Reconozco que mi expectación y mi nerviosismo eran notables, la 25ª edición de los premio Goya venía precedida de una polémica de grandes dimensiones que amenazaba con hacer tambalear el endogámico mundillo cinematográfico patrio. El morbo estaba servido, Alex de la Iglesia presidente de la academia, había abierto la caja de los truenos y se posicionaba abiertamente en contra de la ley Sinde, tras dialogar con cientos de internautas y conocer de primera mano la otra versión del conflicto.  Tras la gala, me siguen asaltando ciertas dudas: ¿Los pechos de Carolina Bang son de verdad o de pega? ¿Por qué las películas de Julio Médem continúan obteniendo candidaturas? ¿Qué produce más grima, Leire Pajín con traje de noche o levantando el puño bajo los acordes de la Internacional? ¿Existe vida más allá de la saga Trueba o la saga Bardem? ¿A qué lumbreras se le ocurrió premiar El discurso del rey en detrimento de La cinta blanca como mejor película europea? ¿Qué fuman los miembros de la Academia?
«El cine se muere», grita su industria; «agoniza» dice la española. No me extraña en absoluto si la industria se limita a perpetuar un modelo de producción basado en la herencia congénita y algún tipo de sangre azul propia de artistas que enchufan en la industria hasta al primo más lejano, pero la endogamia carnal de nuestra camarilla de artistas (o carteristas, como gritaban las masas a la entrada) es otro debate del que habrá que dar cuenta algún día. La gala nos dejó apuntes muy interesantes.
Mientras en la entrada de la alfombra roja se apretaban los jóvenes internautas para protestar contra la ley Sinde y la página de Facebook de TVE censuraba el bloqueo a la que era sometida por miles de activistas, esos que dicen morirse de hambre desfilaban con sus trajes de diseño y sus joyas de alta alcurnia. «Te queda muy bien el vestido», comentaba un paparazzi. «Gracias, Carolina Herrera estará muy contenta», respondió la ex presidenta de la Academia y actual muerta de hambre, Aitana Sánchez Gijón. Algo parecido a cuando esa intérprete del mundo de la canción llamada Rosario Flores (lo de la endogamia no sólo es en el cine) berreaba a los cuatro vientos aquello de «nos morimos de hambre!!», ataviada con un bolso de Prada. El desfile de máscaras no se hizo esperar; la máscara de Belén Rueda, la máscara de Ana Belén (ataviada con un vestido rojo, quizá para recordar que alguna vez fue comunista), la máscara de Marisa Paredes… La parada de las momias desfilaba bajo los flashes y nos hacía recordar lo patético que resulta el ver cómo profesionales del sector, expulsadas del mercado sexual, estiran su piel hasta límites inconcebibles, mercantilizando su endeble cuerpo a la espera de la llamada de algún productor que las saque del dique seco. Desfile grotesco de pequeñas aspirantes a Glorias Swanson en El Crepúsculo de los dioses que olvidan o no quieren asumir lo cruel del mundo de la farándula y el celuloide: Alex de la Iglesia con su discurso, las puso a todas en su sitio. El director vasco se ha ganado a pulso, el cariño de la mal llamada «comunidad internauta», eufemismo tramposo que enmascara a duras penas lo que los marxistas tradicionales siempre llamamos pueblo llano o masas.
«Dicen que he provocado una crisis. Crisis, en griego, significa "cambio". Y el cambio es ACCION. Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado». […]  «Sólo ganaremos al futuro SI SOMOS NOSOTROS LOS QUE CAMBIAMOS, los que innovamos, adelantándonos con propuestas imaginativas, creativas, aportando un NUEVO MODELO DE MERCADO que tenga en cuenta a TODOS los implicados: Autores, productores, distribuidores, exhibidores, páginas web, servidores, y usuarios. Se necesita una crisis, un cambio, para poder avanzar hacia un nueva manera de entender el negocio del cine». Bravo Alex.
Como estudiante de comunicación audiovisual que soy no es que me guste el cine, es que sencillamente lo adoro y es uno de los leitmotiv de mi existencia, y mentiría si dijera que en un futuro no me encantaría dedicarme de alguna u otra manera al maravilloso mundo del celuloide.  Puedo asegurarle a la ministra González Sinde que me apasiona ir a las salas de cine y disfrutar de una película en pantalla gigante y con un equipo de sonido de esos que te envuelven hasta hacerte soñar (de eso va el cine), de veras que lo prefiero a descargar una película para posteriormente visionarla en la menuda y aséptica pantalla de  mi PC portátil. Pero mi economía (y la de muchos internautas ninguneados por ese hatajo de millonarios) no me permite ir al cine todas las semanas. No deja de ser irónico que se nos exija visitar las salas de cine mientras abaratan el despido, nos hacen trabajar hasta los 67 años y nos reducen la pensión, y un gobierno supuestamente progresista se rinde a la religión de los mercados. El ejercicio de hipocresía es excelso.
Mi pasión por el séptimo arte es tal y mi necesidad tan acuciante, que inevitablemente me  veo en la necesidad de descargar films y reservar los 7,50 euros de la entrada para películas concretas, cuya visión en grandes salas se me hace una necesidad casi biológica (Avatar, Celda 211, La cinta blanca, Balada triste de trompeta…) Esos mismos a los que los Bardem y los Trueba nos llaman ladrones, somos los mismos que vamos a ver sus películas ¿o son tan ingenuos que piensan que al cine sólo va una reducida élite que carece de conexión a Internet y nunca baja una película por principios? ¿Son gilipollas? Mucho me temo que sí.
Un nuevo modelo de mercado puede ser reducir el precio de las entradas. En plena crisis económica y con más de medio millón de familias en las que no entra ningún ingreso, unas cifras de paro juvenil que dan pavor y una precariedad en el mundo del trabajo propia de la Inglaterra del siglo XIX, la cultura se ha convertido en un bien escaso al que sólo una elite reducida puede tener acceso: el cine en sala se ha convertido en el privilegio de unos pocos, véase funcionarios, pequeños burgueses y profesiones liberales (de la gente que va al teatro mejor ni hablamos). La paradoja es demoledora: el cine, el arte de masas, sencillamente carece de ellas. Pero a seudo-comunistas como la saga Bardem y a seudo-cineastas de tercera como González Sinde les importa un comino y nos llaman ladrones, el mensaje que a duras penas disfrazan es claro: el que quiera disfrutar de la cultura que la pague, el que no que se joda y mire programas basura en la tele que son gratis. La ecuación es sencilla y apela al sentido común más básico: bajando el precio de las entradas las masas volverían al cine pero claro, bajo este supuesto, los ingresos se reducirían notablemente y Aitana Sánchez Gijón no podría desfilar bajo los flashes de la alfombra roja con su modelo exclusivo de Carolina Herrera, tendría que conformarse con uno producido en serie de El Corte Inglés.
Y por más que les irrite, las masas han movido ficha y la pelota está en el tejado de la industria: ¿cómo se puede augurar la muerte del cine mientras estrellas como Julia Roberts cobran 30 millones de dólares por película? Mucho me temo que el cine seguirá su curso, lo que sucede es que si Julia Roberts (o Bardem o Penélope Cruz) quieren seguir trabajando, tendrán que bajar sus honorarios hasta que sean compatibles con las nuevas reglas del juego. Algunos como Alex de la Iglesia se han dado cuenta de la jugada y son los primeros en adaptarse, otros, anclados en su divinidad, se convertirán en esperpénticas Glorias Swanson que no supieron adaptarse al cine mudo, en este caso a las nuevas tecnologías, y terminarán mendigando flashes y luces desde sus ostentosas mansiones de Miami alejadas del mundo real, añorando tiempos mejores.
No podría despedir este artículo sin mencionar la profunda decepción que supuso el comprobar que los artistas, tan radicales y participativos en denunciar la presencia de nuestras tropas en Irak, guardaron espectral silencio frente a las criminales reformas de tipo laboral que el ejecutivo de Zapatero ha arrojado contra la clase trabajadora, de la misma forma callaron (como las putas de lujo mantenidas que son) ante la presencia de nuestras tropas en Afganistán. A diferencia de Roma, el signo de la ceja sí que paga a los traidores. ¿Dónde estaban los Bardem, los Juan Diego, los Juan Diego Boto, los León de Aranoa, los Luis Tosar y compañía para enarbolar la bandera de los desposeídos? Progres de salón, se os ve el plumero. De la Iglesia sin tanta retórica seudo-marxista es mucho más revolucionario que todos vosotros juntos, tanto en lo ético como en lo estético.
Por último y como viene siendo costumbre, patético el eterno complejo frente a la industria norteamericana mediante las gracietas sin gracia como qué pasaría si Lope fuera El señor de los Anillos. En lugar de lamentarse y lloriquear como colegialas, deberíamos plantearnos una política cultural fuerte, en la línea de Jack Lang en Francia y no la de una ministra de orejas prominentes que para tan poco le sirven, al margen de para atentar contra el buen gusto.
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#1.- .
Zagales de la Mazorka|14-02-2011 16:12
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De la Iglesia y Nega presidentes.
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#2
J.Palmer|14-02-2011 16:54
Hola
Me gusta el cine. Y me ha gustado el artículo.
Destaco esta frase "...patético el eterno complejo frente a la industria norteamericana..."  y es que en la tierra del botijo, en la tierra en la que llaman ÑBA a lo que en otro sitio denominan NBA,  todo es así, tal y como corresponde  a quien se pasa la vida mirando de reojo, murmurando, y enverdeciendo de envidia rabiosa a cada éxito de los demás.. o a cada mero esfuerzo.
En ese sentido, estimo que si los premios del celuloide español se denominan "Goya" (y no Buñuel o Berlanga, por ejemplo) se debe a que el apellido del ilustre precursor del impresionismo -o al menos, uno de los precursores-  es  rima asonante de "Oscar", y a algún cantamañanas que vive de los presupuestos le pareció una idea fantástica.
Y como lo estimo, lo escribo.
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#4.- El payaso de la bofetadas recibió un golpe traicionero, el cine se volvió realidad.
ñapa es|14-02-2011 17:43
Si señor, lo mejor el discurso de Alex de la Iglesia.
Y porqué, porqué no se calificó "Entre lobos", tal vez da grima ver como se vende un niño a un señorito andaluz en la segunda mitad del siglo XX, hace tres dias. Como la guardia civil mataba a gente e incluso al hermano le hacia creer que habian sido los rojos, los maquis. 
Que gran actor Barden, un goya por hacer de "pistolero" de top mantas y en la vida real machacandolos, apoyando al babas de Alejandro Sanz.
Que bonito y que bien huele la peste.
En un momento pensé que el payaso de las bofetadas de "Balada Triste de Trompeta" iba a salir a repartir justicia, por que cuando salí del cine de ver la pelicula tuve la impresión de que la pelicula no había acabado, que vivia su continuación en la vida real, si pensé esto está aquí.  Pero no, solo salió el actor diciendo que para el no habia nada, como la vida real le tiene reservado al payaso de las bofetadas, un golpe. Como la vida real.
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#5.- Cíne de coca-cola sin palomitas
Belsebú|14-02-2011 18:06
Teniendo en cuenta que el qué suscribe el interesante artículo es un rapero, se nota su benevolencia al mancillar la gran película de Wilder con obras de consumo o de usar y tirar como las de Celda 211, Avatar, El discurso del rey, Balada o la de Bollaín por poner un ejemplo. Creo que se magnifica a un Alex de la Iglesia que solo es algo más decente y más avispado que el resto.  Estamos ante la consumación de la gran ola de idiotización que recorre el mundo, fruto del consumismo capitalista  y cuyo exponente se aprecia en el arte. No hay ideas, solo se copia y mal por cierto. Como la mala e innecesaria versión de la película de Hathaway que realizan los Coen. O la Red o El discurso o The twelve o la del realizador de escocés sobre un boxeador bostoniano por no hablar de Toy Story3 todas mediocres películas, candidatas a los Oscar. El cine yanqui está igual de mal. Solo se salva la cinta independiente triunfadora en Sundance.
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#6
14-02-2011 18:25
El arte es el mejor reflejo de la época en que se realiza. Y si el arte con honrisimas excepciones es hoy sobre todo consumo y mediocridad.....
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#7
Rafael Pessini|14-02-2011 19:20
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#8.- de acuerdo, Nega
Sol Soto|14-02-2011 20:35
Tienes toda la razón, Nega.Mira,resulta que el Goya de los cortos se lo llevó una gente para la que estuvimos currando gratis,por supuesto, como siempre ocurre en los cortos, en Sept.de 2009.Les buscamos las localizaciones,les comimos el coco a los del Centro Comercial Bulevar de Getafe mi compa que es atrezzista se enrrolló currando 3 días "a donorum",liamos a mogollón de gente...¡Vamos! que si no es por nosotros eso no sale! Y la muy cabrona no dió ni las gracias!Se les sube el Goya antes de cogerlo.Ahora andamos como puta por rastrojo con la nueva de Alex,que es muy majo y paisano mío,pero ha puesto la peliLa chispa de la vida"en manos de una productora que es el enemigo de los currelas::Les debe el sueldo a mogollón de técnicos de hace más de un año.Es el Sr.Andrés Vicente Gómez, marido de la Sña.Concha G.Campoy, un sinvergüenza, que habíamos en TACE(Técnicos Audiovisuales y Cinematogr´ficos del Estado)pedir que NO se le le dé una subvención a ningún productor que deba los sueldos de anteriores rodajes. Pero mi querido paisano, Alex ha pillado esta peli con ellos.Se llaman "ALFRESCO ENTERPRICES"y explotan a muchos trabajadores,porque a otros les pagan que te cagas,La "Balada tristre de trompeta" la hicimos con "TORNASOL"y pagaron y tal, que eso ya es mucho. Querido Nega,cuando queráis os cuento más cosas de este celuloide "español",porque os aseguro que hay mucho progre con fondo de facha.Y no lo digo por Alex,que conste.
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#9.- bravo
Basiri|14-02-2011 22:34
Enhorabuena por el artículo.
  No podría estar más de acuerdo con lo que has dicho.
Un saludo!
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#10.- ¡Oiga!
José|15-02-2011 02:47
De la evangelización de América, de la Madre Patria y de que también queremos quitarles la lluvia parece que se habla poco ¿no?
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#11.- vaya con Nega
Sanchez desde Cadiz|15-02-2011 10:23
Vaya peliculas que te molan, Nega, y dices que adoras el cine (el bueno, supongo), citando mamarrachadas como La Balada trompetera o el Ava Tar, verdadero monumento a la industria de la destruccion del cine (Ava Gardner era mil veces mejor ¿agarras el simil?). No te metas a critico cinematografico que te quedas en el portal. A mi lo que diga el de la Iglesia me da lo mismo, como lo que la Sinde quiera imporner, porque no es ella sino su partido (obedeciendo los consejos de quienes se forran con la estupidez humana) quien ordena y manda. Lo bueno del ir al cine no es soñar, que es de ingenuos, sino a comprobar si sigue habiendo cojones y ovarios en el mundo para, desde una historia solida y una narracion in crescendo, decirnos que este regimen produce más miseria que héroes. ¿Cine bueno? Claro: El mundo sigue (Fernan Gomez),   El Gran Carnaval (Billy Wilder), Senderos de Gloria, Doctor Strangelove, Espartaco (Stanley Kubrik), La Gran ilusion (Renoir), Salo (Pasolini), etc etc etc etc
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#12.- ¨¨
Nega|15-02-2011 10:59
No creas que me deslumbras poniendo cuatro títulos míticos (por cierto poner El gran carnaval de Wilder teniendo otros títulos como Perdición, El apartamento o El crepúsculo de los dioses te delata...) La función del cine es la de hacernos soñar no la de decirnos que este régimen produce más miseria que héroes, si no entiendes esto, no entiendes nada: el cine es una industria, la industria de los sueños. En ningún momento he dicho que esas películas me molen, he dicho que crean ciertas expectativas en mí y son de las que voy a ver a una gran sala, que me gusten o no, es otro debate y yo no lo he opinado en esa sentido. Tampoco entiendo por qué una buena película debe tener una historia sólida y una narración in crescendo, con ello eliminas la vanguardia, para empezar. Pero gracias por el consejo laboral y dedidme dónde o no debo buscar mi futuro.
Por cierto, supongo que Ava Gadner no era un verdadero monumento hijo del sistema de estudios, hacía cine socialista de vanguardia ¿no?
Belsebú: no equiparo el cine actual con una obra magna como El crepúsculo de los dioses, sólo pongo el ejemplo de Gloria Swanson, como diva del cine mudo que no supo o no quiso adaptarse a las nuevas tecnologías (el cine sonoro) como analogía de los que hoy se empeñan en no adaptarse al nuevo paradigma; internet.
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#13.- coletillas y muletillas que hay que desterrar
BATDELSAL|15-02-2011 11:34
Estoy de acuerdo con la mayor parte del escrito de Nega (LCDM) aunque en la frase "el cine en sala se ha convertido en el privilegio de unos pocos, véase funcionarios, pequeños burgueses y profesiones liberales ..." se nota que no tiene ni puñetera idea de lo que es un funcionario (lo que son la inmensa mayoría de ellos),  y de cuales son sus retribuciones. Si estamos todos de acuerdo en que debemos denunciar y desterrar de la práctica política encaminada al cambio social  la desinformación que emana de los medios del sistema, no reproduzcamos coletillas y muletillas de las que desconocemos su realidad. Cualquier ciudadano del Estado español puede tener acceso al Boletín Oficial del Estado y comprobar lo que gana un funcionario medio (que no llega a las categorías de jefe o similares) y conocer de primera mano que el término mileurista está plenamente justificado. Si la frase del texto fuera algo así como "... vése funcionarios de alto nivel, pequeños burgueses y profesionales liberales  ..." , nadie se llamaría a engaño. Otra cosa  sería si hablásemos de conciencia  de clase  o de ideología dominante o de conservadurismo político.
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#14.- ya era hora
15-02-2011 13:33
Muy buen articulo.  Se necesitaba que alguien escribiera un artículo como  éste y que De la Iglesia  criticase las medidas de Sinde  ¿Nadie de ha ido al cine y se ha encontrado la sala medio vacia o vacia entera? Algo falla. Precios, tipo de películas...la industria cinematográfica española pierde, pero mientras unos vayan con trajes de Gucci o Carolina Herrera, lo siento, pero no pueden quejarse.
Al #13, no se trata de meter a todos los funcionarios en el mismo saco,está claro, pero cuando quieras ir al cine cobrando 700 euros (y dándome con un canto en los dientes) en empresa privada, a lo mejor no ves tan mal la posibilidad de la decarga en el portátil (por supuesto normal, nada de premium)
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#15.- Allegro non troppo (Not too much happy)
15-02-2011 13:34
http://www.youtube.com/watch?v=g4s1nhlCMMI
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#16.- .
Guillermo|15-02-2011 14:46
Nega, aunque estoy bastante de acuerdo con tu análisis (a pesar de no compartir el mismo ideario político), creo que igual confundes actriz con personaje y que cuando dices "Gloria Swanson" deberías decir "Norma Desmond", ya que precismente la soberbia interpretación que hace Swanson del personaje de Norma Desmond indica que sí se adaptó del cine mudo al sonoro. Otra cosa es que no quisiera seguir actuando o que, simplemente, el star system ya no la quisiera a ella. Auque pueda haber muchos paralelismos (que los hay) entre la historia que cuenta "Sunset Boulevard" y la realidad, conviene no confundirlas. Saludos.
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#17.- Gran artículo NEGA!
Horacio|15-02-2011 18:11
Mereces alguna clase de premio que todavía no se inventó.
Fantástico lo de "Tenemos hambre!" 
Y más lo de la corte progresista que se olvida del salario de sus espectadores...
Además de todo, está muy bien escrito. 
Aguante Nega!
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#18.- Me gusta Nega y los debates que genera
Sr. Botijo|15-02-2011 20:21
1º. Al igual que otro miembro del debate, no me ha gustado lo de funcionario. Él ha dado razones económicas que echan por tierra ese supuesto privilegio, no sólo entre Aux. Admvo., sino incluso en el grupo A o B.
Además, ni siquiera gran parte de los funcionarios son fijos (contratados administrativos, interinos, etc.), por tanto ni siquiera saben si van a seguir currando. Ni siquiera saben que tendrán 1.000 euros fijos para dejar 7 por semana en el cine.
2º. España no es un país de botijo, como difame otro compañero debatidor, sino un país de plástico. ¡Triste botijo ya perdido, lo bien que refrescaba el agua sin consumo energético!
3º. Nega estás haciendo mella con tus críticas. Me gustan. Hay que deslegitimar el status quo con la crítica y la batalla ideológica.
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#19.- Wnas Nega
david|16-02-2011 16:10
bueno como siempre de 10. ¿Porke todo lo que escribes y rapeas es tan bueno?
Gran articulo.
Que opinion tienes de balada triste de trompeta???a mi me encanto a pesar de las criticas negativas que recibio, muy trangesora y original nose merece q la metas en una de tus letras??
un saludo crack 
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#20.- casi de acuerdo
lendrix|18-02-2011 13:13
Solo no estoy de acuerdo en mezclar funcionariado, y burguesia. La limpiadora del centro social donde trabajo es funcionaria,  tiene un salario de  850€ al mes (trienio incluido), tiene dos hijos, tiene un marido en paro y según el firmante es una pequeña burguesa, pertenece a esa elite que aun puede ir al cine semanalmente. Me cansa la criminalización del funcionariado, me cansa muchisimo.
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#21.- Más cine, menos superestrellas.
Carlos|20-02-2011 16:42
Tal y como dice Nega ya estamos hartos de tanto artista de etiqueta que denuncia que se "muere de hambre" mientras luces todo tipo de lujos en su indumentaria. ¿Qué fue de aquello de no querer parecerse  a los Oscar?
Yo soy de Burgos y aquí solo quedan 2 cines. Supongo que es porque la gente no acude mucho al cine, pero la buena pregunta es precisamente por qué  la gente no acude al cine.
Aprovechando que veo varios comentarios defensores del funcionariado (con los que estoy de acuerdo), tengo que decir que tampoco todos los profesionales liberales son burgueses. Mi padre es profesional liberal y puedo asegurar que en mi casa de lujos pocos, y curra de lunes a domingo, y de vacaciones poco.
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