Buscar  
El festival de Obama y los “nadie” asesinados en Afganistán
Barack Obama acapara la atención de los medios de todo el mundo. En medio de este enorme festival ha pasado casi desapercibida una nueva masacre cometida por el ejército de EE.UU. en Afganistán.
Cristóbal García Vera | Canarias-semanal.com | 9-11-2008 a las 17:37 | 380 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/festival-obama-nadie-asesinados-afganistan
Compartir: Publicar en Facebook Publicar en Twitter Publicar en Meneame Publicar en Google Buzz Publicar en Technorati Publicar en Delicious Publicar en AlternativeWeb

              Sucedió el pasado lunes 3 de noviembre. Cuando los medios centraban nuestra atención en las elecciones presidenciales que, un día después, se iban a celebrar en la mayor potencia del planeta. Las Agencias Internacionales informaban de que al menos 40 civiles, en su mayoría mujeres y niños, murieron y más de 35 resultaron heridos como consecuencia de un bombardeo del ejército estadounidense sobre un grupo de personas que celebraban una boda, en la provincia afgana de Kandahar.

          No son extraños estos ataques de las fuerzas militares que ocupan Afganistán contra la población civil. Y tampoco que tales hechos se despachen, como en este caso, con una escueta nota relegada a las páginas interiores de algunos diarios. Sin que el informe posterior de la agencia afgana AIP, que cifraba  los muertos en 90 y en 50 los heridos, mereciera nuevos comentarios. 

                Los muertos, al parecer, pertenecían a esa nutrida categoría de nadies, cuyo asesinato no merece condenas internacionales ni rasgones en las vestiduras de los bienpensantes defensores del “Mundo libre”. Al fin y al cabo -podrían argüir los grandes creadores de opinión - la actualidad ofrece noticias más importantes que la muerte de cuarenta -o noventa - harapientos afganos. Como por ejemplo la victoria del apuesto, elocuente orador y muy televisivo Barack Obama. Ya saben, el primer presidente negro de los EE.UU. El hombre que  -según dicen muchos, aunque sin aportar evidencias para respaldar sus palabras-  traerá al mundo una nueva era de entendimiento y benévola diplomacia, desterrando al olvido la prepotente belicosidad del vaquero Bush.

                Obama es el gran triunfador. Y su triunfo lo aplauden por igual, paradójicamente, negros e hispanos pobres, ricos inversores de Wall Street, socialdemócratas de chaqueta de pana y ultraderechistas como el secretario de Relaciones Internacionales del PP Jorge Moragas o el ex ministro franquista y fundador de este partido  Manuel Fraga Iribarne.  Pero, ¿podrán sumarse a las celebraciones los parientes y compatriotas de esos “nadie” que aquí recordamos? La respuesta a esta pregunta la ha ofrecido, sin vaguedades, el propio Barack Obama. A lo largo de su campaña electoral el senador demócrata manifestó públicamente su deseo de desplazar el foco de los esfuerzos militares de EE.UU. Intensificando la intervención militar en Afganistán, con un aumento sustancial del número de soldados y de las operaciones. Y advirtió de que estaría dispuesto a extender sus ataques al vecino Pakistán.

          Este firme empeño de Obama por reconducir eficientemente la “guerra global contra el terrorismo” comenzada por George W. Bush no se circunscribe, sin embargo, a esta zona del Planeta que los estrategas de la Casa Blanca consideran clave para sus planes de dominación mundial. El fotogénico Barack ha expresado también -ante el poderoso lobby sionista de EE.UU. (AIPAC) y en su visita a Jerusalén -  su apoyo incondicional a la política de colonización y exterminio aplicada por el Estado de Israel contra el pueblo palestino. Y amenazó contundentemente a Irán, otro miembro del “eje del mal”, con  “blandir de inmediato grandes palos y grandes zanahorias” si este país se atrevía a continuar su programa nuclear. Mientras que el ya vicepresidente Joseph Biden se encargaba de ofrecer más datos sobre esta recuperación de la política de “castigos y recompensas” formulada por Teddy Roosevelt, padre ideológico de los neocons republicanos. En reuniones a puerta cerrada con dos auditorios de personas de confianza, Biden advertía de que Obama  se "verá obligado a emprender acciones profundamente impopulares en política exterior e interior meses después de asumir su puesto”, llamando a los militantes del Partido Demócrata “a respaldar al nuevo presidente incluso si la opinión pública se pone en su contra”. Centrándose en la política exterior, Biden mencionó Oriente Próximo, Afganistán, Pakistán, Corea del Norte y Rusia como posibles puntos de conflicto, en los que el presidente "reaccionaría enérgicamente demostrando que tiene acero en su espina dorsal".

          Un somero recorrido por los planes belicistas del nuevo presidente de los EE.UU. basta, pues,  para augurar un sombrío futuro a esos cientos de miles de “nadie”, que seguirán cayendo en las múltiples guerras con las que este país trata de sostener  su hegemonía mundial. A los “nadie” sin rostro ni nombre despojados y humillados en su propia tierra, y de los que sólo ocasionalmente tendremos una breve noticia. Apenas un flash, incapaz de competir con la avalancha de imágenes de un joven y seductor presidente negro, que administra a la perfección las ilusiones populares con grandes dosis de retórica vacua aunque sugerente.

          Para nosotros, de momento, Obama sólo parece reservar algunas “zanahorias”. Lo que ayuda a muchos presuntos izquierdistas a sumarse al espectáculo holliwoodense, repitiendo con entusiasmo el pegadizo lema "yes, we can". De sus firmes promesas sobre el uso del “palo” prefieren no hablar. Eso estropearía la magia del momento. 

http://www.canarias-semanal.com/
 
Más información:


Si quieres contribuir a que Kaos en la Red pueda seguir publicando artículos como este, puedes hacer tu donación en:
Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago)
Microdonación de 2 euros
Donación de importe libre


Comentarios (0)
La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada

Más información en Kaos en la Red
Guerra / Criminalización / Represión Internacional Rel. Internacionales / Geopolítica

Col-lectiu Kaos en la Red - Carrer Ramón Llull 132 Terrassa, el Vallés Occidental (Paísos Catalans)