No es extraño para los que andamos en esto del extremeño observar una gran oposición o extrañeza (en el mejor de los casos) hacia esta modalidad lingüística, también de la mayoría de habitantes de Extremadura. Pese a esto, lo que tiene la realidad es que es cierta y, a menudo, comprobable. En este artículo intentaré, sin acritudes y con respeto (espero, por lo tanto, el mismo trato) dar a conocer lo poco que yo pueda saber de este tesoro cultural.
El extremeño es una modalidad lingüística procedente del tronco astur-leonés, aunque muy distinto ya de las hablas de León y Asturias. Su origen está en la lengua que trajeron los pobladores leoneses a tierras hoy extremeñas en tiempos de la Reconquista, extendiéndose en un primer momento por el occidente extremeño (y zonas también más orientales en el norte) y entrando en el norte de la actual provincia de Huelva.
Para algunos esta modalidad lingüística es un dialecto, para otros un habla de tránsito y para otros una
lengua, y como lengua es reconocida por instituciones de la UNESCO. Lo cierto es que no existen razones científicas para concluir que el extremeño sea un dialecto del castellano, ya que no proviene históricamente de él. El castellano y las hablas meridionales, sin embargo, sí han afectado mucho a la sintaxis y a la fonética respectivamente, pero el extremeño conserva la morfología y el léxico leoneses. No conservamos, no obstante, estructuras como el típico “ámote” asturiano, sí algunos rasgos fonéticos lexicalizados como la palatalización de la ele inicial latina (aunque apenas algún resto lexicalizado como en “llaris” y a veces se pierde en otras como lúvia, curioso) o de la ene (ñubrau, ñú, ñuca, ñiu). Son rasgos típicos del dialecto oriental asturleonés (del que proviene el extremeño) la tendencia al cierre de vocales o y e en u e i respectivamente.
Una peculiaridad que conserva el extremeño es la diferenciación entre sordas y sonoras, que ha perdido tanto el castellano como el leonés, pero que conserva el portugués. Así encontramos por un lado la z, pronunciada de manere similar a th en el artículo the del inglés (a menudo su sonido se acerda al de una d en castellano) y, por otro lado ç, pronunciada como la zeta castellana, o la c ante e e i. Nos encontramos también un sonido sonoro de la s intervocálica (como en portugués o catalán) y otro sordo de la s inicial o ss.
Al no ser una lengua regulada, pese a que ya existen los primeros proyectos de hacerlo, no posee una modalidad estándar consolidada, existiendo diversidad de hablas dentro del mismo diasistema, muchas de las cuales están castellanizadas (como en su día ocurría con el catalán, por ejemplo). Tampoco existe un consenso en el uso de la ortografía, si bien las más ampliamente usadas son la tradicional (que escribe extremeño con una ortografía castellana) y la clásica (elaborada por Ismael Carmona García y varias veces reformada, que es la que se emplea en el artículo para los ejemplos fonéticos). No se debe confundir el extremeño con el castúo (aunque algunos autores le dan ese nombre), que es castellano arcaizante de extremadura con alguna influencia leonesa. Existen varias gramáticas publicadas, siendo la última la de Ismael Carmona García, y todo tipo de trabajos lingüísticos, palabreros, diccionarios, bitácoras… El Blog Cúyu pan esgarras?, del mencionado autor, es un auténtico compendio de trabajos de investigación muy útiles para el aprendizaje y el uso.
La lengua se habla con más viveza en las comarcas del noroeste de Cáceres y en El Rebollar (zona limítrofe con Extremadura del suroeste de la provincia de Salamanca) con distintos grados de vitalidad y de castellanización, pese a que existen testimonios de la misma en otros lugares de Extremadura. No se debe confundir tampoco con la llamada fala, hablada en tres comarcas del Valle de Jálama.
La literatura en extremeño es escasa, pues ha sido una lengua exclusivamente oral durante casi toda su historia. Comenzó con la publicaciones de Gabriel y Galán, contamos con un par de obras de teatro (de Juan García García y Vicente Corrales), novelas como Requilorios (de Alcón Olivera), traducciones como El Prencipinu (de Antonio Garrido Correas) o el Ebanheliu sigún San Huan (Antonio Pérez Muñoz), etc. En extremeño sólo se ha cultivado de forma continua la poesía.
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#1
Cigüeña Negra|25-11-2009 23:52
Respecto al extremeño hay mucha ignorancia, y se oyen muchas frases de bocas indocumentadas como "es un dialecto inventado", calificando a los que lo defienden de haber caído en lo absurdo, y riéndose de ellos. No hay que extrañarse, la ignorancia es valiente y charlatana, sobre todo cuando parece que no hay peligro de que aquello que se ataca vaya a tener un apoyo multitudinario en el futuro cercano. Frases equivalentes dicen los racistas de los negros, o los machistas de las mujeres.
Eso sí, si algún día cuaja el extremeño, este grueso de mentes cerradas cambiara corriendo su pelaje y defenderá a capa y espada la lengua. Borregos los hay de todos los tipos.
Ánimo, es admirable ver a alguien defendiendo una causa tan difícil. La cultura debe ser libre y como tal tienes todo el derecho a tratar de difundirla.
Salud y autogestión
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#3.- La lengua de trapo
Castin|26-11-2009 11:02
Efectivamente los nacionalismos lingüísticos son un invento político, una herramienta de control del pueblo. El que habla de una manera determinada es muy difícil que pierda esa costumbre, por el contrario cuando se intenta imponer una lengua, la libertad a expresarse cómodamente se ve reducida a unos intereses políticos que disfrazan la mediocridad de una casta que sólo se mira su propio ombligo enfrentándonos bajo un prisma de falsa cultura institucional.
La guerra de las lenguas es el fruto de la ignorancia política que reposa a la izquierda y derecha del vil metal.
No tenemos remedio.
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#4.- Vayamos por partes... (Parte 1)
Ringurrangu|26-11-2009 11:03
Que a "a fala" (que también Juan ha mencionado) no se le da la misma importancia, dicen. Por lo que veo hasta los que van de enterados no están muy "enterados" de muchas cosas. "A fala" ha sido declarada Bien de Interés Cultural por la Junta de Extremadura hace varios años ya, y precisamente no tanto por lo que les interesara la fala, sino por unos intereses políticos muy concretos. Justo cuando empezaron a decir los gallegos que la fala es gallego se acordaron de ella, vamos, que todo es muy sospechoso, da la impresión de que lo hicieron para que los gallegos dejaran de dar la lata que tenían a la lengua abandonada y que había que reconocer al "gallego de Extremadura" (que en cierto modo aún lo está aunque mucho menos que otras modalidades peculiares de Extremadura, pese a que ya incluso se enseña un poco en las escuelas de la zona)... Lo que no tiene coherencia es la insistencia de la Junta en que a fala es algo diferenciado del gallego (las "discusiones" con los gallegos fueron algo subidas de tono si las recordáis) y no defender para nada el extremeño como algo diferenciado del castellano ni prestarle atención. Tanto o menos tiene a fala de "gallego" (aunque los gallegos no tengan razón, galaicoportugués no es sinónimo de gallego) como el extremeño de "castellano".
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#5.- Vayamos por partes... (Parte 2)
Ringurrangu|26-11-2009 11:09
  A "a fala" sí se le presta atención, hasta el punto de que ya se enseña un poco en los colegios de la zona. Al extremeño, NADA. ¿Por qué? Motivos políticos ;) . Con el portugués rayano es igual, si se enseña portugués en esos lugares se trata como si fuera una lengua extranjera cuando es la propia histórica de la zona ¿Por qué? Motivos políticos ;) .
En este tinglado me da a mí la impresión de que los menos motivados políticamente quizá seamos nosotros. De hecho cada uno tenemos nuestra opinión como todo hijo de vecino y sólo una parte de los que defienden la lengua son regionalistas, nacionalistas o extremeñistas. El autor de este artículo en concreto es un militante de Corriente Roja. Nadie había sacado el tema del "nacionalismo" en este tema hasta que se ha sacado en los comentarios (cosa curiosa). Y menos aún de "imponer". Andar insinuando que queremos obligar a alguien a hablar de de determinada forma es hacer publicidad indirecta a los que defienden la lengua, porque las falsedades siempre acaban cayendo en contra de quien las dice.
Isu que idéis de nun prestal atención à fala de Xálima nun creu que o digan pol mí. Ei ya me preocupí pol aprendel a fala y poyu falala un poicu comu poéis vel, amás del estremeñu. Istu en que agó escribu é fala de Xálima ena varianti mañega.
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#6.- Vayamos por partes... (Parte 3)
Ringurrangu|26-11-2009 11:17
El extremeño es algo más complicado que "asturiano-leonés" a secas. Si tuviera que definirlo, también es un habla de transición asturleonesa con el castellano meridional con aspectos arcaizantes perdidos en ambos dominios y alguno propio. Ese detalle de carácter transicional entre dos dominios con rasgos propios y arcaizantes añadidos hace que sea tan traído y llevado y que no se le pueda dar carpetazo con simplezas, y, por supuesto, da que el extremeño más hechura de lengua diferenciada del asturiano-leonés que al gallego respecto del portugués. Aunque, en fin, si se insiste, siempre podemos oficializar el asturiano normalizado puro y duro tal cual en buena parte de Cáceres.
Además cuentan más arriba, inventando según lo que dicta el magín, que se "hablaba" en "una pequeña comarca del noroeste de Cáceres". No señor, se habla  (aún a día de hoy quedan hablantes aunque pocos y cada vez menos, por lo que el empleo del pasado está fuera de lugar) con mayor o menor vitalidad en varias comarcas del noroeste y norte centro de Extremadura e incluso en algunos pueblos del sureste de Cáceres como Berzocana y Madroñera. La Sierra de Gata, las Jurdis, las Tierras de Granaílla, la zona de Serraílla y Garrovillas, el Jerte y otras comarcas nunca han formado una sola "comarca" que yo sepa.
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#7.- Vayamos por partes... (Parte 4)
Ringurrangu|26-11-2009 12:06
Lo de que "ya no se habla" es lo más fácil de rebatir. Aún quedan hablantes y cualquiera puede hacer grabaciones de campo ;) . Aquí tenéis ejemplos hablados:
http://www.youtube.com/watch?v=seh1Dz2uLnE
http://www.youtube.com/watch?v=vtz-EIMxfx4
http://www.youtube.com/watch?v=flbSjwEBZKc
http://www.fileden.com/files/2009/7/19/2514914/Serragatinaa.mp3
http://www.fileden.com/files/2009/7/19/2514914/Garro.mp3
http://vimeo.com/7626128
Pero no sólo hay gente que lo habla, sino que hay gente en los pueblos donde queda quien lo habla con buena opinión del habla tradicional y preocupada porque no se pierda, independientemente de su ideología política, y hasta la usan dentro de sus posibilidades por los foros de internet:
http://209.85.229.132/search?q=cache:LbMiejLNhA0J:alkonetara.org/node/
Gente de esos pueblos que, independientemente de sus ideas políticas (os aseguro que algunos son tan españolistas como los que más, eso da igual) no tiene en problema en tratar sobre su propia modalidad lingüística y cuestiones lingüísticas de ésta con los que tratamos de hacer algo por la lengua, y por lo general encontramos receptividad en la gente de esos pueblos:
http://209.85.229.132/search?q=cache:xEyG2akLkbkJ:www.alkonetara.org/n
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#8.- Vayamos por partes... (Parte 5)
Ringurrangu|26-11-2009 12:22
Ya van dos años en que se celebra en Serradilla por el verano, el "día del habla serradillana", en el que se trata de recrear un ambiente popular de antaño y hasta los más jóvenes aprovechan por un día para chapurrear la lengua que aún hablan sus mayores, incluso vuelven los emigrantes al pueblo ese día a celebrarlo y se animan con la lengua. Hay ese día un ambiente muy festivo en el pueblo y nadie se ha puesto hecho una furia diciendo que se dedica una fiesta a algo "ya muerto" o "reinventado". En el pueblo tienen una buena opinión de su habla por lo general.
En definitiva, aún queda gente en Extremadura, independientemente de sus opiniones políticas que sigue oyendo por su pueblo cosas como "idil" en lugar de "decir" o "jadel" en lugar de "hacer", pero tiene que aguantar como los mismos extremeños califican a lo que aún se habla en su pueblo de invento o cuentan que ya no se habla o que no tiene ningún sentido hacer nada por esas modalidades lingüísticas. Gente que es despreciada y ninguneada lingüísticamente por la Junta.
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#9.- Vayamos por partes... (Parte 6)
Ringurrangu|26-11-2009 12:28
Por otro lado, al extremeño como modalidad lingüística se le conoce como extremeño porque se llama extremeño. Los propios hablantes lo han llamado así (es una denominación que suelen utilizar por toda Extremadura para sus hablas propias), como consta en encuestas lingüísticas (además de utilizar nombres locales del estilo de "jurdanu" o "garrovillanu"), pero el único nombre "global" tradicional y diferenciado que ha recibido en boca de sus hablantes es el de estremeñu. Aparte de eso, internacionalmente es conocido por ese nombre y es el que le da la UNESCO. Y autores como Manuel Alvar, Menéndez Pidal y demás lo han "englobado", por decirlo así, dentro de esta denominación. Ninguno de ellos, ni la UNESCO ni esos autores, lo llamaron así por motivos políticos y eran totalmente ajenos a ellos. De hecho el reconocimiento de la UNESCO y el SIL vino sin que ningún extremeño, ni nacionalista ni no-nacionalista, lo pidiera. El nombre de extremeño ya está y ha estado ahí sin motivación política y es el de autores, instituciones internacionales y hablantes. La motivación política está precisamente en el cuestionarlo ;). Tampoco el vasco ni el aragonés se hablan en todo el territorio vasco ni aragonés y reciben ese nombre.
Aquí podéis ver como en la Torre de Don Miguel llaman extremeño a su modalidad lingüística tradicional, sin problema:
http://209.85.229.132/search?q=cache:www.alamotorre.foroportal.us/boar
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#10.- Vayamos por partes... (Parte 7)
Ringurrangu|26-11-2009 13:50
Para los que sigan diciendo que esto es una paranoia "nacionalista". Primero, ya vimos que el reconocimiento de la UNESCO y demás no tiene nada que ver con el nacionalismo. Ahora os voy a pasar ejemplos de gente españolista como la que más que defiende la lengua. Primero, tenemos en el foro de Garrovillas a gente que utiliza la lengua que se pone de avatar imágenes de rojigualdas (el caso del forero CAT) o de índole taurino (caso de dotoljoskin):
http://www.alkonetara.org/node/11629
Aquí tenéis un blog titulado "nuestra palra" donde el autor, que a veces defiende la lengua y la trata de utilizar, ha recibido ni más ni menos que el premio "al amor a España" otorgado por redispania.blogspot.com.
http://lanuestrapalra.blogspot.com/2009/03/p
Yo muy españolista no es que sea, pero visto lo visto decir que lo nuestro es una paranoia nacionalista está fuera de lugar. No es que haya gente que defiende la lengua a la que el nacionalismo ni le va ni le viene, sino que la hay españolaza hasta el tuétano.
Venga, ahora seguid diciendo a gusto que esto es una paranoia absurda de nacionalistas trasnochados... ;)
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#12.- En extremadura lo que si despareció fue el portugués (en todas sus variantes) por la fuerza de la dictadura franquista y el olvido del nuevo poder !!
Manel|26-11-2009 18:39
No os olvidéis del portugués del siglo XVII (arcaico) que se habla en Herrera de Alcántara (Firrera) que es un dialecto arcaico que ha sufrido un curiosa y moderna influencia fonética del castellano. O el portugués de Cedillo y de Olienza, junto con la lengiua de frontera de la campiña de Valencia de Alcántara.
Estas variantes están en vías de desaparición y extinción a pesar de los intentos loables de algunos vecinos de estos municipios y hablo porque lo conozco.
Lafrontera lingñistica hispano-portuguesa en la provincia de Badajoz
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#13
26-11-2009 18:40
A FALA POLÍTICA Y PLANIFICACIÓN LINGÜÍSTICA DE A FALA: SÍNTESIS DE LOS PRINCIPALES ESTUDIOS
por Fco. JAVIER SÁNCHEZ GARCÍA - Pol. y Plan. Lingüística (1er año de Doctorado)
A FALA
¡Que pequenus mundu y lenguas si tô acabara aquí! Mingu 1
1.- UNA PRIMERA APROXIMACIÓN.
El fala ha sido una de las lenguas “minoritarias” que ha convivido humildemente en la península a lo largo de los años sin alzar, prácticamente, la voz.
Extremadura, tierra cuya riqueza cultural ha sido ignorada por muchos, ha tenido el privilegio de llevar de la mano no sólo a la lengua castellana sino también a otras de menor número de hablantes pero de vital importancia para los habitantes del territorio en el que se desenvuelven.
Castúo y fala, más la segunda que la primera, tienen hoy un uso pronunciado y una identidad territorial que va cobrando cada vez mayor importancia fuera de los límites de la comunidad extremeña.
El objetivo del presente trabajo es el análisis y comentario de los principales estudios que se han desarrollado acerca de la lengua fala desde el punto de vista de la política y planificación lingüística. Para ello, abordaremos las obras de diversos estudiosos que, con su aportación, han contribuido a realzar el prestigio de la lengua extremeña y a plantear una posible normalización de la misma. 
La necesidad de estudio de una lengua tiene que ser reconocida en primer lugar por sus propios hablantes y, en segundo, por el órgano político que dirige esa comunidad o territorio. Valga como primer testimonio de ese deseo de reconocimiento de la lengua fala dentro y fuera de las puertas extremeñas las declaraciones de  Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Presidente de la Junta de Extremadura2:
“Lo que sí afirmo es la necesidad de estudiar este tipo de fenómenos para enriquecer nuestra cultura propia actual, porque se trata, ni más ni menos, de nuestros pequeños hechos diferenciales jurídicos o idiomáticos........
  ......Teniendo en cuenta la carencia reciente de trabajos de investigación filológica y sociolingüística sobre la zona, cualquier aportación que contribuya mínimamente a esclarecer los problemas lingüísticos que la Fala plantea son dignos de ser publicados.... 
  ......Estoy convencido de que la publicación de estos cuatro “Estudios y documentos” sobre la Fala, así como el Congreso que sobre el tema se celebrará en Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde del Fresno, marcarán un antes y un después  en la apreciación y el conocimiento de esta peculiar variedad lingüística serragatina”.
Conscientes, pues, de la necesidad planteada, me propongo conducir al lector, mediante la síntesis de los estudios principales que se han llevado a cabo, hacia un conocimiento mayor de esta lengua hablada por no más de cinco mil personas.  
GARGALLO GIL, José Enrique. Las hablas de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno. Trilogía de los tres lugares. Estudios y documentos sobre A FALA, tomo I, Mérida, 1999, Editora Regional de Extremadura.(92pp.)
Intenta resolver Gargallo Gil las posibles dudas y lagunas que se han creado en torno a si la Fala3 es, o no, una lengua que procede del gallego, del portugués o del leonés. Descarta la posibilidad de que la lengua descienda del portugués y del leonés, inclinándose, por tanto, hacia la defensa del gallego como madre de la Fala: “En ese rincón extremeño -insisto- no creo que pueda decirse que se habla, ahora mismo, un dialecto portugués...”4.
No duda Gargallo Gil en criticar la aportación de don Gregorio Salvador quien presenta, en su libro titulado Política lingüística y sentido común (1992), la lengua Fala como gran deudora de la voz portuguesa.
Siguan (1992:270) y su obra España plurilingüe no salen muy bien parados tampoco por parte de Gargallo Gil quien no entiende cómo su colega defiende que la Fala desciende del antiguo astur-leonés.
  De Artur Quintana (1991:47) elogia Gargallo Gil los buenos conocimientos que éste posee “de la frontera del catalán en tierras (administrativas) de Aragón”5 pero lo contrasta con el escaso acierto que demuestra el mismo estudioso al hablar de la ubicación de la lengua Fala como enclave gallego-portugués.
Dejando al margen los posibles desaciertos, Gargallo Gil se centra a continuación en una breve explicación diacrónica de los estudios más rigurosos que se han llevado a cabo sobre la lengua Fala. Así, comienza con las aportaciones, en los años 20, del portugués José Leite de Vasconcelos (1927:247)  quien insiste, por cierto, en la procedencia portuguesa de la Fala.
Menéndez Pidal (1960:L) no podía faltar. Insiste en la semejanza que guarda la Fala con la lengua escrita del documento medieval Foros de Castelo Rodrigo (s.XIII).
Gargallo Gil, pues, pone de manifiesto la complejidad del estudio de esta lengua  a lo largo del siglo XX y el debate entre la procedencia gallega, lusitana e incluso leonesa. No obstante, la preferencia por la elección gallega de José Enrique Gargallo se manifiesta constantemente a lo largo de su estudio.
Aprovecha, pues, un gran espacio de su libro, las páginas comprendidas entre la 22 y la 34 para definir los rasgos dialectológicos que caracterizan la Fala.
A nosotros nos interesa más lo que viene a continuación que no es sino lo que ocurre con la Fala desde 1992 hasta casi nuestros días.
Enrique Costas6 ha sido uno de los estudiosos que más ha contribuido al desarrollo y la planificación lingüística de la lengua Fala. Con su aportación e influencia ha despertado la curiosidad sobre la misma lengua dentro y fuera de la región extremeña.
Diversos diarios gallegos y extremeños han presentado artículos al respecto que han favorecido una mayor conciencia colectiva en el estudio y desarrollo de la Fala.
Fruto de este despertar a nuevos horizontes y expectativas surge la Asociación Fala y Cultura, nacida en Eljas el 3 de agosto de 1992. Gargallo Gil recoge un artículo escrito en el diario “Extremadura” (20-3-93) por el Vicepresidente don F. Severino López Fernández. En el artículo  se especifican algunos de los objetivos de la Asociación. Cito literalmente7:
“...No nos paremos en nimiedades y fruslerías arguyendo si la terminología más correcta es ‘Val de Xálima’ o ‘Val du ríu Ellas’(....), nunca podremos discutir éste ni otros temas más importantes si no nos asociamos (....) para todo lo que ofrezca interés, como puede ser (y selecciono):
  - La elaboración de una normativa para el habla escrita, común a los tres pueblos (respetando las peculiaridades).
  - Seguir celebrando “u día nosa fala” cada año con más interés y participación (...).
Señala Gargallo Gil que existe una evidente situación de bilingüismo en los tres pueblos por los que se reparte la lengua fala. El castellano acompaña a los niños en las escuelas pero no en el ámbito familiar del hogar. A este respecto menciona el autor8:
“En una diglosia que viene de lejos,  reservan el español para determinados usos (administración, escuela...), y su habla local, en general, para los usos más familiares, más coloquiales. Y no es que a mí me guste que sea así. Es así sencillamente. Y creo que hay que decirlo así. Sin ir más lejos, del castellano se sirven para hablar con los vecinos de los pueblos más inmediatos, de la provincia de Cáceres y Salamanca.
Sin ánimo de contrariar a nadie, opino que todo ello se debe sopesar cuando quienquiera que sea lleve adelante sus estrategias de normalización. Pero toda normalización bien planeada es conveniente que vaya precedida  y/o acompañada de una normativización, ‘la elaboración de una normativa escrita, común a los tres pueblos (respetando las peculiaridades)”.
Continúa diciendo Gargallo Gill9:
“Mi deseo es (sobre todo) que los hablantes de los tres lugares de ese rincón extremeño (de tantos y bellos nombres) sepan conservar su(s) habla(s), trabajar por un consenso ortográfico/normativo (lo que no se me antoja fácil), y mantener cuando menos, en lo venidero, la misma (modélica) lealtad lingüística (a lo suyo) que hasta ahora”.
Superada la mitad del libro, José Enrique Gargallo vuelve a incidir sobre las similitudes que guarda la Fala con el gallego10. No obstante, no me detendré en este punto.
No podemos dejar al margen el asunto de las subvenciones, pues, como es evidente, toda potenciación de una lengua, y más aún en el caso de las lenguas ‘minoritarias’, exige una gran respuesta económica por parte, dicho sea de paso, no sólo  del gobierno de la región. Enrique Costas (1992a:416) hace alusión a esto en uno de sus escritos11:  
“A Xunta de Galicia, a través da Dirección Xeral de Política Lingüística e a pedimento de persoas interesadas no tema, acaba de conceder unha subvención par actividades culturais, lingüísticas, publicacións, etc., canalizada a través da aínda embrionaria asociación AMIGUS DA NOSA FALA,  para construír firme e cientificamente esa ponte necesaria entre a nosa terra de aquí e ‘a nosa terra’ de alá. é un primeiro paso.
José Enrique Gargallo reflexiona sobre cómo han de reaccionar los hablantes de las tres zonas ante el intento de normativización de la Fala. El Primeiro calendario escrito no galego do Val do Ellas fue el inicio de la escritura en Fala para los lugareños. No obstante, aún es pronto para sacar conclusiones sobre las reacciones de éstos, puesto que el trabajo pesado está por hacer.
Costas12 insiste en tomar como base la grafía del gallego normativo, conveniente para el habla de Valverde pero no tanto para los otros dos lugares.
La parte final de su estudio la dedica Gargallo Gil a explicar cómo se desarrolla la lengua fala entre los más jóvenes. Para ello hizo uso de diversas encuestas (fotocopiadas al final del presente trabajo), además de redacciones y ejercicios de léxico que mandó realizar a los diversos escolares de la zona. En la elaboración de los ejercicios los alumnos podían contar con el asesoramiento de sus familiares.
El estudio concluye con las últimas aportaciones de la Asociación ‘Alén do Val’ de Investigación Lingüística y cultural, cuyo máximo dirigente es Costas. El énfasis en las propuestas sigue teniendo como principal referente la relación tan estrecha entre el gallego y las hablas de los tres pueblos del Valle de Xálima.  
MARTÍN GALINDO, José Luis. A Fala de Xálima. O falar fronteirizo de Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde. Estudios y Documentos sobre la fala, Tomo II, Mérida, Editora Regional de Extremadura,1999, (399p.).
La obra que analizamos a continuación es, de las que se han escrito acerca del fala, la de mayor volumen. A simple vista puede definirse como un gran compendio de conocimientos históricos, antropológicos y lingüísticos perfectamente ordenados y presentados con claridad y elegancia, alternando, además, junto a las ideas y conocimientos de los textos, numerosas fotografías y dibujos que vienen a ser testimonio visual de lo que se cuenta.
Prefiere hablar el autor de ‘hablas extremeñas’ en lugar de dialecto extremeño13 :
“....tampoco es muy riguroso hablar de la existencia de un dialecto extremeño, sino de varias hablas extremeñas de orígenes e influencias diversas...... Y no podía ser de otra forma, también en nuestra tierra extremeña está presente la entrañable lengua portuguesa. Aunque poco conocido, y a veces no queriendo ser reconocido, en Extremadura hay zonas donde se hablan variantes dialectales del portugués moderno o del galaico-portugués arcaico”.
Distingue Martín Galindo las distintas partes en que se habla el portugués dentro de Extremadura: 1) el portugués alentejano de Olivenza, 2) el portugués arcaico de Herrera de Alcántara y el moderno de Cedillo, 3) la franja de la lengua portuguesa de la Campiña de Valencia de Alcántara y el municipio de La Codosera, y 4) la antigua fala galaico-portuguesa de Eljas, Valverde del Fresno y San Martín de Trevejo.
Junto a la tradicional ubicación del Valle de Xálima que encontraremos en todos los volúmenes comentados, Martín Galindo incorpora la descripción (p.35-58) de las “verdes tierras” y el “paisaje frondoso” del valle. Destaca la abundancia de agua y la climatología templada. Pero no concede sólo importancia a la geografía o clima de la región, incide también en la pervivencia de la cultura castreña galaico-portuguesa ejemplificando con elementos caracterizadores de la misma: los chozos.
No olvida comentar otra de las características del Valle de Xálima: los textos de tradición oral (p.59-73), entre los que incluye cuentos tradicionales, refranes antiguos, las bellas coplas y  “as adivinanzas, as comparanzas”.
En el capítulo III del libro, Martín Galindo no duda en manifestar cuál es su postura frente a la caracterización de la lengua que estudia14:
“Que la Fala de Xálima presenta la mayor parte de los rasgos fonéticos, de vocabulario y de sintaxis del galaico-portugués o del portugués arcaico es un hecho que no se discute por la coincidencia de la mayoría de los lingüistas de reconocido prestigio que la han estudiado”.
  A continuación comenta el autor cuáles son las principales aportaciones a las que hacen alusión los “lingüistas de reconocido prestigio”.
No duda en criticar, tampoco,  la corriente gallega encabezada por José Enrique Costas15:
“La teoría ‘gallega’ sobre la Fala de Xálima es una simple especulación y carece de todo fundamento; lo mismo que haber bautizado a la tierra de manhegus, lagarteirus y valverdeirus con el nombre de ‘Val do río Ellas’ es otra invención fantástica, ya que no existe ninguna razón ni antecedente histórico en que basarse para semejante denominación”.
Las siguientes páginas (p.84-116) las utiliza el autor para aclarar los orígenes y la conservación de la fala; presentando, para ello,  testimonios anteriores a la repoblación leonesa del siglo XIII. Parte Martín Galindo del sustrato cultural celta y la vecindad con Portugal para explicar la conservación de la fala de Xálima.
El capítulo IV (p.117-149) lo dedica el autor a la descripción de las principales nociones gramaticales, incidiendo en el peso y dominio  del portugués en el desarrollo del fala.
El capítulo V (p.151-186) lo encabeza con el siguiente título: “También el vocabulario de la Fala es mayormente portugués” (por si nos quedaba alguna duda, añado yo.). Cabe destacar los numerosos dibujos y fotografías que acompañan las largas listas de palabras, relajando así la vista al lector.
Clasifica Martín Galindo el vocabulario que nos ofrece en ocho grandes grupos: 1) árboles, plantas y frutos del campo, 2) accidentes geográficos y naturales, 3) animales, insectos y pájaros, 4) léxico sobre la vendimia, 5) oficios, herramientas y aperos, 6) vida doméstica, alimentos y vestimenta, 7) sobre parentesco y sociedad, y 8) algunos términos más de la fala.
Plantea el autor en el capítulo VI la dificultad que encuentran los hablantes de fala en hacer un uso escrito de su lengua debido a la enseñanza oficial de la lengua castellana que han recibido en las escuelas. Vuelve a insistir Martín Galindo en que la fala se debería escribir a la portuguesa.
El capítulo VII (p.195-223) resulta muy interesante debido a que Martín Galindo se centra en aspectos más relacionados con la sociolingüística. Por ejemplo, reflexiona sobre la conciencia colectiva que los habitantes del Valle manifiestan hacia su propia lengua.  Hay una auténtica valoración e identidad de la lengua fala. Esto se observa, por ejemplo, en los nombres de los establecimientos (escritos en fala) o en los nombres de las calles.
Martín Galindo caracteriza a los habitantes del Valle de Xálima como una comunidad de carácter etnocéntrico16:
“...interpreto que el sentimiento sociolingüístico más extendido entre la población es la consideración de que la fala (‘a nossa Fala’ para los naturales) es algo propio e inseparable de aquel pequeño territorio, como el paisaje, los ríos o los olivos....
  .... La relación lingüística de la población del Val de Xálima con Portugal es una realidad incuestionable; otra cosa distinta son los sentimientos sociolingüísticos que haya creado dicha relación a lo largo de la historia”.
La última parte del libro, “Anexos” (p.225-399), es muy interesante desde el punto de vista del testimonio escrito sobre la evolución diacrónica de los estudios sobre el fala. Presenta Martín Galindo siete anexos, entre los que cabe destacar los viajes de Federico de Onís y Menéndez Pidal en el verano de 1910 al Valle de Xálima o la polémica sobre la fala de Xálima en la prensa regional. El autor presenta una serie de artículos escritos en el periódico Extremadura y Faro de Vigo, en los que hay unas réplicas constantes entre Martín Galindo y José Enrique Costas acerca de esta lengua. La discusión permanece abierta.     
REY YELMO, Jesús C., A fala. La fala de San Martín de Trevejo: O Mañegu. Estudios y documentos sobre a fala. Tomo III, Mérida, Editora Regional de Extremadura (Junta de Extremadura), 1999.(327pp.)
Presenta Rey Yelmo en este libro las conclusiones que ha extraído de sus estudios in situ de la fala de San Martín de Trevejo. Para ello le fue necesario la elaboración de una encuesta que tomó como base el ALEP (Atlas Lingüístico de España y Portugal), el ALECM (Atlas Lingüístico-Etnográfico de Castilla-La Mancha) y el Cuestionario del Proyecto de Geografía Lingüística de las Hablas Extremeñas.
Estas encuestas fueron realizadas entre 1991 y 1997 a personas mayores de 30 años. Especifica Rey Yelmo que le fue necesario convivir y comunicarse a tiempo y a destiempo con los lugareños17 a fin de sacar el máximo partido al trabajo realizado.
El autor atribuye el origen del fala al gallego-portugués. No obstante permite a los lectores que se formen su propia opinión ofreciendo algunas de las disquisiciones de otros investigadores lingüistas18. Cita a Pascual Madoz (1848), Federico de Onís (1930:63-70), Leite de Vasconcelos (1927:247-259), Menéndez Pidal (1904), Zamora Vicente (1979:87), Lapesa (1984: 486-487), y Pilar Vázquez Cuesta entre otros estudiosos.
El estudio de Rey Yelmo, en este libro, se centra principalmente en el mañegu, caracterizado por el autor de la siguiente manera19:
“El mañegu se compone, como se podrá comprobar, de voces y tendencias de origen gallegoportugués, leonés occidental. castellanismos y arcaísmos”.
Presenta Rey Yelmo un estudio complejo y elaborado de este mañegu desde el punto de vista de la fonología (p.XVIII-XXIII) y la morfología (p.XXIV-XLII).
La obra, pues, está estructurada en cinco bloques distintos. La introducción es el primero de todos, y hasta ahora comentado. Le sigue un segundo apartado en el que se presenta la transcripción gráfica y fonética que se ha utilizado en la elaboración del diccionario-vocabulario. Especifica Rey Yelmo las abreviaturas (tercer apartado) que ha utilizado en el desarrollo de este vocabulario mañegu, que representa el cuarto bloque, siendo este el más amplio (p.1-322). El último apartado lo dedica a la bibliografía (p.323-327).  
MARTÍN DURÁN, José. A fala. Un dialecto leonés en tierras de Extremadura. Estudios y documentos sobre A Fala, tomo IV, Mérida, Editora Regional de Extremadura, 1999.(105pp.)
“Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde del Fresno son tres pequeños pueblos situados al NO de la provincia de Cáceres, formando límites con Salamanca y con Portugal. Su habla, conocida por A FALA, se usa cotidianamente, con gran soltura y fluidez. Se trata de algo vivo...curioso para el visitante e interesante para el filólogo”20.
Parece que el acierto con el que José Martín Durán ubica los tres pueblos en donde se habla el fala, se desvanece al intentar clasificar la misma lengua como descendiente del leonés. Serán necesarias dos páginas más para que el autor enfatice cuál es su postura21:
“Mi propósito con esta obra es demostrar que sus composiciones y combinaciones más esenciales forman parte de cuanto es propio del leonés.... pero, en definitiva, es el estudio y promoción de A FALA lo que me interesa”.
Cómo desciende la lengua fala del leonés lo muestra Martín Durán mediante la explicación histórica y diacrónica del Reino de León22:
“La razón de que en A FALA se observen algunos rasgos gallegos o portugueses se debe, con toda probabilidad, a que tales rasgos ya se encontraban en aquel leonés que aquí se implantó.... pues no debe olvidarse que los tres territorios (León propiamente dicho, Galicia y Portugal) eran parte del mismo reino.
  Si A FALA hay que relacionarla con el leonés, ésta fue la evolución del reino de León desde la fecha a la que corresponde el mapa adjunto (1031, año del hundimiento del Califato de Córdoba)”.
Abandona José Martín los detalles sobre la ubicación y procedencia de A FALA para centrarse en la fonología (p.17-18) y la morfología (p.19-22) de la misma lengua.
Introduce el autor un apartado muy interesante en el libro: Aforismos en verso en a fala y en castellano (p.31-64), a partir de los cuales puede conocerse un poco más la cultura que envuelve a esta lengua23:
Tú eris tontu,
pero nun u demostris
cuandu te priguntin pol qué
didis sandedis, 
respondi....
que isu dependi.
Tú eres tonto,
pero no lo demuestres,
cuando te pregunten 
dices sandeces, 
responde...
que eso depende.
  Presenta José Martín el comentario filológico del texto Mónadas I (p.65-100). Termina el estudio de la fala contrastando las características que él ha encontrado en la lengua  con los rasgos más típicos presentados, por una parte, por Menéndez Pidal y, por otra, por Manuel Alvar (p.101-104).
La bibliografía utilizada es menos abundante que en las anteriores obras comentadas. Se centra exclusivamente en 6 libros: el Curso de gramática histórica española de Thomas A. Lathrop; El dialecto leonés de Menéndez Pidal; el Manual de dialectología hispánica de Manuel Alvar; la obra de Domingo Frades Vamus a falal; la Introducción a la España medieval de Gabriel Jackson y, por último el texto Mónadas analizado por el autor.
La obra, pues, se caracteriza por una mayor sencillez en la  confrontación de posturas científicas en torno al análisis  de la fala.  
FRADES GASPAR, Domingo. Vamus a falal. Notas pâ coñocel y platical en nosa FALA, Madrid, AGATAE, 1994.(95p.)
“Domingo Frades Gaspar (60 años, técnico agrícola. Trabaja y vive en Badajoz aunque siempre que puede está en San Martín. Ha escrito sobre temas relacionados con la fala. Ha revisado las labores de corrección de este trabajo y agradezco aquí, públicamente, su inestimable ayuda y apoyo)”24 Así describe Rey Yelmo al autor de la obra que ahora analizamos.
Una de las características que no podemos pasar por alto es que Domingo Frades no sólo nos habla del fala sino que además nos lo cuenta en fala. Todo el libro está escrito en fala, o al menos un intento de fala puesto que todavía no ha habido una normalización de esta lengua en concreto.
Encabeza el prólogo del libro Teresiano Rodríguez Núñez, Director de HOY “Diario de Extremadura”:
  “Esta ‘fala’ particularísima debiera haber sido preservada como oro en paño; pero no guardándola en un fanal, ni arrinconándola en las bibliotecas como curioso objeto de estudio para científicos y eruditos, no; más bien revitalizándola, preservando su uso como lenguaje habitual de los habitantes de los tres pueblos, enseñándola en las escuelas, investigando sus peculiaridades. No se entiende muy bien que se le preste más atención al sapo partero, a la lagartija serrana o al somormujo -por citar tres especies protegidas- que a una lengua que pervive fresca y lozana a la sombra de Jálama y Santa Clara”25.
Hasta ahora todos los autores han dejado de manera clara el intento de reforzar la pervivencia de la lengua fala, sin aclarar otro asunto no menos importante. Domingo Frades, no obstante, sí se preocupa por explicar cuál es la postura que el hablante de fala mantiene hacia la lengua castellana26:
“Nosotrus..... sempris hemus sabiu usal, aprecial, aprendel y resaltar a lengua española y nos sintimus por isu mui honraus y hasta orgullosus de sabel falal, millol que otrus inclusu que se querin distinguil por ‘castellanohablantes..”.
Se interesa Domingo Frades en recoger los distintos artículos de la Constitución Española en que se manifiesta la postura que hay que tener ante la diversidad lingüística del Estado27:
“(Artículo 3.3): La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”
  “(Artículo 6.2. del Estatuto Autonómico de Extremadura): Las instituciones de la Comunidad Autónoma de Extremadura, dentro del marco de su competencia, ejercerán sus poderes con los siguientes objetivos básicos:
  a)......
  g) Potenciar las peculiaridades del pueblo extremeño y el afianzamiento de la identidad extremeña, a través de la investigación, difusión, conocimiento y desarrollo de los valores históricos y culturales del pueblo extremeño en toda su variedad y riqueza”.
Tras esta primera defensa y reconocimiento de la lengua fala, Domingo Frades refuerza el cuerpo de su libro contando los acontecimientos históricos más importantes que se han dado en el territorio fala: la presencia romana, el sello de la Reconquista española en las tierras de nadie, los comienzos de una posible escritura, o las ordenes Militares son algunos de los aspectos que aborda.
Divide el autor su obra en temas. A nosotros los que más nos interesan son el I, II, X, XI, y XII; ya que los comprendidos entre el III y el IX se dedican exclusivamente a la explicación dialectal de la lengua: la “f” inicial, la no diptongación de “e” y “o”, las diferencias y cambios fonéticos, algunas curiosidades fonéticas, la “j” y la “g” latinas o la pérdida de consonantes, por ejemplo.
En el tema X, “cúmu nos ven”, Domingo Frades muestra un testimonio epistolar entre Federico Onís y Ramón Menéndez Pidal. Con ello y con la posterior enumeración de algunos de los estudios más importantes de la lengua en que escribe, intenta Frades otorgar más peso a su obra. Nombres como Onís, Menéndez Pidal, José López Vidal (1910), José Leite de Vasconcelos (1927), Oskar Fink (1929), Clarinda de Azevedo Maia (1977), José Enrique Gargallo Gil, José Enrique Costas González, Severino López Fernández, y otros, son  protagonistas en el desarrollo de los estudios del fala. 
En el tema XI, “Quen fala poi escribil”,  insiste domingo Frades en la necesidad de abastacer a esta lengua, prácticamente oral, de una base escrita, un alfabeto normalizado. Y aprovecha la ocasión para aportar algunas normas para esa escritura en desarrollo, por ejemplo: “respetal as finais en ‘u’ i en ‘y’”28.
En el tema XII, “Un repasu a gramática”, no ofrece Domingo Frades información nueva que no se haya presentado antes por algunos de los estudiosos mencionados ya. Lo que sí que es novedoso es que la explicación de esta gramática fala se escribe no en lengua castellana sino en la misma lengua fala.
La bibliografía que ha utilizado el autor para la elaboración de su obra la presenta estructurada en tres bloques: introducción y agradecimiento a José Enrique Gargallo Gil (Universidad de Barcelona) y José Enrique Costas González (Universidad de Vigo); Temas histórico-culturales; y, por último, lenguas.
CONCLUSIONES
A lo largo del trabajo hemos podido revisar las principales aportaciones de cinco estudiosos muy comprometidos con el desarrollo de la lengua fala.
Adoptar una de las posturas que se han presentado no es mi objetivo prioritario; aunque he de reconocer que no me identifico con las posiciones tan radicales de José Enrique Costas, José Enrique Gargallo Gil, o Martín Durán.
El trabajo de Martín Galindo me parece que se ha desarrollado con excelente calidad y documentación; fruto de ello, creo, es el acierto en considerar la comunidad fala como etnocéntrica, es decir, no como una extensión del gallego, ni del leonés pero tampoco, únicamente, del portugués, añado yo.
Cabe destacar el esfuerzo de Domingo Frades, quien pese a no disponer de toda la formación de un lingüista profesional aceptó el reto de escribir un libro en la lengua que promociona.
A pesar de que ya se han elaborado numerosos estudios filológicos (fonético-fonológicos, gramaticales...) y sociolingüísticos, creo que es imprescindible profundizar aún más en la conciencia colectiva de estos hablantes con el fin de aunar esfuerzos frente al trabajoso proyecto de la normalización del fala. La rivalidad científica que existe hoy por hoy tampoco ayuda al principal objetivo.
Mi interés por esta lengua es múltiple. Se debe, por una parte,  a mi ascendencia extremeña; por otra,  a los lazos de unión que brinda la variedad lingüística de la región con los estudios que he cursado.
  En breve, espero poder entablar conversación con Domingo Frades y conocer más de cerca la vida de esta lengua, no sólo a través de los libros sino también de primera mano. Existiría la posibilidad, si en la Universidad de Alcalá  alguno de sus profesores tuviera interés,  de que el proyecto de investigación del segundo año de doctorado tenga mucho que ver con el estudio del desarrollo y la caracterización de esta lengua fala, a partir de los habitantes de los tres pueblos en los que se ubica.
NOTAS
(1) FRADES GASPAR, Domingo, Vamus a  falal, Madrid, ADISGATA, 1994.
(2) GARGALLO GIL, José Enrique. Las hablas de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno. Trilogía de los tres lugares. Estudios y documentos sobre A FALA, tomo I, Mérida, 1999, Editora Regional de Extremadura, (pp.9-10). 
(3) Gargallo Gil (op.cit. p.15) ubica la Fala “...en aquel rincón de Extremadura, en el límite con Portugal y Salamanca, justo por debajo de la divisoria de aguas de las cuencas del Duero (al norte) y del Tajo (al sur), al abrigo de la Sierra de Jálama, en los tres lugaris: San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno”.
(4) op.cit. p.15.
(5) op.cit. p.17
(6) COSTAS GONZALEZ, Xosé Henrique (1992a): “Notas sociolingüísticas sobre os falares ‘galegos’ da Ribera Trevellana (Cáceres)” en A Trabe de Ouro, 11, pp409-417.
    (1992b): “Breve caracterización das falas (fundamentalmente galegas) do Val do Río das Ellas” en Cadernos de lingua, 6, pp. 85-107.
    (1995): “O galego de Extremadura: As falas do Val do Río Ellas” en (eds. Juan M. Carrasco González y Antonio Viudas Camarasa) Actas del Congreso Internacional Luso-Español de Lengua y Cultura en la Frontera (Cáceres, 1 al 3 de diciembre de 1994), Universidad de Extremadura, Cáceres, I, pp.357-376.
(7) op.cit. p. 40
(8) op.cit. p. 42
(9) op.cit. p. 43
(10) op.cit. pp. 51-56
(11) op.cit. p.62
(12) op.cit. p.64
(13) MARTíN GALINDO, José Luis. A Fala de Xálima. O falar fronteirizo de Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde. Estudios y Documentos sobre la fala, Tomo II, Mérida, Editora Regional de Extremadura,1999, véase p.21.
(14) op.cit. p.77
(15) op.cit. p.83
(16) op.cit. p.216-217
(17)  Describe Jesús C. Rey en la p. XIV de A fala. La fala de San Martín de Trevejo: O Mañegu. Estudios y documentos sobre a fala. Tomo III,  la ubicación exacta de San Martín de Trevejo: “está situado en el extremo noroccidental de la provincia de Cáceres, de cuya capital dista aproximadamente unos ciento veinte kilómetros largos”.
(18) op.cit. p. XVI-XVII
(19) op.cit. p. XVII
(20) MARTíN DURáN, José. A fala. Un dialecto leonés en tierras de Extremadura. Estudios y documentos sobre A Fala, tomo IV, Mérida, Editora Regional de Extremadura, 1999. Véase p.11.
(21 op.cit. p.13.
(22) op.cit. p. 16.
(23) op.cit. p.42
(24) REY YELMO, Jesús C., A fala. La fala de San Martín de Trevejo: O Mañegu. Estudios y documentos sobre a fala. Tomo III, Mérida, Editora Regional de Extremadura (Junta de Extremadura), 1999. (Véase p.XIII).
(25 FRADES GASPAR, Domingo. Vamus a falal. Notas pâ coñocel y platical en nosa FALA, Madrid, AGATAE, 1994, p. 14.
(26) op.cit. p.21.
(27) op. cit. p.23-24.
(28) op.cit. p.79.
BIBLIOGRAFíA
* ÁLVAREZ MARTÍNEZ, María ángeles, “Extremeño” en  Manual de dialectología hispánica. El Español de España, Barcelona, Ariel Lingüística, 1996.(p.171-182)
* FRADES GASPAR, Domingo. Vamus a falal. Notas pâ coñocel y platical en nosa FALA, Madrid, AGATAE, 1994.(95p.)
* GARGALLO GIL, José Enrique. Las hablas de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno. Trilogía de los tres lugares. Estudios y documentos sobre A FALA, tomo I, Mérida, 1999, Editora Regional de Extremadura.(92pp.)
* LAPESA, Rafael. Historia de la Lengua Española, Madrid, Gredos, 1985.
* MARTÍN DURÁN, José. A fala. Un dialecto leonés en tierras de Extremadura. Estudios y documentos sobre A Fala, tomo IV, Mérida, Editora Regional de Extremadura, 1999.(105pp.)
* MARTÍN GALINDO, José Luis. A Fala de Xálima. O falar fronteirizo de Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde. Estudios y Documentos sobre la fala, Tomo II, Mérida, Editora Regional de Extremadura,1999, (399p.).
* REY YELMO, Jesús C., A fala. La fala de San Martín de Trevejo: O Mañegu. Estudios y documentos sobre a fala. Tomo III, Mérida, Editora Regional de Extremadura (Junta de Extremadura), 1999.(327pp.)
* MENÉNDEZ PIDAL, Ramón. Manual de Gramática Histórica Española, Madrid, Espasa-Calpe, 1985.
* ZAMORA VICENTE, Alonso. Dialectología Española, Madrid, Gredos, 1979.
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#14.- No enterréis lenguas antes de tiempo...
Ringurrangu|26-11-2009 18:52
Señor #12, no enterremos lenguas antes de tiempo. Si quedan hablantes, no se puede decir que el portugués rayano de Extremadura haya desaparecido. Aún. Si algún día muere el último hablante debido a la dejadez política, entonces diremos que ha desaparecido. Pero afortunadamente aún se hablan las cuatro lenguas tradicionales del territorio extremeño, también el portugués rayano, y también el de Herrera (Firreira de Alcântara), que es el más peculiar. Aunque todo hay que decirlo, es cierto que hay más vitalidad en Cedillo y Herrera de Alcántara que en Olivença, y sí podemos decir que el portugués ha desaparecido ya en una localidad extremeña donde se hablo: Táliga en concreto. Por supuesto que hay que defender las cuatro lenguas de Extremadura (castellano en su modalidad propia, portugués, extremeño y fala). El portugués no es la única lengua de Extremadura que ha padecido la imposición del castellano, por vía franquista o cualquier otra. Por desgracia la única lengua de Extremadura diferente del castellano que recibe algo de protección (y aún insuficiente) es a fala, y como conté no precisamente porque les interesara la fala en sí, sino por otros motivos más oscuros. Como dijo alguien del valle: "nunca se preocuporin de nós y agó pareci que temus petroliu...".
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#16
NOB|01-12-2009 01:43
hay más cosas, muchas más, aparte de derechas e izquierdas. Casi todas deben estar presididas por la coherencia ¿sabes tú lo que es eso? si es así, si lo sabes,  cuentame querido Albertito Casado, calvito mío, como es que dirigiendo eso que llamas "Extremadura Progresista" (igual podías llamarlo "El coño de la Bernarda"), propagas, difundes, publicitas a personajes tan siniestramente reaccionarios como el querido Horcajo, subdirector de Epoca y presentador de Intereconomía. Este sujero sí que va a enseñarte lo que es la libertad de de expresión. Que se lo pregunten a la redactora de CQC a la que unos matones enviados por el tal le impidieron informar haciendole preguntas a Carlos Fabra ¿a qué progresista protegían? A ver cuanto dura mi comentario
Valoración: -2
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#17
Juan Fco. Reina (zheltyk)|02-12-2009 13:55
Este artículo versa sobre el extremeño. No entiendo por qué ciertos personajes empiezan a hablar de cosas que nada tienen que ver, aprovechando (parece) que este es un tema que interesa, puesto que siempre los artículos referentes a esta lengua se sitúan en poco tiempo entre los más leídos de kaos extremadura.
Al comentario número 2 le digo que tengo una sospecha bastante fundada de quién es, y no entiendo por qué se dedica a escribir mensajes contra mí ahondando en cosas tan personales como pueda ser mi afiliación política (CR no es trotskista, por cierto). Ciertamente esto demuestra algún tipo de enfado, quizás despecho por haber abandonado aquel nido insalvable de revisionistas que es la UJCE.
Lo digo y lo repetiré, la conciencia nacional es cosa de cada uno. A ti no te importa la mía, y si te interesa pregúntamelo y no para difamarme. Yo no recuerdo haber publicado ningún artículo en kaos haciendo apología de la independencia de Extremadura, cosa que, por otra parte, me parece tan respetable como no hacerlo. No recibo ningún tipo de directrices de mi organización referente a qué conciencia nacional debo tener o defender, faltaría más. Este y otros artículos funcionan exclusivamente con criterios filológicos y con la pretensión de recuperar una lengua, y se hace desde la oferta, no desde la imposición. No encuentro, pues, motivo alguno para tu reacción.
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#18
09-02-2010 20:52
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