I. La deriva latente hacia la restauración del capitalismo
II. Doctrina y burocracia política: quinta columna del Socialismo
II. Burocracia y reacción versus Democracia y participación
IV. Socialismo libertario y reformismo burgués
La deriva latente hacia la restauración del capitalismo
El historiador cubano y militante del PCC Felipe Pérez Cruz (FPC) ha producido un manifiesto político con el título “La vuelta del revisionismo y el oportunismo”.
El manifiesto escrito por FPC tiene su antecedente en el intercambio de correspondencia sostenido con el que suscribe, Roberto Cobas Avivar (RCA), que fuera publicado por Kaosenlared en su sección KaosKuba. Las dos cartas-artículos fueron publicadas a iniciativa  mía. La intención fue la de socializar el intercambio, para sacarlo así del traspatio de lo personal-informal tras el que el militante FPC ha intentado enjuiciar   - sin asumir el debate de mérito - los análisis críticos sobre los problemas del proyecto sociopolítico cubano con los que desde el marxismo revolucionario participo en el debate cubano sobre el socialismo.
Una vez planteado el “debate” público, el militante “comunista” FPC deja claro algo de relevante importancia: 1) el pensamiento doctrinal de la burocracia política que viene alienándole a la sociedad cubana el ejercicio del poder; 2) la naturaleza reaccionaria de dicho pensamiento; 3) su capacidad de coacción política.
El doctrinarismo y el poder de la burocracia política constituyen el caldo de cultivo determinante de la deriva latente hacia la restauración del capitalismo en Cuba.
El manifiesto que ha elaborado FPC no es un ataque a un individuo, aunque también lo sea. Se trata de la fabricación del “enemigo del pueblo” de Cuba con el que la burocracia política necesita criminalizar el pensamiento crítico revolucionario. La independencia del pensamiento crítico no es reconocida por esa burocracia como un valor determinante para la viabilidad del proyecto socialista.
No se reconoce que el pensamiento crítico es independiente porque es revolucionario. Su compromiso revolucionario no parte de la subordinación a la línea de pensamiento del poder político partidista, sino de la necesidad de entender las contradicciones del proceso sociopolítico y plantear caminos para su superación. El compromiso político de sus portadores está dado por la identificación con la idea y el proyecto emancipador de la Revolución. En lo cual la filiación de su pensamiento al marxismo revolucionario es determinante.
La realidad cubana muestra que desde el pensamiento doctrinal, la independencia del pensamiento crítico es considerada como una manifestación de sectarismo contrarrevolucionario. Es decir, como una franca labor enemiga. Es a partir de esa posición que el militante FPC proyecta su ataque político contra el “enemigo del pueblo”, personificado esta vez en el “enemigo Cobas”. En esa corrida FPC no puede más que asumir la titularidad de juez represor. Por cuanto ello le permite desplazar su discurso al terreno de los juicios de valor que no podrá argumentar pero que, convertidos de esa forma en falacias, le servirán para el cometido de comisario político, como el que representantes de la burocracia política asumen en utilitarista defensa de la Revolución. 
En el paroxismo del manifiesto ahora producido, el militante FPC pone de manifiesto que el pensamiento doctrinario de la burocracia política no es capaz de lidiar con un problema sencillo: el debate revolucionario de mérito.
Ese pensamiento se encuentra en un atolladero: no concibe posible el análisis crítico revolucionario sobre los problemas conceptuales y estructurales que aquejan el sistema socioeconómico y político cubano. Los análisis revolucionarios que van a las raíces, por martianos y marxistas, le producen a esa burocracia rechazo y beligerancia.
Por cuanto el pensamiento doctrinario no puede asumir el debate revolucionario, tiene que establecer y poner a resguardo el imperio de sus razones. El resultado es la coacción del debate democrático abierto. El proceder de la burocracia política se ampara en el hecho de que el ámbito de la participación política en Cuba es decidido por el Partido (PCC). Las opiniones y criterios han de ser expuestos cuando desde el poder político se decida, en los lugares y la forma en que el poder político partidista ordena. La idea de la democracia controlada es impuesta como el paradigma de la participación. Ha podido ser así por el carácter autoritario del sistema socioeconómico establecido: los ciudadanos, trabajadores asalariados del Estado, están obligados por esa razón a pedir permiso para vivir. Justo en el sentido político que lo denuncian K.Marx y F.Engels en el Manifiesto Comunista[1]. La organización política del modo de producción impide el ejercicio de la democracia socialista.
El concepto y la práctica de la democracia controlada, ejercida desde las estructuras de dominio socioeconómico, potencia los problemas neurálgicos del propio proceso sociopolítico cubano. El pensamiento doctrinario que representa el militante FPC no está interesado en entender esa contradicción. De ahí que las actitudes de ese doctrinarismo ante los cuestionamientos del pensamiento marxista revolucionario, constituyan reacciones en defensa del estatus quo sobre el que sus representantes reproducen su existencia como sujetos  de poder político. En la lógica de reproducción del pensamiento doctrinario y de la burocracia política que lo alimenta la Revolución, el proyecto socialista, sus contradicciones internas y, por ende, la cuestión de su viabilidad no pueden constituir la preocupación determinante.
El papel de comisario político en que se encarna la burocracia política, tal como con su manifiesto lo muestra el militante FPC, no constituye en Cuba un hecho anecdótico. Es una fehaciente manifestación de la burocratización del  Partido como institución de poder. De esa manera el Partido, más allá de su cometido en la conducción política que le atribuye la Constitución de la República, se ha convertido en institución suprema de poder estatal. Las instituciones de Poder Popular y del Estado  constituyen cajas de resonancia del poder político del Partido.  El dirigismo centrista del Partido decide sobre todo el movimiento socioeconómico. Se trata de la manifestación directa del carácter partidocrático del poder político en Cuba. Es decir, de la contaminación más profunda del concepto y la práctica de la democracia dentro del proyecto socialista cubano.
En consecuencia, un manifiesto como el que ahora produce el militante FPC no debe dejarse sin respuestas esenciales. Porque es un manifiesto que bajo un disfraz de compromiso ataca la concienciación revolucionaria del pueblo sobre los problemas estructurales que lastran el sistema socioeconómico y político cubano. Es un manifiesto del doctrinarismo político que detrás de un ropaje intelectual, por mediocre que sea ese ropaje, intenta sembrar el inmovilismo de la sociedad ante los problemas neurálgicos de la realidad. Un manifiesto que en pos de su objetivo político pone de manifiesto el proceder que ha dañado y sigue erosionando la cohesión social alrededor del proyecto socialista cubano: la coacción política del ciudadano. Ejercicio que va desde las formas más sutiles, encubiertas en consignas “revolucionarias”, hasta los ataques más autócratas. El uso de la coacción política en pos de impedir que el pluralismo ideocrítico  se instituya como cultura de la participación política democrática y del debate positivo en Cuba, ha sido y es el lastre que frena el avance del proyecto socialista cubano.
El uso de la coacción política se ha legitimado con la inmanencia de la llamada dictadura del proletariado en la idea del socialismo.   Esa práctica permanece como fundamento a ultranza de la gobernabilidad (RCA, “Cuba: república socialista y estado de derecho”)[2].  El ejercicio de la dictadura del proletariado ha sido doblemente metamorfoseado: 1) por la subjetividad ideológica de la práctica política y 2) por la subordinación del proceso sociopolítico interno al factor exógeno de la hostilidad de los EEUU. 
La idea de la dictadura del proletariado no tiene sujeción objetiva alguna en la realidad socio-clasista y económica cubana actual (decididamente después del decenio de 1960).  La sociedad cubana es una sociedad eminentemente proletaria. El poder revolucionario ha consolidado ese carácter proletario mediante la propiedad estatal y el trabajo asalariado. La contradicción enraizada por el “socialismo” es la dictadura del proletariado sobre la sociedad proletaria. Por su parte, no es el factor exógeno – la agresión de los EEUU – el que ha de determinar el comportamiento de la sociedad cubana, sino la eficiencia socioeconómica de la sociedad cubana la que ha de debilitar y neutralizar el impacto de la agresión - factor exógeno - de los EEUU. En la tergiversación que el pensamiento doctrinario hace de estas relaciones se encuentra una relevante contradicción del sistema político cubano. No es un problema que concierna al PCC como organización en sí.  Es un problema de toda la sociedad cubana. Puesto que ello plantea la cuestión del papel del Partido en la actualidad del proceso sociopolítico revolucionario. Las raíces del problema tocan el carácter de la participación social, económica y política.
El manifiesto producido por el militante FPC amerita ser tomado como caso de estudio por la sociedad cubana. Es un manifiesto especialmente manipulador, elaborado con el único fin de estigmatizar la otredad del compromiso y la participación política, para así coaccionar el pensamiento y las acciones revolucionarias. Mediante la fabricación de los “enemigos del pueblo” se reprime el derecho de expresión y participación democrática de los ciudadanos cubanos. La práctica, como he explicado y es ampliamente conocido, engarza con el autoritarismo estalinista que erosionó la cohesión social en la ex URSS, y que de igual forma infiltró la praxis política en todos y cada uno de los países del llamado socialismo real, hasta entronizarse en la práctica política en Cuba. No es necesario redundar en las miles y miles de ilustraciones que demuestran el hecho en Cuba hasta nuestros días. Los lectores cubanos encontrarán suficientes ejemplos propios o cercanos que ponen en indiscutible evidencia el uso de la coacción política y la estigmatización de la otredad ideocrítica por la burocracia política. Es el recurso político represivo en busca de subordinar el pensamiento, la palabra y la acción del ciudadano cubano.
Discutir con convicción revolucionaria sobre esas contradicciones neurálgicas - contradicciones sociopolíticas internas que mellan el sentido de pertenencia al proyecto socialista -, constituye un pecado de lesa humanidad para los representantes y voceros (motus propio o designados) de la burocracia política. Es por ello que la lucha del pensamiento y el compromiso revolucionario se da y se dará a contracorriente del pensamiento doctrinal de la burocracia política. Esa lucha no puede más que expresarse en contradicción abierta con la estrechez de miras y los intereses de esa burocracia. Luchar por el debate democrático crítico significa luchar por la Revolución, luchar por la viabilidad del proyecto socialista cubano.
La complejidad de las contradicciones que genera el proceso sociopolítico cubano afecta a todos. Pero lo importante es la posición que se asume ante tales contradicciones: la disposición de intelección política de las mismas o el utilitarismo de intereses espurios ante las confusiones que provocan dichas contradicciones.
Desde el seno del pueblo las posiciones son diáfanas, porque las contradicciones de la realidad misma afectan a la gente - al ciudadano de “a pie” - directamente en una multiplicidad de consecuencias tangibles. El ciudadano cubano se reconoce en los avances sociales que como pueblo ha logrado a pesar del dirigismo  centrista y del carácter partidocrático de las relaciones estado-sociedad. De esa misma forma el pueblo sufre y se revela legítimamente contra la degeneración que producen los problemas y contradicciones acumuladas.
Desde el pensamiento político orgánico a la Revolución, especialmente el pensamiento que gravita dentro del Partido, no cabe duda que las posiciones se polarizan entre corrientes doctrinarias y revolucionarias. Esa polarización se socializa positivamente a nivel de base partidista, por cuanto en ese nivel el militante y el ciudadano constituyen un binomio inseparable. En la medida que se asciende y se asumen cargos en la estructura estado-partidista, intermedias y superiores, ese binomio se convierte en dicotomía. Esa dicotomía se da con más fuerza entre los que haciendo mérito a su pensamiento revolucionario están en la obligación de responder según la línea única de pensamiento del Partido. El pensamiento revolucionario, para serlo, necesita ser certificado por el Partido. Esa dicotomía es la que produce la doble moral en el comportamiento sociopolítico. Esa es la respuesta ante un sistema de relaciones sociales  encorsetado en la idea y la práctica del llamado “centralismo democrático”. Una filosofía de la participación que - identificada ideológicamente con la doctrina de la dictadura del proletariado - en la práctica ha devenido una inecuación, en la que el centralismo del pensamiento único decide sobre lo democrático de la participación política. La democracia socialista, su carácter horizontal y soberano, constituye un desafío revolucionario para la filosofía del “centralismo democrático” en que se soporta el poder estado-centrista. 
Lo que la realidad cubana demuestra es que, en tales circunstancias, el conflicto se resuelve en favor de la coacción política que impone el dominio del pensamiento doctrinario desde el poder político. La superestructura política, aunque lo intente, no puede actuar en Cuba como factor de desarrollo de la estructura socioeconómica. La actuación de la superestructura se da como reafirmación de sí misma. Es decir, como reafirmación del carácter partidocrático del sistema político. Sucede así porque ni la autonomía de movimiento ni el principio de auto-sustentación constituyen atributos del modo de producción ni de sus relaciones socioeconómicas. Esa condición necesaria básica no se da.
Pero el hecho de que necesitemos entender los trasfondos de las contradicciones del proceso sociopolítico cubano, no implica que se deba comulgar con los intentos de avasallar la otredad ideocrítica. La práctica de sometimiento del pensamiento revolucionario está entre las causas fundamentales del inmovilismo político en que se reciclan las contradicciones sociales y económicas internas en Cuba.
Por el vacío ético del ataque que FPC hoy hace a este “enemigo del pueblo”, un supuesto enemigo del proyecto socialista cubano que ha fabricado desde su militancia “comunista”, y que estará fabricando constantemente contra cada portador de ideas que no respondan a la visión del pensamiento doctrinal que defiende;  por los recursos coactivos  que blande desde su posición de intelectual orgánico a la burocracia política; por el uso de la demagogia como argumentos; por el travestismo político de sus declaraciones, es importante el debate de ideas revolucionarias en Cuba, el debate democrático, abierto y fundamentado sobre los problemas neurálgicos de la realidad cubana.
Se trata de un debate que evite el  secuestro del proyecto socialista cubano por el arrivismo político y los intereses particulares de una burocracia política con parcelas de poder que vienen impidiendo el empoderamiento del pueblo cubano. Que vienen impidiendo de manera decidida la socialización del poder económico y político.
¿Cómo se construye una manipulación “político-intelectual” desde la beligerancia partidocrática?
El manifiesto que el militante FPC esgrime, se monta sobre dos artilugios ideológicos:
1) Inducir una percepción torcida sobre la personalidad del “enemigo del pueblo”.
Para ello el militante no vacila en el uso de la insidia sobre una supuesta degradación ético-moral  del “enemigo” objeto de cacería. A partir de la referencia a cartas personales cruzadas que, recuérdese, se han hecho públicas “en su conjunto” justo por inicial sugerencia de este “enemigo”[3], el militante FPC intenta poner en tela de juicio su integridad y nos insinúa que esa correspondencia: “permite hacernos un dibujo del interlocutor que antes no teníamos”[4]. El lenguaje coloquial de cualquier correspondencia informal se le presenta como la oportunidad para la insidia (el fin justificará permanentemente los medios).  Ya que antes, asegura FPC, sólo se conocían “la formalidad de su pensamiento, estilo y métodos”. Parte de esa correspondencia está publicada. El lector podrá hacerse su propio juicio[5].
No es ocioso que llame la atención una vez más sobre la filiación entre el ataque personal del militante FPC y el ataque - en términos de filo fascismo y filo pinochetismo - instrumentado por su compañero de militancia, Noel Manzanares Blanco (NMB), contra este “enemigo” por ambos elegido. La coincidencia no es casualidad, refleja la comunidad de intereses de los representantes de esa burocracia política que en la beligerancia utilitarista reafirma sus parcelas de poder, por “insignificantes” que sean. Los lectores interesados en la respuesta a NMB y al periódico camagüeyano Adelante que le da cobertura a su ataque, pueden leer mis artículos “Cuba: construyendo verdades revolucionarias” y “Cuba: economía informal y contradicciones sociopolíticas” [6].
2) Una vez que el militante FPC cree haber puesto en evidencia la dudosa catadura ético-moral del “enemigo” con la manipulación introductoria, nos develará con absoluto desparpajo cómo monta la manipulación del manifiesto con el que intentará estigmatizarlo. Leamos en sus propias palabras la artimaña “intelectual”, le cito:
“Artículo a artículo, sofisma a sofisma, nos hubiera sido más difícil separar lo que dice, de lo que realmente lleva dentro de sí.  En la oportunidad de evaluar el intercambio, me interesa brindar al lector varios ángulos de análisis que le permitan - más que atender lo que dice y no hace Cobas -, conocer la naturaleza de esta propuesta de pensamiento”, (subrayados míos).
En primer lugar, adviértase cómo  la utilización del “nos” no es en absoluto neutral en ese contexto, no es un lapsus de estilo o una expresión de falsa modestia. Es el “nosotros” al que hace alusión Graciela Pogolotti en su ensayo sobre la burocracia.    El militante intenta imprimirle a su posición la autoridad de poder político, por pequeña o grande que sea esa “miel de poder”. ¿Quiénes son esos “nos” que insinúa representar el militante?
Ese recurso retórico descubre el subconsciente en el que el militante FPC - siendo o no un cuadro dirigente - se identifica con la burocracia política. Constituye una manifestación  de su sentido de pertenencia a la superestructura burocrática de poder político. Ese sentido de pertenencia utilitaria se desarrolla de muchas maneras y en todos los niveles de la estructura estado-partidista. Una de las formas en que se alimenta es a través del sistema de privilegios que de facto el poder político discrimina en la sociedad. Existe una multiplicidad de ilustraciones que dan cuenta de ello. Desde la designación de cuadros de gobierno, cuadros/ejecutivos empresariales, dirigentes de instituciones estatales hasta representantes diplomáticos, los cargos y funciones constituyen y conllevan cuotas de privilegios consustánciales a un sistema sociopolítico cerrado y restrictivo. Más allá de la honestidad y la ética revolucionaria que comporten los cuadros, el sistema crea las condiciones de la alienación sociopolítica.
Entre muchas otras, veanse dos ilustraciones sencillas de entender por su evidente contraste político.
1) Personas como el militante FPC suelen viajar fuera de Cuba en función de actividades profesionales y en misiones políticas. Los costos de esos viajes (pasajes de avión y gastos de estancias) son sufragados en esencia por el erario público a través de las instituciones del Estado (por ejemplo, la UNEAC). Es decir, son sufragados por todos los trabajadores cubanos. En contraste, a los ciudadanos/trabajadores cubanos se les mantiene la prohibición de salir y entrar libremente al país. Sucede así incluso cuando el ejercicio del derecho inalienable de entrada y salida tendría que ser costeado obviamente por las economías individuales o familiares del ciudadano.
2) Los directivos (ejecutivos) de corporaciones cubanas (por ejemplo, los consorcios de producción, importación y exportación o las corporaciones de la industria del turismo)[7] gestionan proyectos económicos que involucran significativos recursos financieros de la sociedad cubana. Anormalmente esos cargos no se ocupan de manera democrática - mediante concursos públicos coherentemente con el carácter de propiedad pública que poseen para Cuba dichas instituciones. De esa manera la movilidad profesional y la calidad de dirección tienden a mediatizarse. Tales  puestos de trabajo son nomenclatura de la burocracia estado-partidista. Adicionalmente, una vez ocupados los cargos de dirección, los ejecutivos en cumplimiento de sus funciones viajan con frecuencia al extranjero y disponen de remuneraciones por comisión de servicios (con componentes en divisas). Todos esos gastos se supone que son sufragados con los recursos que genera la actividad económica. Pero esos consorcios y corporaciones gestionan un patrimonio social, no son empresas privadas sensu capitalista, sus recursos son recursos públicos. Sin embargo, esos modelos de organización empresarial responden a la filosofía del corporativismo empresarial capitalista, por excelencia antidemocrático en su estructura funcional y participativa[8]. Mientras tanto, a representantes de alguna cooperativa agraria campesina (de las que existen) les está restringida la autonomía de la autogestión; cuestión que igualmente concierne los movimientos externos de sus responsables (tampoco existe autonomía en el comercio exterior ni derecho de asociación autónoma de capitales mixtos). Sucede así inclusive, como en el caso de los viajes de los ciudadanos, cuando los gastos de tales gestiones y movimientos correrían a cargo del presupuesto particular de los cooperativistas.
Entender el carácter político de esas contradicciones permite ver que la burocracia estado-partidista no representa un poder abstracto en Cuba, sino que llega a constituir un factor de presión informal, alimentado por fuertes intereses particulares. Interesados en todo estatus quo que mantenga o reproduzca parcelas de privilegios, pequeños y mayores, en una sociedad con significativas privaciones materiales y sociales así como con severas restricciones ciudadanas y políticas. La burocracia constituye la oposición a la democracia, la oposición entre el poder del estado y el poder popular, entre el autoritarismo omnipresente del estado cubano y el sentido de soberanía ciudadana de los cubanos.
La manipulación en que a partir del enunciado de su manifiesto  (esa “vuelta del revisionismo y el oportunismo”) desarrolla el militante FPC es de doble calado. Primero, porque expresa el grado de beligerancia del dogmatismo cuando éste se esgrime como arma política; y segundo, porque expresa la carga contrarrevolucionaria del pensamiento doctrinal que la alimenta.
En su manifiesto el militante FPC de entrada nos dice a los lectores que no puede debatir con las ideas ni con el pensamiento del “enemigo del pueblo”. Eso sí, nos puntualiza que se dedicará: “a evaluar”. Como ha venido demostrando a lo largo de sus “críticas”, FPC sólo atina a exponer juicios de valor sobre las ideas de ese “enemigo”. Es una práctica recurrente de la burocracia política. En el manifiesto que ahora elabora nos informa que los estudios y escritos  del “enemigo” elegido no son más que sofismas y que, decretado ese juicio, no discutirá con los mismos. El militante evade el debate de mérito. Sin embargo, se sincera; lo que su manifiesto persigue no es debatir con las ideas, sino demostrar la naturaleza política aberrante que lleva dentro de sí el sujeto. Es decir: no entiendo sus ideas y análisis, en principio no me interesan, no discuto con ellas, pero evaluaré lo que ese “enemigo” lleva dentro de sí.
Escalando el ataque esta vez contra  la inteligencia del lector - es decir, contra la inteligencia de todos aquellos, cubanos o no, que mantengan posiciones de identificación revolucionaria con el proyecto sociopolítico cubano y a los cuales el militante “comunista” tiene la esperanza de convencer con su manifiesto - FPC nos presenta la otra artimaña.
FPC se ocupará, le cito: “en ubicar un marco referencial comparativo que permita dar cuenta del camino intelectual emprendido por Cobas.  Esto servirá para explicar el hilo conductor en que se mueve su pretendido marxismo y socialismo”, (subrayado mío).
FPC nos dice lo siguiente: debido a que no puede sostener un debate de mérito con las ideas ni con los análisis del “enemigo” elegido, construirá un recipiente “teórico” (“marco referencial”) a imagen y semejanza de lucubraciones propias, donde embutirá el pensamiento con el cual no es capaz de debatir. En los regimenes políticos del llamado “socialismo real” circulaba una expresión popular que reflejaba el grado de degeneración de la idea de estado de derecho[9] en que habían caído los llamados estados socialistas este-europeos: ponga usted el delincuente y yo le fabricaré el párrafo del código penal.
Nuestro historiador ha cumplido la “tarea revolucionaria de choque”: ha detectado el “enemigo del pueblo”; lo ha caracterizado moralmente (mediante la insidia personal); le ha endilgado la descalificación política (escribe sofismas); ha separado con pasión freudiana lo que el “enemigo” escribe de lo que siente; ha construido el envase “teórico” en el cual embutirá su pensamiento; y así tiene listo el camino que esa oveja descarriada ha emprendido de la mano del imperialismo con su pretendido marxismo. 
Pero toda esta maroma del doctrinarismo beligerante no ha sido ni es ingenua. Una vez preparado el coto para los cazadores de brujas, el militante FPC pone al desnudo el arrivismo que por regla esconden las genuflexiones políticas de los representantes de la burocracia política.
Le cito: “En particular la labor de Cobas, aunque no lo proclama abiertamente, se dirige a desmontar los principios y valores del pensamiento del Comandante en Jefe  Fidel Castro Ruz”, (subrayado mío).  
Veamos cuatro momentos de esa genuflexión política
Primero. El militante FPC  se desplanta  exigiendo el culto a la personalidad de Fidel Castro. Los cubanos no pueden pensar distinto del Líder, los cubanos no pueden cuestionar abiertamente las ideas del Líder, los cubanos no pueden cuestionar las prácticas criticables del Líder, los cubanos no pueden hacer suyo por igual el convencimiento del Líder de que “la Revolución soy yo”.  FPC nos señala que esas actitudes - observen la argucia ante la imposibilidad de argumentación -, aunque “no lo proclaman abiertamente”,   no son más que intentos por desmontar principios y valores del pensamiento del Líder. Los cubanos, para ser revolucionarios y cubanos agradecidos deben rendir culto a la personalidad del Líder de la Revolución.
Segundo. FPC ha fabricado el “enemigo del pueblo” y le ha endilgado ideas tan peligrosas, que ahora se siente en el deber de salir en socorro del Líder de la Revolución.  ¿Tan débiles le parecen al militante FPC los valores y principios del pensamiento del Líder de la Revolución, que análisis críticos de algún “enemigo del pueblo” puedan desmontarlos con facilidad? ¿No le parece al militante FPC un despropósito la genuflexión política que practica, tratándose como expresa de los  principios y valores del pensamiento del Líder de la Revolución?
Tercero. Pero la salida en socorro del Líder de la Revolución no es sólo una genuflexión política.  Es la demostración elocuente del uso de la coacción política como método de subordinación y ataque contra el pensamiento revolucionario. El militante FPC, convencido del utilitarismo del pensamiento doctrinal que representa, de su incapacidad para el debate revolucionario, usa la figura del Líder de la Revolución como el argumento de la fuerza contra el ciudadano. No será la fuerza de las ideas en palestra lo que importe, sino la utilización del Líder como medio de intimidación, como instrumento de coacción política.
Cuarto. El culto a la personalidad y la genuflexión política de la burocracia están en la base de los arrivismos que buscan la escalada de posiciones y de poder en las estructuras estado-partidistas. Esa patología política hace que demasiados cuadros del Estado y el Partido carezcan de convicciones y de un verdadero pensamiento socialista en tanto cultura ideocrítica revolucionaria.
La acusación política ha alcanzado su cenit y el historiador tiene ante sí el camino franco para su “carga al machete”.  En el arrebato de su manifiesto, FPC utilizará la figura de J.Martí para decirnos con lesa demagogia: “De ser contemporáneo con José Martí, Cobas hubiera estado entre los críticos de su holocausto en Dos Ríos”, (subrayado mío). 
En ese exabrupto de beligerancia poco importa al historiador el desubicado sentido histórico de las frases travestidas, como ahora hablándonos de “holocausto” para referirse a la caída en combate del Héroe Nacional de Cuba. El lector puede preguntarse ¿Porqué razón inclusive los mismos israelitas no llaman holocausto al genocidio nazi contra el propio pueblo judío?  FPC busca desesperadamente hacer creíble su ataque político, intentando jugar con las emociones y los sentimientos del destinatario cubano. No por mediocre y éticamente reprobable se ha de subestimar el recurso.
Ya sabemos que el militante FPC no debate con las ideas del “enemigo” que ha fabricado. Suponemos que las lee y evidentemente no las entiende. El militante no asume el debate en su propia posibilidad, eso nos lo ha dicho explícitamente[10]. Por consiguiente, el debate no es un medio para entender lo que no se comprende, el debate no es vía para el esclarecimiento recíproco (o para la aportación mutua, como precisamente le expresa en una de sus cartas el que suscribe  y no FPC, tal como osa falsear en su manifiesto)[11], el debate no es el arma de los revolucionarios, el debate no entra en la idea de la democracia socialista. La realidad sociopolítica cubana es precisamente el reflejo de ese posicionamiento que tan explícitamente nos demuestra FPC.
Por lo tanto, toca la disquisición sobre el “marco referencial” que se inventará el militante para embutir no lo que escribe el “enemigo”, sino lo que lleva dentro de sí. Ese vuelo raso “intelectual” que nos propone FPC bastaría para no tomarle en serio como interlocutor. Sin embargo, es imprescindible poner en su sitio la beligerancia del pensamiento de la burocracia política que representa FPC.
Para desarrollar el discurso inquisidor lo primero que hará el historiador FPC es buscar las citas convenientes a su “marco referencial”. A partir de la selección de citas traídas por los pelos - por cuanto no guardan conexión más que con ese “marco” -, comienza la fabricación del embutido “teórico” de su manifiesto.
Primero necesita cuestionar el método de análisis del “enemigo”. El problema le es tan espinoso que se ve obligado a reconocer, le cito: “El “método” de Cobas nada nuevo aporta. En teoría es esencialmente el método de Marx”. Pues bien, faltaría más que algún pensador de filiación marxista quisiera reinventar los fundamentos teóricos del pensamiento marxista. Pero como verá el lector, este “enemigo” no considera ni halago ni reconocimiento la pleitesía del historiador. Todo lo contrario. Por cuanto el conocimiento del militante FPC sobre el marxismo, el que muestra en sus escritos anteriores y en su actual manifiesto, tiene demasiado que ver con los manuales soviéticos con que se impartió y se estereotipó el marxismo en Cuba.
En efecto, ese “reconocimiento” del método del “enemigo” le sirve a FPC para algo, veamos como continúa: “pero: ¿Tiene una idea Cobas de lo que habla? En ciencia no solo vale el discurso, sino la demostración del camino del conocimiento: ¿Tiene una idea Cobas de cuánto trabajo estadístico, cuánta documentación, tuvo que procesar Marx –y después Engels- para descubrir y explicitar el sistema de contradicciones del capitalismo en el Siglo XIX, para redactar y publicar El Capital entre 1862 y 1894? 
Más allá de presumir de fechas y elogiar el trabajo de Marx y Engels, el historiador nos devela lo inaprensible que le resulta el pensamiento marxista. Con un esfuerzo mínimo de lógica dialéctica FPC podía haberse evitado la falsedad intelectual de tales interrogantes. Entender en base a los estudios de Marx sobre el capitalismo, tomemos por caso, que un modo de producción como el   establecido actualmente en Cuba se desenvuelve dentro de las contradicciones estructurales que se dan entre el capital y el trabajo, resulta inaprensible para los “marxistas” ortodoxos. La incapacidad del pensamiento doctrinal para entender un planteamiento cognitivo como el expuesto, gravita de manera profundamente negativa sobre toda la práctica social y económica cubana. Ese problema fundamental es abordado por este “enemigo del pueblo” en disímiles análisis comparativos y desde múltiples ópticas cognitivas. La materia prima para el debate de mérito no le falta al historiador FPC.
“Método y metódica en definitiva - nos dice el historiador FPC - , le quedan flacos a Cobas, quien carece del trabajo de campo que él se niega hacer en Cuba, y no posee la base de datos y evaluaciones cualitativas acumulada por los científicos cubanos durante dos décadas. También le falta la perspectiva que dan el trabajo de equipo y la cooperación académica socialista”.
Las incursiones del historiador FPC en el ámbito de la epistemología no pueden más que contaminarse de oficio. ¿A qué le llama trabajo de campo en la investigación económica? ¿Por qué le resulta incomprensible lo que solemos conocer como información pasiva? ¿Por qué desprestigia el trabajo de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE)? ¿Por qué desmerita las informaciones, estudios y análisis puestos a la disposición de los investigadores en las publicaciones especializadas digitalizadas cubanas? ¿Por qué no reconoce las vastas fuentes de análisis e información independientes científicas no cubanas sobre la realidad cubana? ¿Por qué le interesa  despreciar el debate abierto como forma de trabajo en equipo? ¿Por qué razón existen estudiosos cubanos dispuestos al intercambio de mérito[12] y hay intelectuales orgánicos al doctrinarismo de la burocracia política dispuestos a censurar el debate revolucionario? ¿Por qué la demagogia de que los  “enemigos” elegidos se niegan a hacer investigaciones en Cuba?
En el afán de su cometido político el militante FPC compromete a los investigadores y estudiosos cubanos del Instituto de Filosofía de la Habana (IFH). Atendamos lo que FPC nos dice: “… en la práctica, la metódica que Cobas anuncia seguir, tampoco es algo novedoso para el estudio de nuestro país. Desde hace más de dieciocho años se aplica por un equipo de investigadores del Instituto de Filosofía de La Habana, quienes la han certificado, y publicado  en diversos y continuos estudios socio-filosóficos introducidos a la práctica social”, (subrayados míos).
El militante FPC navega en un mar de contradicciones políticas, entre el historiador intrigado por el método de investigación y análisis del “enemigo” elegido y el instinto del comisario político que intenta descalificarlo. La modesta aceptación de sus desconocimientos  lo hubiese llevado al intercambio útil de ideas con este u otros interlocutores, pero habiendo hecho de la ignorancia una beligerancia política ha sucumbido ante la tentación de la cacería de brujas a que conllevan los integrismos revolucionarios.
Es obvio, por mucho que lo descubra ahora el historiador FPC, que el pensamiento marxista no es ajeno a los estudiosos cubanos. ¿Pero a que se refiere FPC cuando declara que los científicos del IFH han certificado la teoría marxista del conocimiento? Como el lector puede observar, los enredos de las “argumentaciones” con que FPC calza sus ataques al “enemigo” son realmente embarazosos.
FPC informa que en  alguna fecha imprecisa  alrededor de 1990 el pensamiento marxista no constituía objeto ni de pensamiento ni instrumento para la práctica revolucionaria en Cuba. El historiador FPC  insinúa que el parteaguas 1989/1990 constituye el momento de alumbramiento del mundo intelectual y científico cubano en relación con el marxismo. Muchas asociaciones le vendrán a la mente al lector cubano. Pero es oportuno exponer una de relevante importancia. Para entender el proceso sociopolítico cubano pos 1959 el estudio acucioso de las investigaciones de Julio Le Riverend sobre la Historia Económica de Cuba resulta imprescindible (trabajos afines fundamentales 1943-1974). Y ello significa entender la importancia del pensamiento marxista en el estudio de las imbricaciones de la historia nacional con las contradicciones socioeconómicas del actual proyecto socialista.
El objeto de estudio que sigue en pie ante los investigadores cubanos es el problema de las contradicciones orgánico-estructurales que provocan la explosión de la crisis de 1991/1993. Por cuanto nada indica que esas contradicciones hayan desaparecido luego del ciclo de ajuste macroeconómico que cierra en 1998[13]. La vulnerabilidad sistémica de entonces pende como espada de Damocles sobre el modelo socioeconómico hoy. A dos años de que el Gobierno cubano declarara (abril 2007) la constitución de un grupo de expertos que en tres años daría respuesta al problema del sistema de propiedad estatal, aún seguimos esperando por conferencias, seminarios y mesas redondas que aborden el debate. Si en algo vienen poniendo énfasis los estudios y análisis independientes de éste y otros analistas cubanos es en el problema del sistema de propiedad: la naturaleza política del modo de producción. No faltan, por consiguiente, aportes de contenido desde el pensamiento marxista revolucionario.
Con la coacción política del debate sobre la socialización de la propiedad la burocracia política mantiene latente la deriva hacia el capitalismo en Cuba.
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#3
23-06-2009 01:05
al 2 trabaja gandul
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#5
Irma farias|23-06-2009 01:20
Felicidades Sr. Cobas: el señor FPC es un seudo intelectual que se caracteriza mas por sus bochinches que por sus ideas. No hay trigfulca de centavos en que este señor no se enrole, y haciendo galas del chisme como metodo. Sobre el Instituto de Filosofia, sea de la universidad o de la academia de ciencias son instticuioens estalinistas, sin nivel, represivas que no merecen el menor credito.
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#6.- Una diatriba que se repite en Venezuela
Raul Bracho|23-06-2009 01:49
Resumiendo un poco creo que se hace vigente el pensamiento del Che y su vision del Hombre Nuevo necesario para la construccion  de la nueva sociedad, mientras exista la sociedad capitalista de manera exogena o intrinsica los valores del capital, de la propiedad y de las prevendas personales azotaran la marcha de nuestras revoluciones, por eso es dificil permitir una critica abierta sin que las fuerzas del hombre viejo las aprovechen para tratar de perpetuarse y sin ellas se hace mas empinado el camino al tener que vivir con una burocracia ejercida por funcionarios medios que se creen dioses. Es un punto algido en donde la posicion revolucionaria se hace dificil de definir. El deber de todo revolucionario es hacer la revolucion y hacer la revolucion antepone, a mi criterio, la derrota del enemigo. No obstante de alguna manera el pueblo debe, mientras tanto, dar la lucha contra el burocratismo sin que esto ponga en riezgo ni un milimetro de lo conquistado.
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#7
23-06-2009 04:45
Por favor Raúl, ya no queda nada de "lo conquistados", o acaso están ciegos...
¿Dónde está la Revolución, en manos de quién, qué ofrece al Pueblo; DÓNDE ESTÁN LA EDUCACIÓN, LA SALUD, EL DEPORTE COMO DERECHOS DEL PUEBLO...?
¡Ya basta!
¡SI SE PUEDE!
- ELIMINAR LA DOBLE MONEDA
- SOCIALIZAR LA PRODUCCIÓN, LIBERAR LAS FUERZAS PRODUCTIVAS
- ELIMINAR LAS RESTRICCIONES Y LOS PERMISOS BURICRÁTICOS
- GANAR NUESTRA DEMOCRACIA POPULAR
- DERROTAR A LA BUROCRACIA Y SALVAR LA REVOLUCIÓN
¡SÍ SE PUEDE!
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#9.- a nro 7
Raul bracho|23-06-2009 05:14
Educacion salud y deportes son glorias de la Revolucion cubana. Miles de medicos, de profesionales de la educacion fisica, y educadores que alfabetizan al mundo son prueba de esto.
Te falto anexar a tu lista:
Colocacion de cadenas de Mc. Donald
Privatizaciones al mayor.
Casi que dolarizacion de la moneda.
  Para ti lo mas importante siempre es el dinero, no hay espacio en tu cabeza para tener otra vision.
Yo conzco Cuba... pueblo a pueblo y son algo muy distinto de lo que quienes hablan desde afuera, gente feliz, sin mp4 ni celulares, pero sin delincuencia y sin drogas, sin desigualdades y sin la apetencia desesperada de quienes solo ven la vida color verde dolar.
Me quedo en paz cuando hablan cosas que no son, por que yo voy a Cuba y hablo con su pueblo y se las falsedades de quienes pretenden victimizarlos. Es el pueblo mas digno del mundo.
Lo que ven mis ojos no lo cambiara jamas las palabras de nadie.
Patria o muerte, Venceremos.
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#10
23-06-2009 05:40
Mira Raúl, sin ofenderte me pareces que te equivocaste de persona, para mí lo principal no es el dinero...
No me vengas con la propaganda oficial, abre los ojos compañero, han desmantelado al país turca por tuerca y lo han vendido al mejor postor, soy testigo...
pregunta dónde está la flota cubana de pesca, la flota mercante, la infraestructura de los puertos, los centrales azucareros...
¿Qué ha pasado con la infraestructura medica, los hospitales las casas del médico de la familia...
NADA de eso es propiedad de Fidel, Raúl o la Burocracia, se construyó y adquirió con el sudor de todos nosotros, PERTENCE AL PUEBLO y NADIE puede venderlo a espaldas del pueblo.
¿Sabes cuales son las principales conquistas de la Revolución?
La Alfabetización, haber sacado a la mafia derechista del poder, haber derrocado la dictadura, pero sobre todo, LA DIGNIDAD GANADA A SANGRE Y FUEGO, por eso no podemos permitir que un grupo de vividores mafiosos se hayan adueñado del País, por eso TENEMOS que RECUPERAR la Revolución
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#12
Eliodoro|23-06-2009 06:16
Pues en mi modesta opinion y segun veo las cosas.Veo un pais que en donde la historia parece morderse la cola.Donde los mismos que se juraron eterna disputa terminaran abrazados para la foto,porque simplemente asi  todos ganan.Porque al final del cuento el pueblo cubano ya esta harto de confrontacion con un gobierno del cual cada vez mas dependen y dependeran en el futuro.La dirigencia historica dejara al fin todo esto casi arreglado como legado a su descendencia que para ese entonces podra disfrutar "legalmente" lo que sus padres innevitablemente comprometidos con la idea original disfrutaron desde la complicidad del secreto y el alo de intocabilidad que el sistema establecido les proporciono.Entonces ellos terminaran el trabajo porque para eso ya estan ubicados estrategicamente y comandaran la invasion camuflada de victoria.Seran los nuevos ricos y a nadie le importara porque para ese entonces estaremos bastante ocupados en como obtener una salpicadita del nuevo y suculento pastel.
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#13
Eliodoro|23-06-2009 06:23
Ojala y de lo anterior este equivocado.Pero si sigo esa maxima popular de "el cubano o no llega...o se pasa" creo que para alla vamos.Llevamos bastante tiempo "sin llegar" y se estan dando las condiciones propicias para "pasarnos".Raras veces la sabiduria "popular" se equivoca.Al autor mis respetos,ya llegara el dia en que estos valiosos escritos circulen como polvora a lo largo y ancho de la isla.Y de una vez por todas se sepa que hay un rio de ideas  corriendo dentro de la revolucion,sangre nueva y renovadora que por simple logica terminara por emerger
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#14
Comunista|23-06-2009 11:50
Estos articulos no hacen más que hacerle el juego a la gusanera desde una optica seudoizquierdista y seudorevolucionaria se ataca a la llugular a la revolución cubana y al socialismo real.
Viva Cuba Socialista
Viva el PCC y la UJC
Abajo a gusanera
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#15.- Turismo del Nro.11
´Raul Bracho|23-06-2009 12:25
Cuba ofrece un excelente turismo, son muchos los españoles que visitan constantemente la isla, alli el problema no es el dinero pues hay igualdad como en ningun pais del mundo, igualdad en la pobreza impuesta por un bloqueo infernal del capitalismo que no perdona una isla liberada a tan pocas millas de sus costas, pronto llegar el dia del aigualdad en la abundancia. Pero Cuba ya sabe que el dinero no es la felicidad, alla hay personas nuevas, con valores mejores que los valores capitalistas.
Alla nadie necesita la empresa privada, ni por mas chiquita que propongas, alla todos comen, estudian y tienen salud. Y una isla sin contaminacion ambiental y sin humo en sus cielos como lo tienen los cielos envenenados de los paises cegados por la ganancia
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#17
23-06-2009 14:48
Es curioso...el autor, Roberto Cobas Avivar...ya siento ganas de vomitar...leo el primer comentario....!el cubano!...perdonen no puedo seguir...
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#18
23-06-2009 14:57
El cubano que se ponga a pinchar, no sé cómo tiene tiempo para hablar tantas sandeces. ¿O es un disidente?, de esos que reciben dinero de una potencia extranjera por disentir pero que no se llaman mercenarios ( solo en Cuba claro ).
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#20.- Para José Luis
23-06-2009 15:32
Habrá que ver estos defensores de la revolución, que se dicen socialistas y no son más que unos fascistas encubiertos,
Ojalá en cuba nos pagaran por lo que realmente produciesemos, a lo mejor no estuvieramos charlando ahora, lo único que veo mal de tu comentario es eso de "ponerlos a trabajar", eso me suena a campo de concentración. 
A lo mejor tu incultura y tu falta de ideas te impiden rebatir los argumentos expuestos en el artículo con otros verdaderamente sustanciales... ojalá así sea, sino tendría que decir que eres un burócrata de mierda de esos a los que no les conviene perder sus privilegios y poco les importa las necesidades del pueblo cubano, o uno de esos vividores que se dicen comunistas y van a cuba a gozar a costa del cuento... y del pueblo.
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#21
23-06-2009 15:41
Esto sí que es nuevo en este gusanal de ASKO. Dice Generato:
"Usted no lee ni siquiera el Granma ni Juventud Rebelde, donde semanalmente salen quejas del pueblo sobre graves problemas de contaminacion de todo tipo"...
¿Estará reconociendo que el pueblo se puede quejar, que se puede criticar?.
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#23.- Cuba desde la ventana del capitalismo de consumo
madab|23-06-2009 16:09
Quienes regularmante atacan la revolución por su "burocratismo", a continuación, suelen    reclamar y cotraponer frases como esta:  "la participación espontánea del pueblo en la construcción del socialismo", como si el socialismo fuera la suma de mero voluntarismo feliz o espontaneismo ingenuo, una especie de ecuación autoorganizadora por sí misma, y no tuviera que hacer las mismas cuentas o contabilidades, de cualquier otro tipo de sociedad, para dar y garantizar la supervivencia material y cultural a todo el mundo.
El milagro de Cuba es, que estando en la franga de países con limitados recursos propios y dentro de una planificada política internacional para destruirla como proyecto socialista, se haya planteado y LOGRADO, TAN ALTOS OBJETIVOS DE JUSTICIA Y DE CULTURA PLENA, en lo profesional y en arte amplísimo.
No existe ningún Estado capitalista que tenga como proyecto garantizar el trabajo, salud, educación, etc., a todo el mundo, y en realidad esto no existe, ni siquiera en el más rico o más ricos. Pero, eso sí, todo lo que cobramos, es verdad que podemos gastarlo todo, todito todo, porque la mayoría de la gente no tiene capacidad de ahorro ninguno, dado que el coste real de la vida está fuera del coste salarial... A esto, nos dicen los listos políticos, le llaman "bienestar". 
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#28.- Al Autor y todos los comentaritas
Amael Valdes|23-06-2009 16:48
Solo tres preguntas, por favor  me  gustaria  saber la  opinion de cada  uno.
1. Se  inmagina   posible  esta diversidad de  opiniones  en la prensa Cuba??
2. No  ganaria   asi mas el proyecto social  Cubano y este debate fuera  publico?????
3. No  saldrian soluciones acordes  a  nuestra situacion real y  al momento historico Cubano  y  ayudaria  a  salir de la crisis  que el bloqueo  americano (real y cruel) e  interno  nos  tiene sumidos??
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#29
cibercarlos|23-06-2009 16:52
#21 en el Granma y el JR el pueblo puede criticar al igual que en El País o el Miami Herald.. criticas puntuales, pero olvidate, nunca saldran en esos medios una crítica al sistema. Nunca saldrá un articulo como este de Cobas.. sabes por qué??
Te recomiendo este otro articulo, que tampoco nunca podrá leer el "cubano de a pie" porque sólo sale en Kaos: Cuba, Argumentos de la revolución
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#31.- Ay Cuba!!!
Juan perez Perez|23-06-2009 17:09
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#34.- ¿ARTICULO REVISIONISTA?
Xose Lois|23-06-2009 18:33
Ojo con determinadas propuestas de introduccion de un sistema de economia privada en Cuba.Recordemos a la vieja URSS,que se la cargaron desde dentro todos aquellos que aparentemente parecian  defenderla la estaban dinamitando.¿Y cual ha sido el resultado?En la actualidad uno de los paises donde mas pobres hay,de los mas caros del mundo,donde campan las mafias del petroleo y sustentan a un  Putin traidor y enriquecido.Cuidado con los consejos de algunos,en el fondo estan pensando en ellos.
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#36.- al 34
Eliodoro|23-06-2009 19:11
Pues la historia demostro que fueron los mismos comunistas comecandela los que se transformaron casi por arte de magia en capitalistas chupasangre.Que aprovecharon su posicion y poder para mover las fichas a su favor y solo estaban esperando a ver quien "tiraba la tiza" primero.El pueblo una vez mas pago el precio de la confianza ciega en sus "cuadros" dirigentes que resulto ser y tenian sus cuantotas de banco bien aseguraditas y compraron a precio de remate con el dinero del pueblo.En cuba la realidad no es muy diferente hoy.Dese usted una vuelta por la coronela,reparto Kholy, siboney y miramar y podra ver que la "semilla" ya esta sembrada.Quienes son los nuevos directivos de corporaciones,gerentes y de otros puestos estrategicos empresariales?Son los retirados o los hijos de estos que han sido colocados ahi por sus padres usando sus relaciones para estos fines.Yo los he visto con mis propios ojos mofarse de como usa el poder del uniforme y los "meritos" para obtener sus fines propios.Y sus hijos son peores porque se han criado a la usanza de cualquier "junior" del capitalismo con privilegios y poderes.Senor Xose,la semilla esta ahi sembrada y cuidada,solo espera las condiciones favorables para florecer.Ahhh... y en su gran mayoria son militares de alto rango,porque sera?
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#37.- A esa otra cuba...
Eliodoro|23-06-2009 19:26
la puede usted ver sin pudor en las mananas ahi paseandose o desayunando en familia(ninos impecablemente vestidos de tienda departamental) en los jardines de la plaza comercial del comodoro.Sorprende presenciar una escena tan contrastante con lo que sucede solo cuatro cuadras mas alla.He visto gente con aspecto cuidado de aire acondicionado trayendo 500 y 600 dolares en la cartera,en donde mismo guardan 4 y 5 tarjetas de debito o credito emitidas por bancos locales.Esa es la nueva "especie" que se usualmente no se ve,porque usualmente(como en cualquier pais capitalista)el pobre no suele frecuentar los circulos y lugares donde el rico se mueve.Mire usted el caso de Tony castro,ya parece ser no vive en "punto cero" pero encontro rapidamente una casita confortable en el puritito barrio de Miramar.Casa que al parecer pertenecio al dueno de una paladar(restaurant) que por algun motivo fue clausurada por las autoridades.Que dirian de esto los miles que el ciclon les llevo el techo y llevan anos en albergues y no les acaban de resolver.Nada que  el reptil  a crecido tanto que se esta mordiendo la cola.
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#39.- Lamela, no hay que lamer , hay que debatir !!!!!!!!11
23-06-2009 21:07
Lamela, pon tus fichas sobre la mesa .... déjate de vueltecitas .... arriba a debatir con el artículo ... pon tus razones no tus temores !!!!!
¿ Qué te paraliza  p´a despalillar  lo que piensas ?
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#41
Eliodoro|23-06-2009 22:11
Fijate lamela como son las cosas.Es curioso ver como van quedando en el camino personas y cuadros que no por gusto llegaron a donde llegaron.Algunos casos incluso hijos o parientes cercanos de prominentes figuras dentro del sistema.De estos hay  varios tipos,los que estan en activo,los que por H o por B fueron a parar al "plan pijama",los que "explotaron" y se cayeron pa arriba(en estos casos el GRANMA publico a donde iban pero no porque)y en caso mas extremo los que se declararon abiertamente disidentes.Dices que estas personas(los que escriben)"despues que disfrutaron tantos anos de las mieles del poder"...ahora son revisionistas recalcitrantes?Si de eso deducimos pues que todos los que tienen ciertos cargos de "rango" estan disfrutando de las mieles del poder....Entonces creo que estamos bastante jodidos y rodeados de sanguijuelas.Y he aqui cuando me viene la pregunta:Es eso lo que defiendes?
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#42.- Mariela castro,tambien revisionista?
Eliodoro|23-06-2009 22:55
Mariela Castro Espín afirmó este martes que cuando visitó el Vaticano pidió a San Pedro "prosperidad" para Cuba, "con y sin bloqueo", porque el levantamiento del embargo "por sí sólo no impulsará la prosperidad".
"Una Cuba sin bloqueo es una Cuba próspera. Y, como le pedí a San Pedro cuando fui al Vaticano, prosperidad para Cuba. Primero, pensé pedir el fin del bloqueo, pero me dije que esa sería sólo una parte de la solución. Prosperidad, con y sin bloqueo", dijo la hija de Raúl Castro en una entrevista con la agencia italiana IPS.Sin embargo, admitió que "será fundamental perfeccionar los mecanismos de la democracia socialista, porque el levantamiento del bloqueo por sí sólo no impulsará la prosperidad. Tenemos que mejorar nuestro sistema social".Castro Espín dijo que sigue "apostando por el socialismo, pero por uno basado en un enfoque dialéctico, donde estamos obligados a atender todas las contradicciones que van surgiendo y marcando los cambios hacia el desarrollo".A la pregunta de cómo podría sumarse a los jóvenes que no sienten compromisos con nada ni con nadie, la hija del general respondió que "a través de mecanismos de participación".
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#43.- Mariela castro,tambien revisionista?
Eliodoro|23-06-2009 22:58
Para mí es fundamental una democracia socialista participativa. No sólo a nivel de declaración política o a nivel teórico, sino en la creación de los mecanismos en la práctica social. Esa es la salvación del socialismo como opción histórica", apuntó.Sobre la política del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hacia La Habana, Mariela Castro consideró que "no tiene muy buenos asesores para Cuba ni para América Latina"."Ojalá podamos tener un diálogo, un acercamiento. Por su biografía personal me parece una persona maravillosa, pero ya cuando asume el rol de presidente tiene que usar otro traje. Y es muy difícil. Me imagino que él quisiera hacer muchas cosas que no puede hacer", opinó."Como dicen en la Santería cuando se le desea suerte a alguien, siempre digo Aché para Obama. Aché para que logre todo lo que pueda, todo lo que le sea posible", afirmó Castro Espín.Durante la entrevista con IPS, la directora del Centro Nacional de Educación Sexual también cuestionó el denominado "proceso de profundización de la conciencia revolucionaria" en las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas, desarrollado durante su paso por la universidad
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