Públicamente, es conocido que aún están vigentes los grupos paramilitares, bajo el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Se sabe que ante las violaciones sistémicas de los ciudadanos, están implicados los paramilitares en los diversos genocidios. Grupos Paramilitares que han existido bajo diversos nombres. No es un secreto. Actualmente, el gobierno de Uribe atraviesa otro trazo político, que bajo su sigma retórico llama a otras instancias. En primer lugar, que los crímenes actuales son única y exclusivamente de los Paramilitares, queriendo dejar absuelto a su gobierno sobre estos crímenes. En segundo lugar, astutamente exime de responsabilidades, sobre los asesinatos de jóvenes realizados por parte de las fuerzas militares (FM); en las ciudades de Bogotá, Cali, Popayán y otras ciudades en los llamados falsos positivos.
Álvaro Uribe Vélez, afirma ladinamente que todos los grupos “al margen de ley, serán castigados”, con esta expresión pretende que los Paramilitares vigentes (Autodefensas), sean  vistos como una fuerza externa, queriéndolos colocar como un “enemigo más del gobierno”. Esto reúne una gran criminalidad estatal, de una gran simbiosis política. El caso, de las implicaciones directas de los militares en los asesinatos de jóvenes de la localidad de Soacha en Bogotá, llamados como falsos positivos, es una representación de la barbarie política que vive Colombia. ¿Dónde está la voz de Álvaro Uribe Vélez para esclarecer los crímenes perpetrados directamente por sus fuerzas militares (FM)? Porqué el Ex - ministro de defensa, hoy candidato posible a la presidencia J. Manuel Santos no le aclara al País, Qué bajo su cargo como ministro de defensa el país se colmó de falsos positivos? Porqué razón este genocidio de jóvenes? Más allá, de una respuesta escabrosa, para un ascenso laboral de los miembros de las fuerza militares por dar de baja a un insurgente, Cuál fue y es la pretensión de las FM en desaparecer jóvenes y hacerlos pasar como subversivos?
Verdaderamente, Qué hay de tras de estos asesinatos? Qué se persigue en las ciudades y porque se incrementan el reclutamiento de los jóvenes por parte de particulares, para luego aparecer asesinadosen otro lugres por las FM? Se sabe de las implicaciones de las Fuerzas militares del Estado en estos asesinatos. Se atraviesa, sin duda ante una falsa ética y toda una legitimación criminal de las fuerzas del Estado.. Estamos, sin duda ante la profundización y la transgresión de la legalidad institucional en el País.
La ampliacióndel método represivo: la red de informantes en la voz ciudadana.
Se impone una profundización de la Guerra en las ciudades de Colombia. Lo asesinatos continúan. Se deja imprimir la grave simbiosis entre el ejecutivo y los militares. Reforzar la instalación pública del miedo. La intimidación y el terror como formas absolutorias, bajo la saga militar es una constante. La falta de toda forma ética, envuelve una absoluta y corrupta forma de gobernar. Violaciones, tras violaciones, la población sin ninguna garantía, ni respeto para defender sus derechos. Caben muchas preguntas hoy día, Cómo se traza la democracia hoy día en Colombia? Si, es que existe, Desde que instancia se significa la democracia en Colombia?
Álvaro Uribe Vélez desde su oficialidad, y en la instancia pública, impone instrumentos y medios policiales profundamente preocupantes en manos de la ciudadanía y las fuerzas militares y policiales. El proyecto de la cooperación ciudadana constituye un Pacto Civil-Policial (PCP). Se afianza este pacto, mediante algunos componentes:
1. Creación de espacios geográficospoliciales: reforzar territorialmentela presencia militar en las ciudades,
2. Presencia de fuerzas policiales: fortalecer la policía judicial urbana,
3. Ampliación e Instalaciónde redes de seguridad urbana: ampliar la red de cooperantesen sectores, convocando a estudiantes y taxistas.
4. Implementación de comunicación urbana: aplicación de mecanismo de comunicación enredes de seguridad local, afianzando la relación entre los ciudadanos y fuerzas policiales.
  Es alarmante, como los organismos militares y policiales del Estado, imponen acciones coercitivas de manera pública, bajo la decisión y convocatoria presidencial de ampliar su red de informantes a estudiantes y ciudadanos. Es la mentira perversa de protección. Proteger a la ciudadanía. Más allá de una metáfora, es un engaño social y político: ¡protejámonos todos, que la seguridad de losasesinatos ydesapariciones está en otra parte¡ La ciudadanía cooperante, se adentra al asilo social y al encierro político.
Es asociar la ciudadanía a un Estado policial. Bajo este escenario, reposa un doble mensaje: 1. La tergiversación política en defensa de la sociedad civil, es el incremento del Estado policial. Es el avance visible de su fallida seguridad democrática. Ahora, en las ciudades se diseña públicamente, una vez más la instalación del miedo. Es imponer la intimidación, mediante instrumentos policiales bajo acciones de señalamientos de particulares, para quienes se atrevan a contravenir las decisiones del ejecutivo. Hablar, protestar, reclamar, escribir e investigar sobre otras formas de pensamiento o llevar acciones civiles, puede significar una conducta delictiva, que será señalada y tendrá credibilidad. Es la información civil suministrada por un ciudadano, que tiene la potestad delegada para hacerlo. 2. La cohesión y la ampliación de red de cooperantes implica, involucrar como informantes a sectores civiles como estudiantes y ciudadanos. Involucra a toda una población, bajo un mensaje subyacente: mire lo que a cada uno le puede pasar, si se opone a las decisiones, sujetando a la ciudadana a espacios de exclusión organizativa, de confrontación, desorden, confusión y violencia urbana.
Bajo esta forma, la propuesta es incrementar la construcción de espacios policiales y una representación oficial, del Para-militarismo urbano. Es instalarse en una sociedad militarizada. Son las prácticas impuestas de delación, de señalamiento y condena, bajo el amparo y soporte institucional- policial.
Es la trama más de su política de guerra, que acentúa más el terrorismo de Estado en Colombia. En este significado, implica la exoneración de un Estado democrático y el proyecto en avance de un Pacto Civil-Policial. Cabe señalar y preguntarse, ante que régimen estamos? Qué se gesta en ese pacto civil-policial (PCP),del gobierno de Álvaro Uribe Vélez?
En Colombia, no existe una democracia. Los abusos de poder, la represión, la impunidad ante los crímenes civiles, no tiene precedentes. Se han comprometido las instituciones del Estado, los militares, los para-militares, los para-políticos que han conducido a la violencia sistemática, persistentea gran escala en la violación de los derechos civiles. Es la guerra  incremental. Contrario a esto, la Democracia debe transitar en la libertad de reflexionar, expresarse, organizarse y participar sobre temas esenciales de desarrollo social, educación, salud, inserción social, política, con las garantías que deben tener los ciudadanos.
Esto precisamente, no es lo que acontece actualmente y muchos menos ante los procesos de elecciones que se avecinan para el 2010 en Colombia. Más allá de la guerra impuesta, se constituye una política de violencia militar, policial, con el fin de alterar y controlar cualquier mecanismo de pensamiento crítico y de participación.
En Colombia vientos de silencio, de complicidad con las fuerzas militares se impone. No son solo, únicamente las fuerzas militares que anteceden. El modelo corporativista, que propone Álvaro Uribe Vélez (PCP), propone un método de instrumentode compra, complicidad, silencio, delación, señalamiento y comunicación previa, colocando a los ciudadanos en su propia trama política. El gobierno actual, induce e impone abiertamente a la ciudadanía una política de represión, identificándola con su Estado de barbarie. La implementación y el método de este corporativismo, es un cauce atroz para el desconocimiento de los derechos ciudadanos. Es justamente impartir un modelo policial, de colaboración ciudadana para trazar, extraer, intimidar y paralizar la defensa de losderechos y la organización civil de la población.
Esto constituye ya un grave riesgo para la vida de los ciudadanos. El proyecto en curso (PCP), constituyemás que una concertación, es un pacto de fuerza draconiana. La denuncia y el señalamiento por parte de ciudadanos, son los instrumentos políticos que impone su sistema autoritario. Se compromete seriamente la vida de los ciudadanos; lo más peligroso aún, es que sus fuerzas militares, están actualmente implicadas en asesinatos, (recordar los denominados falsos positivos). Las expresiones y decisiones de Álvaro Uribe Vélez, sobre el tema de seguridad, sitúa al ciudadano cooperante, bajo sus propios propósitos políticos y de sectores de clase. Es la trampa política.
Las ciudades, la población, ante esto advierten que los mecanismo de civilidad deben permanecer y seguir construyéndose independientemente de un sistema político. El País no cree más en mentiras y engaños. La libertad y las formas de organización están en la acción civil, ante estos mecanismos de barbarie. La defensa de los derechos civiles, va más allá de la figura de Álvaro Uribe Vélez. Su política satelital, está en desgaste y supensamiento hinca por otras vertientes frente al agotamiento de su seguridad democrática.
Sin duda, ante este escenario, la militarización desde las instancias del poder y bajo la cotidianidad, Colombia se extiende hacia un nuevo avance en la guerra. Álvaro Uribe Vélez amplía su débil seguridad democrática, en el recurso del Modelo PCP (pacto civil –policial) en su política interna. Para afianzar su discurso de seguridad, sirve e imprime una ofensiva en su política exterior: la aplicación del Modelo Paramilitar Internacional (MPI). En esta seña, se obliga a poner sobre la mesa, la dimensión política que se imparte hoy día desde Colombia, y que ofensivamente declara una política intervencionista con el modelo Paramilitar hacia otros territorios de América Latina: Democracia o Barbarie? Allí, en este contexto es interesante el análisis que sobre Colombia realiza el profesor y analista internacional James Petras:
..a la vez que hablan en defensa de la sociedad civil, defienden El Estado policial autor de asesinatos de líderes de la misma sociedad, como porejemplo, abogados y jueces independientes, campesinos, trabajadores o estudiantes. La destrucción de la sociedad civil en nombre de ésta denota una situación de barbarie: un Estado Bárbaro camuflado tras una fachada de política electoral competitiva oligárquica.[i]¡
[i]Ver sobre el tema: América Latina: movimientos, cambios y gobiernos de centroizquierda. James Petras. Ediciones Monte Ávila, Caracas Venezuela .2008
 
 
 
 
 
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#1.- El texto de James Petras es excelente, recomendamos a James Petras
03-02-2010 00:02
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#2
03-02-2010 00:22
Claro pero para Rosa Diaz y su casposo UpyD esto no ocurre ni merece critica ninguna ¡que casualidad! es más importante y grave para estos cinicos que se autocierre un periodico (incumple las leyes del pais en comunicacion  de antes de Chavez)  que incluso participo en un golpe de estado que a punto estuvo de asesinar al presidente y que además hace apologia del terrorismo antichavista(un muerto chavista en las manifestaciones a su  favor  pero eso  nada), que en colombia se encuentren fosas con gente de falsos positivos del ejercito o paramilitares pagados por estos, de una colombia militarizada hasta los dientes y con provocaciones fronterizas, con niños de la calle asesinados y barrios donde no puede entrar ni la policia pues la delincuencia producto de la pobreza es brutal.Claro todo eso Rosa Diez no lo quiere ver que sino no duerme tranquila y por lo tanto hago como que no existe, señora deje de ver un mundo de fantasia y cinismo esto no es una pelicula de Disneylandia; bueno y ya no le hablo de conceptos como la violencia directa, la estructural o la cultural pues no le da la cabeza para tanto y no sabe ni a lo que me refiero. Siga con su fantasia de que son ustedes buenos buenisimos superghandis. Lo que es la necedad, en fin
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