Fue seguramente el último de los grandes representantes del socialismo de izquierda italiano, cuyo historial resulta bastante desconocido por estos pagos. Este "socialista incómodo", como lo llamaría Rossana Rossanda, de inequívocos rasgos hebreos (moreno, de cara afilada, con una barba a lo Juan Ramón Jiménez) e intelectuales, fue doctor de derecho y filosofía, y militante consecuente desde su juventud. Situado desde el primer momento en la izquierda del PSI, no quiso empero ingresar en el PCI "porque no aprobaba la estrategia de la IIIª Internacional, que quería imponer a todos los partidos comunistas las veintiuna condiciones, iguales para todos los países, como sí en todos ellos se pudiese establecer la misma estrategia sin tener en cuenta las diferencias en las condiciones sociales, políticas, etc, de cada uno de ellos". (Entrevista con María Ruipérez y M, Pérez Ledesma, Tiempo de Historia nº 26).
            Se mantuvo en Italia luchando en la clandestinidad bajo el fascio hasta que en 1939 fue encarcelado, y más tarde enviado a un campo de concentración, siendo liberado cuando Italia entró de la mano de Hitler en la Guerra Mundial. En 1943 fue el encargado de reconstruir el PSI que lideraba Pietro Nenni en el interior. Entre 1946 y 1947 fue secretario general, y es cuando preside un período de estrecha colaboración con los comunistas hacia los cuales "mantenía ciertas reservas" ya que desaprobaba "su estructura interna, como su actividad en aquel momento, muy ligada todavía a las directrices soviéticas". Desde 1923 hasta 1926 colabora en Crjtjca Sociaie, Rivotuzjone liberale, Conscientia, Avantj, Il Caffe, Quarto Stato (cuya dirección asume entre 1946 y 1950) y desde 1928 director de Pietre, la última revista cultural antifascista que quedaba en Italia.
            Diputado por Milán desde 1948 hasta 1972, Lelio Basso inicia su actividad como director de la prestigiosa revista teórica socialista de izquierda Problemi del socialismo, que tuvo una importante audiencia y se citaba un poco por todas partes que se debatía sobre socialismo y capitalismo. A su salida de la cárcel (1928-1931) se encuentra entre los fundadores del Centro interno del Partido Socialista italiano (arrestado de nuevo en 1939; a su salida del campo de concentración (1940) trabaja en la reconstrucción de un movimiento socialista renovado: el Movjmiento de Unidad Proletaria (MUP) que en 1943 se fusiona con el PSI, dando si vida al PSUP (Partido socialista de unidad Proletaria) del que fue Vicepresidente (1945) y luego secretario general (1947). En 1946 es elegido miembro de la Asamblen Constituyente Y miembro de la comisión para la redacción e la Constitución. Reelegido siempre como representante de Milán en el Parlamento (1948, 1953, 1958, 1963), en la Cámara de Diputados (1968) y en el Senado (1972 y 1976) del que todavía es miembro. Luego se distingue por su oposición al curso derechista de Pietro Nenni y a la coalición de "centro-sinistra" entre el PSI y la corrupta Democracia Cristiana, ya que "decía no a la que sería la estratega, primero de los socialistas y luego de los comunistas; no por una visión estrecha del bloque social e ideal de la democracia cristiana, ni por mera fidelidad a la tradición, sino por una aguda concepción del presente, de lo que se esta madurando en eso años y de la gravedad del histórico cambio de rumbo que la izquierda estaba efectuando" (Rossanda).
            Milita hasta 1964 del PSI representando siempre la oposición de izquierdas y desde esta fecha hasta 1969 del Partito Socialista Italiano de Unificazione Proletaria (PSIUP), del cual sería su principal teórico, y representante, de hecho su figura va mucho más allá del partido.
              En la época anterior a 1968, Lelio Basso fue con Andre Gorz, el teórico de una "tercera vía” que se dice reformista-revolucionaria, y que se distingue por el objetivo de imponer al capitalismo reformas que no resulten integrables, y que por lo tanto, abrían vías al socialismo.
            Dicha vía que se como “superadora" tanto de la socialdemocracia como del estalinismo, tuvo su versión francesa en el Partit Socialiste Unifie (PSU), de Michel Rocard y Jean-Marie Vincent, desgajado de la socialdemocracia por su oposición a la guerra de Argelia, y que durante el mayo del 68 estuvo en las barricadas,.
            En sus escritos, Basso abogaba por un partido abierto a todas las tendencias socialistas de izquierda y por una estrategia combinada de reforma y revolución que, mediante las conquistas parciales, preparará el camino hacia una ruptura final con el capitalismo. Presidente del PSIUP se opuso a su "bloquismo", protestando en contra de la mayoría por la ocupación rusa de Checoslovaquia.
            Por otra parte, sus planeamientos terceristas quedaron en el olvido tras los acontecimientos de 1968. Al abandonar el PSIUP, Lelio Basso prosiguió como socialista independiente gozando de un enorme prestigio internacional. Dirigió la importante revista bilingüe Internacional Socialist Journal-Revue Internationale del Socialisme.
            En 1969, junto con otras personalidades, fundó el Instituto por el Estudio de la Sociedad Contemporánea. Fue uno de los miembros más activos y representativos pro su alta dignidad moral del Tribunal Russell que denunció los crímenes norteamericanos en Vietnam así como la represión militar en América Latina, Checoslovaquia o Alemania Federal, y en más de una ocasión su nombre estuvo asociado a manifestaciones contra el franquismo. Más tarde fue presidente de la Liga por el Derecho y la Liberación de los pueblos, una sólida institución que denunciaba las atrocidades cometidas por el imperialismo y que llevó una lucha incansable por ofrecer una documentación fehaciente de dichas atrocidades. El titulo de “socialista incómodo” se lo ganó con creces. Su socialismo se encuentra en otro planeta en relación a lo que llegaría a significar esta palabra en manos de personajes como Bettino Craxi, un buen amigo de Felipe González, y uno de los más egregios representantes de la corrupción política de la socialdemocracia y de la política. Entre sus “obras maestras” esta la de haber auspiciado la carrera de Berlusconi en sus inicios.   
            Cuando falleció era senador independiente en la candidatura del PCI. Escribió diversas obras, El Partito Socialista italiano (1956); Il Principe senza scetoto (1958); Neocapitalismo i sinistra europea (1969), aunque en castellano, que al menos yo recuerde, solamente se publicaron algunos artículos en las diversas antologías sobre temas socialistas editada por la editorial catalana Nova Terra. Sin duda su obra más conocida entre nosotros sería El pensamiento político de Rosa Luxemburgo (Península, BCN, 1976), apasionado luxemburguista, y sin duda uno de los mayores especialistas existentes sobre ella. Lelio Basso escribió un guión para una película que debía dirigir Guiliano Montaldo (autor de Saco y Vanzetti) pero que no encontró financiación. El número “Extraordinario” de “Materiales” comienza con un extenso artículo suyo: Rosa Luxemburgo y la ambigüedad de la historia, traducido por María José Aubet y que espero acabar de “escanear”…
              Volveremos pues a hablar de Lelio Basso.
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#1.- Lelio Basso. Una gran coerencia
José André Lôpez Gonçâlez|21-09-2008 22:09
Muchas gracias Pepe por tu emocionanate artículo. Lelio Basso fue un gran militante revolucionario y un prominente pensador. Ya era hora que alguien levantase la pesada cortina de la oscuridad a la que se le ha sometido en España - y creo que en el resto del mundo - a pesar de los esfuerzos de la fundación que lleva su nombre y que puede verse en:
http://www.leliobasso.it/
Y siguen más presentes ahora que cuando fueron escritas sus lapidarias palabras, aunque discrepemos, profundamente,  de su afirmación, merecen una pequeña mención:
"Rosa Luxemburgo ha sido uno de los continuadores más eficaces y más fecundos de aquel pensamiento marxista que de acuerdo con la sabida definición de Engels, no se trata de un dogma, sino de una guía para la acción" (subrayado por mi).
Sería muy interesante si algún editor pudiese reeditar su clásico libro editado por Editori Riuniti en Roma en 1967 y en España en septiembre de 1976: El pensamiento político de Rosa Luxemburgo.
Daría mucho que pensar a tanto  dogmático como anda  por la red.
Salud y, perdón por lo reiterado, muchas gracias Pepe. 
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#2.- Enhorabuena
Manugorri|22-09-2008 08:42
      Enhorabuena y felicitaciones por sacar tan bien reflejada  a esta interesante figura de un buen socialista y, no de tanto traidor  vendido...
      Espero que abunde en esta línea, creo que más de un "listo" que confía más o menos  plenamente en esta acabada socialdemócracia que nos gobierna vea claramente que es un autentico socialista y no el PSOE.
      Saludos y agur.
   
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#3.- Gracias compañero por tus articulos
espinodefuego|22-09-2008 15:06
          Es un placer leer tus articulos.
Saludos fraternales                  
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#4.- Gracias Cro. por tu artículo
Jango|22-09-2008 20:36
Para mí es un verdadero placer abrir Kaos y encontrar un artículo de Pepe, pues siempre tiene algo para aprender. Que sean cada vez más y felicitaciones por tu trabajo
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#5.- Socialismo y Revolución de Lelio Basso
Manugorri|23-09-2008 09:11
        He estado buscando en Web, sin éxito alguno, el libro de cabecera que he tenido durante años: Socialismo y Revolución de Lelio Basso, Editorial Siglo XXI, 1983, 490 pag.
      Recomiendo entusiasta dicha obra, ya que es un excelente compendio del marxismo, su historia e ideológia desde el surguimiento de las ideas socialistas hasta la naturaleza de la URSS en los años setenta.
      De lo que leí en tales años de Lelio Basso este es el mejor y más completo texto.
      Saludos y Agur compañeros.
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#6.- Un fracaso rotundo y completo
Libertario|23-09-2008 17:43
“! Proletarios del mundo entero, bajar en vuestras propias profundidades, buscar en ella la verdad, crearla vosotros mismos!No la encontrareis en ningún otro sitio.”
Tal fue la contraseña que lego la Makhnovtchina rusa a los trabajadores del mundo.
Los libertarios nos podemos pagar el lujo de ser objetivos, porque no tenemos ningún interés en traicionar la verdad, ni ninguna razón de “trucar”, porque no aspiramos al poder, ni a ningún puesto  de dirigente, ni a ningún privilegio, ni mismo al triunfo“a toda costa” de una doctrina. No aspiramos nada más que a establecer la verdad, porque solo la verdad es fecunda.
?Pueden decir lo mismo los partidarios de "socialismos   cuarteleros", llenos de mariscales, de comandantes en jefe y de regimenes oligarquicos dirigidos por las  Nomenklaturas del partido?  La historia se ha encargado de demostrar que fue  y es imposible.
A los libertarios los que nos dan pena son los "socialistas cientificos" que son incapaces de sacar la leccion de experiencias pasadas que han liquidado, por el momento, la simple idea de "socialismo".
! Dar una vuelta por los paises que han sufrido los sistemas marxistas leninistas es reveladora desde todos los puntos de vista : politicos, sociales, culturales, etc!
!Es dramatico! 
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