Buscar  
El cortesano y el principe
En octubre de 1977 entró Sabino Fernández Campo al servicio de la Zarzuela como secretario de la Casa del Rey. Procedía de la élite del Ejército franquista, del Cuerpo Militar de Intervención.
Salvador López Arnal | Para Kaos en la Red | 30-10-2009 a las 16:18 | 1042 lecturas | 8 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/el-cortesano-y-el-principe
Compartir: Publicar en Facebook Publicar en Twitter Publicar en Meneame Publicar en Google Buzz Publicar en Technorati Publicar en Delicious Publicar en AlternativeWeb
El ex Jefe de la Casa Real -la expresión, Jefe, ex Jefe, no es de acuñación propia-, el general Sabino Fernández Campo, falleció  en la madrugada del lunes 25 de octubre de 2009 en Madrid a los 91 años El martes 26 de octubre ha sido enterrado en Oviedo.

            No se trata de lanzarse corvinamente sobre ningún cadáver ni de disolver u olvidar la necesaria cortesía humana ante el fallecimiento de una persona. Pero es necesario recordar algunas aristas de su dimensión pública cuando, según parece, numerosos protagonistas de la transición-transacción y dirigentes políticos actuales desfilaron el lunes en Madrid por la capilla ardiente con declaraciones del siguiente tenor: destacado papel en el momento decisivo del 23-F (Manuel Fraga); valentía política y hombre sabio y bueno (Santiago Carrillo); “un militar con fe en los valores de la democracia” (Cayo Lara) [1]. La familia real desfiló también por la capilla ardiente.

          En octubre de 1977 entró  Sabino Fernández Campo al servicio de la Zarzuela como secretario de la Casa del Rey. Procedía de la élite del Ejército franquista, del Cuerpo Militar de Intervención. Desde el otoño del año en el que se celebraron las primeras elecciones legislativas en España tras la guerra civil, Fernández Campo se convirtió en un ayudante destacado del Rey. Su trabajo esencial, se ha dicho, consistió en pulir la sombra del Jefe del Estado durante prácticamente tres décadas.

          Su contribución básica se resume en la frase que dificultó  un golpe de Estado sobre el que siguen persistiendo alargadas sombras: "Ni está ni se le espera". Esa fue su respuesta, según dicen o según ha contado él mismo, a los generales y oficiales del ejército indecisos que preguntaban si el general Alfonso Armada había hallado en la realeza un apoyo en sus aventuras golpistas.

          No es seguro que esa “proposición para la Historia” sea un buen resumen de la situación. Él mismo lo señaló con total oscuridad, y con total nitidez a un tiempo: "Lo que puedo contar no es interesante, y lo que es interesante, no puedo contarlo” [2].

          Hasta 1990, diecisiete años después de su entrada en servicio de la realeza, Sabino Fernández Campo fue el número dos del denso y poblado aparato cortesano. En enero de ese año fue ascendido a la máxima jefatura de la Casa real. Permaneció en ella durante tres años. Al dejar la Jefatura, pasó a recibir tratamiento de conde de Latores y obtuvo el cargo de consejero privado del monarca borbón 

          En la que fue su última entrevista, publicada por As66 [3], Fernández Campo hizo unas significativas declaraciones sobre recientes actuaciones de la monarquía española: él hubiera preferido que en la familia real no se hubieran dado “ninguna de estas últimas cosas": ni la separación de la infanta Elena ni la promoción económica de los duques de Palma en Washington. Sus razones señalan su profundo y consolidado pensamiento conservador, nada crítico con la institución a la que sirvió fielmente durante largos años: “[…] soy muy partidario del sacrificio, sacrificar muchas cosas para ser distintos, aunque nunca opuestos". Ser distintos, pero no opuestos: esta es, esta era la cuestión monárquica.

          No fue ésta la única arista conservadora de su cosmovisión político-histórica. El general consideraba que los “bandos”, esa era la palabra elegida por él, que se enfrentaron en la Guerra civil habían recuperado satisfactoriamente aquellos muertos. Ambos “bandos”, negro sobre blanco, en pleno proceso de reconsideración de territorios olvidados y de cunetas pletóricas de cadáveres. 

          En la misma línea: mientras señalaba que los reyes –así en plural, como si existiera una reina constitucional española- debían pensar como cualquier otro ciudadano pero, eso sí, íntimamente, al tiempo que considerada que el matrimonio entre personas homosexuales debería haberse denominado de otra manera -¿Les suena? Efectivamente: PP, Iglesia católica- y que el Rey debería haber intervenido en el asunto, sin ninguna intimidad

          Sabino Fernández Campo era en la actualidad patrono de honor de la fundación Defensa de la Nación Española (DENAES), un grupo ultranacionalista español cuyo ideario apunta cosas del siguiente tenor: “La Fundación DENAES para la defensa de la Nación Española, tiene desde su origen, la pretensión de recuperar e impulsar desde la sociedad civil el conocimiento y la reivindicación de la Nación Española; su realidad histórica, política, social y cultural. Partiendo de esta base, nuestros objetivos fundacionales pueden resumirse de la siguiente manera: 1. El cultivo del patriotismo, y la afirmación de España como Nación. 2. El fomento de la cohesión de la sociedad española, y de un gran acuerdo de los grandes partidos españoles en torno a la unidad de España y a la fortaleza del Estado español. 3. La movilización social de los españoles en defensa de la dignidad de la Nación española y de su inquebrantable unidad territorial y social. 4. La vigilancia del cumplimiento de la legalidad en lo relativo a los símbolos nacionales, y el derecho de todos los ciudadanos españoles a no ser discriminados por razón de su lengua en todo el territorio nacional.

            Dejémoslo aquí, dejemos aquí  este capítulo de horrores “patriótico-nacionales”.

          Entre los miembros del Patronato de Honor de la Fundación, no se lo pierdan, figuran también Gabriel Cisneros (1940-2007),            Gustavo Bueno Martínez –sí, el filósofo Gustavo Bueno-, el también filósofo Francisco Caja,  el historiador  Fernando García de Cortazar, el ensayista y escritor Jon Juaristi, Jaime Larrinaga (un sacerdote), la periodista Cristina López Schlichting, el sociólogo de la COPE Amando de Miguel, Adolfo Prego de Oliver (un magistrado que sigue en activo si no ando errado) y Alejo Vidal Quadras, la extrema derecha nacionalista del PP que dice no ser nacionalista.

            En la Enciclopedia de la Nación Española, promovida por esta misma fundación, figuran entradas como las siguientes: 

            1. Francisco Franco Bahamonde

          […] nació en Ferrol el 4 de diciembre de 1892 y falleció en Madrid el 20 de noviembre de 1975. Militar español que destacó por sus brillantes acciones en la Guerra del Rif en Marruecos, ascendiendo a general en 1926. Durante la Segunda República Española fue director de la Academia Militar de Zaragoza hasta su clausura en 1931. En 1934 le encomendaron la dirección de las operaciones militares para sofocar y reprimir el golpe de estado de Octubre de 1934, vulnerador de la legalidad republicana. Tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, varios militares y políticos consideraron que se avecinaba una reedición de la violencia revolucionaria de 1934, esta vez desde el poder, por lo que comenzaron a organizar un golpe de estado.

          […] En materia económica, Franco intentó instaurar un sistema económico autárquico, que provocó la escasez de alimentos y materias primas que mantuvieron a España en la pobreza hasta mediados de los años cincuenta. A partir de 1959, el Plan de Estabilización Nacional permitió un gran desarrollo de la economía y las fuerzas productivas, que provocaron también un cambio en los mecanismos del régimen, pasando de un sistema meramente autoritario a uno dirigido fundamentalmente por los «tecnócratas», que facilitaría la evolución hacia una democracia de mercado a la muerte del propio Franco…” [4].

            Ni una sola vez -¡ni una sola vez!- se afirma que Francisco Franco fuera un dictador y un general golpista ni desde luego se mencionan los crímenes, represión y torturas de la dictadura.

            Parecidos enfoques pueden verse en las entradas dedicadas a

Melitón Manzanas González [5] o a Carrero Blanco.

          La entrada “España plurinacional” tampoco tiene desperdicio:

          “Como consecuencia de la propagación de la idea de nación fraccionaria, se comienza a concebir España como sociedad constituida de múltiples «naciones» (Ver Nacionalidades), como sociedad plurinacional, asimilada al Imperio austro-húngaro o al Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, cuando su constitución como sociedad política no se puede homologar a la formación de ninguna de ambas sociedades. Precisamente el catalanismo comenzó a cobrar mucha fuerza a partir de la Paz de Versalles y la formulación del principio de «autodeterminación de los pueblos» por parte del Presidente norteamericano W. Wilson (oscuro principio pensado sobre todo para el proceso de descomposición de los Imperios centrales, particularmente el Austro-Húngaro, derrotados en la contienda), siendo aprovechada la coyuntura por el catalanismo para tratar de reaplicar dicho principio en España”.

          De esa fundación, de esa fundación que dice defender la Nación Española, decíamos, era patrono de honor el general recientemente fallecido Sabino Fernández Campo.  

Notas

[1] Público, 26 de octubre de 2009, p. 20.

 
 
Más información:


Si quieres contribuir a que Kaos en la Red pueda seguir publicando artículos como este, puedes hacer tu donación en:
Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago)
Microdonación de 2 euros
Donación de importe libre


Comentarios (8)

#1.- Faltan algunas de las referencias a pie de página citadas en el artículo.

Un lector atento.|30-10-2009 16:59

Muy bueno y esclarecedor, por cierto.
Salud y revolución.

Valoración: 5    |  Avisar provocación

#3.- Suave pero apunta en la dirección correcta

30-10-2009 17:06

Has dejado patente que no es necesario emplear epítetos desgradables para hacer un retrato claro del personaje.

Por supuesto que era afecto al regimen, si no de que lo iban a poner ahí. Pero aún nos quedan unos cuantos de esa calaña y con el marchamo de español universal, por ejemplo Samaranch ese es que ya nadie se acuerda de quien ha sido, parace que hubiera nacido cuando dijo "a la ville de Barcelone". Hace poco la flor y nata del PSC se deshizo en elogios sobre Porcioles el que fue alcalde franquista de barcelona y especulador salvaje.

Deberemos ver como alguien, que se las de de democrata, acabe alabando el talante democratico de Blas Piñar. Ver para creer, gracias por refrescarnos la memoria y sin estropearnos la tarde con detalles horribles sobre acciones no decorosas del finado(que asoman detrás de tus corteses palabras)

Valoración: 6    |  Avisar provocación

#4.- Gustavo Bueno, Denaes, UCE, Catoblepas, El Revolucionario...

anti-fascista|30-10-2009 20:26

Son todos lo mismo:
Una red de frikis, pero con conexiones peligrosas:
http://www.kaosenlared.net/noticia/anoran-pena-muerte-radicales-espanolistas

Valoración: 4    |  Avisar provocación

#5.- uce, denaes, izquierda hispana-grupo de combate, nódulo materialista...

Más|30-10-2009 20:29

http://www.kaosenlared.net/noticia/espanolistas-radicales-insultan-catedratico-revolucionario

Valoración: 1    |  Avisar provocación

#8.- DENAES, NODULEROS y demás

Frikis dirigidos desde...|30-10-2009 22:55

Sabino dijo que "había que dejar el bable para la intimidad". Es la teoría del Tampax aplicada a la pluralidad lingüística. He ahí las conexiones de este franquista con cierto grupito afincado en Oviedo y los ultras:

http://www.kaosenlared.net/noticia/catoblepas-revista-falangista


La Hermandad del Valle de los Caídos, falange, conexiones con DN, foros de noduleros que se despiden con el "Arriba España!! y "Viva la Pena de Muerte!"
Serán firikis, pero están dirigidos...

Valoración: 2    |  Avisar provocación

#9

30-10-2009 23:40

ggggg

Valoración: 0    |  Avisar provocación

#10.- Por si acaso...

30-10-2009 23:55

Tal como está el patio, vamos a hablar de situaciones imaginarias. Imaginemos una península y un lugar al norte de ella. Imaginemos una asociación que luchaba por recuperar recuerdos históricos. Imaginemos que hubo cierta época de convulsiones políticas y sociales, y una guerra. Imaginemos que hubo un señor que se presentó voluntario en un cuartel para alistarse en un supuesto e imaginario golpe de estado. Sigamos imaginando que ese señor se incorporara a un ejército y le dieran la categoría de alférez provisional. Y sigamos imaginando más aún, con ese señor luchando en uno de los bandos. Y muchos años más tarde, imaginemos que alguien dice en una reunión de la asociación imaginaria de más arriba, que el tal señor daba tiros de gracia, imaginarios por supuesto, a unos hipotéticos fusilados. En base a los testimonios de imaginarios testigos presenciales. Y que después de darle muchas vueltas al asunto, la imaginaria asociación decide silenciar la participación de dicho señor en esos fantásticos hechos. Porque claro, eso iba a significar ir absolutamente de frente contra determinadas instituciones, notablemente unos hipotéticos monarcas. Total, que el cuento se quedó en eso, en puras imaginaciones. Unos cuantos años más tarde, el mencionado imaginario señor va y se muere. Y sorprendentemente, unanimidad en las loas al difunto. Tendría huevos la cosa, ¿verdad? Menos mal que todo es imaginario...

Valoración: 0    |  Avisar provocación

#11

Viriato|31-10-2009 14:19

¿Este señor no era el Presidente de Honor de la FAES? El mismo Lobby españolista que presentó la querella contra Pepe Rubianes.

Valoración: 0    |  Avisar provocación

La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada

Más información en Kaos en la Red
Estado Español Opinión

Col-lectiu Kaos en la Red - Carrer Ramón Llull 132 Terrassa, el Vallés Occidental (Paísos Catalans)