Que la paguen ellos.
Cronológicamente:
El presidente de la patronal (es increíble que los empresarios tengan también sindicato propio, como si se tuviesen que defender de alguien) anuncia su propuesta de solución para la crisis en la que estamos envueltos y en la que al parecer estaremos aun más envueltos en el 2009. Abaratar el precio de los despidos para que el sector empresarial pueda mantener así un mínimo de liquidez con el que afrontarla y de esta manera poder seguir invirtiendo para estar en condiciones de ofrecernos a nosotros, pueblo trabajador, y a medio plazo, nuevos empleos con los que hacer frente a la recesión económica que nos asola y continuar consumiendo a un ritmo suficiente como para mantener al sistema alejado de la debacle total.
Horas después el presidente Zapatero le aplica un correctivo desde los USA, y afirma que abaratar los despidos no ofrece ningún tipo de solución, sino que sencillamente es el camino más corto para incrementar el desempleo.
Acto seguido salta a la palestra en Director del Banco Central Español y da en la clave con un inapelable término medio de libro que resuelve por sí mismo la problemática surgida del enfrentamiento entre el jefe de los empresarios y el presidente del gobierno “socialisto”. Y determina que un parado es mucho más dañino para el sistema que un empleado con un sueldo bajo. Así que antes de despedirlos como apunta la patronal, o de mantener sus derechos intactos como pretende el gobierno de los “coloraos” (no merecen el nombre de rojos ni siquiera irónicamente) es preferible mantener el mayor número de puestos de empleo posibles a costa, eso sí, de una cierta moderación salarial. En una palabra, que nos quieren bajar el sueldo.
La sucesión programada de todos estos hechos suena a patraña negociada por detrás desde el principio. El típico numerito del poli bueno y del poli malo que se resuelve tratando de ser “todos” un poco más “razonables”. Así, ante la idea de vernos en el paro, agradecemos la defensa que de nosotros hizo nuestro presidente y aceptamos de mucho mejor grado mantener el trabajo con el sueldo rebajado como buena acción del día para con el sistema. Que al fin y al cabo, con sus defectos, es quien nos da de comer.
El plan no está mal pensado, pero espero que no seamos tan tontos como para tragarnos por enésima vez este cuento. Esta vez no. Recordemos todos cómo hace unos meses, ese presidente que ahora parece salir en nuestra defensa, dio su apoyo a la normativa en la que se legaliza la jornada laboral de 65 horas. Medida que combina a la perfección con la idea de reducirnos los salarios, con la finalidad de que los empresarios no sólo no sufran la crisis que ellos mismos provocaron, no lo olvidemos, sino que aun acaben sacando tajada de ella. Pues imagino que nadie será tan iluso de pensar que una vez repuestos del bache, lo que ocurrirá tarde o temprano con este sistema o bajo otro nuevo (soñar no cuesta nada), los empresarios vayan a devolvernos los derechos que hayamos decidido ceder en beneficio del “bien común”. Como buenos samaritanos.
Y así nuestros hijos verán como los índices del país alcanzarán records históricos, y el Producto Interior Bruto dará máximos nunca antes conocidos, y los presupuestos para Galiza serán los más grandes de todos los tiempos... y trabajarán y vivirán en condiciones más precarias que las nuestras por las cesiones a las que nosotros no hemos sabido poner freno. Como nos pasa ahora, gracias a las concesiones de los que nos precedieron.
Así las cosas la respuesta es clara. Si durante las épocas de bonanza a nadie se le ocurrió subirnos los sueldos hasta mínimos de dignidad, ni abaratarnos el acceso a la vivienda para permitirnos encauzar la vida, ni reducirnos la jornada laboral para dejarnos ser familia o permitirnos el desarrollo como individuos llevando a cabo actividades culturales o deportivas. Es decir, si jamás han repartido con nosotros su riqueza que no pretendan ahora que les paguemos las deudas, malparidas de su ambición sin medida.
Que recorten beneficios si quieren, pero ni hablar de trabajar más horas, ni de menos sueldo, ni de inyecciones económicas con dinero de todos para empresas que facturan miles de millones de Euros anuales, ni recortes en políticas sociales, ni...
En resumen, el Capitalismo (liberal, neo-liberal o re-neoliberal II “El Retorno”) ya nos ha demostrado lo que es. Un sistema de y para privilegiados cuya ambición no tiene límites y cuyos escrúpulos están bajo cero. Pues su única fuerza motriz es el crecimiento exponencial de los beneficios, lo cual es por definición imposible explotando recursos naturales finitos, a no ser mediante el crecimiento exponencial de la explotación sobre los no privilegiados. Por lo que la única forma de pasar página de verdad ante la crisis es abolir el sistema que la provocó.
La tierra para quien la trabaja. Los beneficios para quien los produce. No más especulación sobre la fuerza de trabajo del pueblo.
Sozialismo o crisis!
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#1.- los usureros
heimdall|28-09-2008 19:31
Tipejos como esos de la foto son la escoria de la sociedad,ladrones de cuello alto lo mas selecto de la usura legal artifices del lucrativo negocio del narcotrafico y del blanqueo del dinero, amigos de lo ajeno....NUESTRAS VIDAS VALEN MAS KE VUESTROS MALDITOS BENEFICIOS.
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