Unos cuatro millones de trabajadores (un 93% de la fuerza de trabajo) participaron en la quinta huelga general en Grecia este año el pasado día 5 de mayo. Estas fueron las manifestaciones más grandes desde el año 1974, cuando cayó la dictadura.
No sólo fue impresionante el tamaño de las manifestaciones; también lo fue el alto nivel de militancia. Miles de trabajadores abuchearon al presidente de la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE) por ser demasiado ‘blando’ cuando trató de hablar. Los huelguistas resistieron los provocativos ataques de la policía, que trató de dividir la manifestación. Algunos cientos de ellos –principalmente trabajadores del sector eléctrico y del transporte– intentaron invadir el edificio del parlamento mientras los diputados estaban discutiendo el programa de austeridad propuesto por el gobierno, la UE y el FMI, y se enfrentaron a la policía. El eslogan más popular fue el de
“¡Desafío! Huelga general permanente”.
Al día siguiente, 6 de mayo, decenas de miles de personas rodearon el parlamento, mientras los diputados votaban el ‘plan de estabilidad’ (donde Papandreu tuvo que expulsar a tres de sus ministros porque se negaban a votar las medidas). Esto ocurrió a pesar de los esfuerzos de los diferentes gobiernos por aplacar al movimiento después de la muerte de tres trabajadores de la banca Marfin durante la manifestación del día anterior.
Después, el 20 de mayo, siguió una nueva huelga general, esta vez contra el nuevo proyecto de ley que intenta recortar las pensiones y aumentar la edad de jubilación. La huelga fue igual de exitosa, aunque las manifestaciones fueron menores.
Las medidas de austeridad
La delegación del FMI, la UE y del Banco Central Europeo (BCE) llegó a Atenas el 21 de abril. El servicio de bomberos, hospitales, autoridades locales y los maestros estaban en huelga ese día.
Ya hemos tenido una ola de recortes en los salarios y bonificaciones del sector público. El nuevo programa de estabilización decidido conjuntamente por la UE, el FMI y el gobierno del PASOK ha hecho la situación mucho más dura. Los ataques a la clase trabajadora se pueden desglosar en cinco componentes:
En primer lugar están los salarios en el sector público, con una reducción del 20% en todo tipo de bonificaciones. Esto fue a principios de año y provocó las primeras huelgas en febrero y marzo. Luego vinieron los nuevos recortes, en esta ocasión de pagas extra, correspondientes a más de dos salarios en un año. En realidad, la reducción de los salarios reales es mucho mayor, si se considera que ya hay un congelamiento de los últimos dos años y de acuerdo con el plan de la UE y el FMI habrá una congelación salarial para los próximos tres años .
La reducción de los salarios en el sector privado es un poco más pequeña, pero sigue siendo bastante elevada, especialmente en los bancos y las empresas de economía mixta privatizadas como la electricidad, agua, telecomunicaciones, correos, etc. El FMI insistió en una reducción en el salario mínimo, que en la actualidad se sitúa en 750 €, pero al final lo dejó correr , al menos de momento.
En segundo lugar, están los cambios en lo que llaman “flexibilidad del mercado laboral”. De acuerdo con la anterior ley, los jefes no podían echar a más de un 2 por ciento de su fuerza laboral en las empresas con más de 20 trabajadores. Esto se aumentó a un 4 por ciento. Al mismo tiempo hay un recorte grande en la indemnización en caso de que alguien sea despedido. Cerca de 220.000 personas perdieron sus puestos de trabajo el año pasado, de una población activa total de 4,2 millones, con un paro oficial justo por encima del 10 por ciento. El FMI ha dicho que los salarios deben ser devaluados entre un 15 y un 20 por ciento.
En tercer lugar, están las pensiones. El ‘programa de estabilidad’ hace trabajar a la gente hasta los 67 años, cuando hasta hace poco se podían jubilar a los 60. También cambia la manera de calcular las pensiones. Hasta hace poco podías recibir el 80 por ciento de tu salario. Antes de las nuevas medidas era el 70 por ciento, y el nuevo recorte lo reduce adicionalmente de un 10 a un 15 por ciento.
En cuarto lugar, tenemos las privatizaciones, comenzando con la privatización de las empresas de agua y ferrocarriles. Quieren ganar entre 5 y 6 mil millones de euros por la venta de empresas estatales.
Y el quinto trata de recortes y fusiones entre las autoridades locales. Estas son presentadas como una reforma democrática, pero el gobierno espera ahorrar mucho dinero mediante la supresión de los servicios de las autoridades locales y al mismo tiempo deshacerse de entre 30 y 40 mil trabajadores con contrato. Está estimado que unas 6.000 empresas municipales desaparecerán, así como la ayuda a los pensionistas de vejez y de cuidado de niños.
Nadie en Grecia se cree las proclamas de los ministros del PASOK de que estas medidas son de carácter temporal o que harán salir a la economía de la crisis. Lo primero a entender es que la crisis es intratable. Hace casi ocho meses desde que la crisis en Dubai disparó el pánico sobre la deuda griega. Mientras, el gobierno griego, la UE, el BCE y el FMI han estado diciendo que tienen la crisis bajo control. Primero dijeron que un presupuesto ajustado calmaría a los mercados. Después dijeron que acordar un plan de estabilización con la UE calmaría a los mercados.
Cada vez que anuncian un plan, los mercados le dan la bienvenida, el mercado de valores crece durante un par de días y después vuelve la crisis. Es una crisis larga, prolongada y los ataques neoliberales de estas instituciones no han podido resolver el problema.
Ahora nos encontramos en un punto donde se supone que Grecia será rescatada por la ‘ayuda’ común (es decir, los nuevos y caros préstamos) del FMI, la UE y el BCE. Con estos fondos el gobierno logró refinanciar una gran cantidad de deuda el 19 de mayo. Así, el FMI-UE-BCE tienen el control del gobierno griego. Esto significará un empeoramiento de la situación económica, porque los nuevos recortes llevarán la economía a una mayor recesión. ¡Los economistas dicen que Grecia puede perder entre 10 y 15 por ciento del PIB en los próximos dos años!
La resistencia
El nuevo gobierno del PASOK se formó a finales de 2009, y los sindicatos griegos decían que no convocarían una huelga contra un gobierno recién escogido. La GSEE está controlada por el PASOK, por supuesto. Dijo: “Tenemos que dar tiempo al nuevo gobierno, así que nada de huelgas”.
Los primeros signos de que las cosas no serían tan fáciles para el nuevo gobierno empezaron al día siguiente de las elecciones. Los estibadores de Pireo estaban en huelga antes de las elecciones en contra de la venta del puerto a COSCO, una empresa china. Hicieron huelga el día de las elecciones y continuaron durante una semana. El 17 de noviembre, la manifestación tradicional por el aniversario de la ‘revuelta politécnica’ contra la dictadura en 1973 fue enorme y estaba dominada por las consignas militantes del ala izquierdista. El 6 y 7 de diciembre, decenas de miles de personas salieron a la calle en Atenas y en todas las grandes ciudades con motivo del primer aniversario del asesinato del joven estudiante de secundaria Alexis Grigoropoulos, de 15 años, y también por la revuelta que le siguió y que conmocionó a Grecia en diciembre de 2008.
Los dirigentes sindicales sufrieron una revuelta en diciembre, cuando el gobierno presentó sus primeros recortes presupuestarios. Hubo una huelga el 17 de diciembre que casi se convirtió en una huelga general, aunque la GSEE no la convocó. Este fue el primer indicio de una revuelta desde abajo.
Fueron los sindicatos de profesores los que tuvieron la iniciativa de convocar una huelga. Esto ejerció presión sobre el ala izquierda de los sindicatos y el Partido Comunista, que emitió una convocatoria de huelga y contribuyó a calentar el ambiente. Después, los periodistas y los sindicatos de imprenta decidieron unirse a la huelga, y fue todo un éxito porque no hubo noticias de prensa o televisión el 17 de diciembre.
El 10 de febrero fue el turno de los funcionarios públicos. La federación de sindicatos de trabajadores públicos, que está controlada por el PASOK, convocó una huelga de 24 horas. Este fue el primer giro significativo de los sindicalistas partidarios del gobierno. La huelga tuvo tanto éxito que los sindicatos se vieron obligados a convocar una huelga general el 24 de febrero.
El gobierno y la UE habían acordado ya el primer ‘plan de estabilización’, que incluía la primera ronda de ataques. Trataba de decir: “Ignoremos su huelga”, y a principios de marzo anunció la reducción de las bonificaciones de Pascua, lo que produjo una huelga general el 11 de marzo.
Esta huelga fue enorme. La GSEE, que desde un inicio se opuso a las huelgas, informó de un 90 por ciento de participación –lo que significa que 3,8 millones de trabajadores se encontraban en huelga–. Las manifestaciones de ese día son las más grandes que nadie puede recordar (antes del ‘terremoto’ del 5 de mayo).
En total hemos tenido muchas huelgas generales y sectoriales. Por ejemplo, el 15 de abril no hubo transporte público en Atenas. Trabajadores de los autobuses, de trolebuses y tranvías... todos ellos dejaron de trabajar para asistir a las asambleas contra los planes del gobierno. Todos decidieron hacer huelga. La mayoría de los oradores exigieron una huelga de más de 24 horas. Los líderes prometieron una campaña coordinada de huelgas de 24 horas a todo el sector público. La gente en las asambleas estaba muy enfadada, y muchos rompieron la tarjeta de miembro del PASOK. Este fue un elemento clave para empujar a los dirigentes sindicales a llamar a la acción.
Los funcionarios públicos se declararon en huelga el 22 de abril. La Unión de Ingenieros de la Función Pública convocó una huelga de dos días el mismo día. Es interesante ver cómo se produjo esta huelga. A principios de enero, ingenieros funcionarios de la izquierda anticapitalista impulsaron la idea de crear un comité de huelga y tras ganar la votación en una asamblea general de la Unión. Hasta ese momento, la acción oficial consistía en tres horas de huelga una vez por semana. Entonces, el comité de huelga decidió proponer una escalada de la huelga para una nueva asamblea general, que se aprobó por abrumadora mayoría. El mismo tipo de acción se desarrolló, con la iniciativa de la izquierda anticapitalista, en algunos sindicatos de instituciones locales en torno a Atenas y entre los profesores. Todos estos, junto con enormes manifestaciones para el 1 de mayo, pusieron una gran presión a la Federación de funcionarios públicos (ADEDY) para convocar una nueva huelga junto con la GSEE el 5 de mayo.
La gente está muy enfadada con el fracaso del primer plan de estabilización y la participación del FMI. Había muchas ilusiones depositadas en la UE, pero la gente odia al FMI. Ahora están descubriendo que la UE es muy similar al FMI y ambos están atacando a los niveles de vida en Grecia.
Las huelgas generales de mayo reforzaron la tendencia de la gente a tomar medidas de forma independiente. Ha habido muchos días de acción desde diciembre y cada vez más secciones de los trabajadores están exigiendo un salto cualitativo. Un grupo de maestros temporales ocupó en mayo un canal de televisión nacional y manifestó su oposición a las reformas de educación del gobierno.
No es específico de Grecia
La crisis de la deuda no es específica de Grecia, no es un caso aislado. La crisis griega está conectada a la crisis más amplia y la cuestión de los tipos de interés al que los estados podrán refinanciar deudas es crucial.
El fracaso griego hará la crisis en Europa aún peor. El euro estará bajo presión y eso empeorará los problemas en Portugal, Irlanda y el Estado español –los países que, junto con Grecia, forman el llamado ‘PIGS’.
En términos de resistencia, hasta ahora Grecia ha ido a contracorriente. Podríamos encontrarnos ahora, sin embargo, en un punto de inflexión. El ejemplo griego puede servir de inspiración a los trabajadores en otros lugares.
Hay dos factores que explican el nivel actual de resistencia en Grecia. La primera es la experiencia de los anteriores casi diez años. Desde la campaña en Génova hasta el movimiento de huelga que destruyó el primer intento del PASOK de reducir las pensiones en 2001, las grandes manifestaciones contra la guerra en 2003, los diez meses de victoriosas ocupaciones universitarias en 2007, el movimiento de huelga contra el segundo ataque a las pensiones por parte del gobierno de derechas en el invierno de 2008, la revuelta de la juventud en diciembre del 2008, la lucha contra las manifestaciones racistas en el 2009.
En todas estas luchas, la izquierda anticapitalista ha estado presente. Y eso puede ser el segundo factor: tenemos una izquierda anticapitalista fuerte. Puede que no sea fuerte en las elecciones, pero en Grecia hay un mayor porcentaje que en otros países de votos a la izquierda en general. La izquierda está dividida, pero si sumamos los votos del Partido Comunista (KKE), SYRIZA y el anticapitalista ANTARSYA, juntos representan el 13-14 por ciento. La izquierda también sufre la actitud sectaria del KKE y la actitud conciliadora de SYRIZA, mientras ninguno de los dos no hacen nada en la práctica para construir la resistencia en los puestos de trabajo y se oponen a todas las huelgas. Pero dentro de esta izquierda, incluyendo a las bases de los partidos reformistas, así como del PASOK, encontramos fuertes secciones militantes y anticapitalistas, y eso es un factor importante.
Los anticapitalistas están organizando en muchos lugares de trabajo la resistencia y la lucha contra los ataques racistas. Había un espectacular contingente de trabajadores inmigrantes a la huelga general del 24 de febrero, y ahora han creado un sindicato de trabajadores inmigrantes. También demostraron su fuerza el primero de mayo. Esto se debe a la labor de los anticapitalistas no fue sólo espontáneo.
El PASOK se benefició en las elecciones del giro a la izquierda, pero ahora nos encontramos en una fase en la que este movimiento debe superar al PASOK por la izquierda. En eso estamos trabajando. A través de la organización de las huelgas y la lucha contra el racismo, tratamos de plantear una tercera dimensión de las reivindicaciones –no sólo tenemos que oponernos a los recortes, sino que nos tenemos que mover en una dirección anticapitalista; por ejemplo, debemos exigir la anulación de la deuda, la nacionalización de los bancos, más impuestos a los ricos, etc.
Esto es algo que hemos planteado desde el inicio de la crisis en 2007 y 2008. Ahora se está convirtiendo en parte del debate público en Grecia. Este será un elemento primordial cuando nos acerquemos al punto culminante de la lucha. Si se convierte en una crisis como la argentina de 1999-2002, tener una izquierda anticapitalista fuerte dentro de un movimiento de huelga será muy importante.
(SEK, la organización hermana de En lucha/En lluita en Grecia, participa actualmente en la coalición anticapitalista Antarsya)
Uns quatre milions de treballadors (un 93% de la força de treball) van participar a la cinquena vaga general a Grècia aquest any el passat dia 5 de maig. Aquestes van ser les manifestacions més grans des de l’any 1974, quan va caure la dictadura.
No només va ser impressionant la mida de les manifestacions; també ho va ser l’alt nivell de la militància. Milers de treballadors van escridassar el president de la Confederació General de Treballadors de Grècia (GSEE) per ser massa ‘tou’, quan va intentar parlar. Els vaguistes van resistir als provocadors atacs de la policia, que van intentar dividir la manifestació. Alguns centenars d’ells –principalment treballadors del sector elèctric i del transport– van intentar envair l’edifici del parlament mentre els diputats estaven discutint el programa d’austeritat proposat pel govern, la UE i l’FMI, i es van enfrontar amb la policia. L’eslògan més popular va ser el de “Desafiament! Vaga general permanent!”.
L’endemà, 6 de maig, desenes de milers de persones van envoltar el parlament, mentre els diputats votaven el ‘pla d’estabilitat’ (on Papandreu va haver d’expulsar tres dels seus ministres perquè es negaven a votar les mesures). Això va passar tot i els esforços dels diferents governs per aplacar el moviment després de la mort de tres treballadors de la banca Marfin durant la manifestació del dia anterior.
Després, el 20 de maig, va seguir una nova vaga general, aquesta vegada contra el nou projecte de llei que intenta retallar les pensions i augmentar l’edat de jubilació. La vaga va ser igual d’exitosa, tot i que les manifestacions van ser menors.
Les mesures d’austeritat
La delegació de l’FMI, la Unió Europea (UE) i del Banc Central Europeu (BCE) va arribar a Atenes el 21 d’abril. El servei de bombers, hospitals, autoritats locals i els mestres estaven en vaga aquell dia.
Ja hem tingut una onada de retallades en els salaris i bonificacions del sector públic. El nou programa d’estabilització decidit conjuntament per la UE, l’FMI i el govern del PASOK han fet la situació molt més dura. Els atacs a la classe treballadora es poden desglossar en cinc components:
En primer lloc hi ha els salaris en el sector públic, amb una reducció del 20% en tot tipus de bonificacions. Això va ser a principis d’any i va provocar les primeres vagues el febrer i març. Després van venir les noves retallades, en aquesta ocasió de pagues extra, corresponents a més de dos salaris en un any. En realitat, la reducció dels salaris reals és molt més gran, si es considera que ja hi ha un congelació dels últims dos anys i d’acord amb el pla de la UE i l’FMI hi haurà una congelació salarial per als pròxims tres anys.
La reducció dels salaris en el sector privat és una mica més petita, però segueix sent força elevada, especialment en els bancs i les empreses d’economia mixta privatitzades com l’electricitat, aigua, telecomunicacions, correus, etc. L’FMI va insistir en una reducció en el salari mínim, que en l’actualitat se situa en 750€, però al final ho va deixar córrer, almenys de moment.
En segon lloc, hi ha els canvis en allò que anomenen “flexibilitat del mercat laboral”. D’acord amb l’anterior llei, els caps no podien fer fora més d’un 2% de la seva força laboral a les empreses amb més de 20 treballadors. Això es va augmentar a un 4 per cent. Al mateix temps hi ha una retallada gran en la indemnització en cas que algú sigui acomiadat. Prop de 220.000 persones van perdre els seus llocs de treball l’any passat, d’una població activa total de 4’2 milions, amb un atur oficial just per sobre del 10 per cent. L’FMI ha dit que els salaris han de ser devaluats entre un 15 i un 20 per cent.
En tercer lloc, hi ha les pensions. El ‘programa d’estabilitat’ fa treballar la gent fins als 67 anys, quan fins fa poc es podien jubilar als 60. També canvia la manera de calcular les pensions. Fins fa poc podies rebre el 80 per cent del teu salari. Abans de les noves mesures era el 70 per cent, i la nova retallada el redueix addicionalment d’un 10 a un 15 per cent.
En quart lloc, tenim les privatitzacions, començant amb la privatització de les empreses d’aigua i ferrocarrils. Volen guanyar entre 5 i 6 mil milions d’euros per la venda d’empreses estatals.
I el cinquè punt es tracta de retallades i fusions entre les autoritats locals. Aquestes són presentades com a una reforma democràtica, però el govern espera estalviar molts diners mitjançant la supressió dels serveis de les autoritats locals i al mateix temps desfer-se d’entre 30 i 40 mil treballadors amb contracte. Està estimat que unes 6.000 empreses municipals desapareixeran, i també l’ajuda als pensionistes de vellesa i de cura de nens.
Ningú a Grècia no es creu les proclames dels ministres del PASOK que aquestes mesures són de caràcter temporal o que faran sortir l’economia de la crisi. La primera cosa a entendre és que la crisi és intractable. Fa gairebé vuit mesos des que la crisi a Dubai va disparar el pànic sobre el deute grec. En tot aquest temps, el govern grec, la UE, el BCE i l’FMI han estat dient que tenen la crisi sota control. Primer van dir que un pressupost ajustat calmaria els mercats. Després van dir que acordar un pla d’estabilització amb la UE calmaria els mercats.
Cada vegada que anuncien un pla, els mercats li donen la benvinguda, el mercat de valors creix durant un parell de dies i després torna la crisi. És una crisi llarga, prolongada i els atacs neoliberals d’aquestes institucions no han pogut resoldre el problema.
Ara ens trobem en un punt on se suposa que Grècia serà rescatada per l’ ‘ajuda’ comuna (és a dir, els nous i cars préstecs) de l’FMI, la UE i el BCE. Amb aquests fons el govern va aconseguir refinançar una gran quantitat de deute el 19 de maig. D’aquesta manera, l’FMI-UE-BCE tenen el control del govern grec. Això significarà un empitjorament de la situació econòmica, perquè les noves retallades conduiran encara més l’economia en la recessió. Els economistes diuen que Grècia pot perdre entre 10 i 15 per cent del PIB en els propers dos anys!
La resistència
El nou govern del PASOK es va formar a finals de 2009, i els sindicats grecs deien que no convocarien una vaga contra un govern acabat d’escollir. La GSEE és controlada pel PASOK, per descomptat. Aquesta va dir: “Hem de donar temps al nou govern, així que res de vagues”.
Els primers signes que les coses no serien tan fàcils per al nou govern van començar l’endemà de les eleccions. Els estibadors de Pireo es trobaven en vaga abans de les eleccions en contra de la venda del port a COSCO, una empresa xinesa. Van fer vaga el dia de les eleccions i van continuar durant una setmana. El 17 de novembre, la manifestació tradicional per l’aniversari de la ‘revolta politècnica’ contra la dictadura l’any 1973 va ser enorme i estava dominada per les consignes militants de l’ala esquerrana. El 6 i 7 de desembre, desenes de milers de persones van sortir al carrer a Atenes i a totes les grans ciutats amb motiu del primer aniversari de l’assassinat del jove estudiant de secundària Alexis Grigoropoulos, de 15 anys, i també per la revolta que li va seguir i que va commocionar Grècia el desembre del 2008.
Llavors els dirigents sindicals van patir una revolta el desembre, quan el govern va presentar les seves primeres retallades pressupostàries. Hi va haver una vaga el 17 de desembre que gairebé es va convertir en una vaga general, tot i que la GSEE no la va convocar. Aquest va ser el primer indici d’una revolta des de baix.
Van ser els sindicats de professors els que van tenir la iniciativa de convocar una vaga. Això va exercir una pressió sobre l’ala esquerrana dels sindicats i el Partit Comunista, que va emetre una convocatòria de vaga i va contribuir a escalfar l’ambient. Després, els periodistes i els sindicats d’impremta van decidir unir-se a la vaga, i va ser tot un èxit perquè no hi van haver notícies de premsa o televisió el 17 de desembre.
El 10 de febrer va ser el torn dels funcionaris públics. La federació de sindicats de treballadors públics, que està controlada pel PASOK, va convocar a una vaga de 24 hores. Aquest va ser el primer gir significatiu dels sindicalistes partidaris del govern. La vaga va tenir tant d’èxit que els sindicats es van veure obligats a convocar una vaga general el 24 de febrer.
El govern i la UE havien acordat ja el primer ‘pla d’estabilització’, que incloïa la primera ronda d’atacs. Intentaven dir: “Ignorem la seva vaga”, i a principis de març va anunciar la reducció de les bonificacions de Pasqua, fet que va produir una vaga general l’11 de març.
Aquesta vaga va ser enorme. La GSEE, que des d’un inici es va oposar a les vagues, va informar d’un 90 per cent de participació –la qual cosa significa que 3’8 milions de treballadors es trobaven en vaga–. Les manifestacions d’aquell dia són les més grans que ningú no pot recordar (abans del ‘terratrèmol’ del 5 de maig).
En total hem tingut moltes vagues generals i sectorials. Per exemple, el 15 d’abril no hi va haver transport públic a Atenes. Treballadors dels autobusos, treballadors de troleibusos i tranvies... tots ells van deixar de treballar per assistir a les assemblees contra els plans del govern. Tots ells van decidir fer vaga. La major part dels oradors van exigir una vaga de més de 24 hores. Els líders van prometre una campanya coordinada de vagues de 24 hores a tot el sector públic. La gent a les assemblees estava molt emprenyada, i molts van trencar la targeta de membre del PASOK. Aquest va ser un element clau que va empènyer als dirigents sindicals a cridar a l’acció.
Els funcionaris públics es van declarar en vaga el 22 d’abril. La Unió d’Enginyers de la Funció Pública va convocar una vaga de dos dies el mateix dia. És interessant veure com es va produir aquesta vaga. A principis de gener, enginyers funcionaris de l’esquerra anticapitalista van impulsar la idea de crear un comitè de vaga i després guanyar la votació en una assemblea general de la Unió. Fins a aquell moment, l’acció oficial consistia a tres hores de vaga una vegada per setmana. Llavors, el comitè de vaga va decidir proposar una escalada de la vaga per a una nova assemblea general, la qual es va aprovar per aclaparadora majoria. El mateix tipus d’acció es va desenvolupar, amb la iniciativa de l’esquerra anticapitalista, en alguns sindicats d’institucions locals al voltant d’Atenes i entre els professors. Tots aquests, juntament amb enormes manifestacions per l’1 de maig, van posar una gran pressió a la Federació de funcionaris públics (ADEDY) per convocar una nova vaga juntament amb la GSEE el 5 de maig.
La gent està molt enfadada amb el fracàs del primer pla d’estabilització i la participació de l’FMI. Hi havia moltes il•lusions dipositades en la UE, però la gent odia l’FMI. Ara estan descobrint que la UE és molt similar a l’FMI i tots dos estan atacant els nivells de vida a Grècia.
Les vagues generals de maig van reforçar la tendència de la gent a prendre mesures de forma independent. Hi ha hagut molts dies d’acció des del desembre i cada cop més seccions dels treballadors estan exigint un salt qualitatiu. Un grup de mestres temporals va ocupar el maig un canal de televisió nacional i van manifestar la seva oposició a les reformes d’educació del govern.
No és específic a Grècia
La crisi del deute no és específica de Grècia; no és un cas aïllat. La crisi grega està connectada a la crisi més àmplia i la qüestió dels tipus d’interès al qual els estats podran refinançar deutes és crucial.
El fracàs grec farà que la crisi a Europa sigui pitjor encara. L’euro estarà sota pressió i això empitjorarà els problemes a Portugal, Irlanda i l’Estat espanyol –els països que, juntament amb Grècia, formen els anomenats ‘PIGS’.
En termes de resistència, fins ara Grècia ha anat a contracorrent. Podríem trobar-nos ara però, en un punt d’inflexió. L’exemple grec pot actuar com una inspiració per als treballadors a altres llocs.
Hi ha dos factors que expliquen el nivell actual de la resistència a Grècia. La primera és l’experiència dels anteriors gairebé deu anys. Des de la campanya a Gènova fins al moviment de vaga que va destruir el primer intent del PASOK de reduir les pensions el 2001, les grans manifestacions contra la guerra el 2003, els deu mesos de victorioses ocupacions universitàries el 2007, el moviment de vaga contra el segon atac a les pensions per part del govern de dretes l’hivern del 2008, la revolta del jovent el desembre del 2008, la lluita contra les manifestacions racistes el 2009... En totes aquestes lluites, l’esquerra anticapitalista hi ha estat present.
I això pot ser el segon factor: tenim una esquerra anticapitalista forta. Pot ser que no sigui forta a les eleccions, però a Grècia hi ha un major percentatge que a d’altres països de vots a l’esquerra en general. L’esquerra està dividida, però si sumem els vots del Partit Comunista (KKE), SYRIZA i l’anticapitalista ANTARSYA, plegats representen el 13-14 per cent. L’esquerra també pateix l’actitud sectària del KKE i l’actitud conciliadora de SYRIZA, mentre cap dels dos no fan res a la pràctica per construir la resistència en els lloc de treball i s’oposen a totes les vagues. Però dins aquesta esquerra, incloent les bases dels partits reformistes, així com del PASOK, hi trobem fortes seccions militants i anticapitalistes, i això és un factor important.
Els anticapitalistes estan organitzant a molts llocs de treball la resistència i la lluita contra els atacs racistes. Hi havia un espectacular contingent de treballadors immigrants a la vaga general del 24 de febrer, i ara han creat un sindicat de treballadors immigrants. També van demostrar la seva força el primer de maig. Això es deu a la tasca dels anticapitalistes, no va ser només espontani.
El PASOK es va beneficiar a les eleccions del gir a l’esquerra, però ara ens trobem en una fase en què aquest moviment ha de superar el PASOK per l’esquerra. En això estem treballant. A través de l’organització de les vagues i la lluita contra el racisme, tractem de plantejar una tercera dimensió de les reivindicacions –no només hem d’oposar-nos a les retallades, sinó que ens hem de moure en una direcció anticapitalista; per exemple, hem d’exigir l’anul•lació del deute, la nacionalització dels bancs, més impostos als rics, etc.
Això és una cosa que hem plantejat des de l’inici de la crisi el 2007 i 2008. Ara s’està convertint en part del debat públic a Grècia. Aquest serà un element cabdal quan ens acostem al punt culminant de la lluita. Si es converteix en una crisi a l’escala de l’Argentina en el període 1999-2002, el fet de tenir una esquerra anticapitalista forta dins un moviment de vaga serà molt important.
(SEK, l'organització germana d'En lluita/En lucha  a Grècia, participa actualment  dins la coalició anticapitalista Antarsya)
| Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago) | |
| Microdonación de 2 euros | Donación de importe libre |






