Los mal llamados \\\"falsos positivos\\\": los militares asesinan a civiles, los disfrazan y los presentan como \\\"guerrilleros muertos en combate\\\"...
La impunidad que consiguen, en Colombia, los militares que asesinan a civiles en ejecuciones extrajudiciales... Vea el Video a continuación que muestra como el Estado colombiano en su conjunto, desde sus sicarios y paramilitares, hasta las estructuras jurídicas que dejan en libertad a los asesinos por “vencimiento de términos”, es cómplice y culpable del horrendo crimen de “falsos positivos”
·                Los Mass-media han tapado evidencias de los “falsos positivos durante años: las balas “mágicas”
Estos crímenes de Estado hieren a la humanidad en su conjunto: miles de jóvenes han sido atraídos por paramilitares o militares, bajo la promesa de trabajo, o secuestrados para después ser asesinados, vestidos de guerrilleros, y presentados, con la complicidad de unos mass media que en Colombia son los voceros del ejército estatal, como “guerrilleros dados de baja en combate”.
Muchos de estos muertos televisados de esta forma macabra, en la que sus muertes eran las fichas de una escenificación útil a la propaganda estatal, habían sido previamente declarados como “desaparecidos” por sus familias, y en varias ocasiones la escenificación hecha por los militares ha sido tan burda que los mismos mass-media hubieran podido no acatar su parte del montaje, si hubieran tenido algo de ética (pero los mass media obedecen a sus dueños, quienes en Colombia tienen claros intereses en estos montajes). En ocasiones el impacto de las balas en la carne de las víctimas había traspasado “milagrosamente” la tela de los “uniformes” sin provocar agujeros en la tela, o sea que era más que evidente que los habían disfrazado después de asesinarlos. Pero incluso estas evidencias macabras, no fueron suficientes para que los mass-media investigaran.
·                El amor de madres y hermanos contra el Terrorismo de Estado
Los familiares han denunciado incansablemente, incluso algunos familiares han sido asesinados por denunciar al Estado. Son miles los casos de “falsos positivos”, por toda la geografía colombiana, y la impunidad reina, pues en Colombia atreverse a denunciar al Estado es atraerse la muerte o la cárcel: así lo ha dejado claro el Estado mediante sus sicarios paramilitares y sus montajes judiciales contra todo aquel que se atreve a denunciar. Incluso la fiscalía general, y muchos funcionarios del área investigativa están cooptados por la Estrategia del Terrorismo de Estado, ya sean activamente cómplices, o cooptados por miedo
En el caso de los “falsos positivos” de Soacha ya han asesinado a varios familiares. Carmenza Gómez Romero tenía tres hijos, al primero lo asesinó el Estado para sus montajes de “los falsos positivos” (Víctor Fernando), y al segundo se lo asesinaron por denunciar. John Nilson recibió varios disparos el 4 de febrero de 2009; ya había sobrevivido a un atentado contra su vida en Fusagasugá, cuando fue empujado desde un puente, ese mismo día debía mantener un encuentro para la investigación sobre el homicidio de su hermano... Tras el asesinato de John Nilson la familia sigue recibiendo amenazas. El 4 de marzo de 2009, Luz Nidia, hija de Carmenza, recibió una amenaza telefónica: “Con que ha puesto denuncias que es lo que quiere triple hijueputa […]” (1)
Sin embargo la insistencia de los familiares, movidos por el amor a sus hijos y hermanos, ha logrado romper las barreras del miedo, y gracias a sus denuncias reiteradas esta práctica bárbara del Estado se ha logrado dar a conocer.
Los crímenes y montajes de los “falsos positivos” son practicados desde hace años por la fuerza pública. Pero fue en los dos últimos años que han sido escándalo, cuando varios jóvenes que habían desaparecido en Soacha (localidad metropolitana de Bogotá), aparecieron muertos a 1.000 kilómetros de sus hogares. Once madres de Soacha denunciaron que sus hijos, inicialmente reportados como “bajas en combate pertenecientes a grupos guerrilleros”, fueron asesinados por miembros de la fuerza pública en la zona rural de Ocaña (norte de Santander).
Son Miles los casos de jóvenes secuestrados por el ejército y sus paramilitares, desaparecidos, para luego ser asesinados y presentados por el Ejército de pertenecer a la guerrilla y haber “muerto en combate”…Son miles de asesinatos en impunidad.
·                Premios por asesinar: El criminal accionar de la fuerza pública obedece a una política Estatal.
Los soldados son premiados económicamente, según cantidad de muertos guerrilleros. La situación viene generada por la Directiva 029 de la Presidencia de Colombia, firmada en el año 2005 poniendo precio a los guerrilleros muertos en combate, creando así una dinámica perversa(aún más) en los miembros del Ejército Nacional de Colombia que pueden conseguir primas, días de vacaciones o cambios de destino, presentando "guerrilleros caídos en combate".
En los manuales militares del ejército colombiano, diseñados en las esferas castrenses de USA, consta la noción de “enemigo interno”: este se concibe como “todo aquel que atente contra el orden establecido”, pudiendo ser concebido como “enemigo interno” un sindicalista, un estudiante, un ecologista, o cualquier persona que cuestione el estado de expolio que conoce Colombia. Consta en los manuales contrainsurgentes del ejército de Colombia, que la lucha contra el “enemigo interno” es la prioridad del ejército nacional, ya que se busca eliminar la base social que cuestione el orden económico establecido.
En un país en el que la desigualdad social es escandalosa -Colombia es el onceavo país con más desigualdad social del mundo- el descontento social contra el orden económico establecido es una cuestión lógica. El Estado actúa como garante de esta situación de desigualdad e injusticia social: reprimiendo el descontento y la reivindicación social, desplazando poblaciones de altas zonas de interés económico, inyectando terror en la población mediante su Herramienta paramilitar.
Colombia es un país riquísimo, pero la mayoría de la población sufre hambre y desnutrición. Según la CEPAL más del 46% de la población de Colombia vive bajo la línea de pobreza y el 18% en indigencia (cifras actualizadas con el último informe, en el que se nota el crecimiento de la indigencia). Las cifras de los niños víctimas de la pobreza en Colombia son terroríficas: 45% de ellos son pobres y 17% indigentes. En Colombia mueren anualmente 20.000 niños menores de 5 años por causa de enfermedades curables, generadas en su mayoría por falta de agua potable y desnutrición, en la guerra económica declarada por la oligarquía y las multinacionales contra el pueblo colombiano. En este contexto de expolio y empobrecimiento, el Estado se erige como garante de los intereses económicos de la oligarquía y de las multinacionales; y es dentro de esta lógica que practica tortura, ejecuciones extrajudiciales, fumigaciones, bombardeos, montajes judiciales, montajes mediáticos… etc.
·                Guerra mediática y cadáveres útiles al Estado
Los “Falsos positivos” benefician al Estado pues este aduce que su política contra-insurgente arroja “resultados reales”. El disfrazar de guerrilleros a los civiles asesinados, le permite también al Estado asesinar a sindicalistas, a estudiantes, a líderes campesinos, y hacer pasar a estos por “muertos en combate”. De cada 10 sindicalistas asesinados en el mundo 9 son asesinados en Colombia por el Estado mediante su estructura militar o paramilitar.
·                Terrorismo de Estado es: Paramilitarismo, Mentira e impunidad
El Estado Colombiano es experto en “fabricar pruebas” para sus campañas mediáticas, con lo cual los cadáveres de miles de jóvenes y niños que ha secuestrado y asesinado en el marco de los “falsos positivos”, le son altamente, y tristemente “útiles”.
El Terrorismo de Estado en Colombia ha desaparecido a más de 50.000 personas (2), El Terror Estatal ha desplazado de sus tierras a más de 4,5 millones de personas, mediante sus militares y su Herramienta paramilitar, así ha ofertado las tierras vacías de habitantes y reivindicaciones a las multinacionales y al agro-industrial. El régimen colombiano tiene encarcelados bajo burdos montajes judiciales, a más de 7.500 presos políticos.
Las madres y familiares han conocido de lleno el Terrorismo de Estado en Colombia: desaparición y asesinato de sus hijos y familiares, montajes macabros mal llamados “falsos positivos”, amenazas contra ellas por denunciar, liberación e impunidad para los militares autores materiales de los crímenes, libertad e impunidad para los autores intelectuales de los crímenes (estos nunca fueron imputados)…  
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NOTAS:
(1) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=100633&titular=buscando-jus
(2)Terrorismo de Estado, 50.000 desaparecidos en Colombia: http://justiciaypazcolombia.com/50-000-personas-desaparecidas-en
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