Buscar  
La Batalla del P2P: ¿Copyright frente a Copyleft?
Mi aportación personal a la lucha iniciada por los compañeros de Red SOStenible ante la agresión de las multinacionales de medios audiovisuales a través del Gobierno español y la ministra de Cultura
José Carlos Alía | Para Kaos en la Red | 22-1-2010 a las 21:13 | 2570 lecturas | 1 comentario
www.kaosenlared.net/noticia/batalla-p2p-copyright-frente-copyleft
Compartir: Publicar en Facebook Publicar en Twitter Publicar en Meneame Publicar en Google Buzz Publicar en Technorati Publicar en Delicious Publicar en AlternativeWeb
Lo que importa es el camino. ¡Siempre volverse a levantar!... y siempre seguir caminando

La pugna entre los que defienden el derecho a la propiedad tradicional tras la que se ocultan los intereses económicos de las multinacionales de los medios audiovisuales y los que propugnamos un nuevo enfoque basado en el derecho universal a la cultura, no es un tema casual, ni aislado, al margen de cualquier otra consideración.

Muy por el contrario, lo que se ha dado en llamar “La Batalla del P2P”  no es más que la punta de lanza de un conflicto más profundo entre dos conceptos de Sociedad y dos Sociedades muy distintas.

Por un lado, la Vieja Sociedad que basada en la tradicional producción de medios materiales (por eso a veces empieza a calificarse como “Sociedad  del Átomo”), ha evolucionado hacia la producción de lo que actualmente denominamos la Información y el Conocimiento.

Por otro lado, y naciendo desde dentro mismo de esa vieja sociedad, la elaboración  de la Información y el Conocimiento, ha hecho emerger una nueva forma de relacionarse y una nueva forma de organización de los seres humanos para alcanzar dicho objetivo.

Es lo que también empieza a llamarse la “Sociedad del Bit o E-Sociedad”, la cual a diferencia de la vieja sociedad organizada jerárquicamente, se basa en relaciones horizontales y multidimensionales, “En Red”, dando lugar a una nueva forma de vivir y de trabajar que ha empezado a calificarse como la “Sociedad de los Ciudadanos En Red y el Trabajo En Red”.

Es, todavía, una sociedad emergente, pero que empieza a tomar cuerpo en múltiples manifestaciones y entornos de la vida, tanto ciudadana en general, como laboral en particular.

He desarrollado estas cuestiones con más profundidad en otro trabajo que publiqué hace unos días aquí mismo en las páginas de Kaosenlared, bajo el título “Adaptar el Trabajo a la Vida”, dividido en tres partes, de las cuales, la primera y la tercera (los Apéndices), estaban dedicadas especialmente a describir lo que entiendo como un pequeño borrador de modelo de esta Nueva E-Sociedad.

Por dicha razón, no me voy a alargar aquí sobre este tema y remito al lector interesado a que acceda a dichos artículos.

En base a lo que allí decía, lo que busco ahora es poner de manifiesto ambas realidades que están detrás de la contienda particular de lo que he llamado “la batalla del P2P”.

Esta, en mi opinión, se enmarcaría como un conflicto concreto, aunque muy importante, dentro de un enfrentamiento mucho más amplio y total derivado de dos Sociedades: la Vieja , autoritaria, jerárquica y de explotación y la Nueva, libre, de igualdad entre los seres humanos, relacionándose En Red y practicando la colaboración.

Es importante tener claro esta realidad de enfrentamiento generalizado, que se lleva a cabo de manera muy conflictiva actualmente en el tema del P2P y más solapada en otros casos, como puede ser la pugna entre la Comunidad Linux y el Software Abierto y los intereses comerciales de empresas como Microsoft con su entorno Windows y otras muchas empresas que buscan beneficios a costa de la producción de Información y Conocimiento.

Otro caso de enfrentamiento soterrado es el de la elaboración de la Wikipedia y tantas otras formas de información libre  y sin ánimo de lucro que van configurando la esencia informativa de la Nueva Sociedad, basada en la iniciativa y cooperación entre los seres humanos, unidos gracias a las capacidades adquiridas por el desarrollo tecnológico (las TICs), frente a la Vieja Sociedad de las multinacionales, el ánimo de lucro y la explotación, apoyadas también en las TICs para desarrollar su fuerza actual en la llamada “Globalización”.

En mi opinión, es muy importante tener en cuenta este marco amplio de enfrentamiento general entre las dos sociedades, opuestas esencialmente la una con la otra, para comprender mejor las características propias que va a adquirir el enfrentamiento particular contra el P2P, con el intento de ahogar por todos los medios posibles el gran desarrollo actual del libre intercambio de información.

¿Cuál sería, desde el enfoque que propongo, el marco de dicho enfrentamiento?

A nivel general, diríamos que de dos formas tan diferentes de producción, forzosamente se derivan formas muy distintas de concebir la vida y, con ello, modos muy alejados en el conjunto de sus manifestaciones.

Estas diferentes formas que constituyen contextos ideológicos contrapuestos, a su vez, conducen inevitablemente al enfrentamiento, como consecuencia de los intereses económicos, antagónicos, que se ponen  en juego.

La Nueva Sociedad es una Sociedad de “trueque colectivo” donde cada cual ofrece a la colectividad aquello que es fruto de sus cualidades y toma de la colectividad aquello que le interesa o necesita.

Como decía en los artículos citados, esta forma de producción y distribución, puede reflejarse en el lema “Todos damos, Todos recibimos” y se ve posibilitado porque en el mundo del Bit, la producción alcanza un nivel “infinito” de copias de tal manera que cualquiera puede hacerse con una de ellas.

Para la distribución de esos teóricamente inagotables productos hacen falta algunos procedimientos y herramientas que ya existen gracias a la capacidad creadora  y cooperativa de la E-Sociedad, de forma que basta con la aparición de multitud de almacenes virtuales en forma de páginas web, programas localizadores que nos permitan encontrar la página donde se encuentra la información que buscamos y, por último bajarse la información con el barato y simple procedimiento de un clic del ratón.

Es ahí, donde como complemento fundamental de estas herramientas, los programas P2P facilitan toda esta operativa, de múltiples formas y con soluciones imaginativas, fruto de la inmensa creatividad que la inteligencia emocional emanada de unas relaciones en red, no jerárquicas, facilita.

En resumen, el aspecto económico que caracteriza a la E-Sociedad, es lo que, en términos marxistas, se llamaría la desaparición del valor de cambio de los productos y, con ello, la desaparición del dinero, innecesario en un entorno de colaboración social, apoyado en una realidad de producción y distribución de capacidad “infinita”.

Por el contrario, la Vieja Sociedad del Átomo, que ha desplazado una buena parte de sus intereses económicos hacia el entorno de la producción de la Información y el Conocimiento, arrastra consigo las viejas relaciones de producción que le son propias, buscando aprovecharse de lo que considera un fuerte nicho para nuevos y jugosos beneficios.

Esto es lo que en mi artículo denominaba “La Economía de Frontera” entre las dos sociedades (la de Bit y la del Átomo) nombre que trata de reflejar la búsqueda de negocio y lucro propios de la Sociedad del Átomo (la Sociedad Capitalista), aprovechándose en este caso de las posibilidades que ofrece la creación de Información y Conocimiento.

Como vemos, ambas formas de producción, una basada en el trueque y colaboración social y otra basada en el beneficio individual y la explotación, están abocadas a generar un enfrentamiento inevitable fruto de la contradicción esencial de intereses que experimentan.

Lo curioso es que aparentemente, en principio no parece que debieran producirse conflictos, salvo de intereses menores.

Por una parte, los creativos que ofrecen gratuitamente sus productos a la colectividad, parecerían actuar ajenos a los intercambios comerciales y, desde ese punto de vista, el P2P no debiera ser una fuente de conflicto. Cada uno se movería en nichos separados y desde el punto de vista legal, a nadie se le puede impedir que ofrezca gratis lo que es fruto de su propia actividad.

De manera inteligente y creativa, los creadores del concepto “Copyleft”, han sabido utilizar la legalidad del derecho de propiedad existente en la Vieja Sociedad, es decir, el “Copyright”, para asegurar y garantizar el derecho de trueque colectivo propio de la Nueva Sociedad emergente.

Otro tanto podríamos decir de la iniciativa “Creative Commons”, dirigida al entorno de la producción literaria.

A su vez y en esta línea de aparente coexistencia, en la denominada Economía de Frontera, tanto las grandes multinacionales, como los e-emprendedores o, incluso Administraciones Públicas, se aprovechan de esa creatividad  gratuita de la E-sociedad, utilizando sus productos y respetando el Copyleft.

Esto último es cierto y en realidad pone de manifiesto el avance de la E-Sociedad emergente que muestra, poco a poco, su superior capacidad creativa, permitiendo una disminución de costos a la Vieja Sociedad Capitalista.

¿Dicho todo esto, dónde y de qué manera aparece el conflicto?

En primer lugar, diríamos que en la medida en que la sociedad de trueque avance, en esa misma medida podría ir reduciendo la capacidad de negocios en la Frontera y tal realidad, de producirse, no dejaría de ser una fuente de conflicto.

El ejemplo más notorio lo tenemos en las dificultades de Microsoft para mantener su supremacía  con el Sistema Operativo Windows y sus otros entornos como el Office o el Explorador.

Linux, Mozilla Firefox, Open Office, etc., son ejemplos claros de este avance progresivo que va disminuyendo las posibilidades de negocio de las multinacionales.

Algo parecido ha sucedido con la Wikipedia, aunque en este caso de manera definitivamente fatal para los negocios de Microsoft y su enciclopedia Encarta, que ha tenido que cerrar.

Ahora bien, por otro lado, la tremenda explotación de millones de personas por todo el mundo y no solo en los países menos desarrollados, sino también en los más fuertes económicamente, (no olvidemos el último informe de la UE que habla de 80 millones de pobres dentro de nuestra comunidad, eso sin  hablar de los mileuristas que en España ya pasan del 60%), han venido empujando a millones de ciudadanos honrados, jóvenes y no tan jóvenes, a entender que bajarse de la red productos que están protegidos por el derecho de Copyright, es legítimo.

Esta decisión de no estar cometiendo delito, se ha visto reforzada por la ambición lucrativa de las multinacionales que cegadas por la avaricia, han sido incapaces de entender el fenómeno y la realidad naciente de Internet y modificar sus modelos de negocio, abaratando los productos gracias a los mucho menores costos que propicia la red.

En vez de ello, se han empeñado en una dura batalla contra el P2P, sin entender las contradicciones en que incurren, ni que su salida adecuada dada la nueva realidad económica y el desarrollo tecnológico, deberían buscarla por otros conductos como ya han empezado a plantearse inactivas comerciales en Internet, por todos conocidas.

Es cierto que corren el riesgo de ver disminuir  beneficios, pero si son consecuentes  con sus propias ideas neoliberales, deberían aceptar que la “famosa mano invisible del mercado” podría estar arrinconándolos en el basurero de las empresas fracasadas, lo que haría que otras empresas  nuevas, con proyectos renovadores tomen el relevo.

Puestas las cosas así, hay que comprender que toda esta dinámica y conflicto que se ha ido agrandando poco a poco, ha desatado una doble actividad, una por cada parte de aquel.

Las compañías discográficas y artistas interesados, se han aglutinado en torno al viejo Derecho de Propiedad Intelectual, planteamiento que resulta muy demagógico como vía para atraer a su bando al mayor número de  creadores, así como a la opinión pública.

Del otro lado, han ido surgiendo organizaciones más o menos estructuradas y estables, o simples movimientos espontáneos nacidos al calor de agresiones concretas hacia sitios web o en pro de una legislación restrictiva que amenza con disminuir las libertades generales en Internet, aprovechándose de un caso concreto.

El caso más llamativo de organización estable, lo ha constituido la formación de los llamados Partidos Pirata, con el Partido Pirata Sueco a la cabeza, cuyo tirón a raíz de su éxito electoral en los comicios europeos ha arrastrado a la constitución de otros muchos partidos similares en diversos países, entre ellos España.

Pero, además de este, por ahora, pequeño avance organizativo, creo muy importante destacar las propuestas y manifiestos que se han ido realizando al calor de las reacciones populares  llevadas cabo por los internautas, surgidas hasta ahora con un fuerte carácter defensivo.

De esta forma, quizá sea como podríamos valorar la situación actual, si bien, el desarrollo ideológico realizado, plasmado, tanto en los idearios de los partido piratas como a través de los diversos manifiestos y organizaciones más o menos incipientes, nos permiten entender que se ha producido un salto cualitativo  muy significativo.

La aparición en España de Red SOStenible es una muestra de lo que digo.

Frente al planteamiento demagógico del derecho a la Propiedad Intelectual, refugiándose en un falso argumento de defensa de  los intereses de creadores y artistas, empieza a surgir una propuesta muy diferente, que parte del respeto al derecho de dichas personas, pero lo une a una visión radicalmente distinta y renovadora, en defensa del derecho a la Cultura Universal que Internet empieza a facilitar, contribuyendo a que  una de tantas aspiraciones de los derechos humanos, esté mucho más cerca de hacerse realidad.

Ante esto, los grandes intereses comerciales alegan que si se siguieran estas pautas que empiezan a defenderse, se destruiría la capacidad creativa, trayendo la muerte al futuro de la música y el cine.

Este es uno de los argumentos principales que hay que combatir. Sugiero para ello y entre otras, la lectura del libro de David Bravo Bueno Copia este Libro”, al que se puede acceder desde las páginas de Red Sostenible, en el que se encuentran muchas buenas ideas con este fin.

Pero es que, además, hay que insistir en algo que es bien conocido y es que los progresos en el desarrollo tecnológico han conducido siempre a cambios históricos muy profundos y que, dentro de la Sociedad Capitalista,  solo las empresas que han sabido entenderlo, han tenido futuro.

Es hora, pues, de reconocer que nos encontramos en el umbral de uno de tales cambios profundos y que las reacciones airadas de los que llaman a la sociedad  a combatir el delito de la piratería, tan solo se valen de ello para defender sus intereses  de lucro y su incapacidad para evolucionar, adaptándose a las posibilidades que ofrecen dichos cambios tecnológicos.

Y en este punto, es importante entender que nuestra postura defensiva debe pasar a actitudes positivas, armados de la razón que nos facilitan los enfoques ideológicos ya plasmados en los manifiestos.

Pero esta actitud positiva encuentra su sentido, no solo en el hecho que acabo de exponer acerca de los cambios tecnológicos, en función de los cuales, las empresas por un lado deberían adaptarse y modificar sus pautas de negocio, abaratando sus productos y, por otro lado, los ciudadanos conseguir un desarrollo democrático en torno al derecho de Propiedad Intelectual, no enfrentado al derecho a una Cultura Universal.

Desde mi punto de vista y ese es el objetivo de este artículo, lo importante es que comprendamos que la base que proporciona fundamento a nuestra lucha y aspiraciones, es la conciencia de que representamos algo más que un progreso democrático en torno a una cuestión concreta como es el acceso a la cultura.

Es que comprendamos que luchamos por este avance democrático desde una posición de futuro, representada en una Nueva Sociedad que está naciendo y que en su crecimiento empieza a producir con su empuje fuerzas inimaginables hace tan solo dos décadas.

Como digo y en mi opinión, este es el verdadero descubrimiento que empieza a sentirse un poco por todos lados y es el que debería dar coherencia  a cada una  de las actividades y luchas que, poco a poco vayan desarrollándose en la red.

A lo largo del mes de noviembre tuvo lugar en la red el IV Congreso de la CiberSociedad en el que hubo más de 400 comunicaciones y más de 2.500 intervenciones destacando diversos aspectos acerca de cómo empezamos a entender esa Nueva Sociedad que se vislumbra en el horizonte.

Expongo este ejemplo como ilustración del salto cualitativo que hemos de ir planteándonos y aunque por ahora parezca un horizonte lejano, no cabe duda de que, como siempre,  lo que tenga que venir dependerá de las bases que estemos sentando en estos momentos y tener las ideas claras  sobre dicho horizonte, puede ser muy útil a la hora de saber decidir las estrategias y tácticas más adecuadas.

Volviendo al objeto del artículo hay que recordar que la Vieja Sociedad, basada en el ánimo de lucro y la explotación del Hombre por el Hombre, no tiene ningún interés, ni en los derechos de los creadores, ni en el derecho universal a la cultura.

Su objetivo único es el lucro y todo lo demás son medios, artimañas, encubrimiento ideológico para el logro de sus fines.

Naturalmente que hay un sector de los creadores, músicos, escritores, gentes del cine, etc., que han alcanzado el éxito y se han entregado a esta ideología de “Star System”, donde disfrutan  de fama y riqueza.

Es lógico que ellos no quieran modificar esta situación y apoyarán siempre los intereses del sector de medios audiovisuales.

Ahora bien, ellos, son unos pocos si los comparamos con los millones de creativos y artistas en general que malviven para intentar abrirse camino con la falsa esperanza que les ofrece ese falso horizonte lejano, de éxito, fama y dinero propio del mundo de las grandes estrellas.

Algunos de entre estos, ya han descubierto las posibilidades que ofrece Internet y las Redes Sociales, para intentar modificar el viejo paradigma del camino hacia el éxito, buscando darse a conocer gracias a la Red y publicando sus trabajos en la misma.

Yo, concretamente, dedicado a la formación, hace mucho tiempo que desestimé vivir de los manuales que elaboraba. Sabía que, rápidamente, otros los utilizarían para impartir los mismos cursos y me consta que así ha sido, no ya por parte de otros profesores particulares, sino incluso por centros importantes de formación.

Fue entonces cuando comprendí que lo único imposible de copiar era mi propia persona como formador y comunicador y en ese empeño, he construido mi vida laboral y creativa.

Y algo similar es lo que están descubriendo los pequeños creadores al comprender que, gracias a la Red, por una parte pueden prescindir de las grandes empresas distribuidoras y darse a conocer y, por otra parte encontrar nuevos circuitos desde los que ser reconocido por multitud de personas que aprecien su labor creadora.

Pero de estas cuestiones, ya otros han escrito y escribirán mucho más como fruto de la experiencia que se va adquiriendo por todos lados.

La práctica nos irá indicando los caminos más fructíferos y el descubrimiento de los mismos será mucho más eficiente si por debajo de los hechos y conflictos concretos, somos capaces de entrever, cada vez con más claridad, un  horizonte futuro hacia el que poder caminar.

Desde estas sencillas líneas mías, humildes aunque llenas de ilusión, un saludo de ánimo a todos aquellos que, desde cualquier lugar del mundo y cualquier lugar de la red, decidan compartir esta batalla.

 
Más información:


Si quieres contribuir a que Kaos en la Red pueda seguir publicando artículos como este, puedes hacer tu donación en:
Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago)
Microdonación de 2 euros
Donación de importe libre


Comentarios (1)

#1.- Contradicciones

Tanakesan|27-01-2010 09:43

La defensa a ultranza de los derechos de autor y su consecuente cobro económico esgrime básicamente un argumento moral (el de lucro está detrás) pero perderá toda su fuerza cuando aparezcan otras empresas o entidades que sepan adaptarse a los nuevos tiempos y medios.

De momento, las grandes intermediarias del trabajo artístico están tratando de exprimir al máximo su últimos días de existencia tal cual, radicalizándose en sus posturas y a la desesperada. 

Es llamativo ver que el debate se centra principalmente en cine y música. ¿Es acaso lo único que se concibe como arte? ¿Solo estas dos facetas de las creación tienen derechos de autor?

¿La pintura no es arte, por ejemplo? Hace tiempo que algunos museos permiten la entrada gratuita a sus visitantes en unos horarios determinados e incluso acceder a parte de las exposiciones a través de sus páginas web. ¿Ahí no se vulneran los derechos de autor o de propiedad?

Valoración: 0    |  Avisar provocación

La inserción de comentarios en esta noticia está desactivada

Más información en Kaos en la Red
Estado Español Internacional Laboral / Economía SGAE contra Alasbarricadas

Col-lectiu Kaos en la Red - Carrer Ramón Llull 132 Terrassa, el Vallés Occidental (Paísos Catalans)