Sirva como anticipo y declaración de intenciones
Las noticias que cada día conocemos sobre la crisis del capitalismo y la experiencia vital de una creciente mayoría de los trabajadores y las clases populares demuestran que los famosos “brotes verdes” (¿transgénicos?) de la recuperación y la luz al final del túnel (alguien debió creer que veía a un anciano de barbas y melenas blancas diciendo aquello de “camina hacia la luz”) son una falaz venta de crecepelos para calvos.
Los acuerdos del G-20 de hace unos meses han sido una gran mentira. Casi ninguno de sus acuerdos se ha cumplido (¿qué pasó con aquella promesa de acabar con los paraísos fiscales?), como los recientes del G-8 descubren, tras la amenazante “ayuda” a África, que este continente es el próximo que recibirá la nueva vuelta de tuerca de las decisiones del FMI y del Banco Mundial. El asalto definitivo a sus ya esquilmadas riquezas naturales. Más guerra y más expolio serán las consecuencias.
En España ya un millón de trabajadores están dejando de recibir el subsidio de desempleo y para finales de 2009 el Consejo General del Poder Judicial calcula que 2009 acabará con más de 75.000 familias embargadas y sin casa.
10 minutos de anuncios de TV muestran cómo el 60% de ellos aluden directamente a la crisis económica y del consumo y algunos incluso se atreven con una publicidad corporativa de en la que se nos invita a seguir comprando marcas, por aquello de lo que ellas ¡han hecho por nosotros!. Decenas de marcas ponen la coletilla en sus comerciales de que no producen para otros fabricantes (marcas blancas) –mentira- y casi todas las de consumo básico afirman que se muestran solidarias en la crisis bajando sus precios. Los fabricantes de coches casi nos obligan a adquirirlos merced a la maravillosa ayuda del gobierno al sector.
A partir de aquí, las propuestas de asalto anticapitalista al modelo de consumo de sistema y de golpearlo donde, en esta fase de la crisis, más les duele: la compra.
1ª) Propuesta: apostar por el valor de uso del producto (la sustantividad básica del producto), negándonos a pagar un solo céntimo más de € por el valor de marca (valor simbólico o del objeto signo). El ámbito de la batalla es muy amplio: ropa de mercadillos, marcas de la distribución (blancas) en hiper y supermercados, elección de establecimientos de hard discount (espacios de venta de predominio de marcas blancas), aparatos eléctricos de gama blanca (electrodomésticos de cocina) y marrón (HI-FI o alta fidelidad de marca blanca). Las calidades son en la gran mayoría de los casos las mismas en marca blanca (o de la distribución) que en las del fabricante (las marcas conocidas) y además se cuenta con la garantía del distribuidor, que cubre las mismas circunstancias y tiempos de las marcas conocidas.
2ª propuesta: cuando no se afecte a nuestra liquidez como consumidores, evitar el pago con tarjeta. Pagar con dinero real. La de crédito y la de débito dejan beneficios, decrecientes, pero aún interesantes, a los bancos.
3ª propuesta: ¿tu producto (móvil, TV, coche, ordenador,...) aún te hace un buen servicio? No teprecipites en responder. Seguro de que, en muchos casos, aún puedes demorar su sustitución. ¿O es que el valor del objeto signo (moda, diseño, marca,...) merece la esclavitud de que trabajes para su enriquecimiento?
4ª propuesta: Trueca, no compres. Ese producto que tirarías de buena gana porque estás harto de verle la cara, puede ser aún útil para alguien que te lo cambiaría por otra cosa que tu puedes necesitar. Hay multitud de webs en crecimiento de proliferación y uso a las que puedes acudir (desde viviendas hasta vehículos, pasando por cualquier tipo de aparato eléctrico, ropa, servicios, juguetes, libros,...). Prueba en google con las palabras trueque, cambio, ganga, sin dinero. Te asombrarás de cuánta economía informal evita el dinero.
5ª propuesta: no seas tonto útil facilitador del máximo nivel de rentabilidad ante la venta de un producto. Espera hasta que lo necesites de verdad. Su precio bajará, ante lo que el capitalismo llama la falta de demanda concurrente. Presiona no comprando antes de que ellos muevan ficha. Aprovéchate de su teoría de la oferta y la demanda.
6ª propuesta: el mercado de segunda mano ofrece calidad a buen precio. ¿Crees que tu valor humano es directamente proporcional a tu capacidad de consumo de lo nuevo y brillante? ¿Eres tan gilipollas para no comprender que el valor residual del producto (v.g., coche de segunda mano sin olor a nuevo pero en estado magnífico) no te hace ni más guapo, ni más listo, ni más ligón? Tu mismo. Yo seguiré pagando por las cosas lo que creo que puedo y merecen su precio.
7ª propuesta: el ocio: socializa, comparte, no les des un beneficio injustificado. El glamour de una cena especial para tu novi@ lo puedes hacer en casa. Ponte de acuerdo con un vecino para ir al trabajo en un solo coche, si el trayecto es compatible para los dos y no puedes ir en transporte público (jode a las multinacionales del petróleo y ayuda al Planeta), haz más botellón o copas en casa con amigos, piratea pelis y música,...
8ª propuesta: fidelidad sólo a aquello en lo que uno cree. Demasiadas veces hasta el anticapitalista más coherente tiene creencias irracionales basadas en absurdos del tipo “Telefónica nunca te falla” o “no hay yogures como los Danone”. La crisis capitalista está demostrando que ese prejuicio es falso, además de caro. Adelgazan la calidad hasta el límite y la competencia se ve obligada a ponerse las pilas. Trata de encontrar el nivel óptimo entre menos precio y similar calidad. Golpearás sobre los líderes estúpidamente indiscutidos.
9ª propuesta: mueve el culo y deja de ser tan cómod@. Hasta para coser un botón hay quien manda su ropa a una cadena de arreglos. Aprende a fabricar jabón reciclando tu aceite, cámbiate tu los grifos de la casa. No creas que estás ayudando a humildes autónomos. Cada vez más es todo proceso productivo “artesanal” una franquicia industrial. En Internet se enseña a aprender un@ a ser un pequeño Robinson. Experimenta y diviértete siendo menos inútil y bob@ enriquecedor de la maquinaria absurda del sistema.
10ª propuesta: toma conciencia de hasta qué punto eres una unidad de producción destinada a ser una unidad de reproducción del sistema (trabajas para enriquecer a los dueños de tu vida, la que vendes para consumir). Convierte esa conciencia en acción colectiva:
§Creando foros de debate sobre el consumo y la necesidad de emancipar nuestras vidas de la esclavitud que conlleva: trabajar para consumir, trabajar para enriquecer a nuestros amos, consumir para significarnos como seres con capacidad de gasto y ser sólo en cuanto podemos alcanzar ese consumo,...
§Rompiendo el perverso esquema de defensa del consumidor del movimiento consumerista (asociaciones de consumidores), que nos hacen también “sus” consumidores o usuarios, ya que no sólo no cuestionan el sistema sino precio y calidad de producto/servicio y no atienden nuestras reivindicaciones si no pagamos sus cuotas. Crear organizaciones que ataquen la centralidad del modelo de consumo y pongan éste en relación con los límites del desarrollo dentro del sistema capitalista. Aprender, divulgar y poner en práctica otras formas de consumo que contemplen la necesidad del decrecimiento como modo de vida.
§Haciendo de nuestro cuestionamiento del consumo dentro del capitalismo tardío y en crisis una práctica política. Socializar un discurso anticonsumista dentro de las organizaciones de izquierda y lograr su puesta en práctica como instrumento de acción política.
§Denunciar y desmontar el discurso reaccionario, que busca la continuación del sistema que nos castiga a quienes vamos perdiendo capacidad adquisitiva y de supervivencia y que es compatible con nuestra creciente precariedad, que afirma que, por nuestro bien, debemos seguir consumiendo. Últimamente esas indecencias vienen también de los sátrapas sindicales de CC.OO. que piden a sus afiliados un incremento militante del consumo. Este sistema es irreformable. Sólo cabe destruirlo con todas las armas, incluidas las de negarnos a seguir siendo sus cómplices imbéciles consumidores.
§Comunicar con todos los datos a nuestro alcance de qué modo el sistema de mercado capitalista se asienta sobre la pobreza y la muerte de millones de seres humanos de los países pobres.
A cada uno de nosotros le toca sentirse o no implicado en la contradicción de hacer discursos antisistema y perpetuar con nuestro gasto la pervivencia de nuestros explotadores. Y también la de ser revolucionario por la mañana y temeroso de cómo afecte el discurso sostenido a su vida y a los temores en cómo ésta pueda verse afectada si se es coherente, por la tarde.
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#1.- El problema de esas propuestas es que...
13-07-2009 15:34
siendo muy interesantes y útiles para golpear al capitalismo exigen coherencia. Por aquí, amigo Marat, leerás a mucho "comentarista" revolucionario de salón" que consume como un burgués y no se priva de ningún cacharrito tecnológico que dé brillo a su capacidad para gritar "verdades" sólo suyas, acusar al resto y tener un estilo de vida que llena de gozo al Corte Inglés
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#2
13-07-2009 20:29
No entiendo el por qué del eslógan "me cago en el diseño". Entendería que dijese, p.e. "me cago en las marcas" o "me cago en el puto márqueting" o "me cago en la puta obsolescencia programada",... en difinitiva, en el capitalismo.
Pero, "en el diseño"? A ver, por ejemplo, todos escribimos y leemos caracteres diseñados por unos profesionales dignísimos, llamados diseñadores tipográficos y creo que los carteles de la guerra (en particular, de la CNT), son "diseño" (gráfico). Y la pinza de la ropa de madera y el clip (magníficos diseños industriales anónimos). Y el hombre prehistórico, talló el sílex para hacer un hacha "de una manera concreta y no de otra" por un porqué (funcionalidad) y ese "de una forma y no de otra" es el DISEÑO. Lo que pasa es que hay mucho soplapoyas que cree saber qué es el diseño confundiéndolo con adorno (cool o fashion) o con la finalidad al servicio de la cual se desarrolle (márqueting) cuando un diseñador de libros, es tan diseñador como un diseñador de envases de una marca de refrescos de una multinacional.
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#4.- Para el 2
Marat|13-07-2009 21:41
A veces las cosas son mucho más sencillas de lo que parecen. Cierto que podía haber elegido otros esloganes distintos  tipo de "me cago en las marcas" o "me cago en el puto márqueting" o "me cago en la puta obsolescencia programada",... como sugiere el comentarista. Lo cierto es que no los encontré con su imagen correspondiente.
Por otro lado, en esta fase tardía de la sociedad de consumo capitalista, el diseño se ha convertido en un elemento central del fenómeno que provoca el fetichismo de la mercancía (recomiendo leer el concepto de Marx al respecto), junto con la publicidad. Aporta un valor simbólico (o de objeto) signo por encima del valor de uso o de signo del producto y es uno de los factores decisivos en la seducción por vía irracional del consumidor. Respecto al epíteto con el que me regala ("sopla...") usted, yo soplar no soplo ni la sopa caliente, mucho menos ciertos órganos ajenos (ni propios, no soy contorsionista). Por cierto, ¿usted qué sopla?
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#5
13-07-2009 22:32
Oiga, yo he dicho (y me reafirmo) que "hay soplapoyas que creen saber qué es el diseño", de manera impersonal, pues hay mucho "todólogo" en todos los mass media (incluso en los media minoritarios) que así lo demuestran; si Vd. se ha sentido aludido, no es mi problema. Por lo que respecta a su concepto del diseño, veo que encaja Vd. en el perfil de quienes confunden lo ornamental (que NO es diseño) con lo FUNCIONAL, los aspectos ergonómicos que hacen que una silla sirva para sentarse y que una tipografía se lea.
Llevo 30 años trabajando en diseño y estoy orgulloso de mis carrteles y programas de mano de teatro y de muchas señalizaciones que para nada "venden" inutilidades y sí son (modestamente) un vehículo cultural y, la señalética, tiene un valor funcional 100%, es la quintaesencia del diseño, es decir la antítesis de lo que entienden por diseño los "todólogos".
En mi colla castellera, antes soplaba la gaita, si eso le complace su curiosidad.
Que tenga Vd. una buena noche. 
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#6
13-07-2009 22:34
Perdón, pensaba en los soplagaites todólogos
donde digo gaita, quería decir gralla 
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#7.- Señor 2 y 5
Marat|13-07-2009 23:18
Por si no ha leído usted mi artículo, acoto sus contenidos, a lo largo de  todo él,  a lo referente al producto de consumo de masas (el objeto). Toda la polémica en la que usted libremente ha entrado parece provenir del diseño entendido en otras dimensiones distintas a las que yo me estoy refiriendo. No cuestiono en absoluto, en lo personal, el trabajo creativo y/o de ejecución del artista, el profesional o el artesano, como también distingo muy bien lo funcional de lo que usted llama ornamental. Pero es evidente que, en el ámbito al que yo me estoy refiriendo (no en el que usted me coloca) algo tan paradigmático como los móviles tiene ya más de motivación de consumo basado en su diseño estético (por mucho que usted lo llame ornamental) que en lo puramente funcional, que también (basta ver  el comportamiento de consumo  teckis obsesionados con lo último).
Sentised apelado en lo personal como diseñador, cuando de lo que el artículo habla es de otra cosa es como coger el rábano por las hojas o no entender de qué se habla. Veo que tiene usted obsesión por la taxonomía: "sopla..  ", "todólogos". Crea la palabra, hace perfiles y luego mete a los demás en ellos. No tengo mayor interés en polemizar sobre algo en lo que usted solo por su cuenta ha decidido entrar al trapo. Cuídese
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#8
14-07-2009 12:41
Señor Marat,
Parece que hablamos idiomas distintos y que Vd. se empeña en atribuirme aquello que yo no he dicho.
Me he leído con detenimiento su artículo. La editorial Gustavo Gili, en los 70's, ya contaba con una buena colección de textos de diseño crítico, de arquitectos y diseñadores marxistas. Por mi parte, 100% de acuerdo con el CONTENIDO, aunque no me reporte nada nuevo. Desde adoelscente ya tenía clara la dicotomía del "producir por producir" versus el "producir para satisfacer necesidades", más presente en la literatura diseñística de lo que muchos puedan creer.
La polémica en que "libremente" he entrado es por el ESLÓGAN escogido y, una vez más (a ver si definitivamente me entiende), por la banalización habida desde los 80's respecto al diseño, que ha conseguido que todo el mundo "entienda qué es" precisamente por su antítesis (lo ornamental). Yo no me siento aludido en lo personal, oiga. Mis clientes me encargtan funcionalidad y no ornmantación. Sencillamente a quienes amamos la profesión nos sucede igual que al colectivo de hornradas masajistas: están hartas de que otras "masajistas" usurpen su buen nombre.
Mire los falsimedia (críticamente, desde luego) a ver si es que yo creo la categoría de todólogos o se la crean ellos mismos. De taxonomía, sólo entiendo de la de Linneo.
Saludos comunistas, amigo, a ver si por fin nos hemos entendido. 
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#9.- Marca blanca o Negra
Carlos Garcel|21-07-2009 17:38
No creo que las marcas blancas innoven, al menos la mayoria de ellas, creo mas bien que se limitan a copiar algo ya creado.
Por otro lado me gustaria dejar una pregunta, ¿por qué hay algunas marcas conocidas que no fabrican productos de marca blanca?.
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