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El pan nuestro de cada día
Cada día que pasa nuevas empresas con beneficios anuncian despidos masivos de trabajadores. Los sindicatos oficiales les bailan el agua. Un mayoría de trabajadores sigue mirando para otro lado....
Pedro Antonio Honrubia Hurtado | Para Kaos en la Red | 26-1-2009 a las 15:01 | 1502 lecturas | 6 comentarios
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No hay día que pase que no se conozca en algún punto del estado la presentación de un nuevo ERE o el anuncio de un nuevo cierre de alguna fábrica. Concretamente, el número de expedientes de regulación de empleo (ERE) autorizados por las autoridades laborales en los o­nce primeros meses de 2008 subió un 35,6% interanual, hasta sumar 4.719 expedientes, según datos oficiales aportados recientemente por el ministerio de Trabajo. Hasta el momento, estos planes afectan ya a 95.066 trabajadores, un 80% más que en el año 2007. En realidad, no deja de ser una cifra bastante baja si la ponemos en comparación con los más de 800.000 trabajadores que han perdido su empleo en el último año, también según nos dicen los datos oficiales hechos públicos en fechas recientes por las instituciones pertinentes. Todo esto, claro está, sin contar con los trabajadores del “sector informal” que igualmente han tenido que dejar sus correspondientes puestos de trabajo, obligados por la situación. Total, que entre unas cosas y otras la realidad viene a decirnos que cada día se destruyen en España del orden de unos 2200 puestos de trabajo. Casi nada. El goteo es incesante y esto no ha hecho más que comenzar.

Aunque lo  realmente curioso y significativo de la situación actual  no son los despidos y perdidas de puestos de trabajo en sí (esto ocurre de igual manera habiendo crisis o sin haberla, según el capricho del empresario de turno), sino que  se está demostrando que en su inmensa  mayoría estas empresas que están aprovechando la coyuntura socio-económica para despedir trabajadores en masa, lanzar su correspondiente ERE, o, simplemente, cerrar el grifo de las nuevas contrataciones que pudieran compensar los despidos masivos  realizados por otras empresas, son empresas perfectamente rentables o que de algún modo deberían tener cierto nivel de compromiso social con la región en la que se ubican, bien porque a pesar de todo siguen generando pingües beneficios, bien porque han recibido enormes cantidades de dinero público a modo de subvenciones teledirigidas u otras cuestiones por el estilo.

Como ejemplo más evidente de esta dinámica, tenemos el caso paradigmático de Telefónica, una de las empresas que generan un mayor volumen de beneficios en el marco del estado español (8900 millones de euros en 2007), y que aún así ha presentado recientemente un ERE en su  filial de telefonía móvil que afecta a más de 500 trabajadores y otro en Telefónica Soluciones que afecta a otros 200 empleados. Pero hay muchos más ejemplos. Desde grandes empresas y multinacionales como Iveco (52 millones de Euros de beneficio neto en 2007), Corporación Alimentaria Peñasanta –mediante la Central Lechera Asturiana- (5´9 millones de beneficio), Nissan (566 millones), SEAT (170 millones y su empresa-madre Volkswagen 4120 millones), Ericsson (1039 millones), HP (7300 millones de $), Holcim (1400 millones en los primeros nueve meses de 2008), Torraspapel (15 millones), Acerinox (312 millones) y tantos otros ejemplos que podríamos dar, a otras empresas de menor tamaño en todos y cada uno de los rincones del estado (Que cada cual haga su propia lista con los casos que conoce sólo en las localidades y poblaciones de su entorno), son multitud las sociedades que están aprovechando el auge mediático de la crisis para justificar sus decisiones en el recorte de personal o cierre de fábricas, aún cuando año tras año presentan unos márgenes de beneficios en muchos casos escandalosos. Sobre decir que cuando estas empresas iban la mar de bien (es decir, ganaban más todavía de lo que ganan ahora) ningún obrero recibió por ello una compensación extra en forma de aumento de sueldo, aumento de los días de vacaciones o decisiones por el estilo. Es decir, cuando las cosas van viento en popa, la empresa le da al trabajador una palmadita en la espalda y como mucho las gracias, pero en el momento en que se empieza a producir cierto retroceso en el volumen de negocio o el margen de beneficios, la patada en el culo es el primer recurso, y sin gracias de ningún tipo.

El problema aquí, como se habrá podido comprobar por el seguimiento de los enlaces propuestos, es que prácticamente la mayoría de las empresas que superen los 50 trabajadores en nómina no barajan la estabilidad de sus cuentas en función de los beneficios obtenidos en un año concreto, si no en función del % de aumento o disminución de los beneficios en relación a los resultados del año anterior. Así, si una empresa en 2007 ganó 10 millones de euros, y en 2008 ha ganado 9 millones de euros, el resultado importante para ellos no será el haber ganado 9 millones de euros en un solo año, sino el haber perdido un 10% de beneficios respecto del año anterior. Esas cuentas serán consideradas negativas y se tomarán las medidas de reducción de costes oportunas (despedir currantes y forzar a los que se queden a aumentar su productividad per cápita). Otras empresas incluso aumentando sus beneficios de un año para otro aprovechan la coyuntura de la crisis para reducir plantillas y garantizar así que sus resultados no cambien para los años venideros. Claro, esto no es otra cosa que el modelo de acción empresarial que se desprende de la  regla lógico-matemática por excelencia  del capitalismo: reducir costes para aumentar  beneficios. Y máxime ahora que la inflación se ha detenido y están empezando a bajar los precios, amén de  que los bancos no dan créditos para la financiación privada ni a la de tres. La reducción de plantillas y el cierre de fábricas se convierte así en una necesidad casi categórica para que las empresas no pierdan sus márgenes de beneficios. Así funcionan las cosas.

Lo más triste de todo es que la mayoría de estos despidos masivos de trabajadores se realizan en connivencia con los que suelen ser en estos casos los mayores cómplices de los empresarios avariciosos y sin escrúpulos: los sindicatos "oficiales". Sindicatos que al depender del Estado para su financiación no tienen reparo alguno en venderse por un plato de lentejas siempre y cuando sus militantes y representados más ilustres y pelotilleros saquen buena tajada. Sobra decirlo, pero es evidente que cada día que pasa se hace más necesaria la vuelta a unos sindicatos libres, autofinanciados y con carácter de clase. No puede haber otro camino si de verdad se quiere que los derechos de los trabajadores puedan ser defendidos de la manera que merecen frente a los abusos del poder político  y de la patronal.

Pero claro,  mientras los trabajadores sigan pensando que UGT y CCOO son quienes mejor defienden sus intereses frente a la patronal, mientras en las propias empresas se fomente de manera consentida por la ley la afiliación masiva a estos sindicatos, y mientras los sindicatos minoritarios y de clase tengan que verse sometidos a toda la presión que en su contra se ejerce desde los poderes establecidos por estos sindicatos dentro de las diferentes empresas en connivencia con la dirección y la patronal, quedarán todavía muchos años en los que millones de trabajadores saldrán con cara de tontos de sus respectivas empresas sabiendo que los echan como a perros mientras año tras año la plusvalía que han generado con su fuerza de trabajo no ha dejado de proporcionar voluminosos beneficios a esos empresarios que ahora le dan, a la primera de cambio, una patada en el culo. Sentirse utilizado como mera mercancía sin rostro es lo menos que debe sentir cualquier trabajador que pase por este proceso.

Aunque, a decir verdad, no hace falta ser demasiado avispado para saber que en el 90% de las empresas los trabajadores no son otra cosa sino eso, por más que en nuestro fuero interior, asumiendo las posiciones más sumisas y alienadas, nos neguemos a afrontarlo. Y es que  afrontar racionalmente tan desagradable situación  sería poco menos que abrir de par en par la puerta a los cambios revolucionarios. Y es precisamente eso, los cambios revolucionarios, lo que más miedo genera en quien cree tener un puesto de trabajo medianamente estable y consolidado. O como dice un amigo: se prefiere la certidumbre de la esclavitud al misterio de la libertad.

Lo  trágico es que aún así, a pesar del vasallaje que impera por norma en la mentalidad del trabajador frente al capitalismo (¿o será tal vez como consecuencia de?), cuando ellos lo creen conveniente, te despiden y punto, tengan o no tengan razones económicas verdaderamente objetivas para ello. Vamos, que, como se suele decir en lenguaje cañí,  además de cornudos, apaleados. Pero, ¿hasta cuándo podrán seguir manteniendo con engaños el  cuento capitalista  de empresarios, liberados sindicales, banqueros, políticos y otros especímenes por el estilo que viven a costa del sudor y las penurias del proletariado y demás clases trabajadoras explotadas?


www.pedrohonrubia.com

 
 
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Comentarios (6)

#1.- Alternativa.

Polinomio|26-01-2009 16:46

Excelente artículo, y excelente planteamiento de la situación a la que estamos obligados a responder...¿Que fue lo que derribó congelaciones salariales, se mantuvo en pie a pesar de la represión policial y unificó a trabajadores de toda ideología y procedencia ? La asamblea, las comisiones delegadas. ¿Que fue lo que puso en la picota la reforma del régimen fascista  y en peligro la recomposicion del capital en la etapa final y podrida del franquismo? La asamblea, las comisiones delegadas. ¿Cual fue el primer objetivo de las organizaciones correas de transmision que todos conocemos y que repugna nombrar? Cargarse las asambleas, y sus comisiones delegadas. ¿Porque la monarquia franquista aplastó a tiros a la clase obrera de Vitoria? Porque funcionaba por asambleas, y por delegados siempre revocables, elegidos en ellas.   ¿Que fue lo que produjo una potencia incontrolable del movimiento obrero desde 1969 hasta 1976,  empuje e ilusión invencibles, con decenas de ejemplos como la huelga de ROCA RADIADORES  ? Las asambleas, y sus delegados y votaciones a mano alzada. Autonomia de la clase, unidad invencible. Por eso se las cargaron, porque eran el mayor peligro para los planes politicos de quienes todos sabemos. Las asambleas, fueron,   son y serán la alternativa, la expresión natural de la clase, nuestra única alternativa.

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#2.- Yo os maldigo, demócratas

26-01-2009 17:42

Desde sindicatos amarillos e izquierdas de colorines y unidas, frenáis las luchas populares, para que los amos que os dan de comer, no pierdan los privilegios, que lograron sobre la sangre y la muerte de miles de trabajadores. Todos vosotros, merecéis mi repulsa, mi condena y mi maldición, sin distinción alguna, desde esa derechona de toda la vida, transformada por arte de magia en demócratas, hasta los rojetes y rojillos que los legitiman. Todos formáis parte de la farsa, todos miráis a otro lado, y todos hacéis un papel en este miserable teatro que es la democracia burguesa. Fascista es esta farsa de democracia que hoy padece el mundo, un sistema capitalista que se hace llamar democrático, que permite crímenes como los que hemos tenido que ver estos días. Y a esa llamada democracia, os apuntáis todos, los que nos imponéis constituciones, los que exigís condenas, los que os ponéis lazos, los que apuntaláis el sistema desde vuestros sindicatos amarillos. Todos os decís demócratas, pero todos apoyáis desde el entusiasmo de unos y la pusilanimidad de otros este status quo cada vez más abiertamente fascista. A eso va el mundo gracias a vosotros, demócratas. A un fascismo de nuevo cuño, con las mismas lógicas que tuvo el del siglo pasado, pero esta vez, con la complicidad de los autodenominados demócratas, los de derecha y los de izquierda. A todos vosotros, demócratas, mi desprecio. Mi idea de democracia, me temo no coincide con vuestro proyecto burgues-fascista.

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#4.- Democracia real

gavilan|26-01-2009 18:44

Sí, señor: la democracia real se expresa indudablemente a través de las asambleas. Las pirámides jerárquicas, las 'familias', los grupos dentro de los grupos, todo eso no es más que un camelo y una falsificación. A ver si de una vez nos enteramos. Hay ignorancias culpables, que son las de los que no quieren saber, porque la experiencia ya nos ha demostrado una y mil veces que las jerarquías son pirámides llenas de chorizos, aprovechados,  maleantes y trepas, valgan las repetidas redundancias. Si no decide la asamblea, no hay democracia real.

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#5.- derechos del trabajador..

Eneko|26-01-2009 19:08

e nacionalizará la tierra y, mediante una gestión municipal plena, se cederá a los agricultores y ganaderos para su explotación en cooperativas, también corresponderán a los municipios la construcción de viviendas, que serán adquiridas por los trabajadores a bajos precios y a largos plazos.

 


Se constituirán fuertes sindicatosde empresa en los que los trabajadores, como legítimos dueños de la producción y generación de riqueza, tomarán parte directa y activa en las decisiones y beneficios empresariales.

Se apoyará toda iniciativa privada creativa dentro del nuevo estado, pero nunca a costa de la explotación del pueblo, para lo cual, los precursores de la idea deben aportar una fuerte conciencia y sentimiento social, siendo de preferencia la protección al trabajador autónomo. El sector privado será compatible siempre que sus economías se supediten a las economías nacionales, alcanzando de esta forma la prosperidad del pueblo español.



La banca será sindicalizada, beneficiándose todos los españoles a modo de nacionalizaciones. La energía, telecomunicaciones, obras públicas, sanidad, enseñanza y demás servicios de utilidad pública corresponden al estado, no consintiéndose ningún tipo de competencia privada que especule con las necesidades y derechos del pueblo español.



Aspiramos a que los trabajadores participen de los beneficios empresariales a modo de dos pagas al año en concepto de productividad, además de las pagas extraordinarias de verano y de Navidad.

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#6.- Alternativas ante los años que nos esperan. (I)

Polinomio.|26-01-2009 19:29

La autonomía de la clase, que no jugaba en el terreno de la "economía nacional"  de los sacrificios, de la   responsabilidad compartida y otras consignas burguesas inyectadas en el seno de la clase por   los sindicatos a su servicio, se manifestaba no solo en las formas radicales de sus expresiones, a través de enfrentamientos  violentos con la policia (y en el caso de Roca con grupos fascistas al servicio de la patronal, que iban a buscar a los delegados de la asamblea) sino en su extension, en su salida fuera de la fábrica, dando a conocer sus luchas en los barrios y en  otros terrenos ajenos a la fábrica, deshaciendo las manipulaciones informativas que los medios de prensa vertian contra ellos. Todos podemos recordar  la GENERALIZACION de las huelgas, como una simple   huelga por la readmision de unos despedidos se extendia a la poblacion "civil" de la localidad,   con el fenómeno de huelgas generales locales que se dieron en el ultimo franquismo.

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#7.- Alternativas para los años... (2)

Polinomio|26-01-2009 19:31

Sin ánimo de exagerar su relevancia y su importancia, sólo tenemos que observar un detalle, la criminalización a dos bandas, una desde el régimen (declaraciones de Fraga tras Vitoria) , y otra desde el sindicalismo democrático que necesitaba presentarse ante la burguesia como una gente de orden, demócratas que podian mantener a los obreros bajo su control, cuando la realidad era que nunca pudieron. Todos recordamos tambien esa criminalización: "provocadores", "extremistas", "que hacen el juego a la ultraderecha", (cuando esa ultraderecha, y los cuerpos represivos  temblaban de miedo ante la perspectiva de enfrentarse a los obreros enfurecidos). Fue necesario que pasaran los años y un largo proceso de zapa, junto con la llegada al gobierno del PSOE para que las luchas autónomas  obreras coordinadas por asambleas   se convirtiera en un recuerdo, y este recuerdo  solo para unos pocos. 

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