Desde hace más de 20 años, periódicamente se alzan voces pronosticando la quiebra de la Seguridad Social, y otras tantas veces llega la fecha en que se había anunciado el cataclismo sin que este se produzca. Tal discurso parte de una premisa errónea: la de considerar la Seguridad Social como algo distinto al Estado. Es esa concepción liberal, promovida por las entidades financieras y las organizaciones empresariales, y transmitida por algunos expertos y políticos, la que se coló de rondón en el Pacto de Toledo. La separación de fuentes no se ha entendido como algo convencional, un mero instrumento para la transparencia y la buena administración, sino como algo sustancial, de forma que se considera la Seguridad Social como un sistema cerrado que debe autofinanciarse y aislado económicamente de la Hacienda Pública, con lo que queda en una situación de mayor riesgo y complica cualquier mejora en las prestaciones.
En el marco del Estado social, de ninguna manera se puede aceptar que las pensiones deban ser financiadas exclusivamente con las cotizaciones sociales. Son todos los recursos del Estado los que tienen que hacer frente a la totalidad de los gastos de ese Estado, también a las pensiones. La Seguridad Social es parte integrante del Estado, su quiebra sólo es concebible dentro de la quiebra del Estado, y el Estado no puede quebrar; todo lo más, acercarse a la suspensión de pagos, pero tan sólo si antes se hubiese hundido toda la economía nacional, en cuyo caso no serían únicamente los pensionistas los que tendrían dificultades, sino todos los ciudadanos: poseedores de deuda pública, funcionarios, empresarios, asalariados, inversores y, por supuesto, los tenedores de fondos privados de pensiones. Los apologistas de estos últimos, que son los que al mismo tiempo más hablan de la quiebra de la Seguridad Social, olvidan que son los fondos privados los que tienen más riesgo de volatilizarse, como ha demostrado la actual crisis bursátil.
Ante una hecatombe de la economía nacional, muy pocos podrían salvarse, pero no tiene por qué ser ese el futuro de la economía española, a no ser que el dogmatismo liberal nos introduzca en una coyuntura parecida a la de Argentina. Desde hace 30 años, la economía de nuestro país ha venido creciendo, abstrayendo de movimientos cíclicos, a una tasa media anual superior al 2,5% mientras que la población en todo el periodo sólo se ha incrementado en un 25%, con lo que la renta per cápita a precios constantes ha aumentado cerca del 100%. Somos casi el doble de ricos que en los últimos años del franquismo. Y no hay razón para pensar que, al margen de oscilaciones cíclicas, la evolución en los próximos 30 años no sea similar. La pregunta no es cuántos van a producir, como pretenden los agoreros de las proyecciones demográficas, sino cuánto se va a producir y si la respuesta es que lo producido en el año 2040 va a ser el doble que en la actualidad, ¿por qué razón las pensiones habrían de estar en peligro?
Previsiblemente, el problema que se plantea de cara al futuro no va ser el de la falta de recursos sino el de su distribución, entre activos y pasivos, entre rentas del trabajo y del capital y entre bienes públicos y privados. Las transformaciones en las estructuras sociales y económicas comportan también cambios en las necesidades que hay que satisfacer y, por ende, en los bienes que se deben producir. La incorporación de la mujer al mercado laboral y el aumento de la esperanza de vida generan nuevas necesidades y exigen, consecuentemente, la dotación de nuevos servicios.
Hace ya tiempo que Galbraith anunciaba que todos estos cambios demandaban una redistribución de los bienes que hay que producir a favor de los llamados bienes públicos y en contra de los privados. El pronosticado envejecimiento de la población de ninguna manera hace insostenible el sistema público de pensiones, pero sí obliga a dedicar un mayor porcentaje del PIB no sólo al gasto en pensiones, sino también a la sanidad y a los servicios de atención a los ancianos. Detracción por una parte perfectamente factible y, por otra, inevitable si no queremos condenar a la marginalidad y a la miseria a buena parte de la población, precisamente a los ancianos; una especie de eutanasia colectiva.
Que es perfectamente factible lo indica el hecho de que sea España, en estos momentos, el país de la UE (de los 15) que dedica menor parte de su renta a pagar las pensiones (8,8%). Por el contrario, Alemania, Holanda, Francia, Austria e Italia gastan todos ellos en pensiones más del 12% del PIB. Existe por tanto margen suficiente para incrementar el gasto en pensiones. El reducido importe a que ascienden las prestaciones sociales en nuestro país tiene su contrapartida en los siete puntos de diferencia con la media europea (de los 15) que presenta la presión fiscal en España.
La verdadera amenaza para el sistema público de pensiones se encuentra en una concepción neoliberal de la economía que ha criminalizado los impuestos, de manera que ninguna formación política se atreve a proponer una política fiscal más agresiva. Las continuas rebajas fiscales como es lógico perfectamente dirigidas a beneficiar especialmente a las rentas de capital, a las empresas y a los contribuyentes de ingresos altos están vaciando de contenido el sistema tributario, minorando su progresividad y limitándolo a la imposición indirecta y a gravámenes sobre las rentas de trabajo, al tiempo que reducen su futuro potencial recaudatorio. El colmo de la esquizofrenia, pero una esquizofrenia muy rentable para algunos consiste en proponer hace unos meses la bajada de varios puntos de las cotizaciones y afirmar ahora que se precisa una reforma para que el sistema sea viable.
Juan Francisco Martín Seco es economista
 
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#1
jinetepalido|15-02-2010 12:23
Buen articulo me quedo con el dato de que España dedica el 8% de su PIB a pagar las pensiones y otros paises dedican hasta el 12%.Pero usted como economista omite ciertos argumentos fudamentales. El primero es la inversion por parte del ejecutivo español en fondos privados, el gobierno lleva años invrtiendo en fondo privados dinero publico como usted sabe bien y si esta asegurado pero usted sabe que ante una hecatombe economica mundial ese dinero publico español se esfumaria. Un error invertir dinero publico en fondos privados creo que por ahi va su articulo. Otro tema que se le escapa es el modelo de las pensiones piramidal, un modelo que para entenderlo bien vendria a ser como el timo de los sellos mas o menos, resumiendo un modelo insostenible.Y vea usted como no digo muchas estupideces, vera hace pocos años el banco de España contaba con 70 toneladas de oro mas o menos, el señor Solbes vendio TODO EL ORO de la reserva española a cambio de papel, papel que a dia de hoy en los mercados y con la que ha caido no vale casi nada.Usted cree realmente que por muy sostenible que sea el sistema de pensiones español estando en manos de estos impresentable y incoptentes se va a sostener.
Yo creo que no, saludos.
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#2.- Magnifico articulo
15-02-2010 12:55
De los mejores articulos que lei en Kaos sobre el tema de las pensiones.
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#3
15-02-2010 17:16
El sistema de pensiones no tiene nada que ver con una estafa piramidal, como la de los tulipanes o la hija de Larra, no digas barbaridades.
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#4
jinetepalido|15-02-2010 18:13
#3 Tu te crees que lo que te retienen a ti al empresario es para pagar tu pension futura???? o es para pagar las pensiones presentes???.
Un currito que ha trabajado supongamos 40 años y cada mes halla ahorrado 150 euros salvando la depreciacion de la peseta y todo ese rollo. Y hubiera puesto toda la pasta por ejemplo en bolsa, analizando el valor del mercado en los ultimos 30 años ese currito tendria a dia de hoy entre 200.000 y 220.000 euros o una renta anual sobre el capital de casi 20.000 euros.
Eso descontando impuestos y IPC ¿fraude piramidal? NOooo un fraude como una casa, nadie recibe lo que ha ahorrado nadie y otra pregun que estoy pregunton hoy. Si el susodicho la palma digamos a los 63 años y ha cotizado 35 años ¿donde esta su pasta? ¿quien se la queda? ahhh el estado del bienestar por que somos muy solidarios y toda esa mierda ¿verdad?
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#5
novelista|15-02-2010 19:15
Un señor invento las camras de gas para todo aquel que le fastidiara sus intereses.
Y aunque no es ejemplo, ahora no quieren que vivamos mas y nos quieren alargar la edad de jubilacion con mil escusas a ver si no llegamos.
Por favor que tenemos la fabrica mayor de todo el pais en paro para hacer todo aquello que las multinacionales han mandado a otros paises a bajo coste y nosotros lo impotamos.
Boicot a todos los productos que no se fabrique aqui enteramente
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#6
15-02-2010 20:13
Jinete pálido:
Una estafa piramidal  tiene ánimo de lucro, cosa que no tiene un sistema de pensiones público, en la estafa piramidal se otorgan unos grandes beneficios totalmente insostinibles como anzuelo, que se pagan con el dinero de los inversores, hasta que no hay inversiones suficientes para pagar esos intereses y se destapa toda la trama, con el creador ya lejos disfrutando de todo  el montante, y los inversores con el culo al aire.
La Seguridad social no tiene  ánimo de lucro, y se financia así misma con las cotizaciones de los trabajadores, es un sistema de reparto, un sistema solidario, en el que los trabajadores de hoy pagan con sus cotizaciones las pensiones de los trabajadores anteriores. Hablas de  los intereses que generaría ese dinero en una inversión capitalista, y no se si  es por ignorancia, pero lo que estás defiendiendo en un sistema privado de pensiones es decir, un sistema de capitalización individual,  y expuesto a los vaivenes  financieros, y que como sabrás ha hecho aguas con la crisis y éste si que ha demostrado su inviabilidad total y su egoísmo. Cualquier capitalista que te lea debe estar dando palmadas con las orejas. 
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#7
15-02-2010 20:14
El superávit que se genera entre los ingresos de las cotizaciones y el gasto en pensiones va a parar al Tesoro General de la Seguridad Social, que es intocable para finaciar otras cosas, y que en éstos momentos dispone de 60 mil millones de euros, a los que hay que añadir lo que se destine de los 8000 millones de superávit que ha habido este año. Si hay problemas para la financiación de las pensiones para eso está este fondo que funciona como una provisión.
Las pensiones no contributivas es decir las que no han generado derecho, se financian através de impuestos, pero las contributivas se financian exclusivamente de las propias cotizaciones.
Otro tema es que el Sistema de Seguridad Social en España es subdesarrollado respecto a Europa, y como señala el artículo el gasto en pensiones está por debajo de la Media Europea porcetualmente, y éste es susceptible de muchas mejoras ya sea vía recaudación progresiva de impuesto, gravando más a las rentas más altas, o subiendo las cotizaciones a los sueldos más altos. Porque no hay ningún dogma que categorice que la SS tiene que ser financiada exlclusivamente por las cotizaciones, porque las pensiones es un derecho primordial de los ciudadanos y no es algo anejo al Estado, ¿ sino para qué está el Estado?
Lo dicho no tienes ni puta idea.
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