En la entrevista concedida al diario bogotano El Tiempo a mediados del mes de julio pasado, durante su estada en Bogotá, el premio Nobel de literatura portugués José Saramago, hace suyos los epítetos groseros y denigrantes con que la oligarquía colombiana y el gobierno cívico-paramilitar de Uribe Vélez suele designar al movimiento guerrillero colombiano: Que la guerrilla colombiana es un “ ejército de bandidos y narcotraficantes” “En Colombia no hay guerrilla sino bandas armadas”.“Guerrillas que en un principio, supongo, tuvieron ideales para cambiar algo, pero que degeneraron en secuestradores, narcotraficantes, y lo peor es que no sabrán vivir de otra forma”.
Y lo hace Saramago desde su paulatina deriva ideológica hacia la social democracia europea, que lo atrae, lo mima y agasaja, incorporándolo al club de los neo- adoctrinadores del Imperio ibérico, la tropa ilustrada de académicos de la lengua castellana, novelistas, poetas, ensayistas, periodistas, políticos y ex mandatarios latinoamericanos que dirige o da cobijo el GRUPO PRISA, imperio ya de la información y comunicación  en Sur América.
PRISA es patrocinador de los PREMIOS ONDAS, de radio, televisión, cine y música, que concede anualmente RADIO BARCELONA, emisora de la SER, del GRUPO PRISA. .
Los PREMIOS ORTEGA Y GASSET, DEL PERIODISMO, fueron creados y son otorgados por el diario EL PAIS, del GRUPO PRISA.
UNION RADIO es la empresa que opera los negocios radiofónicos del GRUPO PRISA y es líder en los mercados de radio de habla española, con más de 1200 emisoras entre propias y asociadas, distribuidas por España, Estados Unidos, Méjico, Colombia, Costa Rica, Panamá, Argentina, Bolivia y Chile.
RADIO CARACOL, líder en Colombia, y una de las cadenas más prestigiosas de América Latina, constituye pilar fundamental de UNION RADIO, como lo es RADIOPOLIS en México o la IBEROAMERICAN RADIO en Chile, recientemente adquirida a través de la filial GLR ( Grupo Latino de Radio).
SANTILLANA, el principal grupo de lengua española en el mundo, presente en 22 países, pertenece al GRUPO PRISA. Presidente de la Fundación Santillana para “Iberoamérica”   es Belisario Betancur, ex presidente conservador de Colombia, miembro de la Academia de la Lengua colombiana, retribuido por sus servicios al imperio con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Iberoamericana y recientemente galardonado en Santander, el 26 de julio pasado, con la Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en cuya ceremonia fue presentado por el Miembro de la Real Academia Española y Consejero Delegado del Diario El País, Juan Luis Cebrián.
Los ex presidentes colombianos Alfonso López Michelsen, Carlos Lleras Restrepo, Manuel Pastrana Borrero y Belisario Betancur han formado parte del patronato inicial de la FUNDACIÓN SANTILLANA, al establecerse hace quince años en Colombia.
ALFAGUARA, que edita los libros de Saramago en España y América del Sur  es uno de los sellos editoriales del GRUPO SANTILLANA.
En vida, el fundador y presidente del imperio PRISA, Jesús de Polanco, había recibido del presidente Uribe Vélez la “Orden Nacional al Mérito en el grado de Gran Oficial, lo mismo que la ciudadanía colombiana..
El diario EL TIEMPO, entrevistador de Saramago, líder de la prensa escrita colombiana, por el que pujaba fuertemente el Grupo Prisa, ha sido recientemente adquirido por el GRUPO PLANETA, español, que edita el diario de la derecha radical LA RAZON, y controla ANTENA 3, mientras PRISA es dueño de EL PAIS y la SER.
Así que las distinciones académicas de nuevo cuño iberoamericano vienen de la mano de  pujantes intereses económicos, haciendo realidad la nueva denominación cultural de origen ibérico: la simbiosis entre el idioma, el libro y el euro imperial ,penacho de oro.
El club de los socios del imperio, como burguesía ilustrada, posee su propio coro académico, que suele preceder y amenizar en las ultramarinas “Indias Orientales” la danza millonaria de los nuevos corsarios del imperio.
 
Desde ese parnaso mediático propenso a los áulicos, de personajes multicolores que ilustran y regocijan a los aristócratas de las letras, la política y las finanzas del mundo ibérico y Sur América ; adheridos a las mullidas poltronas del paraíso de las condecoraciones y medallas del imperio enano ibero, y aquerenciados por la burguesía de los dos continentes, es desde donde brota la descalificación política de Saramago a la insurgencia colombiana, guión por él libremente asumido y con él personalmente identificado y comprometido..
La insurgencia popular y armada, así como el proceso emancipador colombiano no pueden valorarse y definirse desde la apreciación grosera y falta de rigor nacida del prejuicio del intelectual aburguesado que ignora o finge ignorar los verdaderos orígenes de la violencia en Colombia sin atreverse a señalar y responsabilizar a los auténticos artífices del genocidio secular, prolongado e interminable, que hunde sus raíces en la criminal conquista castellana y se perpetúa a lo largo y ancho de la República , desde sus inicios hasta nuestros días, a través del predominio territorial y gubernamental de la casta de terratenientes y comerciantes de horca y cuchillo, herederos del espíritu y las prácticas esclavista y feudal de las instituciones coloniales y de los antiguos encomenderos del virreinato de Granada; ahora travestidos en gestores o socios de los negocios del imperio en las reconquistadas colonias, a quienes, para que cumplan su “digno” cometido de agentes coloniales, es menester lavar sus manos ensangrentadas y embellecer su imagen entre proclamas cortesanas, banquetes de Epulón e imposiciones de toda clase variopinta de pectorales de oropel.
Justamente allí, de igual procedencia económica y política, en aquel mismo lugar como continuador castizo, se sitúa Álvaro Uribe Vélez, el actual Presidente de la República bananera de Colombia, aliado estratégico de los Estados Unidos y de la Unión Europea ; solícito anfitrión de dignatarios, académicos y empresarios del reino ibérico. De Felipe González, de  Aznar, Polanco, Cebrián, Betancur , o Saramago etc, etc....
 
Mientras profiere dicterios contra la guerrilla, calla el Nobel Saramago que Uribe, hacendado y terrateniente, es responsable, en el último periodo de la historia colombiana, de la violencia atroz de las bandas paramilitares que han asolado los campos, masacrando a poblaciones enteras y despojando de sus tierras, con el instrumento del terror, a miles de campesinos colombianos, condenándolos al ostracismo de los tugurios urbanos donde se refugian miserables e indefensos.
Calla el Nobel Saramago, que el paramilitarismo, en combinación con el ejército,  ha sido y continúa siendo la pieza fundamental e institucional del régimen presidencial de Uribe Vélez  en la guerra sucia de exterminio, tortura y desaparición de miles de sindicalistas, dirigentes agrarios y representantes populares, opositores a un sistema de bandidos, cuyos asesinatos anteriores y durante su gobierno permanecen impunes. Porque ello es de universal conocimiento, constatado y denunciado por todas las comisiones internacionales de Derechos Humanos.
Es el paramilitarismo criatura de  Uribe Vélez engendrada en los cortijos de los latifundios y alimentada en los despachos gubernamentales  del Municipio de Medellín y la Gobernación de Antioquia cuando era alcalde en uno, Gobernador en la otra y, ahora, en los salones del Palacio de Nariño, sede del gobierno nacional. Presidente, cuyo pretendido arraigo democrático se asienta en el terror paramilitar, en la represión militar del ejército del que es Jefe supremo, y en los medios de comunicación, gerenciados por corporaciones comerciales sobre los que ejerce dominio y control absoluto de la información la oligarquía colombiana, enalteciendo  al tirano porque protege preferentemente la vida del rico hacendado y acrecienta con sus dictados de gobierno la riqueza de una clase  burguesa corrompida y cómplice .
Sentado a manteles y arropado por esclarecidos exponentes de una clase social corrupta  y violenta, acompañado por el inmarcesible círculo de la ”izquierda estúpida”, como la apellida el propio Saramago, y cuya mala conciencia apacigua con su solidaria censura a las guerrillas; servido por quienes le brindan su propia e interesada versión de los episodios de la guerra; sin delimitar los campos entre la violencia paramilitar del régimen y el ejercicio legítimo de la acción armada popular, equiparándolos con ligereza intelectual y deshonestidad política impropias; sin contrastar la noticia oblicua que le transmiten los medios de información del régimen y la “izquierda” colaboracionista; obligado en suma a hacer concesiones políticas de principio, como impone el protocolo burgués a quien aspira a acceder al podio de su universo “humanista”, “democrático” y “civilizado” o, si llegado, permanecer en él ; en esas circunstancias, no puede el premio Nobel Saramago elaborar honestamente un juicio objetivo y ponderado sobre la guerrilla colombiana., su estrategia política  y sus acciones de guerra
.Saramago, que en las tertulias de Santillana del Mar, organizadas el pasado mes de junio por sus correligionarios de la Fundación Santillana y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, predice apocalípticamente el final de la civilización surgida de la Ilustración, la Enciclopedia y la Revolución Francesa, acongojado por la constatación - nada novedosa por cierto- de un mundo que corre hacia el abismo, “ que es incapaz de cuestionar las limitaciones de una democracia gobernada por los ricos y donde la izquierda es cada vez más estúpida” , nos anuncia que ha llegado la hora de “aullar”. Y a ello nos invita: “Aullemos.”, dice El País que pidió en la Torre de don Borja, recuperando la cita del “ Libro de las Voces” ( “Aullemos, dijo el perro”).
Y él mismo, semanas después ,  desde primera fila, pero equivocando partitura, tono y nota de su  “no estúpida” proclama anterior, lanza en un recinto bogotano lastimosos “aullidos” políticos de contrainsurgencia, en sintonía con los feroces “aullidos” de la oligarquía colombiana, encarnizada enemiga de la revolución: “ La guerrilla colombiana es un ejército de bandidos y narcotraficantes”.
“En Colombia no hay guerrilla sino bandas armadas”
“Guerrillas que en un principio, supongo, tuvieron ideales para cambiar algo, pero que degeneraron en secuestradores, narcotraficantes, y lo peor es que no sabrán vivir de otra forma”
“Aullidos” gratos a los oídos de la burguesía carnicera y de la pequeña burguesía ( “burguesía pequeña, la llamaba Marx) de intelectuales progres alineados en la “izquierda estúpida”, perennemente subsidiada por el establecimiento. Sintonía política con su amigo contertulio y residente “cultural” en SANTILLANA-ALFAGUARA-GRUPO PRISA: el ex presidente Belisario Betancur, de triste recordación. Masacrador de los obreros huelguistas  en Santa Bárbara, Antioquia, siendo Ministro,  y comandante en jefe, como Presidente de la República, del brutal asalto militar al Palacio de Justicia en Bogotá, sede de la Corte Suprema de Justicia, sin precedentes en la historia universal, en el que perecieron en unas horas de infierno la casi totalidad de magistrados de la máxima cúspide judicial colombiana, quedando reducida a escombros su sede en pleno corazón de Bogotá, a escasos metros del palacio de gobierno.
Días después, tejiendo el elogio de Jesús de Polanco, fallecido, fundador y Presidente del Grupo PRISA, Saramago emite un lúgubre “aullido” burgués de despedida:  “ Si el capitalismo tiene  un rostro, rostro humano, ese rostro humano era el de Jesús Polanco” ( Se refiere a su amigo, su “supremo editor”- son sus palabras-, y el más esclarecido misionero “cultural” del reino ibérico en las colonias amerindias).
“Aullidos” uno y otro, expresiones de confusa ideología  y de deriva personal ineluctable hacia el santuario de la benemérita social democracia “iberoamericana”, retaguardia burguesa de los corsarios europeos.
Hasta dónde es verdad que la vida material condiciona la conciencia . Y que como se vive se piensa. Lo cual no priva al intelectual orgánico  de “izquierda” de experimentar una mala conciencia o laica contrición de corazón  cuando  su práctica contraviene los principios. Es más o menos lo que le acaecía al Nobel Saramago en un momento de su exposición coloquial en la tertulia de la Torre de don Borja, el pasado mes de junio. Dice El diario El País  que dijo: “No somos nada mas que un montón de rellenos y vacíos y vivimos con una terrible mala conciencia. Y es que sabemos que no deberíamos vivir así. El mundo es un horror, la vida un desastre. Pero no nos damos cuenta de que todo se puede cambiar. Hay que cambiar la vida. Si no cambiamos de vida, no cambiaremos la vida”. (El País 14 de junio de 2007). Manifestación de una esquizofrenia ideológica y política.
El veredicto intelectual del Nobel Saramago es de condena, de anatema a la acción militar de la guerrilla. Es la única opinión política que está permitida en Colombia, y Saramago se ofrece a reforzarla.
  Desde otro escenario distante y distinto del plácido lugar de la entrevista de marras, más de un campesino colombiano le advertiría con total modestia, que “una cosa piensa el burro y otro el que lo está enjalmando”
Es de suponer que no todo el mundo piensa lo mismo, ni todos tienen el mismo compromiso.   Ejemplo de ello, un poema que encontré por casualidad, de un poeta popular colombiano, ya fallecido,  que  no fue Premio Nobel, ni académico de la lengua, ni condecorado por ningún gobierno o Universidad, ni investido “Honoris causa”, ni invitado a las universidades de verano ni a los banquetes en los mil palacios. Quienes le conocieron cuentan que vivió y murió leal a sus principios.     
Ya “aullaba” este colombiano antes de que fuese invitado a ello por el Premio Nobel portugués. Naturalmente, con partitura diferente.
ELLOS SON LOS VIOLENTOS
En memoria de Elkin Córdoba, estudiante asesinado en Medellín por las fuerzas represivas del Estado.
Qué tenían los obreros de Ciénaga,
además de sus manos?
Los obreros de Santa Bárbara, además de sus espaldas?
Los de Riopaila, fuera de su  estómago?
Qué peligro entrañaba el indio
que trenza la iraca y cocina el barro
y enhebra sus tristezas al hilo de las flautas?
Qué amenaza ofrecía el campesino
padre del arado
amante del tiple
esposo de la tierra?
Qué armas tenía el maestro,
además de sus textos y  sus ecuaciones?
O el estudiante,
además de sus preguntas y sus libros?
Ah!, pero los capitalistas hablan
de la “violencia” del obrero...
Los terratenientes hablan
del “peligro” campesino...
Los latifundistas hablan
de los “asaltos” de los indios...
Los gordos acaparadores hablan
de las “asonadas” del hambriento...
Los obispos y los cardenales hablan
contra la “insurrección del rebaño”...
Y el Estado y los yankis vociferan
contra el “extremismo marxista”!
contra el “terror estalinista”!
contra la “subversión del pueblo”!...
Ellos, los imperialistas y lacayos
hacen declaraciones contra los “violentos”...
Ellos, que son los dueños de los tanques.
Ellos, que son los fabricantes de las bombas.
Ellos, que son los industriales de la guerra.
Ellos, que mueven a los soldados, cabos, sargentos,
tenientes, capitanes, mayores, coroneles y generales.
Ellos, que practican el genocidio,
que cometen herbicidios,
que envenenan el aire,
que difunden el suicidio.
Ellos, que compran los mirages,
que producen el hambre y los cuarteles,
que instauraron el gas y las torturas,
que inventaron las castraciones de testículos,
que hundieron sus bayonetas y sus penes
en los intestinos del labriego y sus hijas.
Ellos, que allanan universidades y colegios,
que ordenan fuego contra los huelguistas
que desalojan a golpes de culata y de bala
a la humilde familia con su hambre y su luto.
Ellos, que son los dueños del Estado.
Ellos, que son alumnos del Pentágono.
Ellos, que decretaron la emergencia,
el estado de sitio, la ley seca,
el odio, el hambre, el toque de queda.
Ellos, que mueven a decenas de miles
de sujetos armados por aire mar y tierra.
Ellos, que hacen la violencia
para determinar los resultados de los votos.
Ellos, que tienen en la violencia un gran negocio:
Ellos son los violentos!
Aunque hayan dicho que el tigre ama la paz
y el venado es peligroso;
que la inofensiva víbora
no hace más que defenderse
del peligrosísimo batracio;
que el benevolente tiburón
está fatalmente amenazado
por las furibundas sardinas;
o que el indefenso militar,
con sus cascos y fusiles,
con sus bombas y metrallas,
está mortalmente amenazado
por el joven colegial,
por las amas de casa y sus cucharas,
por los terribles obreros y sus malacates,
por los facinerosos campesinos y sus semillas,
por los diabólicos indígenas y sus chinchorros...!
Ellos, los imperialistas y lacayos,
son los violentos!
Los obreros, hasta ahora,
no han hecho ningún masacramiento de burgueses;
los campesinos, hasta ahora,
no han obligado a los terratenientes
al trabajo forzoso;
los indígenas, hasta ahora,
no han puesto en cadenas al latifundista;
hasta ahora, los estudiantes no han establecido
la ley de fuga a los militares;
ni las amas de casa han fusilado con sus tenedores
al comerciante gordiflón o al usurero...
Hasta ahora!
Pero ellos,
los violentos,
están difundiendo la violencia,
están demostrando la eficacia de la violencia,
están señalando el camino ineludible:
la violencia solo se vence con violencia!
los violentos solo ceden ante los violentos!
Nos están enseñando
que solo con violencia
se podrá distribuir la tierra,
edificar una nueva sociedad
  y germinar en paz la primavera!
Juvenal Herrera Torres
Nota: Ciénaga, Santa Bárbara y Riopaila, a las que se refiere el poeta, designan lugares y episodios de represión brutal y asesinato masivo de obreros alzados en huelga.
 
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