Diputado de Synaspismos, la principal formación política de la coalición Syriza, Panayotis Lafazanis lamenta la  división de la izquierda. Explica a “l´Humanité Dimanche” hasta qué punto la unidad es esencial, todavía más en tiempos de crisis.
HD.- Todas las reformas parecen pasar en Grecia. ¿El gobierno hace oídos sordos a los manifestantes  ?
Panayotis Lafanazis.- Las medidas votadas en el Parlamento todavía no han sido aplicadas. Sin embargo la situación es ya una pesadilla  ; la economía griega se desploma  ; el paro aumenta de manera galopante  ; la mitad de las pequeñas y medianas empresas cierran  ; toda la actividad productiva se hunde… el gobierno lleva a Grecia derecho al naufragio. El resultado es la reacción popular generalizada. Las revueltas populares son inevitables  ; el pueblo griego es conducido a la miseria. Sufre una gran bajada de ingresos, no hay futuro. La cuestión por tanto es saber si las revueltas, con ayuda de la izquierda, salvo los socialdemócratas convertidos en representantes del capital, encontrarán respuestas positivas para abrir la vía a una perspectiva progresista y socialista.
H.D.- ¿La coalición Syriza no reaccionó demasiado tarde tras el anuncio de las medidas, en diciembre  ?
P.L.- Es verdad. Tenemos ese problema, no solamente Syriza sino toda la izquierda, de enfrentarnos al miedo, a la inseguridad que reina en el mundo. Hubo esperanzas de que las medidas fueran menos duras. Hemos tardado en reaccionar. Todavía hoy, la situación es difícil.
H.D.- ¿Difícil debido a la división de la izquierda  ?
P.L.- La izquierda no socialdemócrata está muy dividida y además sufre rupturas. Entre el KKE y Syriza, las mayores fuerzas de la izquierda, reina un ambiente próximo a la guerra civil. No conseguimos a trabajar conjuntamente. En Syriza hacemos todo lo posible para colaborar con el KKE. Pero topamos contra un muro, no en la base sino en la dirección. Los días que vienen serán decisivos. Debemos ser responsables. Aunque haya diferencias tenemos muchos puntos en común sobre los que desarrollar un frente único. Lamento que no lo consigamos porque no ayuda ni a la izquierda ni al reforzamiento de las luchas populares, de las luchas de clases por la izquierda. El gran peligro de este periodo es que no se de ninguna perspectiva progresista al descontento popular. Si fracasamos, la situación va a empeorar y se corre el riesgo de que aumenten los extremos reaccionarios. Actualmente, sufrimos un fascismo económico dominado por los mercados. El peligro es que se acompañe con una autoridad política extrema, reaccionaria.
Traducción de J.A.
| Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago) | |
| Microdonación de 2 euros | Donación de importe libre |







#1
25-06-2010 20:12
Vaya, la culpa del KKE. Esos pérfidos estalinistas.
No empezó la fiesta y ya tienen puesta la música. 
Valoración: 1
| Avisar provocación
#2
25-06-2010 20:26
Valoración: -1
| Avisar provocación
#3.- al 2
25-06-2010 20:48
Tu comentario es tremendamente infantil , en Grecia lo que hace falta es la unidad de la izquierda, las clases populares lo estan pasando muy mal.
Se tendría que unir urgentemente toda la izquierda, los sectarismos nos traen la derrota segura.
Valoración: 4
| Avisar provocación
#4.- La solución sólo puede ser Continental.
Heráclito|27-06-2010 19:27
El ataque brutal del capital no se puede contrarrestar país a país, eso es lo que esperan, y como en el dominó iremos cayendo uno tras otro. La solución ha de ser de clase y a nivel europeo, no valen de nada huelgas generales en cada país, región o cortijo. Hay que paralizar Europa. Tienen que sentir el miedo, el peligro de perderlo todo por ganar una parte. Si cunde el pánico y la desorganización estamos perdidos, o lo que es igual, estamos esclavizados. PARAR EUROPA y correrlos a gorrazos a sus cuchitriles, para reimponer el orden social y no el de los mercados.
Valoración: 0
| Avisar provocación