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Cuba: el final de la historia y la opción socialista (1)
El deslinde entre la marcha pos-capitalista y la transición socialista
Roberto Cobas Avivar | Para Kaos en la Red | 28-12-2009 a las 16:45 | 2505 lecturas | 43 comentarios
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Favelas-Brasil

Cuba

El final de la historia y la opción socialista

(Parte Primera)

Entre el deseo de los EEUU y el escepticismo de Gran Bretaña el Muro de Berlín permanecía en un dudoso equilibrio poco antes de 1990. Su inverosímil caída confundía todas las visiones. La repentina euforia en Occidente entendía el hecho como el fin de la historia. El fin de toda otra idea política sobre el mundo que no fuera la capitalista. Todo el pensamiento político burgués orgánico al capitalismo quedaba a solas consigo mismo, incapaz de comprender que el mundo capitalista entraba en una contradicción terminal explicada básicamente por el marxismo[1].

Hoy, 20 años después, los cultores del modo de producción capitalista, una vez haber tensado la capacidad de su post-industrialismo, no pueden ocultar que el sistema tiene fecha de caducidad vencida. La sociedad pos-industrial liberada bajo el Consenso de Washington, concienzudamente calculada como el más allá de las cotas de reproducción del capital, se convierte en una ruina paleontológica. Tan desorientados como con la caída de la Cortina de Hierro, los oráculos del fin de la historia ven como las mayores instituciones financieras de los EEUU caen y las que se sostienen lo hacen gracias a la masiva intervención del Estado, siempre utilitariamente defenestrado ante la “perfección de los mercados”, no importa que ahora el dinero salvavidas sea pura prestidigitación virtual. Lo que es bueno para la General Motor ya no lo es para los EEUU. Caen en bancarrota países de todas las latitudes como si fueran prosaicos bancos de inversiones: Islandia, Grecia, Estonia, Dubai.

Y llama la atención que ni el instinto de conservación haga saltar las alarmas de esa multitud en la que cifran sus desesperanzas T.Negri y A.Hardt.

Lo que realmente agrede el intelecto es que viviendo en las postrimerías del sistema capitalista pos-moderno, se esté empleado o desempleado, se viva o mal viva, se disfrute o padezca, se tenga poder o se esté a él subordinado, no se reconozca en voz baja o a gritos - importa la honestidad - que el sistema es la antítesis sistematizada de toda ética y moral humanista; mordaz en los países periféricos - América Latina y el resto del llamado Tercer Mundo - y contumaz en los Centros capitalistas.

¿Puede seguirse aparentando no saber de qué se trata? La actual crisis económico-financiera en los Centros desnuda las inmisericordes relaciones de poder propias y globales. El costo de la crisis de acumulación se desnuda en la recurrencia y magnitud del desempleo y la precariedad y/o inseguridad de los empleados. Toda una masa humana, la absoluta mayoría de la población mundial, subsiste sin garantías de sustentabilidad, entre el ser perentorio y el no ser a largo plazo. ¿Pueden caber dudas razonables de que el sistema socioeconómico y político soportado en la explotación del trabajo asalariado, desde su nacimiento hasta nuestros días, constituye la negación en sí mismo de toda forma de organización democrática de las sociedades?

El problema del modo de producción y de relaciones sociales capitalista tiene connotaciones sencillas engarzadas entre sí. En primer lugar, la degradación de la economía real sobre la que se soporta o ha de soportarse. La senda de la reproducción socio-material es insostenible sobre la ruta del consumo por el consumo. La lógica de la mercancía por la mercancía contradice la lógica de la reproducción del capital. La economía política vulgar, es decir, la economía política burguesa, en su ignorancia intenta saltarse desesperadamente lecciones básicas del marxismo. Y en esos intentos la clase propietaria-empresarial no puede más que recurrir, empantanado el camino por el natural principio de precipitación de los cuerpos en estados de saturación relativa de los sistemas, a la especulación financiera como vía para la saciedad del lucro. El espejismo callejero de que el dinero crea dinero, hace creer en la vulgaridad de que el paso a través de la mercancía es, en última instancia, prescindible para la reproducción del capital. No importan, se deduce, ni la sobreproducción ni el subconsumo.

La aversión de la economía política vulgar por la dialéctica materialista le facilita ignorar a los adeptos de la idea del capital como fuente de la riqueza, que si lo aparente fuera verdadero no existirían las ciencias. En la esfera de la producción real el fetiche de la apropiación nunca ha sido sobre la mercancía en tanto bien material. Sino sobre la fuerza de trabajo, ese 99.99% que, cual gallina de los huevos de oro, a cambio de salarios produce las plusvalías al 0.01% de los propietarios. En un estado capitalista como la Argentina (poniendo por caso), en el 2008 el 0,08% de la población económicamente activa (PEA) eran los propietarios de los medios de producción, la fuerza de trabajo y el capital. Ello significa que 5 871 745 de asalariados - ese individuo que sólo posee su fuerza de trabajo y está condenado a venderla a precio de costo para vivir - producían las plusvalías para ese puñado de “empleadores”. Empero esa contundente victoria del capital sobre el trabajo en los estados capitalistas genera en sus usufructuarios la perplejidad ante las contradicciones antagónicas insalvables del modo de producción con que se ceba la acumulación privada de capital.

Retomemos la pregunta escolástica: ¿cuál es la paradoja de la relación trabajador-propietario en la economía capitalista? Para los que aún no la ven ella sigue estando ante nuestros ojos, sólo es necesario quererla palpar. El autoengaño no cambia la realidad objetiva.

La acumulación de capital en el modo de producción capitalista - no cualquier acumulación, sino la económicamente determinante - es sólo dable a los propietarios privados de los medios fundamentales de producción. Es decir, aquellos cuyas dinámicas de reproducción concentran las ganancias capitalizables, gracias a su capacidad de extraer crecientes plusvalías de todo el sistema de trabajo. Los propietarios menores, a pesar de explotar el trabajo asalariado, constituyen fuentes de transferencia de plusvalías hacia el gran capital. A la sociedad capitalista, como al perro de Pavlov, se le ha condicionado el reflejo. El apetito constituye el horizonte sicológico de la realización social. Ha sido así porque la acumulación de capital privado - de ese 0,01% que posee, acumula y determina - depende del consumo masivo.

Pero ese consumo depende de los salarios. El salario del trabajador es a su vez un lastre para las expectativas de acumulación del propietario. Por cuanto el salario ha sido y será invariablemente parte del costo de producción en el modo de producción capitalista. La plusvalía de la que se apropia el propietario - acto de expropiación del trabajador - es en esencia aquella parte del valor de lo producido por el trabajo que, arbitrariamente, todo capitalista deja (tiene que dejar) de remunerarle al portador de la fuerza de trabajo - a todos los asalariados - para poder acrecentar su capital. Es decir, para mantener su nave por encima de la línea de flotabilidad que marca el beneficio con creces, ese lastre - el salario - se tirará por la borda absolutamente cada vez que sea necesario (despidos masivos). Mientras que la depreciación relativa (de ese salario) será una constante en la inecuación de las ganancias de los propietarios a mediano y largo plazo. Esa sencilla e insalvable contradicción socioeconómica se agudiza en la medida que la tendencia alcista de la tasa de ganancia de los propietarios pierde dinámica o cambia de signo. Es la lógica de reproducción del capital privado en todo su esplendor, donde: “mi ganancia está por encima de tu necesidad”. Plusvalía y salario representan en su unión la más clara lucha de contrarios que pueda constatarse en las relaciones sociales capitalistas.

Si algo nos dice el espectacular agrietamiento del actual sistema financiero es que el reciclaje del modo de producción capitalista y, por tanto, la reinvención de sus relaciones socioeconómicas, trotan a todas sombras por un embudo hacia su parte angosta. El final de este otro ciclo largo de la economía capitalista ha llegado para dejar definitivamente claro que el sustento del modo de producción por las capas sociales que consumen es estructuralmente precario. El modelo de acumulación se ha peleado sin remedio con sus propios mercados.

El cuadro es tan sencillo en su comprensión como crítico en su expresión.

La crisis económica actual es el resultado de la singular combinación: sobreproducción y subconsumo. Una contradicción que va más allá de la idea hobsoniana sobre la rentabilidad del capital excedentario. Lo singular está en que no es que exista lo uno como causa de lo otro, sino que se dan dos fenómenos interdependientes, pero desvinculados de la ecuación clásica “oferta versus demanda”, tendiente supuestamente al punto de equilibrio por obra y arte de la mano invisible del mercado. La contradicción está en que el consumo, siendo el atributo sine qua non de la acumulación, se deprecia por la tendencia al incremento ilimitado de las potencialidades de acumulación (general). No es excedencia de capital, sino la espiral de reproducción del capital.

Según la lógica neoliberal de la reproducción del capital, las tasas de ganancia y acumulación podrían incrementarse exponencialmente mediante la contradicción que presupone el recorte de la masa salarial y la expansión al mismo tiempo de la producción de mercancías. O sea, mediante la negación del motor de la producción: el consumo. El perro se muerde la cola. La desigualdad del intercambio en el desorden de las relaciones económicas internacionales no es casual, nunca lo ha sido. Las clases económicas dominantes se ven obligadas a establecer modelos exportadores de tendencia “suma cero”. China inunda los mercados estadounidenses y europeos en un proceso de acumulación depredador capitalista, gracias al subconsumo de su propia masa poblacional, práctica a la que la misma crisis la obliga  replantearse en busca de un equilibrio racional de la demanda propia y externa. Las economías más industrializadas, ante la resistencia a la baja de los niveles de salarios propios que opone la sociedad (también la negación de la suposición hobsoniana), mantienen sus expectativas de plusvalías a través de los superávit comerciales con el resto de los países. España, Grecia y Portugal siguen siendo importadores netos (alguien tiene que serlo). Los países del Este europeo pos-“socialista” se convirtieron en mercados para la UE de los 15, antes y después de su integración a ella. Ante el escenario de tensiones por el equilibrio del “juego exportador suma cero”, propio de las relaciones económicas capitalistas internacionales, no son ya tampoco las guerras la vía de acumulación extraordinaria económicamente impune como otrora las de colonización y las llamadas mundiales. Hoy el imperialismo estadounidense se desangra literal y financieramente en Irak y Afganistán. Y sólo gracias al apalancamiento financiero artificioso de una potencia emergente, China, pueden los EEUU mantenerse al borde del abismo sin aún dar ese susodicho pasito al frente.

Ante el encapsulamiento de la revolución tecnológica energética (la tercera en el desarrollo secular de Humanidad), en el Centro hegemónico - EEUU - que podría montar sobre rieles un nuevo ciclo de acumulación particular y global, las tasas de ganancia prefieren  revalorizarse y maximizarse solamente como capital financiero, es decir, capital especulativo sin respaldo en producción alguna. Ya a principios del decenio de 1990 sólo el 10% del capital financiero circulante correspondía a la producción real mundial[2]. Es lo que se ha dado en llamar la refinanciarización de las economías en las postrimerías de los ciclos de acumulación[3].

Ahora a la servidumbre salarial del 99.99% de la población mundial se suma su definitiva servidumbre por deudas.

Y no es que sea un fenómeno desconocido, sino que ahora se potencia. La sociedad del consumo ilimitado, es decir, el fundamento sico-social del supuesto estado de bienestar capitalista, no puede sostenerse sobre los salarios. Las dinámicas crecientes del consumo están modeladas por la financiación crediticia. ¿Podría mantenerse el negocio de la banca privada si los trabajadores dispusieran de adecuada capacidad de ahorro? , es decir, si los salarios tuvieran el suficiente poder adquisitivo. La esencia del sistema sanguíneo del modo de producción capitalista: la creación y existencia del dinero como pura deuda, adquiere connotación sublime. Es lo que evidencian claramente países como los EEUU y España, con niveles de endeudamiento de las familias muy por encima de sus solvencias particulares. Tanto la banca comercial como de inversiones sigue siendo el modelo predominante de un negocio que no deja de estar en función del lucro. Para lo cual el interés sobre el dinero no puede dejar de existir ni ser despojado de su genética reproductiva exponencial. En Alemania, el 80% de los alemanes que labora para sus propias rentas, alimenta con su trabajo el 10% que se enriquece de las rentas de capital. En Polonia, sucede otro tanto, sólo que ese 80% de polacos, alimenta las rentas de capital de la minoría de austriacos que acumulan, toda vez que dominan el capital bancario polaco – del cual el 70% perdió su nacionalidad en apenas los primeros 10 años de la transformación capitalista[4]. Esas relaciones se dan, como se observa, tanto dentro de los países más desarrollados como entre estos y los menos desarrollados (semi-periféricos) y los subdesarrollados (periféricos).

A menor capacidad de compra – poder adquisitivo relativo de los salarios – mayor dependencia crediticia en condiciones de adicción consumista. Es importante distinguir la adicción consumista, por cuanto la banca privada sólo presta a los sujetos solventes; es decir, la necesidad del consumo de subsistencia no es atendible por la banca, dado su insolvencia. La insolvencia de los deudores hipotecarios de las llamadas “subprime” en los EEUU o de la especulación inmobiliaria en España sobre la que se montó el crecimiento económico de los últimos 15 años, ponen de relieve la esencia del negocio de la banca privada en contubernio con el capital industrial y el poder político del estado[5]. La ilusión de prosperidad de la “multitud” sobre el lomo del crédito barato venido de dondequiera menos del ahorro interno se desinfla cada vez que sucede lo mismo.

La “chulería” del estatus social consumista de una sociedad como la española, soportado sobre la propaganda del éxito de una economía especulativa en desesperado intento por entrar en el círculo de la acumulación capitalista mundial, se convierte en la ingenuidad política del “que se vayan todos” (los políticos) de una sociedad como la argentina, frustrada ante el corralito financiero en que sucumbía el ego consumista del “dame dos”, inflado gracias a la apreciación especulativa del peso y la apertura económica del neoliberalismo menemista. Las sociedades, esa masa “educada” en la sicología del consumo, gritan por reivindicaciones como si el modo de producción y de relaciones socioeconómicas en el que las mismas subsisten nada tuviera que ver. El fantasma que recorre el mundo ya no es “el comunismo”. En Polonia - autocomplaciente por ser el único país de la UE en que no se anota recesión técnica en la actual crisis económica[6] - se apunta, según la OECD, una disminución drástica de los costos del trabajo (en esencia salarios) en los últimos dos años, al tiempo que el Estado endeuda a las generaciones venideras (vía crecientes presupuestos deficitarios) dejándole a cambio el dudoso legado de una masa crítica de niños entre la pobreza y la miseria (hoy el 26% - sic.) como señal descarnada de la precariedad social.

Y toda esa multitud, sumida en la servidumbre salarial-deudora, levantará cual perro de Pavlov la cabeza para lamer la mano del propietario que lo azota. Y los tahúres capitalistas, políticos y propietarios omnímodos de medios de producción y comunicación intentarán, una y otra vez, la reinvención del modo de producción capitalista en el cual permanecen atrapados ante el pánico que les produce la única alternativa superadora de la contradicción de dicho modo: el socialismo.

En estos momentos, anno domini 2008-2020, el juego de la economía virtual capitalista se enquista bajo la crisis terminal de la actual matriz energética global y el agotamiento de la Tierra ante la depredación de que es objeto. El proceso de autofagia en esas circunstancias es indetenible. No existe otra salida, si de la sustentabilidad material de la “civilización” se trata - es decir, de la gestión eficiente de los recursos, escasos por definición -, que la apuesta por los crecimientos cero ajustados a economías estacionarias. Aquellas donde la reproducción ampliada de la fuerza de trabajo - la sociedad - no admite la ganancia como función objetivo del modo de producción. O el lucro o las personas, nos recordaría N.Chomsky. El crecimiento, por tanto, para garantizar el equilibrio reproductor de la especie está obligado a dejar de ser función del mercantilismo. La superación del antagonismo entre producción mercantil y reproducción humana pasa por la negación del propio modo de producción capitalista.

Sin embargo, las fuerzas de rozamiento naturales no bastan para detener el movimiento inercial de la maquinaria de construcción y destrucción capitalista. Sucede así a pesar de la evidencia que nos expresa el Principio de Paretto, al examinarse desde esa óptica la capacidad de producción actual de la Humanidad. El 20% de la población mundial está en condiciones de producir lo suficiente para mantenerse materialmente así mismo y al 80% restante. Ese 20% se concentra hoy mayormente en el Norte industrial. Posee el avance tecnológico y concentra los recursos económicos que lo hacen posible. La materia prima sigue estando en el Sur económico. Y lo que observamos hoy es un reforzamiento de la estructura primaria de las economías del Sur, en vez de su avance tecnológico-manufacturero. Y ese fenómeno se hace notorio en economías como la argentina (caída de la producción manufacturera nada menos que de un 43% a un 27% en el PIB en los últimos años)[7], y la misma brasileña con el regreso del mito sobre el milagro económico. En toda América Latina la caída es del 50%.

En efecto, el 80% de la población mundial pudiera ya trabajar solamente media o un cuarto de jornada o no trabajar directamente en la producción, y el equilibrio material del mundo estaría a pesar de ello garantizado. Por supuesto, sucedería así si el sistema-mundo se considerara - como no hay otra forma de considerarlo desde la racionalidad -, un sistema único cerrado. No es necesaria la depredación del Sur. Todo lo contrario. Ese 80% de la población en esencia hoy pobre, se concentraría en la superación educacional y tecnológico-productiva, de manera que pudiera ir reemplazando cíclica y generacionalmente a ese 20% productor. Hoy la cooperación Norte/Sur - repensando la idea del principio paretiano 20/80 - es lo que garantiza la sustentabilidad material de la “civilización” actual y la civilización (sin comillas) futura.

La aritmética no es parte de una ciencia abstracta. Es la expresión de las correlaciones entre los fenómenos naturales (físico-químicos) y socioeconómicos. La cifra de 700 mil millones de dólares significa la solución iso facto estructural del problema de la precariedad alimentaria de todo un continente, como es el África; con el consiguiente impacto positivo en la reactivación de la economía real mundial (recordemos: economía real = producción y empleo). Según la FAO en África serían necesarios para eliminar el hambre apenas 45 millardos de dólares.

Sin embargo, quince veces esa cifra ha sido embutida por los EEUU en su sistema financiero en crisis para mantener a flote el “perro que se muerde la cola”. O por pudor ante sí mismos, una cantidad cercana pondría en una cima difícil de igualar el propio sistema de salud pública estadounidense, donde, cual país tercermundista, más de 50 millones de personas no tienen acceso a los servicios de salud. Obviemos la inmoralidad del hecho de que mucho de esos 700 millardos de dólares ha sido ya robado, literalmente, por las instituciones y los empresarios que se ceban con el sistema bancario-financiero. Hoy, en un acto de heroísmo a lo made in usa, las cúpulas del poder político en dicha materia - el poder económico de las farmacéuticas y las aseguradoras - admiten una reforma que permitirá no la universalización de los servicios de salud, sino la inclusión con pólizas de seguro subsidiadas por el Estado a las aseguradas privadas (sic.) de menos de 2/3 de esos 50 millones de estadounidenses sin cobertura de salud alguna[8].

De lo que somos testigos de excepción es de un sistema de relaciones socioeconómicas en contradicción insalvable consigo mismo. No se trata, naturalmente, de los EEUU como un caso único. El sistema socioeconómico estadounidense constituye la excrescencia de esa fase imperialista sin frenos que ya identificaba Lenin con su crítica explícita a la explicación del imperialismo por J.A.Hobson[9]. Los equilibrios de los llamados estados de bienestar social capitalistas – los europeos de Occidente en especial – no hacen más que atenuar las contradicciones intrínsecas antagónicas a su interior. La absorción de las energías implosivas que libera el antagonismo capital-trabajo no se explica como una consecuencia exclusiva de la productividad tecnológica del trabajo. Basta señalar la imposibilidad de la suficiencia autárquica para entenderlo. Esa absorción ya no puede ser lograda ilimitadamente, como hasta ahora, contra las economías más subdesarrolladas.

¿Cuánta más plusvalía podrá esquilmar en América Latina una transnacional como la española Telefónica, cuya cuenta de resultado se engorda con un 25% de beneficio extraído de la región? ¿O la transnacional Marine Harvest del sector piscicultor de la flamante Noruega en Chile, la mayor productora de salmones de cultivo del mundo, que exporta el 20% del salmón chileno, sobre un patrón depredador de salarios y del medio ambiente denunciado  en disímiles organizaciones internacionales? Como conocerá el lector medianamente informado, esas preguntas no conciernen algo particular, apuntan a las formas de penetración capitalista del Norte industrializado contra el Sur subdesarrollado, igualmente capitalista. La fuerza fagocitaria de la penetración de los capitales del Norte sigue siendo brutal. La transferencia neta de capitales desde el Sur hacia las economías del Norte asciende a más de 400 mil millones de dólares anuales, por conceptos de intereses (combinados) de deuda externa. En lo cual no se cuenta la expatriación de ganancias (a título de las tan bienvenidas inversiones directas) ni la sangría de las fugas de capitales ante los movimientos especulativos (de los capitales “golondrina”) frente a las balanzas de pago desprotegidas por la filosofía del (neo)liberalismo económico.

La continuidad del saqueo de riquezas con que las conquistas coloniales forjaron la acumulación originaria de capital sobre la que se erigen las economías del llamado primer mundo sigue siendo un hecho incontestable. Se calcula que el Reino Unido adeuda a África por la explotación colonial 13 veces la magnitud de PIB británico actual[10]. La irracionalidad del modo de producción capitalista es tal que, a pesar de ello, se constata que incluso esos niveles de drenaje y transferencia neta de capitales no son capaces de estabilizar ni hacer sostenibles a largo plazo el modo de producción de las economías del Norte desarrollado. Una crisis como la que hoy reconfigura las instituciones financieras bandera, para dar inicio así a un desorden global en los Centros sin precedentes desde 1929, deja al desnudo no sólo la insolvencia de la economía política clásica burguesa, sino la desidia de los sistemas políticos capitalistas que la cultivan.

Ante esa marcha entre incrédula y tercamente suicida de las sociedades capitalistas, ¿responde la alternativa socialista en Cuba a una opción inequívoca de protagonismo popular, emancipación sociopolítica y progreso económico sostenible?

RCA

España/Polonia 2009



[1] No dejará de ser interesante y divertido recordar el grado de ignorancia e incredulidad de los presentadores estrellas de la televisión pública TVE, cuando recientemente, a raíz del actual crach de la economía española (comienzo 2008), el secretario general del partido de izquierda reformista IU les leía en una entrevista concedida en los estudios, pasajes de la obra de Marx  describiendo las características de la crisis de la que justamente todos eran testigos en España y sobre la que nadie tenía (hasta hoy) explicaciones coherentes.

[2] Lyndon laRouche, un político estadounidense de filiación demócrata e ideología reaccionaria, presenta análisis racionales sobre la necesidad de que los EEUU retomen la senda de la reimplantación de la economía real (llamada por él “economía física”), en programas de cooperación industrial internacional en distintas regiones del mundo (en especial, destaca, la región de eurasia). Ver: www.larouchepac.com/

[3] Para profundizar en el particularrecomiendo los trabajos de Michael Hudson.

[4] Kazimierz Poznanski, “Transformacja.Wielkie Przekret” (La transformación en Polonia: una gran estafa). Towarzystwo Wydawnicze i Literackie, Warszawa 2000.

[5] Las dinámicas de acumulación del modelo desarrollista español combinaron los intereses de la banca privada y el sector inmobiliario de la construcción mercantil de viviendas. La expansión de la construcción se armó sobre la ocupación de mano de obra barata, en alto grado “importada” desde el tercer mundo (Latinoamérica, África y los países del Este europeo, fundamentalmente Rumania). El crédito relativamente barato para las hipotecas apalancaba la demanda y con ello el alza de los precios de las viviendas, al tiempo que la banca se hacía igualmente acreedora de la industria de la construcción. El negocio de las constructoras con los Ayuntamientos permitía la recalificación de los suelos rurales a urbanos aptos para la construcción, a cambio de los impuestos sobre los mismos y sobre las propiedades inmobiliarias que venían a nutrir los presupuestos económicos municipales, de donde se pagaban las plantillas infladas en la administración pública de acuerdo a “llaves” políticas según los partidos políticos que gobernasen. La corrupción político-empresarial se hacía generalizada. España llegaba a construir entre 500 y 600 mil viviendas al año. Hoy, luego del desplome de las principales inmobiliarias del país y a pesar de la caída de un 20% en los precios de las viviendas, existe un stock de alrededor de 3 millones de viviendas vacías. Mientras que las necesidades de vivienda se siguen acumulando.

[6] La entrada de considerables ayudas financieras de la UE (fondos de reestructuración), el superávit comercial por la pronunciada restricción de las importaciones y el acentuado gasto público mantienen a flote el crecimiento en un nivel del 1.6% al cierre del 2009. La tasa de desempleo igual se incrementa a más del 11%. Los niveles de desarrollo humano se mantienen en los últimos escalones en Europa delante sólo de Rumania y Bulgaria.

[7] Consultar A.Nadal, “la reprimarización de América Latina”, en: Sin Permiso, http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2809

[8] Ese ha sido el resultado de la Reforma Obama al sistema precario de salud estadounidense.

[9] V.I.U.Lenin, “El imperialismo: fase superior del capitalismo monopolista”.

[10] Roberto Cobas Avivar, “A propósito de los símbolos de Occidente”, en: Rebelión, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=36882

 
 
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Comentarios (43)

#1.- Por lo que es del capitalismo, no hay discrepancia...

octavio Alberola|28-12-2009 18:01

Hasta aquí coincidimos. El sistema capitalista es, además de absurdo, injusto y despilfarrador, una verdadera amenaza para lapropia supervivencia de la humanidad. Y "la única alternativa superadora de la contradicción de dicho modo" de funcionamiento de las sociedades humanas es "el socialismo". Pero el problema es que todas las experiencias revolucionarias realizadas hasta hoy en nombre del "socialismo" se han quedado en elcapitalismo de Estado para acabar restaurando el capitalismo privado.  

Esperamos pues impacientes la respuesta del analista Cobas a la pregunta con la que termina esta primera parte: "¿responde la alternativa socialista en Cuba a una opción inequívoca de protagonismo popular, emancipación sociopolítica y progreso económico sostenible?" 


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#5.- El socialismo es el único renacimiento posible que nos espera

Ivan|28-12-2009 20:58

        Hay que dejar claro que  la economía de mercado capitalista carece de instrumentos para un reparto justo de la riqueza entre todos los individuos. Además de los excluidos, hay que destacar la desigual y antagónica lucha de clases entre burgueses y asalariados o entre aquellos. No sólo el reparto de la riqueza es injusto sino que el capitalismo moderno, desde que la burguesía ha logrado el control y manipulación de la demanda, ha relagado las creencias más nobles y los derechos humanos concentrando toda su actividad en la maximización de beneficios. Estamos en manos de frenéticos ludópatas para quienes somos simples piezas en su juego infernal.
      El comentarista nº 1 se pregunta si el socialismo cubano puede ser considerado como la respuesta válida. En primer lugar, la validez experimental requiere evitar toda forma de contaminación. Es obvio que esto no ha ocurrido hasta el día de hoy: el socialismo no ha crecido en libertad sino bajo la bota criminal del capitalismo. No sólo es cierto que el capitalismo mantiene una guerra de baja intensidad desde el triunfo de la revolución soviética sino que cualquier avance del socialismo cubano sería contestado e incluso podría provocar la destrucción de este si fuera muy significativo.

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#8.- El socialismo es el único renacimiento posible que nos espera (2)

Ivan|28-12-2009 21:16

      En el hipotético caso de que el socialismo cubano pudiera librarse de la bota que le asfixia y, sobre todo, de la bota que  dificulta reformas necesarias por cuanto  facilitaría la  intervención militar  ( como la lucha contra la corrupción o un incremento relevante de la producción), parece obvio que se tendrían que abordar reformas. La lucha contra la corrupción y el incremento de la productividad serían dos claros objetivos. El pueblo cubano debe comprender que un estilo de vida digno para todos hay que lograrlo a través de un trabajo digno (aunque resulte insatisfactorio) capaz de elevar la productividad hasta el punto en que esa pequeña corrupción carezca de sentido y la escasez razonable (nunca bajo parámetros irracionales del primer mundo) desaparezca.
Sin embargo, el socialismo, para alcanzar la meta de satisfacer las necesidades humanas de un modo racional en armonía con los recursos ambientales de la nave espacial Tierra, para poner la economía al servicio del hombre y no al revés, debe empezar la casa por los cimientos, es decir, debe analizar qué numero de personas (o viajeros) puede  albergar dignamente, comprometiéndose a regular los nacimientos. Es increible que la acción humana más relevante (la procreación) carezca a estas alturas de regulación, siendo tan graves las consecuencias de  la paternidad irresponsable.

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#10.- Ivan y el renacimiento

Angel Ochoa|28-12-2009 23:39

Y puedes explicarme como es que las reformas necesarias para el "renacimiento socialista" influyen en una intervención militar ? Y que vas a hacer dentro del socialismo renacido para aumentar la productividad ? Usar un látigo o un círculo político ?

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#11.- Para el 6 y 9

Ivan|29-12-2009 00:37

    Al 6 le diría que mis comentarios no son adulación ni la necesito para disfrutar de mi condición de ciudadano del primer mundo. Yo destacaría mi profundo desprecio hacia el capitalismo, que contrasta con la veneración que siento hacia el socialismo como sistema, sin dogmatismos ni adulación hacia el socialismo cubano, con sus luces y sombras. Hay más humanidad en el peor gobernante cubano que en el mejor gobernante capitalista. Viviendo en el primer mundo, te confieso que no me preocupa el turrón que come el 20% privilegiado sino lo que no come el 80% restante.
    Al 9 le contesto que nunca estuve en China, lo que no me impide reconocer, junto a sus graves errores, el tremendo acierto que supuso la política del hijo único. ¿Te imaginas lo que hoy significaría China para la sostenibilidad mundial con las tasas de crecimiento de India? ¿Eres de los que consideran la planificación demográfica un ataque a la libertad? En tal caso, también te merecerá tal consideración cualquier conducta prohibida por el derecho penal o el administrativo. Para mí, toda acción humana que pueda poner en peligro bienes jurídicos como el medio ambiente, la accesibilidad a los recursos o la propia supervivencia (es el caso de la procreación sin control) debe ser sancionada

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#12.- Para Angel Ochoa

Ivan|29-12-2009 00:57

          Respondiendo a tu primera pregunta, te diría que, en cualquier relación competitiva (ya sea entre personas o sistemas), el éxito de unos significa el fracaso para los opositores. ¿Te imaginas cuál habría sido la respuesta de un sistema esclavista ante el nacimiento de una sociedad socialista? Obviamente, la agresión se hubiera convertido en una cuestión de supervivencia. Al capitalismo, que es una forma de esclavitud disfrazada, le ocurrió algo parecido. Saludó al comunismo en la URSS mandando a sus ejército a combatir la revolución. Las leyes de ajuste cubano han venido a estrechar el cerco a un socialismo que se niega a ponerse de rodillas. Las 7 bases militares de USA en Colombia o la parafernalia mediática es la respuesta a los avances del socialismo en América Latina. La relación entre el capitalismo y el socialismo no es de amor y las autoridades socialistas lo saben sin duda.  / Para aumentar la productividad en Cuba sin recurrir a los reforzadores negativos (como la amenaza del despido) hay que concienciar a la sociedad de que no hay más opción que la autoexplotación, ya sea en el autoempleo o en empresas del estado. He visitado Cuba y he captado el privilegio de no sentirse esclavo. Los humanos no estamos preparados biológicamente para el trabajo pero este es necesario. No hay otra opción que la autoexplotación digna, sobria y justa.

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#17

29-12-2009 04:48

Félix, vete a la escuela. Boca se escribe con B, de burro. Y bota, también.

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#19.- En las mismas, para Ivan #12

Angel Ochoa|29-12-2009 09:44

No obstante, estimado Ivan, usted evita responder mis preguntas y se limita a repetir lo que hasta la saciedad se ha dicho históricamente desde el govierno de Cuba y sectores conservadores de la izquierda. Es mas que evidente que el sistema actual de Cuba no es competencia para nadie y la única forma de mantenerlo es con inmensos subcidios que en el pasado venían de la exitinta Union Soviética y que hoy en menor medida vienen en forma de petroleo de Venezuela.

Ahora bien, replanteando. Como es que una medida de mejoramiento de la sociedad coubana puede provocar una invasión militar ? Por que la tal invasión no se ha producido si el país se encuentra en una situación tan lamentable que dificilmente se podrá defender de cualquier cosa ? Como va a lograr la necesaria productividad sin dar nada a cambio a los que tienen que implementarla ? Hablar no ha funcionado en los últimos 50 años.

Pero al final usted me ha aclarado mucho de su forma de pensar. Usted no vive en Cuba, nunca lo ha hecho, no conoce nuestra historia mas alla de lo que ha leído en los libros de propaganda y estos comulgan con la visión que usted quiere tener del futuro.

Cuando pueda, por favor, respóndame las preguntas anteriores con argumentos y no con consignas y asi podremos tener un debate que quizás sea enriquecedor para ambos. 

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#22.- Vaya gentesita... ¿para qué les sirve estar conectados a la red?

Ravelito|29-12-2009 11:34

los "oscares " entran a los foros o antes de acostarse o después de emborracharse....

ni un solitico comentario, opinión sobre lo que pone  a debate el artículo !!!!!

hablan de clichés y se salen con los mismos clichés de siempre sobre Cuba .... le ronca !!!!

y si del autor se trata, que otra vez los pone a parir a todos, pues no se dan por enterados de todo lo que ha publicado sobre el desbarajuste de la economía cubana Y DE CÓMO METERLE EL CUERPO AL ASUNTO, etc, .... aquí mismitico en Kaos !!!!

entonces, ni leen ni usan las neuronitas grisesitas..... y ni se sonrojan por ello

el último párrafo del artículo ya advierte por dónde vendrá la segunda parte y en eso coincido con el comentario de Octavio Alberola (1)

pero la jauría sin dientes anda preparando la borrachera de fin de año .... vaya gentesita , ¿no pueden hacer mejor uso de internet, ya que lo tienen? ... INTERNET  NO SUSTITUYE LA INTELIGENCIA SEÑORES Y SEÑORAS

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#23.- La verdad tiene muchas caras

Roberto Pereira|29-12-2009 12:48

Ciego es quien no quiere ver..!!!

sin palabras ni comentarios



http://www.telemundo51.com/cuba/20132766/detail.html

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#25.- ¿De qué debate hablas tú "oscarito"?

Ravelito|29-12-2009 15:45

¿Pero de qué debate estás hablando tú "oscarito"?

es que no te das cuenta que tú no debates ni expones nada , vomitas el cliché que llevas encasquillado y ya!

Debate con el artículo !!!!!!!!!!!!!!!!!!... qué caraj.... tengo yo que debatir contigo sobre lo que tú mismo no debates ???

No, vaya, que por mucho que le levan la cara las "telarañas" nos les dejan ver nada.

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#26.- Para Felix, Angel y Oscar

Ivan|29-12-2009 15:45

    Vuestras furibundas críticas al socialismo cubano demuestran que desconoceis el verdadero rostro del capitalismo o que os identificais con una versión idealizada del mismo donde vive una minoría privilegiada (menos del 20% de la población mundial). Los tres llegais a la conclusión de que el socialismo cubano no funciona. En tal caso, me gustaría que os pronunciaseis sobre un sistema que mantiene a más de 1000 millones de seres humanos en situación de hambre extrema, con millones de fallecimientos al año; a más de 100 millones de niños que no saben lo que es una escuela, a miles de millones sin asistencia médica gratuita, a cientos de millones viviendo en chabolas. Todo esto ocurre bajo el capitalismo y teneis la desvergüenza, la cara dura de afirmar que el capitalismo funciona. Afirmais que la economía cubana es un modelo subsidiado porque compra petroleo a precio especial pero no teneis la dignidad de reconocer que Cuba es con diferencia la nación más solidaria del mundo. No podeis disimular vuestro odio al socialismo por la sencilla razón de que no os proporciona el nivel de vida de los privilegiados del primer mundo, sin deteneros a pensar que sólo es posible con la explotación y saqueo del tercer mundo, además de poner en peligro la supervivencia de la especie.

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#27.- Para Felix, Angel y Oscar (2)

Ivan|29-12-2009 16:11

    Conozco perfectamente vuestro perfil de hombres oportunistas. Deseais entrar en el exclusivo y excluyente club de los privilegiados sin reparar en que se trata de un modelo que necesita dejar fuera al 80% de la población mundial, los nuevos esclavos. ¿A quién dejamos fuera para que entreis vosotros? ¿Os parece justo? Pero ni siquiera esta versión idealizada del primer mundo es viable ambientalmente ni recomendable desde un punto de vista psicológico, sociológico o sanitario. El capitalismo moderno para quienes únicamente funciona es para los privilegiados ludópatas, que han adaptado la realidad a su pasión por la ganancia monetaria. Por culpa de ellos, bienes fundamentales como la vivienda se han convertido en objeto de criminal especulación, hasta el punto de que una parte relevante de la población tiene hipotecada su existencia en condiciones de semiesclavitud. Otros dos grandes negocios (el armamentístico y el sanitario), en manos del crimen organizado, están abusando de la salud y la vida de ese 20% privilegiado, que tiene que  entregarles cada  día más renta, más calidad de vida y más vidas. Grandes corporaciones biotecnológicas buscan la maximización de beneficios a través de la manipulación genética de los alimentos y sus perniciosos efectos sobre la soberanía alimentaria, el medio ambiente o la salud. Os pediría menos oportunismo y más compromiso social con las causas más nobles de nuestra especie.

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#28.- Seres Humanos que nos asociamos libremente en Sociedad

Claudio Fernández|29-12-2009 17:06

Solo te voy a comentar, estimado Iván, que el día en que la virtud y el trabajo dejen de ser una "necesidad" para convertirse en un acto de libertad que se asume por derecho propio, ese día comenzaremos a recorrer el camino de la humanidad…

Nada impuesto es agradable al ser humano, incluso aquello que para las mayorías son lujos; el humano es libre por naturaleza, un alma obligada a gregarismo por necesidad de supervivencia, pero inmersa en su propio mundo individual de sueños y esperanzas.

Su libertad se manifiesta en el libre albedrío (que nada tiene que ver con la democracia multipartidista burguesa, para que no te vayas por las ramas)… libertad de elegir dónde, cómo y con quién vivir, a qué dedicar su vida, con qué comprometerse…

Y si tienes tan solo un poco de honestidad, debes reconocer que tú mismo has elegido libremente en qué creer y cómo vivir, independientemente de tu poder adquisitivo o tu riqueza material, pues tu libre albedrío es algo que nadie ni nada te puede quitar.

Ahí radica la gran falla del NO Socialismo; no somos abejas, no somos hormigas, no somos manadas, somos Seres Humanos que nos asociamos libremente en Sociedad.

Por el camino del NO Socialismo solo se llega al Fascismo, masas deshumanizadas controladas por un grupúsculo de iluminados, la misma pirámide de todos los tiempos a la que se le eliminan los escalones para que nadie más pueda subir…

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#29.- Seres Humanos que nos asociamos libremente en Sociedad 2

Claudio Fernández|29-12-2009 17:11

Seres Humanos que nos asociamos libremente en Sociedad, esa debería de ser la base del verdadero socialismo, la base del cooperativismo, del trabajador por cuenta propia, de todas las relaciones socialistas de producción liberadas del yugo del salario, pero libres también de la esclavitud sin derechos que nos impone el NO Socialismo.

El falso colectivismo que esclaviza al ser humano y destruye su individualidad, es solo una trampa, una vil trampa que destruye a la Humanidad.

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#30.- Vaya leccion que le diste a Ivan Claudio, debiera dartte las gracias.

I. Quintero|29-12-2009 18:07

Muchas veces voy hasta mas simple para que algunos me entiendan, lo llevo a la familia, cuantos padres garantizan comida, casa, atencion medica a sus hijos, la mayoria tambien quieren decidir sobre la vida de sus hijos pero que hacen la mayoria de los hijos?, se van, quieren vivir sus vidas, aunque el riezgo pueda ser perder toda la seguridad que le pudieran dar sus padres. Esto no es una ley sociopolitica, no es una doctrina religiosa, es una condicion innata del ser humano, que como muchas otras son imposibles de cambiar, el NO Socialismo, como lo hemos conocido hasta hoy, supuestamente materialista, se convirtio en el mas idealista de los sistemas, supuestamente el mas democratico, se convirtio en dictaduras, el que debiera ser el mas eficiente demostro ser el mas inepto, el que debio crear al hombre nuevo, creo un ser con doble moral. En definitiva, por ley dialectica, el sistema que debio suplantar al capitalismo debia ser superior a el en todos los aspectos y eso todavia estamos esperando a que llegue.
Saludos

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#31.- Lean el articulo de Noel Manzanares en el cuadro de "honor"

I. Quintero|29-12-2009 18:16

Solamente el titulo es un poema, "realidad", cuando alguien en 50 años ha tenido la mas minima idea de la realidad de la economia cubana, pero este articulista no solo no sabe la realidad, el se hace eco de los mensajes para edulcorar la realidad y dar confianza y optimismo en el futuro. La realidad de la economia cubana debieran preguntarla al cubano de a pie, las farsas como la ultima sesion de la ANPP solo sirven para lo mismo que han servido por tanto tiempo, siguen rompiendo el record mundial de personas unanimemente de acuerdo por tiempo indefinido, eso es unico en la historia de la humanidad, resulta que somos los cubanos, que nos caracterizamos por discutir aunque sea solo por gritar, los que logramos tan "especial" record, echando por tierra cualquier ley de estadistica.

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#32.- A Ivan (1)

Angel Ochoa|29-12-2009 20:23

Estimado Ivan. Déjame primero aclararte que no odio el socialismo porque "odio" es una palabra muy fuerte, podría odiar a ciertos governantes pero felizmente ya no estoy bajo su bota asi que ni a ellos. Eso, justamente, es algo que aprendí con el tiempo, a no odiar, aunque todos los dias nos predicaran odio a lo que sea desde que somos pioneros, nos enseñan primero a odiar.

Pero al tema. Yo no tengo ningún problema en aceptar que el capitalismo es un sistema injusto, como lo fue el feudalismo y el esclavismo aunque cada uno menos injusto que el anterior. El socialismo ( al menos el que conocemos hasta ahora ) es diferente en el sentido que bajo la bandera de la justicia consigue ser mas injusto que su antecesor!. Por que ? Tu me dirás que bajo el socialismo todo es de todos y por lo tanto la distribución es mas justa, pero la realidad es muy diferente. En el socialismo todo es DEL ESTADO y por consiguiente, de las personas que están en el govierno. Para que hubiera justicia dentro del socialismo sería necesario que las personas tuvieran mas participación en la toma de deciciones y no lo opuesto. Los apologistas me dirán que la gente no necesita democracia sino comida, pero su razonamiento falla en que si siempre es otro quien decide por ti, solo el sabrá cuando y cuanto te da de comida.

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#33.- A Ivan (2)

Angel Ochoa|29-12-2009 20:24

El problema, entonces, no es si el capitalismo es justo ( en el sentido ideal de la palabra no lo es ) sino que el socialismo hasta el dia de hoy es mas injusto. Claro que quien está en el poder puede decidir salvar la vida a miles de niños en el mundo y eso es loable, pero ... por que entonces no decide también darle libertad de decición a su propio pueblo ? Si el sistema es asi tan superior porque entonces no permitirle a quien quiera participar de forma personal en la generación de bienes y servicios, por ejemplo, si tal modelo es inferior ( o mas injusto ) caerá por su propio peso, ya le pasó a los anteriores.

El socialismo fracasa donde mismo fracasó el esclavismo. Un esclavista le diría que su sistema es muy humano ya que libera a los esclavos de las responsabilidades de la vida y además les mantien y les dan alojamiento, nada mas justo. Además con las ganancias del trabajo esclavo puede darse el lujo de financiar obras de caridad, nada mas humano. Desafortunadamente para el esclavista su sistema no funciona ya que hay un límite a lo que usted puede producir con trabajo esclavo. Siendo realistas, tanto el feudalismo como el capitalismo producen mas. Donde está el truco ? En darle a las personas alguna posiblilidad de decidir sobre su medio ... se llama LIBERTAD. A mas libertad, mas posibilidad de que las personas quieran mejorar en la vida y mas posiblidad de que hagan algo al respecto. Los marxistas llegaron a esa conclusión.

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#34.- A Ivan (3)

Angel Ochoa|29-12-2009 20:26

Finalmente estimado Ivan, usted tiene en sus manos salvar el socialismo cubano. Reuna tantas personas que piensen como usted como sea posible y vallan a cuba a trabajar eficientemente como es supuesto que deben hacer los cubanos. No se preocupe por estarle quitando el empleo a alguien que en Cuba no importa cuanta gente trabaje en un lugar no importa lo que cueste ( igual tampoco les pagan lo necesario, asi que ... ). Valla y trabaje, y produzca, y reparta, y lleve a su familia y si luego se da cuenta que por mucho que trabaje y se esfuerce y produzca nada mejora y la miseria se acumula por todos lados, entonces consuélese que en el mundo están peor y la culpa es del bloqueo.

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#35.- Para Claudio y Angel

Ivan|29-12-2009 21:17

        No cabe duda de que ambos teneis en muy alta estima el concepto libertad o libre albedrío, de ahí que comprenda vuestros problemas de adaptación al socialismo. Sin embargo, permitidme algunos comentarios críticos. En el binomio azar-necesidad, identificaríamos la libertad con el primero y la cooperación (sobre todo en el trabajo) con el segundo. ¿Hasta qué punto la humanidad debería comprometerse con uno y otro? Un elevado compromiso con el concepto libertad nos conduciría al escenario típico del capitalismo. Supongo que conceptos como propiedad privada o individualismo van más con vuestra personalidad, pero os quiero aclarar que, en nombre de la libertad, el capitalismo  está legitimando  las mayores desigualdades, injusticias y perversiones. No es casualidad que los neoliberales más fanáticos sean al mismo tiempo los mayores defensores de la libertad, que no es otra que la libertad de los ludópatas y psicópatas que dirigen la economía de mercado. Por otra parte, ese mismo neoliberalismo tiene a su servicio los más goebbelsianos medios de comunicación de la Historia, que manipulan la conducta de las masas las 24 horas del día. Por tanto, la libertad en el capitalismo es más una ficción que una realidad más allá de la clase dirigente y sus aparatos ideológicos.

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#36.- Para Claudio y Angel (2)

Ivan|29-12-2009 21:44

    También existe un abuso en el concepto necesidad. Los gobernantes pueden hacer creer al pueblo que deben dedicar todo su tiempo al cumplimiento de un plan diseñado por ellos para alcanzar objetivos que, de otro modo, serían inviables. En el caso de Cuba, no se puede ignorar que la nación vive bajo un permanente estado de excepción. Por muchas discrepancias que puedan existir en la valoración de la gravedad del bloqueo, está fuera de toda duda que las grandes potencias desean acabar con la experiencia socialista y que, por tanto, el socialismo no es un proyecto que se pueda realizar en libertad. Tendría que superarse esa situación de obligado alineamiento ante el enemigo para que pudieran fructificar nuevos espacios de libertad. En Cuba es dificil hacer oposición sin favorecer la causa del enemigo o poner en peligro valores fundamentales como la igualdad (aunque no sea absoluta). Mi opinión es que, tan pronto se den las condiciones (puede que algunas ya se den), el concepto necesidad debe ir asociado al mundo del trabajo, de la actividad política (que debe cumplir la voluntad de los electores) y del derecho,  mientras que los espacios de libertad deben ir más ligados al tiempo de ocio. Garanticemos a todas las personas los derechos básicos para vivir dignamente y dejemos que puedan realizarse como personas en su tiempo de ocio, que debe ser mayor cada día. Es mi caso: tengo un trabajo poco gratificante pero me realizo fuera.

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#37

prueba|29-12-2009 22:24

prueba

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#38

29-12-2009 23:26

Espero que el tal Ivan no aparesca por este forúm,simplemente no tiene argumento.el "socialismo"cuida de los niños para después destruir a sus padres.

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#39

AtletaCubano|30-12-2009 01:53

Abajo la Cuba capitalista monopolista de estado que la dictadura de los Castro ha implantado. La gran tarea del publo cubano es sobrevivir a los Castro

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