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Carta de Baja de una militante del PSUC viu tras el XIV Congreso Extraordinario
Carta de baja dirigida a la militancia del PSUC viu de Barcelona por una camarada a ráiz del XIV Congreso del PSUC viu. "El compromiso no es con unas siglas, sino con unas ideas y unas luchas".
14-11-2011 a las 22:49 | 420 lecturas | 4 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/carta-baja-militante-psuc-viu-tras-xiv-congreso-extraordinario
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Carta de baja de una militante del PSUC viu tras el XIV Congreso Extraordinario Compañeros del Psuc viu de Barcelona,

Por medio de esta carta os hago saber que he decidido abandonar la militancia en el PSUC viu. Considero que la línea política y ética que ha asumido la dirección saliente del último congreso no tiene que ver con los principios del comunismo ni con la transformación revolucionaria de la sociedad.

Los desacuerdos políticos con una dirección no son necesariamente un motivo de baja, sin embargo sí lo son en este caso porque se han traspasado una serie de líneas rojas que ninguna persona u organización que se quiera llamar a sí misma comunista debe traspasar. El proceso congresual ha estado plagado de fraudes: han aparecido votantes que jamás habían acudido a una reunión y que habían sido afiliados ex profeso para distorsionar la voluntad de los militantes que hemos trabajado día a día en el partido; se ha hurtado el debate a la militancia ya que nadie de la fracción (no oficialmente constituida pero de facto) encabezada por el ahora secretario general presentó su documento en las agrupaciones para su debate político; se han violado las normativas básicas del congreso y estatutarias de funcionamiento cuando la JC ha votado el secretario general, cuando no se ha instituido comisión de resoluciones, cuando la mesa se ha arrogado el derecho de modificar el reglamento y un documento recién aprobado (aún pese a la oposición y abandono de la mesa en señal de protesta de la representante de delegación más numerosa, Barcelona, que era yo misma); y ya como colofón, el nuevo secretario general hizo público un documento congresual que no se debatió en el congreso. No quiero comentar aquí en las provocaciones e insultos de la fracción hacia compañeros que llevan toda una vida de lucha pero está claro que no responden a una ética comunista. Si este modelo de funcionamiento interno autoritario, fraudulento y soez es el que proponen para transformar la sociedad, es seguro que no es el mío.

A nivel de contenido político, la línea del último congreso está absolutamente alejada de las necesidades que el contexto político, económico y social plantea. Frente a todo el dinamismo y diversidad de las luchas que surgen a raíz del 15M y de la defensa de la sanidad y la educación pública, que revitalizan las luchas más tradicionales, su propuesta pasa por la fosilización de ese dinamismo, por forzarlo a entrar en modelos políticos cuyo funcionamiento no sólo dista mucho de lo deseado, si no que apenas nada tiene que ver con la transformación social. A grandes rasgos, apuestan porque el partido sea un elemento que contribuya a la institucionalización de las luchas mientras se lo vacía de contenido, pues sólo CCOO y ICV-EUiA son para ellos elementos de acción. No es mi objetivo ahora entrar en un análisis en profundidad, pero la tradición de lucha revolucionaria nos enseña que la institucionalización de la rebeldía es una estrategia para paralizar la lucha; la representación en las instituciones ha de ser algo táctico, no estratégico, una herramienta que actúe como altavoz de las luchas, en lugar de reducirlas, canalizarlas y amordazarlas, como se pretende desde la actual dirección. Claro es que los objetivos manifiestos del PSUCviu son la unificación con el PCC, un partido cuyos miembros en CCOO han votado que la edad de jubilación se amplíe a 67 años, condenando a la miseria a millones de trabajadores y manteniéndonos a los desempleados en la desesperación. Es decir, una unificación cupular, no programática que permita usar a sus afiliados como monedas de cambio para recoger las escasas y miserables migas que el sistema arroja en forma de cargos institucionales.

Querría brevemente señalar que entre los motivos que me llevan a abandonar la militancia en el PSUCviu está una idea que ronda mi cabeza hace algún tiempo: puede que el modelo de partido comunista del siglo XX haya de actualizarse; quizás se requieran formas más flexibles de organización y más inflexibles en cuanto a principios, ética y debate político. Si nuestras estructuras internas han permitido que la manipulación de los números y no el debate político le dieran el congreso a la minoría de la militancia (no digo de la afiliación, sino de la militancia), algo falla. Si nuestras estructuras han permitido injerencias significativas del responsable de organización del PCE, Fernando Sánchez, en nuestro congreso (llegando a proponerse desde Madrid una lista de unidad en un congreso extraordinario convocado por la fracción del actual secretario general!), puede que estas estructuras no funcionen para controlar las veleidades de notoriedad de pequeños Beria que lamentablemente todavía existen.

Un partido comunista debe ser una herramienta para la lucha, nunca un fin en sí mismo. Un partido comunista tiene que observar la democracia interna, la ética y el respeto por los que luchan. Un partido comunista nunca ha de ser un elemento de orden o institucionalizador, sino una herramienta más para la revuelta y la revolución, entre muchas otras. Un partido comunista no puede, no debe, tener liberados porque si la lucha se convierte en un modo de vida, en lugar de acabar defendiendo las ideas se acaban defendiendo las sillas, como significativamente sucede ahora en el PSUCviu: la publicación en papel ha sido sustituida por el pago de una liberación a su secretario general, prejubilado de banca y con ingresos superiores a los de muchos militantes que pagan su cuota. La cuota tiene un sentido político, es para hacer política, no para mantener a personas que desconocen las condiciones reales de los trabajadores y pretenden dirigirlos. En definitiva, un partido comunista ha de estar en todas las luchas que ataquen al capital y al estado, un partido comunista no es para cambiar de amos, si no para no tener ninguno.

Por estos motivos, compañeros, y otros que me ahorro para no extenderme, he decidido dejar la militancia en el PSUCviu, pues considero que ya no es una herramienta válida para la transformación revolucionaria de la sociedad. Llevo 10 años militando en federaciones o partidos hermanos el PCE pero mi compromiso no es con unas siglas, sino con unas ideas y con unas luchas, y para serle leal y útil a las ideas y a las luchas considero que he de irme y tratar de contribuir a la creación, con otros que ya se han ido, con otros que se irán, con otros que siempre han estado fuera, y sin olvidarme de los que os quedáis pero seguís en la brecha, de una herramienta marxista revolucionaria válida que verdaderamente contribuya a la construcción de una nueva sociedad libre y sin explotación.

Salud y lucha,

 
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Comentarios (4)

#1.- la luz al final del tunel

Valensiano|15-11-2011 13:14

Valoración: 7    |  Avisar provocación

#2.- NACION O CLASE.COMUNISMO Y ANARKIA.TODO EN WIKIPEDIA.X EL PARTIDO MUNDIAL Y LA COMUNA SOCIAL PLANETARIA

15-11-2011 19:41

Valoración: -1    |  Avisar provocación

#3.- ánimo compañera

alicia|16-11-2011 21:00

Valoración: 3    |  Avisar provocación

#4.- Hay muchos que pensamos igual

Eowyn de Camelot|12-12-2011 08:32

Valoración: 0    |  Avisar provocación

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