Mitin del PCE en Torrelodones (Madrid), el domingo 12 de junio de 1977.
Arranca el XVIII Congreso: mañana comienza en Madrid el cónclave de relanzamiento del partido en una Izquierda Unida apaciguada. Los comunistas abren una nueva etapa en su historia para construir el "socialismo del siglo XXI" Eran cifras de otra galaxia. Más de 500 periodistas acreditados, delegaciones de 30 partidos comunistas de todo el mundo, 1.500 compromisarios, más de 30.000 militantes y simpatizantes casi en éxtasis en el mitin de clausura, en la madrileña plaza de Vista Alegre.
Eran otros tiempos, claro. Era abril de 1978, cuando el Partido Comunista de España (PCE) celebró su IX Congreso, el primero en la legalidad tras la dictadura, el primero en España después de 46 años. Así se ve la fuerza del PCE, gritaba la multitud. Frente a ella, la mujer que encarnaba y encarnará el mito de la resistencia, del No pasarán, de la heroica lucha antifranquista, Dolores Ibárruri, Pasionaria. Y el hombre astuto, pragmático, que con talante de hierro había conducido al partido a la legalidad, Santiago Carrillo. “El apóstol del eurocomunismo”, como le calificó la revista americana Time en 1977. Eran los tiempos del esplendor.
Ya nada es igual. Mañana el PCE enciende en Madrid el motor de su XVIII Congreso. Sin oropeles ni neones. 552 delegados para 12.558 militantes. Con una veintena escasa de medios como testigos, con un impacto en la sociedad reducido. Y sin embargo, hay noticia, dice el pregón del PCE. Tras años de declive, de vida moribunda, el partido busca ampliar su espacio, convencer con su proyecto, el “socialismo del siglo XXI”, volcado en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo, la defensa de los trabajadores y la apuesta por una IU que respira en paz. Un guión endiablado que deberá escribir el próximo secretario general, José Luis Centella, un líder poco líder, adusto, tímido, justo de carisma. Un secretario general nuevo para un tiempo nuevo. 
Del sectarismo a la aperturaLa historia echó a andar el 15 de abril de 1920. Ese día, el Comité Nacional de las Juventudes Socialistas se adhirió a la III Internacional –la Internacional Comunista (IC)– y rompió su ligazón con el PSOE. Nació así el Partido Comunista Español. Un año más tarde, otro grupo de socialistas se escindió y alumbró el Partido Comunista Obrero Español (PCOE). Convivían dos organizaciones mellizas, que se llevaban a matar. La IC impuso la fusión. Fue trabajosa, pero cuajó. Desembocó en el I Congreso, en marzo de 1922. Desde entonces, sólo habría un nombre, el Partido Comunista de España. Al frente, el primer secretario general, Antonio García Quejido, reemplazado al cabo de un año por César Rodríguez.
El PCE de aquellos años era pequeño. Minúsculo. Condenado pronto al exilio por la llegada de la dictadura de Primo de Rivera. Un partido “sectario”, como admiten todos los historiadores, plegado en sí mismo, con exigua influencia en el movimiento obrero y a las órdenes de un nuevo líder, José Bullejos (1925-1932). “Con los comunistas, ni los buenos días”, afirmaban entonces los socialistas, recoge Rafael Cruz, profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Para este politólogo, ya apuntaba uno de los rasgos definitorios del PCE: su voluntad de “vampirizar al PSOE”, de cómerselo.
El ostracismo se rompería mediados los años 30. No con el advenimiento de la República, que el PCE despreció, sino cuando la República comienza a flaquear, con la llegada de las derechas al poder. José Díaz, el nuevo líder (1932-42), pilota la “estrategia unitaria”, la convergencia con otras fuerzas de izquierda en el Frente Popular.
La Guerra Civil catapultó al PCE. Le consagró como “el partido de la guerra”, el de todos, abierto. Se convirtió en el primer defensor del Estado republicano, el adalid de la política de unidad y la cohesión del Frente Popular. “El PCE aparca su sueño revolucionario para ganar la guerra y resistir, por lealtad a la República, como empujaba la URSS de Stalin, que quería evitar la II Guerra Mundial”, elogia el historiador Manuel Bueno. Los expertos subrayan el “incontestable acierto” de una estrategia que se tradujo a números. Si en 1935 el PCE contaba con 5.000 afiliados, en marzo de 1937 ya tenía en torno a 250.000.
La infiltración en el régimenLa lucha continuaría tras la derrota. El PCE, comandado desde 1942 por Pasionaria, mantuvo viva la llama guerrillera, los maquis, como método para derrumbar un régimen que podría caer si los Aliados vencían al fascismo. El partido se contagió de las “técnicas más negras del estalinismo”, lamenta Carme Molinero, profesora de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Son años de purgas internas.
Pero la misma Pasionaria impulsaría desde 1948 un giro táctico clave, que culminaría en 1954 con la adopción de la “política de reconciliación nacional”, que la doctrina rotula como el segundo gran éxito del PCE tras su estrategia unitaria en los 30. Ibárruri y Carrillo –el secretario general desde 1960– promoverán el entrismo, la infiltración en el franquismo, en su aparato sindical, en el movimiento vecinal y estudiantil para, desde ellos, organizar la lucha.
La reinvención del PCE desencadena, para Molinero, dos hechos. “Uno, dejar atrás la Guerra Civil. Y dos, acercarse a los jóvenes hijos de los vencedores”, que miraban con displicencia el devenir de la dictadura. Y es que el partido no es ajeno a la nueva estructura social, como advierten el sociólogo Jaime Aja y el economista Eduardo Sánchez, expertos ambos de la Fundación de Investigaciones Marxistas, dependiente del PCE.
“Se lanza la alianza con las fuerzas de la cultura y el trabajo. España ha cambiado. Se suceden la emigración del campo a la ciudad, el nacimiento de una clase trabajadora y una pequeña burguesía distinta, que ve cómo el régimen bloquea la economía y reprime a la disidencia”, explican.
Los errores del eurocomunismoEl PCE agita la movilización social y política contra Franco, se expande en pequeñas células por todo el país para sumar fuerzas, y garantizar la “ruptura democrática”. El PCE crece, se hace enormemente poroso. Es “el partido del antifranquismo, el partido a secas”, repite Molinero y su colega de la UAB Pere Ysàs.
Carrillo engarza la política de reconciliación con el eurocomunismo, una versión heterodoxa del comunismo, y que implica el radical distanciamiento de la URSS y la asunción de la democracia parlamentaria. Se le fue la mano, según sus críticos. “Desarmó ideológicamente” al PCE, señalan Sánchez y Aja.
El partido de células mutó a un partido más institucional, gobernado por un aparato que Carrillo dirigía de forma “autoritaria”. El sitio en la democracia costó “demasiado” al PCE: la renuncia de los símbolos –la República, la bandera– y hasta el discurso –el abandono del leninismo en 1978–. El eurocomunismo, resume Paco Erice, historiador de la Universidad de Oviedo, “significó subalternidad al PSOE”.
Para Ysàs, Carrillo erró no tanto en sus grandes líneas estratégicas, sino en su “política benevolente hacia UCD, los Pactos de la Moncloa...” y sobre todo por “cómo estas decisiones fueron adoptadas, sin apenas debate interno”.
La sangría agotadoraLuego vendría la crisis. Una crisis devastadora con muchas raíces: la debacle electoral de 1982 (4 escaños frente a los 23 de 1979), la gestión del secretario general, la división entre carrillistas, renovadores y prosoviéticos, la desvertebración interna.
En 1986, el nuevo líder, Gerardo Iglesias, promueve la creación de la plataforma electoral Izquierda Unida. Otra vez la alianza con los otros. Julio Anguita asienta la marca, la lleva hasta su apogeo en 1996 (21 diputados). Pero costó desgarros internos y la percepción, no del todo falsa, de la pinza con el PP. Las bases no lo entendieron. Lo castigaron. En 1999, IU pasó de 9 a 4 eurodiputados; de 3.493 concejales y un 11,68% de los votos a 2.295 ediles y un 6,52% del total. Y en las generales de 2000, ya con Francisco Frutos de candidato, IU se hundió hasta los ocho escaños en el Congreso. 
El relevo de Anguita en el PCE por Frutos, en 1998, traería más guerras intestinas, esta vez por la oposición a la IU posibilista de Gaspar Llamazares, que llegó a la coordinación general en 2000, en la VI Asamblea Federal. Así hasta el XVIII Congreso, el del relanzamiento. Una proeza que Rafael Cruz ve difícil, “por el peso de las siglas”. “Debería reciclarse, cambiar de nombre, soltar lastre”, apunta.
Otros lo juzgan innecesario. Importa más que preserve su ADN, que desguazan  Ysàs y Molinero: “Procurar la liberación social, una sociedad igualitaria y libre, la voluntad de cambio”. El PCE confía en ayudarse de esa muleta para sacar cabeza. Y necesitará al que es su gran capital, según Manuel Bueno: la “militancia, los hombres y mujeres que lucharon para conquistar un mundo mejor”.| Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago) | |
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#3.- ni caso
05-11-2009 22:27
Ya el apoyo de Público es significativo. El PCE, lo que queda de él, es un banda de chorizos, así sin más. El tal centellla hace treinta años se hubiera quedado para pegar carteles, no hubiera valido ni para un comité de barrio.
¿Por qué no nos olvidamos de ese grupúsculo llamado pce, de ese montaje para engañar incautos, y nos dedicamos a construir una verdadera izquierda combativa? 
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#4.- ¡LOS ATEOS NO CREEMOS EN MILAGROS!
Miguel López Alarcón|05-11-2009 23:33
¡Los muertos jamás resucitarán!.
El PCE ya firmó su RIP con la traición a la clase obrera en 1936-39, posteriormente con  su política claudicante de "Reconciliación Nacional" y la última traición de los "Pactos de la Moncloa". 
¡LOS ATEOS NO CREEMOS EN MILAGROS! 
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#5.- uno de CR
06-11-2009 00:56
El PCE no traicionó a la clase obrera en 1936-39, eso es ridículo. Pero sí lo hizo en 1956 con la política de reconciliación nacional, y  en 1977, con los pactos de la moncloa. Y sobre todo, lo sigue haciendo hoy día, con sus amigos de CC OO por ejemplo. Ojalá eso tuviera solución, pero ya lo hemos intentado cambiar desde dentro y no sirve, porque hay mecanismos demasiado poderosos que lo impiden
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#7
Eduardo|06-11-2009 10:52
Un PCE que no es comunista no sirve para nada. Cuando los últimos rescoldos de calor institucional se apaguen, los representantes se irán al PSOE o sus cómodos aledaños, y ya no quedará nada. Los ilusos que persisten, que se empecinan en lo imposible, restituir las señas de identidad del PCE, volverán a verse frustrados.
Es necesaria la unidad de los comunistas en un nuevo partido, contando con los de fuera y los de dentro, con la ideología que nos identifica y luchando por el socialismo. El congreso será un triste espectáculo que ya no siquiera entretendrá a los anticomunistas.
Salud.
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#8
06-11-2009 10:59
El #6 pone el dedo en la llaga: ¿dónde está Lenin? Sin él, ¿qué cojones de Comunismo están 'inventando'?
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#9.- El PCE... ese gran partido...
06-11-2009 10:59
En fin, ¿que más puedo añadir que no se haya dicho ya?.
El PCE nació a las ordenes de Stalin, pegó un salto enorme en el 36 y fue el arma de la contrarevolución stalinista.
Asesinó a miles de campesinos y obreros revolucionarios, devolvió las tierras del frente de Aragón a sus terratenientes, se negó a la toma del poder por parte de las clases oprimidas, y se puso a defender un estado burgés que nada tenía ni podía ofrecer al pueblo trabajador.
Pasaron los años, llegó la transición, y lo primero que hicieron fue sentarse a firmar la monarquía.
¿Y durante la democracia? ¿Que? Pues nada.
A ser la pata izquierda de este régimen. A aspirar a gobernar o cogobernar ayuntamientos para "gestionar mejor" el capitalismo. Lo de derribarlo mejor lo dejamos para los panfletos de la UJCE. 
Ningún muerto que lo fué contra su voluntad, puede descansar en paz.  Tampoco sus familiaresValoración: -8
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#10
06-11-2009 11:06
  para el comentario *5*
Asesinó a miles de campesinos y obreros revolucionarios, devolvió las tierras del frente de Aragón a sus terratenientes, se negó a la toma del poder por parte de las clases oprimidas, y se puso a defender un estado burgés que nada tenía ni podía ofrecer al pueblo trabajador.
¿Te parece que no traicionó a la clase obrera en 1936-39?. Esto son datos históricos, compruébalo.
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#11.- seamos serios
Jose|06-11-2009 11:11
¿El PCE un grupusculo?
El PCE sí ha perdido muchos militantes, pero aun hoy la suma de todos los militantes la sopa de letras que se autodefinen como  revolucionarias no llega al 15% del número de militantes del PCE.
  ¿El PCE un traidor?
  La fragmentación de la militancia comunista en una docena de grupusculos irrereconciliables muchos de los cuales solo desarrollan su actividad en internet si que es una traición, mejor estarían dentro del PCE trabajando por sacar adelante el partido que en discursos automasturbatorios para una docena de militantes.
  ¿Construir una verdadera izquierda combativa?
  ¿Alrededor de cual de la docena de grupusculos irreconciliables? 
El unico modo de construir una izquierda combativa en España es que los comunistas vuelvan al partido comunista (PCE) y los demas vuelvan a IU y trabajen desde la base y los frentes de masas para llevar el partido por el buen camino.
La opción de mantener una docena de grupusculos irreconciliables que se tiran el dia atacando a las demas fuerzas de la izquierda mientras hacen llamamientos a la unidad (por supuesto alrededor de su grupusculo) solo conducen a la alienación de los pocos izquierdistas de este pais, al fraccionamiento de las pocas personas dispuestas a militar, en resumen a la total irrelevancia politica.
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#12
06-11-2009 11:47
Me parece bien que PCE apueste por el Socialismo del Siglo XXI, como también hace la Izquierda Abertzale. Socialismo democrático, participativo y autogestionario, esas creo que son las claves. Erradicar la explotación del hombre por el hombre.
Los que se creen con derecho de entregar carnets de comunista solo a los que piensan como ellos ya pueden empezar a darlos pero a mi no me interesan demasiado.
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#13
paco|06-11-2009 14:25
TOTALMENTE DEACUERDO CAMARADA DEL COMENTARIO 11 JOSE,  HOY EN DIA EL PARTIDO COMUNISTA(PCE)ES DONDE SE ENCUENTRA MAS CAMARADAS LREDEDOR DE UNOS 20000 Y QUE ESOS GRUPUSCULOS 20 ,50 O 1000 MILITANTES QUE TENGA DEBERIAN DE ESTAR EN EL PCE PARA FORTALECERLO MAS Y TENER UNA IZQUIERDA  UNIDA CON UN FUERTE COMPONENTE IDEOLOGICO Y POLITICO FUERTE ANTICAPILISTA ,REPUBLICANO  Y FEDERAL MOVIMIENTO POLITICO Y SOCIAL CON UN PCE MARXISTA LENINISTA ,CAMARADAS ESTE CONGRESO VA EN ESTA DIRECIÓN EL PCE SE ALEJA DEL REFORMISMO TOTALMENTE .  MILITANTE DEL PCE-IU DE ANDALUCIA
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#14.- LINEA DE FUEGO
06-11-2009 14:27
Una sola consigna para este XVIII Congreso = Socialismo Siglo XXI
Compromiso firmado ante notariado popular que todos los ingresos públicos de militantes y espacios institucionales gobernados por IU-PCE en solidaridad con los sectores de la pequeña agrícola e industrial, serán destinados a la Instauración del BANCO-CAJA-PÚBLICA que libere el 90 % de la producción y el empleo de la 'mordaza' monopolista de los grandes bancos y multinacionales.
Esperamos conformidad  de integración del compromiso en la aprobación del  renovado Estatuto  Comunista.   
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#16.- uno de CR
06-11-2009 15:38
¿Seamos serios? El PCE tiene 12 mil militantes. Por tanto, niendo a todos los "grupúsculos", como dices, no seríamos el 15% del PCE, seríamos casi los mismos que ellos.
Pero no es una cuestión de cantidad, sino de calidad. Si fuera de cantidad, ¿por qué no nos vamos al PSOE?
Muchos ya hemos perdido tiempo y fuerzas en intentar cambiar el PCE (otros, incluso, en intentar cambiar el PSOE), por eso sabemos que es imposible. Mientras IU sea su apuesta política y CC OO su apuesta sindical, el PCE no será otra cosa que un usurpador de siglas
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#17.- Haced algo útil
Zaratustra|06-11-2009 16:17
ME LO DECÍA MI ABUELITO,
ME LO DECÍA MI PAPÁ...
Escuchad la voz de la experiencia, de la sabiduría, de la senectud, del conocimiento esotérico, del inconsciente colectivo:
PONEOS A COGER CARACOLES.
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#19.- El PCE... lo que pudo ser y no fue
06-11-2009 16:58
Viendo objetivamente el transcurso del PCE a lo largo de los años y analizando su papel en toda su época (que no es poca), lo veo hoy en día como el PSOE de la II República, como un partido que, aceptando un régimen democrático burgués, busca una vía socialista que dé solución a los problemas de la clase trabajadora, e igual que el PCE de los años 30 era visto como un grupúsculo loe s visto hoy su hermano pequeño, el PCPE, una escisión árxista leninista como todos sabemos que representaba (como lo hizo el PCE en su día) al partido prosoviético, siendo hoy en día un partido leninista con clara atención a la cuestión territorial hasta el punto de defender una República Confederal. Claro está que hoy en día el PSOE y el PP son los partidos liberal y conservador de entonces. Claro que esto se puede matizar, sólo lo digo porque a grandes rasgos es la impersión que me da, pero de todas formas en sus bases ideológicas no creo que el PCE traicione hoy en día a la clase trabajadora con la propuesta del Socialismo del siglo XXI, lo veo más bien como una propuesta actualizada que si bien no es la definitiva servirá de estandarte para que el partido no decaiga en su larga agonía y tenga algo de renombre cuando se dé la situación. Hasta entonces, como dicen los creyentes, que dios nos asista.
¡Salud y República!
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#20
paco|06-11-2009 17:18
para 16.- uno de CR, 12558 era la militancia en junio 2009 ,ahora con el censo actualizado llegado de todas las federaciones unos 19000 militantes en iu somos 49000 y pico el pce representa el 50 % de iu ,y vosotros corriente roja ,pcpe  y demas grupusculos en vez de estar haciendo el paripe que no se consigue nada estando fuera uniros al pce .un pce marxista fuerte para iu anticapitalista claramente
uno de los 19000 militantes del pce de andalucia y que defendemos una iu movimiento poliico y social anticapitalista organizado
saludos comunistas
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#22
06-11-2009 18:17
en opinion como militante el mayor lastre del partido viene siendo IU, un lastre que nos ha encasillado mas aun en los ciertos calificativos d reformistas o eurocomunistas que el partido ya arrastra desde el carrillismo. Debemos apelar al espiritu de la guerra para una refundacio real del pce, y por supuesto desahacernos de los eurocomunistas y progres de pastel para dejar a un lado la via institucional y volver a la lucha que nunca se hubo de dejar, la lucha revolucionaria al lado de la clase trabajadora. 
Aun asi si IU y el PCE son irrecuperables abra que buscar otras herramientas, que ya lo decia lenin "el partido es solo una herramienta al servicio de la clase obrera", y si una herramienta se queda obsoleta e cambia por otra y punto....
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#23.- al 15
06-11-2009 21:12
#14 ¡NO! ¡La solución no es un banco público, es HACER PÚBLICOS toda la banca!
Si IU hace un banco en régimen de competencia, que se despidan los del PCE de cualquier intento revolucionario en su partido. 
No por estar de acuerdo con tu comentario estas mas cerca de la dialéctica y la relatividad del análisis. Si IU hace un banco en régimen de competencia y absorve  la mayor  parte del descontento de los pequeños productores habrá dado un paso importante para entonces sí HACER PÚBLICOS TODA LA BANCA. 
Un poco de serenidad para la práctica ideológica no vendría nada mal a algunos. 
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