Estimado Miguel:
Estas Navidades llegaron rumores sobre lo que estaba ocurriendo en Barcelona. Gracias a Kaosenlared encontré noticias sobre ello. No se, a día de hoy, como se encuentran las cosas por allí.
Intenté acceder a los comentarios pero estaban desactivados, por lo que decidí escribirte con la intención de transmitirte mi pesar por lo que te ha ocurrido, a la vez que un orgullo inmenso por como estáis respondiendo; vuestra lucha es la lucha de todos.
No me cabe duda, ya, de que la política de Damm para sus trabajadores es la de desgastarlos hasta la desesperación, buscando despidos de todo tipo, ceses voluntarios, prejubilaciones suicidas, y todo tipo de reacciones que tengan que ver con la disminución de la plantilla. En este juego, todo vale. No existen derechos fundamentales, dignidad, salud; solo ven en uno una molestia, uno más al que integrar, una baja más en potencia.
Este tipo de política me ha costado cara: depresión, ansiedad, siete meses de baja y dolor de todas aquellas personas queridas que me rodean. La muerte social es muy jodida, compañero, pero te veo bien rodeado.
Creí, ingenuo de mí, que este tipo de política la estaban aplicando solo en la planta de Madrid, pero veo que es algo generalizado y sistematizado.
Una de esas personas queridas de las que estoy rodeado me preguntaba indignada, que por qué hacen las cosas así, que si no hay otras formas… Creo que sí, que hay otras maneras de hacer las cosas pero creo que para ellos esta es la más barata. Tan fácil como contratar a un psicópata sin escrúpulos que organice una campaña de desesperación, malestar y miedo en las organizaciones.
Llevo luchando por mi salud, dignidad y derechos en los Juzgados de lo Social desde hace un año que interpuse demanda contra Damm, en reclamación de una indemnización por el maltrato sufrido durante cinco años, aunque te puedo asegurar que fueron más. Cuando una organización esta dirigida por psicópatas, algunos elementos que forman esa organización sacan lo peor de si. Algo, que por supuesto, beneficia este tipo de política empresarial.
Solo decirte, para terminar, que desestimaron la denuncia, que estimaron parcialmente la denuncia que interpuse por la sanción que me impusieron y que todo ello lo voy a recurrir. No voy a aceptar la indefensión, voy a seguir luchando. En 2006 ya dije a los compañeros que no iba a dejarme maltratar por miedo a que me echaran, que iba a luchar… y aquí me hayo. ¡Ánimo, Miguel, desde Damm-Madrid también tienes apoyo!
  Un saludo.
¡¡READMISIÓN YA!!
| Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago) | |
| Microdonación de 2 euros | Donación de importe libre |



