Antes del primero de enero de 2009 entra en su etapa final uno de los juicios más importantes de Estados Unidos en los últimos 40 años, sin que la mayoría de los estadounidenses se dé cuenta de que lo que está en juego es la integridad misma de su sistema judicial y de sus derechos civiles ante los tribunales. 
Esa es la opinión de Leonard Weinglass, quien protagonizó algunos de los juicios más espectaculares de la historia del país que está a punto de gobernar Barack Obama.
Weinglass fue defensor de los izquierdistas del Symbionese Liberation Army, los secuestradores de Patty Hearst, nieta del magnate de la prensa William Randolph Hearst. También de Daniel Ellsberg, quien contribuyó a la caída del presidente Richard Nixon al filtrar en 1971 los documentos del Pentágono sobre la historia oculta de la Guerra de Vietnam, y de muchos otros personajes cuyos dramas dejaron huella en la vida de ese país y de otras naciones. Como México, pues asesoró a la familia de Mario Aburto, el hombre acusado de asesinar al candidato presidencial Luis Donaldo Colosio.
En este caso defiende a cinco cubanos que se infiltraron con nombres falsos en las filas de agrupaciones paramilitares de cubano-estadounidenses en Miami a las que la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas les atribuyó atentados perpetrados en La Habana a fines de la década pasada.
Si bien este juicio provocó en Miami manifestaciones de opositores al régimen cubano que exhibieron horcas frente a los tribunales exigiendo que se colgara a los acusados, así como editoriales en la prensa local que pedían atacar a Cuba para posteriormente enjuiciar a su líder Fidel Castro, el asunto no ha captado aún la atención de la gran prensa estadounidense.
Por eso Weinglass, quien coordina la defensa de los acusados de conspiración, ha emprendido una campaña internacional con la esperanza de que los ojos del mundo se vuelquen a este caso.
Para él y los otros defensores de los cubanos Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, René González Sehwerert y Fernando González Llort, presos en EU, la batalla decisiva tendrá lugar en los próximos días, cuando los norteamericanos estén más ocupados en envolver sus regalos de Navidad y en planear cómo van a enfrentar la profunda recesión económica del 2009.
La fecha límite para que Weinglass y sus colegas acudan a la Suprema Corte de Justicia a poner en consideración el caso tras haber agotado todos los recursos, es el próximo 1 de enero, o un poco más tarde si se les concede una prórroga.
“El caso satisface todas las definiciones del juicio político. Es un caso que involucra un asunto político que involucra a la relación de Estados Unidos con Cuba”, explicó el abogado en la conferencia de prensa que ofreció a fines de septiembre en La Habana.
Un punto de vista, añadió, que compartió plenamente el entonces candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, John McCain al señalar que efectivamente es un caso político que se decidirá en el terreno político y que requerirá apoyo político.
Porque a través de los más de 119 volúmenes de transcripciones y 20 mil páginas de pruebas del proceso, emerge el recuento de la política exterior de EU hacia Cuba a lo largo de los últimos 40 años.
Frente al último recurso ante la Suprema Corte para tratar de liberar a los cinco cubanos acusados de conspiración en Estados Unidos, Magali Llort Ruiz, madre de uno de ellos, deposita sus esperanzas en el régimen de Barack Obama.
“El mundo ha estado cambiando y el único que no ha cambiado es Estados Unidos. Vamos a ver. Se puede demorar tres paradas de guagua o un viaje a la luna”, dice en entrevista con Excélsior la madre de Fernando González Llort, uno de los detenidos a fines de 1998 por infiltrarse con nombres falsos en los grupos paramilitares anticastristas de Miami, después que La Habana y otros intereses cubanos habían sufrido una serie de atentados.
A una década de que la defensa de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, René González Sehwerert y Fernando González Llort, presos en Estados Unidos, agotara todos los recursos legales, el camino que queda es solicitar al máximo tribunal de ese país que revise el caso.
“Tenemos nuestra esperanza cifrada en la impresión que nos hemos llevado de Obama cuando visitamos a Fernando en septiembre pasado. En su campaña nos dio la impresión de ser una persona muy pausada, muy analítica que no se deja llevar por las emociones”, comentó Llort Ruiz.
Y estimó que el Presidente electo tiene la oportunidad de garantizar que el máximo tribunal de EU revise toda la documentación del juicio que se politizó desde el momento en que fue radicado en Miami, donde vive el sector más poderoso de la comunidad anticastrista de origen cubano.
Llort Ruiz lamentó infinidad de irregularidades en el proceso, como haber dado a la defensa de los cinco detenidos un tiempo de 30 minutos para argumentar nueve puntos durante una audiencia. Es decir, tres minutos un tercio para cada punto, o el tiempo justo para delinear apenas los elementos comunes a la mayoría de los cinco procesos.
“El Caso de los Cinco fue el pago que le dio el gobierno (de George W. Bush) a la derecha de Miami por haberse llevado al niño Elián a Cuba”, dice la madre de uno de los encarcelados cubanos en alusión a las decenas de miles de personas que salieron a las calles de Miami meses antes del juicio para pedir que el balserito no fuera devuelto a su padre, sino que iniciara una nueva vida en Estados Unidos.
Junto con Silvia Pérez, la funcionaria de la Asamblea Nacional que la acompañó a México en el marco de la campaña internacional que emprendió la defensa, Ruiz Llort adelantó que espera que la Suprema Corte de ese país reconozca que su sistema judicial falló y que además rectifique sus errores en el juicio contra los cinco cubanos.
“Que quede evidencia que en esto únicamente privó un interés político por un compromiso con un sector determinado de personas de Miami y que lejos de estar beneficiando a la sociedad norteamericana le está creando problemas, dañando sus derechos civiles y sus instituciones”, dijo durante la entrevista.
Como por ejemplo, la severidad de las condenas aplicadas a los detenidos: doble pena de muerte más 15 años a Gerardo Hernández, a quien no se le pudo demostrar nada. Mientras que a Leandro Aragoncillo, el ex asistente militar de Al Gore y Dick Cheney, a quien se le encontraron 800 documentos clasificados se le aplicó una condena menor de 10 años en prisión.
El último fallo reafirma los veredictos de culpabilidad de los llamados Cinco. A Gerardo Hernández le dan una pena de dos cadenas perpetuas más 15 años. A René González 15 años. A Ramón Labañino cadena perpetua más 18 años; Antonio Guerrero, cadena perpetua más 15 años, y Fernando González, 19 años.
Pero más allá de la molestia por la excesiva severidad aplicada a los detenidos, Pérez explicó que parte de la esperanza de que las cosas empiecen a cambiar en la relación de Estados Unidos con Cuba obedece a que la generación de los poderosos cubanos anticastristas ha ido envejeciendo.
“La generación del odio contra Cuba va desapareciendo, Obama ganó la Florida sin tener que hacer concesiones a la derecha, porque los cubanos que llegaron después de los 80 no salieron de una revolución ni les interesa la política. Lo que quieren es poner un negocio, tener dinero y resolver su situación económica”, dijo.
Además quieren ir y venir de Cuba, enviar dinero a su gente allá y ver que se termine el bloqueo para emprender otros negocios.
“Cuba también ha cambiado. Hay grandes inversiones, recursos petroleros. Estados Unidos tiene que darse cuenta que por esa ceguera que han tenido durante tantos años, está perdiendo una base de inversión”, añadió.
Por lo que consideró que otro de los asuntos a cambiar en la relación bilateral es la Ley Torricelli -fue promulgada por George Bush padre en octubre de 1992-. Entre otras cosas, prohíbe a las embarcaciones que entran a puertos cubanos, con fines comerciales, entrar a los puertos estadounidenses durante los 180 días siguientes a la fecha de haber abandonado puerto cubano.
“Lo que los obliga a que se regresen vacíos sin poder comerciar con Estados Unidos, que tanto necesita reactivar ahora su economía”, subrayó la funcionaria de la Asamblea Nacional de Cuba.
Por todo lo anterior, Pérez y González Llort expresaron su confianza en que la presión de instituciones internacionales como Amnistía Internacional, la Unión Internacional de Juristas, el
Parlamento Británico, el Parlamento Europeo y el propio Senado mexicano, entre otras, ayude a destrabar el caso de los cinco detenidos y a sentar las bases de una nueva relación de Estados Unidos con Cuba y con la región. 
La madre de Fernando González afirma que crece el reclamo internacional por la libertad de los cinco cubanos prisioneros en Estados Unidos que alertaron a Cuba de acciones violentas en su contra.
Publicado originalmente en Cubadebate
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#3.- Con la consigna aniquilando las neuronas...
Rudy Felix|15-12-2008 16:52
Decir que los que estamos contra Castro y la inoperancia y desfachatez que lo caracteriza desde hace ya bastante tiempo estamos contra Cuba, contra la Patria, es la MAYOR ESTUPIDEZ que se le haya ocurrido a alguien pensar y decir. ¿Desde cuando Fidel es la Patria?  Desde cuando un sistema político, idealógico o económico es la Patria? 
Les sugiero un  mayor esfuerzo en pos de lograr una mayor concentración sináptica...
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#7
15-12-2008 20:50
Ahora hace falta que desaparezca la generacion que destruyo a Cuba y todavia ocupa el poder
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#9.- Quién fomenta el odio?
Angel Collado Ruiz|15-12-2008 21:11
Sra. Carmén , respetuosamente, todos saben lo injustas que suelen ser las leyes noteamericanas, Saco y Vanzetti, y otros caso mas lo avalan, "los cinco" , que espiaban para el Gobierno cubano , confesos y convictos, estan sujetos desgraciadamente a un proceso que los inculpa irremediablemete, no jusga la ley, que suele ser fria, las buenas intenciones si no los hechos, y estos estan probados . Pero usted en un minuto de soledad , a meditado si esos cinco hubieran estado espiando para los EEUU. que les hubiera sucedido en un juicio en Cuba, con unos fiscales dignos de la Santa Inquisión , con abogados defensores como los de Ochoa, reconociendo la culpabilidad de sus defendidos y pidiendo en nombre de la revolución no fueran fusilados , si no condenados a cadena perpetua, el odio es una mala hierba y suele ser recogida por quien la siembra , el odio genera odio, se ha puesto a pensar usted, entre minuto y minuto, cuanto odio han sembrado en Cuba, el regimen cubano hacia medio mundo. Los cinco, fueron engañados a Miami, o sabian el alto riesgo que corrian, Dios los bendiga.!
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#11.- Intercambio de prisioneros.
Angel Collado Ruiz|16-12-2008 03:35
Propongo intercambiar los cinco por los que estan presos por el caso la Primavera negra, al menos cada quien estaria libre y las familias contentas.
Eso seria una buena disposición a reducir el odio. Carmén por que no escribe un articulo pidiendo la libertad de esos seres humanos que estan en condiciones infrahumanas, en las prisiones cubanas, ellos tambien son cubanos y padecen injustamente, no cree usted.
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#12.- Sr Angel Collado
marta|19-12-2008 21:59
Su comentario es bastante "irónico" y malintencionado. Los Cinco no estaban "espiando para el gobierno cubano" nada que tuviera que ver con documentos clasificados ni que pusiera en peligro la seguridad de EEUU. Los Cinco estaban
infiltrados en las pandillas de delincuentes de Miami que, como sienten tanta omnipotencia, hacen públicas sus acciones hasta con carteles pegados en las calles. Esa es la diferencia entre un espía y un agente de gobierno, que todos los países los tienen por lo que se llama ESTADO DE NECESIDAD". Hay mucho material para leer sobre el tema escritos  por reconocidísimos juristas de todo el mundo, no cubanos ni castristas.
¿Cree ud que Amnistía Internacional, que no tiene nada de izquierdas, hubiera manifestado de lo contrario su "preocupación"? 
Jamás los Cinco se manifestaron culpables de espionaje sino de agentes de gobierno.
Ahhh y en cuanto al odio hacia Cuba, seguro, los de Miami (cada vez menos). El resto del mundo, no sólo organizaciones, sino gente común, anónima, está juntando moneda a moneda para paliar los daños de los huracanes. Cuba está recibiendo la solidaridad internacionalista de gente que ni sabe qué quiere decir este término. Sólo se agradece la ayuda de Cuba en todos los niveles, ya que ha dado no lo que le sobra, sino lo que ha decidido compartir. Debe ser por aquello de PATRIA ES HUMANIDAD. ¿Conoce la frase? Seguro que sí aunque se haga el "ido".
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