Comandante Raúl Castro
Las “reformas” y “modernizaciones” económicas puestas en marcha por los dirigentes de la República Popular China fueron iniciadas hace ya unos 30 años (1978) y profundizadas a partir del año 1992.
Esos cambios han sido ejecutados, desde un régimen político altamente centralizado y marcadamente autoritario, por la dirección del Partido Comunista Chino (PCCH), y han estado dirigidos fundamentalmente a la liberalización del mercado,   la privatización de importantes empresas y servicios públicos,   la apertura comercial y   a las facilidades extraordinarias a la inversión extranjera, con el consiguiente debilitamiento de la economía planificada y de la propiedad pública.
Los años noventa fueron de riendas sueltas a la privatización de empresas públicas y liberalización de servicios sociales, al punto que el modelo estatal burocrático, que en que lamentablemente (como en la URSS y otros países de Europa Oriental) devino el proceso antiimperialista, anticapitalista y pro-socialista en esa inmensa nación, fue en buena medida desmontado.
Esto ha dado lugar a lo que hoy en China se bautiza con el lema “un país y dos sistemas”: la gran China con una gran área de economía capitalista  coexistente  con los reductos - más o menos reformados y readecuados- del viejo estatismo; ahora gestionado el sector público por   un Estado modernizado y fuerte; siempre, repito, bajo la dirección política centralizada del Partido Comunista, debidamente moldeado para esos fines.
o            Del estatismo a las reformas pro-capitalistas.
Es cierto lo afirmado po el intelectual cubano Roberto Cobas Avivar en su articulo “China y Cuba: ¿Quo Vadis?” (03-07-2007 Kaos en la red):
  “La sabiduría de la dirigencia política china ha estribado en reconocer a tiempo la caducidad de la modelación de desarrollo socioeconómico en la que se consumían las potencialidades de su necesaria y posible expansión. Identificar ese hecho lleva la valía histórica de haber evitado con ello la crisis terminal a la que se abocaba la construcción del socialismo en China.”
  A consecuencia de las reformas referidas, la denominada “fase terminal” de la crisis estructural del estatismo burocrático, fue evitada en la Republica. Popular China. Pero aunque el colapso del viejo régimen no se produjo, la restauración   del capitalismo tuvo lugar de manera lenta, evolutiva y ordenada.
No hubo   descontrol ni trauma severo. No hubo desplome. El Partido Comunista no perdió el poder político, ni la hegemonía en la sociedad. Más bien, ordenó y administró la recomposición, condujo con tino las reformas pro-capitalistas y   abrió un proceso de evolución creativa hacia un crecimiento y una modernización capitalista realmente impresionantes.
  Se adelantó. No espero el colapso, ni tampoco introdujo cambios bruscos, no cedió el control y diseñó e implementó la sustitución paulatina del viejo modelo bajo su dirección.
Abrió paulatinamente las compuertas a la acumulación capitalista, a la industrialización moderna, a la inserción en el mercado capitalista mundial, a la inversión extranjera  y liberalizó en grado significativo el mercado. Y lo hizo paso a paso, conservando áreas públicas, servicios y políticas sociales, formas de propiedad socializantes y retórica socialita-comunista.
Desmontó, además, lo que heredó de antiimperialismo e internacionalismo del periodo revolucionario maoísta y potenció más aun el nacionalismo.
Pero a la larga, todo esto, más allá de la impactante modernización en importantes zonas de China Popular; más allá del “milagro” económico que la sitúa como la nación de mayor y más sostenido crecimiento de las últimas décadas; más allá del incremento de su relevancia es el comercio mundial…los resultados estructurales concretos no apuntaron a favor del reemplazo del  estancado modelo estatista por más socialismo, por una mayor socialización de la propiedad pública, por un peso relativamente mayor de la propiedad social, la autogestión, cooperativización y co-gestión socialista. Mucho menos a favor una real socialización y democratización del poder político y las instituciones.
No, todo lo contrario: en los últimos treinta años, en la sociedad china ha crecido sobretodo el capitalismo. Así lo revelan estos datos y valoraciones:
“Hoy en día –nos dicen con razón Joseph Maria Antentas y Ether Viva-,, dos tercios de las y los asalariados chinos trabajan ya para capitales privados. Justo a comienzos del siglo XXI, la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio en el año 2001, culminaba su proceso de reintegración en el capitalismo mundial.”
”China está atravesada por grandes desequilibrios sociales y regionales. Las reformas han provocado concentración de la renta, polarización social y un aumento de las desigualdades, El coeficiente Gini (que mide la desigualdad) ha pasado de un 0,30 a un 0,48 y según el Banco Mundial existirían unos 300 millones de pobres en el país. El grueso de la actividad económica se concentra en las regiones costeras (receptoras del 85% de la inversión extranjera el año pasado) que contrastan con las empobrecidas regiones del interior. El actual modelo de desarrollo tienen  también un elevado coste medioambiental, en particular en lo que se refiere a la contaminación del aire de las grandes urbes y el agua.”
      “ La base social sobre la cual se sustenta el régimen chino es la burguesía emergente, ligada al aparato      del Estado y del Partido, y una significativa clase media urbana….
“Las y los trabajadores del sector público, un 20% de la población activa, fueron golpeados por la oleada de privatizaciones, que han eliminado el 405 de los empleos públicos. Esta fracción de la clase trabajadora ha visto erosionada las garantías sociales del periodo maoísta”
“En paralelo, ha emergido una fracción de la clase trabajadora formada por las y los emigrantes rurales a la ciudad y concentrada en las industrias orientadas a la exportación de la costa Este y del Delta del río Perla, y también en sectores como la construcción y servicios mal pagados en las grandes ciudades. La emigración interna campo-ciudad está alimentada por una crisis del medio rural y el hundimiento del poder adquisitivo de los campesinos, situado en un tercio del urbano. Cifrada en unos 150 millones de personas, esta nueva clase trabajadora ocupa los eslabones más bajos del mercado laboral.”
Sus condiciones de trabajo y de vida constituyen la cara amarga del nuevo capitalismo chino. Salarios bajos, jornadas laborales interminables, insalubridad en el trabajo y violación de las leyes laborables por parte de muchas empresas y de sus sub-contratistas forman parte de su realidad cotidiana.” (“El nuevo capitalismo chino”, tomado de Rebelión).
Esto, claro está, no se reconoce a nivel oficial. Solo se proyecta la extraordinaria y exitosa expansión y modernización económica, en contraste con el atraso, el burocratismo y la ineficiencia anterior.
o            Grades éxitos en el desarrollo capitalista y nada de armonía
No está en cuestión el éxito del modelo desarrollista chino desde un patrón mixto de acumulación intensiva de capital  en la lógica de los “dos sistemas”.
En ese modelo, el liberalismo económico de puro corte capitalita y la preocupación por el bienestar social heredada de la tradición revolucionaria comunista-maoista, procuran ser compatibilizada bajo el concepto de  “sociedad armónica” dirigida por el PCCH; evidentemente sin grandes logros en la pretendida armonía (como lo demuestran los datos citados), pero  sin los niveles regresionistas y las barbaridades ocasionadas durante la restauración capitalista en la ex-URSS y Europa Oriental; y, naturalmente, con un nivel impresionante en el desarrollo de las fuerzas productivas.
En forma muy hábil los dirigentes chinos, aun construyendo capitalismo, siguen asumiendo una retórica socialista y encubriendo, con su propuesta de “sociedad armónica”, una gran desarmonía producida por el híbrido de la inercia del pasado mezclado con las reformas pro-capitalistas.
En verdad los líderes chinos supieron darle una respuesta muy superior a la que le dieron los líderes soviéticos a la crisis estructural del llamado “socialismo de Estado”, que al prolongar la explotación asalariada y reemplazar los monopolios privados por lo monopolios de Estado, devino más   bien en un capitalismo de estado ineficiente y no en un verdadero socialismo. Su desplome desordenado (todo se le fue de la mano), sin proyecto de nuevo modelo, dio lugar al saqueo del patrimonio estatal y a una restauración caótica y brutalmente empobrecedora del  capitalismo, con fuertes tintes pro-occidentales, que recién ahora en Rusia ha sido reemplazado por un intenso nacionalismo.
Más aun, los todavía auto-denominados líderes comunistas chinos, han tenido más éxitos en el desarrollo capitalista de su país que muchos líderes burgueses del planeta en los propios.
El caso es inédito y muy singular: la “exitosa” restauración y el impetuoso desarrollo del capitalismo a cargo de lo dirigentes comunistas de un país dado. ¿Quiénes lo iba a pensar antes de que sucediera? Con razón puede decirse que también hay “comunistas de derecha”.
Esa restauración y   ese portentoso desarrollo del capitalismo   los líderes chinos, los dirigentes del partido y del Estado chino, lo presentan supuestamente como el “producto de una concepción científica del desarrollo, caracterizada por la consideración del ser humano como lo primordial y por un desenvolvimiento integral, coordinado y sostenible, cualidades todas según sus afirmaciones- intrínsecas al socialismo y al propio tiempo incompatible con el capitalismo”.
¡Chucha madre!, diría un/a chileno/a
o            El viejo Marx definió de otra manera el capitalismo y el socialismo
Quien no haya leído, no se recuerde, o no quiera recordarse de las ideas de Marx sobre capitalismo y socialismo,   podría encontrarse muy “chéveres” (muy buenas) esas generalidades de los nuevos líderes chinos para definir el socialismo: “el ser humano como lo primordial”, “un desenvolvimiento integral, coordinador y sostenible”. ¡Hasta Clinton acuñó una vez el término primero la gente!
Pero resulta y viene a ser, para desgracia de la actual y armoniosa dirigencia china, que el socialismo científico hizo la crítica revolucionaria al capitalismo en tanto modo de producción y distribución basado en la explotación del trabajo asalariado, extractor de la plusvalía producida por la fuerza de trabajo asalariada,   basado en la propiedad privada de los medios de producción y distribución, generador de una elevada concentración de la propiedad y las riquezas basada en la apropiación del excedente, depredador del ambiente y de los seres humanos, enajenador de de la sociedad, promotor de la polarización social   y del empobrecimiento de las mayorías.
El socialismo fue concebido desde la ciencia como sociedad sin propiedad privada y sin explotación, como asociación de productores libres, como pasó hacia la extinción de las clases y el Estado, como sociedad emancipadora, liberadora de toda explotación, discriminación e injusticia.
Y el tránsito hacia él, su construcción progresiva, debe reflejar siempre el avance en esas direcciones, el predominio de esos valores y no precisamente lo contrario.
El socialismo de verdad no se logra ni con la explotación asalariada desde el Estado, ni con la explotación asalariada desde la propiedad privada, ni con ambas penas a la vez. Tampoco con el “libre” mercado bajo control de los monopolios y oligopolios, ni con libre inversión de capitales y la libertad de especulación financiera.
Eso se logra con el tránsito a la sociedad sin clases y sin explotación ni opresión de ningún tipo, con la abolición del capitalismo y su reemplazo por una sociedad de signo contrario que ponga en su centro todas las emancipaciones humanas: de clase, de género, de raza, nacional, cultural… y ponga fin a la absurda separación seres humanos- naturaleza
Ese tránsito revolucionario no es rápido ni automático. Es progresivo y contempla un tratamiento adecuado a herencias capitalistas, mercados y formas de propiedad privada e individual… coexistentes con la socialización, pero siempre dentro de procesos que deben apuntar con fuerza hacia la superación del mercado, hacia la socialización de la economía, del poder y de los bienes materiales y espirituales de la sociedad: hacia la auto-organización, la autogestión, la solidaridad, la autodeterminación y el autogobierno.
Es claro que la sociedad china no marcha hoy en esa dirección, sino en sentido opuesto.
El nuevo socialismo, el verdadero socialismo, en oposición al capitalismo y al llamado “socialismo de Estado”, no es eso que se está construyendo en la China actual.
o            Ni “socialismo irreal”, ni   capitalismo estatal, ni capitalismo privado: ¡socialismo participativo e integral!
Los males del estatismo burocrático o “socialismo irreal” no se superan en el sentido socialista privatizando lo estatal, sino socializando cada vez más lo estatal y no estatal; aunque en esa transición se contemplen, para el   necesario flujo de recursos altamente deficitarios, de inversiones productivas imprescindibles, de experiencias productivas y de tecnologías, formas transitorias de asociación con el capital privado (extranjero y nacional) y ciertos estímulos y aperturas a la producción mercantil simple, a la pequeña y mediana propiedad, procurando a la vez en esta vertiente su asociación voluntaria. Todo esto sin copiar mecánicamente la lógica y las culturas tecnológicas propias de la decadente civilización capitalista.
Los males del capitalismo estatal o privado no se superan alternando o combinando uno y otro, sino sustituyéndolo revolucionariamente por el socialismo participativo y autogestionario.
Las grandes crisis son grandes oportunidades para llevar a cabo los grandes cambios y el final del siglo XX y principio del XXI han traído en sus mochilas dos grandes crisis: la del mal llamado “socialismo de Estado” (socialismo irreal) y la del capitalismo, ahora en su destructiva y decadente variante neoliberal.
A propósito de este debate quiero resaltar la lucidez del destacado economista marxista argentino, camarada de muchas batallas, Jorge Beinstein, cuando afirma:
“De manera extremadamente sintética es posible afirmar que el desarrollo de las fuerzas productivas universales, hasta llegar a su degeneración parasitaria-financiera actual, terminó por desbordar a sus reguladores estatales sumergiéndolos en la mayor de sus crisis.”
“El neoliberalismo aparentó ser la expresión de una globalización superadora de los estrechos capitalismos nacionales, el mercado era postulado como espacio superior de desarrollo y su libertad como la condición indispensable para el éxito de esa nueva transformación; en realidad se trataba del vigoroso monstruo financiero devorando a su padre estatal-productivo-keynesiano.
“La superación estatista del capitalismo liberal del siglo XIX no solo marcó culturalmente a las sociedades centrales sino también a la periferia donde apareció como el instrumento idóneo para el desarrollo independiente ante la debilidad o ausencia de burguesías locales medianamente nacionalistas. Además fue desde comienzos del siglo XX la componente decisiva de los proyectos de superación del capitalismo, en esos casos se trataba de romper con el capitalismo adaptando, “proletarizando”, vistiendo de socialista a los métodos del por entonces joven y aparentemente muy eficaz estatismo burgués.”
“Pero ese estatismo envejeció y finalmente fue sometido al poder financiero globalizado, no fue derribado por el movimiento insurgente anticapitalista central y/o periférico presentado como su hijo negador-superador, que rebelándose desde sus entrañas, regeneraba el desarrollo de las fuerzas productivas. Esta siendo devorado por otro hijo suyo, astuto y tonto a la vez, improductivo, cuyo único proyecto es la depredación (financiera, ecológica, social). (“Los rostros de la crisis”-.”Reflexiones sobre el colapso de la civilización burguesa, Seminario internacional “Colapsos ecológicos sociales y económicos, Universidad Nacional Autónoma de México- UNAM 29 al 31 de octubre del 2008)
A propósito de estas convergencias de crisis, deseo también plantear la interrogante sobre el destino de la economía de la RPCH en el contexto de la crisis global del capitalismo, la más profunda y compleja de su historia, suma de múltiples crisis del capitalismo.
El poder de arrastre de esa crisis, con su epicentro en EEUU y   expansión a los centros desarrollados de Europa y Asia, pone a pensar en su posible tremendo impacto negativo sobre la economía, cuyo crecimiento se ha basado en gran medida en sus ofertas a esos mercados hoy en crisis y cuya inyección de capitales y tecnologías   ha dependido de un sistema en crisis y de un capitalismo afectado por un fuerte auto-bloqueo tecno- científico.
A la actual crisis de sobre-producción del capitalismo, le habrá de seguir ahora una crisis de sub-producción que acompañará a   sus crisis energética,   tecno-científica,   alimentaría, medio-ambiental, financiera, urbanística, militar… y es claro de que de sus efectos devastadores es imposible que pueda librarse una economía como la de la RPCH. .
¿China: modelo “socialista” para Cuba?
En Cuba, en medio de la crisis de su estatismo,   el “modelo chino” tiene un cierto impacto, una cierta pegada. Así lo demostró la reciente visita de Ho Jintan, primer secretario del PCCH, a ese país hermano.
“La oportunidad de la visita del jefe de Estado de la RPCH –nos dice Roberto Cobas Avivar en su articulo titulado “¿El Partido toma partido por las reformas de Cuba?”- ha servido al partido cubano –organización política que rige los destino de la nación cubana y dirige el proyecto socialista- para expresar la toma de partido en relación a una transformación socio-económica inspirada en la idea del partido comunista de china “un país, dos sistemas”
“En octubre del 2007, el XVII Congreso del Partido Comunista Chino incluyó la concepción científica del desarrollo, caracterizada por la consideración del ser humano como lo primordial y por un desenvolvimiento integral, coordinado y sostenible, cualidades todas intrínsecas al socialismo y al propio tiempo incompatibles con el capitalismo”,destaca Granma.
Respetamos a quienes –aunque no sabemos exactamente hasta dónde la idea de esa posibilidad  esté   enraizada en las mentes y corazones de dirigente del Estado cubano- opten por   un camino parecido al de las reformas chinas; hoy, en verdad, mucho más incierto y peligroso para todo proceso de orientación socialista, que cuando China decidió asumirlo. Y más aun en las condiciones de Cuba, muy distante de la fortaleza relativa de la China del 1978 y muy cercana a EEUU.
Los respetamos, pero a la vez le decimos, con la sinceridad que nos caracteriza, que aunque esa opción se asuma a nombre del socialismo, o de las reformas dentro del socialismo, ella conduce al capitalismo dependiente; a contrapelo precisamente de un momento en que la estremecedora crisis integral de ese sistema dominante, debería servir para pensar en otra cosa (ya no solo en Cuba, donde ciertamente existe una profunda vocación popular socialista y una gran posibilidad de cambios en esa dirección,  aun en el actual contexto del estancamiento y crisis   del modelo estatista vigente), sino     también   en aquellos países donde los pueblos  padecen el capitalismo actual y su devastadora ola neoliberal.
Cuba, que ha escenificado tan brillantes y heroicas batallas contra el imperialismo, el capitalismo y la privatización, y por ello ha logrado importantes conquistas sociales, no necesita de reformas que restauren esa formación económico-social explotadora y excluyente. Los cambios y reformas que se requieren para un mayor progreso y bienestar colectivo en ese país son de otro tipo.
  Cuba puede y debe emprender el reemplazo del modelo vigente sin caer en las garras del capitalismo. Tiene fuerza y conciencia en su sociedad para salir del estancamiento, socializando lo estatal, traspasando a los/as trabajadores las empresas públicas por la vía de la autogestión, cogestión, cooperativas y otras modalidades de asociación y colectivización; respetando las asociaciones mixtas establecidas y la   propiedad individual; promoviendo las cooperativas y apoyando la producción mercantil simple y el carácter privado de ciertos servicios menores; estableciendo el usufructo donde sea necesario; avanzando hacia una democracia más participativa e integral; separando las funciones del partido, el Estado y las organizaciones sociales; asumiendo con vigor la idea de un socialismo participativo y libertario, al tenor de la integración y la unidad latino-caribeña y tercermundista, y de los lazos coyunturales de cooperación con las potencias capitalista emergentes y soberanas y las áreas de integración regional independientes del imperialismo estadounidense, como es el caso de China Popular, Rusia y sus aliados, Alba, Unasur....
Cuba no debe caer en la tentación china de “dos sistemas”  en un solo “un país”.
  Cuba como país precisa de un solo sistema de transición a un nuevo socialismo: participativo, obrero-popular, ecológico, feminista, joven, cubano, antillanista, latinoamericano e internacionalista, martiano, guevarista, mariateguista…
Ahora, Cuba vive -como resultado de los efectos devastadores de varios huracanes- un momento extremadamente difícil, oportuno para expresarle amistad y cooperación desinteresada; oportuno además, para que la demostrada sensibilidad humana y eficacia asistencial y reconstructora del gobierno y el tejido social cubano en estos casos de desastres naturales, sea acompañada de una vocación a favor de la renovación socialista, la participación y la autogestión popular, haciendo muchas cosas de nuevas maneras.
Bienvenido sea la amistad su China y con todo aquel que desee aportar y recibir sin condicionamientos. Pero quede claro, clarito: China no pude ser modelo socialista ni fuente de inspiración socialista (ni para Cuba ni para nadie), porque sencillamente adoptó una singular vía de  restauración capitalista, impregnada de un fuerte nacionalismo, que a la larga también puede ser mellado por la transnacionalización capitalista. Que le vaya bien, pero que nadie pretenda copiar iniciativas  que responden a otras condiciones, otros tiempos y, sobretodo, a otras sinrazones. Iniciativas, por demás, capitalistas. Por qué como dice un apreciado camarada cubano, “el capitalismo, azul o rojo, es en fin de cuentas, capitalismo”.
21 noviembre 2008, Santo Domingo, R.D.
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#2
23-11-2008 03:22
1.-Liberación de las Fuerzas Productivas, no copiando las recetas conocidas de los “aliados estratégicos” o los “enemigos declarados”, cuyos objetivos y destino es evidente, sino generando nuestras propias soluciones basados en nuestra realidad como nación y nuestros anhelos como pueblo.
2.-Restituirle al ciudadano todas sus libertades y derechos individuales, no podemos construir una Nación justa si bajo la excusa de “beneficiar a las masa”, esclavizamos al individuo, ¿o es que acaso las “masas” no las constituyen individuos únicos e irrepetibles, tu y yo?
3.-Regresarle el Poder al Pueblo, mediante una Democracia Directa, sin intervención del lastre que implican los Partidos Políticos tradicionales (incluyendo el PCC), cotos de poder de grupos o individuos, divorciados de los intereses reales de los Pueblos y cuya única consigna es apoderarse del Poder Político para lograr sus objetivos particulares a costa y/o en contra de las mayorías.
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#3.- Del modelo soviético al modelo chino
Manuel Castro Rodríguez|23-11-2008 06:10
Tanto el socialismo real como el modelo chino son sociedades dictatoriales, que nada tienen que ver con el verdadero socialismo.
Dejen al pueblo cubano determinar cuál es la sociedad que quiere.
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#5
lojico|23-11-2008 11:16
Los troskos , historicamente  an tenido y tienen segun se ve una tradicion ,estupida y de traidores
Pero por dios, dajme un traidor a un Estupido
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#6
23-11-2008 11:20
Socializar las empresas estatales mediante la autogestión sería avanzar en el socialismo y la medida llevaría una enorme carga de justicia ya que se entregarían los medios de producción a sus dueños, al pueblo. Esto lleva implícito la elección de los cargos en las empresas por parte de los trabajadores y ya no directamente por el partido, aumentando la democracia en la empresa. Hay quien dice que esto no funcionaría pero se olvida de todas las cooperativas que estan funcionando de forma autogestionada.
El modelo chino significa aceptar el capitalismo como válido sin eliminar una parte de socialismo y conservando el partido todo el poder. Algo así como todo vale y claro, no hay elección de cargos en las empresas por parte del pueblo. O bien el partido o bien los capitalistas eligen los equipos de dirección de las empresas y los trabajadores quedan como siempre fuera del ámbito de las decisiones de empresa.
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#7.- LAS CITAS QUE NO SE DEBEN OMITIR-para evitar la confusión de las ideas (1)
23-11-2008 11:30
¿El Partido toma partido por las reformas en Cuba? ¿Un país, dos sistemas?, RCA "El principio socialista (para Cuba) es uno:
Libre asociación de los trabajadores en organizaciones productivas (de bienes y servicios) autogestionadas colectivamente en todos los ámbitos de la economía, bajo el principio de la democracia económica[9].
El marco de la transformación estructural que lo hace posible se circunscribe a:
http://www.kaosenlared.net/noticia/partido-toma-partido-reformas-cuba-
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#8.- LAS CITAS QUE NO SE DEBEN OMITIR-para evitar la confusión de las ideas (2)
23-11-2008 11:32
¿El Partido toma partido por las reformas en Cuba? ¿Un país, dos sistemas?, RCA
Cuba puede y debe avanzar hacia el país que quieren los cubanos. No son necesarios dos sistemas. Basta con la transformación conceptual y estructural de los fundamentos políticos y económicos del socialismo actual. Avanzar hacia un modo de producción libertario. Sembrar relaciones socioeconómicas emancipadoras de la condición humana.
El pueblo de Cuba ha de tener la palabra".
http://www.kaosenlared.net/noticia/partido-toma-partido-reformas-cuba-
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#9.- Un análisis complejo (urgar en las fuentes)
23-11-2008 11:40
Cuba y China: Quo vadis? - RCA
http://www.kaosenlared.net/noticia/cuba-y-china-quo-vadis"La estrategia de acumulación y desarrollo de las fuerzas productivas asumida por China obedece a la necesidad de un salto de orden definida por el Partido. Objetivo imposible de lograr bajo postulados evolutivos. El desafío asumido por el Partido en tanto poder político central lleva implícito la reconsideración de la noción de socialismo fuera de los términos del marxismo-leninismo (a menos que el solo hecho del partido único resuma y venga a justificar toda la concepción marxista-leninista) y plantea una trayectoria que comparte más espacio y principios con las concepciones socialdemócratas europeas y su émulo japonés. Así lo viene a corroborar a nivel institucional un proyecto de ley que se somete a consideración de la AN, el cual refrenda ya la propiedad privada sobre los medios de producción. Todo ello indica que se está en presencia de una trayectoria que, a contrapelo del mismo supuesto “socialdemócrata”, se balancea entre la visión de un socialismo de estado y un capitalismo de estado".
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#10.- Mi felicitación a Narciso Isa Conde
Ivan|23-11-2008 13:23
Si el Partido Comunista Chino ha elegido el capitalismo como tabla de salvación, se equivoca, ya que es un sistema económico intrinsecamente perverso que encamina a nuestra especie hacia la autodestrucción. En la explotación, en la alienación, en el saqueo de recursos, en las desigualdades económicas, en los genocidios, en la destrucción del medio ambiente y el agotamiento de los recursos, en la subordinación de los derechos humanos al lucro no puede estar la solución a los problemas de la humanidad.  Hoy China se ha convertido en una caja de resonancia del neoliberalismo occidental que amplifica sus efectos devastadores y  dificulta la adopción de soluciones. No olivdemos que el capitalismo actual es todavía más perverso que el clásico. Bajo este, se explotaba a la clase trabajadora pero se respetaba el concepto de utilidad social de los consumidores. Ahora también se modela el estilo de vida de los consumidores y su ideología en función de la tasa de beneficios de las grandes corporaciones. En China fumar se está convirtiendo en un hábito de consumo masivo (consentido por las autoridades), un hábito que matará pronto a un millón de personas anualmente, porque proporciona grandes beneficios a dos poderosos lobbyes: el tabaquero y el medico-farmacéutico. Así es la economía de mercado actualmente.
.
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#12.- Ir a mejor socialismo, Cuba puede !!!
23-11-2008 15:08
Eso que dice Miguel (11) en su primer párrafo es lo que entiendo explica también Roberto Cobas en su artículo, Cuba y China : quo vadis?.
Y que además RCA saca esa conclusion, de ese camino de China habrá que observarlo, tienen derecho a la autodeterminación, como Cuba también lo tiene
Pero Cuba puede emprender sus reformas sin escorar hacia el capitalismo. Lo que también explica Cobas.
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#13
zheltyk|23-11-2008 15:10
Pues hay que empezar a hablar con esos campesinos pobres, ese proletariado urbano y esos parados. Nepal y ahora India (con las guerrillas naxalitas)  van por el camino de la revolución socialista, y deben ayudar a los trabajadores chinos a sublevarse y construir esa nueva sociedad que en China se quedó a medias.
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#14.- Al comentario 13
23-11-2008 15:31
En Nepal ya no hay Revolución.Las guerrillas naxalitas son bastante críticas con  el cambio de orientación del PCN(M)
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#15.- los principios del socialismo
Raul Cima|23-11-2008 16:11
Lamentablemente se sigue viendo  la realidad humana social  desde el dogmatismo marxista que cayó en el economicismo. Si vemos la definición que da Iza del capitalismo y socialismo, vemos que  asienta todo en cuestiones materiales y económicas y no se define ni analiza la conciencia del sujeto constructor de la historia, que es quien realmente realiza la economía según el nivel de conciencia social alcanzado.
El principio básico del capitalismo es el "individualismo" "el bien individual sobre el social" y por eso explota, acumula riquezas, compite, consume, depreda, etc. Y eso es entonces lo que hay que superar y poner "el bien social sobre el individual" y así establecer la cooperación, la solidaridad, la confianza, la justicia social, la democracia participativa, etc. Y esto es simplemente el socialismo o el humanismo: darle diginidad a la existencia humana de TODOS.
Y camino hoy, es luchar por establecer en todos lados la verdadera Democracia, participativa, en  cuya práctica se va conociendo l realidad social, naciendo el interes y la actividad y relacionandose y uniédose socialmente al  descubrir que las necesidades vitales son básicamente las mismas en todos.      Raúl  raulandrescima@yahoo.com.ar
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#19.- Guerra avisada......
DeCuba|23-11-2008 16:54
No mata soldados......sobre ese "Socialismo" chino , ya se nos alerta desde hace un buen rato ......
Es un peligro subyacente , que corre el pais , ante el reto de los cambios necesarios a encarar......
Esa no es la via.......por capitalista  y antidemocrática, sin embargo en Cuba muchos en el pueblo sedientos de mejoria económica en el marco de un  "Socialismo de  discurso" de la dirigencia china    identifica esa posibilidad como  la ideal........Cuidado......      la via ha de ser otro Socialismo.....el que aun ( y debemos admitirlo) , bosquejado en sus principios generales y pendiente de prueba en la práctica, ( " La práctica como criterio de la verdad")   es delineado en las Propuestas Programáticas......
Y  seguro en Cuba mucho de nuestros dirigentes esten mirando a China !!!!
Mantener el poder politico, perpetuándose .....  a la par de buscar una apertura económica y "tranquilizar el caldero", resulta bien atractivo......
Cuidado....eso no es lo que necesitamos........
Al menos asi lo veo.......
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#20.- Una pregunta a Ivan el #10
Ariel Cruz|23-11-2008 17:05
Ivan en que pais usted vive??
Porque yo vivo en un pais capitalista y del listado que usted da solo unas pocas cosas son verdad,no es que diga que sea algo superior,pero tampoco tan terrible como usted dice. Lo peor en la vida es el fanatismo.
Porque usted no dice aqui que en Cuba hay un alto   porciento de personas sin trabajar y que estan disfrutando de los servicios sociales igualmente que el que se esta partiendo el lomo.
Que la formula "A cada cual segun su capacidad y cada cual segun su trabajo" NO funciono,si es usted sincero diga eso tambien aqui. 
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#21.- apreciaciones....
Santiago Gómez|23-11-2008 17:47
Algo ha quedado claro con la actual crisis capitalista, tiene la fuerza para regenerarse y seguir su camino, con virtudes y defectos. Hasta hoy lo que he podido experimentar del socialismo-comunismo, es que su crisis es terminal, que solo algunos sueñan con regresar, y que quedó demostrada la inviabilidad de ese sistema. Para muchos, como yo, socialismo es sinónimo de falta de libertades, de escaseses, de arbitrariedades, de guerras, muerte y desolación por donde quiera que ha pasado y no puedo sustraerme a lo que me ha tocado vivir. Teóricamente es vivir en el paraíso, pero la realidad es otra. Nos pasamos la vida copiando sistemas hasta donde la conveniencia de los dirigentes quiere, pero cuando llega la hora de distribuir hasta ahí, todo para ellos y las migajas para el pueblo, al menos yo, no quiero eso. Prefiero el sistema de explotación capitalista, que me exploten, pero puedo gritar, comer, tener una vivienda decorosa si mis esfuerzos me lo permiten y muchas otras trivialidades de la vida ordinaria, con una sola preocupación conseguir el dinero. En el socialismo, que supuestamente existe en mi país tienes el dinero y tienes todo lo negativo que ya enumeré, no quiero 50 años más de lo mismo, justificando "los errores" de otros.
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#22
maquis|23-11-2008 18:59
Ya nos vamos quitando la careta, ¿verdad amigo Santiago?, Usted prefiere el capitalismo porque con él tendrá las bobaditas que "llenarán" su vida, ropa de marca, autos bonitos, caprichitos varios etc. (grandes principios, por cierto), pero también una vivienda que estará pagando cincuenta años y que se caerá antes que la termine de pagar, unos colegios públicos infames, unos políticos que delinquen sin temor y una sanidad con listas de espera de años. Por cierto, ¿sabe a costa de quién disfrutará usted de ese nivelazo de vida?. Pues a costa de quien vive el capitalismo mundial, de depredar los recursos naturales de paises pobres, de los salarios de miseria que las transnacionales pagan en esos mismos paises, etc.. y si se niegan pues se mandan soldaditos a "convencerlos", porque eso es lo que hace su justísimo sistema capitalista. Eso si es libertad, claro, y no el socialismo dictatorial que según usted pretende todo lo contrario. Me quedo con otros comentarios, que aúnque discrepen de la Cuba actual, por lo menos propugnan una alternativa dentro del socialismo.
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#23.- Para Maquis#22
Ariel Cruz|23-11-2008 19:13
Maquis,mi familia lleva viviendo hace 50 años en la misma casa en Cuba y le esta callendo encima porque no han podido ni poner un teja mas nunca,son estos los 50 años a los que usted se refiere porque mire usted señor exajerado, yo llevo 22 años fuera de Cuba tengo mi casa en propiedad,estoy jubilado y era propietario de un negocio el cual actualmente lleva mi hijo y le dire mas a pesar de tener una buena casa mi hijo no la quiere,pero le dire mas pago la mitad del precio del paqsaje,la mitad del pelado,mucho menos de la mitad las medicinas y el medico junto con las analiticas radiografias vacunas contra la gripe son gratis
honestamente no se de donde saca usted esos cuentos ,fanatismo puro fanatismo.
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#24.- Pequeña gran diferencia
Claudio|23-11-2008 19:54
Hace un tiempo participé en una plática con un prestigioso Economista Japonés, Shinzo Uchimura. Lo más interesante para mí, fue cuando comparamos las economías de Japón y México; este señor nos dijo más o menos esto:
“A simple vista, no hay grandes diferencias, pero México dispone de recursos naturales que ni podemos soñar en Japón, el trabajador mexicano es muy bueno, competitivo, esforzado, es una mano de obra altamente demandada en todos lados, pero hay una “pequeña” diferencia con Japón (y esto ocurre en todo el Mundo Occidental):
Cada año los Sindicatos Mexicanos se presentan ante los empresarios y el gobierno con solicitudes de aumentos salariales, demandas laborales y nuevas prestaciones.
Ellos exigen sus demandas y se negocia hasta un punto de equilibrio donde las partes quedan conforme, si no se logra ese punto, el Sindicato emplaza a huelga (es su recurso constitucional).
En Japón es diferente, los Sindicatos se reúnen con sus agremiados y analizan todos los aspectos del proceso productivo, proponen cambios que permitan aumentar la producción, disminuir los costos, etc.
Cuando el Sindicato se reúne con los Empresario el planteamiento es diferente:
“Nosotros nos comprometemos en aumentar la producción un x%, disminuir los costos un x%, aumentar la productividad un x%, aumentar las utilidades un x%; Ustedes que Ofrecen””
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#25.- Pequeña gran diferencia 2
Claudio|23-11-2008 19:56
Lo anterior se trae a colación con el fin de considerar el planteamiento de si Cuba debe tomar como línea el Modelo Chino o no.
Analizando este “modelo” desde el punto de vista Capitalista, podemos decir que es el más atrasado socialmente hablando del planeta.
Mientras que en la mayoría de los países desarrollados los obreros disponen de leyes, recursos constitucionales y estructuras que los “defiende y protege”, en el modelo chino, por su carácter dual, esta es una asignatura pendiente.
Para nadie es un secreto el alto nivel de explotación del asalariado en China. Como en Cuba, los Sindicatos solo sirven como instrumento de dominación, no existen leyes adecuadas, incluyendo las ambientales, la concentración de la riqueza es la más alta del planeta, gran parte del País vive en extrema pobreza, etc.
El “milagro chino” se sustenta sobre la explotación más despiadada de una tercera parte de la población mundial, que le permite exportar con precios y condiciones muy favorables; un país enorme con incontables recursos naturales y una política económica proteccionista que mantiene su moneda por debajo de su valor real para incentivar la inversión extranjera y la exportación.
Primero tendríamos que llegar a la situación “capitalista” de México, luego escalar a la del Japón para finalmente intentar alcanzar el Socialismo. ¿No creen que es un camino demasiado largo, no piensan que sería un retroceso para un pueblo que ya ha desandado la mitad del recorrido?
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#26.- Pequeña gran diferencia 3
Claudio|23-11-2008 20:00
Yo sigo pensando que no hay que copiar modelos particulares que aún requieren ser validados por la Historia, podemos y debemos transitar nuestro propio camino:
1.-Liberación de las Fuerzas Productivas, no copiando las recetas conocidas de los “aliados estratégicos” o los “enemigos declarados”, cuyos objetivos y destino es evidente, sino generando nuestras propias soluciones basados en nuestra realidad como nación y nuestros anhelos como pueblo.
2.-Restituirle al ciudadano todas sus libertades y derechos individuales, no podemos construir una Nación justa si bajo la excusa de “beneficiar a las masa”, esclavizamos al individuo, ¿o es que acaso las “masas” no las constituyen individuos únicos e irrepetibles, tu y yo?
3.-Regresarle el Poder al Pueblo, mediante una Democracia Directa, sin intervención del lastre que implican los Partidos Políticos tradicionales (incluyendo el PCC), cotos de poder de grupos o individuos, divorciados de los intereses reales de los Pueblos y cuya única consigna es apoderarse del Poder Político para lograr sus objetivos particulares a costa y/o en contra de las mayorías.
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#27.- Respuesta para 20
Ivan|23-11-2008 21:37
Aunque mi nacionalidad es española, en mi comentario he intentado sintetizar lo que el capitalismo representa a nivel global. Entiendo que es dificil de asimilar para un cubano, sobre todo si no ha salido de Cuba, ya que es incuestionable, con toda la corrupción e ineficacia existente hoy en la isla, la actitud paternalista de las autoridades hacia el pueblo, todo lo contrario  de lo que ocurre bajo el capitalismo. Desde la revolución, las campañas de alfabetización, la universalización del derecho a la salud, la protección de la infancia y los minusválidos hasta la solidaridad internacional con los más desvalidos del planeta, las autoridades cubanas vienen siendo un ejemplo de dignidad y compromiso sin parangón en el planeta. Contrariamente, el capitalismo se inspira en el egoísmo de una clase empresarial dispuesta a sacrificarlo todo por la maximización de beneficios. Su poder actual no sólo les permite explotar a los trabajadores (sobre todo en el tercer mundo) sino también modificar el estilo de vida de la gente y los guiones de la política nacional e internacional en función del concepto beneficio marginal o maximización de beneficios. El saqueo de recursos, la guerra, la especulación financiera o inmobiliaria, la contaminación ambiental, la enfermedad, el incremento de desigualdades son instrumentos en todas las naciones al servicio de esa maximización de beneficios, de ese absurdo que todos pagaremos muy caro si no hacemos algo.
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#28
24-11-2008 05:55
Acabo de leer la última reflexión de Fidel, me llama la atención el siguiente párrafo:
“Lo real es que, si un país del Tercer Mundo suscribe a la vez acuerdos de libre comercio con ocho o diez países desarrollados o emergentes, entre los cuales algunos se caracterizan por ser productores tradicionales de mercancías abundantes y atractivas a bajo costo o productos industriales sofisticados, como Estados Unidos, Canadá, Japón, Corea del Sur, etcétera, la naciente industria de un país en desarrollo tendrá que competir con los sofisticados productos que salen de la industria de los más desarrollados o de las manos laboriosas de sus poderosos socios, uno de los cuales maneja a su antojo las finanzas mundiales. Les correspondería sólo el papel de productores de materias primas baratas requeridas de grandes inversiones que serán en todo caso propiedad extranjera con plenas garantías contra veleidades nacionalizadoras. No les quedaría más que las manos extendidas esperando el piadoso apoyo al desarrollo, y una eterna deuda a pagar con el sudor de sus hijos. ¿No es acaso lo mismo que ha ocurrido hasta hoy?
Lo interesante es que Fidel no nombra a China, el país que ha invadido con mercancías baratas a medio Mundo, responsable que la quiebra de miles de empresas y el consiguiente desempleo en América Latina, mismo País que hoy sale en búsqueda de los más diversos Recursos Naturales y vemos merodeando como hiena los despojos de nuestras economías.
Si señor Castro, es lo mismo
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#31
24-11-2008 18:31
Estimado 30, tu propuesta será la más fácil, pero nunca la más conveniente para el pueblo cubano.
Por supuesto, todo depende del metal con qué esté hecho nuestro pueblo, aunque no dudo de su capacidad y madurez política, no estamos hablando de un montón de pueblos agrícolas, que hablan decenas de dialectos y lenguas diferentes, hundido en la ignorancia semi feudal, como el pueblo chino, con todo respeto. 
TODO ESTÁ EN SABER PONERNOS DE ACUERDO Y HACER QUE LAS COSAS SUCEDAN.
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