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Cuba: La Revolución ha muerto
Ya no hablamos de inmovilistas como hace un año atrás. La isla ha comenzado a moverse. Sabemos de dónde venimos, pero ¿a dónde vamos? y sobre todo ¿a dónde vamos hay revolución?
Carlos Ignacio Pino | Para Kaos en la Red | 13-1-2010 a las 16:50 | 1790 lecturas | 19 comentarios
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Obispo en la tarde

La lógica detrás de los movimientos económicos, y no los movimientos en sí mismos, es por lo que más debería preocuparnos. Cierto, ya no hablamos de inmovilistas como hace un año atrás. La sociedad, la economía y la política de la isla han comenzado a moverse. Sabemos de dónde venimos, pero ¿a dónde vamos?

Las medidas económicas del Gobierno, que ni buenas ni malas son, a penas lógicas en la lógica del Gobierno. Sin embargo estas no parecen apuntar a una mayor democracia social, como el nuevo discurso político plantea. Aunque si bien es cierto que por primera vez el Gobierno parece entender la batalla principal no es entre capitalismo y socialismo, al menos no lo es para Cuba. La batalla de Cuba no debió ser otra sino demostrar que se puede caminar hacia el Socialismo, con democracia ciudadana, con economía social.

Por lo cual, hoy, intentar hacer sostenible el sistema de Gobierno económicamente y por tanto políticamente, no es solo hacerlo eficiente. La eficiencia sin democracia verdadera, solo reafirmará ese estatismo que siempre será socialmente ineficaz -de dónde venimos. Cierta eficiencia económica le prolongará la vida al sistema, pero no garantizará nada más que la restauración del capitalismo privado en Cuba.

La democracia ciudadana, la independencia económica de los ciudadanos, y por tanto la independencia política, es lo único que puede garantizar la continuidad del proyecto social por el cual venimos luchando sin interrupción desde 1868.

No estamos nosotros hablando de democracia representativa o burguesa, menos de partidocracia. Pues estos como en cualquier sistema jerárquico que responde hacia arriba o que solo se mira el ombligo antes de decretar la vida,   desarrolla un distorsionado sentido de permanecer. Donde su bien -su permanencia en el epicentro del poder- es superior al bien del país. Lo cual, por supuesto, suele agrandarse con el estatismo y el Partido único.

Por ello es la preocupación que se alza al analizar los pasos económicos que da el Gobierno, buscando elevar la eficiencia en  la agricultura, en la ganadería. Unidos estos a las otras medidas políticas y sociales en las ciudades, que si bien prometen una mayor holgura económica a mediano plazo, para un sector significativo de la sociedad, lo cierto es que continúan manteniendo a los trabajadores -del campo y de la ciudad, manuales e intelectuales- bajo el control absoluto del Estado. Dependientes de la buena voluntad de este.

Pues por ejemplo, las tierras se les entregan a los campesinos en "usufructo gratuito". Que es la figura jurídica que garantiza tu derecho a la tenencia de la tierra, siempre y cuando produzcan. Pero en verdad significan que debes vender tu producción al Estado, al precio que estos estipulen y -como se puede leer entre líneas- no tengan opiniones políticas contrarias al Gobierno. Porque entonces se les podrá revocar el usufructo gratuito utilizando cualquier treta burocrática. Como se ha hecho antes, en otros ámbitos, por lo cual no hay que dudar que se pueda repetir la fórmula en estos tiempos, y en los por llegar.

Preocupante también es que la justificación para la búsqueda de la eficiencia, no sea la eficiencia en sí misma. La ineficiencia, se dice desde el Gobierno, tiene su origen en el paternalismo de Estado. Argumentando que es muy costoso, insostenible. Es necesario acabar con paternalismo, afirman.

Pero el paternalismo de Estado ha sido la base de esta sociedad por décadas; y era parte fundamental del contrato social entre el Gobierno Revolucionario y el pueblo. Contrato Social que se rescribe en 1968 con lo que se llamó "La ofensiva revolucionaria" y que -dicho sea de paso- modificaba sustancialmente la promesa de Contrato Social, por la cual se luchó y se amaneció libre el primero de enero del 1959. El documento en cuestión es conocido como La historia me absolverá (1). Luego, en 1967, en virtud del nuevo acuerdo -decisión unilateral del Gobierno-, que prometía ser un paso de avance, fueron estatizados todos los negocios privados. Donde "todos" significa "absolutamente todos", desde las bodegas de barrio hasta los chinchales de los zapateros remendones.

Negocios que fueron estatizados, no nacionalizados como se suele decir; las nacionalizaciones de los grandes negocios en manos del capital extranjero habían ocurrido en los años anteriores.

"La ofensiva revolucionaria" era explicada como una necesidad, para que el Estado pudiera repartir mejor las ganancias. Resultando que el Estado se convertía en el dueño de todas las formas producción de bienes y servicios de la isla, y prometía, a cambio, proveer de todo lo necesario para el bienestar material del pueblo.

Y a las preguntas que surgieron como ¿De qué servirá esforzarse si el Estado te pagará lo que entienda? ¿De qué servirá esforzarse si a los que no lo hacen les darán los mismos beneficios? ¿Cómo podría el Estado, centralizadamente, repartir a cada cual según su trabajo? Pues para hacer funcionar aceptablemente ese sistema, para que lograra repartir con cierta justicia, la burocracia que requeriría lo haría de por si impracticable.

Sin embargo el Comandante en Jefe pensaba diferente y defendía el modelo, que pronto se implantaría, en su discurso del 2 de enero de 1967:

[...] los revolucionarios, por lo general, estamos afiliados al partido de los optimistas; los escépticos, los que no creen mucho en el hombre, se afilian al partido de los pesimistas.  Hay quienes creen que cuando una comunidad reciba todo eso:  vivienda gratuita, luz eléctrica gratuita, que sus hijos reciban la ropa, los zapatos, la alimentación, todo, en las escuelas, esa comunidad donde el dinero tenga cada vez menos y menos valor, reaccionará convirtiéndose en abúlica, indiferente, perezosa.

Por supuesto nunca lo pudo cumplir, pero no fue por ello les quitó a las personas las motivaciones personales para producir más y mejor. Los pesimistas tenían razón, y no por pesimistas, sino por ser optimistas de otra manera. Eran optimistas que creían que si los bienes producidos no se los tragaba un ente superior y ajeno -ya fuera un burgués o un Estado monopólico-, que si se repartían las ganancias teniendo en cuenta el trabajo realizado, la gente produciría más y mejor. Optimistas que tenían los pies más cerca de la realidad terrenal. Como Marx y Engels.

Ciertamente, más allá del socialismo utópico del discurso, se pueden esbozar otras explicaciones sobre los verdaderos motivos para la estatización de la economía. Explicaciones con mayor o menor amargura, con mayor o menor conciencia del contexto. Sin embargo lo palpable es que "La ofensiva revolucionaria" sentó las bases políticas -e ideológicas- para que se considerara al Estado como el "Bien Supremo" de la isla.

Concepto que consideramos aberrado en sí mismo. Como lo será cualquier concepto que se salga de la escala humana, y que son los únicos que perduran en la sociedad, más allá de las generaciones que los implantan.

Luego, gracias al Estado monopólico y centralizado los problemas cotidianos en la isla se convirtieron en una misión imposible. El estado destinaba todos los recursos para obras futuras, de alcance nacional y se olvidaba del presente, del ciudadano. El resultado es que floreció el llamado "sociolismo" que con el tiempo se convirtió el gigantesco mercado negro actual.

También, debido a la falta de un contrapeso político y social, el Estado promulgaría leyes que se acercan mucho a las orwelianas imaginaciones plasmadas en su titulo "1984". Como que para construir una pared en tu casa dependes de si un funcionario del Estado la considera necesaria o no, para tu bienestar. Y así renació la corrupción, tal cual teníamos en la República burguesa.

Sin contar, ya en el plano ideológico, que en un supuesto Estado de trabajadores, estos no tienen derecho a la huelga. La cual no se vería como trabajadores -o estudiantes- reclamando sus derechos. Todo lo contrario, una huelga se vería como una declaración de guerra -de unos malagradecidos- al "Bien supremo".

Por ahí andamos, pero no obstante esos errores humanos e ideológicos, el paternalismo también tenía sus virtudes. Pues el Estado estaba de alguna manera obligado con el pueblo, y no podía desentenderse de sus problemas.

Habría que mirar un poco más allá, sobre todo ahora que oportunistas y cobardes culpan al pueblo del paternalismo y de la ineficiencia del país -incluso así se enseña en los textos escolares (2). Para explicar la necesidad de un Gobierno que intenta desmontarlo. No porque sea malo el intento en sí, el paternalismo ni sus causantes debieron existir. Pero si el Estado ya no será el incuestionable "Bien Supremo", ya no será el que provee, ni tiene una obligación directa con el nivel de vida del pueblo, mas seguirá siendo incuestionablemente Supremo, entonces hay que preguntarse ¿qué nos diferencia de un país capitalista? O con más sentido histórico ¿Dónde estará la legitimidad del Gobierno Revolucionario? Porque era ese paternalismo, y no otro pretexto, lo que lo legítima.

El discurso oficial dice que estamos profundizando el Socialismo. Y ratifica cada vez que puede que "del debate saldrán las mejores soluciones", pero cuando se intenta debatir se reprime como siempre. Lo cual se describe muy bien en la Carta pública del Observatorio Critico (3), que ha circulado por el éter en los últimos días, y todos deberían leerlo.

Lo cierto y más obvio es que nos dirigimos a afianzar la posición superior del Estado en la sociedad. Con cambio de discurso político, en la teoría, pero la práctica manteniendo el autoritarismo. Afianzar la posición del Gobierno incuestionable de una manera más eficiente económica y políticamente. Hacia más estatización van los cambios, no hacia más socialización.

Olvidar es condenarse a repetir. Afianzar el estatismo sería repetir lo que Europa del Este y la misma URSS demostraron con creces que no funciona. El Socialismo de Estado no es un camino deseable, ni procedente. Entonces es válido afirmar que en el intento por mantener este sistema de Gobierno, el presidente Raúl Castro está sentando las bases para la restauración capitalista en Cuba. Incluso siguiendo prácticamente las mismas líneas generales de Gorbachov, de Glasnost y Perestroika, aunque sea más tibia, aunque se diferencie en que alaba en vez de cuestionar al pasado -quizás porque él también pertenece al pasado.

Y no es que no sea necesaria la libertad o la eficiencia económica -que son los dos pilares del Socialismo verdadero-, el problema es que apuntan al lugar equivocado. Al menos el paternalismo de Estado decía apuntar al lugar correcto, aunque lo hiciera de la forma equivocada.

Probablemente no sea alguien de la llamada Generación Histórica quien nos venda. Pero es esta misma Generación que intentando mantenerse en el poder, está limpiando el camino para que sus sucesores puedan vendernos. Gracias sobre todo a la concentración de poder en la figura del Jefe de Estado, a la desprotección y desmovilización de la clase trabajadora y, para colmo, está cargando con el costo político de liberar al Estado de sus deberes con el pueblo.

En el camino de retorno al capitalismo no quedan muchos obstáculos ya. Pronto y con la justificación de que no hay otro camino, el Gobierno saltará a la derecha, saltará al sálvese quien pueda. Cuando lo cierto es que sí hay otro camino. Sin embargo el poder burocrático de la isla, como ya se vio en la crisis de los 90 y lamentablemente liderados por la Generación Histórica, prefirió pactar con las transnacionales capitalistas, antes que socializar la producción y empoderar a los trabajadores; que es la única e insuperable muralla para derrotar al capitalismo mundial.

Aquel pacto de los 90 no era justificable ni siquiera por los tiempos que corrían. No era "la única solución", más cuando este pueblo -y lo ha demostrado con creces- que ha estado dispuesto a morirse en cualquier parte del mundo por las banderas del Socialismo. En todo caso lo único que demostraron es que a pesar de estar libres de las condicionantes estalinistas que nos imponía la URSS, nuestros líderes se mostraron incapaces de llevar el Socialismo a la práctica.

Incluso en esos años el propio Fidel tomaba posiciones ideológicas claramente revisionistas, que negaban toda la esencia de los textos de Marx y Engels, cuando decía:

"La propiedad privada por grupos [las cooperativas, Nota del autor] en nuestro concepto no es ni será jamás socialismo, no pasará de ser algo más que un capitalismo por grupos; es como nosotros lo entendemos" (4)

"Que nadie se imagine que porque organizamos unidades básicas de producción cooperativa estamos renunciando al socialismo" (5)

Con estas palabras, dichas en un congreso de trabajadores y luego en una reunión con los miembros del Partido Comunista. Negaban a las bases de la economía social que Marx entendía como imprescindibles al Socialismo. Y, lateralmente, santificaba el pacto del Estado con las trasnacionales, como el "único camino" para salvar la patria, la revolución y el Socialismo.

No obstante, si alguien puede ver la diferencia entre el Habana Hilton de 1959, y el Habana Meliá de ahora, o la diferencia entre la ESSO de 1959 y la Sherrit de hoy, por solo mencionar dos ejemplos, quizás debería dedicar su talento a escribir un libro sobre semántica y otras sutilezas del poder. Escribir alabanzas en busca de que se olvide toda la sangre útil que costó sacudirnos la tutela de las trasnacionales del poder, para que luego se le abrieran las puertas como "la única solución posible".

Lo que restará, cuando este Gobierno termine de modificar la economía y la sociedad de la isla, será el golpe final. El poder incuestionable, antes que después, volverá a hacer lo mismo -amparados en los precedentes que dejan sus fundadores. De nuevo pactaran con los enemigos de los pueblos como supuesta única solución para salvar al pueblo. Lo harán, pues el poder lo hará todo, como siempre, con tal de conservar el Poder.

No será esta la primera Revolución que se traicione y se pierda en Cuba, tampoco será la última que hagamos.

La Revolución ha muerto.

¡Viva la Revolución!

Carlos Ignacio Pino Díaz

13 de enero 2010

Ciudad de la Habana, Cuba

NOTAS

(1)  La historia me absolverá (http://www.granma.cubaweb.cu/marti-moncada/jm01.html)

(2)  Libro de texto de Geografía de 6to Grado, Capitulo 2, "Cuba socialista, un ejemplo para todos los países del mundo", página 45, primer párrafo, donde dice textualmente "existen dificultades económicas y sociales, que se erradicaran en la medida en que el pueblo cubano trabaje con mayor eficiencia y se capacite más".

(3)  Carta en rechazo a las actuales obstrucciones y prohibiciones de iniciativas sociales y culturales (http://observatoriocritico.blogspot.es/)

(4)  Discurso de clausura del XVI Congreso de la CTC, el 28 de enero de 1990 (http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1990/esp/f280190e.html)

(5)  Discurso de clausura de la Asamblea de Balance del Trabajo, Renovación y Ratificación de mandatos del PCC en Ciudad de la Habana, el 7 de noviembre de 1993. (http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1993/esp/f071193e.html)

 
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Comentarios (19)

#1.- Rotundo

Revoltoso|14-01-2010 04:00

Sencillamente rotundo. Breve y diciendo las cosas por lo claro. Quien crea que el asunto esta tratado con ligereza, le digo de antemano que en periodismo no todo tiene que ser analisis detallado...Hay veces que tres o cuatro frases lo dicen todo, y no por ello un articulo es menos profundo que otro...lo que importa es que parta de valores reales y no de oportunismos. La diferencia entre este articulo y otro cualquiera de los mercenarios que hacen la contra a la Revolucion, es que aqui hay un motivo muy fuerte para hablar sn tapujos (el sacrificio del pueblo cubano merece ser recompensado), mientras que en los otros, lo que prima es la burla hacia un pueblo que aposto por una idea y que fue traicionado... Aqui hay dolor, alla hay burla...Y los burlones no tienen cabida en la reconstruccion de nuestro pais. No por capricho, sino porque nunca han dado muestra de servir para nada.
Habra otra revolucion. Y ya empezo. Ojala la dirigencia historica se sume a ella otra vez,  aunque lo dudo.  

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#2.- Què contemplativo

A_LA_RAÍZ|14-01-2010 04:04

Què contemplativo, Carlos Ignacio, què contemplativo. Ademàs de describir la situaciòn como usted la ve y evalùa, su ùnica insinuaciòn de acciòn es la promesa de que "harán" otras revoluciones (sus hijos o nietos, ¿no?).

Le podrìa hacer muchas propuestas de acciòn efectiva, pero necesitarìa verle un mìnimo de disposiciòn.

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#4

Cubanodecuba|14-01-2010 13:22

Le entregamos:

El niquel a la Sherrit, canadiense
El tabaco y le vendimos las  marcas a Tabacalera, espanola
El Ron a Pernot-Ricard, francesa

Y asi pudiera seguir.................................lo que no se puede es que un grupo de trabajadores hagan una cooperativa  en un restaurant, una empresa de servicios  o algo parecido, eso si que es pecado y restauracion del capitalismo!!!!!!!!, que pena de revolucion.

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#5.- Esto es sazon de la buena

Roberto Pereira|14-01-2010 13:57

Ese articulo es sazon de la buena. Las sazones que la sociedad civil cubana se merece para el cambio que todos queremos profundamente, pues solo con una dialectica sana, honrrada y sin descriminacion de opiniones cuba podra renacer.
Gracias y espero que este movimiento se haga notar en el proximo y tanto esperado congreso del partido.

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#6

del yery|14-01-2010 14:19

Muy buen analisis y clarificante: "..la Generación Histórica, prefirió pactar con las transnacionales capitalistas, antes que socializar la producción y empoderar a los trabajadores; que es la única e insuperable muralla para derrotar al capitalismo mundial".

O posiciones revisionistas:  "La propiedad privada por grupos [las cooperativas, Nota del autor] en nuestro concepto no es ni será jamás socialismo, no pasará de ser algo más que un capitalismo por grupos; es como nosotros lo entendemos".

Claro que Marx y Engels tampoco son dioses y la palabra revisionismo apunta a reivindicar a algún dios. Lo discutible de estas posiciones se hacen en nombre de la ideologia de Marx y Engels a la cual, en realidad, se niega o se tergiversa.

En general estoy de acuerdo con el artículo porque se debe plantear bien claro la posición de peligro del sistema actual. Aunque hay puntos en el articulo desde mi punto de vista débiles como eso de no haber diferencias entre ESSO de 1959 y la Sherrit actual. La diferencia es que actualmente estas transnacionales por las leyes ACTUALES sólo pueden llegar a poseer hasta un 49%, osea, que el mayor accionista siempre será el estado cubano.

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#7.- Respondiendo A_LA_RAÍZ

Carlos Ignacio Pino|14-01-2010 18:01

Quizás sea contemplativo, yo y/o el texto, es tu opinión y la respeto –aunque creo que no nos conocemos–, sin embargo como soy básicamente anti-líder, y explico:

Todos los líderes de la historia han terminado traicionando a sus seguidores, al cambiar las concepciones y la idea original por la cual se les alzó sobre los demás seres. Excepto a mi conocimiento Antonio Guiteras y la Luxemburgo, que siguieron al pueblo a donde quiera que este fue, incluso ambos tenían opiniones contrarias a que no era el momento. A ambos los asesinaron, porque es esto lo más peligroso políticamente –para el poder– que puede tener de un ser humano, ir donde quiera su pueblo.

Sería esa clase de líder, nunca de otro tipo. Si me acompañas, si eres tan líder como yo, si tu misión es con el pueblo, iremos juntos, no lo dudes. Lo otro que insinúas sería querer imponer metas que al pueblo no le interesan, no hoy, al menos.

Sin contar que si el Gobierno cae, se precipitará este país en el más abyecto capitalismo –la idea del Socialismo está tan tergiversada que no querrán ni oír hablar de eso.

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#8.- Respondiendo Del Yery

Carlos Ignacio Pino|14-01-2010 18:02

No creo que Marx y Engels sean dioses, sin embargo me parece que no se puede decir que uno es Socialista si niegas el núcleo económico de su teoría –no olvidar que Marx era economista. Cualquier sociedad es los que son sus relaciones de producción, no lo que diga el discurso político. O habría que creer que la Atenas de Pericles era una democracia.

  En cuanto al camino del Socialismo, al hacer las cosas de manera diferente a lo que M y E escribieron, por supuesto el resultado será diferente. Puedes llamarlo fidelismo, raulismo, neo-estalinismo, o lo que quieras, pero no puedes llamarlo Socialismo. Ergo, no existe, ni existió, la Cuba socialista, ni lo son o lo fueron sus líderes, en tanto negaron y niegan la aplicación prácticas de las teorías de M y E. Incluso pretenden haberlas superado, puedes ver el discurso de Fidel del 2005 en el Aula Magna (http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2005/esp/f171105e.html), cuando la realidad demuestra algo distinto –bien distinto. Por ahora se puede decir que nadie ha logrado superar la teoría de Marx, ni nadie tampoco ha intentado aplicarla como dijo.

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#9.- Respondiendo Del Yery2

Carlos Ignacio Pino|14-01-2010 18:04

En cuanto a la diferencia sobre las trasnacionales y el 49%, lo que tienes de fondo es la idea de que la socialdemocracia funciona –que el capitalismo controlado y suavizado por el Estado es posible. No veo a la socialdemocracia sino como una panacea para extender el reinado del capitalismo en el tiempo. Puedo estar equivocado, sin embargo si me muestras un mártir obrero por la socialdemocracia, un grupo de personas que estuvieran dispuestas a dejarse matar, a aguantar las torturas para que las transnacionales “solo” tuvieran el 49% de las acciones, me rindo –ideológicamente.

Esta Revolución se hizo con sangre y en contra de las trasnacionales –lee La historia me absolverá y eso te quedará claro. Por tanto un pacto con ellas es una traición a los jóvenes que se murieron en la guerra de liberación y en las otras. Entonces, sí se han olvidado los muertos, sí se han traicionado la idea original. El motivo, las condicionantes históricas, pueden ser atenuantes, pero no son suficientes como para pedir la absolución de quienes firmaron los pactos, al menos no a mi juicio.

Tanto nos han dicho que otro partido en Cuba sería el partido de los enemigos de la Revolución; que muy bien se puede argumentar que otros propietarios, que no sean los trabajadores, es entregar la propiedad a los enemigos de los trabajadores.  

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#13.- Donde van a parar los comentarios y articulistas?

Roberto P|14-01-2010 19:55

Veo que han cancelado el comentario de Manuel Castro y me pregunto que ha sido de Pedro Campos que hace mas de dos meses no escribe en este portal cuando hcia una media de 2 articulos al mes????
Ellos dos son una parte fundamental de esta discucion sobre la sociedad civil cubana, alguien sabe de ellos?

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#15

14-01-2010 23:37

cuánto contrarrevolucionario está paseando por este medio!!!   

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#16.- La revoluciòn puede ser salvada

Casandra Leal|15-01-2010 02:44

El artìculo de Pino,hijo y nieto de combatientes, es un grito de alarma.Tiene razòn en sus preocupaciones. Fue màs fàcil recurrir a las trasnacionales. aunque de manera diferente al 59,que darle la tierra a los ciudadanos, empoderarlos como dueños del paìs, liberar las fuerzas productivas completamente frenadas, darles participaciòn real en las soluciones.Pero la revoluciòn està viva en muchos revolucionarios que queremos impedir a toda costa que Cuba caiga en el desastre de esos tantos paises minados por la droga, la violencia, los secuestros,donde la gente se muere de verdad de hambre. Y es un crimen que quienes la dirigen, quienes la hicieron posible contribuyan a destruirla por no escuchar a los revolucionarios.Los cambios no se pueden improvisar, pero no se pueden aplazar tampoco cuando la experiencia dicta lo inoperante.

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#17.- La revoluciòn puede ser salvada II

Casandra Leal|15-01-2010 02:58

No digo que sea fàcil, pero por el temor a los riesgos en los ùltimos veinte años se està corriendo el riesgo de perderlo todo.Ahora mismo le dan tierras a algunos por diez años, no les dejan construir un lugar donde habitar en esa tierra que hay que cuidar y vigilar,es mejor que los cubanos que llevan cincuenta años sosteniendo la revoluciòn tengan tierras y casas en el campo antes de que vengan los de Miami y se apoderen de ellas.Es mejor la cooperativa familiar, de amigos, de jùbilados, por supuesto,pero tampoco se fomenta y ese deberìa ser el criterio socialista de dueños colectivos.El asunto es que son demasiados los impedimentos para todo,igual sucede con las licencias para taxis, con el doble empleo, con el pago por que se hace.Hay una resistencia de la burocracia a que la gente participe activamente de verdad en las soluciones econòmicas, como la hay para que se respete la opiniòn diferente, y lo peor es que algunos cuando se habla de esto acusan de contrarevolucionarios justo a los revolucionarios que quieren seguir haciendoi revoluciòn.

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#18.- Hagamos que las cosas sucedan

Claudio Fernández|15-01-2010 05:24

Una Revolución redentora siempre es posible, solo se requiere el coraje y un gran esfuerzo de organización…

Asaltando pacíficamente los centros de trabajo, todos, destituyendo los "cuadros oficiales" y formando juntas obreras que se apropien por derecho propio de los medios de producción.

Organizando las estructuras Productivas y de Dirección en Cooperativas auto administradas; coordinando autonómicamente las relaciones con otras empresas socializadas, estableciendo los canales de suministros y distribución (comercialización) socialista que saquen de la jugada a todo el aparato Estatal y diluyan su estructura burocrática…

Habría que planear al detalle la acción, pero talento sobra en nuestra Cuba y se que la mayoría incluyendo a los militares estarán junto al Pueblo.

Cuando digan estaremos en pié de lucha, como un soldado más. No podemos seguir esperando, viendo como la Nueva Oligarquía se almuerza los despojos de la Nación.

Saludos Revolucionarios.

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#19

15-01-2010 05:55

¿Dónde están los yacimientos de 20.000 millones de barriles de petróleo que se estimaron en la costa norte de Cuba?

Ocultos en la gaveta de la Nueva Oligarquía en espera del tiempo preciso para convertirse en los nuevos jeques del Caribe…

Próximamente, nombres, apellidos cuentas bancarias, anticipos recibidos  y propiedades en el extranjero; relaciones con las transnacionales… toda la historia del gran robo del Petroleo cubano  revelada.

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#20

del yery|15-01-2010 11:13

Compañero,

mis comentarios no apuntan a la socialdemocracia. Creo que la solución, la única vía realista hasta ahora, para salvar al planeta es el socialismo de Marx. Los otros "socialismos" han conducido al capitalismo y qué decir de los socialistas y comunistas que hay por ahí jugando a la partidocracia procapitalista.

En Cuba se pudo haber intentado el socialismo (el de Marx y Engels), pero los dirigentes de la revolución lo han evitado y lo siguen evitando. Prefieren en vez de tener una economia socialista (trabajadores dueños reales de los medios de producción) y saludable, seguir su juego de victima atrincherada para echarle la culpa de los fracasos de sus experimentos a los hijeputas del norte.

Quizás Raul sueñe con una Cuba poderosa economicamente y la mejor forma para conseguirlo es un un capitalismo al que en nombre de una causa justa (comunismo) o injusta (fascismo) se le ha privado de su parte democrática (derecho a huelga, libertad de expresión, ...). O quizás crea que su metodo es más efectivo que el de Marx para conseguir una sociedad justa.

Lo malo y absurdo del parrafo anterior es que un país entero depende de lo que crea UNA o un grupo pequeño de personas. Si se le diera el poder al pueblo -real, no la mentirita esa del Poder Popular- otro gallo cantaría. Pero para nuestros dirigentes esto sería lo mismo que darselo a los enemigos norteños. La lucha ha pasado al plano personal y en el medio, y sufriendola, está el componente no burocrata de la sociedad.

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#21.- cont...

del yery|15-01-2010 11:23

sólo decía que la Sherrit actual y la ESSO de antes se diferencian porque las leyes actuales le dan preferencia al estado y no a las transnacionales como antes del 59. Esta es la diferencia por la cual preguntas en el articulo. Si esto es malo o bueno no era el tema de mi comentario.

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#22.- ..cont

del yery|15-01-2010 11:40

en el comentario #20, no quise decir "y la mejor forma para conseguirlo", sino la forma más fácil por el echo de contar con experiencias anteriores en la historia: China, Alemania de Hitler, Chile de Pinochet. 3 ejemplos de sociedades mierdas, pero de economia pujante.

Saludos.

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#23.- Repito comentario que desapareció

Manuel Castro Rodríguez|16-01-2010 06:36

Como nos dice, Félix Varela Morales, el padre de la identidad cubana:

Vemos llegar el momento en que las cosas deben variarse y que lo más prudente sería preparar al pueblo para un cambio político inevitable; pero decir esto es un crimen”.

 

castroeducacion@yahoo.es

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#24

Manozeta|16-01-2010 20:55

Vengo recientemente de visitar la isla con mi hijo. El hacía 18 años que no la visitaba aunque yo sí en varias ocaciones. Si a ello le sumamos que yo tengo 59 y el 34 años las impresiones que tuvimos del viaje resultaron diferentes. Para mí las cosas no habian cambiado radicalmente sin embargo para él sí y la diferencia fundamental que encontró es que el país en estos últimos 20 años ha transitado de un socialismo de estado a un capitalismo de estado y que la posibilidad de que se retroceda a un capitalismo privado está mas cerca que nunca.

Al leer este artículo de Carlos Pino me doy cuenta que existen muchas coincidencias entre ambos y que los que somos marxistas y nos  consideramos comunista aunque sin tener un carné tenemos que ser mas objetivos y cuestionarnos todo. La cuestión está que hoy en Cuba las Sociedades Anónimas sean de capital mixto o estatal son una copia del modelo socialdemocrata de capitalismo suavizado y que sus trabajadores el único vínculo que tienen con ellas es el de vender su fuerza de trabajo

 

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