El deseo  de que la selección española de fútbol hiciese un espantoso ridículo y les gustaría que ganase cualquier selección excepto la del Estado español. Yo completo ahora el porcentaje hasta el 100%.
  Hoy Reig, responde certeramente a un lector que acusa a "la España del sr. Rodríguez de tener doscientas banderas y doscientos himnos, sin nombrar el desprecio por el himno nacional". Con su ironía acostumbrada, compara la preferencia del lector comentado con la de los que prefieren los arenques noruegos...
  ¿Pues que creía este campeón del españolismo? ¿De qué se queja o se asombra ese caballero que representa el espíritu de la "Una, Grande y Libre" franquista que todavía colea, y mucho? ¿Pero es que todavía no ha comprendido esa España a la que ese individuo pertenece y  que se cree única propietaria del suelo peninsular e insular, que mucho más de la otra media apuesta por la España federal, la España de las nacionalidades o naciones, y si se quiere la España de Taifas con sus himnos, sus banderas y su selección nacional?
  Precisamente por esa férrea oposición a una fragmentación racional a la altura de la historia que vivimos en la que cada territorio natural se rija por sí mismo sin cortapisas ni permisos de quienes no tienen ni arte ni parte en él, es por lo que cada vez avanza más el ánimo y el deseo de emancipación de un Estado de naciones artificialmente pegadas entre sí por contubernio; adheridas sólo por la voluntad de poder y la fuerza armada, pero no por el espíritu de la confraternidad imposible que gentes como ese lector y como tantos en la política, en la judicatura y en los cuarteles y cuartelillos que configuran esa España deleznable, impiden.
  Por una ley física, toda acción tiene su correspondiente reacción. Y los que hacen cada vez más difícil la concordia y el sentimiento unitarista son tipos como esos -la mayoría de ellos que ordenan y mandan y viven como Dios-, y serían capaces de encarcelar o llevar al paredón a todos los que no sienten ni piensan como ellos.
  Así, coaccionando a lo bestia, no puede jamás nacer el amor, ni prender la amistad, ni brotar el respeto mutuo entre los pueblos... y mucho menos un Estado estable y en paz. Eso es lo que viene sucediendo aquí desde la noche de los tiempos.
  Por todo esto la antigua Yugoeslavia y la vieja URSS son hoy día un amasijo de naciones. Y no por eso -visto el asunto desde las claves capitalistas, naturalmente- viven peor que antes, sino todo lo contrario. Cada cual tiene su lengua, su himno, su selección y su propia dignidad que no depende de que la apruebe o no el chisgarabís católico-centralista de turno.
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#2.- Bergaminianas
Jabiero|15-06-2008 20:24
ECCE ESPAÑA
Dicen que España está españolizada,
mejor diría, si yo español no fuera,
que, lo mismo por dentro que por fuera,
lo que está España es como amortajada.
Por tan raro disfraz equivocada,
viva y muerta a la vez de esa manera,
se encuentra de sí misma prisionera
y furiosa de estar ensimismada.
Ni grande ni pequeña, sin medida,
enorme en el afán de su entereza,
única siempre pero nunca unida;
de quijotesca en quijotesca empresa,
por tan entera como tan partida,
se sueña libre y se despierta presa.
José Bergamín  Añadiría yo que lo que está España es guardiacivilizada, parafraseando también al genio José Bergamín.   
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