Los cubanos relacionamos el Período Especial con la peor época de crisis económica de la etapa revolucionaria: es sinónimo de escasez, alimentación deficitaria, apagones, bicicletas como transporte,  casas en estado deplorable casi  irreversible, poca transmisión televisiva, desaparición de numerosos órganos prensa, reducción de tiradas de los periódicos principales, reducción drástica de la mayoría de las opciones de ocio de la población, alertas de sirenas constantes  ante la eventual agresión imperialista, movilizaciones masivas para cavar túneles, ejercicios de evacuación, entrenamientos de las Milicias de Tropas territoriales, y otras acciones por el estilo.
Hay regiones del país donde la situación sigue siendo más complicada que en otras, sobre todo con las posibilidades de alimentación, el transporte y la vivienda; pero muchas de aquellas cosas han cambiado bastante -más para unos que para otros- y otras han mejorado, aunque en casi ninguna hay comparación con los peores momentos del Periodo Especial. De manera que es muy acertada la valoración que hizo recientemente el compañero Carlos Lage, cuando afirmó que todavía no hemos salido del Período Especial, a pesar de los cambios y algunas mejoras experimentados.
Nos toca valorar por qué  trece años después de la aplicación de políticas económicas y sociales, en las que ha predominado el fortalecimiento del Socialismo neocapitalista de Estado,  con varios años de altos y sostenidos crecimientos económicos,  y cuando hace ya nueve años, en 1998, se dijo que empezábamos a salir del Periodo Especial, no hemos todavía logrado desprendernos de él, mientras se observa que persisten la insuficiencia alimentaria, los graves problemas en el transporte público y en el mantenimiento y construcción de viviendas, principales problemas que siguen afectando a la mayoría del pueblo.
Si Fidel dijo en la Universidad el 17 de noviembre del 2005 que los revolucionarios podríamos destruir la Revolución y nos llamó a todos a aportar discusiones y soluciones y    Raúl nos llamó a discutir nuestros problemas a fines del año pasado en el 8vo período de sesiones de la Asamblea ¿Qué factores, qué aparato y quiénes  impiden que se despliegue el debate necesario entre los revolucionarios que ellos están pidiendo, incuestionablemente relacionado con esta problemática?
Se impone la necesidad de analizar lo que hemos estado haciendo, valorar las limitaciones de las políticas aplicadas y redefinir los cambios necesarios. Si el ojo que predomina es el autocontemplativo, se concluye que, debemos seguir haciendo lo que hasta ahora, por haber mejorado algo. Si el que prevaleciera fuese el  autocrítico, se pondrían en primer plano las deficiencias para buscar sus causas profundas, identificar la incompetencia del modelo de acumulación concebido para resolver esos problemas básicos y, en consecuencia, definir cambios en las políticas aplicadas.
Del estudio y  análisis de todas las informaciones publicadas sobre el 9no Período de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder popular, puede concluirse que la dirección actual del Partido-Gobierno-Estado Cubano -a pesar del limitado avance y el amplio descontento popular- reafirma  el actual rumbo estatocentrista de la economía, basado en  neocapitalismo desde el  Estado, que tiene sus ejes en el predominio de la propiedad  estatal y el trabajo asalariado y persiste en su modelo de acumulación a partir del control centralizado del excedente social.
Esta posición no parece consecuente con aceptar que no hemos logrado salir del Período Especial y que seguimos con graves insuficiencias en los problemas principales que afectan a la mayoría de la población. ¿Necesitamos desastres como la zafra de los 10 millones o la caída del campo socialista, para aplicar importantes cambios que reafirmen el rumbo propiamente socialista de la economía?
En días previos el Ministro de Economía y Planificación, José Luís Rodríguez lo había expresado con toda claridad cuando señaló que el modelo cubano seguirá siendo estatista con los ajustes que fuesen necesarios. Para que no hubiese duda, el funcionario descalificó por “no gubernamental” una comisión de la Academia de Ciencias que estudiaría las formas de producción en el socialismo. ¿A quien responde la Academia de Ciencias?  ¿Su Instituto de Filosofía es “no gubernamental”?
Ahora nos enteramos por un periódico de la izquierda internacional que el Comité Central había aprobado la investigación del Socialismo del Siglo XXI entre las prioridades de la Ciencias Sociales a partir del 2007. A los académicos corresponde racionalizar toda la experiencia y brindar opciones, pero en modo alguno  confrontar y dar soluciones a los problemas  del socialismo, que  conciernen en primer lugar a los trabajadores, al Partido y a todo el pueblo.
El compañero Eliades Acosta, recién nombrado al frente del Departamento de Cultura del Comité Central del Partido, demandó recientemente un diálogo entre los revolucionarios, para enfrentar la parte enferma de capitalismo en nuestra sociedad. ¿Cómo lograrlo sin una profunda discusión en el seno del pueblo sobre los problemas que afectan a nuestro socialismo?
Para continuar con ese desacertado rumbo estatista, no han importado  las experiencias ampliamente valoradas y divulgadas por muchos  académicos y políticos comunistas en todo el mundo sobre la relación del centralismo económico con las causas del derrumbe socialista, ni la propia práctica cubana que arroja datos tan sencillos para el entendimiento de cualquier trabajador, como que los cooperativistas y campesinos producen el 60 por ciento de la producción agrícola con sólo cerca del 30 % de la tierra, que los asediados pequeños negocios familiares autogestionarios  producen con más calidad y reciben mayores beneficios que los de igual tamaño del Estado, y que los trabajadores, en prácticamente todos los centros de producción o servicios, están mayoritariamente insatisfechos con la forma en que es conducida la economía, porque, evidentemente sostiene el desvió de recursos, las sustracciones, la corrupción imperante, las “indisciplinas”, etc.
¿Cuantos años más de neocapitalismo de Estado tendríamos que seguir soportando para salir del Período Especial y volver a los años previos cuando la hipercentralización de la “política de rectificación de errores y tendencias negativas”, -esencia de la que actualmente se sigue- fue  preámbulo y base del desastre que cristalizó con la caída de la URSS y el campo socialista? ¿No nos percatamos de que estamos en un círculo vicioso  de “menos centralización / más centralización” desde hace años, sin avanzar realmente con cambios de fondo hacia las relaciones de producción socialistas?
Las medidas como el aumento del precio de acopio de la leche y el pago de las deudas a los campesinos,  son pasos positivos para buscar aumentar la producción agrícola interna, pero no cambian en nada la esencia del esquema neocapitalista de Estado que ya hubo de demostrar su fracaso donde quiera que fue aplicado.
Nuevamente se proyectan centralizados y gigantócratas  planes e inversiones millonarias en regadíos para la reactivación de grandes extensiones de tierras ociosas, la construcción de cientos de miles viviendas, el restablecimiento de las carreteras, etc.  Dinero que será controlado por los mismos Ministerios que hasta ahora han sido incapaces de hacer productivos  la mayoría de los recursos de los que han estado disponiendo durante decenios. Capital  que, en buena parte,  nuevamente será despilfarrado, desviado e improductivo; pero el gobierno central quedará “limpio de responsabilidad”: “hizo el plan, destinó el dinero y los recursos”.
Eso no resuelve los problemas. No se trata de simplemente destinar recursos, sino de la forma en que se organizan y en función de qué. No hay una sola palabra en dichos planes  sobre nuevos sistemas de organización de la producción, impulso al cooperativismo, a convertir en verdaderas empresas productivas cooperativas o autogestionadas a las Unidades Básicas de Producción Cooperativa, o a estimular procesos de autogestión o cogestión obrero-estatal,  sino sólo vagas referencias al “perfeccionamiento empresarial”; al contrario, el actual Secretario General de la CTC dijo que nada de cooperativas en la industria y los servicios.
Los trabajadores y el pueblo se enteran de estos planes  -decididos por el aparato central- luego de aprobados sin cambios  y con  pocas discusiones por la Asamblea Nacional, donde los compañeros apenas tienen tiempo de estudiar los documentos por los que deben levantar su mano. Estas decisiones, que no se saben si son o no compartidas por el pueblo, son tomadas por los miembros de la Asamblea Nacional, la mayoría de los cuales son también ministros y dirigentes partidistas y estatales: juez y parte.
Un paso positivo ha sido el desarrollo de reuniones de las comisiones de la Asamblea Nacional, en las que tenemos la misma composición de funcionarios y el mismo poco tiempo necesario, donde priman las explicaciones de los Ministros sobre los resultados productivos y no las investigaciones independientes que debieran realizar los Poderes Populares por sus propios medios sobre la marcha de las inversiones y los planes de producción, el cumplimiento de los cronogramas, los costos y los gastos. El papel fiscalizador debería ser en el terreno.
La participación de las masas en las decisiones brilla por su ausencia: para nada se las consulta. Las estipulaciones actuales del Perfeccionamiento Empresarial, que solo se aplica en una parte de las empresas, suponen que los trabajadores “discutan” sobre un plan ya previamente aprobado. Los planes y presupuestos nacionales y regionales nunca son debatidos ni aprobados por el pueblo en diferendo alguno, pues el actual sistema representativo no permite una verdadera democracia participativa y directa de las masas, como correspondería a una sociedad que aspira a ser  verdaderamente democrática y socialista. Debemos avanzar en esa dirección.
La culpa de los incumplimientos  caerá luego, en parte, sobre los “incapaces” ministros, viceministros, directores y todos los demás nombrados –no elegidos- que dentro de tres o cinco años, cuando se vean los incumplimientos, tendrán que ser demovidos y transferidos de cargos, aunque  muchos “se caigan para el lado y hasta para arriba”,  pues van para otro ministerio o para la dirección del Poder Popular, del Partido o de alguna otra organización política, en un claro ejercicio de reciclamiento burocrático. La responsabilidad principal se hará recaer, como hasta ahora, sobre los trabajadores que “no tienen educación económica, son indisciplinados, se roban los materiales y usas los tractores para pasear”, pero a estos no pueden cambiarlos, ya no hay lugar más abajo.
El socialismo, para realmente serlo debe ser participativo, democrático, autogestionario, inclusivo e integracionista. Participativo, porque debe permitir la más amplia participación de todos los afectados en la elaboración y aprobación de  todas las decisiones económicas, políticas y sociales importantes; democrático, porque los métodos que se utilicen para tomar las decisiones no pueden basarse en la política de “ordeno y mando”, en la imposición desde arriba, sino en las voluntades de las mayorías expresadas por métodos democráticos; autogestionario, porque solo la autogestión y el cooperativismo son capaces de crear condiciones colectivas para el desarrollo de una verdadera sociedad democrática, sin explotadores ni explotados, equitativa y con una nueva mentalidad colectivista; inclusivo, porque debe  incluir  y movilizar  para el gran plan común socialista a todas las capas de la sociedad, incluidas las más rezagadas e integracionista, porque debe tender a la integración económica política y social con otros pueblos que se esfuerzas con construir el socialismo, privilegiando todo tipo de intercambio comercial o trueque e inversiones conjuntas con estos países por encima de las relaciones con el capitalismo internacional.
Más centralismo, más dinero para los planes estatales actuales, no habrían de llevarnos al socialismo; todo lo contrario, nos aleja de la socialización tanto de la propiedad, como de la apropiación del excedente. El “socialismo” no radica en la forma de distribución, sino en las relaciones que establecen los hombres para producir.
¿Por qué insistir en mantener  un rumbo que la historia ha demostrado que fracasó en todas partes? ¿Por qué no se da participación directa a los trabajadores en todas las decisiones que deben ser tomadas en cada centro de producción o servicio, y parte de las ganancias no son repartidas equitativamente entre ellos? ¿Por qué se persiste en mantener el trabajo asalariado, que es la forma de la existencia del capitalismo? ¿Por qué se continúa con el capitalismo de Estado, que el Che criticó y que Stalin    identificó como “socialismo” y condujo al fracaso de aquel proceso? ¿Por qué no se distribuyen esos grandes presupuestos por provincias, municipios, empresas y se les permite que los administren democráticamente y con criterio productivo económico y autogestionario? ¿Qué explica que no se quiera cambiar el modelo de acumulación centralizado, por otro más democrático y eficaz?
Estas preguntas probablemente no tendrán respuesta.  Se ha hecho costumbre ignorar y desestimar las opiniones que se emiten desde el flanco izquierdo dentro de la Revolución: no reciben ninguna publicidad interna. Los partidarios del mercantilismo, el comercio con el enemigo y el capitalismo de Estado sí tienen voz y voto. Mal andamos. No importa que esa izquierda haya sido partícipe en todas las luchas revolucionarias e internacionalistas, que haya compartido todos los difíciles momentos  que ha atravesado la Revolución, que no haya hecho la más mínima concesión a los enemigos de clase, haya estado en las primeras trincheras de combate y que, inconforme, haya callado sobre las muchas violaciones que se han hecho al centralismo democrático y otros excesos para evitar la magnificación de tales problemas por el enemigo, no crear divisiones internas y tratar de salvar la imagen de unidad que se ha demandando en nombre de la Revolución..
Una vez se  dijo que la Revolución no devoraba a sus hijos como Saturno. Realmente no los ha devorado pero  ha establecido sus diferencias entre  ellos: los hijos “obedientes”  y  los “adulones” –no importan sus errores- se muestran intocables; los inconformes que aceptan callados, no son molestados; pero los protestativos, los que dicen lo que piensan sin cortapisas, los que han decidido -como el Che y Fidel nos enseñaron- criticar todo lo mal hecho, los “revoltosos  de siempre” han sido removidos, sancionados, jubilados, “empiyamados” o simplemente apartados con cualquier pretexto o por mínimo error.
El burocratismo, fenómeno que tiende a la creación de una clase política que asume el control real de los medios de producción, se ha venido consolidando en Cuba desde las medidas tomadas en el Período Especial que fortalecieron el capitalismo de Estado, como las inversiones de ultramar, el turismo para extranjeros, el desarrollo de corporaciones que producen para un mercado foráneo, la doble moneda y otras de perfil similar. Cuando la Revolución está en peligro y la principal amenaza viene desde su propia burocracia, a los revolucionarios no nos queda otra opción que la de poner todo esto en blanco y negro, para intentar salvarla. 
No es este un ataque personal a nadie: estos análisis, estas críticas y estas propuestas surgen  ante la necesidad de rectificar este rumbo que genera el estatismo. Conocemos el trabajo abnegado y de entrega total de miles de compañeros en los aparatos del Partido y el Estado, que no lucran con sus posiciones y sufren por la imposibilidad de resolver los problemas a los que se enfrentan. No es de ellos la culpa, ni culpables hay que buscar en proceso tan arduo y complejo, con enemigo tal a poca millas; solo hay que reencaminar la Revolución hacia la dignificación del hombre y el trabajo que brindaría la socialización.
El proceso de estancamiento estalinista en la URSS fue el verdadero responsable del desastre del socialismo en el siglo XX. El mismo  tuvo su base económica en la centralización de la propiedad, los recursos, el excedente y en la planificación centralizada combinados con el capitalismo de Estado que explotaba trabajo asalariado. Su apoyo social fue la burocracia engendrada por todo aquel estatismo. Las experiencias deben ser útiles. ¿O acaso las leyes socioeconómicas, las de la lucha de clases, no son válidas para Cuba y nuestra Revolución? ¿Las buenas intenciones de la máxima dirección, su honestidad y entrega podrán salvarnos de esos factores objetivos condicionantes si no logramos modificarlos?
Si cayera Cuba, caería América en manos del imperialismo, como nos dijo Martí.
Es demasiado grande nuestra responsabilidad para permitir que el burocratismo siga avanzando y destruya la Revolución como anunció Fidel  y también sean aniquiladas con ella las esperanzas del pueblo que la hizo y la ha defendido con su vida y las de millones de revolucionarios y comunistas en todo el mundo que confían en este  bastión y ven como Cuba se mantiene en la batalla a pesar de todas las agresiones y bloqueos del imperialismo.
La defensa de la Revolución  es necesaria hoy más que nunca, pero no desde su apología que no habría de ampararla, sino desde la crítica de sus errores y desviaciones, que es lo único que puede salvarla del abismo restaurador capitalista que la amenaza desde la inconciencia de su propia burocracia.
La concepción estato-centrista predominante nos está conduciendo al fracaso. Los que pensamos así vamos a continuar esclareciendo estas posiciones por todas las vías posibles, tratando de convencer  a los  que consideramos equivocados y de lograr que esa política cambie sin hacer la más mínima concesión al imperialismo y sus lacayos, sin admitir injerencia alguna en nuestros asuntos internos por parte de ningún gobierno foráneo y sin realizar acciones que puedan fracturar el frente revolucionario. 
Lo que estamos planteando no le conviene para nada al enemigo pues no sirve a sus intereses. Ellos saben que nuestras propuestas fortalecen el socialismo que esperan destruir, precisamente con la colaboración de los métodos que estamos criticando. La cohesión -no la falsa unanimidad- es imprescindible.
En la antigua Europa ex socialista,  estos tipos de análisis eran  considerados desviaciones izquierdistas, diversionistas y revisionistas. Todas esas acusaciones  fueron armas usadas por el estancamiento en otros tiempos contra los revolucionarios, pero hoy ya no es posible repetir aquellos desaciertos. Quienes lo intenten, quedarían claramente identificados como intolerantes, oportunistas,  dogmáticos y estalinistas  condenados por la historia, cartelitos que no conviene a nadie llevar al cuello ahora porque su peso cortante es demasiado grande.
Tampoco creemos que quienes defienden el rumbo actual sean pro-imperialistas, anexionistas, antipatriotas, ni anti partido aunque sabemos que el camino que impulsan actualmente, hacia el fortalecimiento del capitalismo de Estado, conduce a la consolidación del burocratismo, a la destrucción de la Revolución y la restauración capitalista anexionista. Se trata de un fenómeno de falta de claridad  político-ideológica.
Es evidente que nuestros defensores del Socialismo neo-capitalista de Estado, no entienden o no se disponen a estudiar uno de los problemas teóricos fundamentales de la filosofía, la economía y la Política: no es posible construir la nueva sociedad con los métodos de la organización asalariada del trabajo que caracteriza al capitalismo. No comprenden que existe una flagrante contradicción entre medios capitalistas y fines socialistas. No es posible construir el feudalismo con esclavos, el capitalismo con siervos ni el socialismo con asalariados. Al socialismo corresponde otro tipo de trabajador, el cooperativista, el autogestionario, puesto que las nuevas relaciones de producción no van a ser las típicas del capitalismo sino las genéricas del socialismo, el cooperativismo, la autogestión y la cogestión (obrero-estatal). Tampoco comprenden que el socialismo de Estado no es viable desde el punto de vista de la Economía Política, porque su sistema distributivo igualitario contraviene su forma de producción asalariada y lleva inevitablemente a  sistémicos y continuos déficit de producción y a la escasez. (1)
Se trata de una convicción errónea de lo que es el Socialismo, de un empecinamiento caprichoso basado en la buena voluntad de un grupo de revolucionarios que no se percatan de estar engendrando una burocracia que puede acabar con la obra de la Revolución y con ellos mismos si no se le pone coto, por la vía  de la verdadera socialización de la apropiación de la propiedad y el excedente.
La dirección actual debe mostrar  confianza en la clase trabajadora para que ella misma –directamente-  maneje la economía como corresponde al socialismo; debe dar pasos  firmes encaminados a hacer efectiva la administración de los medios de producción por los colectivos de trabajadores, apoyar con esos fondos  la organización de las nuevas formas socializadas de producción (el cooperativismo, la autogestión y la cogestión) tanto en la agricultura como en la industria y los servicios, para integrar todo en un plan común de desarrollo nacional; potenciar aun más el trabajo por cuenta propia –que no es capitalista y tiene carácter autogestionario-; y consolidar el poder real de los órganos del poder Popular, desconcentrando partes de esos fondos de los ministerios -que deberían quedar para funciones metodológicas y de control general- y entregarlos a los órganos del Poder Popular a los distintos niveles.
Si el gobierno central no procede en  dirección a socializar y democratizar la economía, y con ella la sociedad, el descontento de los trabajadores y del pueblo aumentará, y ellos mismos se encargarán de realizar  los cambios cualitativos que inevitablemente sobrevendrán a la acumulación cuantitativa de insatisfacciones que se han venido sumando por  años. La rebelión silenciosa, que hace rato se viene manifestando, no contra la Revolución sino contra sus desviaciones,  imperceptible a los ojos de los obnubilados en su autocomplacencia, podrá tornarse en actuante con motivo de cualquier eventual condicionamiento.
Fidel  en su “Autocrítica de Cuba” acaba de realizar una crítica mordaz a los burócratas que despilfarran recursos y no tienen en cuanta los peligros a los que nos enfrentamos. Acabemos de organizar la producción sobre la base  del control obrero entonos los aspectos, de manera que ese desorden se haga imposible.
En la URSS, el golpe de Estado contra Gorbachov y su mal llevado -o como quiera llamársele- proceso de reformas, fue el detonante que catalizó el creciente descontento masivo con el sistema centrista y tiró el pueblo a las calles, situación que fue capitalizada por  Boris Yeltsin y las fuerzas pro-capitalistas de la burocracia aliadas a las mafias que rápidamente encontraron reconocimiento y apoyo de todo tipo en el imperialismo. En el PCUS predominaban las corrientes estalinistas y neoestalinistas y las de izquierda habían sido aplastadas desde la época de Stalin y posteriormente estigmatizadas como “revisionismo” y otros “ismos”  por los oportunistas, estatistas y conservadores.
Si en momentos anteriores la dirección de Fidel y la confianza del pueblo en él, fueron un  freno ante posibles protestas populares, su actual convalecencia, que podría ser lamentablemente definitiva y su evidente y  obligada ausencia de los escenarios políticos internos, puede favorecer circunstanciales demostraciones callejeras. Recuérdese que en 1994, solamente la presencia directa de Fidel en las calles de La Habana, evitó un amotinamiento mayor. La eventual represión de un hecho masivo podría marcar el inicio del fin de la Revolución. La contrarrevolución y el imperialismo podrían intentar este tipo de provocación.
“Este pueblo está cansado ya de justificaciones”, dijo Raúl Castro. ¡Cuanta verdad encierran esas palabras! Los cubanos, mayoritariamente, queremos la Revolución y el socialismo, pero estamos cansados de que todo se siga justificando con el bloque imperialista; no soportamos  ya la libreta de racionamiento, los bajos salarios, los altos precios de las mercancías de primera necesidad, la falta de transporte público mientras casi toda la burocracia se pasea en autos, el hacinamiento de familias de tres y hasta cuatro generaciones en viviendas mal conservadas, la doble moneda que esconde la explotación y no llega a todos, la explotación asalariada de los trabajadores por el Estado neocapitalista, el desastre en nuestra agricultura y la destrucción prematura de nuestra industria azucarera, columna de nuestra nacionalidad, la dependencia alimentaria del enemigo histórico y sus negativas consecuencias para el campo cubano, la insalubridad de los barrios habaneros,  la explotación de nuestros profesionales y obreros por las empresas extranjeras,  el jineterismo en diverso grado al que se han plegado cientos de miles de jóvenes de ambos sexos para poder llevar de comer a su casa y poder vestirse decorosamente, la corrupción impuesta a la clase obrera que ha tenido que “inventar” desviando recursos  para garantizar su auto-reproducción social, las largas colas y el tiempo perdido para resolver cualquier problema burocrático, los abusos de la burocracia, la extorsión a los cuentapropistas, los bajos precios del monopolio estatal de acopio de productos agrícolas, el abandono del campo, la discriminación del cubano en áreas turísticas en su propio país, la discriminación racial velada y otras muchas insoportables cuestiones y encima de la sociedad desastrada, el discurso triunfalista y autocomplaciente del oficialismo en la prensa y la televisión. No aceptamos nada de eso, porque nada de eso es socialismo.
Por estas razones, tantos desean irse del país a como dé lugar, ya sea a misiones internacionalistas, contratos de trabajos, visitas familiares  o por cualquier motivo y cientos de miles  llenan planillas del bombo norteamericano y arriesgan sus vidas en el Estrecho de la Florida  atraídos por los cantos de sirena de la asesina Ley de Ajuste Cubano. Son esas las verdaderas  causas, y no las “debilidades ideológicas consumistas” que se achacan a muchos de los que se van y quieren irse como motivos.
Si los revolucionarios y los comunistas no manifestamos más abiertamente nuestro descontento es porque confiamos en que se producirá un cambio de rumbo hacia más socialismo en cualquier momento, y porque  no queremos propiciar un fraccionamiento del campo revolucionario que abra el camino a un eventual regreso al pasado capitalista -que necesariamente ahora sería anexionista- no deseado  por la gran mayoría del pueblo. Por eso promovemos la cohesión desde la discusión intrarevolucionaria para el consenso.
El teórico italiano del socialismo moderno Antonio Gramsci escribió: "Si la clase dominante pierde el consenso deja de ser dirigente, se vuelve únicamente dominante, mantiene apenas la fuerza coercitiva, lo que comprueba que las grandes masas se alejaron de la ideología tradicional, no creyendo ya en lo que creían antes”. Y eso, ahora mismo, nos está pasando en Cuba. Entendamos que ya no hay consenso en la sociedad sobre la forma en que se está conduciendo el proyecto revolucionario;  ya no hay  dirección sino más bien imposición. Busquemos el consenso o terminaremos perdiendo la credibilidad de las masas, ya bastante afectada.
Esta situación que se complica cada vez más por el empecinamiento en un rumbo equivocado,  y que anunciando avances lleva realmente al retraso en las relaciones socialistas de producción (el cooperativismo, la autogestión y la cogestión), puede terminar en un desastre para el socialismo en Cuba o en un renacer de la Revolución que tiene que alcanzar su fase raigalmente socialista: la socialización de los medios de producción.  Descartada queda una tiranía  de tipo estalinista que nadie quiere, cuya represión contra el pueblo y los comunistas sería la muerte del proceso.
Si no logramos resolver los problemas de corrupción y burocratismo, se agudizarán las contradicciones actuales que alguna situación coyuntural podrá catalizar y entonces todo dependerá de quien logre capitalizar el descontento de las masas: el enemigo imperialista, con sus aliados internos pro anexionistas, o las corrientes revolucionarias que  laten con fuerza en el seno del pueblo, el Partido Comunista y su  dirección.
Las fuerzas más revolucionarias y no contaminadas de burocratismo en la dirección de la Revolución, con Fidel y Raúl al frente no defraudarán la confianza que en ellos ha depositado el pueblo.
12 de Julio del 2007.  perucho1949@yahoo.es
1-Ensayo del autor. ¿Qué es socialismo?, 
http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=24223.
 
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13-07-2007 19:40
ME PARECE HONRADAS,INTELIGENTES,MEDITADAS, CONSCIENTES Y SOBRE TODO REVOLUCIONARIAMENTE SOCIALISTAS ESTAS REFLEXIONES. PERO SIN OLVIDAR NÚNCA, QUE SI CUBA ESTÁ, Y OTRAS NACIONES MAL LLAMADAS SOCIALISTAS ¡ NO ! ES TAMBIÉN POR ALGO.
UN SALUDO Y ESPERO QUE SIGAN ESTAS DISCUSIONES Y CUBA SIGA SIENDO EL FARO QUE ES, PARA MUCHOS Y MUCHAS EN TODO EL MUNDO.
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Mala solución
13-07-2007 20:38
Cuba está en un estado demasiado malo para que ninguna reforma como la que se propone tenga un efecto medianamente adecuado.
Cuando una situación está tan podrida, con unos dirigentes totalmente irresponsables que se perpetuan en el poder cometiendo repetidamente los mismo errores, cuando además no existen votaciones límpias para echar a esta clase dirigente la única solución es derrocar a estos dirigentes mediante una revolución e instaurar el sistema democrático en en cual se puede exigir responsabilidad mediante las urnas.. Las reformas que se proponen al no quitar el sistema anti-democrático y por supuesto a esta clase totalmente corrompida no solucionarán nada.
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Consideremos la unidad que ncesitamos
Arqueu Marco|13-07-2007 23:36
Debe atenderse al tema de la unidad cuando nos propongamos cualquier mirada autocrítica acerca de estos asuntos. Estamos porque hemos logrado mantenernos unidos. Tenemos miles de problemas de todo tipo en todos los rincones, pero no podemos dejar que esos problemas minen nuestra fortaleza mayor para, si no resolverlos, por lo menos  enfrentarlos: la unidad de todos por encima de los desacuerdos. Por eso significar qué anda mal se vuelve casi un arte: claro para evitar equivocaciones, pero formado para no desanimar, para encauzar los ánimos en la dirección correcta, conjurando la decepción y el descrédito de lo alcanzado.
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14-07-2007 10:42
la transicion en cuba esta estancada desde la subida al poder de fidel...
para que fuera hacia el socialismo los productores trabajadores ciudadanos deberian de hacerse cargo de la direccion de la industria y de la agricultura y requisito ineludible,es,el programa basico bolchevique,realmente marxista,que la democracia se radicalice hasta sus ultimas consecuencias,hacer que el cargo publico no sea una profesion remunerada jugosamente y un privilegio y un aventajamiento ,en terminos totales
el socialnacionalismo no va a ninguna parte,de todas formas cuando muera el comandante,quien en su sano juicio piensa que no sera en cuba restituido la propiedad privada capitalista con dictadura de partido unico confundido con el aparato del estado providencia y como juntura la burocracia del sistema replicado de la degeneracion de la antigua union sovietica
que hay elecciones y que los cargo s publicos se someten al pueblo cada dos años,se tiene que someter en cada reunion asamblearia
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14-07-2007 12:34
Esto es trotskismo puro y duro
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Rojo|14-07-2007 16:01
Por lo visto muy pocos conocen Cuba y su revolución
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acertadisimo!!!
yo|14-07-2007 17:41
me parece acertadisimo el articulo. en cuba digan lo que digan algunos no se dan ni se han dado nunca vunas relaciones de produccion socialistas. por supuesto que no hay que apoyar la contrarrevolucion capitalista, pero o se asumen los errores y se avanza hacia la democracia proletaria o la revolucion sera derrotada por que no se puede vivir de recuerdos.
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15-07-2007 15:22
El problema es que las cosas están demasiado mal para pensar en que la gente asuma el control de la producción, falta capital, hay que arreglar las carreteras, comprar masivamente medios de transporte, arreglar las casas, casi todas están en muy mal estado, dotar los hospitales, las centrales eléctricas, las fábricas,... El capital no existe en Cuba porque todo el mundo está en la miseria. No es posible confiscar nada a los ricos, nadie tiene nada. Solo la inversión del exterior con la devolución de las empresas confiscadas en 1960 y la implantación de maquilas puede proporcionar capital a corto plazo, que es lo que se necesita. Creo que el discurso de Raul proponiendo un acuerdo con los norteaméricanos iba en este sentido. Las teorias no dan de comer y ésto es lo que necesita el pueblo. Las remesas de dinero de los exiliados a los familiares y el turismo, que produce pocos beneficios, pueden hacer que la administración vaya tirando pero cada vez el deterioro se acentuará. No hay más remedio que empezar a pensar en acabar con el bloqueo con algún tipo de acuerdo.
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Cifras y no opiniones 1
camarada comunista|16-07-2007 00:00
Lo que el ensayo nos viene a contar no es más que una opinión, indocumentada, de una persona que juzga según sus creencias personales y sus prejuicios.
  ¿Cuando saldrá el mundo de su periodo especial?
  ¿Cuando resolverá el capitalismo, qué tanto y también funciona, los problemas de la inmensa parte del planeta que hoy tiene en su poder?
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Cifras y no opiniones 2
camarada comunista|16-07-2007 00:02
En vez de opiniones, veamos algunas cifras que pueden encontrarse a poco que se busquen:
Cuba ha subido dos puestos en el índice de desarrollo humano, pasando al puesto 50 entre todos los estados del mundo.
Si en el "periodo especial" tiene una esperanza de vida mayor a la de EEUU, una mortandad infantil menor; menor número de casos de sida y de tuberculosis que en España; asistencia médica que es universal y gratuíta, enseñanza en las mismas condiciones, etc,etc ¿Podemos seguir diciendo que Cuba está en un periodo especial?
  Desde luego es de suponer que países mucho más ricos como Brasil, Argentina, México, Rusia....Quisieran estar en un "periodo especial" así.
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Cifras y no opiniones 3
camarada comunista|16-07-2007 00:04
Pero incluso podríamos decir que el puesto 50 no es el que le corresponde entre los estados del mundo. Si ocupa un puesto tan "bajo" se debe a que la onU acepta como buena la cifra que la CIA da para el PIB cubano, aunque es evidente que todos los datos internacionales dan para Cuba un PIB mayor, que lo haría estar entre los 35 países con mayor calidad de vida del planeta.
Y todo ello, sin olvidarnos de que Cuba es el único estado del mundo con un  desarrollo sostenible: Cuba se desarrolla sin malgastar los recursos del planeta.
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16-07-2007 02:55
Historia y actualidad del bloqueo económico contra los cubanos:
http://www.dailymotion.com/CUBA_SOCIALISTA/video/xx68d_la-gu
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con cuba siempre y por cuba tambien
pedro campos hijo|17-07-2007 02:25
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A mano limpia
Ecce Comu|17-07-2007 19:21
Co. Campos: Excelente artículo. Valiente y lúcido políticamente. Como dicen los chinos: "vale más ponerse colarado una vez que amarillo cien veces". Es lo que hace falta para que Cuba siga ahí, como faro alumbre más...y no colapse.
Arqueo Marco.- La unidad es indispensable, pero a su nombre, recurrentemente, se han parapetado los burócratas; igualmente, el edulcoramiento de las críticas al status quo, es una demanda del centro de poder que, en defensa propia, lo mantiene y preserva. Una y otra cuestión ha sido utilizada por la reacción burocrática para cortar todo análisis y debate contestario de la izquierda actualizada.
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A mano limpia(2)
Ecce Comu|17-07-2007 19:35
Respondiendo a quien se autodenomina Camarada comunista.- Para nadie es un secreto que Ud. está tirando con su arma reglamentaria (¿makarov?); cual no da en el blanco porque se le ha desgastado el ánima. Evítenos el panfletarismo y discutamos con seriedad los temas
que ha puesto en la mesa el más camarada Campos, quien también proporciona estadísticas, superiormente incontestables.
Por favor, coadyuve con sus mejores esfuerzos a impedir que se vea el futuro de Cuba con un 75% de los empresarios capitalistas ex-integrantes de la nomenklatura política; como pasó al fenecer la Urss; que es lo que -como plan "B" u otra opción persigue gran parte de su jefatura- no les siga un juego que, aparte de no ser el suyo (estimo Ud. debe ser parte del pueblo), ya está obsoleto.
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camarad@ comunista|18-07-2007 03:43
  ¿Qué temas? ¿Lo que dijo el utópico Gramsci o lo que dijo Diego?
  Lo que nos platea el camarada-camarón son creencias.
 
El cree que la Urss, cayó por esto y por aquello, el cree que las relaciones sociales son parecidas en la cuba socialista y en el capitalismo, el cree que hay que hacer reformas para conducir a cuba a la autogestión.
El cree y tu, que eres el mismo que él, eres creyente también, según mi opinión.
  ¿Donde están las estadísticas?
  ¿Donde la observación científica?
  ¿Quién dijo que "se puede" o "no se puede"? ¿No es eso creencia?
¡¡La URSS necesitaba una reforma en el año 1990, esa reforma era volver a los métodos de relación, producción y política-económica de 1946.!!
¿Quién lo dijo? ¡Lo digo yo! Y además digo que si eso hubiera sido así, hoy la URSS sería la primera potencia mundial y EEUU sería socialista.
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camarad@ comunista|18-07-2007 03:51
Cuba necesita, lo que cualquier otro estado necesita, producir más. Con su método de reparto, el más eficaz del mundo, según ya he demostrado con cifras, con hechos y no con creencias, seguirá siendo el referente de medio mundo, que la imitará.
La gran crisis del capitalismo, la última, producida por la falta del petroleo está a la vuelta de la esquina. El modo de vida capitalista, simplemente se acaba.
  Pronto las revoluciones socialistas, triunfarán en todo el mundo, entonces Y NUNCA ANTES, habrá que empezar a dar pasos hacia el comunismo, de una Dictadura del Proletariado que ha de durar, al menos, 250 años (tan poco como lo que llevamos de capitalismo).
¿Por qué 250 años? Dos razones:
  1) Porque es el tiempo necesario para que la transmisión generacional de la cultura capitalista, teniendo en cuenta que se acaban las invasiones culturales liberales,comience a romperse.
  2)Porque lo digo yo. Porque me parece a mí, porque así lo creo yo (Toda esta razón es una, evidentemente)
Espero que este nuevo análisis te resulte más gratificante. Yo me quedo con el anterior.
  Y por cierto: El PIB oficial de Cuba (no el de la CIA) es mayor en este año 2007 que el anterior al "periodo especial". El "periodo especial" se terminó para Cuba aunque sigue para el resto del mundo, que en su mayoría hoy vive peor que entonces.
Ni Gramscisco ni Llamazarismo. ¡Materialismo!
  LIBERALES, LOS COMUNISTAS ESTAMOS GANADO.
  HOY CUBA Y MAÑANA EL MUNDO.
  UHP
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Seguimos a mano limpia
Ecce Comu|18-07-2007 17:00
Obviando tu estilo autoritario-stalinista, me refiero a lo que expresas: " Con su método de reparto, el más eficaz del mundo, según ya he demostrado con cifras, con hechos y no con creencias, seguirá siendo el referente de medio mundo, que la imitará." Sugiero veas en Bohemia, semanario del Partido Comunista, del 6.07.07, pág. 33, una encuesta realizada en 11 provincias del país, cual se titula "¿Qué preocupa al cubano?, aparecen las serias inquietudes de la ciudadanía acerca de: Transporte , Altos precios de productos y servicios, Vivienda, Afectación calidad de la Salud, Alimentación, "Insuficiente nivel de salarios y pensiones para enfrentar el actual nivel de gastos", abasto de agua, "Insuficiencias en el sistema de Educación", "Poca calidad de gastronomía y de otros servicios a la población", ofertas de recreación, problemas con el cobro de los efectos electrodomésticos, corrupción e ilegalidades, no pago a los agricultores por las empresas estatales.Concluirás que esas cuestiones recorren todo el universo cotidiano de un ciudadano en cualquier parte del mundo. No nos comparemos con los países que debemos apoyar en su lucha, nosotros hace medio siglo tenemos un proceso orientado al socialismo.
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Seguimos a mano limpia(2)
Ecce Comu|18-07-2007 17:04
Hace años anunciamos que salimos del Período Especial, hoy decimos que seguimos dentro. Es una crisis reciclada. Cierto que hay mucho de las "amenazas reales del exterior", pero no crees que es INDISPENSABLE Y URGENTE variar radicalmente la mecánica (adoptada voluntaristamente) que hemos aplicado en todos estos años? Sal de la oficina, muévete por el contexto del cubano de a pie, no virtualmente sino realmente, pregúntale a la gente sus inquietudes. No es lo mismo decirse: "hay que resolver lo del transporte" , pensándolo desde un auto, que estar dos y tres horas esperando un transporte bajo el sol o la lluvia; tal vez con niño o una persona enferma… y llevar así décadas.La levitación de las casta dirigente, su alejamiento del verdadero sentir de las masas, fue algo determinante en la caída de lo que se quiso ver como socialismo en la desaparecida URSS. Eso quieres, pues, "camarada"? Te vaticino que un modelo basado en la "dictadura del proletariado", como la entiendes, no a los 250 años que dices, sino a 10 años más no llega. Sucede que de una reversión hacia la derecha es de lo que nos estamos cuidando. Los verdaderos camaradas perseguimos comenzar y afianzar el SOCIALISMO, no lo que nos presentan como tal tu y tus superiores.
Te lo dejo como tarea para la casa.
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Cuba Dilema y Esperanza II
Félix Sautié Mederos|18-07-2007 21:59
Opino  desde adentro y comprometido con las ideas de un verdadero socialismo, que siempre debería ser democrático, verdaderamente participativo, cooperativista, autogestor y fundamentarse en el planteamiento de Rosa de Luxemburgo sobre que LA LIBERTAD ES PARA TODOS O NO ES. Nací en 1938 y desde 1957 he participado en el proceso cubano, luego tengo 50 años de militancia revolucionaria ininterrumpida y actualmente estoy retirado y no tengo ningún jefe que no sea mi conciencia. Soy Cristiano (católico prácticamente) y comunista una rara especie en extinción.  Comparto el análisis que Pedro Campos hace de las realidades cubanas, aunque no tengo esperanzas algunas de solución si los que ejercen los timones de mando de la sociedad no se renuevan y/o cambian con reformas y cambios verdaderos o todo se viene abajo. Mi criterio es que lo más importante para los cubanos de hoy se resume en varios aspectos esenciales : Asegurar la más plena libertad de Expresión y de Conciencia, dejar a un lado los insultos, las amenazas, los pase de cuentas y las descalificaciones a los que piensan distinto; y en cambio, disponernos todos a un encuentro de todos con todos, con vistas al más amplio diálogo que nos permita encontrar consenso sobre mínimos básicos en proyección hacia el futuro, siempre mínimos básicos para dejar a un lado los todos absolutos y las certezas inobjetables que tanto daños nos han hecho. Félix Sautié Mederos.
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Seguiremos a mano limpia
Ecce Comu|19-07-2007 16:19
Camarada Sautié, le patentizo que estoy absolutamente identificado con lo que tan  clara y acertadamente ha expresado.
Mi abrazo fraterno para Ud., Campos y, por qué no, para el "camarada comunista", también. No nos restemos ni dividamos, sumemos y multipliquémonos. Unidad dentro de la diversidad, con respeto al "otro", que somos todos. Por el bien de nuestra sociedad, de Cuba y del SOCIALISMO.
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Eso es el pollo del arroz con pollo
Félix Sautié Mederos|19-07-2007 16:42
Amigo Ecce  Comu y demás amigos, hablo de amigos porque esa es una palabra sublime, Jesús habló de quienes son capaces de dar la vida por sus amigos,los hermanos nos los da la biología sin que tengamos la oportunidad de escogerlos nosotros, mientras que los amigos son escogidos por un acto de libre voluntad y deberíamos escogernos todos en la diversidad. Ya son muchos los problemas que se escapan de nuetras voluntades para añadirles más por parte de nosotros mismos. En este  orden de pensamiento debo decir que lo que ha sucedido con el Socialismo Real es que quienes nos hemos dado a la tarea de construirlos se nos ha hecho históricamente muy difícil dejar a un lado el EGO que todos llevamos dentro; y en estos casos, los que han sido más jefes se han hecho más dueños de algo que no tiene únicos dueños si no que debe ser de todo el pueblo y entonces se convierte en una sociedad absolutista. La solución está en trabajar en la propiedad y en el SER SOCIAL creando un socialismo verdaderamente participativo, democrático,cooperativista y autogestor. Esta es la tesis de Pedro Campos que comparto totalmente desde adentro y después de haber vivido todas las etapas el proceso cubano en las que he sido víctimario y victima..
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PROPUESTA
JUAN DE PACO|23-07-2007 03:28
EL ARTICULO ESTA INTERESANTE CIERTAMENTE . YO LE PROPONGO AL AUTOR QUE LLEVE ESTE MISMO ARTICULO A LA REDACCION DE GRANMA (ORGANO OFICIAL DEL PCC) Y NO ME CABE LA MENOR DUDA QUE BIEN PUDIERA SER PUBLICADO , EN MODO QUE MILLONES DE CUBANOS TENGAN ACCESO A SUS RAZONAMIENTOS Y PUEDAN DEBATIR EN TORNO A LOS MISMOS .
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Ya es muy tarde
ulises|31-07-2007 03:18
Estoy totalmente de acuerdo con la descripcion que hace  el Sr.Campos de la Cuba de hoy .La situacion del pais es asfixiante y no verla , es un miopia politica increible o un acto de gran cinismo .
Respeto su posicion y su fe en la solucion socialista , pero a mi juicio , creo que ya es muy tarde . La revolucion ya no existe , ya fue destruida por los mismos que la dirijen . Solo estan en el poder por el uso de la fuerza . Ya no pueden convencer a nadie. Solo podran someter despiadadamente . Por cuanto tiempo?
ulises
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