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A diez años de la ocupación militar de la UNAM por la PFP para romper la Huelga del CGH
Más de 9 meses de huelga en la UNAM tras la provocación en Prepa 3 el gobierno federal lanza la ultima ofensiva contra los estudiantes del CGH la PFP ocupa militarmente la UNAM el 6 de febrero de 2000
Daniel Arellano Chávez | Para Kaos en la Red | 8-2-2010 a las 3:27 | 1518 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/diez-anos-ocupacion-militar-unam-pfp-para-romper-huelga-cgh
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Auditorio Ernesto Che Guevara 6 de febrero 2000

La madrugada esta a punto de terminar, alrededor de Ciudad Universitaria se movilizan decenas de camiones, patrullas y motocicletas, el trote de botas militares inicia; mientras tanto en el Auditorio Ernesto “Che” Guevara continua una asamblea del Consejo General de Huelga de la Universidad Nacional Autónoma de México (CGH-UNAM), es la madrugada del domingo 6 de febrero de 2000.

Los soldados avanzan sobre Ciudad Universitaria, la Policía Federal Preventiva (PFP) esta por hacer su estreno en cadena nacional, (no será la ultima trasmisión en vivo y a todo color[1]), junto a los escudos, toletes, gases lacrimógenos y armas de fuego de diversos calibres, van las cámaras de Televisa y Tv Azteca; su función, transmitir cada momento de la “recuperación” del estado de derecho en la UNAM, esperando con ansiedad poder transmitir en horario estelar los enfrentamientos de los “ultras” con las fuerzas del orden.

Tras más de 9 meses de huelga, desgaste, condena y una interminable campaña de linchamiento sobre los estudiantes de la UNAM que han mantenido la Huelga más larga de la historia de esta Universidad, finalmente la orden presidencial se hace realidad, la toma militar de la UNAM inicia con una provocación bien planeada en la Escuela Nacional Preparatoria 3, en que un grupo de porros y golpeadores pagados toman por la fuerza este plantel para después ser recuperado por lo estudiantes en huelga, lo que da el pretexto ideal para que la PFP haga su aparición publica. Al caer la noche de aquel martes negro en Prepa 3, no son pocos los heridos entre los porros y golpeadores, pero tanpoco son pocos los heridos del CGH ni mucho menos la cantidad de estudiantes detenidos en este plantel.

Tan sólo 5 días después y cumplida la mera formalidad del rompimiento del diálogo entre autoridades y el CGH, la PFP ocupa todos los planteles de la UNAM. A las 6 de la mañana la PFP inicia la “recuperación de la UNAM”.

La Procuraduría General de la República (PGR), en aquel momento bajo la dirección de Jorge Madrazo, informaba que la entrada de la policía fue en apoyo al Ministerio Público de la Federación en cumplimiento de 432 órdenes de aprehensión en contra de los paristas, a los cuales se les acusaría de robo calificado, despojo, daños en propiedad ajena y terrorismo. Quienes dirigieron la ocupación militar de CU, fueron Everardo Moreno Cruz subprocurador de Procedimientos Penales por parte de la PGR y el almirante Wilfrido Robledo Madrid comisionado de la PFP, 10 años después ocupa el mando de la Policía Federal Ministerial. Jurídicamente la orden fue girada por la juez segunda de distrito en materia penal en el Distrito Federal, María del Carmen Pérez Cervantes. Para justificar la ocupación de CU apareció en los medios de comunicación, Diodoro Carrasco Altamirano Secretario de Gobernación.

Paristas, ultras, fuerzas obscuras, intolerantes, seres siniestros, guerrilleros infiltrados entre inocentes estudiantes, agentes de la subversión internacional… durante meses estos fueron los calificativos que desde los medios de desinformación masiva, diariamente se lanzaban contra los estudiantes en huelga, incrementados con la imposición de Juan Ramón de la Fuente como rector, tras la salida de Francisco Barnes de Castro quien había promovido la imposición del alza de cuotas mediante la modificación del Reglamento General de Pagos (RGP), sin embargo buena parte de quienes integraron el CGH antes del 20 de abril de 1999 en que se inicia la huelga, ni siquiera participaban de algún colectivo o eran activistas,[2] de la vida académica cotidiana pasaron a ser participes de un movimiento estudiantil que cimbro la normalidad de la estructura de poder durante más de 9 meses, movimiento estudiantil cuyo principal sustento fue la defensa de los Seis Puntos del Pliego Petitorio.

Provenientes de los más diversos orígenes,  miles de jóvenes defendieron la Gratuidad de la educación, los derechos y garantías para los estudiantes ganadas en luchas anteriores, la autonomía de la Universidad respecto a organismos “evaluadores”, exigían la extinción del aparato represivo dentro de la UNAM, así como la cancelación de actas y sanciones por ser partícipes del movimiento, pero sobre todo se disponían a hacer un replanteamiento de la propia UNAM, a partir de un Congreso democratico y resolutivo, estos son los Seis Puntos del Pliego Petitorio del CGH,  que el 10 de diciembre de 1999 en acuerdo de las representaciones  del Consejo General de Huelga y  de las autoridades de la Universidad, resultaron "los únicos válidos para el proceso de diálogo, sin que los proyectos previos intercambiados entre ambas partes puedan ser invocados para la interpretación de estos acuerdos":

• Análisis y discusión del punto del pliego petitorio que a la letra dice:

Desmantelamiento del aparato policiaco de represión y espionaje político montado en la Universidad por las autoridades; así como la eliminación de todo tipo de actas y sanciones universitarias y extra-universitarias, en contra de los participantes en el movimiento: estudiantes, profesores, trabajadores y población en general. Esto incluye necesariamente la entrega de los cheques ilegalmente retenidos a profesores que nos han apoyado y se negaron a ser parte del fraude de las clases y exámenes extramuros; la anulación y desistimiento de toda acción penal, en particular de las actas penales levantadas ante la PGR, con lo cual se ha iniciado a citar ante esa dependencia a seis compañeros, así como las que se han levantado en contra de compañeros y organizaciones sociales y sindicales que nos han apoyado y, por último, la anulación de las expulsiones de nuestros 4 compañeros de la Facultad de Medicina'.

• Análisis y discusión del punto del pliego petitorio que a la letra dice:

'Derogación de las reformas de 1997 a los Reglamentos de Inscripciones y Exámenes, con el correspondiente restablecimiento del pase automático, el respeto a la elección de carrera y la anulación del límite de tiempo en la permanencia'.

• Análisis y discusión del punto del pliego petitorio que a la letra dice:

'Rompimiento total y definitivo de los vínculos de la UNAM con el Centro Nacional para la Evaluación de la Educación Superior, A.C. (CENEVAL).'

• Análisis y discusión del punto del pliego petitorio que a la letra dice:

'Abrogación del Reglamento General de Pagos y anulación de todo tipo de cobros por inscripción, trámites, servicios, equipo y materiales.'

• Análisis y discusión del punto del pliego petitorio que a la letra dice:

'Corrimiento del calendario escolar tantos días como los días efectivos de clase suspendidos por el actual conflicto, con la correspondiente anulación de las clases extramuros.'

• Análisis y discusión del punto del pliego petitorio que a la letra dice:

'Congreso democrático y resolutivo pactando antes del levantamiento de la huelga, los tiempos, agenda, composición, forma de elección de los delegados, mecanismos para la toma de decisiones y resolutividad, que garantice que 'las decisiones del Congreso tendrán carácter de mandato para toda la comunidad universitaria y serán acatadas por las autoridades.'[3]

Estos fueron los acuerdos entre ambas partes en conflicto que definían el diálogo como la única vía para solucionar el conflicto además de reconocer a “El Consejo General de Huelga es el único interlocutor para la discusión y solución del pliego petitorio, y por ende, del conflicto de huelga estudiantil que vive la UNAM”. Sin embargo no fueron cumplidos, la represión finalmente se impuso como “vía de solución”, y en ella colaboraron desde la derecha hasta la izquierda partidista.

Especial fue el papel del Partido de la Revolución Democratica (PRD) durante la huelga, ya que fue imposibilitado de actuar como en los viejos tiempos; reiterados intentos de controlar el movimiento estudiantil fracasaron ante la llamada “ultra”, ante ello su frustración se convirtió en represión. El desencanto con el PRD. Antes de la huelga dentro de los activistas universitarios, el PRD no representaba un mal gobierno, había incluso quienes lo consideraban de izquierda. El 4 de agosto en las Águilas ocurrió la primera represión por parte del gobierno capitalino, cuando las autoridades pretendían imponer clases extramuros para combatir la Huelga, el gobierno estaba a cargo de Rosario Robles del PRD. Hubo golpes, violaciones a derechos humanos y detenciones; el 6 de febrero los granaderos acompañarían a las fuerzas federales.

Sin embargo no fue la única represión, diversos hechos represivos se dieron a lo largo de todo el conflicto, porros, policías de todas corporaciones, paramilitares y militares agredieron planteles y a huelguistas en las calles, incluso frente a la embajada de Estados Unidos en diciembre de 1999.  “A miles de kilómetros de Seattle, los ecos de la batalla contra la OMC han llegado a los estudiantes mexicanos. No sólo porque, como dicen allá “la globalización crea pobreza, la globalización crea represión” hablan en México y Seattle el mismo idioma. La banda de marginados del país más rico de la tierra expresa sentimientos idénticos a los darketos y bandosos de Neza, Chalco, Aragón, la Morelos, la Guerrero, Iztapalapa…”[4]

Tras romper los Acuerdos del 10 de diciembre las autoridades lanzan la ofensiva final contra la huelga, un plebiscito planeado y ejecutado por la Secretaria de Gobernación (SEGOB), y un desenfrenado ataque mediático que llamaba a la confrontación entre estudiantes en huelga y los que no participaban en ella, para “recuperar las instalaciones” cuerpo a cuerpo; a este embate para no quedarse atrás se integran los “Intelectuales”, entre ellos Elena Poniatowska quienes firman sendos comunicados dando un ultimátum al CGH, el cual legitima la entrada de militares vestidos de gris a la UNAM.

El ataque de las autoridades universitarias y el gobierno federal, se intensificó con los errores propios comentan participantes de la huelga, la no negociación de los puntos del pliego petitorio es cuestionada, para algunos hubiera significado traición, para otros tantos una traba para resolver favorablemente la huelga, sin embargo podrá reclamársele estos errores a jóvenes que no tenían una “tradición” asamblearia, y que ante la ofensiva neoliberal por la privatización de la educación publica y gratuita respondieron con lo que tenían, y que se plasmó en las paredes de la UNAM, irreverencia, resistencia, dignidad, “somos los anti-vende huelgas”, “somos invencibles por que somos soñadores”.

Tras el fin de la Huelga, la represión no cesa, más de 500 estudiantes son expulsados de la UNAM por su participación en el movimiento, grupos porriles intentan recuperar las posiciones perdidas a partir del año 2000, de los puntos del pliego ninguno se cumplió a cabalidad,  los cobros se hacen “discretamente”, no en las cuotas pero si en diversos servicios, en  los primeros años de la pos-huelga la situación se define  según la correlación de fuerzas en cada plantel de la UNAM.

El manejo gubernamental y mediático del conflicto, sentó un precedente,   la fabricación mediática de lideres, a la que el CGH siempre afirmó que “en este movimiento no hay lideres” reiteraban una y otra vez los huelguistas, sabían de las experiencias del pasado en que personajes como Martí Batres, Imaz, Inti Muñoz se valieron del movimiento para ascender en el sistema partidista electoral; agregándose el alargamiento del conflicto,  además la unión de todos los sectores de la clase política en contra de los insurrectos que finalmente tuvo su desenlace con la ocupación militar de la PFP sobre la UNAM durante semanas.

Aquellos a quienes los generales de la PFP les entregaron la Universidad: Juan Ramón de Fuente y José Narro Robles, hoy gozan de una imagen favorable construida mediaticamente, el primero considerado como “el salvador de la UNAM”, el otro ocupa el puesto de Rector actualmente, los represores tanto en las corporaciones policíacas como en otros sectores siguen gozando de impunidad.

Un fantasma recorre México

Se levantan los campesinos de Atenco defendiendo su tierra y territorio, apenas unos cuantos meses después de terminada la huelga en la UNAM, y los medios de desinformación masiva, así como otros tantos personajes de la clase política, se apresuran a decir, son ultras del CGH los que promueven la desestabilización. Los pueblos de Oaxaca son brutalmente reprimidos el 25 de noviembre de 2006 y el asesino Ulises Ruiz acusa a, "grupos de radicales", y a quienes identifico como procedentes de otros estados: "Son los atencos, los del CGH, los panchos villa", un estigma, un fantasma con el don de la ubicuidad recorre México desde aquel 1999, rebrota una y otra vez; tal vez las autoridades y los propios medios olvidan sus mentiras, cuando decían que el CGH eran tan sólo 30 trasnochados provocadores, hasta ahora siguen apareciendo esas tres siglas en cualquier lugar donde un movimiento se “radicaliza”, es decir cuando no renuncia a sus exigencias y no negocia su dignidad.

No son pocos, los que en aquel momento jóvenes siguen luchando[5] en contra de las políticas económicas y el sistema de opresión predominante, ese mismo sistema que a través del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial ordenó la privatización de la UNAM en 1999, (y que sigue ambicionando este objetivo), el que ahora pretende despojar de la tierra y el territorio a los pueblos ancestrales que han vivido en ella, para convertirla en mercancía al mejor postor. Hace tiempo que el Consejo General de Huelga como tal, dejo de existir,   paradójicamente bien puede decirse que hasta este 2010, en la UNAM y sobre todo fuera de ella… el CGH sigue luchando.



[1] El primer operativo de la PFP, la ocupación militar de Ciudad Universitaria fue transmitida en directo por las televisoras, en 2006 la represión sobre el pueblo de Atenco también fue transmitida en directo el 4 de mayo.

[2] (si bien es cierto en febrero de 1999 los grupos de activistas se activaron previniendo del alza de cuotas).

[3] Neoliberalismo y Educación. La huelga en la UNAM a finales de siglo.  Adrián Sotelo Valencia

[4] Plebeyas Batallas La Huelga en la Universidad, María Rosas. México ERA 2001

[5] Héctor Galindo preso político recluido desde mayo de 2006, detenido junto a decenas de integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra FPDT y condenado a casi siete décadas en prisión, fue integrante del CGH, por mencionar un caso.

 
 
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