de los privatizadores: "si fuera privado, funcionaría mejor". Son dos tramos del mismo trayecto: quien ha gestionado mal lo público ha sido cooperador necesario de quien luego ha venido a privatizarlo.
La era de la globalización sin regulación se ha caracterizado por un afán incontenible de privatizarlo y liberalizarlo todo, poner todas las fuerzas de la producción, de la sociedad, del medio natural, de la ciencia y la cultura, en manos privadas, y someterlas al arbitrio de las leyes de mercado. Se privatizan transportes, hospitales, colegios, pensiones, seguridad... Hasta la guerra se ha privatizado, como hemos visto con el siniestro auge de las empresas de mercenarios (alguna de ellas española) en Iraq. Esta tendencia recorre de una punta a otra la escala entre lo más global y lo más local. Así, los opacos y radicalmente antidemocráticos tratados de la todopoderosa Organización Mundial del Comercio para el desmantelamiento de los sectores públicos en todos los campos están detrás de procesos tan dispares como la colonización empresarial de la Universidad pública europea que defiende el Plan Bolonia, el desmantelamiento de la sanidad pública en la Comunidad de Madrid... o, en la esquina más cercana, la privatización de la gestión del suministro de agua en Villanueva de La Serena. Es un continuo que arranca en la cúspide de lo global, pero se infiltra hasta las realidades más cotidianas de lo local. Difuminando en el camino muchas de las fronteras naturales entre la derecha y la izquierda, que en la mayoría de los casos, cuando gobierna, privatiza con tanto o más entusiasmo que la derecha (un rumbo neoliberal que ni siquiera ahora, cuando la retórica camina por otros derroteros, termina de corregir. Por ejemplo, con una Ley General de Sanidad como la ahora vigente en España, que permite el despliegue de la ofensiva privatizadora de la administración Aguirre en la CAM, pero que la izquierda en el poder ni deroga ni reforma. ¿Por qué?).
Hoy estamos aquí para hablar de un tema tan concreto y localizado como la sanidad pública en Villanueva de La Serena. Pero no olvidemos que en ocasiones un problema concreto y local es sólo la esquina más cercana y visible de grandes tendencias estructurales que no pueden ser afrontadas más que estructuralmente. No podemos denunciar los manejos planetarios de la Organización Mundial del Comercio o el Fondo Monetario Internacional y luego permitir que los ayuntamientos de nuestros pueblos subasten al mejor postor el suelo público y los servicios y suministros básicos. Y no podemos defender una sanidad pública accesible y de calidad si al mismo tiempo aplaudimos la privatización del agua, del transporte, del territorio, de la cultura, de la educación, del conocimiento... La apuesta por lo público debe ser integral y radical, tan radical como sea nuestra exigencia de componer, no una sociedad de consumidores cuyos derechos fundamentales se miden conforme al grosor de su cartera, sino una sociedad de ciudadanos cuyos derechos fundamentales son rigurosamente iguales y no están en venta. Lo que esta crisis que ahora atravesamos pone en juego no son las lucecitas de colores de las pantallas de Wall Street, sino esos derechos, conquistados en generaciones y generaciones de lucha costosa y dolorosísima. Si no actuamos con firmeza y con inteligencia, los perderemos, a beneficio de la misma jauría de antropófagos cuya desquiciada y nauseabunda codicia nos han empujado a la presente situación. Ahora es preciso hacer de lo público, de lo que es de todos por igual y para todos por igual, un terreno de conflicto decisivo, en el que defender, ante la crisis y ante quienes quieren hacer de la crisis una nueva y, si cabe, aún más inmoral forma de negocio, no sólo los derechos abstractos que enuncian las leyes, sino su materialidad efectiva en forma de servicios públicos de cobertura universal garantizada, cada vez más amplios, más accesibles, más eficaces, más transparentes, más participativos, más inteligentes, más empáticos, constantemente reinventados a la luz de las posibilidades y las necesidades de nuestras comunidades humanas, en tanto que institucionalización elemental de los principios y compromisos inviolables en que tienen su vivo fundamento.
Buenas noches y muchas gracias por vuestra atención.
Jónatham F. Moriche, Vegas Altas del Guadiana, Extremadura Sur, 12 de febrero de 2009
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#1
13-02-2009 19:14
Vaya, ¿noticias del PSOE en kaos?
¿Qué es el Foro Social de Villanueva a fecha de hoy? Nada. ¿Qué ha sido? Un instrumento del PSOE , que trabajó para que el PSOE sector García Ramos-Miguel Ángel Gallardo ( vaya par de ellos dos !) ganara las elecciones locales ( y "ganara" más "cosas"...). ¿Por qué no saca el Foro ningún comunicado sobre el grave escándalo de corrupción protagonizado por su alcalde y compañero de partido? Ah, ya que está formado por militantes del PSOE…
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#2
Jónatham F. Moriche|13-02-2009 19:25
Este comentario está eructado (perdón, repetido) de la noticia del acto.  Si no tienes un gramo de decencia, ten al menos un  poco de originalidad...
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#4.- Ladrillazo
Robón Ropero|13-02-2009 20:01
Vaya ladrillo moriche, después de tanto tiempo sin saber de ti vuelves por tus fueros, vamos en tu línea de tio plasta y pedante. Pues tenía entendido que aquí no se podían poner noticias de tu partido, el PSOE. Por cierto no es profundísima crisis es recesión con visos de depresión, empiezas ya manipulando. Suerte tio en tu nueva etapa de marxismo de salón, te va a hacer falta.
  Tu Robón
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#5.- infumable
Labuelafuma|13-02-2009 20:04
Joder no he podido pasar del tercer párrafo. Infumable
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#7
13-02-2009 20:06
Venga Moriche, llama a tu colega Bolz para que te ayude...
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#11
13-02-2009 20:20
Uf, Moriche tu ego va a subir por las nubes, con tantas entradas en tu artículo (cuestión distinta es que alguien lo lea) y con tantos comentarios sobre tí; ¡con lo que te gusta ser el centro de atención!
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#24
14-02-2009 00:24
Venga Jon, quédate con todos y demuestra que puedes hacer un artículo denunciado las corruptelas del régimen
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#28
Jónatham F. Moriche|14-02-2009 13:49
Disculpen que no me extienda, amigos, pero es que estamos preparando otro acto.
Estimado # 24, ya escribí ese artículo, lo que pasa es que hay un pensamiento único que exige que se escriba en SUS términos, con SUS conclusiones y hasta con SUS intenciones, y si es así y sólo así, se es plural y comprometido, y si no, un sicario infiltrado por no se sabe muy bien quien.
http://www.kaosenlared.net/noticia/tirarse-rio-piedra-atada-cu
  Ahí está, por si tienes interés.
  Y por cierto, no estaría mal leer las noticias antes de comentarlas:
"Difuminando en el camino muchas de las fronteras naturales entre la derecha y la izquierda, que en la mayoría de los casos, cuando gobierna, privatiza con tanto o más entusiasmo que la derecha (un rumbo neoliberal que ni siquiera ahora, cuando la retórica camina por otros derroteros, termina de corregir. Por ejemplo, con una Ley General de Sanidad como la ahora vigente en España, que permite el despliegue de la ofensiva privatizadora de la administración Aguirre en la CAM, pero que la izquierda en el poder ni deroga ni reforma. ¿Por qué?)."
  Venga, un abrazote a todos,
  Jon
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#32.- Así denuncia Moriche la corrupcion puajjjj
Robón Ropero|16-02-2009 20:22
Aquella disyuntiva de entonces se reedita hoy en Extremadura. El Partido Socialista extremeño, en eso tienen razón los más críticos, es parte, y parte central, del problema. Pero, o bien pasa a formar también parte de la solución, o la solución es entregarle la región a la derecha, después de una agonía más o menos larga, a compás de nuevos desmanes de empresarios protegidos y políticos protectores (o viceversa). Si finalmente, no lo quieran los dioses, tal cosa llegase a suceder, los daños serían incalculables, y tendríamos años para sufrirlos y lamentarlos. Pero que nadie pida entonces explicaciones a los ciudadanos de izquierdas que, asqueados por el hedor a hidrocarburos, el día de la elecciones se quedaron en casa, votaron al Partido Cannábico o introdujeron en la urna un pedazo de papel manchado de alquitrán. No antes, al menos, de exigir responsabilidades a quienes, aún con 40.000 ciudadanos advirtiéndoles por escrito de los gravísimos riesgos que ello conlleva, decidieron tirarse a las aguas crecidas con una refinería de petróleo atada al pescuezo como lastre.
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#33
Foro Social de Villanueva|17-02-2009 17:39
http://forosocialvillanueva.blogspot.com/2009/02/pero-que-esta-pasando
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