El capo de los capos cubanoamericanos, Melquiades Martínez, alias Mel.
El 12 de septiembre de 1998, después de pasarse la noche dirigiendo el operativo de sus Agentes Especiales contra antiterroristas cubanos infiltrados en redes terroristas de Miami, el entonces Jefe del FBI para el Sur de la Florida, Héctor Pesquera, informó a los que le habían orientado la operación, los congresistas cubanoamericanos Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln Díaz-Balart. Antes de notificar a la alta jerarquía del FBI, incluyendo al director Louis Freeh.
Lo contó luego Lincoln Díaz-Balart. Lo confirmó Pesquera. Sin vergüenza alguna. Para realizar esta operación altamente política, parte del mecanismo de agresión contra Cuba, los Díaz-Balart, Pesquera, y la red CIA que los apoyaba había forzado la mano a la Fiscal General Janet Reno y al conjunto de sus colaboradores que resistían a esta iniciativa directamente inspirada por los sectores más recalcitrantes de la mafia de Miami.
Como en la época poco gloriosa de Edgar J. Hoover quién fundó y gobernó durante 48 años el FBI priorizando la “lucha contra el comunismo” y cerrando los ojos frente a escandalosas manifestaciones de corrupción y de gansterismo, las influencias de que se benefician politiqueros de extrema derecha con altos oficiales del cuerpo policiaco siguen determinante a la hora de la toma de decisiones.
TODOS PERTENECEN A LA RED DEL TERROR
Acerca del tema de Cuba, el Congreso exhibe un fenómeno bastante particular: TODOS los congresistas cubanoamericanos tienen vinculaciones demostradas – y a menudo muy conocidas – con el terrorismo contra Cuba, con todas sus manifestaciones, incluyendo el narcotráfico.
Algunos tienen una trayectoria que remonta hasta las pilas bautismales. El congresista Lincoln Díaz-Balart (Florida-21) tiene la poco común característica – como lo reveló con foto el colega Reinaldo Taladrid - de haber sido bautizado en los brazos del dictador Fulgencio Batista que aceptó entonces, por tener su padre de mayoral de buena parte de su sistema de represión, ser el padrino del chiquillo.
El hoy miembro del parlamento estadounidense se crió con la fortuna mal adquirida y fue fiel ahijado al pegarse a todo lo que Miami engendró de mercenarios, desde Orlando Bosch hasta Eduardo Arocena, beneficiándose simultáneamente de las bondades de los Bush y semejantes, cuadros del gran capital norteño.
De su hermano Mario Díaz-Balart (Florida-25), no hay tanto que decir, a parte de su facilidad a pegarse a políticos corruptos tales como Tom Delay, y el hecho innegable que se crió dando vueltas en el mismo fango mafioso que el que lo antecedió en el Capitolio.
Su colega Ileana Díaz-Balart (Florida-18) se ganó el puesto en Washington gracias a una campaña a favor del pediatra terrorista Bosch, líder del CORU, y sigue hoy asistiendo en persona a asambleas de promotores del terrorismo contra Cuba.
Increíble pero cierto, los miembros cubanoamericanos de la Cámara de Representantes apadrinan, desde su creación, un comité a favor de un perdón presidencial para Eduardo Arocena quien creó y dirigió Omega-7, organización responsable de 55 actos de terrorismo en el propio territorio estadounidense, además de seis en Puerto Rico, entre los cuales varios asesinatos.
Lo que no le quita el sueño al FBI.
En materia de terror, el representante Albio Sires (Nueva Jersey-13) no tiene nada que envidiar a sus amigos de Miami con quién conspira en la Cámara Baja: tiene como brazo derecho a Angel Alfonso Alemán, connotado miembro de la cúpula “norte” de la Fundación Nacional Cubano-Americana que aseguró durante años y sigue asegurando el financiamiento del terrorista Luis Posada Carriles.
Financiero y organizador del ataque contra el buque chipriota Mikonos, ocurrido en aguas cubanas el 2 de abril de 1993, Alemán fue el actor principal del complot del yate La Esperanza con el cual se intentó matar al líder de la Revolución cubana.
Del senador Melquiades ”Mel” Martínez, sobra subrayar con que entusiasmo este agente de la corporación Bacardi apadrinó la fundación del Cuban Liberty Council, de Miami, verdadera cueva de asesinos que congrega a los creadores del comité paramilitar de la Fundación Nacional Cubano Americana que creó, financió, orientó la infraestructura creada por Posada en América Central, en coordinación con la CIA.
Como su socio Lincoln, Mel Martínez – suerte de capo de los capos- mantiene con los halcones delFBI una amistad que da resultados.
BOB MENENDEZ: LAS PERLAS DEL ARCHIVO
En el Senado, maxima instancia del poder legislativo estadounidense, Menendez tiene un colega con quién entretenerse. Las proezas terroristas de Robert “Bob” Menéndez son tal vez menos conocidas. Al bucear en los archivos, uno descubre algunas perlas que si no interesan al FBI, tienen con que asustar al contribuyente.
Se contó como nunca le dio pena mantener relaciones con los connotados esbirros batistianos José Cedeno y Frank Mona.
Se dijo que en abril 2006, se apareció en Ginebra para atacar a Cuba ante la Comisión de los Derechos Humanos con su ayudante personal José Manuel Alvarez, cuya pertenencia a la organización terrorista Abdala – de la cual era fundador - era conocida. Y de Alfredo Chumaceiro, implicado en el asesinato – ordenado por el dictador Augusto Pinochet - del ex ministro chileno Orlando Letelier, ocurrido en Washington en pleno barrio diplomático.
Pero de Álvarez, se ha revelad poco sobre su papel en la preparación y la realización del asesinato del diplomático cubano Felix García, baleado en Nueva York por el sicario loco de Omega 7, Pedro Remón.
Remón que hoy vive tranquilo en Miami con la protección del FBI.
De Álvarez se documentó que perteneció a la organización terrorista Alpha 66, criatura de la CIA, además de ser un ferviente de la sociedad John Birch, antro de la extrema derecha yankee que caucionó al KKK y aparece relacionada al dossier del asesinato del presidente John F. Kennedy.
Con “Bobby” Menéndez hizo mucho más que viajar cómodamente a Ginebra. Formó parte de sus equipos de campaña y ocupó cargos en Union City donde Menéndez reinó como alcalde a partir de 1986.
Bajo el hoy senador Menéndez, la ciudad mafiosa se confirmó más que nunca en paraíso del juego, del racketeering, de la extorsión, del fraude y de la prostitución. Justo al lado de Nueva York. Hubo quien comparó entonces a New Jersey a la Cuba de Meyer Lansky por constituir un enclave del crimen donde cualquier funcionario e incluso cualquier oficial de la policía tenía su precio.
De esto parece que Menéndez no se recuerda y el FBI tampoco.
Más sabroso aún: La historia mafiosa de Menéndez se pega a la de Sires quién fue alcalde de la ciudad de West New York, vecina de Union City, también conocida por ser controlada por el hampa cubanoamericano que desarrolló ahí también una extensa red de juego ilegal y de prostitución.
ROBERT MUELLER, HOMBRE DE CONFIANZA DE LOS BUSH
A Louis Freeh, los Bush lo sustituyeron de jefe del FBI por su hombre de confianza: Robert Mueller, el que había investigado la destrucción en vuelo del avión de Lockerbie, enjuiciado al presidente panameño Noriega y tapado el escándalo financiero del banco BCCI.
Del tema cubano, Mueller está mejor enterado que nadie. Conoce incluso perfectamente el contenido gansteril del lobby cubanoamericano que anda los pasillos del Capitolio.
Es bajo Robert Mueller que desaparece el expediente de Luis Posada Carriles de los archivos del FBI de Miami. Sin que se investigue este asunto por lo menos insólito.
Es este Robert Mueller que se negó a arrestar a Posada a su aparición en la Florida y que dejo a Inmigración la tarea de quemarse los dedos con la papa caliente.
Es él quién mantiene a su delegado en Miami, Jonathan Solomon, inerta ante las larga sucesión de manifestaciones con carácter terrorista que se notan en la ciudad de JM-WAVE.
Es también Mueller quién arresta a jubilados cuando se inicia un dialogo entre su país y la Cuba revolucionaria.
Es sin dudas a Mueller que felicitó Mel Mártinez al estar informado del asunto.
Dicen rutinariamente los detectives: ¿ A quién beneficia el crimen?
¿Quién inspiró a Mueller lo que tuvo que llevar su cuño?
¿Quién limpiará al Congreso de su mafia terrorista?
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#1.- El Miamílogo
Apolonio|19-06-2009 14:32
Jean Guy Allard siempre da en el clavo cuando escribe sobre Miami y lo felicito.  Hay en todos sus escritos una gran verdad, expuesta en términos sencillos, directos, clarísimos, que todo el mundo puede entender; aunque, por supuesto algunos en Miami no quieren entender porque son unos tarados. Alla ellos. La verdad es la verdad aunque traten de ocultarla y nunca he leído que Allard haya escrito nada que no sea verdad. Y no sólo conoce bien a Miami, sino a todo el espectro de la contrarrevolución cubana en el exterior.
Sus artículos sobresalen.
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#3.- La gran verdad.....
Luis Lamela|20-06-2009 01:41
Retrato perfecto de la Ciudad de Miami y de todo lo que toca esta gente en esta cloaca.
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#4.- lo ultimo del imperio
juan leivas|20-06-2009 02:57
Lo ultimo del imperialismo es que los anti terroristas están en prisión , mientras los terroristas se pasean po las calles del imperio. ¿sera que la madre que los engendro tiene que proteger a sus hijos predilectos?
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#5.- Las ratas que viven convenientemente
zoquetote|20-06-2009 22:59
Les rats savent que ce ne sont que des rats !
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